Por CESAR PEÑA
(Carta simulada)
Soy el hijo de Emely.
Sí. Ese que tú trituraste en su vientre y que la muerte provocaste.
Te escribo desde el cielo.
Estoy al lado del Señor, porque aunque no me permitiste nacer y ser bautizado con el agua bendita, si lo fui con mi propia sangre.
Se hará justicia y ustedes deben aceptar el peso de la misma.
¿Por qué me mataste? ¿Por qué a mi madre asesinaste?
Yo tenía derecho, al igual que tú papi, al igual que tú abuela, a nacer y vivir a plenitud.
A todo aquel que lea esta carta, no hagas con nadie lo que hicieron conmigo y con mi madre.
No permitas que se repita ese hecho tan bochornoso.
Permitan que los bebés nazcan y vivan, permitan que las madres vivan ese momento de dar a luz, no los maten, no los maten, no los maten.
JPM


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