OPINION: Recuperación vs inflación

imagen
EL AUTOR es administrador financiero, contralor general de la República. Reside en Santo Domingo.

Hoy en día se debate el tema de la recuperación post pandemia y la inflación o aumento sostenido de los precios a raíz de los grandes estímulos monetarios en los que se han visto precisados hacer los países del mundo al comprar más deuda y deprimir los tipos de interés.

En ese sentido, son muchas las preocupaciones en el ámbito de los mercados financieros a nivel internacional.

No ha habido otra forma de estimular las economías que no haya sido que los bancos centrales y los ministerios de hacienda flexibilizaran la política monetaria y expandieran la política fiscal, respectivamente.

Una y otra han dado lugar a que la cantidad de dinero en mano de los agentes económicos y público en general haya aumentado con el paso del tiempo al experimentar las economías una sensible o latente mejoría producto del aumento de la distribución de las vacunas y al irse integrando más sectores al proceso productivo y con ellos más integración de personas a las  labores que debido a la pandemia se encontraban paradas.

Se sabe que a mayor dinero en mano del público mayor es la presión que ejerce la demanda sobre los precios de los bienes y servicios lo que genera mayor inflación.

Ante esa posibilidad de que los precios aumenten de  manera brusca debido a ese aumento de circulante monetario, los bancos centrales disponen de mecanismos como parte de su política de mercado abierto para contrarrestar dicho aumento de  precios desproporcionado.

Se dice en el argot popular que palo si boga palo sino boga, es decir, la economía vive de un ciclo a otro como si fuese una película o cuento de nunca acabar.

Cuando no se está en bonanza,  se está en estado normal o en recesión, pero esa es la dinámica económica en los países mayormente capitalista.

Se sabe también que si se aumentan los tipos de interés por parte de la banca central a los fines de controlar la  inflación aumenta el precio del dinero.

Es decir, de aumentar las tasas de interés en busca de captar ese dinero en abundancia en mano del público se estaría contrayendo la actividad económica cuando en realidad se necesita más dinero para continuar reactivando las economías.

Pero no es  un secreto que aumentar los tipos de interés aumentaría el costo de capital, con ello el incremento de los costos y por ende el aumento de los precios.

Ahora bien, conforme el Fondo Monetario Internacional (FMI) las perspectivas no son tan negativas pues este organismo, conforme sus últimos estudios, afirma que la recuperación de las economías no se verán afectada de  manera significativa por una inflación atroz.

En ese sentido, dice el FMI que no hay que temer, pues, los técnicos de ese organismo creen que hay pocos motivos para una alarma que lleva días resonando en los mercados financieros.

Sin un aumento desmedido de precios las autoridades económicas y financieras tienen el camino expedito para mantener sus políticas fiscales  expansivas y los tipos de interés bajo cero.

Dice el organismo internacional que los Estados pueden dormir tranquilos, especialmente aquellos países que han tenido que financiar sus déficits con grandes emisiones de deuda.

El FMI niega una mayor inflación en Estados Unidos que no sea el objetivo de la Reserva Federal de un 2% para los próximos años y su incremento máximo apenas superará el 2.5% en 2023, una cifra más que asumible en aras del crecimiento y el empleo.

Asimismo el organismo emisor de los Estados Unidos, ha expresado que no elevan los tipos de interés hasta mediados de 2023, aunque la secretaría del tesoro de esa nación, la señora Janet Yellen, expresó recientemente que de calentarse la economía no se dudaría en aumentar los tipos de interés, aunque días después suavizó su opinión.

Esa perspectiva de inflación moderada tiene que ver, en gran medida, con la dinámica del mercado laboral, “donde el crecimiento salarial moderado y la debilidad del poder de negociación de los trabajadores se ha agravado recientemente por el alto desempleo, el subempleo y las menores tasas de participación”.

Además, el FMI recuerda que la famosa curva de Phillips —que relaciona paro y precios: a más empleo, más inflación— “se ha aplanado en los últimos años, reflejando varios factores como la globalización, la automatización y el poder de las empresas en los mercados de trabajo”.

En otras palabras: incluso aunque países como EE UU logra la machada de regresar pronto a niveles de pleno empleo, eso no se traducirá en un aumento desmedido de los precios.

Los técnicos del FMI cimentan su tranquilidad en varias medidas de la inflación subyacente (una medida que no tiene en cuenta ni los alimentos ni la energía, de largo plazo, los componentes más volátiles), que “permanecen en niveles bajos” y apuntan a una presión “a la baja y no al alza”.

Según los datos recopilados por el organismo emisor, las subidas de tipos de interés provocados por un incremento sorpresa de la inflación tienden a aumentar el coste de la deuda en los países ricos, pero no parecen tener un impacto sobre las condiciones financieras de los países emergentes.

La nación dominicana como parte del concierto de naciones del mundo globalizado no escaparía a una situación de inflación galopante pero las autoridades monetarias y financieras representadas por el Banco Central, la Junta Monetaria y la Superintendencia de Bancos y por su parte el Ministerio de Hacienda no escatimarían ningún esfuerzo en contrarrestar los efectos negativos de un aumento de precio importado, mediante sus políticas: monetaria y fiscal.

Estas instituciones de la República Dominicana no descansan en monitorear celosamente de manera continua el entorno local e internacional a los fines de detectar cualquier ápice de desviación brusca que pueda exhibir el comportamiento de los precios, tal como lo han venido haciendo antes y durante la pandemia.

felix.felixsantana.santanagarc@gmail.com

JPM

Compártelo en tus redes:
0 0 votos
Article Rating
Suscribir
Notificar a
guest
0 Comments
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios