INEFI y Febodom presentan Intercolegial de Boliche 2026

SANTO DOMINGO. El Instituto Nacional de Educación Física (INEFI), en alianza con la Federación de Boliche Dominicana, anunciaron la Cuarta Copa Intercolegial INEFI de Boliche 2026.

El evento está dirigido a estudiantes de diferentes centros educativos públicos y privados de la ciudad de Santo Domingo, que participan en la modalidad de equipos masculinos, femeninos o mixtos.

La iniciativa responde a los esfuerzos del INEFI para promover actividades deportivas que incentiven la práctica de distintas disciplinas y el sano entretenimiento entre los jóvenes.

Durante la actividad, realizada en las instalaciones del INEFI, el director de la entidad, Alberto Rodríguez, expresó que “nos satisface poder ser parte y promover este tipo de actividades diseñadas para los estudiantes de las escuelas públicas y privadas, quienes encuentran en el deporte una forma sana de compartir y mostrar su capacidad de alcanzar logros como equipo para sus centros educativos”.

“Este evento del Boliche Escolar lo hacemos gracias al respaldo del presidente Luis Abinader, quien está muy interesado en el desarrollo y la promoción de la educación física y el deporte escolar en la República Dominicana,”, sostuvo.

Por su parte Francis Soto, presidente de FEBODOM, destacó el gran ánimo y entusiasmo que reina entre los estudiantes, al tiempo que agradeció al INEFI que este año vuelva a apoyar la iniciativa para que el boliche llegue a las escuelas.

Mientras, Rolando Antonio Sebelén, gerente del Sebelén Bowling Center, destaco los grandes talentos del seleccionado nacional que han salido de pasadas ediciones de la Copa Intercolegial, incluyendo a la joven Rosalía Guzmán la cual recibirá un reconocimiento por sus logros el pasado año en diferentes Campeonatos Internacionales.

Este año la Copa INEFI de boliche, se disputarán 3 divisiones de 8 a 10 años, de 11 a 13 y de 14 en adelante, las competencias infantiles serán el sábado 7 de marzo a partir de las 10:00 a.m., cada equipo estará integrado por cuatro participantes en las modalidades de masculinos, femeninos o mixtos, al finalizar se premiará con trofeos y medallas los equipos ganadores.

Los días 7 a partir del mediodía y el 14 de marzo, se jugará la categoría juvenil en rondas de clasificación a la gran final del 21 de marzo.

Los quipos estarán integrados por 4 estudiantes también. Los primeros tres equipos o colegios ganadores en la categoría juvenil, obtendrán premios en metálicos de RD$100,000 para el primer lugar; RD$50,000 para el segundo lugar y RD$20,000 para el tercer lugar, respectivamente, y muchas sorpresas más.

of-am

Abinader viajó a EU para asistir a cumbre convocada por Trump

SANTO DOMINGO.- El presidente Luis Abinader viajó este viernes a los Estados Unidos para participar en la cumbre regional ‘Escudo de las Américas’ convocada por el presidente estadounidense, Donald Trump, informó la Presidencia dominicana.

El presidente dominicano participará este sábado en Miami en el encuentro de mandatarios americanos convocado por Trump, que tiene como objetivo «promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en nuestra región», según ha indicado la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

A la cumbre han confirmado asistencia los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Bolivia, Rodrigo Paz; de Costa Rica, Rodrigo Chaves; de Ecuador, Daniel Noboa; de El Salvador, Nayib Bukele; de Guyana, Irfaan Ali; de Honduras, Nasry Asfura; de Panamá, José Raúl Mulino; de Paraguay, Santiago Peña; de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, y el gobernante electo de Chile, José Antonio Kast.

«Para la República Dominicana, esta cita constituye una oportunidad clave para reafirmar su posición como socio estratégico en el Caribe y consolidar alianzas que impulsen el desarrollo económico y la estabilidad política en la región», señaló Presidencia.

El encuentro, que fue convocado antes del inicio de la guerra de Irán, se produce tras la captura en enero de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses en Venezuela y mientras aumentan las tensiones entre Washington y La Habana por el bloqueo energético impuesto a la isla.

La reunión también ocurrirá meses después del aplazamiento, para este 2026 aunque sin fecha exacta, de la Cumbre de las Américas 2025, que estaba previsto que se celebrara en Punta Cana (este de la República Dominicana) en diciembre del pasado año.

La RD respalda visión EE.UU. sobre el «narcoterrorismo»

MIAMI.- República Dominicana reafirmó su compromiso de enfrentar el narcotráfico, el narcoterrorismo y el crimen organizado transnacional en el hemisferio occidental en coordinación con Estados Unidos y otros países de la región.

Así lo manifestó este viernes el ministro de Defensa dominicano, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, durante su intervención en la conferencia regional “Anticarteles de las Américas”, celebrada en la sede del Comando Sur de Estados Unidos en Doral, Florida.

Ante líderes militares y representantes de gobiernos del hemisferio, el funcionario destacó que estas amenazas representan un riesgo para la estabilidad regional y requieren una respuesta conjunta de los Estados.

SEGURIDAD REGIONAL Y COOPERACIÓN HEMISFÉRICA

El oficial señaló que República Dominicana, por su posición geoestratégica en el Caribe, asume con responsabilidad el desafío de enfrentar el narcotráfico, el crimen organizado y otras amenazas emergentes.

“El país reconoce que para avanzar en la paz es imprescindible asegurar nuestras fronteras y nuestras instituciones. No puede haber desarrollo sostenible sin seguridad ni prosperidad sin estabilidad”, expresó el ministro.

El funcionario respaldó además la declaración conjunta adoptada durante la conferencia, orientada a ampliar la cooperación multilateral y bilateral en áreas como seguridad fronteriza, protección de infraestructuras críticas y fortalecimiento de las capacidades defensivas de los Estados.

CONFERENCIA REGIONAL Y AGENDA HEMISFÉRICA

La conferencia fue encabezada por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, junto al jefe del Comando Sur, general Francis L. Donovan, y contó con la participación de líderes de seguridad y defensa de más de veinte países de América Latina y el Caribe.

En el encuentro también participó Stephen Miller, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca así como otros altos funcionarios estadounidenses.

Según Fernández Onofre, la reunión constituye un espacio estratégico para coordinar políticas regionales de seguridad y reforzar la cooperación entre aliados ante amenazas transnacionales.

El evento sirve además como antesala de la Cumbre Presidencial “Escudo de las Américas”, en la que participarán varios jefes de Estado de la región, incluido el presidente dominicano Luis Abinader.

an/am

República Dominicana aplasta a Nicaragua en el Clásico Beisbol

MIAMI, Estados Unidos.-  Junior Caminero, Julio Rodríguez y Oneil Cruz pegaron cuadrangulares en la aplastante victoria de República Dominicana 12 por 3 sobre Nicaragua en el inicio del Clásico Mundial de Beisbol, celebrado en el Minute Maid Park de esta urbde.

Caminero conectó jonrón ante Stiven Cruz, en el sexto episodio para romper un empate a tres carreras y darle así una ventaja definitiva a la selección nacional.

SÓLIDA DEMOSTRACIÓN

Fue una sólida demostración de la ofensiva dominicana ante un pitcheo que poco resistió en el desarrollo del partido, que combinó 14 indiscutibles, aunque el pitcheo quisqueyano estuvo algo inestable al tolerar nueve indiscutibles.

Rodríguez disparó su bambinazo en el octavo y Cruz, más adelante, siguió con el suyo: se quedó de pie mientras veía la bola salir con un largo recorrido en un inning de seis anotaciones para los dominicanos. Su palo fue con dos compañeros en circulación.

Nicaragua se fue delante en la pizarra 1-0 en el primer capítulo, Dominicana reaccionó con dos vueltas para una ventaja 2-1 y los nicaragüenses recuperaron la ventaja con un ataque ante el abridor Cristopher Sánchez, quien no las trajo todas consigo al permitir tres anotaciones.

LOS MÁS DESTACADOS

Por Dominicana, Rodríguez de 5-3, una anotada, tres remolcadas. Vladimir Guerrero de 4-1, tres empujadas. Cruz de 1-1, un jonrón, tres remolcadas. Caminero de 4-2, un jonrón, dos empujadas.

of-am

Prioridad de Europa es Ucrania, no Oriente Medio 

La OTAN y la Unión Europea deben centrar su atención en Ucrania y dejarle esa guerra contra Irán a Estados Unidos e Israel. Pueden defender sus bases en algunos países del Golfo Pérsico con apoyo táctico y protegiendo a sus ciudadanos, pero no haciendo desplazamientos militares masivos, que son muy costosos.

Para Europa, Irán no es el enemigo, es Rusia.

Irán, un país gobernado por el fanatismo religioso (Chiitas) y promotor del terrorismo, produce uranio semi enriquecido, pero muy lejos de construir un arma nuclear después de los bombardeos de Estados Unidos en junio del 2025. Eso lo dijo el propio presidente Trump. Un conflicto que no tiene justificación y golpeará a todas las economías del mundo (Petróleo y Gas suben 30% y 40% respectivamente).

China

Es una guerra que va también contra China, que se suple de un 25% de gas y petróleo que se transporta a través del estrecho de Ormuz. Eso lo saben hasta nuestros chinos en Bonao. Pero China se preparó y tiene reservas de 4 meses.

El mayor peligro es Rusia. Su capacidad nuclear supera a la de Estados Unidos y es una amenaza constante para Europa, que ahora está dedicando un 5% de su PIB al gasto militar. Es un sacrificio necesario porque deben estar preparado para defenderse de Rusia y no de Irán.

Estados Unidos, por lo menos hasta que el presidente Trump concluya su mandato, mantendrá una relación tensa con algunos países de Europa y con la OTAN, y a diferencia de Israel, que lo arrastró a una guerra pendeja con Irán, donde ya hay varios militares estadounidenses muertos (algo que prometió que nunca sucedería en su mandato), no se dejaría arrastrar a una guerra con Rusia para defender a Europa.

De hecho, la ayuda de Estados Unidos a Ucrania se ha reducido al mínimo y continúa confiando que logrará un acuerdo con Rusia para alcanzar la paz. A Putin no le interesa la paz, le interesa conquistar a Ucrania y después invadir a Estonia, Letonia, Polonia y Eslovaquia.

Por otra parte, Rusia es un fuerte aliado de Irán, que le suple grandes cantidades de drones para atacar a Ucrania a cambio de misiles avanzados e inteligencia satelital que ahora Irán usa para atacar a Israel y países vecinos.

La defensa de Israel se debilita contra un país que ya perdió su capacidad defensiva, aunque sigue teniendo gran poder ofensivo. Usan un misil Tomahawk de 5 millones dólares para destruir un dron iraquí de 25 mil dólares.  UN MAL NEGOCIO.

Un país de 20 mil kilómetros cuadrados y 9.5 millones de habitantes, que depende en gran parte de la ayuda externa, no puede mantener tres frentes de batalla: Irán, el Líbano (Hezbola) y Gaza.

Mucha gente ha muerto por los ataques de Irán a Tel Aviv y otras ciudades y no lo reconocerán porque la información esta fuertemente restringida por el gobierno de Netanyahu.

Lo peor está por venir: Irán, antes de su caída total, hará mucho daño y puede tener en la mira reactores nucleares en Israel, refinerías árabes y plantas desalinizadoras que suplen el 70% del agua de los países del golfo pérsico. Una verdadera catástrofe.

Mientras tanto, el territorio de Estados Unidos está fuera de peligro y sus víctimas en esta guerra son contadas con los dedos de las manos. Pero su arsenal sufre. UN BUEN NEGOCIO para los fabricantes de armamentos.

Pero ¿Quién pagará los billones de dólares que se gastan a diario? MUY MAL NEGOCIO para Trump.

jpm-am

Una guerra irresponsable

Por JOSE ALEJANDRO MONTESINO

La historia demuestra que las grandes guerras rara vez comienzan pensando en sus consecuencias. Empiezan con decisiones precipitadas, cálculos geopolíticos y demostraciones de fuerza que, con frecuencia, ignoran el sufrimiento que terminarán causando a millones de personas que no tienen ninguna responsabilidad en los conflictos.

La reciente ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán representa precisamente ese tipo de decisión peligrosa. Más que una acción defensiva o un intento de estabilizar la región, lo que el mundo presencia es un nuevo episodio de confrontación militar en el Medio Oriente que amenaza con incendiar una de las zonas más sensibles del planeta.

Las potencias que poseen mayor capacidad militar parecen olvidar que en el siglo XXI ninguna guerra queda confinada al territorio donde comienza. En un mundo globalizado, las consecuencias económicas, sociales y políticas se expanden con rapidez hacia todos los continentes.

El problema fundamental es que las guerras modernas ya no se limitan al campo de batalla. Sus efectos golpean directamente a la economía mundial: el petróleo, el comercio, el transporte y los mercados financieros reaccionan de inmediato ante cualquier escalada militar.

Cuando las tensiones crecen en el Golfo Pérsico —una de las regiones energéticas más importantes del planeta— el precio del petróleo se dispara, generando una cadena de aumentos que termina afectando a millones de personas en países que nada tienen que ver con el conflicto.

Más perjudicados

Los países pequeños y dependientes, como la República Dominicana, suelen ser los más perjudicados por estas crisis internacionales. Nuestro país importa gran parte del combustible que consume, lo que significa que cualquier aumento en el precio del petróleo se traduce inevitablemente en gasolina más cara, transporte más costoso y alimentos más difíciles de pagar.

En otras palabras, una decisión militar tomada a miles de kilómetros puede terminar golpeando directamente el bolsillo de una familia dominicana.

Pero el impacto no se limita al combustible. El turismo, uno de los pilares de nuestra economía, también puede verse afectado. Cuando el mundo entra en una etapa de tensión geopolítica, los viajes internacionales se reducen, las aerolíneas aumentan los precios y los flujos turísticos disminuyen. Para una economía como la dominicana, esto puede significar menos ingresos, menos empleos y mayor presión social.

Lo más preocupante es que las grandes potencias parecen actuar con una peligrosa mezcla de arrogancia y cálculo estratégico, como si el planeta fuese un tablero de ajedrez donde cada movimiento se mide únicamente en términos de poder militar. Sin embargo, la historia demuestra que los conflictos en el Medio Oriente rara vez terminan como se planifican.

Las guerras se expanden, se prolongan y generan consecuencias imprevistas.

Lo que comienza como una operación militar limitada puede transformarse rápidamente en un conflicto regional o incluso en una confrontación de mayor escala si otros actores internacionales se ven arrastrados a la disputa.

En ese escenario, el mundo podría enfrentarse a una crisis económica global similar o incluso más severa que las experimentadas en las últimas décadas.

La pregunta que surge entonces es inevitable: ¿vale la pena poner en riesgo la estabilidad mundial para imponer estrategias de poder en una región ya marcada por décadas de conflictos?

La humanidad debería haber aprendido una lección básica después de tantas guerras: la fuerza militar rara vez resuelve los problemas políticos que la originan.

La diplomacia, el diálogo y el respeto al derecho internacional son los únicos caminos capaces de evitar que los conflictos regionales se conviertan en tragedias globales.

Si las grandes potencias continúan privilegiando la confrontación sobre la negociación, el resultado será un mundo cada vez más inestable, más peligroso y más injusto.

Y como suele ocurrir en la historia, quienes pagarán el precio más alto no serán los poderosos que toman las decisiones, sino los pueblos del mundo que sufrirán sus consecuencias.

En tiempos como estos, la paz no es solo un ideal moral.

Es una necesidad urgente para la supervivencia económica y social del planeta.

jpm-am

El peso de los impuestos en las telecomunicaciones 

Por Rafael Ramírez Medina

En la República Dominicana, los servicios de telecomunicaciones soportan una de las cargas tributarias más elevadas del consumo cotidiano. Telefonía, internet y televisión por cable acumulan aproximadamente un 30% en impuestos sobre su valor. Este porcentaje se compone de 18% de ITBIS, 10% de Impuesto Selectivo al Consumo y 2% de Contribución al Desarrollo de las Telecomunicaciones. No se trata de un impuesto oculto, sino de una realidad visible en cada factura.

El ciudadano común lo paga mensualmente sin muchas veces detenerse a analizarlo. La pregunta que surge es si esta estructura responde a la realidad actual del país.

El ITBIS del 18% es el impuesto general al consumo y grava la mayoría de bienes y servicios. Desde esa perspectiva, su aplicación a las telecomunicaciones puede entenderse dentro del esquema tributario general. Sin embargo, cuando se suma a otros gravámenes específicos, la carga comienza a tornarse excesiva.

No es lo mismo aplicar un impuesto general que imponer un castigo adicional. La acumulación de tributos encarece significativamente el servicio final. Y en un país donde el ingreso promedio es limitado, cada punto porcentual pesa.

El Impuesto Selectivo al Consumo, equivalente al 10%, es el elemento más debatible de esta estructura. Este tipo de impuesto tradicionalmente se aplica a bienes considerados de lujo o que el Estado busca desincentivar. Alcohol, tabaco o productos suntuarios suelen estar sujetos a esta figura.

Necesidad

Pero las telecomunicaciones hoy no encajan en esa categoría. Más que un lujo, son una necesidad básica en la vida moderna. Equipararlas fiscalmente a bienes prescindibles parece un contrasentido.

En la actualidad, el internet es herramienta de trabajo, educación y emprendimiento. Miles de jóvenes estudian de manera virtual y dependen de la conectividad para su formación. Profesionales independientes generan ingresos a través de plataformas digitales. Pequeñas empresas promocionan y venden sus productos en redes sociales.

Penalizar fiscalmente ese acceso es limitar indirectamente oportunidades. El desarrollo digital no puede convivir con cargas tributarias desproporcionadas.

El 2% de Contribución al Desarrollo de las Telecomunicaciones fue concebido como un aporte transitorio. Su propósito era impulsar la expansión y modernización del sector. Sin embargo, como ocurre con muchos tributos temporales, el tiempo ha pasado y el gravamen permanece.

La transitoriedad se convirtió en permanencia. Esto genera una legítima preocupación sobre la coherencia fiscal. Cuando un impuesto excepcional se vuelve estructural, merece ser revisado.

Desde la perspectiva económica, gravar fuertemente un servicio esencial afecta la competitividad nacional. Las empresas necesitan conectividad eficiente y accesible para operar. El costo elevado de telecomunicaciones impacta la estructura de gastos de negocios grandes y pequeños.

En un entorno globalizado, cada país compite también en costos digitales. Reducir la carga impositiva podría estimular mayor formalización y expansión empresarial. La conectividad es infraestructura productiva, no un lujo accesorio.

Además, existe un componente social que no puede ignorarse. En zonas vulnerables, el acceso a internet puede significar inclusión o exclusión. Las brechas digitales se amplían cuando el servicio se encarece.

Las familias de menores ingresos destinan una proporción mayor de su presupuesto a mantenerse comunicadas. Esto genera desigualdad en el acceso a información y oportunidades. Un sistema tributario justo debe considerar estos efectos distributivos.

No se trata de desconocer la necesidad de recaudación del Estado. Toda política pública requiere financiamiento responsable. Sin embargo, la eficiencia tributaria también implica seleccionar adecuadamente las bases imponibles.

Gravar en exceso servicios estratégicos puede tener efectos contraproducentes. A veces una reducción selectiva dinamiza el consumo y compensa parcialmente la merma inicial. La política fiscal debe equilibrar ingresos con desarrollo.

Revisar el 10% de Impuesto Selectivo al Consumo aplicado a telecomunicaciones sería un paso coherente. Evaluar la eliminación o reducción del 2% originalmente transitorio también enviaría una señal positiva. Estas medidas no implican desmantelar el sistema tributario.

Más bien suponen adaptarlo a la realidad tecnológica del siglo XXI. La conectividad es hoy un componente esencial del progreso. Las normas fiscales deben evolucionar junto con la sociedad.

Si el país aspira a ser más competitivo, inclusivo y moderno, debe comenzar por facilitar el acceso a la comunicación. La digitalización es un motor de crecimiento y productividad. Cada estudiante conectado y cada emprendedor digital fortalecen la economía.

Penalizar ese acceso contradice los objetivos de desarrollo. La discusión no es meramente tributaria, sino estratégica. La conectividad no es un lujo; es una herramienta fundamental para el futuro nacional.

jpm-am

Recuerdos: Las tertulias del Sublime y el 1 y 5

La tertulia es una reunión de personas para conversar o discutir sobre cualquier tema de actualidad, normalmente acompañadas de un café.

Quienes ya somos mayorcitos recordamos que, a raíz de la caída del régimen trujillista, nos reuníamos grupos de jóvenes a discutir sobre política en las cafeterías Sublime y 1 y 5, ubicadas en la calle El Conde. Este último nombre provino de que, con cinco centavos, comprábamos una taza de café y un cigarrillo.

En los años sesenta, cuando el país despertaba del largo letargo trujillista, las tertulias políticas eran verdaderos rituales de iniciación democrática. Nos reuníamos en esas cafeterías con un libro bajo el brazo y cinco centavos en el bolsillo, a intercambiar y discutir ideas de distintas ideologías. El café y el cigarrillo eran apenas el pretexto; lo esencial era la conversación.

La Revolución Cubana había encendido la mecha. El comunismo soviético, el maoísmo, el trotskismo, el socialcristianismo y el socialismo democrático se debatían como quien desmenuza un mapa de ruta hacia la utopía. Éramos neófitos, sí, pero apasionados. Cada tarde era una clase abierta, sin cátedra ni diploma, donde la patria se pensaba en voz alta.

Los partidos y movimientos políticos nacían como expresiones de esas ideologías. Los sindicatos y asociaciones nacieron del seno de las agrupaciones políticas. Cada uno con su color, su sigla y su doctrina.

El proselitismo era doctrinal, casi teológico. Las diferencias eran profundas, pero el debate era posible. La izquierda, entonces, era más que una postura: era una esperanza.

En la transición democrática, los principales partidos fueron el Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4), el Movimiento Popular Dominicano (MPD), la Unión Cívica Nacional (UCN), el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC). Más adelante se fundaron otros. Todos realizaban su proselitismo bajo doctrinas políticas bien definidas.

La más discutida era el comunismo de la URSS; luego, por diferencias de criterio, aparecieron los maoístas, trotskistas y otros que, movido por sentimientos patrióticos, muchos nos alineamos con distintas corrientes que, más adelante, degeneraron en divisiones motivadas por la ambición personal.

A mi parecer, el nombre 1 y 5 se debía a que, con cinco centavos, obteníamos un café y un cigarrillo. Pasábamos las tardes teorizando sobre distintas ideologías políticas que, con el triunfo de la Revolución Cubana, se impusieron como una moda en nuestro país.

Cada uno de nosotros, neófitos en esas materias, llegaba con un libro sobre un tema específico para discutirlo sobre la mesa, mientras nos deleitábamos inhalando el humo del cigarrillo y sorbiendo el café.

Actualidad

Hoy, las tertulias —o peñas— sobreviven, pero transformadas. Ya no hay ideologías sólidas, no se anda con un libro de política ni se debate en cafés; ahora se hace en podcasts, Twitter Spaces o grupos de WhatsApp. El cigarrillo se extinguió, el café se volvió gourmet y el libro fue reemplazado por el discurso del clientelismo. Los partidos, más pragmáticos que ideológicos, se parecen más a marcas que a movimientos.

La conversación política se ha vuelto más técnica, más polarizada y menos romántica. ¿Ganamos algo? Sí: pluralidad, acceso y velocidad. ¿Perdimos algo? También: profundidad, comunidad y ritual, porque las tertulias de antes eran trincheras de pensamiento social; las de hoy, a veces, parecen trincheras de egos.

Pero aún hay esperanza. Si algo nos enseñaron aquellas tardes en el 1 y 5 es que el pensamiento compartido puede ser revolucionario; que la democracia no se hereda, se conversa; y que, aunque cambien los escenarios, el café sigue siendo un buen cómplice de la reflexión.

Aquella izquierda se fragmentó por ambiciones personales. En su origen fue un gesto de amor a la nación; hoy, demasiadas veces, es amor a la corrupción. ¡Cómo cambian las cosas, caballero!

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El fenómeno «therian» y la crisis de identidad adolescente

POR E. MARGARITA EVE

Lo que ocurrió en un parque de Higüey no fue una simple anécdota juvenil. La reacción institucional ante el fenómeno “therian” expuso algo más profundo que una tendencia digital: una crisis silenciosa de identidad y pertenencia en la adolescencia contemporánea.

El término “therian” describe a jóvenes que afirman identificarse simbólicamente con un animal. No existe evidencia científica de transformación física; se trata de una autopercepción subjetiva que encuentra validación en comunidades digitales. En una etapa marcada por la búsqueda de identidad, estas narrativas pueden ofrecer un sentido inmediato de pertenencia.

En entrevistas publicadas por medios internacionales, algunos jóvenes que se identifican como “therian” explican que no creen ser animales en sentido biológico, sino que experimentan una conexión psicológica o espiritual con determinada especie. Para ellos, no es una actuación, sino una vivencia interior que les otorga coherencia y comunidad.

El contexto emocional no es menor. La Organización Mundial de la Salud estima que uno de cada siete adolescentes enfrenta algún trastorno mental, siendo la ansiedad y la depresión las condiciones más frecuentes. UNICEF también ha advertido sobre el aumento de la soledad juvenil tras la pandemia, reflejo de una brecha afectiva persistente.

La cultura digital intensifica esta realidad. Muchos adolescentes consumen contenidos sobre vida animal y comportamiento instintivo, mientras reciben mensajes que presentan al ser humano como destructivo o desleal. En ese contraste simbólico, lo animal puede percibirse como auténtico y lo humano como contradictorio.

En distintos países, entre ellos Argentina, España y Estados Unidos, autoridades educativas han emitido orientaciones frente a tendencias juveniles virales. Las medidas buscan preservar la convivencia sin estigmatizar, pero ninguna normativa sustituye el acompañamiento emocional que solo la familia puede brindar.

Desde la tradición bíblica, algunos han recordado al rey Nabucodonosor II, quien, según el libro de Daniel, vivió “como las bestias del campo”. Daniel 4:33 señala: “Fue echado fuera de los hombres, y comió hierba como los bueyes…”. Más allá de su carácter simbólico, la imagen representa la ruptura con la comunidad y la pérdida de referencia humana.

Especialistas en desarrollo adolescente coinciden en que la adopción de identidades performativas puede funcionar como un lenguaje de alerta. No siempre expresa un trastorno, sino una necesidad de reconocimiento y validación que no ha sido atendida en el entorno cercano.

A ello se suma un fenómeno cultural evidente: la creciente humanización de las mascotas. El afecto hacia los animales es legítimo, pero cuando desplaza tiempo y atención que deberían dirigirse al vínculo con los hijos, puede generar desequilibrios afectivos silenciosos.

En paralelo, muchos niños pasan largas horas bajo supervisión institucional mientras el acompañamiento emocional se delega al sistema educativo o a las pantallas. La formación académica puede externalizarse; la construcción de identidad no. Esta requiere presencia, diálogo y referencia constante.

Cabe preguntarse si no hemos confiado en exceso la crianza al sistema y luego nos sorprendemos cuando los conflictos estallan en la adolescencia. La identidad no se consolida en algoritmos ni en tendencias virales, sino en relaciones estables y coherentes.

Si un adolescente encuentra identidad en cuatro patas, la sociedad debería preguntarse por qué no logró afirmarla de pie entre los suyos. La polémica pasará con la próxima tendencia digital; la responsabilidad de fortalecer la familia y reconstruir vínculos, en cambio, permanecerá.

emargaritaeve@gmail.com

Capacidad de dañar o generar bienestar

La política, en su esencia más noble, es el arte de administrar el poder para producir bienestar colectivo. Sin embargo, cuando se divorcia de la planificación estratégica y del compromiso real con el desarrollo humano, puede convertirse en un instrumento que perpetúa frustraciones y profundiza brechas sociales. Esa es, en gran medida, la encrucijada que hoy enfrenta la clase política dominicana.

Durante décadas, distintos actores del liderazgo nacional han invertido tiempo y capital discursivo en atribuirse —o endosarse mutuamente— la responsabilidad por la deuda social histórica acumulada. No obstante, el debate público ha carecido de algo más sustantivo: la articulación sostenida de un verdadero proyecto de nación que permita a la ciudadanía percibir rumbo, coherencia y destino seguro.

La esperanza colectiva no se reconstruye únicamente con diagnósticos reiterados ni con narrativas de culpabilidad retrospectiva. Se edifica con políticas públicas consistentes, con educación financiera masiva y con una cultura de corresponsabilidad social que eleve la calidad de las decisiones individuales y colectivas.

Un dato revelador obliga a reflexionar con mayor profundidad: en la República Dominicana se estima que diariamente se destinan alrededor de 350 millones de pesos a las bancas de lotería y aproximadamente 477 millones de pesos al consumo de cervezas. Estas cifras, más allá de cualquier juicio moral simplista, desmontan parcialmente la narrativa de pobreza absoluta como explicación única de nuestras limitaciones estructurales.

Lo que emerge es un fenómeno más complejo: no estamos exclusivamente ante una nación sin recursos, sino ante un conglomerado social que evidencia déficits significativos en educación para el manejo del presupuesto personal, en cultura de ahorro y en priorización del gasto familiar.

Aquí se revela con crudeza la doble capacidad de la conducción pública: puede dañar o puede generar bienestar.

Daña cuando el liderazgo se conforma con administrar inercias sociales sin intervenir pedagógicamente en ellas. Daña cuando el Estado tolera —por omisión o conveniencia fiscal— patrones de consumo que erosionan la estabilidad económica de los hogares más vulnerables. Y daña cuando la política se reduce a la disputa coyuntural por la narrativa del pasado en lugar de diseñar el futuro.

Pero también puede generar bienestar.

Puede hacerlo mediante campañas educativas permanentes sobre finanzas personales desde la escuela básica hasta la formación técnica y universitaria. Puede hacerlo promoviendo incentivos reales al ahorro formal, fortaleciendo la bancarización responsable y regulando con inteligencia sectores de alto impacto social como las bancas de apuestas.

Sobre todo, puede hacerlo si asume con seriedad la construcción de un proyecto de nación que trascienda períodos gubernamentales y ciclos electorales.

La realidad dominicana muestra una sociedad llena de soñadores —lo cual es valioso— pero también de demasiados ciudadanos refugiados en el azar o en el consumo evasivo como mecanismos de esperanza rápida. Esa combinación, si no se aborda con políticas públicas inteligentes y sostenidas, conduce inevitablemente a una interpretación distorsionada de la verdadera estructura de clases del país.

No somos tan pobres como a veces nos describimos, pero tampoco somos tan prósperos como algunos indicadores macroeconómicos podrían sugerir. Somos, en buena medida, una sociedad que necesita mejor orientación, mejor educación económica y mejor liderazgo estratégico.

La clase política dominicana enfrenta, por tanto, una decisión histórica: continuar administrando percepciones y culpas heredadas, o asumir plenamente su responsabilidad de conducir al país hacia un modelo de desarrollo donde el bienestar no sea accidental, sino deliberadamente construido.

Porque, al final, gobernar siempre implica elegir entre dos caminos: tener capacidad de dañar o voluntad de generar bienestar.

jpm-am