LA HABANA.- Cuba afronta este sábado una nueva jornada de prolongados apagones que, en el horario de mayor demanda, podrían afectar simultáneamente hasta el 68 % de la isla, de acuerdo con los datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La empresa prevé para el horario de máxima demanda una capacidad de generación de apenas 1,090 megavatios, frente a una demanda estimada en 3,300 megavatios, lo que generaría un déficit de 2,210 megavatios. Para evitar interrupciones desordenadas, la afectación programada alcanzaría los 2,240 megavatios.
La situación se suma a una crisis energética que mantiene al sistema eléctrico cubano bajo una fuerte presión, con interrupciones del servicio durante prácticamente toda la jornada anterior y problemas que persistían durante la madrugada de este sábado.
LA MITAD DE LAS UNIDADES ESTARAN FUERA DE SERVICIO
Según el reporte de la Unión Eléctrica, siete de las 16 unidades de generación termoeléctrica permanecen fuera de servicio, debido a averías o trabajos de mantenimiento.
Las dificultades también afectan a la generación distribuida mediante motores diésel y de fueloil, mientras persisten problemas de disponibilidad de combustible y limitaciones técnicas en el sistema eléctrico.
La crisis energética se ha agravado durante 2026 y ha provocado frecuentes interrupciones del servicio en diferentes zonas del país. La situación ocurre además en medio de una creciente escasez de combustible y de las sanciones estadounidenses que La Habana responsabiliza por parte de las dificultades económicas y energéticas que enfrenta la isla.
La combinación de baja capacidad de generación, averías y falta de combustible mantiene a los cubanos ante una nueva jornada de apagones, especialmente durante las horas de mayor consumo.
Hay momentos en la vida política en los que resulta necesario hacer una pausa y comparar gestiones, no desde el fanatismo ni desde las simpatías personales, sino desde los resultados y la experiencia de quienes han vivido de cerca cada proceso.
En el caso del Consulado Dominicano en Nueva York, considero necesario analizar un antes y un después de la llegada de Jesús “Chu” Vásquez, particularmente cuando se compara su gestión con la de Eligio Jáquez.
Debo comenzar haciendo una aclaración: nunca fui simpatizante de la gestión de Eligio Jáquez mientras estuvo al frente del Consulado. Por el contrario, fui uno de sus críticos y, en determinados momentos, enfrenté públicamente decisiones que consideraba perjudiciales para los compañeros del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Sin embargo, ser crítico de una gestión no significa perder la capacidad de reconocer sus aspectos positivos cuando se hace una comparación.
Y es precisamente ahí donde, desde mi punto de vista, aparece una diferencia importante: Eligio Jáquez mostró mayor sensibilidad hacia los compañeros del partido y una mayor disposición a atender sus necesidades, mientras que durante la actual gestión de Chu Vásquez se ha generado un creciente sentimiento de inconformidad entre sectores del perremeísmo de Nueva York.
Uno de los puntos que más preocupa a los compañeros es la situación de quienes fueron desvinculados de sus puestos. Según lo que hemos observado y denunciado, 46 compañeros vinculados al partido fueron cancelados, muchos de ellos personas que dependían de esos ingresos para sostener a sus familias.
A esto se suman las quejas relacionadas con reducciones salariales, dificultades para acceder a determinados servicios y lo que algunos empleados describen como un ambiente laboral de presión e incertidumbre.
También preocupa la percepción de que el Consulado ha reducido o cerrado algunas oficinas y servicios, mientras los usuarios continúan enfrentando dificultades y costos que consideran elevados. Si una institución pública existe para servir a los ciudadanos, cualquier cambio que afecte la calidad, rapidez o accesibilidad de sus servicios debe ser explicado con transparencia.
Pero hay algo que resulta todavía más contradictorio para muchos compañeros: después de la salida de decenas de miembros del partido, se habla de nuevos nombramientos en posiciones consulares.
La pregunta que surge es sencilla: ¿cómo se puede justificar la salida de tantos compañeros mientras, al mismo tiempo, se contemplan nuevos nombramientos?
No se trata de pedir privilegios partidarios. Se trata de exigir coherencia, sensibilidad y responsabilidad política.
Un compañero que pierde su empleo no pierde solamente un salario. Detrás de ese puesto hay una familia, una renta, compromisos económicos y, muchas veces, años de trabajo y sacrificio.
Por eso sostengo que hoy debemos mirar la realidad sin prejuicios.
Si antes fui crítico de Eligio Jáquez y hoy considero que su gestión fue superior en determinados aspectos, no es por sentimentalismo ni por intereses personales. Es porque la comparación de las experiencias permite llegar a conclusiones diferentes.
Durante la gestión de Jáquez hubo también errores, decisiones cuestionables y enfrentamientos políticos. Pero, desde mi perspectiva, existía una mayor preocupación por mantener el vínculo con los compañeros del partido y atender sus inquietudes.
Hoy, en cambio, existe una percepción de distanciamiento entre el Consulado y una parte importante de la dirigencia y militancia del PRM en Nueva York.
Y eso debe preocuparnos.
Un gobierno no puede olvidarse de quienes trabajaron para llevarlo al poder. Los funcionarios pasan, pero el partido, sus militantes y las comunidades permanecen.
Por eso, aunque fui contrario a muchas de las actuaciones de Eligio Jáquez cuando estuvo en el Consulado, hoy debo reconocer que, frente a la situación que muchos compañeros dicen estar viviendo actualmente, aquella gestión puede ser vista por algunos como un verdadero paraíso en comparación con la actual.
Mi posición no nace de un cambio de simpatía política. Nace de una comparación.
Y quiero dejar algo claro: quien escribe estas líneas fue uno de los que enfrentó a Eligio Jáquez cuando entendió que estaba actuando en contra de los intereses de los perremeístas.
Por tanto, si hoy hago una valoración favorable de algunos aspectos de aquella gestión, lo hago precisamente porque creo que la crítica debe ser objetiva, venga de donde venga.
El PRM en Nueva York necesita recuperar la comunicación con sus compañeros, escuchar sus reclamos y garantizar que las decisiones que se tomen desde el Consulado sean transparentes, coherentes y sensibles.
Porque al final, más allá de los nombres de los funcionarios, lo que debe importar es el respeto a los empleados, a los compañeros del partido y, sobre todo, a la comunidad dominicana que utiliza los servicios consulares.
Esta semana el Banco Central de la República Dominicana recibió a una delegación de J.P. Morgan encabezada por Carlos Aspillaga para explorar ampliación de inversiones en el país. Una excelente noticia que celebro.
Sin embargo, como dominicano residente en Boston y como analista de la realidad económica nacional, no puedo dejar de señalar una asimetría estructural en nuestra política de atracción de capital.
Los números del propio BCRD hablan por sí solos:
• Inversión Extranjera Directa (1er semestre 2026): US$3,276.5 millones
• Remesas recibidas (2025): US$11,866.3 millones
• Proyección remesas 2026: >US$12,200 millones
• Remesas enero-julio 2026: US$7,316.4 millones (81.4% desde EE.UU.)
La diáspora dominicana aporta 3.6 veces más divisas que toda la IED y constituye un pilar de nuestras reservas internacionales y estabilidad cambiaria. El BCRD lo reconoce.
La pregunta estratégica es: ¿Por qué seguimos tratando a la diáspora solo como una fuente de transferencias corrientes para consumo, y no como lo que realmente es: el mayor fondo de capital patriótico del país?
No se trata de sustituir a J.P. Morgan. Se trata de complementar con capital más leal.
Propongo 4 instrumentos concretos que países como Israel, India y México ya implementan con éxito:
1. Bono Diáspora en USD: Emitido por el BCRD con garantía soberana, destinado a infraestructura, con tasa preferencial para dominicanos en el exterior.
2. Fondo de Inversión Diáspora: Vehículo administrado por la banca nacional para canalizar inversión hacia vivienda asequible, pymes, agronegocios y turismo comunitario.
3. Ventanilla Única de Inversión Diáspora: Plataforma digital y legal que permita a un dominicano en EE.UU. o Europa invertir en RD sin fricción burocrática ni necesidad de presencia física.
4. Mesa Técnica Trimestral BCRD – Diáspora: No un acto folclórico, sino una mesa de trabajo con agenda de inversión, con participación del Gobernador.
Si lográramos convertir apenas el 10% de las remesas anuales en inversión productiva, hablaríamos de US$1,200 millones adicionales al año en capital productivo. Sin deuda externa. Sin condicionalidades.
El dominicano en Nueva York, Boston, Madrid o Puerto Rico no es solo un remitente. Es empresario, profesional, propietario y tiene acceso a apalancamiento en el mercado estadounidense. Pero sobre todo, tiene un vínculo que ningún inversionista extranjero puede replicar.
Es hora de pasar de una política de remesas a una política de inversión diaspórica.
SANTO DOMINGO.- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, desafió la petición de uno de los vicepresidentes del organismo y viajó a República Dominicana para participar en actividades vinculadas a un torneo de fútbol Sub-14 de la Unión Caribeña de Fútbol (CFU), en medio de una creciente crisis de gobernanza dentro del máximo organismo del fútbol mundial.
Infantino fue recibido en Punta Cana, donde participó en encuentros con autoridades políticas y dirigentes del fútbol dominicano al margen de la competición juvenil. Posteriormente, publicó fotografías de su visita en sus redes sociales.
La presencia del presidente de la FIFA se produjo pese a una solicitud formulada el viernes por Víctor Montagliani, presidente de Concacaf y vicepresidente del Consejo de la FIFA, quien le pidió que reconsiderara su asistencia al torneo.
Montagliani argumentó que la situación de crisis que atraviesa la FIFA podría provocar que la atención de los medios se concentrara en la controversia en torno a Infantino, desviando el foco del carácter deportivo y formativo de la competición juvenil.
El conflicto se produce en momentos en que Infantino enfrenta una creciente oposición dentro del fútbol internacional por su propuesta denominada FIFA Forward Enterprise, que contemplaba separar parte de las actividades comerciales de la FIFA y permitir la participación de inversionistas privados. El proyecto fue retirado el pasado 1 de agosto tras recibir fuertes críticas.
Montagliani se ha alineado con otros dirigentes, entre ellos el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, y el titular de la Confederación Asiática de Fútbol, Sheikh Salman bin Ebrahim Al Khalifa, quienes han cuestionado el liderazgo de Infantino y exploran mecanismos para aumentar la presión sobre el presidente de la FIFA.
La visita a República Dominicana adquiere así una dimensión política dentro del fútbol internacional, debido a que las federaciones caribeñas podrían tener un papel relevante en el futuro de Infantino al frente de la FIFA.
Infantino aspira a buscar un cuarto mandato como presidente del organismo, mientras sus opositores intentan articular una mayoría que permita desafiar su liderazgo antes del próximo proceso electoral.
Santo Domingo, 23 ago.- El Ministerio de Defensa de la República Dominicana reconoció a los atletas de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional que conquistaron medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
Durante una ceremonia encabezada por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, los deportistas recibieron la Medalla de Reconocimiento al Mérito del Mide, mientras se realizó una izada especial de la bandera nacional en su honor.
Fernández Onofre destacó que los resultados fueron fruto de la disciplina, sacrificio y perseverancia de los atletas, y reafirmó el compromiso de las instituciones militares y policiales de continuar apoyando el deporte y la preparación de sus representantes.
Al acto asistieron, entre otros, el presidente de Centro Caribe Sports, Luis Mejía Oviedo; el presidente del Comité Olímpico Dominicano, Garibaldy Bautista, y el titular del Comité Organizador de los Juegos, José Monegro.
República Dominicana cerró en el quinto lugar del medallero de Santo Domingo 2026, con 150 preseas, incluidas 46 de oro, 37 de plata y 67 de bronce, en la mejor actuación de su historia en estos Juegos.
LA ROMANA.- El Maestro Internacional José Lisandro Muñoz Santana se proclamó campeón del Torneo Blitz Copa Día de la Restauración, celebrado el pasado 16 de agosto en esta ciudad, con la participación de 72 ajedrecistas.
Muñoz Santana, primer preclasificado del certamen con un Elo de 2451, concluyó invicto con ocho puntos de nueve posibles para quedarse con el primer lugar.
El segundo puesto correspondió al FM Leandro Jiménez Jiménez, con 7½ puntos, mientras que el FM Jean Carlos Paul Abreu ocupó la tercera posición con la misma puntuación.
Los ocho primeros lugares fueron completados por el CM Darvi Abraham Crispín Ferreras, FM Leo Gian Carlo Arvelo, Eddy de los Santos Núñez, José Miguel Núñez Astacio y FM Juan Carlos Mesa Cruz.
El torneo se disputó a nueve rondas bajo el sistema suizo, con un Elo promedio de 1888, y reunió a jugadores titulados y representantes de diferentes generaciones del ajedrez dominicano.
En las categorías por Elo, los principales ganadores fueron el CM Ángel Sebastián Lara Santos, en Sub-2000; Karla Mya Núñez Díaz, en Sub-1800, y Daniel Alberto Carbucia Bido, en Sub-1600.
La organización estuvo a cargo de Abraham Ernesto Caraballo Del Rosario, con Nobel Oscar Del Rosario Batista como director del evento y el Árbitro Internacional Nelson Ortiz Pascual como árbitro principal.
Durante la jornada fueron reconocidos Kendry Morón, por su aporte desinteresado al ajedrez nacional, y William Arias, por su permanente disposición a colaborar con el deporte ciencia. También se destacó el respaldo de la Federación Dominicana de Ajedrez.
Los organizadores agradecieron, además, al Colegio Evangélico Shalom por facilitar sus instalaciones, así como a su directora, Rosa Delia Zorrilla, por la colaboración brindada.
La Copa Día de la Restauración reafirmó a La Romana como escenario de importantes competencias nacionales de ajedrez, al reunir a jugadores titulados, jóvenes talentos y representantes de distintas categorías en una jornada de gran nivel competitivo.
Hoy no basta con ahorrar para comprar una vivienda; también hay que ganarle la carrera al aumento de los precios. Mientras miles de familias reúnen con esfuerzo el dinero para el inicial, el mercado inmobiliario continúa cambiando. Los costos de construcción aumentan, el valor de los terrenos sigue creciendo y las condiciones del financiamiento representan un desafío cada vez mayor para quienes desean tener su casa propia.
El autor es licenciado en Contabilidad. Reside en Santo Domingo
El sueño de adquirir una vivienda sigue siendo una de las principales metas de la familia dominicana. Sin embargo, muchas personas descubren que, después de varios años de ahorro, el apartamento o la casa que pensaban comprar ya cuesta mucho más de lo que habían calculado. Esa realidad genera frustración y obliga a replantear los planes familiares.
Uno de los factores que más ha influido en esta situación es el incremento de los costos de construcción. Materiales, mano de obra, transporte y otros insumos han experimentado aumentos importantes durante los últimos años, y esos incrementos terminan reflejándose en el precio final de las viviendas. La Oficina Nacional de Estadística publica periódicamente el Índice de Costos Directos de la Construcción de Viviendas, que evidencia esa tendencia.
Otro elemento determinante es el precio del suelo. En muchas ciudades y zonas de gran desarrollo turístico, los terrenos disponibles son cada vez más escasos y, por consiguiente, más costosos. Cuando aumenta el valor de la tierra, también aumenta el costo de los proyectos que se construyen sobre ella.
A esto debemos sumar el comportamiento de las tasas de interés. Aunque han experimentado variaciones según las condiciones económicas, para muchas familias el verdadero obstáculo no es únicamente el precio del inmueble, sino el monto de la cuota mensual que deberán asumir durante veinte o treinta años. Cuando esa cuota supera la capacidad de pago del hogar, la compra deja de ser viable.
También influye el crecimiento de la demanda. La República Dominicana continúa consolidándose como un destino atractivo para la inversión nacional y extranjera, especialmente en polos turísticos y grandes ciudades. Este dinamismo fortalece la economía y el sector inmobiliario, pero también ejerce presión sobre los precios de las propiedades.
Mientras tanto, los ingresos de muchas familias no crecen al mismo ritmo que el valor de las viviendas. Es frecuente encontrar personas que han logrado ahorrar una suma importante, pero descubren que el precio del inmueble aumentó más rápido que su capacidad para reunir el dinero necesario. Es una carrera en la que el mercado muchas veces avanza más de prisa que el comprador.
Error
Sin embargo, considero que el mayor error sería pensar que comprar una vivienda se ha vuelto imposible. Lo que realmente ha cambiado es la forma de planificar esa adquisición. Hoy resulta más importante que nunca comenzar a ahorrar con anticipación, mantener un buen historial crediticio y aprovechar los proyectos que ofrecen facilidades de pago durante la etapa de construcción.
También es recomendable ampliar la mirada hacia nuevas zonas de desarrollo. Muchas veces las mejores oportunidades no se encuentran en los sectores tradicionales, sino en áreas con gran potencial de crecimiento, donde todavía es posible adquirir una propiedad a un precio competitivo y con buenas perspectivas de valorización.
Otro aspecto que merece mayor atención es la educación financiera. Comprar una vivienda no consiste únicamente en reunir el inicial. También implica analizar la capacidad de pago, prever los gastos de mantenimiento, considerar los costos del financiamiento y tomar decisiones responsables que permitan conservar la estabilidad económica de la familia.
A lo largo de mi trayectoria como asesor inmobiliario he comprobado que quienes planifican con tiempo suelen encontrar mejores oportunidades que quienes esperan hasta el último momento. La información oportuna, una adecuada orientación y una estrategia financiera bien definida pueden marcar una diferencia significativa en el resultado final de una compra.
Nuestro mercado inmobiliario continúa siendo uno de los más dinámicos de la región y ofrece excelentes oportunidades tanto para vivir como para invertir. Pero el éxito dependerá, cada vez más, de la capacidad que tengamos para anticiparnos a los cambios del mercado y tomar decisiones bien fundamentadas.
Quizás la pregunta ya no sea solamente cuánto cuesta una vivienda, sino qué debemos hacer desde hoy para poder comprarla mañana. ¿Estamos planificando con suficiente anticipación? ¿Estamos buscando las oportunidades adecuadas? ¿O seguimos esperando que el mercado vuelva a los precios de hace algunos años?
SANTO DOMINGO.- Las Reinas del Caribe iniciaron con paso firme su camino hacia las medallas del Campeonato Clasificatorio Norceca de Voleibol, tras derrotar a Costa Rica por 3-0, con parciales de 25-11, 25-11 y 25-10, en el Palacio Ricardo Gioriber Arias.
Flormarie Heredia, con 19 puntos; Alondra Tapia, con 17, y Masiel Matos, con 14, encabezaron la ofensiva de la selección dominicana, que dominó el encuentro de principio a fin.
Ante la amplia superioridad de su equipo, el dirigente Marcos Kweik optó por dar descanso a varias de sus principales figuras, entre ellas Brayelin Martínez, Gaila González, Yonkaira Peña, Niverka Marte y Yineiry Martínez.
Kweik presentó una alineación integrada por las salidoras Colón y Matos; las centrales González y Cándida Arias; Ariana Rodríguez como acomodadora y Alondra Tapia en la posición de opuesta. Ariana Rodríguez y Camila de la Rosa se repartieron la responsabilidad de organizar el ataque dominicano.
Por Costa Rica, María del Sol Venegas terminó con cinco puntos, mientras Lakysha Thompson aportó cuatro y María Sofía Arroyo sumó tres.
Previo al partido fue presentado el seleccionado femenino dominicano que participó en el Campeonato Mundial U-17 celebrado en Chile, conjunto encabezado por la salidora Rayni Mondesí, que ocupó la décima posición en la cita mundialista.
La segunda jornada del torneo continuará este sábado con el partido entre Canadá y Trinidad y Tobago, a la 1:00 de la tarde. A las 3:30 se enfrentarán Puerto Rico y Costa Rica, mientras Estados Unidos y México jugarán a las 6:00 de la tarde.
El cierre de la jornada estará a cargo de República Dominicana y Cuba, en un esperado duelo programado para las 8:00 de la noche.
Para aquellos años en que el agua de consumo humano no se servía por el sistema de tubería, existía en diversos centros poblados del país, principalmente en la región del Cibao, un grupo vinculado a la distribución y la comercialización del preciado líquido de manera muy singular.
Se trata de los servidores comunitarios conocidos como “aguateros”, quienes realizaban su valiosa labor utilizando, fundamentalmente, burros y, en ocasiones, caballos y mulos, definido como “recuas”, además de “botellones en canastos, latas, higueros y bidones, ubicados en cajas de madera, colgando en cada lado del cuerpo del animal que servía de medio de transporte”.
En el caso de Santiago de los Caballeros, durante las últimas décadas del siglo XIX y el inicio del XX, testimonios dan cuenta que el aprovisionamiento del agua respondía a un procedimiento artesanal y era aprovechada directamente del río Yaque del Norte.
Vendedores de agua en Puerto Plata
Se destaca que el líquido era acarreado “a lomo de mulos, asnos y carretas” y el almacenamiento se hacía en tinajas y tanques que conservaban el agua, “sirviendo como también los aljibes y pozos como reservorios”.
Sobre la manera peculiar en cómo los llamados “aguateros” desarrollaban cotidianamente su trabajo, la acuciosa historiadora Cármen Durán registra la narración del ciudadano Pedro R. Batista, la cual resaltamos a continuación.
“…centenares de mozos ejercían el oficio de cargador de agua. Usaban burros aperados con canastos para 4 bidones, de 3 a 4 galones cada uno, bien tapados (…) el agua también se expendía en barricas, adaptadas a las carretas y tiradas por tres mulos (…) los cargadores de agua no bajaban de 100 (…) un viaje de agua de 4 bidones costaba cuatro centavos (…) al agua de la policía, al recaudador, había que pagarle 5 centavos”.
Con el discurrir del tiempo y la proliferación de personas dedicadas al negocio en referencia, por las calles y callejuelas del primer Santiago de América surgió la imposición de un impuesto por medio del cual “se debía proveer de una placa de metal a los burros sin las que no se les permitía a sus dueños el tránsito y acarreo de agua”.
Sobre esta curiosa disposición hay quienes afirman que “los jumentos tuvieran placas primero que los escasos automóviles existentes en Santiago”.
Vale destacar que el oficio abordado en estos párrafos, teniendo como escenario el principal centro poblado de la región Norte del país, alcanzó su mayor vigencia hasta 1905 cuando se construyó el primer atisbo de acueducto en Santiago -sirviendo el agua por tubería-, aunque con algunas limitaciones.
EL AUTOR es periodista y sociólogo. Reside en Santo Domingo.
La valiosa iniciativa la asumió la empresa Casa Azul, de Pedro Redondo y Enrique Pastoriza, ubicada en la intersección de las calles Comercio y Barranca, disponiendo de baños públicos (duchas y regaderas).
Existen quienes aseguran que el entonces novedoso servicio dejó de funcionar por problemas relacionados con las condiciones del suministro.
En Salcedo
Quizás como cierre de estas evocaciones resulte interesante puntualizar que, en la comunidad de Salcedo, hoy La Flor de la Patria, a finales del siglo XIX y hasta la mitad del XX, el oficio de transportar y vender agua presentó características similares a lo ocurrido en Santiago de los Caballeros.
Para entonces, existía una cantidad considerable de aljibes o pozos de donde se extraía el demandado líquido, usando un cántaro atado a una polea, en algunos de los patios de las residencias de familias de nivel económico significativo vinculadas al aludido desempeño.
Tal fue el caso del núcleo familiar del señor Pascasio Toribio -Paquito- y su señora Lalita, ciudadano estigmatizado como “uno de los hombres más acaudalados del terruño salcedense”.
Algo similar ocurrió con el emprendedor Luis María Florentino Alba, mejor conocido como Luis Tutú, quien además de ser propietario de varios reservorios de agua, era el dueño de una importante ebanistería, especializada en la fabricación de ataúdes.
Don Luis, es el padre del doctor Manuel Antonio Tejada Florentino, primer cardiólogo titulado del país, aguerrido antitrujillista, además de digno hijo de la otrora comunidad de Juana Núñez, a quien, en ocasiones, a juicio de varios de sus compueblanos, se le vio desempeñar la labor de “aguatero”.
Finalmente, al hacer referencia a los más reconocidos e inolvidables salcedenses que desempeñaron tan noble oficio, descendientes de familias laboriosas y modestas, se recuerda a Ramon Emilio y su popular cuñado Totoño Núñez, quienes con frecuencia transitaban por las calles del poblado cibaeño arriando “sus recuas de burros”, cargando agua o distribuyendo arena, -fueron “areneros”, material extraído del legendario y hoy agotado río Juan Núñez para ser empleado en la construcción de algunas viviendas.
Jamás olvidaremos cómo evitaban el desperdicio del agua al caminar de los burros, cubriendo el hoyo del higuero con un pedazo de tuza de maíz o parches de tela húmedos.
Asimismo, llamaba la atención cuando para igual propósito -evitar el desperdicio-, introducían hojas de guayaba y limón en los bidones y latas abiertas que servían de envases en el transporte del importante líquido.
Eran tiempos y oficios diferentes que desnudaban una realidad socioeconómica distinta.
Definitivamente, es una ineludible invitación que nos conduce a recordar para vivir.
No se puede negar, y hacerlo sería una necedad, que nuestra democracia ha contribuido a llevar al país a una condición de estabilidad política, económica y social que contrasta favorablemente con la realidad de muchas naciones de América Latina. Algunas de ellas, incluso, han sido mucho más favorecidas por la naturaleza, con abundantes recursos que nosotros no poseemos.
Hemos tenido que construir buena parte de nuestro progreso con otros recursos: trabajo, estabilidad, apertura económica, capacidad de adaptación y, no pocas veces, perseverancia frente a circunstancias adversas.
Nuestra economía, otrora sustentada fundamentalmente en el café, el cacao, el tabaco y el azúcar —por lo que algunos la calificaron despectivamente como una “economía de postre”— experimentó una profunda transformación. Hoy disponemos de una estructura productiva mucho más diversificada, en la que participan el turismo, las zonas francas, la construcción, los servicios, las telecomunicaciones, la industria y una agricultura que ha incorporado nuevas tecnologías y productos de exportación.
El país exporta desde frutas y vegetales hacia mercados exigentes hasta dispositivos y componentes utilizados por la industria médica internacional. Aquella economía dependiente de unos cuantos productos tradicionales pertenece definitivamente al pasado.
También hemos avanzado en aspectos sociales importantes. La pobreza monetaria ha descendido considerablemente durante las últimas décadas y el hambre ha disminuido, aunque todavía persisten sectores vulnerables que no reciben en igual proporción los beneficios del crecimiento económico.
Son logros de los cuales los dominicanos debemos sentirnos satisfechos. Pero el orgullo por lo alcanzado no debe impedirnos mirar aquello que todavía funciona mal.
Porque una cosa es crecer y otra, más compleja, es desarrollarse.
El crecimiento puede medirse en producción, exportaciones, inversiones, empleos o aumento del producto interno bruto. El desarrollo, en cambio, se mide también por la calidad de la educación que recibe un niño, la atención que encuentra un enfermo en un hospital, la seguridad con que un ciudadano camina por las calles y la confianza que siente cuando acude ante un tribunal en busca de justicia.
Ahí aparece nuestro gran desafío.
Instituciones
El economista e historiador Eduardo García Michel escribió recientemente en su columna de este periódico que “el inadecuado funcionamiento de las instituciones es la causa eficiente de la mayor parte de los problemas que dificultan que el desarrollo avance en forma sostenida, junto al crecimiento económico”.
Es una afirmación que toca el corazón del problema dominicano.
Tenemos instituciones que han avanzado, pero otras continúan arrastrando deficiencias acumuladas durante décadas. Educación, salud, seguridad vial, seguridad ciudadana, justicia, orden público, inmigración y administración pública presentan debilidades que terminan afectando la vida cotidiana y, sobre todo, la confianza de los ciudadanos en el Estado.
Y cuando las instituciones son débiles, las consecuencias van mucho más allá de una oficina que funciona mal. Una escuela deficiente reproduce desigualdad; una justicia lenta genera impunidad; un tránsito sin autoridad produce muertos; una política migratoria desorganizada crea conflictos; y una administración pública incapaz de hacer cumplir las normas termina convirtiendo la ley en una simple recomendación.
Por eso el próximo gran salto del país, quizás no dependa exclusivamente de cuánto crezca la economía, cuántos turistas recibamos o cuántos millones de dólares exportemos.
Dependerá de la capacidad de transformar crecimiento en bienestar, y bienestar en oportunidades para todos.
Hemos demostrado que podemos producir riqueza y mantener estabilidad. Ahora debemos demostrar que somos capaces de construir instituciones suficientemente fuertes para proteger ambas.
Los países no pierden necesariamente lo conquistado cuando dejan de crecer. Comienzan a perderlo cuando sus instituciones dejan de funcionar.
La República Dominicana ya aprendió a crecer. El gran desafío es aprender a convertir ese crecimiento en desarrollo, ese desarrollo en equidad y esa equidad en instituciones capaces de sobrevivir a los gobiernos y servir, por igual, a todos los ciudadanos. Solo entonces podremos decir que el progreso dejó de ser una buena etapa de nuestra historia para convertirse definitivamente en nuestro destino.