IRAK.- Al menos 14 personas han muerto y 32 han resultado heridas en un ataque suicida perpetrado con un coche bomba en la localidad de Balad Ruz, 30 kilómetros al este de Baquba, capital de la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad.
Una fuente de la Policía informó a Efe de que el atentado fue cometido en la tarde de este sábado a unos 100 metros de un puesto de seguridad, cerca de un mercado popular, en el acceso oeste de Balad Ruz.
Además, el ataque también causó destrozos en varios vehículos y tiendas y los heridos fueron trasladados a diferentes hospitales.
Grave situación
La provincia de Diyala está habitada por ciudadanos suníes y chiíes y es a menudo escenario de ataques perpetrados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Irak se encuentra inmerso en una grave crisis debido al avance de los yihadistas, que el pasado 10 de junio de 2014 se hicieron con el control de Mosul, la segunda ciudad del país.
El EI proclamó además el 29 de junio un califato que abarca desde la provincia siria de Alepo a la iraquí de Diyala.
ALEMANIA.- La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente estadounidense, Barack Obama, se han presentado este domingo como amigos y aliados a pesar de las «diferencias de opinión» que, recordó la líder germana, puede haber entre los dos países.
«A pesar de nuestras diferencias de opinión, Estados Unidos es nuestro amigo, nuestro aliado, un aliado esencial con el que cooperamos estrechamente en interés mutuo», ha sibrayado Merkel en un breve discurso al recibir a Obama en la pequeña localidad alpina de Krün, en Baviera, antes de comenzar la cumbre del G7.
Obama, por su parte, ha asegurado que «hoy celebramos una de las alianzas más firmes que existen en el mundo», en referencia a la amistad germano-estadounidense, al tiempo que evitó hablar de las últimas divergencias entre ambas potencias.
Santo Domingo, 6 jun (PL) El pacto alcanzado entre el Partido de la Revolución Dominicana (PRD) y el de la Liberación Dominicana (PLD) redefinió hoy el escenario electoral de este país antillano.
El secretario general del oficialista PLD, Reinaldo Pared, aseguró que el pacto será congresual, municipal y presidencial y que ya se reunió con una comisión del PRD para discutir los términos de la alianza.
El diputado del PRD, Rafael Vásquez, confirmó que se avanza en las conversaciones y la primera etapa de la alianza fue el aopoyo a la reforma constitucional en la votación en el Congreso Nacional.
Aclaró que la última palabra la dirá el presidente del PRD, Miguel Vargas, aunque ya hoy hubo resultados al votar sus 40 legisladores a favor de la reelección impulsada por los 126 legisladores el PLD.
Respaldaron además al PLD el Partido Reformista Socialcristiano (PRSC), el Popular Cristiano, el Liberal Reformista, el Bloque Social Demócrata y el Movimiento Democrático Alternativo.
En el PLD sólo esperan a que se reúna el Comité Político de 35 miembros encabezado por el presidente Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández, indicó el miembro de ese órgano Juan de los Santos.
De formarse este pacto, el llamado Bloque Progresista que lidera el PLD e incluye a otros aliados como el Partido Cívico Renovador (PCR), cambia a Gobierno de Unidad Nacional, una idea impulsada por el presidente Danilo Medina.
Lo curioso del fenómeno es que tres grandes partidos tradicionalmente antagónicos (PLD, PRD y PRSC) transitan hacia un acuerdo que recuerda el final de los comicios de 1996.
En la mira del Gobierno de Unidad Nacional están también los partidos Demócrata Institucional (PDI), Revolucionario Independiente (PRI) y Nacional de Voluntad Ciudadana (PNVC), trascendió.
El politólogo José Carlos Nazario dijo que eso puede ser saludable para el país, pues se recompone el escenario con un gobierno fuerte y una oposición regia y articulada.
La oposición, encabezada por Luis Abinader, candidato del Partido Revolucionario Moderno (PRM), intenta nuclear la mayor cantidad de fuerzas políticas y sectores en la «Convergencia por un mejor país».
Hasta el momento, integran la Convergencia el PRM, el Frente Amplio y el Partido Humanista Dominicano, pero Abinader debe llegar a acuerdos con otros pues enfrentará a un bloque de 18 partidos, opinó.
Son fuerzas de oposición reconocidas legalmente el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), la Alianza por la Democracia (APD) y Dominicanos por el Cambio (DXC), evocó.
Aún espera por su reconocimiento el Partido Alianza País, liderado por Guillermo Moreno, a quien las encuestas ubican en su mejor momento, indicó el analista.
Han solicitado reconocimiento ante la Junta Central Electoral los partidos opositores V República y Esperanza Nacional (PEN) y los movimientos Primero la Gente, Rebelde y Patria para Todos (MPT).
BOSTON.- El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) en esta ciudad reveló que esa organización ha crecido un 25 por ciento desde que se anunció la candidatura presidencial de Federico Antún Batlle.
Onésimo Martínez dijo que los reformistas de Boston se han reagrupado y han comenzado a trabajar intensamente por su partido.
Aseguró que una encuesta realizada entre los dominicanos residentes en Boston reveló que la candidatura de Antún Batlle se mantiene firme a medida que se acercan las elecciones.
Indicó que el pasado domingo, los miembros del PRSC realizaron bandereos y otras actividades en Boston y otras localidades de la región de Nueva Inglaterra.
Exhortó a los dominicanos residentes en el exterior a integrarse al PRSC, ya que Antún Batlle refleja confianza y seguridad en la población votante.
Santo Domingo, 6 jun (PL) Pocas horas después de aprobar los legisladores mayoritariamente oficialistas en primera lectura la reelección presidencial consecutiva una multitudinaria marcha opositora recorrió hoy esta capital.
La demostración fue organizada por el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y en ella participó la Convergencia por un mejor país que integran el Frente Amplio, el Partido Humanista Dominicano, La Multitud y personalidades y organizaciones de la sociedad civil.
La marcha a pie y en vehículos partió del Ensache Luperón y fue vitoreada por miles de residentes de los barrios Capotillo, Simón Bolívar, 24 de Abril, Gualey, Espaillat, Guandules, Guachupita, Mejoramiento Social y culminó con un acto masivo en el Parque Independencia.
Al encabezar la marcha, el candidato presidencial del PRM, Luis Abinader, dijo que el presidente Danilo Medina ha decepcionado al país al tratar de mantenerse en el poder utilizando métodos que él mismo denunció en el pasado.
Añadió que el acuerdo del reparto y la impunidad organizado por el oficialista Partido de la Liberación Dominicana no solo tendrá un alto costo para la institucionalidad y el presupuesto nacional, sino también para el propio presidente Medina, quien ha defraudado a quienes creyeron en su compromiso de actuar en interés de la nación.
La respuesta del pueblo al llamado del PRM y de la Convergencia demuestra que el país quiere un cambio, porque está cansado del continuismo peledeísta y de los presidentes sin palabra, que cuando llegan al Palacio Nacional solo piensan en ambiciones personales, dijo.
Consideró que con el engendro reeleccionista Medina ha comenzado a distanciarse de todos los sectores democráticos y progresistas del país que lo habían asumido como un gobernante diferente y por eso cada día se suman miles al frente opositor en formación.
Entre las personalidades visibles en la marcha estuvieron el ex presidente Hipólito Mejía, el presidente del PRM, Andrés Bautista; el presidente del Frente Amplio, Fidel Santana, y otros dirigentes políticos.
La actividad multitudinaria fue concebida como una protesta contra la impunidad, la corrupción y los aprestos reeleccionistas de Medina, por la democracia y el respeto a la Constitución.
Otros altos dirigentes del PRM presentes fueron el expresidente Hipólito Mejía, el presidente de la organización, Andrés Bautista; Jesús Vásquez, Milagros Ortiz Bosch, Ramón Alburquerque y Rafael Suberví.
Igualmente lEligio Jáquez, Orlando Jorge Mera, Welington Arnaud, Rafael Santos, Luis Delgado, Deligne Ascensión, Eduardo Lovaton, Miguel Ceara Hatton, y los diputados Ramón Bueno, Bertico Santana, Alexis Jiménez, Josefa Castillo y Evangelina Sosa, entre otros.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.– La asambleísta Minou Tavárez Mirabal pidió que se investiguen los hechos delictivos que han sido denunciados durante la reunión de la Asamblea Nacional.
Dijo que en la Cámara de Diputados un legislador hizo una denuncia, con nombres, sobre alegados sobornos a legisladores que se estaban produciendo y la misma la ha mantenido en los medios de comunicación pero hasta hoy «nadie, ni los directivos del Poder Legislativo, ni los acusados, ni las autoridades de administrar justicia, han pedido que el autor de tan graves acusaciones o se retracte o que sus dichos sirvan para iniciar un proceso que debiera ayudar a higienizar la política enviando a los autores de esos presuntos delitos al lugar donde deben residir los delincuentes».
«Nueva vez,los nombres y las sanciones quedarán pendientes. Repito: pendientes. Pendientes, porque en cosa de días, de semanas, confirmaremos que el soborno no sólo significa pagos en dinero como los denunciados en la Cámara de Diputados, conoceremos los nombres de nuevos agraciados en el Gobierno y podremos empezar a sumar para saber cuánto dinero costó a este país en el mundo la aventura de un candidato al Trujillo del siglo XXI», enfatizó.
Luego que Tavárez Mirabal emitiera estos criterios, el vicepresidente de la Asamblea Nacional y presidente de la Cámara de Diputados, Abel Martínez le exigió que presente pruebas ante la próxima reunión de la Comisión de Etica de este hemiciclo.
El discurso
El discurso de Minou ante la Asamblea Revisora es el siguiente:
«Estimadas y estimados colegas asambleístas
“En vez de ser respetada como la carta sagrada de las libertades del pueblo, la Constitución dominicana ha sido considerada como fuente legítima de ventajas para el partido o para el hombre en el poder; de ahí que haya sido modificada a intervalos tan frecuentes y sin la debida reflexión y consideración, sino solamentepara satisfacer los deseos de la conveniencia de aquellos que la propusieron o impusieron.” (14 de Septiembre de 1961)
Subrayo, “la Constitución dominicana ha sido considerada como fuente legítima de ventajas para el partido o para el hombre en el poder”.
Hace apenas unos días muchos de los aquí presentes homenajeaban la “Gesta de abril”, los mismos que esperan cada diciembre para posar como seguidores y hasta admiradores del autor de la cita que inicia mis palabras. ¿Qué pasará por sus conciencias cuando sus actos son, en realidad, una ofrenda al ideólogo de los crímenes? Algunos tienen la imprudencia de nombrarlo y todavía hoy, de declararse sus admiradores y justificarse con el argumento de ser sus herederos.
Aquí se ha cometido un crimen. Aquí se está cometiendo un crimen. Y como siempre en este país en el mundo, conocemos el nombre del criminal y sabemos quienes son sus cómplices. Como siempre en este país sin justicia, los nombres y las sanciones quedarán pendientes. Repito: pendientes.
Pero veamos. Desde el inicio de esta farsa manifesté en primer lugar mi oposición y no porque crea que la Constitución es inmodificable. Tampoco participé del falso debate jurídico organizado como distractor. Una reforma constitucional es un hecho político y por eso manifesté que era inoportuno hacerla a menos de un año de las elecciones. Que significaba un gran riesgo para la democracia y sus instituciones pues la iniciativa era sólo la decisión de un pequeño grupo de dirigentes políticos y que al no contar con acuerdos ni adhesiones transitaría el camino de siempre para este tipo de actos inconsultos. Eso es lo que ha venido ocurriendo y lo que peligrosamente está dando sus frutos. Si alguien cree que exagero -y todavía podemos mirarnos a los ojos- revisen ustedes lo que ha sucedido en los debates previos en el Poder Legislativo.
En el Senado, luego de las autocríticas traducidas en equivocaciones, los equivocados eran tantos, que en pocas horas se transformaron en unanimidad.
En la Cámara de Diputadosdurante los debates hemos escuchado intervenciones que merecen una reflexión, como aquella acerca de que ningún partido podía mostrar coherencia frente al tema de la reelección. Esa lógica perversa y corrupta es la que avala la impunidad más absoluta.
Ni hablar de quienes han renunciado a actuar éticamente agazapándose en una extraña moral colectiva.
Estimadas y estimados colegas asambleístas, el acto político es distinto del acto moral, pero cuando entendemos que ética y política no son lo mismo, aunque caminan juntas, la unidad de ambas en nuestras conductas hará que estemos haciendo lo correcto políticamente y lo bueno moralmente. Actuar distinto a eso es actuar como las asociaciones de malhechores en las que existe unanimidad para el mal. Es la “omertá”.
Según el diccionario, sobornar es “corromper a alguien con dádivas para conseguir de él algo”. Y en la Cámara de Diputados un legislador hizo una denuncia, con nombres. Esa denuncia la ha mantenido en los medios de comunicación y hasta hoy nadie, ni los directivos del Poder Legislativo, ni los acusados, ni las autoridades de administrar justicia, han pedido que el autor de tan graves acusaciones o se retracte o que sus dichos sirvan para iniciar un proceso que debiera ayudar a higienizar la política enviando a los autores de esos presuntos delitos al lugar donde deben residir los delincuentes. Nueva vez,los nombres y las sanciones quedarán pendientes. Repito: pendientes.
Pendientes, porque en cosa de días, de semanas, confirmaremos que el soborno no sólo significa pagos en dinero como los denunciados en la Cámara de Diputados, conoceremos los nombres de nuevos agraciados en el Gobierno y podremos empezar a sumar para saber cuánto dinero costó a este país en el mundo la aventura de un candidato al Trujillo del siglo XXI.
Tampoco pasará mucho tiempo antes de conocer los nombres de los candidatos designados sin competencia para saber cuanto costó a la democracia dominicana la aventura de un candidato al Trujillo del siglo XXI.
Pero en fin, el que debamos estar tratando estos temas demuestra hasta donde hemos llegado, hasta donde le hemos faltado a la Patria y cuanto le hemos fallado a la democracia.
“Es hora de recomenzar en algún punto donde nuestros héroes se van desdibujando. Es hora de comprender que la Patria a la que recurrimos con frecuencia como argumento, ya no puede, ya no quiere.”
Queridas y queridos colegas asambleístas, los seres humanos dotados de conciencia moral, o sea, de la capacidad de distinguir el bien del mal, demuestran su autonomía cuando actúan.Aquí no vale recurrir ni a contextos, ni a órdenes. Los invito a que esta nefasta aventura no sea recordada como el aplastamiento de las conciencias de legisladores elegidos por el pueblo para representarlo, responsabilidad constitucional que no podemos ignorar porque juramos cumplirla.
Las encuestas no obligan a nadie, a nadie, a tomar decisiones que violenten sus principios.
Que no haya nunca más en la patria de Duarte, de Sánchez, de Mella, de Luperón, de Manolo, de las Mirabal, de Caamaño, legisladores con insomnio, ni votando en medio del llanto, manifestaciones inequívocas de que sus conciencias les dicen que no lo están haciendo bien.
Tener que recurrir a la historia, tener que recurrir a la moral, sólo nos demuestra que no tenemos presente, pero no nos pueden prohibir el futuro. El mañana de República Dominicana no tiene un precio que pueda pagar el “tigueraje”.
Todos y todastendremos,en unos minutos,la oportunidad de demostrar ante el país que nuestra dignidad y la dignidad del Congreso, se han puesto al servicio del futuro democrático de la República y que no avalamos los procedimientos que se han utilizado para llegar a este momento oprobioso.
Para terminar, solicito a quienes dirigen esta Asamblea ordenen a la brevedad la investigación de los hechos delictivos que han sido denunciados pues de no hacerlo tienden un manto de duda acerca de la legitimidad de nuestras resoluciones.
A todos y todas les deseo que tengamos la capacidad de recoger lo mejor de nuestra historia y de recoger el desafío que nos hace, al votar, el futuro de la Patria.
Les aseguro que es mil veces mejor salir a la calle con la frente en alto que con una potencial candidatura como dádiva, que al final lo único que asegura es la vergüenza.
Honorables Presidente y Miembros de la Asamblea Nacional
La Fuerza Nacional Progresista (FNP), partido que represento en esta solemne Asamblea, quiere dejar constancia histórica de su posición acerca de la reforma del Artículo 124 de la Constitución de la República, por cuyo motivo estamos hoy todos aquí reunidos.
Para tener clara la dimensión institucional del tema que nos ocupa en el día de hoy, es importante señalar que sólo en cuatro oportunidades en toda la historia de la República Dominicana se han producido modificaciones constitucionales para favorecer la reelección del Presidente de la República de turno.
De esas cuatro tristes y desdichadas oportunidades, tres se produjeron en el Siglo XIX bajo los mandatos de los Presidentes de la República Pedro Santana, Buenaventura Báez y Ulises Hereaux (Lilís).
En el Siglo XX no se produjeron modificaciones constitucionales para favorecer o beneficiar a ningún mandatario de turno y en el Siglo XXI, hace trece años, en el año 2002, se produjo una reforma constitucional para permitir la reelección del entonces Presidente de la República Hipólito Mejía Domínguez.
Es importante en este recuento histórico recordar las características similares de la reforma planteada en la actualidad, con la ocurrida en el año 2002 del Presidente Hipólito Mejía, quien, al igual que el actual Presidente Danilo Medina, gozaba de una amplia popularidad y su partido, en esa ocasión el PRD, había obtenido una resonante victoria electoral en las elecciones de medio término de ese mismo año.
Una década después, fue el mismo Expresidente Hipólito Mejía el que públicamente le expresó a la nación que esa reforma constitucional del 2002 había sido uno de los errores más grandes cometidos por él en el ejercicio de la presidencia.
Cabe hoy aquí la frase célebre de ese gigante de la oratoria romana Marco Tulio Cicerón: “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.
En la actualidad, el Presidente de turno, a quien beneficiaría la aprobación de esta reforma constitucional es Danilo Medina Sánchez, persona de quien hemos sido por décadas amigos y aliados políticos y que, por desgracia, esta coyuntura ha marcado la separación de nuestro partido FNP de su gobierno y del Partido de la Liberación Dominicana.
Ha sido uno de los ejes centrales de la posición de nuestro partido la obligatoriedad de cumplir con el mandato del artículo 272 de la Constitución de la República, como única manera de legitimar constitucional, política y moralmente la reforma constitucional que hoy ocupa nuestra atención.
Al margen de los aspectos constitucionales, es la prédica que por décadas el hoy Presidente de la República, Danilo Medina, mantuviera de forma incesante, la que más fuerza de convicción a quien habla en lo personal me ha dado para oponerme en el día de hoy a la aprobación de la reforma constitucional para reinstaurar la reelección presidencial.
En ese sentido, quiero citar hoy ante esta augusta Asamblea al beneficiario de esta reforma, en uno de sus recorridos por el país en el año 2007; es en él y en sus argumentos demoledores que están las razones para que cualquier dominicano tenga motivos sobrados para oponerse a la presente reforma. Cito textualmente:
“No ha sido fácil ganar una reelección presidencial. Nunca ha sido fácil. El presidente que mayor veces se reeligió nunca pudo convencer al país de que ganó limpiamente unas elecciones. Y yo tengo el temor de que si transitamos el camino de la reelección presidencial el PLD tenga que pagar un costo muy alto. Porque, como dijo el señor Ramón Font Bernard, un gobiernista de toda la vida, un hombre que se las arregló para estar en el Palacio Nacional desde Trujillo hasta Leonel, pasando por Balaguer, por Hipólito, por Antonio Guzman, por Jorge Blanco, este señor dijo antes de morir, porque hace ya creo que dos meses que murió, dijo antes de morir que cuando un presidente decidiera buscar la reelección tenía que estar en capacidad de tragarse un tiburón en descomposición sin eruptar. Con estas palabras el señor Font Bernard quería decir que cuando un presidente busca la reelección presidencial tiene que tirar en el zafacón todos los escrúpulos si quiere ganar la reelección. Porque la reelección se impone a sangre y fuego, no en el concepto literal de la frase que he dicho, a sangre y fuego quiere decir hacer uso y abuso de los fondos públicos. Y si el Partido de la Liberación Dominicana cometiera el error de ganar unas elecciones por esa vía, su imagen va a quedar mancillada. ¿Por qué va a quedar mancillada la imagen del PLD? Porque tenemos más de 30 años predicando todo lo contrario. Y si por beneficios coyunturales del momento hacemos todo lo contrario a lo que hemos estado diciendo históricamente, la imagen que tenemos hoy en el electorado nacional se va al zafacón también”.
En tal virtud y por las razones expuestas, anunciamos el rechazo de la Fuerza Nacional Progresista (FNP) a la presente reforma constitucional.
La del pacto político ha sido la ruta menos tortuosa para la reforma constitucional que permitirá a un presidente en ejercicio optar por un segundo periodo consecutivo, a partir del cual no podrá volver a presentarse para ese cargo, que así estaba establecido antes de la modificación del 2010 y fue la formula ampliamente favorecida en las consultas populares que se llevaron a cabo para esa reforma.
El primero de los grandes acuerdos fue el anunciado por Reinaldo Pared a lo interno del PLD y firmado por todos los miembros de su Comité Político, que posibilitó que las bancadas del partido mayoritario en la Cámara de Diputados y el Senado votaran unificadas, a pesar de las objeciones que había expresado el sector que sigue al expresidente Leonel Fernández; el segundo gran acuerdo es el arribado con el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que permitió el apoyo de su bloque de diputados; el tercero, el pactado con el Partido Reformista Socialcristiano, para el endoso de sus diputados y de un senador; y el cuarto, el entendimiento con el Partido Liberal Reformista, que lidera el senador Amable Aristy Castro, que dio a la reforma el apoyo de un senador y tres diputados.
Por esa vía se ha logrado para la ley que declara la necesidad de la reforma y para la propia reforma el apoyo unánime del Senado, cosa sin precedentes, y el endoso de 149 diputados, sobrepasándose con creces las dos tercera partes de los votos necesarios para la modificación.
Solo tres diputados del Partido Revolucionario Moderno, partido con el que no hubo acuerdo político, votaron por la reforma, dos de los cuales ya habían sido expulsados por haber votado por la ley de partidos, y lo hicieron porque pactaron con el ingeniero Miguel Vargas la inclusión entre los diputados del PRD para ser incluidos en el acuerdo que les permitirá repostularse.
Al no poder demostrar que esta vez haya sido necesario ir a las bóvedas de un banco a buscar dinero por sacos para la compra de votos, el Partido Revolucionario Moderno se ha quedado en el terreno de la especulación, como su vocero en la Cámara de Diputados, Nelson Arroyo, es abogado hizo provecho de la inmunidad parlamentaria para mencionar nombres de funcionarios que supuestamente estaban sobornando legisladores, pero fuera de la sesión, no es capaz de hacer lo propio, porque sabe a lo que se expone. Su fabulación quedó evidenciada al mencionar a Juan Tesmistocles Montas, ignorando que había salido días antes del país.
Con todas las disposiciones que rigen la función pública en la actualidad y las leyes de transparencia es imposible que ningún funcionario público pueda disponer del presupuesto que maneja para entregar dinero a legisladores.
Luis Abinader, el candidato presidencial del PRM, apuntó a otro tipo de paga por parte del Gobierno, el de la impunidad, referidas a situaciones como las que tiene pendiente el senador Félix Bautista, pero como pudo ver toda la opinión pública el acuerdo del PLD no lo suscriben dos personas sino todo el Comité Político, para dejar clara la idea de que era institucional y los puntos acordados se especificaron.
Y hasta los chinos de Bonao saben que ni Danilo Medina ni el Gobierno tienen influencias determinantes en las altas cortes, que si el sector del presidente Fernández intentara buscar alguna decisión favorable en la Suprema Corte de Justicia, no requiere para eso de un acuerdo político con Medina.
La forma acelerada, atropellada y de reparto del Estado en que se ha manejado la reforma de la Constitución para permitir la repostulación del presidente Danilo Medina vuelve a mostrar el alto costo que ha tenido en la historia nacional la reelección fundada siempre en la corrosión de las instituciones y la compra de conciencias.
Aunque para muchos la triple alianza parece invencible, por su premura no deja de ser indicativa de debilidad, y podría reproducir aquí la avalancha de rechazo al sistema político que se vive en la región, si un frente de oposición apela a los dos tercios de la población que viene expresando insatisfacción y desconfianza en los partidos políticos.
Costo de la financiación. Aunque la reforma constitucional no contaba con suficiente apoyo ni en el propio partido de gobierno, terminó imponiéndose con repartos antidemocráticos sin precedente primero en sus propias entrañas y luego con el sistema político. Nadie podrá precisar el costo de financiación de la 39 reforma de la Constitución dominicana que comenzó doblegando a la mitad de los legisladores del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que dejaron solo a su líder Leonel Fernández, y siguió con los 42 diputados del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), 9 del Reformista Social Cristiano (PRSC) y 2 de los 36 del nuevo Partido Revolucionario Moderno (PRM), estos últimos en vías de expulsión.
La reforma reeleccionista de Medina no tiene precedente en la adolescente democracia dominicana, ya que nunca los tres partidos dominantes durante más de medio siglo, se habían puesto de acuerdo para constituir un frente electoral. Aún a nivel mundial es difícil encontrar una concertación parecida, a no ser en las luchas contra las tiranías, como en Chile para rescatar de Pinochet el sistema político e institucional.
El pacto reeleccionista que implica a los tres partidos comenzó por sus diputados, que lo hicieron público, arrastrando a sus dirigentes, que para no quedarse en el descalabro han tenido que plegarse. Ningún organismo del PRD o el PRSC discutió ni aprobó el acuerdo, y sus líderes, candidatos presidenciales, no lo han explicado.
En el debate en la Cámara de Diputados el vocero del PRM Nelson Arroyo responsabilizó a los ministros de Obras Públicas y Economía y al reformista Marino Collante de haberse ocupado de persuadir a sus colegas, y nadie lo enfrentó. La diputada Minou Tavárez dijo sentirse asqueada del mercado en que convirtieron el Congreso. Los votos de diputados se habrían cotizado hasta a 10 millones de pesos. Algunos líderes y senadores, recibirían otros incentivos, como asignaciones de obras públicas.
Costo para el presidente
Todo el reparto antidemocrático y las protestas que ya está generando hasta en el propio PLD, donde miles de precandidatos que habían invertido fuertes sumas en su promoción, se ven amenazados, podría generar un alto costo, más aún al conllevar el aplastamiento de un liderazgo tan fuerte como el de Leonel Fernández y seguidores.
La palabra de Danilo Medina queda devaluada, tanto que en todo el proceso no ha justificado el haber cambiado sus promesas de que solo gobernaría 4 años, para involucionar a lo que siempre se ha hecho en la historia dominicana, desde Santana, Báez y Lilís, hasta Horacio, Trujillo, Balaguer y Leonel, a quien estigmatizó por ello en el 2008.
Abundan los vídeos y las citas de Medina en la Internet, resaltando el costo económico, institucional y democrático del reeleccionismo, desde su campaña por la nominación presidencial para el 2008 cuando le “venció el Estado”, a la lucha por el poder en el 2012 y al comenzar su gobierno. En “Las Propuestas de los Candidatos” del Grupo de Comunicaciones Corripio al final de la campaña del 2012, Danilo Medina se explayó explicando por qué nunca buscaría reelegirse, tras recordar que estaba prohibido “y es muy difícil que ningún presidente pueda conseguir los votos suficientes para modificar la Constitución”. Fue tajante: “yo quiero cuatro años y nada más”.
Danilo se extendió en explicaciones sobre cómo la reelección es antidemocrática, “porque tenemos instituciones democráticas muy débiles todavía. Tal vez en los próximos 20 años, cuando tengamos un período sucesoral de cuatro o cinco gobiernos, y hayamos avanzado en el fortalecimiento de las instituciones democráticas, entonces esas instituciones estén en capacidad de soportar la reelección”. Y agregó que “los funcionarios, cuando van a un proceso de reelección, no distinguen la línea que separa los bienes públicos de los bienes partidarios, y terminan dañando la imagen de los presidentes, dañando la imagen de los partidos y dañando la economía”.
Parece que las premoniciones de Medina se están dando en el actual proceso, que ya tiene alto coto en el PLD, y que “la maldita reelección”, como abjuraba Hipólito Mejía antes de caer en la tentación de modificar la Constitución para fracasar en su persecución, amenaza con enterrar lo poco que venía quedando de los dos partidos más antiguos de la historia nacional. Y todavía faltan más de once meses para las elecciones.
Un gran desafío nacional
Aunque hay propensión a creer que ante el pacto de tres en uno no hay mucho por hacer, el mismo representa un enorme desafío para la sociedad dominicana, si acaba de fraguar la planteada “Convergencia por un Mejor País”, que tendría como base principal al PRM y su candidato Luis Abinader, configurado en las encuestas como alternativa.
Si estos se manejan con el acierto que tuvieron en sus elecciones primarias y abren un real y amplio espectro político y social, por lo menos producirían una bipolarización del proceso y trazarían una línea de Pizarro, haciendo insubstancial a todo el que quede fuera de los dos polos, y nutriéndose aún más de la disidencia que producirá el reparto antidemocrático, por ejemplo en un PRD que desde hace meses viene reduciéndose en las encuestas a menos del 5 por ciento de las preferencias.
En el país podría repetirse una coyuntura como la del 1978, de todos contra el poder absoluto, cuando todo el presupuesto nacional, y el control total de las instituciones y empresas estatales, incluyendo junta electoral, militares, policías y jueces no fue suficiente para imponer la reelección. Ahora no hay un líder opositor de las capacidades de Peña Gómez, pero una ola de indignación está relegando los partidos tradicionales en todo el continente. Empezó por Venezuela, Perú, Brasil, Bolivia, Uruguay y Ecuador, y se ha extendido a Colombia, llegando a Centro América por El Salvador. El año pasado Varela y Solís fueron electos presidentes de Panamá y Costa Rica, aunque las encuestas los situaban en tercer lugar de preferencias, desplazando a partidos tan antiguos como el tico Liberación Nacional. Y en Guatemala y Honduras las masas piden la renuncia de los presidentes, en el primero tras liquidar a la vicepresidenta y los jefes del Banco Central y la seguridad social.
Muchos creen que República Dominicana vive aislada del mundo, pero seguramente no tienen en cuenta que las encuestas registran una fuerte insatisfacción y desconfianza en los partidos políticos. La última Encuesta sobre Cultura Política de la Democracia en RD, 2012, auspiciada por reconocidas instituciones, arrojó una caída del 58 al 49 por ciento de apoyo al sistema político, solo un 37 por ciento con militancia partidista y con los partidos en el último escalón de confianza ciudadanía, 32 por ciento, por debajo hasta de la Policía, entre las 12 más importantes instituciones nacionales.
Aún con la alta aprobación que ha registrado el presidente Medina, el tres en uno conlleva riesgos.-
Ahora que Leonel Fernández ha quedado temporalmente fuera de juego es posible entender mejor que la única finalidad de todas las publicaciones en la prensa extranjera, las denuncias de Quirino, el sometimiento a Félix Bautista y la divulgación de otros expedientes incriminatorios, era invalidarlo como opción de poder para las elecciones del 2016.
Desde el primer día sostuve que Félix Bautista no era el blanco ni el objetivo final de esos ataques sino solamente la vía para llegar a Leonel de manera inequívoca e intimidatoria. Esas denuncias, sometimientos y publicaciones cavaron una fosa enorme por la que fueron sumergiéndose numerosas aspiraciones, posiciones y ventajas políticas de Leonel Fernández.
Otro revelador aspecto que, también había sido observado y así mismo negado entonces, se refiere a las dotes de Fernández como estadista, estratega y timonel. Ahora, navegando con el viento en contra es ostensible que, sin ser tarado, imbécil ni nada por el estilo, Leonel Fernández no está, ni estuvo nunca adornado de esas, las cualidades que hacen a un gran dirigente.
PROXENETA
Beneficiario de circunstancias que le fueron favorables y que él supo aprovechar, Leonel Fernández promovió y fabricaron para él una imagen de hombre capaz, visionario y estratega que incluso llegaron a presentarse como equiparables a las de Joaquín Balaguer.
Durante años, respondía a esas observaciones que nunca compartí diciendo: Balaguer era un seductor, Leonel es apenas un proxeneta. Pero la leyenda de sus destrezas se estableció y es ahora cuando se derrumba, no porque lo hubiera anticipado uno, sino porque la gente solamente se percata de aquello que está a la vista y a veces ni siquiera de eso.
Cuando meses atrás decía que los americanos estaban detrás de todo el asunto y del tema de Leonel, muchos discreparon. Entre el escepticismo de unos y la ceguera de muchos me mantuve asegurando que la ofensiva contra Leonel procedía de los Estados Unidos y de ninguna manera era una iniciativa de Danilo Medina ni de Francisco Domínguez Brito. Fui el primero en sostener esa creencia y divulgarla, al menos, hasta prueba en contrario.
Ahora podemos observar cómo, de repente, casi por arte de magia, cesaron las presiones de Quirino, las denuncias en la prensa internacional y los procesos judiciales permanecen en el limbo jurídico. Todo fue concebido y manejado como una gran obra de teatro.
Procesos, denuncias y publicaciones perseguían invalidar a Leonel y lo lograron; todo fue un curso de acción al que apelar no para hacer justicia sino para asegurarse de que no se haga.
El mito de la genialidad política de Leonel Fernández fue tan exitoso que hasta él mismo llegó a creérselo. El otro mito que atribuye a Danilo Medina una simpatía que jamás ha tenido y que también él se lo cree, se derrumbará por lo mismo que colapsó el otro. Porque ha sido falso desde el principio. El PLD ha sabido utilizar las encuestas no para retratar situaciones sino para inducirlas.
Han tenido con la leyenda de la popularidad de Danilo un éxito tan extraordinario como el que tuvieron con Leonel a quien le atribuían un nivel de destrezas que nunca tuvo.
Hay innumerables quejas y denuncias del acuerdo suscrito entre Leonel y Danilo que involucra a las claras una repartición del poder. No vale la pena repetir aquí los aspectos ya denunciados precisamente por lo que tiene esa repartición de pecaminosa por no hablar de francamente antidemocrática.
Es frecuente, más no por eso justificado, que dirigentes de partidos o de facciones dentro de un mismo partido se pongan de acuerdo a las buenas o a las malas para acomodar las apetencias y los intereses de sus seguidores en el reparto de la cosa pública.
SIN PRECEDENTES
Lo que carece de precedentes, hasta donde alcanza mi conocimiento es que dos dirigentes políticos, uno de ellos jefe de Estado se pongan de acuerdo para que al interior del poder judicial se mantenga en sus puestos dentro de la judicatura a los jueces de las altas y pequeñas cortes que han garantizado hasta ahora los más altos niveles de impunidad concebibles.
Ambos personajes se comprometen y garantizan que no se hará justicia, que no se perseguirá a nadie de ese litoral, que los funcionarios pueden hacer y deshacer ahora como ya lo hicieron antes y que los jueces han recibido un mandato explícito para asegurar que no se haga justicia y así consagrar el crimen como la norma prevaleciente del quehacer dominicano.
Danilo Medina y Leonel Fernández pasarán, sin duda, a la historia como dos canallas de la estirpe de Báez o peor. Pero nosotros, los que hemos adversado a esta canalla, también pasaremos a la historia por nuestra incompetencia, por nuestras mezquindades, y por nuestra miopía.
Observen de cerca el acuerdo PLD-PRD y busquen en esa pieza no la evidencia de la desvergüenza de ambos, sino el entramado del fraude electoral que ya montan para mayo del 2016. Y lo que más me asombra de todo esto, no es la desvergüenza de estos personajes, sino la ceguera de nuestros, por así decirlo, “líderes”.