Renuncia primer ministro Haití

PUERTO PRINCIPE.- El primer ministro de Haití, Evans Paul, dimitió en medio de la crisis electoral que ha impedido elegir al sucesor del presidente del país, Michel Martelly, cuyo mandato concluye el próximo domingo, informó ayer a Efe una fuente próxima a la oficina del alto funcionario.

Paul, quien asumió el cargo el 17 de enero de 2015, presentó su carta de renuncia la noche de este lunes, según la información.

El hasta este martes primer ministro, de 60 años, fue alcalde de Puerto Príncipe en 1990 y en 2006 aspiró sin éxito a la Presidencia de la nación caribeña.

Paul fue un aliado del expresidente haitiano Jean Bertrand Aristide, y es líder del partido Convenio por la Unidad Democrática (CUD). Haití debió celebrar el pasado 24 de enero la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que fueron aplazadas dos días antes por el Consejo Electoral Provisional (CEP) ante la situación de violencia que vive el país y que ha dejado al menos tres muertos.

A las elecciones estaban convocados el candidato oficialista, Jovenel Moise, y el opositor, Jude Celestin, quien se negó a participar en la segunda ronda electoral por el supuesto fraude cometido en la primera ronda celebrada el pasado 25 de octubre.

La renuncia de Paul coincide con la visita de una misión especial de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que llegó el domingo a la nación para mediar en la crisis política interna.

Durante la jornada de ayer y tras reunirse con Martelly, el presidente de los comisionados de la OEA, Ronald Sanders, precisó en un breve comunicado que las conversaciones apuntan “hacia el alcance de una solución a la presente situación por parte de los actores nacionales implicados”.

No obstante, la oposición haitiana reiteró que no se reunirá con la misión de la OEA al considerar que este organismo está supuestamente inclinado hacia las posturas de Martelly y del candidato oficialista a la Presidencia, Jovenel Moise.

Los opositores, que han formado un bloque llamado grupo G8, aseguran que la OEA es parte del problema actual ya que validó los resultados de la primera vuelta electoral del 25 de octubre pasado, los cuales calificaron de fraudulentos.

jt/am

CARD deposita anteproyecto para sustituir ley que lo regula

SANTO DOMINGO.-El Colegio de Abogados de la República Dominicana (CARD) sometió ante el Congreso Nacional un anteproyecto de ley para sustituir la ley 91, que regulaba al gremio y fue declarada como inconstitucional hace casi dos años por el Tribunal Constitucional.

Miguel Surum Hernández, presidente del CARD, explicó que hasta la fecha no se ha logrado un consenso para aprobar el instrumento que rige la vida y funcionamiento del Colegio.

El anteproyecto fue entregado en la Cámara de Diputados por Surum Hernández y los principales directivos del CARD.

El gremialista felicitó a los juristas por conmemorarse el Día Nacional del Abogado y les hizo un llamado a continuar actuando con responsabilidad y ética.

Surum Hernández calificó como urgente que el Congreso dote cuanto antes a la clase jurídica de su ley institucional, por lo que hizo un llamado a los diputados a conocer la pieza lo antes posible.

«Este anteproyecto de ley ya había sido aprobado por los diputados, pero perimió en el Senado debido a que finalizó la legislatura, por lo que la actual Junta Directiva decidió reintroducirlo con algunos cambios», indicó.

El Colegio Médico paralizó los hospitales de la región Este

SANTO DOMINGO.- El Colegio Médico Dominicano (CMD) realizó este miércoles un paro de labores en los hospitales del Ministerio de Salud Pública y el Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) de la región Este en reclamo de aumento de sueldos para los médicos y mejoría en los servicios de estos centros.

La huelga no afectó  los servicios de emergencia ni la atención a los pacientes en estado crítico.

Para este jueves está programado otro paro en los hospitales del Gran Santo Domingo.

sp-am

Minou: “Mientras el Presidente vive su sueño, trabajamos por salir de pesadilla de su gobierno»

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La candidata presidencial de Alianza por la Democracia, Opción Democrática y Nueva Democracia declaró que “mientras el presidente de la República vive su sueño, nosotros los ciudadanos trabajamos para salir de la pesadilla que es su gobierno”.

Minou Tavárez Mirabal se refirió así al discurso pronunciado por Danilo Medina durante su proclamación como candidato a la reelección, en el que realizó varias promesas a la nación en materia medioambiental, de igualdad de género y de apoyo a la juventud, entre otros temas.

“El presidente sigue mintiéndole al país de la manera más descarada. Habla de medioambiente cuando instala plantas a carbón que son las más contaminantes del mundo, habla de igualdad de género y derechos de la mujer cuando apenas dedica el 1% del presupuesto al Ministerio del área y su partido tiene paralizadas leyes fundamentales para las mujeres, y habla de pacto con la juventud cuando nuestros jóvenes no tienen acceso a la educación ni oportunidades de empleo”, dijo.

Señaló que el gobierno insiste en tratar de engañar al país con el uso de propaganda y lemas que no resuelven los problemas del país y sólo sirven para “mantener al presidente en su sueño, mientras el resto del país vive la pesadilla que es su mal gobierno y nosotros trabajamos por salir de él”.

Mirabal recordó que se mantiene dispuesta a debatir con el resto de aspirantes a la presidencia de la República Dominicana “para que el país tenga la oportunidad de conocer las propuestas de los candidatos y compararlas en igualdad de condiciones por encima de la propaganda y las falsas promesas que tanto daño le han hecho a la nación”.

El repudio a Medina nos une pero necesitamos más que eso

A raíz de mi artículo anterior recibí una comunicación con una queja y un elogio de un lector avezado que vive en Estados Unidos.  Todo lo que está entre comillas son sus palabras y me he limitado a editarlas, alterando el orden en algunos casos pero dejando su contenido e intención intactos.

 

“El fraude en la JCE es crear una percepción que confirme la victoria (justo como dice la encuesta) y he señalado antes. Posteriormente, después de creada esa percepción el PLD refina sus números para que al final, los resultados de las elecciones se parezcan a lo pronosticado por la encuesta”. Naturalmente, la credibilidad del fraude y el abatimiento de la oposición convergen alrededor de los resultados que habían dado una o varias encuestas.

“ Melvin, te decía que al igual que en 2012, esa encuesta ( se refiere a la que dio a Danilo un 57%) es la señal a la JCE para la diferencia en la victoria. La idea es, crear la percepción de victoria (justo como dice la encuesta). Esa vez, en el año 2012 dijeron que ganarían con el 52%, y contrario a todas las normas, reglas de la naturaleza, ciencias y estadísticas, cada boletín de la JCE reflejó esa tendencia.  El vocero del PLD repetía: ¿lo ven? Justo como dice la encuesta. Y como gran parte del pueblo es ignorante, al tercer boletín muchos se fueron a acostar ya seguros de la victoria de Danilo. Pero no se había contado ni el 10% de los votos”.

 

Es decir, el PLD y sus gobiernos utilizan a las encuestas no solamente para crear la percepción de una victoria segura, sino que organizan el fraude vía la compra de abstenciones y votos positivos para que la realidad, según esta es presentada por la JCE, se adecúe a lo pronosticado. De este modo, añaden credibilidad a las encuestas futuras y convencen a todo el mundo de que, los resultados de la votación son los mismos que las encuestas habían predicho.

 

“Solo hay que comprar unos 15 votos  por mesa y con el fraude del conteo, ya todo queda establecido. En las elecciones del 2012, el programa de la Junta fue alterado para que contara primero los votos de las mesas donde ganaba Danilo. Así salieron los primeros 3 boletines del día de las elecciones en una proporción de 52-48. Luego de eso, la gente se convence, baja la guardia, empieza la resignación y todo está preparado para legitimar los resultados de la votación por los pronósticos de la encuesta. Luego de esta etapa en el conteo y la emisión de boletines ya se puede continuar normalmente y hacer lo que se quiera hacer pues la gente está mentalmente preparada para aceptarlo. Se requiere muy poco cambio para eso, se puede ejecutar en poco tiempo y no se necesita un experto en computadora como yo para poder detectarlo”.

 

MAYOR PREOCUPACION

 

Mi mayor preocupación en el proceso electoral que se avecina es la creencia de que el poder ha hecho su tasación de los adversarios y llegado a la conclusión de que pueden hacerle fraude porque ni los dirigentes ni los candidatos opositores se la van a jugar a tirar un pueblo a las calles para reclamar de hecho lo que se ha demandado en justicia y de palabra. Si el PLD de Danilo Medina se atrevió a sobornar al congreso en entero y a plena luz del día, sospecho y temo que hayan llegado a la conclusión de que, con nuestros dirigentes y nosotros como pueblo, pueden hacer cualquier cosa.

 

Esa es una conclusión posible pero doblemente peligrosa: una, porque en verdad no creo que se vayan a detener ni a inhibirse. El PLD y Medina han estructurado su fraude y seguirán adelante. Otra, porque mas que evidencias de sumisión colectiva estamos viendo brotar la insubordinación, el desorden y también el desconcierto.

 

LAS NECESIDADES

 

Para lograr que hayan consecuencias debemos cambiar el enfoque. Es verdad que el repudio a Medina nos une pero necesitamos mas que eso. Una visión de destino, un curso de acción, una secuencia de pasos. Dejar de verlo a él y vernos a nosotros mismos.

 

Necesitamos concebir batallas que podamos echar y ganar. Contiendas donde la suma de todas nuestras fuerzas y posibilidades pueda ser invertida a fondo y hasta las últimas consecuencias.

 

Necesitamos una jefatura y un estado mayor pues de lo contrario quedamos a merced de la brisa y las corrientes y como en la analogía del barco ya usada estamos al garete, en medio de una tormenta y sin timón. Hay que saber hacerse cargo del mando, atreverse a desafiar y evitar el naufragio. No desaprovechar las oportunidades de un adversario dividido coyunturalmente.  Como aquel que conduce a ciegas por carretera mala caerá en todos los hoyos.  No dejar que nos descarrilen; no perder tiempo y oportunidades, no extraviar la ruta y fracasar.

 

Pero todo ese accionar está precedido por un necesario cambio de actitud que nos afecta a todos. Para pasar de la queja a la acción, de la denuncia a la protesta, de la sumisión al desafío hace falta que se opere un cambio dentro de nosotros mismos.

 

A fuerza de tantos años sin luchar, hemos olvidado como se hace. El poder duerme tranquilo mientras denunciamos.

 

Pero, ayy si dejamos de comprar, ayy si dejamos de ser consumidores, ayy si rehusamos la publicidad que endiosa el dinero, la violencia y el sexo. . . . ayy si renunciamos al ruido y exigimos silencio para reflexionar ayy si nos atrevemos a ser diferentes, ayy si aprovechamos la oportunidad, ayy si apagamos la radio, la TV, la música basura, el discurso basura.

 

Sé a lo que nos enfrentamos pero no puedo ni debo convertirme en portavoz del pesimismo dominicano. Los actores de hoy no son necesariamente los mismos de mañana.

JPM

El pecado de Danilo

La rigidez humana solo es concebible en los muertos. Nada es inmutable, todo cambia y no solo en las acciones de los hombres sino en sus pensamientos. Ya lo decía el Tao Te Ching: “En vida el hombre es dúctil y flexible; muerto, está rígido y duro”.

Y nunca es más razonable  como ahora la frase de José Ortega y Gasset: “El hombre es él y su circunstancia”. Desde la creación del mundo el hombre ha demostrado ser cambiante, tanto en actitud,  pensamientos y hechos. Adán y Eva prometieron no comer del fruto del árbol del bien y el mal…y lo demás es historia.

No siempre una mentira resulta negativa si es seguida de una razonable lógica de lo que conviene. Ya lo dijo el famoso filósofo y psicólogo estadounidenses William Jame:  “No hay mayor mentira que la verdad mal entendida”. O acaso no mintió Abraham cuando presentó a Sara, su mujer, diciendo que era su hermana ante el rey Abimelec, para poder salvar su vida? según la narración bíblica sobre el  profeta de la antigüedad. Y así llena de cambios de hechos y pensamientos se ha construido la historia de la humanidad.

“En política se hace lo que conviene”, una expresión de la sabiduría y la experiencia de Euclides Gutiérrez Félix que cabe muy bien mencionar en estos momentos. Entonces, no sé cuál es el pecado de Danilo?…Escuchar el clamor de una inmensa mayoría del pueblo dominicano para que se respostulara para un segundo mandato presidencial ha sido la punta de lanza de la campaña de la oposición en su contra. Un pueblo que desde la Constitución del año 2010 había favorecido la inclusión de la reelección en la ley madre y que fue desoído por conveniencias de los actores del momento.

Un líder cuando es escogido espontáneamente ya no puede sobreponer sus decisiones personales en contra de las decisiones de sus seguidores. Un líder ya no se debe a él, ni siquiera a su familia…se debe a la inmensa mayoría que lo sigue.

Que dijo que no iba y luego que iba?, que es mentiroso, que engaña, que no es de palabra. Esas son las retoricas que quieren vender los detractores de la gestión de gobierno del presidente Danilo Medina.

Pura campaña política que deben sostener, pues cuando no hay argumentos y conceptos…las nimiedades se convierten en armas que al final no hieren o más bien, no confunden a un pueblo que es el soberano de su destino, que de tanto dolor, de tanto sufrimiento, de tantos malos gobiernos, ha aprendido muy bien la tarea de saber cuándo establecer la diferencia entre uno y otros…o sabe reconocer cuando un presidente hace un gobierno con  rostro humano. Así que si poner el oído en el corazón de la gente es un pecado, entonces “Vox populi, vox Dei”. La voz del pueblo es la voz de Dios.

jpm

Odalís G. Pérez: Para fines de conocimiento y lugar

 

Los aportes fundamentales a la bibliografía dominicana de un escritor, pensador e investigador como el doctor Odalís G. Pérez se deben conocer basándose principalmente en las obras publicadas. Para crear una ayuda-memoria Odalis G. Pérezde estos aportes y contribuir al conocimiento de su obra, pongo a la disposición de toda la sociedad dominicana estas informaciones bibliográficas que, aunque incompletas, serán útiles para conocedores y desconocedores. He aquí un catálogo de sus libros en orden cronológico:

 

  1. Semiótica teatral: códigos y representaciones semiótica teatralâ: coduri si reprezentari, Universidad de Bucarest, Rumanía, 1984. Tutor científico y académico Paul Miclâu. Resumen de tesis doctoral.

 

  1. La sémiotique philosophique et l’espace de la récessivité, Ed. Revue Roumaine de Linguistique, România, tome XXX, No, 2, mars-avril 1985 (tirage á part). (Ensayo filosófico-semiótico). Editora Academia Republicü Socialiste România.

 

  1. Habitácula, Editora Taller, Santo Domingo, 1987 (Premio de Poesía Casa de Teatro).

 

  1. La Pirámide en el hombro del dios, Taller, Santo Domingo, 1988. (Poesía).

 

  1. Papeles del eterno, Cocolo Editorial, Santo Domingo, 1999. (Poesía).

 

  1. Semiótica de la prensa, Cuadernos de Comunicación, No. 13. Publicación del Departamento de Comunicación Social, Facultad de Humanidades, UASD, 1999. (Ensayo).

 

  1. Las ideas literarias en República Dominicana, Editora Amigo del Hogar, Santo Domingo, 1993. (Ensayo-ed.)

 

  1. La ideología rota, Editora Manatí, Santo Domingo, 2002. Publicación del Centro de Información Afroamericano. (Ensayo).

 

  1. Nacionalismo y cultura en República Dominicana, Manatí, Santo Domingo, 2003. (Ensayo).

 

  1. La identidad negada. Los caminos de la patria montonera, Manatí, Santo Domingo, 2003. (Ensayo).

 

  1. República Dominicana: el mito político de las palabras, Manatí, Santo Domingo, 2004. (Ensayo).

 

  1. Literatura Dominicana y memoria cultural, Manatí, Santo Domingo, 2005. (Ensayo).

 

  1. Principios de estética y educación artística, Editora Sophi-Arte, Santo Domingo, 2005. (Ensayo).

 

  1. El espacio de los signos, Manatí, Santo Domingo, 2005. (Ensayo).

 

  1. La poética de los rompimientos visuales, Editora Martín de Retena, Albacete, 2005. (Ensayo).

 

  1. Papeles prohibidos, Manatí, Santo Domingo, 2006. (Teatro).

 

  1. Territorios, Manatí, Santo Domingo, 2006. (Teatro).

 

  1. Sócrates Barinas Coiscou. El tiempo de la poesía y la memoria, Manatí, Santo Domingo, 2007. (Ensayo).

 

  1. Matices del Caribe. Arte surgente del siglo XXI. Doce artistas dominicanos, Amigo del Hogar, 2007. (Ensayo).

 

  1. Aída Cartagena Portalatín. De entero cuerpo, Editora UASD, Santo Domingo, 2007. (Ensayo).

 

  1. Víctor Villegas. La voz, la memoria, los tiempos del lenguaje, Manatí, Santo Domingo, 2008. (Ensayo).

 

  1. Arte, identidad y cultura en República Dominicana, Manatí, Santo Domingo, 2009. (Ensayo-ed.).

 

  1. Gracita Barinas, Odalís G. Pérez y Douglas Hasbún José: Domingo Moreno Jimenes: el legado cultural de su obra en San Cristóbal.  El Instituto de la poesía Osvaldo Bazil y su trascendencia, Editora Fotomegraf, Santo Domingo, 2010. (Ensayo-edición).

 

  1. El horizonte y la memoria. Ensayos sobre Filosofía, Estética y Literatura, Ed. Centenario, Santo Domingo, 2010. (Ensayo).

 

  1. Joaquín Balaguer. La filología, la historia, el pensamiento, Fundación Joaquín Balaguer, Editora Corripio, Santo Domingo, 2010. (Ensayo).

 

  1. Joaquín Balaguer: La filología, la historia, el pensamiento (Discurso de presentación), Fundación Joaquín Balaguer, imp. Editora Búho, Santo Domingo, 2011. (Ensayo).

 

  1. Pedro Henríquez Ureña. Historia cultural, historiografía y crítica literaria, Ediciones Archivo General de la Nación AGN, Santo Domingo, 2010. (Ensayo-ed.)

 

  1. Max Henríquez Ureña. Las rutas de una vida intelectual, Archivo General de la Nación AGN, Santo Domingo, 2011.

 

  1. La escritura académica. Las fases del proceso de investigación, Editorial As, Santo Domingo, 2011. (Ensayo científico).

 

  1. La miseria de la razón política, Editora Centenario, Santo Domingo, 2012. (Ensayo).

 

  1. Huellas de la mirada crítica-Cultura, historia y literatura en América Latina y el Caribe. Publicaciones de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, imp. Editora de Ciencias, Santo Domingo, 2013.

 

  1. Duarte melancólico, Búho, Santo Domingo, 2013. (Poesía).

 

  1. Tímpano terrestre, Artrópodos, San Juan, Puerto Rico, 2013. (Poesía).

 

  1. Juan Bosch: narrativa histórica, escritura de la historia, Búho, Santo Domingo, 2014. (Ensayo).

 

  1. El discurso poético dominicano en el siglo XX, Centro de Altos Estudios y del Idioma Español, adscrito a la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, Santo Domingo, 2014. (Ensayo).

 

  1. Historiografía, discurso político y literatura en la obra de Joaquín Balaguer, Editora Robiou, Santo Domingo, 2015. (Ensayo).

 

  1. Perro no come perro, Búho, Santo Domingo, 2015. (Poesía).

 

  1. Especie en movimiento, Búho, Santo Domingo, 2015. (Poesía).

 

Nota: He presentado al público algunos de estos títulos -referentes sobre todo a la filosofía, la estética y la literatura- en diversos escenarios y publicado estas presentaciones en los medios de prensa. Además de estos datos verificados mediante referencia, es importante que la comunidad académica y científica conozca otras publicaciones del doctor Pérez, aún no recopiladas en volúmenes y dispersas en periódicos, revistas, boletines, catálogos y enciclopedias, que también forman parte de lo que he dado en llamar una poética del saber y de la memoria. En otra ocasión daré a conocer el resto de sus aportes por aspectos y dominios.

jpm

 

 

Víctor Hugo: el genio de la suprema voluntad

En el universo de la literatura es difícil encontrar otro escritor de mayor dimensión que el autor de “Los Miserables”, el francés Víctor Hugo (1802-1885). Es evidente que sumadas sus facetas (poeta, novelista, dramaturgo, ensayista, dibujante, político), más sus diversas manifestaciones creativas, el resultado es un genio total. Una especie de galaxia del arte que crece y se expande hacia el infinito como la luz celestial.

Pocas veces en la historia de la humanidad se habían fundido igual que dos metales, la mente de las ideas y el cuerpo de la acción. El hombre de la maestría en la palabra escrita era un actor de primer plano en el escenario de la política, donde con sus discursos parecía ser el profeta de la verdad redentora.

Este nuevo Mahoma, por su carismática figura, suprema voluntad y contagioso liderazgo, tanto en el púlpito de la literatura o en la bancada del Parlamento (El Congreso), elevó su potente voz en defensa de los explotados, desposeídos, olvidados y marginados, a los que llamó: “Los miserables”.

“Encerrar este nombre prestigioso en algunas páginas, es como recoger el mar en un vaso. No consiste la dificultad en la grandeza literaria de Víctor Hugo, sino en su amplitud: grande es Víctor Hugo sin duda, pero es más amplio todavía que grande”. Así se expresó hace algunas décadas la extinta intelectual española Emilia Pardo Bazán.

Mientras que para el premio Nobel en Literatura el peruano Mario Vargas Llosa: “No ha vuelto a existir un escritor que tenga la repercusión que tuvo Víctor Hugo en su tiempo. Es difícil en nuestra época imaginar lo que significó Víctor Hugo en la suya. Hoy en día solo podríamos compararlo con uno de esos grandes futbolistas o artistas de cine, cuyo nombre o proezas llegan a los cinco continentes y provocan una simpatía universal. Eso fue Víctor Hugo en su tiempo, y probablemente no lo había sido antes ningún otro escritor, ni tampoco después de él”.

Hay que interpretar que Víctor Hugo fue el Napoleón de la Cultura en siglo XIX (diecinueve), un verdadero conquistador emotivo de los franceses y del mundo. Y si se cuentan sus libros, también fue un prolijo escritor que dejó un extenso legado, pues el conjunto de su obra representa casi cuarenta millones de caracteres, reunidos en algo más de medio centenar de volúmenes: 13 obras de teatro, nueve novelas, 21 libros de poesía, 14 ensayos, millares de artículos, decenas de centenares de cartas, incontables discursos, charlas y conferencias, y un diario personal voluminoso (“Cosas vistas”).  Vargas Llosa al respeto dice:

“Su obra es gigantesca, es inmensa. Si una persona dedicara catorce horas diarias a examinar de lunes a sábado los libros y los documentos que tiene la Biblioteca Nacional de Francia sobre Víctor Hugo, demoraría no menos de veinte años en leerla, porque Víctor Hugo es después de Shakespeare, el escritor que genera más estudios. Si un lector quisiera conocer la obra de Víctor Hugo en detalle, todo lo que escribió, una vida entera no le bastaría”.

EL NIÑO PRECOZ: “UN CHIQUILLO SUBLIME”

Habían pasado dos años del inicio del entonces nuevo siglo diecinueve (XIX). La modernidad avanzaba de manos de las ideas revolucionarias de los pensadores franceses como Rousseau, Montesquieu, Voltaire, entre otros. El mundo estaba cambiando y las corrientes literarias también. Francia todavía olía a pólvora y Napoleón Bonaparte se proyectaba  como -y de hecho lo era- el nuevo dueño de Europa.

En este ambiente, en el período napoleónico, llega a la vida Víctor Marie Hugo Trébuchet, un 26 de febrero de 1802, en Besanzón, comunidad del este de Francia. Se recuerda que en ese año Napoleón Bonaparte firma un tratado de paz con Inglaterra. Los historiadores apuntan que en las calles de París se distribuyeron millares de ejemplares de la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” de 1789: “Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en cuanto a sus derechos. Esos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión”.

El pequeño Víctor pasa los primeros años de su vida entre bonanzas, precariedades y acciones bélicas. No faltaron los juegos infantiles: el trompo, el escondite, las corridas en caballos de palo y los tirapiedras. La vegetación con sus hermosas flores y el canto melódico de los pájaros lo llenaron de poesía.

Acompañado de su madre y hermanos vive en España donde su papá cumple misiones militares, allí aprende el español como segundo idioma. Asimismo reside en Italia y fue testigo ocular de algunas batallas de las fuerzas militares de las que formaba parte su progenitor. Esas imágenes quedaron grabadas en su mente inocente.

Los primeros estudios los recibió de manos de un profesor particular pagado por su padre. Con tanta mala suerte que a su querido “profe”, un amable señor llamado Lahorre, el gobierno republicano lo apresó y luego le cortó la cabeza en la guillotina. La misma fatalidad le siguió posteriormente a su padrastro, quien también fue decapitado. “Tan horribles sucesos marcaron la conciencia del jovencito y toda su vida se la pasó oponiéndose a esta forma de castigo”.

De regreso a su país natal ingresa a la escuela primaria donde demuestra excelentes condiciones para el aprendizaje rápido. A la edad de diez años escribe sus primeros poemas. El pequeño Víctor parece una esponja que lo absorbe todo. Ya internado en un colegio sus notas son las mejores en física, matemáticas, historia y gramática. Los profesores no tienen dudas de que es un niño precoz. “Su inteligencia brilla con luz propia, pero con una intensidad poco común en un niño de su edad”. Comentan algunos de sus educadores.

El muchacho es un autodidacta, dibuja como un experto, aprende a hacer versos y a rimar él solo. Se convierte en la admiración de sus maestros. Antes de cumplir 15 años había escrito: millares de versos, una ópera cómica, un melodrama en prosa (Inés de Castro), el borrador de una tragedia en verso de cinco actos (Los escandinavos).

Increíblemente en esa edad tenía pleno dominio de la poesía en toda su forma, pues redactó un poema épico (El diluvio). También escribía sonetos, odas, fábulas, elegías, epigramas, acrósticos, acertijos (enigmas o adivinanzas), e historias. Y como si fuera poco, tenía bosquejos de centenares de dibujos.

A los 15 años participa en un concurso organizado por la Academia Francesa. El jurado estaba de acuerdo en darle el premio. “Dejó perplejos a los jueces que no sabían qué hacer con el poema de Hugo, se resistían a creer que fuese la obra de un muchacho de quince años”. Se le llegó a pedir el acta de nacimiento para comprobar aquel asombro. Pero la Academia decidió otorgarle una mención porque Víctor Hugo tituló su trabajo como “Apenas 15 años”, y eso “sugería demasiado su joven edad”.

Cuando tenía 16 años sacó una revista con sus hermanos que duró año y medio, en ella publicó 112 artículos y 22 poemas. Al cumplir 17 años ya era una personalidad conocida por la intelectualidad francesa del momento, incluyendo al escritor René de Chateaubrand (1768-1848), considerado el fundador del romanticismo en la literatura francesa y uno de los más autorizados hombres de letras de entonces, quien leyó algunos poemas del todavía niño Víctor Hugo, y lo elogió diciendo, “es un chiquillo sublime”. Sin saber que el jovencito había escrito en su cuaderno, “Quiero ser Chateaubrand o nada”.

Dos años después de que Napoleón pierde la batalla de Waterloo ya Víctor Hugo había cumplido los 17 años. Con alegría  participa en diferentes concursos y resulta ganador en todos. El adolescente impulsado por el calor de sus éxitos abandona la escuela y se dedica como un profesional a la literatura. Francia no duda de su extraordinario talento y desde aquel tiempo la mina abundante de su creatividad va dejando huellas de lo que era el escritor Víctor Hugo, cuya niñez y juventud se las hurtó la literatura.

RETRATO HABLADO DE VÍCTOR HUGO

Sus ojos brillosos al pestañar parecen rimar, al estilo del poeta  Lamartine. Tiene una pícara sonrisa cual el dramaturgo Molière. Además disfruta de una mirada alta y curiosa al modo del ensayista Montaigne. De pelo lacio, largo y abundante, igual que su creatividad artística. Cuando su cabellera está sin peinar se puede confundir con el literato Balzac. Y si lo vemos junto a los novelistas Alejandro Dumas y Standhal, podríamos decir con humor, “ahí van Los tres mosqueteros de Rojo y Negro”.

Si imaginamos su voz, es de tono varonil pero sin acento machista. Sus palabras son suaves y románticas, un “Claro de Luna” reflejado en el mar. Es un hombre elegante, y cuando las barbas y las canas lo  vistieron de blanco, se volvió (según las mujeres) “un hombre muy interesante”.

Víctor Hugo tiene el porte militar, lo heredó de su padre,  sin embargo no posee uniforme de soldado en su pensamiento rebelde. Su personalidad es la de un triunfador que a pesar de sus éxitos y de ser rico con las ventas de sus libros, jamás desprecia en el trato personal a los pobres.

EL ESCRITOR Y SU OBRA

La poesía fue la faena diaria de Víctor Hugo y a la vez su pasión permanente. De hecho, se da a conocer como escritor con “Odas y poesías diversas”, su primer libro publicado. Destacan del mismo modo “Las hojas de otoño”, “Las contemplaciones”, y “Los cuatro vientos del espíritu”. Aunque no pueda considerarse a Víctor Hugo como el creador del romanticismo, ciertamente es uno de los exponentes franceses más representativos. Víctor Hugo es un poeta al nivel de los más grandes de la lírica universal, ya que tiene el tamaño de Byron, la estatura de Neruda o la altura de Whitman. Los cuatro podían sentarse en la misma mesa a un almuerzo de versos.

En narrativa, resaltan sus novelas más célebres: “Nuestra Señora de París” (también llamada como “El jorobado de Nuestra Dama), escrita en 1831, cuando tenía 29 años de edad. Además “Los miserables”, su obra cumbre, publicada en 1862. Igualmente, “El hombre que ríe”, y ”El año 1793”. La versión de “Los miserables” en musical (https://www.youtube.com/watch?v=tuG7Np9vl0Y), ha sido vista por más de 80 millones de personas y ha recorrido el mundo. También ha sido llevada al cine alcanzando buen éxito.

“El jorobado de Nuestra Dama” es hoy una obra cinematográfica que ha triunfado en la pantalla grande, del mismo modo es un cartón animado (https://www.youtube.com/watch?v=LQ7AymgWgmA) producido por Walt Disney. Se contabiliza que la pieza ha sido  presenciada en cine y en TV por millones de niños y adultos.

Entre las obras de teatro más conocidas podemos mencionar: “Cromwell”(1927), que generó una gran polémica, “Hernani” (1830), que ocasionó un enfrentamiento a golpes entre sus espectadores. Y “El rey se divierte”, cuyo estreno (1832) fue prohíbo por el Consejo de Ministros ordenando “la suspensión inmediata de la representación del drama”, provocando la indignación del autor: “Solo faltó que me encerraran en la cárcel de la Bastilla”, dijo Víctor Hugo en tono irónico.

La obra sirvió de argumento para que Giuseppe Verdi (Italia 1813-1901) compusiera su ópera Rigoletto, considerada la más completa de las óperas, y quizás la de mayores espectadores en el mundo. Víctor Hugo trató de hacer valer sus derechos de autor y acusó de plagio a Verdi.  Pero terminó reconociendo su admiración por la ópera, aunque no le solicitara permiso para adaptar el drama teatral al libreto operístico.

Sus ensayos más polémicos fueron: “Napoleón el pequeño”, e  “Historia de un crimen”, que son unas críticas duras a Napoleón III y al golpe de Estado de 1851, que le costaron el exilio. No debemos dudar que Víctor Hugo es un personaje universal y como hombre de arte es un genio total que ocupa uno de los primeros lugares en la atención del público.

EL GENIO DE LA VOLUNTAD SUPREMA

Como un buzo me he sumergido en la profundidad de la obra literaria de Víctor Hugo. En ella uno descubre el secreto de su loable carrera. Hay en su trayectoria una marca indeleble o una palabra esencial: “voluntad”. La voluntad es la fuerza que mueve todas las columnas del alma. Me corrijo, no es una fuerza, porque no tiene que ver 100% con los músculos del cuerpo. La voluntad es una energía que está en las ideas y en la determinación. Por lo tanto, es la llama que calienta los pensamientos y los vuelve sólidos e inquebrantables como los diamantes.

En las novelas de Víctor Hugo: “Los miserables”, “Nuestra Señora de París”, “El año 1793”, entre otras; uno siente que la voluntad es un impulso interior alentador del espíritu, no es materia para ser tocada físicamente, sino energía invisible de la mente. Es el combustible que enciende la imaginación y hace que nos nazcan alas para hacer posible el vuelo indetenible rumbo al éxito. Cuando la voluntad muere, de manera inmediata se caen la fe, la esperanza y hasta la suerte; es como si tumbáramos la primera ficha en una larga fila de piezas del juego de dominó, al momento se van derribando una tras otra.

Hugo comprueba en sus novelas que cuando en un hombre de dura voluntad esta energía desaparece, se puede decir que la persona es de hecho un “cadáver del ánimo”. El marinero que cae al agua desde el barco en la novela “Los Miserables” (¡Un hombre al mar! Primera parte: «Fantina». Libro segundo: «La caída». Capítulo VI: La ola y la sombra), luchaba para no ahogarse con todo el poderío de su voluntad, pero en el minuto en que esta energía comienza a fallar se inicia su agonía. Desesperado y desalentado mira hacia el cielo y ve que hay aves sobrevolando sobre su tragedia.

No obstante, en vez de él interpretar aquel vuelo esperanzador  como una forma de incrementar su energía para que continuara luchando contra la muerte, lo valoró al contrario; entonces, sintió que ya no había razón para seguir luchando por la vida. Se derrotó así mismo, se abandonó a la furia de las olas. Era un “muerto moral”, expresa Víctor Hugo. Es decir, falleció su voluntad y se entregó al sepulcro de las aguas.

Ahora entendamos que Víctor Hugo no es solo un niño precoz, es la más extraordinaria voluntad de ser algo grande en la vida. Su inteligencia prematura es una simple brisa que como a él, también les acompaña a millares de criaturas en el mundo. Pero su voluntad es un verdadero huracán que lo impulsaba a su objetivo a velocidades nunca antes vistas.

No es únicamente su genialidad cuando escribe, es su voluntad al decir en su cuaderno a los 14 años la oración: “Quiero ser Chateaubriand o nada”. Significó o significa que él iba a ser por su voluntad el más grande de los escritores de Francia o por el contrario, prefería ser nadie. Se evidencia que en su manera de actuar la voluntad se almacena además de su mente, en su corazón, y en ese espacio se le llama “amor” o “torrente de pasión”, que fueron los acentos de su forma de hacer las cosas.

Es en esta expresión: “Quiero ser Chateaubriand o nada”, donde verdaderamente está su genialidad y su clave de vida. Aquello de que, “los niños precoces mueren temprano”, no se cumplió en Víctor Hugo, pues violentó hasta la tradición del promedio de vida en que generalmente agonizan los grandes escritores. Su voluntad le hizo vivir 83 años. He aquí el quid de su éxito. Otros aspiraban a la cima de la montaña, su voluntad le hizo desear y llegar al más lejano lugar del universo.

Finalmente, si el marinero náufrago no hubiese perdido su voluntad de vivir, probablemente en la circunstancia en que estaba hubiese fallecido también, mas su muerte hubiese sido un acto heroico y digno. De seguro que hoy se le rindiera tributo como “El mártir de la suprema voluntad”.  ¿O acaso no fue la voluntad del marinero Cristóbal Colón la que hizo posible el Descubrimiento?

¿Si Magallanes y Juan Sebastián Elcano como tripulantes, no hubiesen sido hombres de férrea voluntad, no les hubiesen dado la vuelta al mundo en un barco de vela, (aunque el primero murió en la travesía)? ¿Qué hubiese descubierto Galileo sino anima sus investigaciones con una sólida voluntad?

Por lo tanto, la voluntad de Víctor Hugo es hija además de aquellas potencias que hicieron posible los magnos descubrimientos y las más increíbles creaciones de la inteligencia humana. Quizás por eso, sus obras literarias les dan la vuelta al mundo como aquellos frágiles barcos de vela empujados más por la voluntad que por los vientos.

Esa suprema voluntad de Víctor Hugo es posible también que la heredara de su madre Sophie Trébuchet (1772-1821), creo que su ascendiente le aportó la gran inteligencia, tanto a él como a sus dos hermanos, quienes también eran escritores. Su progenitor, el oficial de infantería Joseph Leopold Sigisbert Hugo (1773-1828), se conformó con ser un simple miembro del ejército de Napoleón, acostumbrado a esperar las órdenes superiores para actuar. Sin otras aspiraciones que recibir un salario y estar a la espera de un traslado para recoger y mudarse a otro pueblo.

Por esa razón termina separándose de él la madre de Víctor Hugo, pues con su voluntad de acero, doña Sophie prefirió recorrer otros senderos junta a sus tres muchachos. Y la voluntad de ella es bravura, decisión, coraje, tenacidad en el camino para llegar, riesgo en asumir todas las consecuencias del destino, pero sin miedo. La señora Sophie Trébuchet, madre de Víctor Hugo,  arribó a la ciudad de París sin esposo, sola con sus hijos y con el regazo erguido como un toro o ternera en valiente envestida contra todas las dificultades de la vida.

UN OBLIGADO PARÉNTESIS

(Señora Sophie Trébuchet, permítame llegar hasta su triste sepulcro para decirle en alta voz: ¡Qué injusta es la humanidad! Han pasado casi dos siglos y nadie, absolutamente nadie había reconocido que detrás del trono del genio de su hijo, alguien se esconde en la sombra gloriosa de sus éxitos literarios. Sí señora. Es la primera ocasión que se rinde merecido homenaje a su esfuerzo de madre y auspiciadora del gran talento de su retoño menor Víctor Hugo. Todos habían olvidado el apellido Trébuchet de su abnegada madre, la auténtica sembradora de su suprema voluntad. A nombre de los miserables y oprimidos que aún permanecen en el mundo, dejo estampada sobre el polvo de su olvidada tumba, la palabra ¡GRACIAS!).

Después del paréntesis me pregunto:

¿Qué hubiera sido de Víctor Hugo sino sigue los pasos de la voluntad de su madre? ¿Quién sabe si hubiese sido uno de los millares de soldados del ejército de Napoleón que la historia se tragó en el olvido? Eso es lo que recibe Víctor Hugo como legado materno: La voluntad suprema como la llave del triunfo. Sus hermanos Joseph Abel Hugo (1798-1855) y Eugène Hugo (1800-1837), eran como su padre, extremadamente resignados, y en cierta forma conformistas. No brillaron por ser estrellas apagadas de su ánimo gris.

Los hermanos no pudieron apreciar que existen ciegos que ven más que otros de ojos de visión 20:20. No consideraron que haya discapacitados que corren mejor que aquellos que tienen en perfecto estado sus piernas. Es la voluntad la que hace el atleta y no la fuerza bruta de los músculos. Víctor Hugo fue un campeón en la literatura por la energía que la suprema voluntad trasladó desde su cerebro a su puño de escritor.

Desde su plataforma, usando la literatura a modo de base, Víctor Hugo hizo soñar a millones de lectores con un paraíso que era posible alcanzar y materializar. Les hizo saber que la literatura era una enseñanza de vida, un mundo dentro del mundo, pero un espacio sin pobreza ni oprimidos. En ese mundo ya los miserables no existirían.

LO ÍNTIMO, EL POLÍTICO

Víctor Hugo se casó en 1822, a los veinte años, con su amiga y vecina  Adèle Foucher, con quien tuvo cinco hijos, tres varones y dos hembras. El primero, Leopold (1823), murió a los tres meses de nacido (9 de octubre), luego llegaron: Leopoldine (1824-1843); Charles (1826-1871, tuvo tres hijos que son los primeros nietos de su padre. Fue escritor, periodista y siquiatra);  François Víctor (1828-1873, escritor, traductor al francés de 18 volúmenes de la obra completa de Shakespeare, periodista) y Adèle (1830-1915, tocaba el piano, era una bella modelo, murió de demencia, no tuvo hijos). De su vida se hizo una película en 1976 que fue nominada al Oscar).

En otro aspecto íntimo de Víctor Hugo, es conocida su considerable cantidad de amantes, entre las que destacan Leonie d´aunet y Juliette Drouet. Con esta última mujer su relación se extendió por más de 50 años. Mientras su esposa Adèle Foucher mantenía una relación (dizque secreta) con el famoso crítico literario Sainte Beuve, quien era amigo de confianza de Víctor Hugo.

La novela más real vivida por Víctor Hugo tuvo lugar una tarde  del 4 de septiembre del 1843, como todo un buen bohemio y entre lisas y tragos almorzaba en un lujoso restaurant con una de sus “admiradoras”. En un momento tomó el periódico y leyó la noticia de primera plana: HIJA DE VÍCTOR HUGO Y SU ESPOSO SE AHOGAN EN EL RÍO SENA. Con amargura bajó la copa como si el trago de vino fuese de vinagre y exclamó con fuerza: ¡Dios mío!, ¿qué te he hecho? El escritor había perdido a su adorada y bella hija Lèopoldine de 19 años,  y a su nuero Charles Vacquerie de 26 años de edad, tenían siete meses de casados. De ese dolor nacieron varios libros de poesía, entre ellos “Las contemplaciones”.

A partir de 1844 se involucra activamente en política, en 1845 es nombrado Par de Francia (miembro distinguido por sus méritos de la Cámara Alta), también fue diputado y senador. Su oposición al golpe de Estado dado por quien sería Napoleón III, en 1851, lo obliga a huir al exilio, primero a Bélgica, después a la Isla de Jersey y luego a la de Guernsey, en el Canal de la Mancha. Su regreso a Francia en 1870, después de 19 años de destierro, se considera como la manifestación política más grande de Francia en el siglo 19, pues fue recibido por cerca de un millón de personas.

FUNERAL DE ESTADO

El inmenso Víctor Hugo, el sol que iluminó el mundo con los destellos de su imaginación, se deslizaba a ocultarse cual atardecer. El tiempo sonó sus campanillas de cristal, en clara señal de un final: el niño de hace  80 años ya era un anciano, que pareció volverse niño otra vez al enseñar su misma sonrisa infantil con piezas menos, como anunciando en cada diente caído la macabra llegada de la muerte.

Francia año 1885, 22 de mayo, París, la capital de la luz lució apagada. El planeta sintió un silencio luctuoso. El mar detuvo sus olas en una noche sin luna. Falleció el genio de la suprema voluntad. El cortejo sería irrepetible en la historia de Francia. El gobierno decreta el día como “Duelo Nacional”.

El poeta es honrado con el protocolo de un Funeral de Estado. Por primera vez al fondo de la avenida de los Campos Elíseos, un ataúd con la insignia tricolor de los franceses, reposa debajo del Arco de Triunfo, morada de los muertos reservada a las almas virtuosas. Es el equivalente del paraíso celeste.

Dos millones de sus compatriotas lloran al escritor. El mundo se cubrió de pena y lágrimas. Niños, jóvenes, adultos y ancianos, lamentan su partida. Los guardias de honor entrecruzan sus espadas levantadas con vigor. El rostro del poeta iluminado por los candelabros parece un rayo de luz que emerge del corazón del universo. La literatura se vistió de lila.

En una ocasión de similar tristeza, se recuerdan las palabras de Víctor Hugo frente al cadáver de su amigo Honoré de Balzac: “No es la noche, es la luz. No es la nada, es la eternidad. No es el fin, es el principio. Féretros como éste son una prueba de la inmortalidad”.

Se escuchan plegarias y rezos, mientras las flores cubren los restos venerables de Víctor Hugo, quien ya tiene “como tumba el océano y como sudario el cielo”. Entre esas dos profundas infinidades descansará su alma por los siglos de los siglos. ¡Amén! «Llegará el día en que todo será concordia, armonía, luz, alegría y vida. Y para que llegue ese día nosotros debemos morir”. Víctor Hugo.

JPM

Las próximas elecciones de EEUU

Donald Trump ha manifestado que el aspirante a la presidencia, Ted Cruz, no es ciudadano natural o nacido en Estados unidos, sino en Canada, que a Jeb Busch le falta energía y entusiasmo, que Marco Rubio es un muñeco manejable, que Bernie Sanders es un maniático, que Hillary Clinton ha sido la peor secretaria de la historia.

Si el señor Trump, que no posee afiliación política que no sea la del Tea Party o globalización, puede aspirar a la presidencia de Estados Unidos, demuestra que la Constitución del más adelantado imperio del planeta presenta fisuras, donde un partido pudiera secuestrar al otro apoyado en el poder económico y un actor del espectáculo público pudiera convertirse en presidente.

Un país no es un negocio de multiplicar las ganancias, sino de distribuirlas equitativamente. Tampoco es una pieza del teatro  bufo,  donde un actor incrimina a todos en escena.

Los que poseen derecho al voto en Estados Unidos no comprenden, al parecer, de acuerdo a las encuestas, que un aspirante a la presidencia de cualquier país, no es aquel que más sepa manipular a la opinión pública, sino aquel que con más sobriedad y disciplina presente un proyecto de gobierno juicioso de acuerdo a las circunstancias.

Los Estados Unidos pueden caer en la cuerda floja en que se encuentran y resbalar hacia el caos y la desintegración como cultura dominante.

El psicoanalista Howard Gardner diagnostica a Trump como sobresaliente narcisista que consiste en degradar a las personas y no sentir remordimiento por ello.

El narcisismo de los emperadores romanos constituyó el tendón de Aquíles que causó la caída del imperio. La historia no sólo se repite, se transgrede de una civilización a otra. Basta dirigir una mirada al espejo del pasado de donde provenimos.

Los ataques personales de Donald Trump a los aspirantes de sus propias aspiraciones están lejos de los sentimientos de solidaridad y humanismo que prevaleció en los pobladores del Mayflower.

Su falta de experiencia en política exterior resulta otra razón preocupante, sus reacciones xenofóbicas, su narcisismo extremo, su inmadurez de niño insolente.

El pueblo estadounidense demuestra su angustia, heredada del pésimo gobierno de Barack Obama, quieren un presidente que salve al país de la debacle económica, el descrédito, la inseguridad y el caos.

Trump, que se precia de afirmar.» Soy un tipo inteligente, soy un buen tipo» , parece ser la trampa del resbaladero en que puede caer la nación.

Desafortunadamente, la historia nos demuestra, que los pueblos son vulnerables a la magia de la persuasión y la propaganda, de los que prometen y luego no cumplen lo prometido.

Esperemos que los que votan en New Hampshire, Iowa, Ohio, estados más influyentes, puedan dirigir a la nación por el camino más propicio en cuanto a la elección de un gobierno que preserve el respeto hacia la dignidad humana, la búsqueda insoslayable de la paz y la defensa de nuestro diezmado planeta.

Crucemos los dedos y asomémonos a las sabias palabras de Eclesiastés 3; 15. «Aquello que pasó ya es. Lo que ha de ser fue ya. Y Dios restaurará lo que pasó.  A lo que que habría que añadir., que no sea Donald Trump quien lo restaure. ¡ Que Dios nos libre!

jpm

El inducido vacío de liderazgo nacional

Desde  adquirí conciencia política, hace ya más de dos décadas, jamás había observado ni  sentido una ausencia tan acentuada de liderazgo partidario en la sociedad dominicana.

La  desaparición física de los  liderazgos político  del  profesor Juan Bosch, Joaquín Balaguer y José Francisco  Peña Gómez,  con sus luces y sombras, han dejado un vacío de tal magnitud a este país que mueve a pensar  y preocupar.

Pero lo más preocupante de todo esto es que,  ni desde dentro  ni desde   fuera se visibilizan reales y serios esfuerzos por construir o empujar  el necesario e impostergable  nuevo liderazgo político  de relevo capaz de llenar los vacíos dejados por esos   líderes dominicanos  desaparecidos.

Al contrario, hay actuaciones marcadas y solapadas de sectores poderosos internos y externos que indican claramente que esa no es su agenda, al menor  indicativo en ese sentido,  es evidente,  su acoso y asedio implacable. Para muestra un botón: Leonel Fernández.

Hay que tener claro, por supuesto,  para   comenzar a entender este fenómeno,  es   el contexto geopolítico en que se está desenvolviendo el mundo en los actuales momentos   del cual la República Dominicana es parte.

Lo primero es que todo parece indicar que la dinámica geopolítica de los que dirigen el mundo  en lo inmediato es barrer con todo asomo de liderazgo que huela a perturbación al desarrollo  del nuevo orden  mundial  y todo lo que eso implica en términos económicos, políticos, culturales y religioso.

Para ellos – no-  es importante, al parecer,  en estos momentos, un liderazgo político y social como los arriba mencionados, lo que necesitan es  presidentes de coyunturas, interpretes e impulsores de sus planes y programas;  no  líderes  que vean más allá de la curva, que visualicen sus intenciones y despropósitos para estos pueblos tercermundistas.

Lo que persiguen es,  politiqueros que  no le lleven la contraria, que acepten todo lo que a esos intereses  se le ocurra no importa que esto implique la desaparición de su soberanía e  independencia.

Hay que coger la seña y dejarse de estar atendiendo y respondiendo cosas intrascendentes, de rango menor o medianía. Sí  se acepta  eso se estaría  asistiendo a un inducido vacío de liderazgo de consecuencias impredecibles.

jpm