El embajador ruso ante Turquía, Andrei Karlov, fue asesinado este lunes por un hombre identificado como un ex policía que respondía al nombre de Mevlut Mert Altintas, quien falleció durante el enfrentamiento con la policía.
El atacante abrió fuego y lanzó consignas islamistas durante una exhibición de fotografía en una galería de Ankara, donde el diplomático daría un discurso. Según testigos, el pistolero gritaba «No olviden Alepo», «No olviden Siria».

Andrei Karlov.
Una secuencia de fotografías del ataque tomada por un fotógrafo de AP muestran al pistolero vestido de traje y corbata, mientras grita a la par del cuerpo del embajador que yace en el suelo.
No hubo reivindicación inmediata del ataque ni tampoco se sabía el motivo. Rusia ha sido uno de los apoyos del gobierno sirio de Bashar al-Assad y ha tomado parte en los bombardeos contra los rebeldes sirios, cuyas redes se extienden hasta Turquía.
Tanto el presidente ruso, Vladimir Putin y el presidente de Turquía, Tayyip Erdogan condenaron el ataque y coinciden en que es una provocación para arruinar los vínculos entre Rusia y Turquía y el proceso de paz en Siria.
Por su parte, la Casa Blanca y el secretario de Estado, John Kerry expresaron sus condolencias por el ataque al embajador, el cual consideraron un «inaceptable y vil» ataque.
Karlov comenzó su carrera diplomática durante la era soviética en 1976 y antes había servido como embajador en las embajadas rusas en Seúl, Corea del Sur y Pyongyang, Corea del Norte.
of-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Romeao Ferguson anota triple ganador para Titanes del Sur
Pregunta de fondo: ¿cómo se distribuye el sacrificio?
Adriano Espaillat: necesaria representación de RD en el Congreso Federal
Los Cañeros del Este aplastan a Leones de SD en la LNB 2026
Bogotá y su Feria Internacional del Libro (OPINION)
Samaná domina Campeonato Nacional de Atletismo Escolar
Reduccion del 50% a partidos: un golpe a la democracia
Los precios del petróleo y la vida cotidiana en RD (OPINION)
OPINIÓN: El CDP-NY, un sello de goma «mudo»
Peravia y el desafío de pensar a 30 años

