OPINION: «Los de afuera» ya hicimos nuestra parte

imagen

Escuchar artículo

Nos fuimos con una deuda, dos maletas y una promesa: “yo mando”. Y mandamos.

Mandamos 10,000 millones de dólares en 2025. Pagamos la universidad del hermano, la operación de la doña, el block para la casa y la luz del colmado. Cuando la pandemia cerró los hoteles, nosotros no cerramos Western Union. Cuando el ciclón tumbó la mata de plátano, nosotros mandamos para sembrarla otra vez.

Ya hicimos nuestra parte cuando criamos hijos en Spanglish que saben dónde queda Salcedo aunque nacieran en El Bronx. Cuando montamos el restaurante de bandera en Madrid y la bachata sonó en la radio japonesa porque la pusimos nosotros. Cuando hicimos lobby en Washington para que no nos clavaran un arancel y nadie se enteró.

Ya hicimos nuestra parte tragando nieve, doblando turno, aguantando discriminación y explicando mil veces que no, no somos mexicanos. Que sí, hablamos español pero somos de la isla al lado de Haití. Que el merengue no es solo de diciembre. Que el plátano no es guineo.

EL AUTOR es periodista, jefe de redacción de Almomento.net. Reside en Nueva York.

Y a cambio, ¿qué recibimos?

El consulado como castigo

Un poder que en República Dominicana cuesta 500 pesos, aquí vale 150 dólares. Tres horas de fila para que te digan “falta un sello”. Citas que se venden por debajo de la mesa. Tratar con el Estado dominicano desde fuera duele más que la nieve de enero.

El boleto de avión como impuesto

Diciembre llega y el mismo vuelo que en agosto cuesta US$400, ahora cuesta US$1,200. Porque saben que vamos a ir a ver a la vieja. Nos llaman “ausentes” pero nos cobran como si fuéramos turistas alemanes.

El voto como favor

Somos 2.5 millones fuera. Nos dan 7 diputados y tres recintos para votar. El dominicano de Lawrence tiene que manejar 3 horas a Boston para ejercer un derecho que el de la capital ejerce cruzando la calle.

La muerte como negocio

Cuando uno de nosotros se muere, repatriar el cuerpo cuesta 8,000 dólares. Las funerarias locales hacen su agosto con nuestra desgracia. El Estado mira para otro lado. Ni una funeraria estatal, ni un subsidio. Nada.

Entonces, ¿qué falta?
Que ustedes hagan su parte.

No nos inviten a “invertir en el país”. Quiten la traba para que lo hagamos sin tener que ir. Ventanilla única real. Cuenta de banco desde el celular. Convalidación de títulos en 30 días, no en 3 años.

No nos den un acto el Día del Dominicano en el Exterior. Denos consulados que funcionen, vuelos sin atraco, diputados proporcionales a lo que mandamos y leyes que no nos traten como cajero automático sin clave.

No somos «los de afuera». Somos los que sostienen adentro.
Ya cruzamos el charco. Ya trabajamos. Ya mandamos. Ya aguantamos. Ya demostramos.

Ahora le toca al Estado dominicano demostrar que no solo nos quiere en diciembre con maletas, sino en enero cuando se reparte el presupuesto.

Porque nosotros ya hicimos nuestra parte. Con creces.

La pregunta es: ¿cuándo empieza la suya?

Compártelo en tus redes:
0 0 votos
Article Rating
guest
0 Comments
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios