Dominicana: Ada K. Soler y su incómoda obra literaria

imagen

SANTO DOMINGO. – En un panorama literario saturado de fórmulas seguras y personajes previsibles, la escritura de Ada K. Soler avanza en sentido contrario: incomoda, hiere y, por eso, deja huella.

Sus dos novelas más recientes, La magia del cazador de cisnes (Dark Desire) e Inocencia Rota (Dark Past), confirman la aparición de una voz que no escribe para agradar, sino para decir.

Soler no teme adentrarse en territorios emocionalmente densos. En La magia del cazador de cisnes, el lector encuentra una historia donde el deseo no es romántico ni idealizado, sino una fuerza oscura que seduce y destruye a partes iguales.

La autora construye una atmósfera inquietante, casi hipnótica, en la que los personajes parecen avanzar hacia su destino aun sabiendo que el precio será alto. No hay concesiones: el amor aquí no salva, expone.

Inocencia Rota da un paso más allá. Es una novela más cruda, más directa, donde la pérdida de la inocencia no funciona como metáfora, sino como herida abierta.

Soler escribe sobre el daño psicológico, la culpa y el silencio con una honestidad que incomoda, pero también obliga a mirar.

La historia se despliega como un thriller emocional, donde el verdadero conflicto no siempre está en los hechos, sino en lo que los personajes callan para poder seguir viviendo.

Lo que une ambas obras no es solo su tono oscuro, sino una obsesión clara: explorar la fragilidad humana cuando las certezas desaparecen.

Aunque aún lejos del circuito literario masivo, Soler escribe como alguien que sabe que las historias más importantes no siempre son cómodas.

Sus novelas dialogan con una generación que ya no espera finales felices, sino verdades narradas sin maquillaje.

Quizá ese sea su mayor acierto: entender que, en tiempos de ruido, la oscuridad bien escrita también puede ser una forma de lucidez.

agl/of-am

Compártelo en tus redes:
0 0 votos
Article Rating
guest
0 Comments
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios