Santo Domingo, 18 abr (EFE).- La Cuarta Sala Penal de la provincia de Santiago declaró este lunes «inadmisible» un recurso de habeas corpus incoado por la defensa del general Julio Camilo De los Santos Viola, en prisión preventiva por supuesta corrupción en el caso Coral 5G, informó el Ministerio Público.
IMPROCEDENTE
En la audiencia el Ministerio Público planteó la improcedencia de la acción del imputado en la supuesta red de corrupción desmantelada con la operación Coral 5G e indicó que estas acciones son una manifestación de litigio temerario que solo conducen a una pérdida de tiempo de todos los actores del sistema de Justicia.
La jueza Loyda García, de la Cuarta Sala Penal de Santiago, señaló que en el proceso ya existen otras vías abiertas para garantizar los derechos de las partes, por lo que la acción de habeas corpus resulta manifiestamente improcedente, destacó un comunicado de la Procuraduría General de la República.
Resaltó, además, que estas acciones procuran desconocer las vías ordinarias de los procesos y que son una manifestación de litigio temerario.
En la audiencia, el Ministerio Público estuvo representado por Wilson Camacho, responsable de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), y la coordinadora de litigación de esa unidad, Mirna Ortiz.
OTROS RECURSOS
Los abogados del general De los Santos Viola presentaron un recurso de habeas corpus, del que desistieron, ante la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Monseñor Nouel, afirmó la información.
La misma acción la incoaron ante el juez José Paulino Durán, de la Tercera Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de La Vega, la que también desistieron, aunque en la segunda audiencia.
Previo a estos recursos, presentaron habeas corpus en la Segunda Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, tribunal que rechazó la acción, así como otra acción por ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente, la cual fue declinada.
18 MESES DE PRISIÓN PREVENTIVA
En diciembre pasado, la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional impuso medidas de coerción al general De los Santos Viola y a otros 12 vinculados por el Ministerio Público a la presunta red de corrupción administrativa.
Al igual que De los Santos Viola, general de la Fuerza Aérea de República Dominicana, recibieron 18 meses de prisión preventiva los generales Juan Carlos Torres Robiu, también de la FARD, y Boanerges Reyes Batista, de la Armada de República Dominicana.
Por su presunta vinculación al caso también cumple prisión preventiva el capitán de navío (coronel) Franklin Antonio Mata Flores, de la Armada.
En arresto domiciliario se encuentran el coronel Miguel Ventura Pichardo (FARD), Esmeralda Ortega Polanco, César Félix Ramos Ovalle, la primer teniente Jehohanan Lucía Rodríguez Jiménez y el teniente coronel Erasmo Roger Pérez Núñez.EFE
SAN JUAN.- El Departamento de Justicia solicitó que se archive el caso iniciado contra Elianni Bello Gelabert, la madre dominicana acusada la semana pasada de supuestamente dejar a su hija de tres meses frente a una residencia en Santurce.
“Hemos establecido comunicación con el Departamento de la Familia para garantizar el mejor bienestar de la bebé y que, a su vez, la madre pueda recibir servicios de las distintas agencias. Tras evaluar la totalidad de la información obtenida con posterioridad a la radicación del caso y las circunstancias particulares de Bello Gelabert, entendimos que la decisión más justa es detener el proceso penal y que el caso se pueda atender a nivel interagencial”, expresó el titular de Justicia, Domingo Emanuelli Hernández.
La fiscal Frances Ortiz Fernández presentó la moción solicitando el archivo y sobreseimiento del caso.
“Cuando el caso fue referido por parte de la Policía a la Fiscalía de San Juan, el Ministerio Público actuó para proteger a una menor de tres meses, cuya situación ya era objeto de investigación por querellas previas en el Departamento de la Familia. Lo anterior no impide que podamos reevaluar el enfoque que adoptamos en el descargue de nuestro deber ministerial”, expresó Ortiz Fernández.
En tanto, un fragmento de la moción radicada lee que “conforme lo anterior y tomando en consideración el balance más prudente y justiciero en el caso que nos ocupa, solicitamos que este Honorable Tribunal proceda con el archivo y sobreseimiento del caso ante su consideración.
Los hechos de este caso remontan al pasado 8 de abril, cuando la Policía recibió una llamada notificando de una bebé abandonada en un asiento protector frente a una casa en la calle Lippit, en Santurce. Bello Gelabert fue detenida en el lugar y dos días después fue acusada de un cargo de negligencia, por lo que la jueza Brenda Salas le impuso una fianza de $50,000, que no pudo prestar y fue ingresada a la cárcel.
Luego, el pasado 14 de abril, el juez del Tribunal Superior de San Juan, Rafael Taboas Dávila, accedió a rebajarle la fianza de $50,000 a $1, a solicitud de la fiscalía.
El juez determinó la reducción de fianza al ser informado de que existe un plan para garantizar la comparecencia de la acusada al procedimiento judicial por negligencia.
La vista preliminar estaba pautada para el próximo 25 de abril.
TARAGONA, ESPAÑA.- La Federación Dominicana de Esgrima envió a tres atletas de la modalidad de Sable a una base de entrenamientos por más de 20 días, con miras a su preparación para varios Torneos Clasificatorios de cara a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de El Salvador y los Panam de Chile, ambos en 2023.
La información la dio a conocer el presidente de la Federación de Esgrima, Luis Ciprian, a través de un despacho de prensa.
Expuso que las atletas de la Selección Nacional viajan con fondos propios de la FEDOMES, de los que recibe de la subvención que otorga el Ministerio de Deportes.
Dijo que el pasado fin de semana las atletas Maiber de la Cruz y Melody Martínez viajaron a España y de inmediato se unieron a Heidi Valentín, para iniciar de inmediato su preparación.
“Nuestras atletas se prepararán para la Copa del Mundo en Tunez en las próximas semanas”, dijo Ciprian.
Expuso que esas esgrimistas se prepararán muy bien para ir a buscar sus boletos para los Juegos de El Salvador 20023 y los Juegos Panam de Chile”, adujo.
Dijo Ciprian que las esgrimistas partieron con gran optimismo y con la ilusión de seguir alcanzando lauros para la Esgrima dominicana.
Atletas optimistas
Las esgrimistas afirmaron antes de partir a España que llegarán a España con una buena preparación y en los 22 días que estarán por allá afianzarán todos los aspectos técnicos.
“Iremos enfocadas a tener una buena preparación para lograr boletos para los Juegos de El Salvador y los Panam de Chile, ambos que se celebrarán el año que viene”, narraron.
El pasado 9 de abril se cumplieron 74 años del asesinato del prominente abogado y líder liberal colombiano Jorge Eliécer Gaitán, acaecido aproximadamente a las 1:05 de la tarde de ese día del año de 1948 cuando éste salía del edificio en el que se encontraba su estudio profesional de Bogotá con el objeto de ir a almorzar con varios amigos.
En la capital colombiana se efectuaba entonces la IX Conferencia Panamericana, y la tragedia empezó a configurase cerca del mediodía, en el momento en que Juan Roa Sierra, un joven desempleado de 21 años, llegó a la oficina de Gaitán pidiendo verlo, y Cecilia de González, la secretaria, que conocía al visitante porque éste había estado varias veces allí, lo atendió cortésmente indicándole que no era posible complacerlo debido a la apretada agenda del día, por lo que aquel se marchó incómodo del lugar.
Mas o menos media hora después de esa incidencia, varios amigos de Gaitán se apersonaron a la oficina: Jorge Padilla, Alejandro Vallejo, Pedro Eliseo Cruz y Plinio Mendoza, con quienes aquel intercambió impresiones sobre un discurso que se proponía pronunciar. Cerca de la 1 de la tarde, Mendoza dijo que tenía hambre y sugirió a los presentes almorzar en el Hotel Continental. El grupo salió del despacho de Gaitán y tomó el ascensor para ir a la planta baja. Al salir, ya en la puerta de la calle, Mendoza tomó del brazo a Gaitán diciéndole: “Lo que quería decirte es una bobada…”, y ambos se adelantaron, quedando detrás de ellos los restantes amigos.
Ese fue el momento en que Roa, que aguardaba en la calle a varios metros, apuntó con un revólver a Gaitán, quien al apercibirse de la amenaza se despegó de Mendoza y se cubrió la cara con un brazo. Roa hizo tres disparos sobre él: una bala le dio en la cabeza y las dos restantes impactaron el cuerpo perforando sus pulmones. Aunque sorprendidos, los acompañantes de Gaitán reaccionaron con rapidez y lo condujeron en taxi a la Clínica Central. Pero todo fue inútil: el líder liberal, de 50 años, había perdido mucha sangre, y cuando el doctor Pedro Cruz, médico y amigo, se disponía a transfundirlo, entregó la vida.
Conocido como “el Jefe” o “el Negro”, Gaitán había nacido en 1898 en Bogotá, y sus pinitos políticos datan de cuando se sumó a la coalición que en 1918 apoyó la candidatura del poeta conservador Guillermo Valencia. Más tarde, en 1922, siendo presidente del Centro Universitario, respaldó la candidatura liberal del general Benjamín Herrera. Ambas campañas resultaron no exitosas, pero en ellas Gaitán adquirió fama de buen orador. En 1924 se graduó de abogado, y viajó a Roma a ampliar sus estudios. Regresó en 1927 y presentó con éxito su candidatura a representante por el Partido Liberal.
En 1928 fue asesor legal de las operarias en huelga de la Bogotá Telephone Company, y en 1929 aupó una investigación legislativa sobre la “Masacre de las bananeras” (United Fruit Company, diciembre de 1928). Su activo rol en el Congreso lo convierte en una figura de proyección nacional, pero en 1933 se alejó del Partido Liberal por discrepancias ideológicas, y formó la Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria (UNIR), que fue un fiasco electoral en 1934.
En 1935 retornó al liberalismo, y se le nombró alcalde de Bogotá, cargo que sirvió sólo 7 meses porque una huelga de taxistas (por una disposición que los obligaba a uniformarse) lo hizo renunciar. En 1941 fue ministro de Educación del gobierno de Eduardo Santos Montejo, y al año siguiente senador.
Al advenir la segunda administración de Alfonso López Pumarejo (1943), Gaitán le hizo una oposición frontal, pero cuando éste a fin de año pidió una licencia de 6 meses y fue reemplazado por Darío Echandía, aceptó ser ministro de Trabajo, puesto que desempeñó hasta febrero de 1944.
En esta época ya se le consideraba un gran líder popular. En 1945 aspiró a la presidencia, pero la división de los liberales imposibilitó la presentación de un candidato único en las elecciones de 1946, y dos pretendientes (Gabriel Turbay, postulante oficial, y Gaitán, del ala izquierda del liberalismo) se enfrentaron al candidato del Partido Conservador, Mariano Ospina Pérez, quien resultó victorioso.
Los conservadores que retornaban al poder habían gobernado a Colombia entre 1914 y 1930, y habían respetado las reglas de la democracia, pero en esta ocasión no fue así: tan pronto se instalaron, desde el Estado hubo múltiples actos de hostilidad y violencia contra los liberales, y en las poltronas y púlpitos católicos se desarrolló una desaforada ola de “denuncias” contra los “enemigos de Dios en la tierra” en la que participaron purpurados, curas y beatos. Uno de los principales blancos de esa campaña era Gaitán, ya convertido en líder máximo del liberalismo.
Gaitán trabajaba para que los liberales recuperaran el poder en 1950, pero los conservadores más extremistas se le oponían virulentamente, y en la segunda semana de agosto de 1946 se arreció la “nueva cruzada” antiliberal (con una jornada nacional de violencia y terror), por lo que aquel reclamó la intervención del jefe del Estado para poner fin a las agresiones, teniendo como respuesta una intensificación de éstas (con amenazas de excomunión por parte de curas católicos radicalizados) de cara a las elecciones parciales de 1947, las que, no obstante, los liberales ganarían abrumadoramente.
Jorge Eliécer Gaitán
Día fatídico
Así estaba el panorama político colombiano aquel fatídico 9 de abril. Gaitán era el hombre que encarnaba las posibilidades de retorno al poder del liberalismo y el preferido de las multitudes, y parecía inevitable su elección como presidente en las elecciones de 1950. Y cuando se escucharon los disparos, los ciudadanos que estaban en los alrededores de la oficina de Gaitán identificaron a Roa como su autor (hay un supuesto cómplice que nunca se ha podido identificar), y un grupo se lanzó tras él. Finalmente, un policía lo detuvo, golpeándolo y arrebatándole el arma. “Agente, no deje que me maten”, le imploró. El policía, al ver la actitud hostil de los concurrentes, entró con el detenido en una farmacia y cerró la reja de ésta, decisión con la que le preservó momentáneamente la vida a Roa.
El propietario de la farmacia le inquirió la razón por la que había disparado a Gaitán, y el agresor respondió: “Ay, señor, son cosas poderosas que no puedo decir. ¡Ay, virgen del Carmen, sálvame!”
El hombre insistió en preguntarle: “Dígame, quien lo mandó a matar, porque usted va a tener que responderle al pueblo”, y Roa contestó: “¡No puedo! ¡No puedo!”. Al poco tiempo, el gentío enardecido que se había situado en las afueras de la farmacia sacudió violentamente la reja, y logró abrirla e ingresar en turbamulta. El primero que golpeó a Roa fue un limpiabotas, que le dio con su caja de trabajo en la cabeza. El detenido cayó al piso, turulato, y entonces la multitud lo sacó a rastras de la farmacia y lo molió a golpes. A los pocos minutos murió: Roa había sido linchado.
La noticia del asesinato del líder liberal se difundiría rápidamente a todo el país en una frenética campaña de información de prensa y ciudadana, y en pocas horas tendría graves repercusiones sociales y políticas.
En Bogotá, en particular, la muchedumbre se apoderó del cadáver de Roa y lo arrastró marchando en dirección al Palacio Nacional, y otra turba que se había congregado frente a la Clínica Central bajó a la carrera Séptima y engrosó la marcha. Al llegar a la esquina de la calle Octava, alguien le quitó el pantalón al cadáver y lo amarró a un palo para hacer una bandera mientras la multitud gritaba: “¡Viva Colombia! ¡Abajo los godos!”.
Cuando llegaron al palacio, los manifestantes lanzaron el cuerpo desnudo de Roa contra la puerta principal vociferando improperios y haciendo huir a varios custodios, pero casi de inmediato un contingente de soldados le hizo frente, haciéndoles retroceder. El oficial que dirigía las tropas contaría después que respiró hondamente y pensó “que lo peor ya había pasado”.
La turba, en realidad, no se dispersó, sino que se replegó hacia la cercana Plaza de Bolívar, y tomó las esquinas circundantes. Al poco rato se iniciaron los incendios y las destrucciones: el Palacio de San Carlos, la Nunciatura Apostólica, los conventos de las Dominicas y de Santa Inés, la Procuraduría General de la Nación, el Instituto de la Salle, el Ministerio de Educación, la Gobernación de Cundinamarca, el Palacio de Justicia y, finalmente, los tranvías. Los revoltosos también saquearon los almacenes, las joyerías, las platerías y otros negocios… Había comenzado una poblada: el “Bogotazo”.
Dos horas después del asesinato de Gaitán, la situación en el centro de Bogotá era incontrolable, y las autoridades ordenaron que 3 tanques de guerra y 6 carros blindados marcharan sobre la plaza sublevada. Una vez allí, el oficial que comandaba la operación, tratando de evitar un derramamiento de sangre, abrió la escotilla del vehículo en el que se trasladaba e hizo un llamado a los manifestantes para que se retiraran. Entonces se escucharon tres disparos y el oficial cayó sobre sí mismo. Los operadores de los tanques reaccionaron disparando sobre la multitud matando o hiriendo a decenas de personas.
Los sucesos subsiguientes tomarían un norte político: un grupo de policías se sublevó y apoyó a los manifestantes dándoles fusiles a algunos, y en la Quinta Estación varios oficiales y dirigentes liberales discutieron la posibilidad de formar una “Junta Revolucionaria” y proclamar la caída del gobierno de Ospina Pérez.
Las fuerzas armadas, empero, garantizaron la autoridad del régimen conservador, y en una inteligente decisión el presidente, tras negarse a renunciar (es famosa su frase: “Mas vale un presidente muerto que un presidente fugitivo”), llamó a la cúpula del liberalismo para dialogar y buscarle una “solución de unidad nacional” a la situación.
En ese contexto circunstancial, el día 10 el dirigente liberal Darío Echandía sería designado ministro de Gobernación y otros de sus conmilitones ocuparían puestos del mismo nivel, mientras que el 11 el líder radical conservador Laureano Gómez (odiado por los liberales y considerado uno de los instigadores del asesinato de Gaitán) saldría hacia España y dejaría cesante el ministerio de Relaciones Exteriores. La violencia continuaría durante las siguientes 72 horas en toda Colombia, pero tales cambios serían la base de una posterior pacificación relativa del país.
¿Por qué Roa asesinó a Gaitán? Como en todo hecho de su tipo (y debido a que su autor era simpatizante suyo y se fue a la tumba sin hablar), múltiples teorías han surgido a este respecto y ninguna es concluyente. Las mas recientes investigaciones, sin embargo, apuntan a que se trató de un homicidio generado por la atmósfera política prevaleciente en la época (alentado por el sector mas extremista del conservadurismo colombiano que no aceptaba la casi realidad de que el líder antioligárquico liberal sería el próximo presidente de la república), y en el que actuó un asesino casi de oportunidad con escaso nivel de cultura y consciencia manipulado por causas aún no esclarecidas o seducido con ofertas materiales. Pero, por supuesto, también ésta es una teoría y nada más.
Nunca se supo cuántas fueron exactamente las víctimas del “Bogotazo”, pero se afirma que hubo cuando menos 1,500 muertos y 15,000 heridos, y de lo que no hay duda es de que se trató de un acontecimiento cuyas consecuencias cambiaron la faz política de Colombia y definieron nuevos rumbos en su devenir histórico.
Me atrevo a decir que el tiempo, en su sentido ontológico, es mi enigma favorito. Ante una foto como esta no puedo evitar ser provocado por esta evasiva categoría filosófica que nadie ha podido atrapar en su comprensión por más tiempo que le dedique a ella.
Johnny, Nini, Anthony y Fausto, una foto que a cualquiera que ya pasa de los cincuenta lo conmueve y sin mucho apuro lo lleva a reflexionar sobre lo efímera de la juventud y también de la existencia que discurre en ese fluir misterioso, continuo e indetenible que llamamos tiempo.
Algunas de esas reflexiones y frases que he leído sobre el tiempo se quedan de forma traviesa en mi cabeza, como una que aparece en el prólogo de Carles Álvarez Gárriga al libro de Julio Cortázar sobre sus clases de literatura en la Universidad de Berkeley en 1980, que evoca el fantasma del novelista argentino en un sótano en algún lugar universo entre Buenos Aires y París: “escribiendo hasta que la eternidad quepa en un instante”.
O talvez la primera frase de un poema de Juan Ramón Jiménez: “Yo me iré, y se quedarán los pájaros cantando”. O una frase que leí en un artículo sobre la tendencia pictórica de Claude Monet que describe su impresionismo como “un instante arrancado del olvido”.
Recuerdo una anécdota que leí hace más de 50 años en un suplemento sabatino de uno de los diarios dominicanos en la que se cuenta que Albert Einsten era fastidiado diariamente por un curioso que le preguntaba con insistencia cuál era la diferencia entre el tiempo y la eternidad, y el científico, cierto día, ya como para quitárselo de encima , le respondió: “Mira muchacho aunque yo me pase todo el tiempo explicándote esto, tú vas a durar una eternidad en comprenderlo”.
Borges fue también un escritor que le dedicó tiempo al tiempo. Para él el tiempo es un problema esencial de la metafísica del que no podemos prescindir. “Nuestra conciencia está continuamente pasando de un estado a otro, y ese es el tiempo: la sucesión.
Esta reflexión sobre el tiempo lleva a Borges a la pregunta inevitable: ¿Qué es la eternidad? Y él se responde a sí mismo y dice: “La eternidad no es la suma de todos nuestros ayeres. La eternidad es todos nuestros ayeres, sobre todo, los ayeres de todos los seres conscientes”.
Agrega que la eternidad es todo el pasado, “ese pasado que nadie sabe cuándo empezó. Y luego, todo el presente. Ese momento presente que abarca todas las ciudades, todos los mundos, el espacio entre los planetas. Y luego el porvenir. El porvenir que no ha sido creado aún, pero que también existe”.
Quizás un poco atosigado por estas vaguedades filosóficas que poco explican el tiempo, Borges apela a algo más refrescante: la teología, y dice: “Los teólogos suponen que la eternidad viene a ser un instante en el cual se juntan milagrosamente esos diversos mundos”.
El tiempo, afirma Borges, viene a ser la imagen móvil de la eternidad. Esta afirmación de Borges el asocio yo al primer verso del Evangelio de Juan: “En principio, era el verbo y el verbo era Dios”.
EL AUTOR es escritor. Reside en Santo Domingo.
El problema que viene con el tiempo y la eternidad que ni la filosofía ni la ciencia han podido resolver, yo le doy una salida mental y espiritualmente más saludable porque admito, como Antonio Cruz , que la eternidad es un concepto ajeno a nuestra propia naturaleza material finita, de ahí la dificultad de entenderlo completamente.
Lo que veo, siento y vivo, pero no lo entiendo del todo le doy una solución gozosa que me lleva a glorificar a mi Creador. Me voy al salmo 90: “Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación. Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios”.
Leopoldo Cervantes Ortiz reacciona ante la grandeza infinita y la profundidad espiritual de este Salmo: “Estamos delante de un portento religioso, estético y afectivo. Este salmo indaga luminosamente en los abismos del tiempo guiado por el faro de la eternidad divina que, a duras penas, podemos concebir como una realidad medianamente comprensible”.
La ligereza con que los seres humanos pasamos por el mundo es como una serie de metáforas que el salmo desarrolla limpiamente y que muestran cómo Dios nos ve transcurrir desde su lenta e imperceptible eternidad.
Los versos de este Salmo nos explican la transitoriedad de la vida: “Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres. Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche. Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño, como la hierba que crece en la mañana. En la mañana florece y crece; a la tarde es cortada, y se seca… Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira, acabamos nuestros años como un pensamiento».
Como lo expresara el poeta Rainer Maria Rilke: “Solo sabemos que los años se van”.
Antes que nada, una aclaración, el título de este artículo fue tomado prestado de la película “Il buono, il brutto, il cattivo” (en italiano) y que en Hispanoamérica se llamó El bueno, el malo y el feo. Es una película del subgénero de “spaghetti western” estrenada en 1966 y dirigida por Sergio Leone. Pido excusas a los lectores amantes del cine de calidad.
Ahora a lo que vinimos. Fue el secretario de Estado John Foster Dulles del presidente Dwight Eisenhower, que sentenció categóricamente que “Estados Unidos no tiene amigos; sólo tiene intereses”, luego Henry Kissinger (asiduo visitante a Punta Cana), parafraseando a Dulles, dijo “Estados Unidos no tiene amigos ni enemigos permanentes, sólo intereses”. Kissinger ha sido acusado de violaciones a los DDHH.
Y como diría Jacob Bronowski en su magistral obra El ascenso del Hombre “…la guerra, la guerra organizada, no es un instinto humano. Es una forma de robo altamente planificada y coordinada”.
Eso explicaría lo que está pasando ahora en el mundo, debido a la guerra Rusia-Ucrania, en donde a los llamados “oligarcas” rusos se le están continuamente expropiando bienes a nivel internacional, así como se les incautan obras de arte a Rusia entre otras “sanciones” (o robos según Bronowski). He puesto comillas a la palabra “oligarca” porque esos términos se usan para denostar.
No se les llama oligarcas a Jeff Bezos (conocido por sus abusos al personal de Amazon) o a Bill Gates (que mantenía una estrecha relación “amistosa” con el reconocido pederasta Jeffrey Epstein y que le costó su matrimonio) sino que son magnates (¡sí, Jeffrey Epstein también, “susantísimo”!). Epstein moriría de forma “misteriosa” en la cárcel. A ellos no se les confiscan los bienes o yates.
Términos como oligarcas, en vez de magnates, afroamericano en vez de negro (en la muerte de Floyd por un policía blanco frente a las cámaras, los letreros que usaban los manifestantes decían “black lives matters” y Martin Luther King usaba la palabra negro en sus discursos), bombardeos humanitarios en vez de bombardeo y daños colaterales en vez de masacres de civiles lo que persigue es distraer o estigmatizar.
Pero pasemos a otro punto no menos importante y es el bloqueo de la información de parte de occidente. ¡Ay! si Cuba, Venezuela, China o Rusia hacen lo mismo. Inmediatamente los EEUU y sus acólitos dicen que son sociedades no democráticas.
El colmo es oír decir al presidente Biden que Putin es un carnicero. Demás está decir que la propia Casa Blanca y el presidente francés Macron se desligaron de inmediato de este pronunciamiento. Putin podría contestar que los EEUU son cocineros ya que frieron 2 millones de vietnamitas con Napalm (que yo sepa Vietnam no hace frontera con los EEUU y está bien lejos de ellos).
Y así en Irak (con una mentira sobre la existencia de armas de destrucción masivas), Libia, y Afganistán. Para nada ya que tuvieron que salir con el rabo entre las piernas. El General Patton (héroe de la segunda guerra mundial) si resucita se muere otra vez. En un famoso discurso arengaba a sus soldados que los EEUU nunca había perdido una guerra. ¡Qué tiempos aquellos!
Este 28 de abril se cumplen 57 años de la invasión de los EEUU a nuestro país en donde murieron 5 mil dominicanos. Nunca voy a olvidar el francotirador estadounidense disparando desde Molinos Dominicanos y matando civiles (daños colaterales por supuesto). Un francotirador desde San Souci mató a una mujer frente a mi casa en la Zona Colonial donde pasé la gesta completa. Yo tenía 9 años.
Lo peor de todo esto es que occidente, bajo el liderazgo de los EEUU, apoya todo esto que va a tener, un efecto boomerang y que le hace perder toda calidad moral. Ahora la pregunta del millón: Cuál es la lógica. Simple: el llamado complejo militar industrial de los EEUU denunciado, hace 61 años, por Ike Eisenhower y descrito por Juan Bosch en El Pentagonismo como Sustituto del Imperialismo.
El complejo industrial-militar es un concepto que se aplica a los intereses económicos de la industria militar aplicados al armamentismo y a una política militarista o imperialista. En simples palabras, los EEUU tienen que estar en guerra continua para mantener su economía y hegemonía. Nada más mirar lo que compramos actualmente. carros japoneses o coreanos y una mayoría de productos hechos en China.
Llegado este momento el lector avispado se preguntará qué tiene que ver el título de este artículo con lo que venimos hablando. Muy simple dejo en manos del lector el decidir quién es el malo y el bueno. Respecto al feo (o más bien la fea, y no es Betty) es Europa. Ahora va a tener problemas con la energía, va a tener que invertir en armarse comprándosela a los EEUU, por supuesto, y adiós Acuerdo de París.
Y son los primeros que van a desaparecer en caso de una guerra nuclear, ya que cada día que pasa aumenta la posibilidad de un error que nos lleve, a todos (y todas), a un holocausto nuclear. ¡Dios nos encuentre confesados!
La palabra fusión resulta para la generalidad de dominicanos amenazante. La inmensa mayoría no son antihaitianos, sino “antihaitianidad”, siendo la última palabra la antítesis a lo nacional.
Respetar al individuo haitiano es humano y no respetar sus acciones y hábitos prehistóricos es incluso un deber ciudadano.
Los haitianos allá y nosotros acá es la consigna de muchos dominicanos, o si están aquí, pues regularizados. La lucha por la protección de nuestra identidad ha sido intensa y en ella está nuestra lengua.
Incentivar la riqueza del castellano y eliminar la falta en la ortografía y pobreza colectiva en el uso del lenguaje y la expresión debe ser el norte; no hacerlo así, es perder el rumbo.
Inmunizar nuestra lengua es proteger nuestra identidad. Tenemos ejemplos de naciones que sutilmente han perdido la identidad en la lengua: solo con citar, por ejemplo, a Puerto Rico, nos llega a la mente su modo extraño de fusión morfosintáctica y semántica creando el “espanglish”.
Los árabes y “cocolos” que emigraron a República Dominicana en el siglo XIX y el XX se adaptaron a nuestra cultura y a nuestros valores. Cabe destacar que nuestro Sr. presidente, siendo muy nacionalista, es descendiente de árabes.
Los límites son necesarios y la prudencia y sentido común no escapan a nuestra realidad social. El éxito de la dominicanidad no es tratar de absorber todo lo externo; sino, que lo externo absorba la cultura dominicana: ese sería el verdadero éxito.
Encauzar de ninguna manera es limitar. El orden resulta provechoso en su justa medida. Ninguna medida extremista es saludable, como de ninguna manera ninguna manipulación antinacional es beneficiosa.
Para que la cultura dominicana prevalezca, es a través de su lengua y en sentido general de una buena educación. Para ser fuertes como nación primero debemos ser fuertes en la protección de nuestra base cultural.
Si se enseña inglés, por sentido lógico, se atraerá ingleses y la cultura inglesa; si se enseña chino, se atraerá el desarrollo y progreso chino; pero sí se enseña, creole, se traerá atraso y duplicará la inmigración ilegal indeseada.
El asunto de protección no es por cuestión de discriminación racial; sino de supervivencia. Nuestra regeneración y vitalidad de la raza dependerá mucho de la protección de nuestra cultura. El intelectual Núñez de Cáceres, fue muy claro al manifestar: “(…) la palabra es el instrumento de comunicación entre los hombres; y si no se entienden por el órgano de la voz, no hay comunicación; ya veis aquí un muro de separación tan natural como insuperable…”.
No se debe enseñar un idioma por caridad, humanitarismo o ser uno más, ni por favorecer políticas interventoras o la ilegalidad; sino muy por el contrario, para atraer progreso, desarrollo y bienestar social colectivo.
La “privilegiomania” puede resultar muy perversa. La enseñanza de una lengua en las escuelas puede ser un puente a la barbarie y a la colonización de una raza sobre otra; más que apostar a la civilización, es canalizar la “africanización” de nuestra sociedad y cultura.
Los futuros ciudadanos de la patria dependerán del aprovechamiento del idioma con énfasis en atraer una corriente migratoria favorable. Difícilmente la enseñanza del idioma inglés traiga atraso, más no tanto sería el caso del creole.
La lengua es en extremo importante. No es una compleja ecuación el comprender que tenemos inmigrantes pocos deseables y es una realidad.
La comprensión del idioma puede atraer migración no deseada y permite conservar y potenciar lo ilegal. Favorecer lo ilegal es empeñarse en traicionar y hacer una mala propaganda a la nación. Traicionar el país es penado por nuestra Carta Magna y por el tribunal de la historia.
La Constitución es la ley fundamental por la que se rige el sistema de gobierno de un país, la cual está conformada por una serie de reglas, normas y principios. También se le denomina Ley de leyes, Carta Sustantiva, Carta Magna y Ley Suprema. Nuestra primera Constitución fue promulgada en San Cristóbal, el 6 de noviembre de 1844.
La misma ha sido modificada en 39 ocasiones por 14 gobiernos, a lo largo de la historia republicana del país, siendo una de las más reformadas en toda Latinoamérica. La mayoría de las veces ha sido con el único propósito de buscar la reelección presidencial.
La primera modificación ocurrió el 29 de julio de 1854 por el gobernante Pedro Santana, quien obligó al Congreso Nacional a eliminar el artículo 210, el cual limitaba los poderes del primer mandatario de la nación, convirtiéndose en un dictador.
La Constitución del año 1963, promulgada por el Presidente Juan Bosch, ha sido considerada como la más moderna, la de mayor: desarrollo, justicia social, respeto a los derechos humanos y a las libertades públicas; la más progresista y democrática. La misma fue sustituida por la Constitución de 1966, promulgada por Joaquín Balaguer, la cual eliminó todos los avances de la anterior.
A raiz de la crisis política del año 1994, la misma fue modificada para crear la doble vuelta y el 50 más 1 para ganar las elecciones en primera vuelta. En el año 2002 fue sometida por Hipólito Mejía; en el 2010 fue promulgada una nueva constitución por el Presidente Leonel Fernández; en el 2016 por Danilo Medina.
El señor Presidente de la República Luis Abinader ha convocado al Consejo Económico y Social (CES) para discutir y conocer todo lo relativo a otra reforma constitucional. Esta vez los temas sugeridos son: la recomposición del Consejo Nacional de la Magistratura, la reorganización del funcionamiento de las altas cortes, así como garantizar la independencia del Ministerio Público y el fortalecimiento de los órganos de control interno y externo, para que no dependan del Poder Ejecutivo.
Esta convocatoria ha encontrado rechazos en los partidos de la oposición: PLD, Fuerza del Pueblo y PRD, los cuales se retiraron de las mesas de debates.
La Constitución de la República no es un pedazo de papel cualquiera, como lo definiera el Dr. Joaquín Balaguer; es algo muy sagrado, que no debe reformarse atendiendo a intereses particulares. Cuando esta se produzca debe hacerse de forma integral, es decir, para modificar y corregir todas las carencias y debilidades que afecten la institucionalidad del país, con la participación de todos los sectores económicos, políticos y sociales, colocando siempre primero los intereses del país.
El temor de la oposición es que esta reforma procura eliminar el 50 más 1 para ganar la presidencia en la primera vuelta, algo improcedente, pues este sistema ha dado muy buenos resultados, ya que con la excepción de las elecciones celebradas en el año 1996, que fueron ganadas por el Dr. Leonel Fernández en segunda vuelta, en lo sucesivo, todos los candidatos que lo han logrado, ha sido en la primera vuelta: Hipólito Mejía en el 2000; Leonel Fernández en el 2004 y en el 2008; Danilo Medina en el 2012 y en el 2016 y más recientemente, Luis Abinader Corona en el 2020.
Con este sistema, el candidato ganador se convierte en un presidente más legítimo, porque surge con el voto de la mayoría de los electores.
El presidente Luis Abinader está dando ejemplo de cómo se gobierna un país en tiempo de crisis, administrando los recursos del Estado correctamente, como no sucedía en los gobiernos recién pasados que creyeron que el erario era un botín de guerra.
Ese correcto accionar del mandatario en la administración del Estado ha dejado a la oposición sin argumentos valederos, teniendo que recurrir a la “cháchara política” para rebatir o criticar el esfuerzo en favor de la mayoría que ha visto en este un interés por mejorar las condiciones de vida de la mayoría.
El presidente Luis Abinader ha expresado constantemente con autoridad meridiana que más del 90% de los compromisos asumidos por su Gobierno, hace un año y medio, se han realizados o se están en proceso de ejecución.
Sostuvo que hoy han superado la amenaza más grave, la pandemia provocada por el COVID-19, lo que se ha logrado con un sistema sanitario resistente, que ha dado cobertura a todos con un programa masivo de vacunación y sin dejar a ningún dominicano sin la protección de su gobierno.
“Hemos superado la pandemia, siendo un ejemplo para el mundo y en términos económicos somos la economía que más crece de toda Latinoamérica”, expresó el jefe de Estado. Sin embargo, el mandatario dominicano ha advertido sobre las dificultades a las que nos enfrentamos en este año 2022.
“La crisis militar desatada en Europa y que involucra a las grandes potencias mundiales hace que se incrementen las tensiones en todos los mercados, pero especialmente en los energéticos, de materias primas y financieros”, puntualizó.
Se trata, señaló, de una realidad que no se puede obviar ni cambiar, porque es la mayor acción militar en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, lo que está teniendo ya consecuencias negativas para todo el planeta, y hay que prepararse.
“Me ha tocado gobernar en tiempos de crisis, con eventos complicados y complejos, pero no nos hemos desviado de nuestro objetivo de ser un gobierno atento a las demandas del pueblo dominicano, sensible a los más vulnerables y reformador para cambiar nuestro país”, expresó.
El caso es que el presidente Luis Abinader está dando cátedras de cómo se gobierna un país en tiempo de crisis buscándoles soluciones a los innumerables problemas que afectan a las grandes mayorías de los dominicanos.