En algunos tramos de mi existencia física y de mi ejercicio periodísticos de 47 años, he asumido y privilegiado mi simpatía política en favor de determinados aspirantes a la Presidencia de la República, así como también a otras posiciones electivas relevantes, dentro del andamiaje estatal, como me lo permiten las leyes adjetivas y la propia Constitución dominicana.
Y en este largo trajinar de vida (69 años), y ahora sobreviviendo a un cáncer oral por misericordia del Creador del Universos, he votado a favor de más de un proyecto presidencial reeleccionista, por convicción propia, algunas veces, y otras por mero compromiso moral con litorales colindantes, por lo que ahora, en mayo venidero, apoyaré y votaré a todo pulmón, en prístina conciencia, por la repostulación del presidente Luis Abinader por otros 4 años más al frente de la conducción del Estado.
Tanto en el pasado, como ahora, lo hice sin ser beneficiario de contratas públicas, de obsequios venenosos, sin decretos o posiciones administrativas importantes o nó. Con ese mismo espíritu lo haré ahora por el binomio Abinader-Peña, porque ambos se lo merecen, se lo han ganado, quizás con mayor derecho y merecimientos que los demás postulantes a la reelección, algunos exitosos y otros nó.
Entonces, sin importarme lo que piensen los demás electores, conscientes o borregos, yo votaré por la boleta presidencial del PRM, en el 2024, para contribuir con mi vo y el de mi famulia, a mantener en el poder el ritmo de paz social, orden, estabilidad y crecimiento económico que disfruta el pueblo dominicano, a partir de agosto de 2020. Los demás tienen derecho a expresar en las urnas su simpatía particular, incluso abstenerse de votar o hacerlo por lo peor, por una causa perdida.
Pero a mi edad, con mi experiencia vivida, yo no desperdicio mi voto, no votaré por lo inservible por los rezagados, obsoleto, populista y simplista por lo inexperto o por lo viejo y mañoso. Votaré por Luis y Raquel, porque son compromisarios con el bienestar y desarrollo del país, porque piensan y actúan con decencia y honestidad para provecho de la colectividad dominicana.
Ellos dos merecen otra oportunidad y a fín de que nuestro país siga transitando la senda del crecimiento económico, alcanzado en este cuatrienio, afiancemos nuestro sistema judicial, nuestra seguridad ciudadanía, se siga fortaleciendo la institucionalidad y el desarrollo sectorial logrado en estos 3 años y pico. Eso mismo y otras cosas que faltan por hacer se realizarán en los próximos 4 años, a partir de agosto de 2024.
Votaré por Abinader, porque gerenció con gallardía, presteza, inteligencia y responsabalidad la crisis sanitaria del 2020 y 21, derivada del Civid-19 y el proceso masivo de vacunación.Todo le salió bien de bien.
Votaré por Abinader para que nuestra industria turística siga creciendo. Ya el martes alcanzamos 10 millones este año 2023. Y para el 2024, serán 11 millones de visitantes extranjeros, y por ahí seguimos. También para que en el sector turístico logremos desarrollar los polos de Pedernales y Montecristi y para que tengamos hoteles y restaurantes por todo el país.
Votaré por Abinader para que su próxima gestión de gobierno, afiance y prospere las zonas francas en amplias zonas del país, como ha ocurrido en este período gubernamental, sector que proporciona trabajo a cientos de miles de dominicanos y notables ingresos en divisas a la economía nacional. Otros gobernantes olvidaron ese importante sector de nuestra economía.
Votaré por Abinader para que siga desarrollando nuestro parque energético, construyendo plantas eléctricas que nos garanticen nergía eléctrica permanente y a precio razonable para todos, en fin, para que pronto salgamos de la eterna maldición de los apagones.
Votaré por Abinader para que en los años sucesivos logremos un crecimiento sostenido cercano al 5% del PBI, con baja inflación, precios estables, más empleos y seguridad alimentaria. Si hay comida suficiente y poca inflación, la población estará satisfecha y agradecida con sus gobernantes.
Votaré por Abinader, para que siga incrementando los beneficios nuestra seguridad social, los planes oficiales de asistencia, construyendo más y más casas nuevas para distribuirlas entre dominicanos pobres y trabajadores sin techo propio.
También para que no se detenga la construcción de más hospitales, escuelas, de carreteras, autopistas y caminos vecinales por todo el país. Votaré por Abinader para que en el próximo período fortalezca, en toda la dimensión, en todo su esplendor, el Ministerio Público, para que al fin ese órgano alcancé a eliminar todas las garrapatas, los tumores y las sucias complicidades en su interior, para que se acabe, por siempre, la impunidad y el latrocinio estatal.
Votaré por Abinader, en fín, para que los dominicanos tengamos paz interior, individual y colectiva, para que se establezca un orden riguroso en la inmigración extranjera, en el servicio público, para que la decencia, la transparencia y la honestidad sean púlpitos sagrados de nuestra conciancia.
Votaré por él, porque no diviso otro candidato mejor ni parecido. Jamás, para mí es y será la mejor opción electoral para mayo venidero, el que tenga otro, ese es su derecho, pero también puede convertirse en su problema, en su derrota. Yo apuesto a ganar, y ganaré seguro con Abinader. Punto.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Resaltan activos totales de Club Deportivo Naco en el año 2025
INTABACO y la Universidad ISA inician formación cultivo tabaco
Toros se afianzan segundo lugar clasificación; Aguilas triunfan
Cirugía urgente para el Parlacen
Milwaukee presenta prospectos en inicio firmas internacionales
Fundación Raíces y UNICARIBE comprometidos víctimas Jet Set
Socializan reforma de la ley de las Alianzas Público-Privadas
¿Todavía sirve la democracia?
El PLD reitera no fijará postura sobre la situación en Venezuela
Sánchez advierte deterioro vial amenaza la inversión estatal
















