Transparencia, rendición de cuentas y liderazgo

Según Michel Crozier, noviembre de 1989, en una sociedad postindustrial como la actual, el recurso esencial que hará la diferencia en el largo plazo es la calidad, la adaptabilidad y la capacidad de desarrollo del recurso humano.

La modernización de la administración pública, es que el cambio se deberá inducir vía el recurso humano, es decir, el cambio necesario, no es solo de estructuras o responsabilidades del funcionario, sino de actitudes y procesos de identificación. Este cambio debe ser inducido por la pirámide gubernamental: ministros, directores, jefes de dependencias, responsables de programas, entre otros.

Después de tanta resistencia para alcanzar una administración pública y consciente de que el esquema tradicional sobre el que actúa la administración, conduce a la ineficiencia, aún se lucha denodadamente por modernizar la misma.

Los problemas públicos, suelen ser sumamente complejos. El enfoque de la administración pública parte del supuesto de que la burocracia es un cuerpo compuesto de seres humanos, diferentes de organización a organización, que actúan sobre contextos particulares y que tienen agendas organizacionales diversas, a pesar de ello se pueden proponer mejoras sustanciosas.

Se entiende, que no existen reglas universales ni recetas para la solución de problemas públicos, ya que sobre estos actúan múltiples actores, móviles y dinámicos, entre ellos la burocracia.

Ahora se comienza estableciendo que se está desarrollando una nueva relación entre gobierno y sociedad, haciendo del gobierno un catalizador, un espacio de dirección, más que de resolución de todos los problemas.

El gobierno, aceptando la definición tradicional de los bienes públicos, debe actuar para dar dirección a la acción social, pero sin sustituir a la misma sociedad en la resolución de los problemas.

Para lograrlo, las burocracias deben ser transformadas a fin de satisfacer a los usuarios o clientes de los servicios, recuperando constantemente el hecho de que los gobiernos se deben a sus comunidades particulares, más que a lógicas generales o reglas universales de actuación.

Hay muchas ideas encontradas sobre el papel de los gobiernos frente a las sociedades, surgiendo entre los pensadores de la administración pública cinco dilemas a saber, primero: Rendición de cuentas o innovación.

Al tener los problemas públicos múltiples fases y componerse  de diversas dinámicas, las agencias gubernamentales, como cualquier organización, descansan en la capacidad de adaptación e innovación de sus miembros para lidiar con los problemas cotidianos y estratégicos.

Incentivos a la innovación y a la discrecionalidad inteligentemente aumentada, equipos de trabajo de reingeniería y esquemas participativos, son algunas de las propuestas que se tienen y se están aplicando como soluciones para tener un gobierno más eficiente y capaz.

Debe haber equilibrio entre las fuerzas de la rendición de cuentas y, su impacto generado en la sociedad y sus grupos, por el uso de tales recursos.

El equilibrio a buscar y aplicar entre las anteriores fuerzas, indispensables en el accionar gubernamental, pero muchas veces contradictorias (rendición de cuentas y comportamiento innovador y dirigido a la eficiencia).

Participación o decisión técnica. A pesar de que negociación y discusión no llevan necesariamente a buenas soluciones, es muy importante considerar los costos y los problemas de los esquemas participativos, sobre todo cuando se busca atacar problemas sobre los que la sociedad espera acción rápida, profesional e inmediata.

Equidad o mercado. Ni las organizaciones pueden resolver siempre los problemas que se les imponen desde el exterior, ni la administración de programas lleva a la resolución de problemas en el largo plazo, por más innovador y eficiente que sea el comportamiento de los actores.

Movilizar recursos no necesariamente cambia comportamientos, administrar recursos es un paso fundamental, pero no se llega ahí a la solución de problemas, sino generar las condiciones para su solución futura o establecer los parámetros a través de los cuales los actores están de acuerdo en definir el problema, sus responsabilidades y sus dimensiones.

Finalmente, liderazgo o institucionalidad. Innovación, eficiencia, tolerancia, son todos elementos claves de la gerencia pública. Pero también son elementos que se obtienen, en una gran mayoría de los casos, por un liderazgo importante.

El tiempo para institucionalizar es corto, y las fuerzas que impulsaron la innovación y el cambio, pueden llegar incluso a ser contradictorias a las fuerzas que requieren llevar a la acción ordenada, estable e institucional de los gobiernos.

La confianza que se le ha concedido a los criterios de la gestión y la política pública representa un gran avance. El hecho de observar, medir, comprometerse con resultados, ver que las organizaciones gubernamentales están compuestas de seres humanos, son todos ellos avances importantes para hacer más capaz y práctica a la administración pública.

En la actualidad, los aparatos gubernamentales cada vez más se muestran como organizaciones de naturaleza mixta, plurales, con intersecciones múltiples, con matices de la gestión privada, que ganan en avances técnicos, pero que viven en el medio de la complejidad organizacional e institucional.

Más y mejores instrumentos de intervención, pero al mismo tiempo más dilemas y más amplias zonas de confusión.

Es así que, la administración pública es un entramado de organizaciones cuya dinámica es fundamental para la comprensión de los problemas públicos y de la interacción de la sociedad con su gobierno (Enrique Cabrero, Administración Pública, 2016)

En cuanto al actual gobierno dominicano, se advierte que realiza esfuerzos denodados para ser más abierto, digital, eficiente, efectivo, menos burocrático, transparente, rindiendo cuentas claras sobre el uso de los fondos públicos, más humano y más cerca de la sociedad con el fin de ofrecerle el servicio que satisfaga sus necesidades básicas, haciéndola más inclusiva, más participativa y receptiva de los bienes, servicios y obras llevando bienestar a los lugares más recónditos de la nación dominicana.

felix.felixsantana.santanagarc@gmail.com

 

Abinader encabeza reunión de seguimiento a Plan de Seguridad

SANTO DOMINGO.- El presidente Luis Abinader encabezó en el Palacio de la Policía la reunión de cada lunes para el fortalecimiento del Plan de Seguridad Ciudadana.

En el encuentro, que inició pasadas las 10:00 de la mañana, fueron evaluadas las tareas, logros y medidas para fortalecer la seguridad en el país.

Participaron, además, los ministros, de Defensa, Carlos Luciano Díaz Morfa; de la Presidencia, Joel Santos Echavarría, y de Interior y Policía, Jesús Vásquez Martínez, así como el director de la Policía Nacional, Ramón Antonio Guzmán Peralta; el comandante general de la Fuerza Aérea, Carlos Ramón Febrillet Rodríguez; el comandante general del Ejército, Carlos Antonio Fernández Onofre, y el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), José Manuel Cabrera Ulloa.

Asimismo, el subdirector de la Policía Nacional, Juan Hilario Guzmán Badia; el titular de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), Francisco Osoria de la Cruz; el director ejecutivo del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 y director interino del INTRANT, Randolfo Rijo Gómez, y el director de la Policía de Turismo (Politur), Minoru Matsunaga.

También, la procuradora adjunta y titular de la Dirección de Persecución del Ministerio Público, Yeni Berenice Reynoso, y una comisión de fiscales integrada por Rosalba Ramos, Osvaldo Bonilla, Aura Luz García, Juan Antonio Mateo Ciprián, Claudia Garrido, Suleika Mateo, Grimaldi Oviedo, Kevin Santana, Eduard López, Milciades Guzmán, Ángel Darío Tejeda Fabal, Adolfo Augusto Feliz Pérez y adulia Rosa.

jt/am

Abinader en la cresta de la ola

Sin lugar a dudas, el proyecto de reelección del presidente Luis Abinader marcha con el viento a su favor, muy a pesar de las posiciones contradictorias que sustentan partidos y/o grupos opositores.

Desde antes de ser candidato de su partido, el Revolucionario Moderno, Abinader aparece siempre arriba en las encuestas de mayor prestigio, es bien valorado entre la población, con un discurso que goza de gran aceptación.

A esto se agrega que cada semana entrega nuevas obras al país, que en los primeros seis meses de este año la inversión extranjera fue por el orden de 2,150 millones de dólares, destinada a áreas como el turismo, zonas francas, energía renovable, inmobiliaria y otros.

Y algo muy importante: De manera personal sale totalmente ileso frente al tema de la corrupción. La oposición no tiene forma de acusar, mucho menos de probar nada en ese sentido.

Un dato en el cual el presidente Abinader figura puntero por encima de otros líderes políticos y ex mandatarios, es que siempre está en disposición de responder cualquier pregunta de los medios, sin albergar temores a las reacciones que pueda provocar.

Pero, como en este mundo todo no puede ser perfecto, hay temas de suma importancia y siempre de palpitante actualidad en los que sale a relucir una espinita en el zapato: la economía popular, la delincuencia y Haití.

La economía popular constituye un arma de doble filo al momento de tomar decisiones. En los últimos años, los precios de los productos de amplio consumo han registrado alzas considerables. No sólo en este país, sino a nivel global. Distintos factores intervienen para los que no siempre se tienen soluciones.

Durante un reciente encuentro con ganaderos y productores de leche, Abinader reconoció que no es tan fácil lograr que todos los productos agropecuarios lleguen a precios justos a la población, lo mismo que para los productores.

En la ocasión, destacó que ese equilibrio no es tan fácil, por entender que la definición de precios justos a los consumidores es diferente a la definición de precios justos a los productores. “Por lo tanto, nos toca hacer el equilibrio”, explicó.

Múltiples factores a nivel internacional (guerra de Ucrania, alza de los precios del petróleo, entre otros) influyen para que los países dependientes adquieran materias primas a precios casi prohibitivos para sus economías. República Dominicana no escapa a esa situación.

El candidato de Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, que las encuestas colocan siempre por debajo de 30%, tiene ahora entre sus anhelos de llegar al poder repetir lo mismo que hizo en el año 2004, cuando fue candidato presidencial del PLD.

En aquella ocasión, Fernández puso como estandarte de su campaña electoral repetir hasta el cansancio que el entonces presidente Hipólito Mejía era el único responsable de los altos precios que registraban productos de primera necesidad en la alimentación de los dominicanos, como el pollo, arroz, plátanos, pastas alimenticias, etc.

La gestión de gobierno del presidente Mejía sufrió las graves consecuencias de la crisis petrolera, carestía de la tasa de cambio, inflación de dos dígitos, a lo que se agrega la quiebra de uno de los principales bancos comerciales.

Casi 20 años después, y con miras a los comicios de mayo de 2024, el candidato de la FP cree que tiene la sartén por el mango y pregona a todo dar que la carestía de precios conspira contra la reelección del presidente Abinader. Sin embargo, el actual mandatario sigue aventajando a todos los candidatos en las encuestas de mayor credibilidad.

Otro tema que sectores de la oposición han cogido como punta de lanza contra la gestión de Abinader ha sido lo que ellos consideran auge de la delincuencia y las respuestas oficiales para contrarrestarla. Es algo que el gobierno ha puesto interés en que haya resultados a través de las ejecutorias de la Policía, con su plan de reforma, y los lineamientos del Ministerio de Interior.

Con relación a lo que ha hecho el país frente a la situación de vulnerabilidad política y social que vive Haití, en ocasiones sectores nacionales lanzan dardos contra decisiones emanadas del Ejecutivo.

Con todo y eso, entendemos que el presidente Abinader, en su proyecto reeleccionista para optar por cuatro años más, luce estar montado en la cresta de la ola.

jpm-am

Abogan por más inversión social en pueblos fronterizos de RD

 

SANTO DOMINGO.- El presidente de la Alianza por la Democracia (APD), el dominicano Max Puig, afirmó hoy que el Sur requiere mayor inversión social para disminuir las diferencias existentes entre los pueblos fronterizos y los demás.

Durante un acto de proclamación de candidatos municipales en La Colonia, un distrito municipal de la provincia Independencia (oeste), Puig consideró que para el correcto desarrollo del país aquellos sectores que generan más ingresos deben aportar más en términos de impuestos.

De esta manera, dijo, el Estado tendría mayores recursos para atender necesidades de los segmentos mayoritarios, precisó una nota de la Secretaría de Comunicaciones de la APD enviada a los medios de prensa.

MAS VISIONES PROGRESISTAS

Al presentar la propuesta, que también es apoyada por los partidos Misión Amplia Alianza Sociopolítica (MAS) y el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), el dirigente político puntualizó la importancia de incorporar visiones progresistas y de izquierda en el gobierno para garantizar políticas inclusivas que beneficien a toda la sociedad.

«Acentuar la visión progresista en el gobierno es esencial para construir una sociedad más justa y equitativa», señaló.

«Necesitamos, dijo Puig, líderes comprometidos con el desarrollo social y económico, especialmente en las zonas fronterizas que a menudo enfrentan desafíos más graves».

Durante el acto fue proclamada la candidatura de Walesqui Pérez y Doralish Pérez, director y subdirectora por el distrito La Colonia, respectivamente, por el bloque de partidos encabezados por la APD, en esa demarcación, y apoyada por el PRM y otros partidos.

wj/am

¿Pifias de Leonel?

Quienes llevan anotaciones acumulan muchas pifias a Leonel aunque lo veían como caudillo en su FUPU. Ahora voceros fundamentales de la FUPU, como el senador Bautista Rojas, dice que la elección en Tribunal Constitucional (TC) fue «un golpe del gobierno a la institucionalidad».

Roberto Rosario Márquez sostiene que fue «un asalto», pero Leonel defiende a los magistrados.

¿Recula el líder de lo acordado, o pierde fuerza hasta en su grey? ¿Se desploma el «liderazgo» adentro, como ya ocurrió en el pueblo, donde por más que le quite a Abel no pasa de 26%?

jpm-am

Ha llegado la hora de la verdad

El escenario político dominicano a partir de enero del 2024 se puede tener por seguro que registrará notables cambios en los resultados de las encuestas, mediciones, y sondeos que se presenten en el mercado electoral.

Las distintas casas y empresas encuestadoras que se dedican a hacer este tipo de trabajos y que acostumbran a maquillar números, a complacer peticiones, hacer trajes a la medida y a construir percepciones e ilusiones falsas a candidatos y partidos de todos los colores, se le ha agotado su tiempo.

Ha llegado la hora cero, el momento de la verdad, de sincerizar sus números, los resultados que presentan, no hay tiempo para el rejuego y el acomodamiento según el capricho o el deseo de quien o quienes paguen o sustenten económicamente la elaboración de las encuestas.

Desde principio del año que ya está por llegar se impondrá el rigor científico, el respeto al electorado, el cuido a la marca y el prestigio de la empresa, el cual pudiera ser barrido por el implacable descrédito que genera ese tipo de práctica tan nociva.

De un tiempo a esta parte se ha relajado mucho con este tipo de trabajo, y hay que decirlo con absoluta franqueza, todos los partidos políticos han entrado en ese bandidaje, muy especialmente los fundamentales, Partido Revolucionario Moderno (PRM),  Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

No soy de los que se inscriben y creen que lo que se ha presentado hasta el momento sea realidad o la fotografía del momento como se acostumbra decir, no es verdad, hay mucha manipulación, intencionalidad y sesgo, la realidad es otra muy distinta a la que vemos y a la que se espera en febrero y mayo 2024.

Los distintos partidos políticos que compiten por obtener la simpatía y el voto de la mayoría de los dominicanos y dominicanas para las elecciones generales del próximo año están jugando con candela pretendiendo vender o confundir al pueblo con una opinión, que más que pública, parece publicada, como bien lo explicó el ex presidente español Felipe González. Pero ya se terminó el tiempo, ha llegado la hora de la verdad.

jpm-am

Cosas que gustan a las mujeres

La mujer encanta con su amor ciego e invisible, e ilusiona en rituales que perfuman en pétalos de invierno y primavera. Jugueteando sin límites, ella alimenta el alma en suspiros que adormecen los vuelos de sonrisas y sueños de ternura.

Brilla más que el sol, con el sonido de su voz desmorona penas y melancolías, y con su ritual de besos y abrazos entretiene y curan heridas. Su cuerpo sin palabras susurra en el jardín de vientos libres que vuelan en llamas de pasión y nostalgias.

Con su mirada cómplice en el silencio, la mujer mariposea en los cerezos de poder, fluye como protectora puntual y mágica en un cofre de besos que roban cerebros y corazones, en memorias de locura en la felicidad.

Literatos eximios deslizaron en la galaxia del consentimiento y el beneplácito de la adoración la aquiescencia de la feminidad. Isabel Allende (1942), Premio Nacional de Literatura de Chile en el 2010, apostilló que “Un hombre hace lo que puede, una mujer hace lo que el hombre no puede”; José Martí (1853-1895), héroe independentista cubano glosa que “Sin sonrisa de mujer no hay gloria completa de hombre”, mientras que Elena Garro Navarro (1916-1998), novelista y periodista mexicana, exterioriza: “Adelante de los pasos de un hombre siempre van los pasos de una mujer”.

El que quiera no perder la compostura soplando velas con latidos que acortan la respiración en labios sin inspiración, y en la ausencia de un pedacito de amor, tiene que volverse psicólogo y poeta,

Para agradar y hechizar el alma femenina, a ti, macho, te pedimos que saborees y trates de aplicar las cosas que más les gustan a las mujeres:

1.- El obsequio de flores.

2.- La movilidad monetaria descansada en sus manos.

3.- Cenar románticamente en la nocturnidad de cielos apagados.

4.- Gozar cuando les regalan, y gentil regalando.

5.- Respetarlas en elogios con mimos.

6.- Ir de compras.

7.- Escuchar ocurrencias fantásticas y que les revelen secretos.

8.- Viajar por espacios recreativos, nacionales y extranjeros.

9.- Formalizarles matrimonio.

10.- Disfrutar el amor de su consorte.

11.- Entenderlas y guiarse por sus consejos.

12.- Exhibir bellezas y elegancias.

13.- Hacerlas sentir especial en la fronda de la protección.

14.- Fascinarlas con sorpresas majestuosas.

15.- Prestarles atención y escuchar el eco de su canto y su música orientadora.

16.- Respaldarlas en el curiosear de los detalles.

17.- Adornarlas de joyas y prendas.

18.- Preocuparse por ellas en andas cariñosas.

19.- Demostración de confianza, en perfumada personalidad.

20.- La caballerosidad en el ofrecimiento de lo que les apetezca.

 

¿Y qué les gusta a los hombres de las mujeres?

1.- Que sean optimistas, divertidas y manejables.

2.- Que luzcan el cabello largo, como una auténtica femenina.

3.- Que sean equilibradas y prudentes.

4.- Que no relaje con aventuras extramaritales.

5.- Que sean simpáticas y graciosas.

6.- Que sean inteligentes y responsables.

7.- Que sean atractivas, al margen de su composición física.

8.- Que sean reservadas y estables emocionalmente.

9.- Que sean comprensivas, y no respondonas ni conflictivas.

10.- Que tengan valores.

11.- Que no los sometan a presiones innecesarias.

12.- Que sean comunicativas.

13.- Que les revelen secretos.

14.- Que les brinden besos y abrazos.

15.- Que les digan mensajes agradables.

16.- Que cuando les hable las mire a los ojos.

17.- Que les formalicen el matrimonio.

18.- Que sean auténticas.

19.- Que relumbren bien arregladas.

20.- Que les cocinen sabroso.

La inobservancia del anterior catálogo puede servir como señal de alerta para evitar o reducir tanto las separaciones/divorcios de parejas como los suicidios masculinos.

Particularmente, los hombres tienen que asegurar los enlaces duraderos, huyéndoles a los desgastes amorosos provenientes de la incompatibilidad/conflictividad, que derraman aburrimiento, escaso fervor sentimental e insatisfacción íntima. La inmensa mayoría de las mujeres son harto exigentes en la altivez de la flor de la fantasía, independientemente de su formación/competencia técnico-profesional y su jerarquía laboral.

Las vivencias con cercanos nos indican que la desunión o rupturas se anidan en las recurrentes discusiones y colisiones, en la desconexión emocional, el estrés financiero, la intolerancia sustentada en habituales quejas y críticas, la disminuida dedicación de tiempo a los consortes, la diferenciación de valores ético/morales y el descontento mutuo.

oscarlr1952@gmai.com

Están en el Estado, pero no lo entienden

Mi intención no es criticar sino, airear un tema que, aunque casi pasó desapercibido, nos muestra el nivel de desconexión de algunos oficiales nuestros con las prácticas que se consideran ordinarias y propias del mismo Estado que ellos representan.

 Esa representación les llega -y eso no deben olvidarlo nunca- del mandato electoral que les confieren sus constituyentes, o sea, la gente que los elige y a los que ellos han jurado lealtad.

De inicio, es importante precisar que, cuando un político es investido por el voto de sus conciudadanos, algunas de sus convicciones morales entran en contradicción con las de la comunidad que ahora representa.

 Ello no significa que deba renunciar a sus puntos de vista -sobre todo si son justos- pero sí está claro que tiene que socializarlos y tratar de que su gente los entienda, para que pueda digerirlos como propios.

En asuntos de orden ético y religioso, el político en funciones tiene que ser aún mas cuidadoso y respetar las fronteras de convicción de su comunidad, sobre todo, si se trata de valores que han sido construidos con el tiempo y que ya forman parte de su acervo cultural.

Ahora paso a contarles el hecho que considero preocupante y que me mueve a hacer esta entrega escrita. Hace cuestión de una semana, una delegación de asambleístas del Estado de NY, acompañada de sus pares de otros estados, realizó una visita de cortesía y acercamiento institucional -eso supongo- al Congreso dominicano y fueron recibidos por una comisión conjunta de diputados y senadores.

Lo tratado fue relativo a los derechos de la mujer sobre el aborto y lo que en Quisqueya se ha identificado como: las tres causales. Un tema muy sensitivo en el que República Dominicana no se ha podido poner de acuerdo, como tampoco ha podido Estados Unidos.

 La diferencia es que RD es un país pequeño y se divide políticamente en “provincias”, mientras que USA es un país inmenso, formado por “estados” que son -en algunos aspectos- como “pequeñas naciones”, que tienen legislaturas independientes el uno del otro y que hacen leyes que no siempre tienen que ser acatadas por los demás estados.

Quisqueya, como ya dije, es diferente y ésto debían saberlo las comisionadas, porque son de origen dominicano y supongo que entienden perfectamente la diferencia entre un Estado miembro de la Unión y una provincia quisqueyana. Cuando ellas visitan el Congreso dominicano es como si visitaran el Congreso americano en Washington. En RD no hay ninguna instancia legislativa similar en nivel, a la que secciona en Albany u otra capital de cualquier estado de la Unión.

Sin embargo, la relación entre las Asambleas de los estados de la Unión y el Congreso de RD es mas que válida y saludable -institucionalmente hablando- para los nacidos en Quisqueya y los nacidos en ultramar. Por eso tengo que, justo en este momento, saludar los trabajos de acercamiento con el Congreso dominicano que ha realizado el senador Luis Sepúlveda, un dominicano brillante que nos honra cuando decide solicitar la ciudadanía dominicana que, según la Constitución, le corresponde por su vínculo familiar.

En esa visita infausta -por lo confuso de su motivación- las comisionadas violentaron “reglas de Estado” que ellas parecen desconocer y que los congresistas dominicanos les permitieron -aparentemente, supongo yo- por la admiración tradicional que se le profesa a la mujer dominicana, o quizás porque fueron sorprendidos en su buena fe, o talvez, por el respeto que le tienen al acercamiento iniciado por el senador Sepúlveda, buscando la armonía institucional entre los servidores públicos de RD y USA.

De forma inexplicable -hasta ahora, supongo yo- las comisionadas de Nueva York conminaron a los congresistas dominicanos a aprobar el Código Penal con las trescausales que despenalizan el aborto, lo mas pronto posible, porque la comunidad internacional está atenta -vigilando, agrego yo- a las personas del poder, al presidente Abinader y al Congreso Nacional, quienes tendrán que responder (?)

 Independientemente de la arrogancia y torpeza del planteamiento de las comisionadas, y del desconocimiento -por parte de ellas- del concepto de Soberanía Nacional, que tan claramente se define en todos los textos de enseñanza en este país, y que el propio Estado norteamericano ha violentado en Quisqueya -en dos ocasiones por lo menos- sorprende que gente joven, nacidas en RD, tengan el tupé de amenazar a su país de origen, desde una instancia de poder de USA y ante el propio Congreso dominicano.

A eso es a lo que me refiero en el título de este modesto, pero sentido trabajo: están en el Estado, pero no entienden su significado. No hay forma de justificar el atrevimiento y amenaza de las jóvenes comisionadas, a menos que no recurramos al viejo refrán que reza: la ignorancia suele ser atrevida y a veces hasta insolente; claro, que la última parte se la agrego yo, sorprendido de la falta de sentido común en “alguna gente de Estado”.

Y hay dos motivos para mi sorpresa: uno, de carácter informativo, porque en USA, que le lleva a RD mas de un siglo en institucionalidad, no se han podido poner de acuerdo con relación a la legitimidad del aborto y el caso que ventila en el más alto tribunal de esta nación, pero, parece ser que las comisionadas no se han enterado; y el otro es de carácter informativo también, pero tiene que ver con la historia: los dominicanos nos oponemos a la injerencia en nuestros asuntos domésticos, especialmente de gente que no ha podido resolver los suyos propios. A eso se deben las críticas de la ciudadanía a la intromisión de las jóvenes comisionadas.

Pero la Embajada, ni corta ni perezosa, aunque siempre se ha inmiscuido en nuestros asuntos, se apresuró a enmendarle la plana a la cuadrilla que fue -como en los viejos tiempos de la conquista del Oeste- a poner orden en casa de los indios. Mas que una censura por el devaneo de meterse en lo que a usted no le importa, fue una lección de lo útil que resulta conservar las buenas formas en asuntos de Estado.

Antes de finalizar quiero dejar bien sentado, que personalmente favorezco aprobar las tres causales dentro del Código Penal, pero, esta es una decisión que corresponde a la mayoría nacional; y la única forma de conseguirlo es mediante una consulta en urnas en las próximas elecciones. Quiera Dios que las autoridades y la sociedad civil decidan aplicar este novedoso mecanismo.

De todo este barullo, solo dos esperanzas me quedan: la primera, que las jóvenes asambleístas asimilen la experiencia y los resultados; y la segunda, un llamado a los dominicanos que se preocupan porque no tenemos un embajador gringo nombrado allá: las intromisiones en asuntos ajenos no son buenas, lo que va viene.

¡Vivimos, seguiremos disparando!

jpm-am

Cortar pinos para vender la cuaba

Por CARLOS RICARDO FONDEUR MORONTA

República Dominicana alberga algo más de siete millones de calieses, o más bien guardias forestales voluntarios, personas de ojo avizor que cuentan cada árbol de sus bosques y que sus miradas parecen cámaras de vigilancia permanentes que demuestran su temor a regresar al estado desértico.

Nuestras ciudades lucían sin el esplendoroso verdor de hoy. Era la etapa del desarrollo que se quedó rezagado por la falta de tecnologías para cocinar nuestros alimentos.

Hemos mantenido enterrada una mina de oro de las más grandes del mundo, en Loma Miranda, un espacio frío, húmedo, lleno de ríos, flora y fauna exuberantes. Todo para no desmontar la montaña. Que sea más prudente nosotros ir, como Mahoma, a la montaña, que ésta se nos venga encima hecha lodo y piedras.

Al menos, conocemos la palabra Candelier, algo semejante a un apellido, pero que es «el cuco» que nos mantiene amedrentados y que creemos nos vigila para, por si acaso, usamos el machete para tumbar árboles, hacer leña para carbón y desertificar.

Por el miedo a ese nombre, que huele a militar, es que no hemos convertido nuestras montañas en barrios llenos de casitas y callecitas que son los aleros de desvencijados techos de hojas de zinc como en Haití, como en el Líbano y muchos otros lugares donde se hacen asentamientos humanos en lugar de árboles para sembrar agua.  Siempre habrá espacios para nosotros y ellos en conjunción de perfecta armonía.

Y qué sucede en aquellos lugares? No hay ríos. Al llover, bajan lodo, estiércol, hedor y toda clase de materias que producen alta concentración de  dióxido y monóxido de carbono que son producidos por la quema de madera y hojas, los fósiles que se usan en la producción industrial de combustibles para mover las plantas eléctricas y vehículos. Debemos contribuir a la modificación de las costumbres ancestrales que provocan la destrucción de nuestro pulmón principal: el bosque.

La falta de interés en inversiones de tecnologías nos está arrinconando en la miseria que nos obliga a emigrar a otros países en iguales o peores condiciones. A veces nos asombramos al ver alguna máquina sembradora o cosechadora. Como también mostramos nostalgia por los palitos amarrados con cabuya, llenos de resina, a los que llamábamos «cuaba» que usábamos para prender los anafes para cocinar nuestros alimentos.

Todo quedó en el recóndito espacio de nuestros recuerdos, de ver a nuestras abuelas atizar y soplar esos palitos encendidos que hacían prender en brasas el carbón producido por leñas de pinos de la sierra o del cambrón de los bosques tropicales secos. Era una época de ensueños, cuando ni siquiera sabíamos sus efectos mediatos.

Esas heridas que aún no han cicatrizado en Montecristi, zona naturalmente semiárida y que reaparece como manantial de piedra y sol en otros puntos proclives  donde la cuaba y el carbón se mantienen como parte importante del comercio como energéticos utilizados en la quema para cocinar alimentos.

Aunque existe un marco legal para el usufructo de nuestros recursos forestales, siempre se ha pospuesto el interés de sobreponer la Nación a la economía mínima de familias que viven de la quema de la leña para hacer carbón o para vender la cuaba en colmados y mercados de productores, obviando la necesidad de contribuir a la disminución de gases que producen efecto invernadero en nuestra atmosfera y atenta contra la calidad del aire y por ende, de la vida misma.

Se ha catalogado el aumento del dióxido de carbono como un elemento esencial para la vida, pero cuando se produce por efecto del abuso del hombre sobre la naturaleza, éste impulsa el cambio climático en forma exponencial, representando un peligro para la vida sana.

Esto sugiere que debemos fortalecer nuestro criterio constitucional (Art. 194) que establece el imperio de la ley para garantizar el uso eficiente de nuestros recursos naturales.

Pero talando nuestros árboles de copas altas no contribuiremos con el objetivo de proteger, conservar, restituir y proteger el medio ambiente y los recursos naturales como lo consignan nuestras leyes al respecto. Debemos seguir avizorando los problemas de Montecristi, el Hoyo de Pelempito,  Sierra de Bahoruco, Bahía de Las Águilas y otros puntos de nuestra geografía que guardan relación íntima con nuestro ecosistema.

Debemos mirar retrospectivamente el camino dejado atrás y pensar, analizar, lo reconfortante que es tener el privilegio de saber lo que significa la palabra Candelier, que, aunque se parece a la «candela», es todo lo contrario.

Es frío, humedad, es río. Tengo un criterio crítico sobre los problemas que aquejan a los habitantes de nuestra isla, más, no guardo rencores, racismos ni ataduras que puedan confundirse con mi ego.

jpm-am

Revisión, no anulación

Leí opinión de Miguel Espaillat, columnista de Almomento.net, sobre Aerodom, la enfocaré desde otro ángulo. Propone anular esa renegociación, mientras que yo pido revisión.

A ese amigo político, dirigente del PRM, le expreso: No intentes defender lo malo de estos contratos de hoy, comparándolos con lo peor que se aprobó hace décadas. Esos contratos malos que fueron aprobados en pasado y hay cientos de ellos, fue lo que escogieron nuestros lideres en el pasado, ahora vemos que todo tiene un interés económico.

Si ningún empresario quería invertir en el pasado los millones para sacar oro de sulfuros o ampliar y construir nuevos aeropuertos y el gobierno dominicano los cedió a grupos de millonarios, entonces entienda que ese grupo de aquí y allá, pidieron que le dejen sacar su inversión en el menor tiempo o recibir exoneraciones de largo plazo. Todo es negociable y lo fue.

Busquemos licitaciones de la competencia Aerodom hoy y veremos qué empresas no dan más sin sacar su ventaja rápido en el tiempo, con sus beneficios super asegurados y veremos que todas quieren la ley embudo, mucho para ellos porque dicen el Estado se puede manipular según los políticos que estén en el poder en ese momento para dar franquicias e incentivos.

Es triste. Todos los dominicanos somos culpables de no movilizarnos, de no luchar primero, de preferir morir antes de negociar lo nuestro .

No tener quién vea más allá de 30 años es difícil, por eso dar la administración, operación, mantenimiento, renovación y expansión de activos de la nación por contratos largos es mal negocio, aunque ellos pongan todo y nosotros solo la tierra.

Aerodom en Octubre del 2003 complet` inversión de 200 mil millones de dólares, según ellos.

¿Quién les superviso inversiones?

Muchos políticos dicen que se jodan los que vienen, los nietos, bisnietos, pero les dirán “yo les deje obras sobrevaluadas, ok, y contratos leoninos, ok, pero les deje algo, no cadillos, monte y culebra llenas de oro que nadie quería invertir los miles de millones para hacerlo productivo al menor costo posible, para beneficio de nación, pero como hoy 20 años más tarde entendemos que el costo de oportunidad lo perdimos, por eso pedimos respetuosamente revisión.

Desde Colón hemos sido engañados, recuerde el edificio huacal de Balaguer en 1968 al lado del edificio de la Secretaría de Finanzas. Eso era super caro, ecían, y ahora se ve su necesidad, aunque fue sobrevaluado, pero está ahí, y hacerlo hoy costaría el triple por diferirlo y no hacerlo ayer.

En 6 años, Aerodom recibió en promedio por año beneficios de 22 millones dólares. Qué recibió el Estado dominicano en su calidad de concesionario?. Fotos de mejoras que se van depreciando con el tiempo.

jpm-am