El cloro comercial también se daña (OPINION)

imagen
El autor es químico. Reside en Santiago de los Caballeros

Escuchar artículo

El cloro es, en realidad, un gas venenoso de color verdoso. Por lo tanto, no es cloro puro lo que compramos en pastillas o gránulos para las piscinas, ni lo que adquirimos en galones para lavar la ropa y limpiar el hogar.

El cloro comercial, ya sea en presentación líquida o sólida, es una oxisal; es decir, una sal que contiene oxígeno en su estructura química.

Todas las sales están compuestas por la combinación de un metal y un no metal. Aquellas sales que no contienen oxígeno en su estructura reciben el nombre de sales haloideas, siendo el ejemplo más popular el cloruro de sodio (NaCl), mejor conocido como la sal común de cocina.

Sin embargo, el cloro comercial en su estructura es como la sal común, pero con la particularidad de que también tiene oxígeno en su molécula, razón por la cual se clasifica como una oxisal. Su fórmula química es NaClO y se denomina formalmente hipoclorito de sodio.

Cuando el hipoclorito de sodio se disuelve en agua, reacciona formando ácido hipocloroso (HClO). Esta es la verdadera sustancia activa desinfectante, capaz de atravesar la membrana que rodea a los microbios y, mediante una reacción de óxido-reducción (redox), les provoca la muerte.

No obstante, el ácido hipocloroso es una sustancia inestable que tiende a degradarse con el paso del tiempo, liberando lentamente cloro en forma de gas. Este gas liberado es el responsable del olor característico que percibimos en el olfato tan pronto destapamos un recipiente con hipoclorito de sodio (cloro comercial).

A mayor temperatura ambiente y mayor tiempo de exposición al aire, menor será la capacidad desinfectante del producto. Por esta razón, al utilizar un galón de cloro, debemos procurar taparlo inmediatamente después de extraer la cantidad que se necesite.

El cloro comercial sufre un fenómeno muy parecido al de un refresco de soda: al destaparse la bebida, el dióxido de carbono se escapa paulatinamente hasta que deja de sentirse la sensación picante al pasar por la garganta. De la misma manera, un recipiente de cloro destapado o mal cerrado olerá cada vez menos a cloro, llegando incluso a perder por completo sus propiedades desinfectantes.

En síntesis, el cloro comercial es mucho más inestable de lo que aparenta. Para aprovechar al máximo su potencial desinfectante y garantizar la higiene en el hogar, debe almacenarse siempre bien tapado, en un lugar fresco y protegido de la luz.

huco71@gmail.com

jpm-am

Compártelo en tus redes:
0 0 votos
Article Rating
guest
1 Comment
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios
Rafael Mor
Rafael Mor
56 minutos hace

Excelente. Me gustó esta cultura con sabrosura. Gracias.