Enemigos de la República Dominicana, foráneos y nativos, cuya agenda es precisamente destruir la dominicanidad, continúan con la narrativa gastada de que los dominicanos no queremos los haitianos en nuestro territorio porque somos exclusivamente racistas contra los haitianos (antihaitianismo), porque son negros y pobres.
Una justificación para que el país siga permitiendo el proceso en curso de haitianizacion del suelo dominicano, que no sólo está desnacionalizando el empleo a un ritmo acelerado, sino que el país dominicano está asumiendo esa población pobre e ilegal, en materia educativa y de salud.
Para desmontar ese discurso malintencionado, les recordamos a los enemigos nuestros y a los malos dominicanos que se han sumado a esa campaña internacional contra nuestro país, que los dominicanos estaríamos felices que en vez de los haitianos que hoy trabajan en la construcción y la agricultura, fueran venezolanos y cubanos negros y pobres como muchos dominicanos y dominicanas.
Los venezolanos y cubanos negros y pobres, no vienen aquí con la idea que este territorio les pertenece. Cubanos y venezolanos no nos odian.
No les da envidia el pequeño desarrollo que hemos alcanzado. No tienen ningún prejuicio contra los dominicanos. Comparten el mismo idioma; la misma cultura; las mismas costumbres.
República Dominicana, Venezuela y Cuba (Y Puerto Rico), son pueblos hermanos. Haití es simplemente la otra nación con la que, nos guste o no, tenemos que compartir la isla.
jpm-am


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