OPINION: Buena desautorización presidencial

El presidente Luis Abinader ha hecho bien en desautorizar y ponerle freno al “lambonismo político” de aquellos que han comenzado a promover prematuramente una posible repostulación del jefe de Estado en las elecciones del 2024.
Es bueno que el mandatario haya puesto de manifiesto que es prematuro estar hablando de repostulación cuando en realidad él no está en eso en estos momentos y que lo aconsejable es ponerse a trabajar para realizar un buen gobierno.

El presidente Luis Abinader  ha calificado de irresponsable, ilógico e insensato hablar del tema de la reelección presidencial a esta altura de juego y dijo claramente que su gobierno está enfocado en resolver los problemas de la gente.

“Estoy trabajando y no se puede hablar de eso. Aquí lo que hay que hacer es trabajar y resolver los problemas de la gente”, indicó el mandatario ante la pregunta formulada por periodistas sobre los aprestos de promoción de la reelección presidencial.

Abinader desautoriza a cualquier dirigente de la organización para que toque el tema, debido a que en estos momentos, el PRM debe prepararse como partido de gobierno a  responderle a su gente en cada comunidad y ponerse en contacto con los sectores sociales.

Está bueno el boche a aquellos afrentosos que han querido traer el tema de la repostulación presidencial a la palestra pública, porque el gobierno no ha sido evaluado a profundidad sobre su sobre su desempeño para estar hablando de una posible reelección presidencial.

Hay que saber que ha transcurrido es muy poco  tiempo desde que Luis Abinader asumió las riendas del poder para evaluar a profundidad su desempeño en sus afanes de mejorar sustancialmente las condiciones de vida de los dominicanos.

Reitero ha sido un buen boche del presidente a aquellos que pretendían poner en marcha el tema de una posible repostulación en el seno del pueblo y del Partido Revolucionario Moderno (PRM).

JPM

 

Abinader: «El gran reto de países tras pandemia es evitar crisis financiera»

MADRID, España. – El presidente Luis Abinader declaró este martes que el gran reto que tienen los países después de la pandemia del coronavirus es evitar una crisis financiera que provoque problemas sociales.

«Un tema que debemos tratar en esta cumbre y después entre nuestros países es que de esta crisis de la pandemia no podemos pasar a una crisis financiera, una crisis financiera que puede desestabilizar socialmente a muchos de nuestros países», manifestó.

El mandatario dominicano habló sobre el tema en el «Foro del Décimo Tercer Encuentro Empresarial Iberoamericano», celebrado en Andorra, previo a la inauguración la noche de este martes de la XXVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.

Agregó que la recuperación de la salud se logra con la vacuna, la cual hay que incrementar.

«Y prepararnos para que nuestros países, ante la crisis financiera provocada por un aumento de la deuda pública, pueda llevar a situaciones que incrementen los impuestos y eso provoque una contracción del gasto, y en ese sentido provocar problemas sociales», advirtió.

Sostuvo que hay que tener una visión pro crecimiento en la economía que permita también una mayor cantidad de tributo así como lograr esquemas creativos financieros que permita cumplir con el pago de las deudas, pero sin que se penalice la capacidad de crecimiento y de creación de empleos.

«Yo creo que lo que tenemos es que analizar qué hicimos mal, cómo pudimos haber trabajado mejor”, planteó el jefe de Estado.

Abinader reiteró que el programa COVAX (mecanismo de distribución de vacuna de la Organización Mundial de la Salud) ha sido un fracaso, “desde diciembre solicitamos que nos permitieran hacer un acuerdo con las patentes, para nosotros poder producir vacunas en los diferentes laboratorios, incluso para varios países, pero eso no se logró”.

«Nosotros entendemos que cada país quiere vacunar a su gente primero, pero creo que nos faltó creatividad para lograr los objetivos de cada uno de los países», señaló.

an/am

Dirigentes se oponen a que local PRM en NY sea nombrado Winston Arnaud

NUEVA YORK.- Dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) se opusieron a que el local de esa organización en Nueva York sea bautizada con el nombre de Winston Arnaud, como pretende Neftalí Fuerte, presidente de la seccional.

Denunciaron que Fuerte tomó esa decisión sin el apoyo de la Comisión Ejecutiva del PRM en Nueva York.

«Fuerte nunca ha convocado la dirección partidaria ni a los dirigentes electos en la pasada conversación, por lo que esta determinación es una imposición y violenta la democracia participativa, imponiendo decisiones ajenas a la discusión entre todos», indica un documento enviado a ALMOMENTO.NET.

Agrega que «ese estilo de dirección no se corresponde con un partido que, como su nombre indica, es una organización ‘moderna’, la negación del voluntarismo y la imposición».

«Sin originalidad, Fuerte y un grupito de diregentes a su alrededor pretenden nombrar la seccional del PRM tal y como se llama la del PRD de Miguel Vargas, algo que no permitiremos», advierte el documento.

Abril de 1965 y su secuela de heroísmo

Con el paso del tiempo, el recuerdo del 24 de abril del 1965 se va perdiendo. Hay una remembranza  protocolar de los que fueron actores directos de la revolución, pero el acontecimiento no se conecta con las nuevas generaciones.

Es una de las consecuencias de que la revolución y la Guerra Patria nunca han sido analizadas  con el suficiente rigor histórico, no se ha renovado la capacidad de lucha, e insuflar a esta generación que es vital el respeto institucional.

La revolución de abril fue producto de su coyuntura, de un momento determinado. Cada proceso social tiene sus propias variantes, sus alternativas, sus éxitos y sus fracasos. El golpe de Estado a Juan Bosch inició la conspiración en los cuarteles, que terminó con el pueblo en armas tirado a las calles.

No se puede ser tan simplista de considerar que  nadie puede atentar en la República Dominicana contra las instituciones y el orden establecido. Son las circunstancias que dictan esas violaciones y las necesarias respuestas. Abril fue un estallido popular contra el cercenamiento de la democracia.

En más de medio siglo las instituciones dominicanas no se han podido fortalecer. Siguen siendo piezas sustituibles y movidas al capricho de los gobernantes de turno.  La institucionalidad sigue siendo un sueño profundo, que en ocasiones se torna en pesadilla.

La Constitución por la que murieron miles de dominicanos en el 65 fue olvidada en el confinamiento de Ciudad Nueva. El doctor Joaquín Balaguer hizo su Constitución, y después la aplicó a su gusto y le vituperó al considerar que no pasaba de ser un simple pedazo de papel.

En un pasado muy reciente vimos cómo se intentó burlar a la Constitución para lograr una repostulación  que era imposible. Tuvo que  tronar la voz de los Norteamericanos para que se hiciera entrar en razón a los que deseaban seguir en el poder.

Los norteamericanos intervinieron nuestro país en el 1965 para evitar que floreciera la democracia. Su política injerencista fue la responsable de que se estancara el proceso de lucha democrática, que las libertades perecieran y que las elecciones fueran una farsa.

Abril y su secuela de heroísmo y de tumbas sin nombres sentó las bases de que el pueblo siempre está vigilante, y que cuando lo considera oportuno está dispuesto a tomar las calles en defensa de su libertad. El sacrificio valió la pena.

Lo ideal es que  se comience a vivir en  un estado de derecho, donde se respete la Constitución, el derecho a la vida, el libre intercambio de las ideas, el reparto justo de las riquezas aunque haya opresores y oprimidos. Como dijo Don Benito: La paz, es el respeto al derecho  ajeno. ¡

 

 

Gerardo Sepúlveda: libro documental y nostalgia

La memoria de realidades no vividas es una fuerza poderosa, una fuente de inspiración literaria y puede ser también y ha sido un factor decisivo en la vida de hombres y mujeres a lo largo de la historia.

Gerardo Sepúlveda es un tipo de talento. Rica imaginación, buen humor. Ocurrente, el tipo ha tenido varios éxitos publicitarios actuando como creativo. Otras veces, histriónico y genial mimetizaba a Fidel Castro en programas de televisión y hay que decir que, dentro del numeroso grupo de imitadores profesionales del extinto líder cubano, las representaciones de Gerardo me parecieron siempre las más convincentes.

Sin embargo, Gerardo Sepúlveda ha dedicado años de su vida a escribir un libro sobre la Revolución de Abril de 1965, ha producido un documental sobre el cual yo mismo publiqué, hace varios años, una reseña. Parece haber decidido años atrás que le interesaba más la historia que la publicidad y la actuación en las cuales había tenido éxito comercial, como si alguien con talento para pelotero, hubiera decidido ejercer de abogado.

En realidad, no era así. Lo que para muchos era pura y simple imitación cargada de humor, en realidad era para Gerardo una recreación del discurso revolucionario de una época. Emisoras y dueños de programa no agradecían esa lealtad a valores que preferían olvidar y Gerardo prefirió la ausencia a la traición.

Extraña conducta para muchos. Lo fue hasta para mi mismo por un tiempo. En realidad hasta hace apenas algunos días cuando, hablando de este, su documental, y de la Revolución me dijo, como de pasada y con pena evidente: “yo solamente tenía 9 años en 1965”.

Así y gracias a esa casi exclamación he venido a comprenderlo todo. La nostalgia de Gerardo quien no solamente conoció a los principales jefes de aquella gesta, sino que, como niño, compartía con ellos como una especie de mascota acariciando armas, armando y desarmando fusiles, escuchando y viviendo sus hazañas. Con sus 9 años era parte de la historia de esos hombres deseando que la guerra durara lo suficiente para poder incorporarse a ella. Gerardo no cerró nunca la memoria de esa experiencia.

Para el, la guerra de abril, no ha terminado, la añora, siente nostalgia de una guerra en la que la edad no le permitió participar, pero lo relacionó día tras día con esos protagonistas de quienes forjó su propia imagen y visión de la historia, del heroísmo, de lo que lo vale la pena en la vida.

Ellos veían y disfrutaban al niño. El niño en cambio se veía a si mismo en la estatura y función de aquellos adultos uniformados, armados y valientes.

Quizás nunca lo supo, como lo veo de claro yo ahora. Pero, la devoción que Gerardo siente por toda la historia de Abril ha sido siempre y aun es, la expresión terminada de una nostalgia porque el destino le negó estar a la altura de los hombres que admiraba.

Los trabajos de Gerardo, escritos o audiovisuales sobre la revolución de abril, son, ante todo la validación, el recrear una experiencia admirada pero no vivida.

Y yo no sé a ustedes. Pero a mi me parece enteramente legítimo, enaltecedor y sobre todo hermoso.

JPM

El río Haina en  la historia dominicana

Aquí, allí, acullá y más allá los ríos, corrientes de agua en circulación, han sido a través del tiempo escenarios para hechos de raigambre histórica.

Las riberas de importantes ríos han dado origen a civilizaciones completas, han servido de asiento para el desarrollo de no pocas expresiones culturales, y han sido fuente para el nacimiento de pequeñas aldeas que luego se han convertido en grandes ciudades.

Ejemplos limitados de lo anterior: París (Sena); Londres (Támesis); Santo Domingo (Ozama); Washington (Potomac); Higüey (Duey y Quisibaní); Berlín (Spree, Havel); Santiago de los Caballeros (Yaque del Norte); Buenos Aires (Río de la Plata); New York (Hudson); Madrid (Manzanares); Moscú (Moscova); La Habana (Almendares).

Los ríos han tenido un papel de primer orden en la gran aventura que ha sido la humanidad, desde los tiempos prehistóricos hasta el presente. Nunca podrán disociarlos del sedentarismo, del nomadismo y de las migraciones en sentido general.

La arqueología, la antropología, la sociología, las religiones y la cultura en todos sus aspectos se nutren en gran medida de los ríos y sus cuencas hidrográficas.

Varios ríos forman parte importante de la historia nacional. Fueron lugares claves desde las primeras luchas de los indígenas y los conquistadores españoles, en la última década del siglo XV; hasta hace 56 años cuando patriotas dominicanos se enfrentaron en abril de 1965, en la periferia del río Ozama, a los invasores estadounidenses y tropas de gobiernos títeres de América Latina reforzados por traidores criollos.

EL AUTOR es abogado e historiador. Reside en Santo Domingo.

El río Haina está estampado en las páginas amarillas del pasado dominicano. Su hidrogeografía nace en la loma El Zumbador, de la Cordillera Central, y 86 kilómetros después, nutrido con el agua de sus números tributarios, desemboca en el mar Caribe.

Ese río puede ser considerado como un tesoro ecológico dominicano, por su configuración y por la hermosa historia que lo acompaña.

En su desembocadura, por su frecuente turbidez, el río Haina hace recordar, guardando la distancia, la descripción que Jorge Luis Borges hizo del Mississippi en su obra titulada Historia Universal de la Infamia: “…es río de pecho ancho…Es un río de aguas mulatas…”

A unos tres kilómetros antes de depositar su agua dulce en el mar Caribe en una de sus orillas se edificó en el siglo XVI el ingenio azucarero Engombe, que inicialmente era el complejo arquitectónico llamado Santa Ana.

Santa Ana fue una de las primeras centrales azucareras de América. En sus ruinas todavía quedan yambos coronados de pomarrosa, tal vez descendientes de los que describieron en esa zona viajeros de antaño.

Los indios taínos y los conquistadores-colonizadores españoles libraron varias batallas, tanto en sus riberas como en su estuario.

Del río Haina escribió bastante Cayetano Armando Rodríguez en su Geografía Física, Política e Histórica de la Isla de Santo Domingo, publicada en el 1915. Al referirse a su importancia estratégica para la defensa de la capital dominicana señaló que: “…en tiempos atrás, en la boca del río, hubo una batería formada en una lengua de tierra cuya posición era ventajosa porque dominaba gran porción de terreno en el codo que forma el río.”1

Aunque hay confusión si fue en el río Nizao o en el Haina, ha sido más común ver en las crónicas del pasado que en el 1655 miles de tropas inglesas hicieron tierra  por la desembocadura del río Haina, por órdenes del terrible gobernante Oliverio Cromwell.

En su libro titulado La derrota de Penn y Venables en Santo Domingo, 1655 Bernardo Vega hace referencia a esa controversia, indicando que:

“el general Venables se ubicó en el buque del vicealmirante William Goodson rumbo a Haina…”Añade ese autor que en sus memorias Venables dice que le preguntó a Goodson “si no habían llegado ya al río Haina.”2

Días después del referido desembarco dichas tropas, con el bicéfalo mando del almirante William Penn y el general Robert Venables, fueron derrotadas por lanceros criollos en quienes ya comenzaba a germinar, aunque  a la sazón de manera difusa, la idea de la dominicanidad; así como por españoles coloniales avivados por Don Bernardino de Meneses Bracamonte y Zapata, el célebre Conde de Peñalba.

Cuando la República Dominicana fue anexada a España el río Haina fue escenario de varios combates entre los patriotas dominicanos y las tropas de ocupación. Un enfrentamiento memorable ocurrió en el entonces paseo de La Angostura, el 28 de julio de 1864.

Ese día los restauradores, al frente del coronel Eusebio Evangelista, en otra formidable demostración de la determinación de libertad del pueblo dominicano, derrotaron a los españoles, que se desperdigaron por el tupido boscaje que había en aquel tiempo por los alrededores.

En sus notas de memorias Valeriano Weyler Nicolau, uno de los más terribles generales españoles destinados aquí y en Cuba, narra la amarga experiencia que sufrió en el río Haina: “…salí con una columna de 130 hombres, que había de dejar a la orilla del Jaina, por no haber balsas para pasarlos…apenas vadeado el río, nos emprendieron a tiros los insurrectos, y salimos a golpe tendido, oyendo silbar centenares de balas…”

En su ensayo Los Apuros de Weyler en Santo Domingo, el historiador Leonidas García Lluberes recoge con más detalles lo que realmente ocurrió. Citando un trabajo publicado por el escritor E. González Fiol el 18 de febrero de 1922 en la revista La Esfera, de Madrid, España, resume que en el río Haina tuvo el referido capitoste español “el más difícil momento de su accidentada carrera militar.”3

Sobre los combates del 28 de julio de 1864, desarrollados en ambas orillas del río Haina, cerca del mencionado, y ya desaparecido, paseo de La Angostura, también hace referencia Emilio Rodríguez Demorizi en el volumen I de su recopilación titulada Hojas de Servicios del Ejército Dominicano.4

Para que se vea que el río Haina ha dado para muchas cosas, hace casi doscientos años el escritor e investigador escocés Charles Mackenzie al referirse a él escribió lo siguiente: “…cruzamos en un bote ferry, que corre sobre un cable extendido a través del río. El río es profundo y rápido, con tiburones de un inmenso tamaño retozando sin ninguna restricción…”5

Es pertinente señalar que la importancia del río Haina también es de gran impacto económico para país. Los poderosos puertos de Haina oriental y occidental son sólo un ejemplo de eso.

Ojalá las autoridades gubernamentales, en cumplimiento de la Ley 64-00, de Recursos Naturales y Medio Ambiente, inicien ya el rescate del río Haina, cuyo lecho es un depósito de limo, lodo y muchas inmundicias, que lo han convertido en un reservorio de polución.

 

Bibliografía:

1-Geografía física, política e histórica de la Isla de Santo Domingo. Impresora J.R. Vda. de García. 1915. Cayetano Armando Rodríguez.

2-La derrota de Penn y Venables en Santo Domingo,1655.Editora Búho, 2013.P39. Bernardo Vega.

3-Los apuros de Weyler en Santo Domingo. Revista Clío No. 98, año 1954.Volumen XXII.P 24.Leonidas García Lluberes.

4-Hojas de Servicios del Ejército Dominicano. Editora del Caribe,1968, volumen I.P.423.Emilio Rodríguez Demorizi.

5-Notas sobre Haití, publicado en el año 1830.Primera edición en español, 2016.AGN.P.214. Charles Mackenzie.

n en español, 2016.AGN.P.214. Charles Mackenzie.

Tribunal excluye delaciones premiadas contra imputados en caso Odebrecht

Santo Domingo, 20 abr.- El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, que enjuicia a los seis dominicanos acusados de recibir sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, rechazó este martes admitir las delaciones de exejecutivos de la empresa y que fueron aportadas por el Ministerio Público brasileño.

El tribunal concluyó que el Ministerio Público dominicano no cumplió con las formalidades que establece la legislación para incorporar dichos testimonios.

«Estas declaraciones no pueden entrar al debate», dijo la presidenta del juzgado, Gisell Méndez.

La Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) reaccionó con un recurso de oposición.

Ante la decisión de inadmisibilidad de las pruebas relativas a las delaciones premiadas, la fiscal Mirna Ortiz destacó que en este caso procede el recurso de oposición y recordó que ante decisiones similares el Ministerio Público ha logrado que las juezas se retracten.

«Ustedes han sido testigos en todo el trayecto de este proceso que en varias ocasiones frente a recursos del Ministerio Público el tribunal se ha retractado y eso es lo que esperamos que suceda”, declaró la fiscal en un documento.

El Ministerio Público había defendido estos documentos alegando que se trata «de pruebas legales que forman parte de los documentos que viene presentando en el proceso, enviadas desde Brasil en el marco de una cooperación jurídica internacional abierta».

Con las evidencias, el Ministerio Público «busca demostrar la participación específica de cada uno de los imputados en el esquema de pagos de sobornos en República Dominicana», según dijo la semana pasada.

El Ministerio Público había defendido estos documentos alegando que se trata «de pruebas legales que forman parte de los documentos que viene presentando en el proceso, enviadas desde Brasil en el marco de una cooperación jurídica internacional abierta».

Con las evidencias, el Ministerio Público «busca demostrar la participación específica de cada uno de los imputados en el esquema de pagos de sobornos en República Dominicana», según dijo la semana pasada.

Los acusados son los exsenadores Andrés Bautista García, Tommy Galán Grullón y Roberto Rodríguez Hernández, el abogado Conrado Pittaluga Arzeno y el exministro de Obras Públicas Víctor Díaz Rúa.

Asimismo, Ángel Rondón, exrepresentante comercial de Odebrecht en la República Dominicana y a quien se acusa de repartir los 92 millones de dólares que la empresa brasileña admitió haber pagado en el país caribeño entre 2001 y 2014.EFE

Incautan más de un millón de dólares en ferry rumbo a R.Dominicana

San Juan.- Oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos incautaron más de un millón de dólares en divisa no declarada que se encontró escondida dentro de dos mesas de madera que se transportaban dentro de una camioneta en un ferry con destino a Santo Domingo, la capital dominicana.

El subdirector de Operaciones de Campo para Seguridad Fronteriza en Puerto Rico e Islas Vírgenes Estadounidenses de la CBP, Roberto Vaquero, informó este martes a través de un comunicado que el transporte de moneda o instrumentos monetarios es legal, pero que debe ser comunicado oficialmente.

“Cuando se ingrese o salga de los EE.UU. en posesión de instrumentos monetarios de más de 10.000 dólares se debe presentar un informe. El ocultamiento de moneda puede ser indicativo de que la moneda es producto de actividades ilícitas”, detalló Vaquero.

El 19 de abril, durante una inspección de salida autorizada por la ley federal, un equipo de control de contrabando de CBP seleccionó una camioneta de carga Ford F800 plateada de 1989.

Un perro alertó sobre un olor que está entrenado para detectar, por lo que los oficiales de CBP procedieron a descargar la carga dentro del camión.

El canino alertó nuevamente sobre dos cajas etiquetadas como “mesa de comedor».
Los oficiales del CBP encontraron dinero en efectivo que ascendía a 1.000.100 dólares.

En septiembre pasado, los oficiales de CBP encontraron 27 millones de dólares en cajas con destino a la isla de Saint Thomas.

El comunicado destaca que no hay límite en cuanto a la cantidad de divisas que los viajeros pueden importar o exportar, pero que, sin embargo, la ley federal requiere que los viajeros informen a la CBP cuando los montos excedan los 10.000 dólares estadounidenses o moneda extranjera equivalente.

Si la cantidad es de 10.000 o más se debe informar formalmente a la CBP, ya que de no hacerlo puede resultar en la incautación de la moneda y el arresto del infractor.

La misión de CBP es salvaguardar las fronteras de Estados Unidos, protegiendo así al público de personas y materiales peligrosos al tiempo que mejora la competitividad económica global de la nación al permitir el comercio y los viajes legítimos, concluye el comunicado.EFE

El Colegio Dominicano de Periodistas de hoy  

«LIDERES» opositores del periodismo profesional han estado cuestionando los logros del Comité Ejecutivo Nacional del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) que desinteresadamente preside la Lic. Mercedes Castillo, conjuntamente con un conglomerado de hombres y mujeres dedicados al servicio en beneficio de su membresía.

Contrario a los infortunios dejados por la gestión pasada, entre ellos un CDP devastado, ávido de institucionalidad, apoyo, representación logística, rescate del Seguro Médico, Pensiones para los miembros, recuperación de una estructura casi al desplomarse, beneficios que por Ley nos pertenecen, esos locos bajitos, carentes de actitud cambiante prefieren nadar en el charco de lo impoluto criticando lo que se hace bien y endiosando lo mal hecho.

La gestión pasada lo único que hizo fue rendirle culto al más funesto e inoportuno gobierno poniendo sus principios al servicio de la corrupción administrativa, sin embargo, en cumplimiento de lo que establece la Ley 10-91, el Código de Ética y el Reglamento Interno del CDP, algunos de los miembros del Movimiento Convergencia, entre ellos el otrora presidente del gremio, Adriano de la Cruz, resultó ser agraciado con una pensión, a pesar de que todavía rinde servicios profesionales como empleado del sector privado.

Si pasamos balance a las gestiones administrativas del CDP y el Instituto de Previsión y Protección de los Periodistas, a excepción del Movimiento Marcelino Vega, todos le han hecho un flaco servicio al CDP y su membresía, pero la gestión pasada le puso la tapa al pomo y solo se embargó en una campaña mediática, promoviendo lo que nunca hicieron y desmoralizado la institución, aun con todas las herramientas para hacer una buena gestión.

Desgraciadamente, en nuestra admirada, querida y entrañable Republica Dominicana, existe una falta de liderazgo organizacional e institucional que data desde unos años hasta esta parte, debido al descalabro de las organizaciones profesionales, las cuales se han convertido en víctima de los gobiernos de turno a usanzas de sus maquinaciones para sacarle provecho político, tal como aconteció con la última gestión del CDP, donde sus dirigentes la pusieron al servicio del otrora oficialismo, dejando a un lado los derechos de los periodistas y en violación del Código de Ética.

El CDP de hoy, con sus valiosos logros que superan las gestiones del pasado; y que no tiene asidero ponerla en contexto, es un ejemplo de institucionalidad y los esfuerzos de la licenciada Mercedes Castillo así lo han demostrado, “nunca un gremio de esa estirpe había logrado tanto en tan poco tiempo”. La actual gestora de este gremio es una marca que ha diversificado la institución con logros significativos para la clase periodística profesional.

Los hechos son palpables y están identificados mediante logros de proyectos escalonados, entre los que debemos destacar las pensiones de 44 periodistas con RD$40,000 mensuales, proyectos de viviendas, que esperamos no sean centralizadas con exclusividad en Santo Domingo y Santiago, porque son cientos los profesionales que no tienen un techo propio para albergar a su familia, rescate del Seguro Médico, preparación y actualización de la clase periodística; y lo más importante, la remodelación de nuestras oficinas operativas, entre otros.

El CDP, a través de los integrantes del Comité Ejecutivo y sus miembros es un asesor de la gestión de gobiernos sin ningún interés particular y económico, además, sus afiliados también forman parte del Estado, porque el Estado son todos los ciudadanos dominicanos, por tanto, el gobierno está en la obligación de solventar parte de los problemas que demanda la institución y sus miembros. 

El Estado dominicano es desfalcado constantemente mediante el robo de sus recaudaciones por ministros y funcionarios, quienes reparten el botín entre familiares y allegados al partido oficialista, en tal sentido, ¿qué dicen los críticos de la gestión de Mercedes Castillo en el CDP?, NADA, ni lo van a decir, ¿por qué No lo van denunciar?, porque también reciben cuantiosos beneficios a costa de la corrupción administrativa.

El Movimiento Marcelino (MMV) y sus dirigentes máximos deben prepararse para enfrentar a los críticos del CDP que nunca han hecho nada. La oposición está orquestando un plan macabro contra la gestión de Mercedes Castillo y los demás integrantes del Comité Ejecutivo, a los fines de desacreditarlos y usarlas como estrategias para las próximas elecciones.

Rescatar la institucionalidad y la confianza del CDP debe ser nuestro norte. “Cuando enfocamos la verdad con entrega el corazón sustenta lo que decimos”. (Marino Báez)

JPM

Barahona en la revolución de abril de 1965 

La participación de Barahona en la revolución constitucionalista y patriótica de 1965 lamina como trascendental y de vanguardia. Sin la valentía, la perseverancia, la destreza y el talento de los nativos de la “Perla del Sur”, el derrotero de ese trozo glorioso de la historia dominicana habría tomado un derrotero incierto.

Por el desconcierto y la dispersión en la fase iniciática de la contienda, “una figura inesperada, Luis E. Lembert Peguero -relata el combatiente constitucionalista e historiador Euclides Gutiérrez Félix- “asumió, motus propio, la jefatura transitoria de la organización, autoproclamándose Secretario General” del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Y, en esa circunstancia de incertidumbre, arengó que la revolución continuaba y exhortó a los dominicanos, principalmente a los jóvenes, a incorporarse a ella.

Otro grande de la gesta, Bonaparte Gautreaux Piñeyro, dimensionando al restaurador barahonero Santiago Peguero, expresa que “en 1965 la proceridad familiar fue replicada por su nieto, el doctor Luis Enrique Lembert Peguero, quien, con su escopeta de dos cañones”, por todo el Conde, “animaba a los combatientes a continuar la lucha por el rescate de la constitucionalidad y el retorno del gobierno de 1963”.

Lembert Peguero, ministro de Justicia en los gobiernos del profesor Juan Bosch y Caamaño Deñó, asumió el decisivo papel de reagrupar a los batalladores que se habían dispersado y salir a las calles capitalinas, metralleta en mano, arengándolos para mantenerlos firmes en un momento de confusión crucial. Entonces salieron de las embajadas el presidente constitucional interino, Rafael Molina Ureña; el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó y altos dirigentes del PRD.

EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.

El gobierno de Caamaño Deñó fue instalado en el edificio Copello, situado en la calle El Conde esquina Sánchez. Inmediatamente, designó a los miembros de su Gabinete, entre ellos a los barahoneros Jottin Cury como Ministro de Relaciones Exteriores, y Luis E. Lembert Peguero, Ministro de Justicia.

El 28 de abril, los constitucionalistas se replegaron a la Zona Colonial y Ciudad Nueva, donde arreciaron la lucha, y a las 5:00 de la madrugada “el coronel Caamaño ordena al barahonero Luis E. Lembert Peguero” –relata Gerardo Sepúlveda- “que sacara al aire alguna emisora de radio para dar a la población las informaciones veraces de los acontecimientos, contrarrestar las noticias falsas y la propaganda enemiga”.

El guía militar de la guerra fue Francis Caamaño, hijo de la barahonera Enerolisa Deñó Chapman (Nonín), y el canciller de hierro Jottin Cury, quien denunció el genocidio e internacionalizó la guerra patria. Gautreaux Piñeyro fungió como viceministro de la Presidencia y secretario particular del gobierno en armas, cuyo valor personal jugó un importante rol, y Noel Suberví Espinosa se desempeñó como vice-ministro de propiedades públicas.

El 28 de abril, “al saber Caamaño que tenía la estación de radio por el teléfono, pidió que lo sacaran al aire y dijo con voz fuerte y firme: ‘Pueblo dominicano…Pueblo dominicano…Pueblo dominicano, les habla el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, comandante militar del movimiento constitucionalista. Las fuerzas militares norteamericanas invaden a Santo Domingo a través del puente Duarte y desde el puerto de Haina. Hay que enfrentarlos con todo lo que se tenga, hasta las últimas consecuencias. –Y gritó- ¡Fuego, fuego, fuego contra los invasores norteamericanos, el mando militar constitucionalista sale hacia el puente!”. Al terminar le dice a Bonaparte y al primer teniente García Germán: ‘Mantenga esa orden, fuego a todos los invasores’. Ya se escuchaban explosiones y disparos de un combate’”.

El talento artístico de los barahoneros fulguró impertérrito por las empedradas calles de la Zona Colonial, y penetró estimulante en el espíritu de los guerreros. Aníbal de Peña fue el autor de las letras y la música del Himno de la Revolución; Ramón Oviedo se decantó como el muralista por excelencia de la Patria, y Juan Pérez Terrero con su lente mágico y su bizarría captó las más memorables imágenes de la contienda.  Fue el autor de la emblemática fotografía en la que un auténtico dominicano desafía abiertamente, con sus puños cerrados, a un invasor extranjero, no obstante, éste estar provisto de una moderna ametralladora.

Los primeros procedentes de Barahona se incorporaron a la insurrección en la Zona Colonial y Ciudad Nueva entre el 26 y el 28 de abril. Resaltan familias casi completas: Ángel Leonel (Nenén), Francisco (Frank), José del Carmen (Silá) y Miguel Alcántara; Rafael (Tigre Bimbín), Modesto y Aino López y su primo Manuel López (Pié); Bolívar, Francisco y José Lucía Féliz Fernández, Alfonso y Cano Ayala, y Juan Nova y Luis Nova; Marino Bidó, Erasmo Carrasco (Niño Santó), Ireno Olivero, Leonardo Mercedes (Leo), Yaque Guzmán (Niño el encebao), Luis Tomás Aquino Sención (Tono) y Felipe Carrasco (Ipe), entre otros (más de 80), que citamos en un texto más amplio en la revista Aquí Barahona, edición número 8, de 2020.

Los coetáneos desempeñaron misiones estelares desde los comandos Haz Negra, el Liriano, el San Lázaro y el Lobo, entre otros. El comando Barahona fue integrado a finales de mayo, ubicado en los altos de la edificación número 55 de la avenida Mella, cercanías del mercado Modelo, bajo la comandancia de Ireno Olivero, quien murió en un enfrentamiento con Erasmo Carrasco (Niño Santó).

El comando Barahona se desenvolvió en la médula de precariedades, que fueron superadas sólo por el coraje. Sus integrantes aprendieran las técnicas de la guerra en los encendidos combates, la práctica diaria y los cursos intensivos en la Academia Militar 25 de Abril, que operaba en el parque Eugenio María de Hostos.

En el comando El Lobo, por su audacia y determinación en los fieros choques sobresalió el joven barahonero Antonio Carrasco (Tibora). La mayoría de sus integrantes tenía entre 16 y 20 años de edad. Carrasco fue secuestrado el 10 de septiembre de 1966 por hombres armados en el sector de Guachupita, y en su memoria lleva su nombre una calle del populoso barrio Las Cañitas.

En el fragor de una refriega cayó el barahonero César Danilo Ruiz, de 24 años, quien había nacido en Enriquillo, y fue un militante de Vanguardia Revolucionaria Dominicana (VRD), partido emergente que había apoyado al profesor en Bosch, en las elecciones de 1962.

Inspirado por “un compromiso patriótico”, a mediados de junio, a mes y medio de la revuelta, el cantautor Aníbal de Peña, dirigente del PRD, se sentó frente al piano, en su casa de la avenida Mella, y compuso y musicalizó el “Himno de la Revolución”. Ostentó el rango de teniente del Ejército revolucionario, y en la calle El Conde tenía más de 40 hombres bajo su mando, “armados con picos y palas, haciendo zanjas y trincheras”).

El 15 de junio, las veinte cuadras de la zona del levantamiento fueron sometidas a un recio fuego de las tropas estadounidenses. Ese día cayó herido por balas foráneas, durante un combate escenificado en la avenida Mella esquina Duarte, el barahonero Rafael López Méndez (Tigre Bimbín), quien recibió asistencia médica en el hospital Padre Billini.

Además, el 15 y 16 de junio de 1965, el comandante Eliseo Andújar (Lilito Barahona), con sus hombres del comando de San Antón, contribuyeron de manera significativa con la derrota del enemigo en la batalla del Timbeque, llenándose de gloria. Se recuerda que el primer comando de la guerra patria fue San Antón y lo dirigió el Comandante Barahona (Eliseo Andújar).

Las artes plásticas también palpitaron titánicas en el cordón constitucionalista, y se compactaron simbólicamente –en el concierto de las denuncias y la creación de conciencia patriótica- con las voces radiales y la prensa escrita. Y desde el Frente Cultural, Ramón Oviedo se destacó con sus patrióticos trazos pictóricos que se expresaron en lienzos y murales llenos de color y de rebeldía, entre ellos su cuadro panel “24 de Abril”, en la cual pincela los acontecimientos más heroicos de la guerra.

Otro barahonero que se encumbró en la cresta de la contienda fue Juan Pérez Terrero, el único fotógrafo que el 29 de abril tomó imágenes del asalto a la Fortaleza Ozama, cuartel general de los policías “cascos blancos”, desde la cual cientos de dominicanos cargaron con un arsenal de fusiles y pertrechos militares. En la mañana del citado día dejó de circular el matutino El Caribe –donde laboraba como reportero gráfico-, ubicado en la calle El Conde esquina calle Las Damas, contiguo a la Fortaleza Ozama y, en vez de esconderse en su hogar, decidió tirar fotografías, mientras otros tiraban balas.

La más emblemática fue la del jueves 16 de diciembre de 1965, cuando Jacobo Rincón Sosa Senén, rechazó, con sus puños cerrados y una mirada fulminante, la orden de un soldado norteamericano armado que quiso obligarlo a recoger basura –amenazándolo con un fusil AR-15-, en la intersección de las avenidas Duarte y Teniente Amador García Guerrero.

La memorable fotografía recorrió los más variados confines del mundo, como un testimonio de la resistencia de los dominicanos a las tropas interventoras. Fue seleccionada por la agencia de prensa internacional AP entre los 100 mejores del siglo XX, y le mereció un premio Pulitzer, que no recibió por el sabotaje de las autoridades de Estados Unidos.

En la convulsiva insurreccional de 1965, Barahona tonificó su formidable alto mando, la comunicación, las artes y las refriegas armadas, y posteriormente implicó una alta cuota de sangre, represión, torturas y vidas humanas. Se estampó como el acontecimiento político más relevante y significativo del siglo XX, por la heroicidad ciudadana frente a los gringos en la preservación de la soberanía nacional; por su apoyo popular y la creación de conciencia nacionalista y revolucionaria en las futuras generaciones de jóvenes.

Se concatena, con gloriosa evocación, con las más cristalinas hazañas por la libertad y la independencia del pueblo dominicano de la citada centuria.

JPM