No se pueden usar celulares, armas ni cámaras en centros de votación

SANTO DOMINGO.- En las elecciones de este domingo no se usará tinta indeleble, no se firmará acta ni se podrá entrar a los centros de votación con aparatos electrónicos (celulares, cámaras fotográficas o de videos, grabadoras, computadoras portátiles, etc.), según una resolución aprobada por el Pleno de la Junta Central Electoral (JCE).

Dentro de los 16 mil 67 colegios electorales también está prohibido el uso de carteras, bultos, bolsos y armas, con la excepción de miembros de la Policía Militar Electoral debidamente identificados y personas autorizadas por ley para ello.

“En ningún caso, éstos militares o policías podrán hacer manipulaciones de sus armas de reglamento, salvo el caso de extrema necesidad”, explica la resolución,  avalada en el artículo 208 de la Constitución.

jt/am-sp

Está prohibida desde el sábado venta de alcohol y uso de armas

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Las autoridades prohibieron el uso de armas de fuego y el expendio de bebidas alcohólicas desde 24 horas antes de las elecciones del domingo.

Para dichas prohibiciones la JCE se ha sustentado en  la Ley Electoral N.° 275-97, que especifica que este organismo puede tomar las medidas que juzgue pertinentes para garantizar el éxito de las elecciones.  De su lado, el Ministerio de Interior y Policía se basa en leyes y decretos que regulan el uso de armas.

lnspectores del Ministerio de Interior y Policía mantendrán una estricta vigilancia para que se le dé cumplimiento a ambas disposiciones, dijo el titular de esta cartera, José Ramón Fadul, quien  advirtió que actuarán enérgicamente contra quienes las violen.

Recordó que el pasado martes solicitó al secretario general de la Liga Municipal Dominicana, Johmmy Jones, que instruya a los ayuntamientos  para que los policías municipales se abstengan de portar armas de fuego y vestir uniformes e insignias militares durante las elecciones.

sp-am

ALMOMENTO.NET está publicando al instante de producirse todas las noticias relacionadas con el proceso electoral!!.

Dieciocho heridos en accidente autopista Santiago-Navarrete

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.- Al menos 18 personas resultaron heridas, tres de ellas en estado de gravedad, luego de que el autobús que los transportaba chocara contra un camión cargado de madera, en la autopista Joaquín Balaguer, entre los municipios Santiago y Navarrete.

Los heridos, que de inmediato no fueron identificados, están en el Hospital José María Cabral y Báez de Santiago, informó el coronel Jacobo Mateo Moquete, vocero de la Comisión Militar y Policial de Obras Públicas.

«Según versiones de personas que presenciaron el accidente, los dos vehículos iban en dirección Santiago – Navarrete, y el camión hizo un giro que causó la coalición», dijo.

Votantes RD en Nueva York son mas que los de 17 provincias y 23 países

 
NUEVA YORK.-  En el estado de Nueva York hay más votantes dominicanos que en 17 provincias de manera individual y, a la vez más, que en 23 países juntos donde se votará este domingo.
 
En República Dominicana hay 6,380.551 (94.32%) votantes. De esta cantidad 3,439,322 (50.84%) son mujeres y 3,325,751 (49.16%) hombres. En el exterior hay 384,522 (5.68%) dominicanos empadronados, de los cuales 205,973 son mujeres y 178,553 hombres. El total general de la votación es de 6,765.073 de quisqueyanos.
 
Para estas elecciones hay 262,168 (4.03%) nuevos votantes, de los cuales en el exterior hay 55,873.  De ellos residen en los Estados Unidos 49,890. En Nueva York hay 21,219.
 
En EEUU hay 274,441 votantes registrados en la Junta Central Electoral (JCE), equivalentes a un 4.06% de la votación general. En la Circunscripción UNO (que comprende Estados Unidos y Canad) hay 225,311, un 3.33% de la votación general.
 
Los 274,411 sufragantes criollos existentes en EEUU representan el 71.36% de la votación en el exterior, y los 225,311 de la Circunscripción UNO representan el 58.60%
 
En NY hay 124,556 votantes (un 1.84% de la votación general, un 32.39% de la votación en el exterior, un 45.39% de la votación en EEUU y un 55.28% de la votación de la Circunscripción UNO).
 
Los votantes en la urbe están distribuidos de la siguiente manera: El Bronx con 50,617; Manhattan 33,834; Brooklyn 14,430; Queens 12,595; Long Island 6,491; Westchester 3,930; Haverstraw 1,702; Albany 546; y State Island con 346.
 
Provincias
 
Los dominicanos en la Metrópoli superan en votación de manera individual las provincias de Monte Plata que solo tiene 122,128 (1.81%) sufragantes; Barahona con 118,820 (1.76%); Sánchez Ramírez 113,289 (1.67%); Valverde 105.329 (1.56%); María Trinidad Sánchez 101.001 (1.49%); Hermanas Mirabal 79.547 (1.18%); Monte Cristi 75,441 (1.12%); Samaná 69,386 (1.03%); Bahoruco 66,119 (0.98%); Hato Mayor 64,682 (0.96%), y El Seibo con 55,879 (0.83%).
 
También posee más que Dajabón que solo tiene 46,988 (0.69%); San José de Ocoa 46,831 (0.69%);  Santiago Rodríguez 46,044 (0.68%); Elías Piña 38,974 (0.58%); Independencia 33,689 (0.50%), y Pedernales con 17,894 (0.26%).
 
Como se podrá notar, los votantes de NY superan tres provincias juntas:  Elías Pina con 38,974; Independencia con 33,689; y Pedernales con 17,894, las cuales totalizan 90,557, sobrando la cantidad de 33,999 votos.
 
De las 31 provincias, solo 3 superan en votos a la Circunscripción UNO: Santo Domingo que tiene 1,397.104 (20.65%); el Distrito Nacional con 733,486 (10.84%) y Santiago de loa Caballeros con 699,424 (10.34%). Las  restantes 28 quedan por debajo, teniendo la cantidad más elevada la provincia de San Cristóbal con 373,700 (5.52%).
 
Países
 
Según la página de la Junta Central Electoral (JCE) se va a ejercer el voto en 23 países. Todos en su conjunto no alcanzan la votación de dominicanos en NY.  España tiene 63,022 (16.39%); Antillas Menores 13,707 (3.56%); Italia 8,749 (2.28%); Panamá 8,205 (2.13%); Suiza 4,806 (1.25%); Venezuela 4,067 (1.06%); Holanda 1,752 (0.46%); Canadá 1,186 (0.31%); Chile 921 (0.24%); Alemania 882 (0.23%); Bélgica 656 (0.17%); y Uruguay 514 (0.13%).
 
Asimismo, Argentina 473 (0.12%), Francia 365 (0.09%), Luxenburgo 286 (0.07%), Ecuador 120 (0.03%), Costa Rica 95 (0.02%), Austria 65 (0.02%), México 50 (0.01%), Brasil 16 (0.00%), Nicaragua 7 (0.00%), Grecia 3 (0.00%), Honduras con 2 (0.00%), y Colombia 2 (0.00%). Todos totalizan 118,344 votantes.
 
El voto en el exterior se inició en el 2004 con 52,440 criollos registrados ante la JCE; para el 2008 aumentó a 154,789 (195%), 328,649 (112%) en el 2012, y para este 2016 se elevó a 384,526 (17%).
Actualmente aspiran a diputados 30 candidatos en la Circunscripción No.1 por 10 partidos, para solo escoger tres.
 
sp-am

 

Las reglas del día electoral

 

Este día 15 se reunirán las asambleas electorales en 16,070 colegios para elegir un Presidente y un Vicepresidente de la República, 32 senadores, 190 diputados, 20 representantes ante el PARLACEN y sus suplentes, 158 alcaldes y vicealcaldes, 1,164 regidores con sus suplentes, 234 directores y subdirectores de distritos municipales y 730 vocales y sus suplentes, para un número record 4,106 cargos de elección popular.

Las elecciones, de conformidad con el artículo 211 de la Constitución Política, corresponden ser organizadas por la Junta Central Electoral y las juntas electorales de los 158 municipios, las cuales tienen la responsabilidad de garantizar su libertad, transparencia, equidad y objetividad.

Aunque los ciudadanos no tienen la obligación de ejercer el sufragio están en el deber de concurrir cada cuatro años por ante las urnas para elegir a sus representantes.

A 24 horas de la jornada de votación se inicia el período de reflexión electoral, el cual tiene el objetivo de que el elector pueda, en un espacio de tiempo libre de propaganda, reflexionar en torno a cual partido o candidato merece el favor de su voto, así como de detener cualquier inequidad propagandística un día antes de las elecciones y permitir a los partidos prepararse para el día de las votaciones.

Desde ese mismo momento los ciudadanos tienen garantizada la libertad individual, en virtud de la cual, por disposición del artículo 106 de la Ley Electoral, “ninguna autoridad podrá detener o reducir a prisión o privar en cualquier otra forma de su libertad a un ciudadano hábil para votar, salvo en caso de flagrante delito, o en virtud de orden escrita y motivada de juez competente”.  Del mismo modo, se protege la libertad de tránsito consagrada en el artículo 107, que dispone que “en ningún caso podrá estorbarse el tránsito de los electores hasta los lugares de votación durante el tiempo necesario para trasladarse a ellos con el fin de ejercer este derecho y para regresar a sus domicilios o puntos de partida”.

Por otro lado, la Ley Electoral prohíbe los actos que siguen a continuación: 1) los espectáculos públicos y manifestaciones, ya sea en locales abiertos o cerrados, así como cualquier clase de incitación y propaganda electoral por la prensa, radio, televisión, avisos, carteles, telones y demás medios similares; 2) el expendio de bebidas alcohólicas 24 horas antes de las elecciones y hasta tres horas después de terminada la votación; y 3) la injerencia u ostentación de las Fuerzas Armadas durante el día de votación, así como la aglomeración de tropas y el encabezamiento de ciudadanos por parte de los jefes u oficiales, los cuales no pueden, además, hacer valer la influencia de sus cargos para coartar la libertad del sufragio.

Con el propósito de garantizar su independencia de acción, los integrantes de los colegios electorales al igual que los delegados de los partidos, pueden operar, con entera independencia de toda autoridad, sin estar obligados a obedecer ninguna orden que les impida el ejercicio de sus funciones, ni ser privados de su libertad, salvo en caso de flagrante delito.

Cuando se cierran los colegios a las 6 de la tarde, después que el último elector ha sufragado, se inicia el escrutinio, que es el momento culminante de la jornada electoral, mediante el cual se determina cuales han sido los ganadores de las elecciones.

jpm

Lo que debes saber sobre las elecciones de República Dominicana

Este 15 de mayo los dominicanos están convocados a votar en las elecciones generales para escoger al nuevo presidente de la nación.

1. ¿Cuántos van a votar?

Un total de seis millones 765 mil 134 dominicanos están habilitados para sufragar el 15 de mayo, un 50,84 por ciento del padrón electoral son mujeres.

2. ¿Qué se va a elegir? 

Un presidente y un vicepresidente.

32 senadores.

190 diputados(178 por representación proporcional, 7 diputados de ultramar y 5 diputados nacionales).

20 representantes ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) con sus 20 suplentes.

También se elige cargos a escala municipal:

158 alcaldes y 158 vicealcaldes.

mil 164 regidores y regidoras e igual cantidad de suplentes.

234 directores de distritos municipales e igual cantidad de subdirectores y subdirectoras.

730 vocales.

3. ¿Cuál es el horario de votación?

La jornada electoral iniciará a las 06H00 hora local y finalizará a las 06H00 hora local.

4. ¿Es obligatorio votar?

Según el artículo 208 de la Constitución Dominicana, es un derecho y un deber de ciudadanas y ciudadanos el ejercicio del sufragio para elegir a las autoridades de gobierno y para participar en referendos.

5. ¿Cómo se vota?

1. Recinto de votación: se ubica la mesa de votación, se hace la fila según el sexo. Tener la cédula en mano.

2. Cédula de votación y huella digital: En la mesa electoral, se entrega la cédula a un delegado para que los datos sean ingresados en el dispositivo de registro. El registro será realizado mediante huella digital para verificar la identidad.

3. Entrega de boletas: Una vez registrado y verificado que el elector está hábil para votar, se entregan tres boletas electorales (Presidencial, Congresual y Municipal).

El elector debe asegurarse de que la boleta esté firmada y sellada y que no tenga marcas para que el voto sea válido.

4. Caseta de votación: Con las boletas en mano el elector deberá dirigirse a la caseta de votación y marcar en cada boleta el recuadro de su preferencia.

5. Doblar la boleta: Se debe doblar en cuatro (4) partes, con el sello y la firma hacia afuera.

6. Depositar el voto: Depositar cada boleta en la urna correspondiente.

7. Firma y huella: Dirigirse a la mesa y firmar o poner las huellas dactilares en el padrón electoral

8. Tinta en el dedo.

9. Devolución de la cédula.

A romper tradición

Con la participación masiva de los 6 millones 765 mil 73 electores convocados a las urnas este domingo 15 de mayo la democracia dominicana entra en una etapa de consolidación a 54 años de su restablecimiento, después de la decapitación de la dictadura trujillista.

No es más longeva porque la frustración que generó en una parte de la sociedad, la  derrota del prócer de la tercera República, Francisco J Peynado, en aquella contienda de 1924 en la que Horacio Vázquez y Federico Velázquez se aunaron para cerrarle el paso, condujo a muchos jóvenes brillantes a la alianza fatal con Rafael Leónidas Trujillo.

En todas nuestras elecciones, con justificación o sin ella, ha rondado el fantasma del fraude, lo que ha contribuido al diseño de un arbitraje electoral que es modelo en toda la región, y aunque siempre hay ruidos y escarceos ha primado el respeto a la voluntad del elector.

Son escasos los momentos  en los que un partido que haya perdido, reconozca que la derrota ha sido producto de sus propios errores o de su incapacidad para entusiasmar y esperanzar a la población.

La falta de una ley de partidos y de una nueva ley electoral, crean distorsiones que deben ser superadas, por lo que el terreno no siempre se aplana en las mismas condiciones, pero eso no ha impedido que el pueblo tome la decisión de desplazar del poder a quienes compiten con las ventajas que proporciona.

En 1978 Joaquín Balaguer compitió desde el poder, y el electorado lo sacó de Palacio; En el 2000 el PLD perdió las elecciones desde el poder; en el 2004, quien estaba en dominio de los recursos del poder era Hipólito Mejía, y fue derrotado.

Otra característica  es que el vencedor puede ganar por margen amplio o estrecho y en pocas oportunidades el perdedor ha reconocido  y felicitado al vencedor:

En las primeras elecciones democráticas celebradas en el país Juan Bosch derrotó a Viriato Fiallo, con el más alto porcentaje registrado hasta este momento, 59.53% versus 30.8%, y Viriato se fue a la tumba sin haber reconocido la victoria de su contrincante.

En 1966 Joaquín Balaguer venció a Juan Bosch, que es cierto que no tuvo oportunidad de hacer campaña, pero también lo es que las encuestas que ya se hacían para la época siempre establecieron que el favorito era Balaguer.

En 1970 y 1974, la principal oposición, el Partido Revolucionario Dominicano de abstuvo, y enfrentaron a Balaguer candidatos que no tenían posibilidades algunas de vencerlo, y ni reconoció Corides su derrota en el 70, ni Lajara Burgos en el 74.

En 1978 el PRD barrió al Partido Reformista Social Cristiano, y hubo propuesta de autogolpe de Estado y un llamado juntazo que mutiló varias de las senadurías ganadas por la oposición, y gracias a las presiones del los presidentes Jimmy Carter, de Estados Unidos y Carlos Andrés Pérez, de Venezuela, hubo acogida de la voluntad de los electores.

En 1982 no hubo problemas para reconocer la victoria de Salvador Jorge Blanco, pero  se quitó la vida en la transición el presidente Antonio Guzmán; en 1986 hubo crisis y Jacobo no reconoció su derrota, como tampoco lo hicieron Juan Bosch en 1990, Peña Gómez en 1994. En las tres oportunidades se alegó fraude.

En 1996/ 2000/2004/2008 hubo aceptación a regañadientes, y en el 2012 aún se espera que Hipólito Mejía reconozca la victoria de Medina.

Ojalá rompamos esa tradición.

 

Julita y la vecina de al lado

Estas líneas se escriben bajo el dictado de recuerdos imborrables que arriban a mi memoria para suplir cotidianas reflexiones políticas hoy desalojadas del cerebro por cumplimiento de  la ley que prohíbe escribir sobre temas cuyo contenido se interprete como campaña proselitista.

Nunca pude entender porque doña Julita jamás abrió la puerta de su casa  en la  calle Damián del Castillo, en mi barrio de San Carlos, aunque  su altar con un cuadro inmenso de San Miguel, con muchas velas encendidas,  estaba en la sala de ese inmueble lineal y semi oscuro, al que se ingresaba por el traspatio.

Ella era una señora de poco hablar que solía regañar a los niños que  jugábamos en la cuartería de muchos vecinos. Yo creo  que nos odiaba porque las pelotas mal bateadas caían sobre el techo de cinc de su casa de madera, siamesa con otras cuatro, todas de sala, habitación y cocina colocadas en fila.

Muchos de mis amigos la tildaban de bruja y siempre se negaban a  jugar en el patio donde siempre la veíamos examinando una taza con residuos de café que leía como si fuera un libro frente a  visitantes deseosos de saber  sobre su  futuro o los números premiados de la lotería.

Yo le tenía mas miedo a la señora de al lado, que si tenia un rostro de hechicera, además de quedarse con todas las pelotas que caigan en el traspatio y de amenazar con descuartizarnos. Esa mujer parecía un demonio, sin  sonrisa, ni color en la piel. Nadie se atrevía a intentar recuperar la pelota que caían sobre sus dominios.

quizás porque  estaba familiarizado con la efigie del arcángel Miguel, que también estaba en el altar de mi bisabuela Macaria, doña Julita no me causaba tanto terror, ni  siquiera cuando leía en voz alta la tasa con mancha de café.

El problema mas grave  era cruzar  en la noche, después de ver la película de misterio de Boris Karloff en casa de Negrita, por  el traspatio de Julita y de la vecina de al lado. En ese traspatio se congregaban todos los fantasmas del barrio, por lo que había que  atravesarlo corriendo a toda velocidad.

No todo era lúgubre en esa cuartería  construida en forma de “L”, porque  allí también operaba la fonda de doña Carmen, que cocinaba exclusivamente a policía, cuyas botas militares lustrábamos por diez centavos y comida incluida.

Al lado de esa fonda estaba la casa de alguien cuyo nombre no voy a  escribir, donde de noche encendían una luz roja y bebían mucha cervezas, cuyas botellas vacías vendíamos a tres centavos  en un puesto de compra  en la calle Abreu.

Esa cuartería ya no existe físicamente, pero la recuerdo hoy con todos sus rincones y personajes, con su música habanera y de perico ripiao, aunque esta vez, las protagonistas de  mi remembranza son Julita y la vecina de al lado.

BANI: Inauguran Capilla Jesús de la Misericordia

BANI.- El alcalde Nelson C. Landestoy entrtegó totalmente remozada la Capilla Jesús de la Misericordia, obra ubicada en el sector Brisas de Guásuma, en esta ciudad.

El acto se llevó a cabo con la presencia, además, del senador Wilton Guerrero, la candidata a vicealcaldesa, Virtudes González, la coordinadora del Presupuesto Participativo, Elizabeth Castillo, delegados de la junta de vecinos del sector, cientos de feligreses y personalidades civiles y militares.

La obra de 166 mts2 tuvo un costo aproximado de cuatro millones pesos, cuenta con un salón, Capilla, dormitorios, baños, y su altar, según la descripción ofrecida por el ingeniero a cargo de la obra, Ángel Castillo.

 

Los sacerdotes José Botello, Severino Germán y José Delio Familia oficiaron los actos religiosos que contaron con una lectura de San Agustín, la explicación del Cristo de la Misericordia y la bendición final.

Botello, en nombre de la congregación de la iglesia católica, dio las gracias al ayuntamiento banilejo por levantar tan importante obra.

El corte de la cinta estuvo a cargo de Landestoy junto a las personalidades presentes.

of-am

Probable ganador y seguro perdedor

 

 

Elegir a los funcionarios que habrán de dirigir el Estado, podría ser la decisión cívica más delicada que cada uno de nosotros debe de tomar. De ahí que en nuestro texto constitucional, elegir y ser elegible, está consagrado como el primer derecho de ciudadanía.  Va conectado al hecho de que tras la conclusión de un proceso comicial libre de perturbaciones, sus organizadores y quienes resultan más favorecidos se adelanten a declarar que se ha tratado de una fiesta de la democracia.

Sin embargo, esa afirmación no deja de ser un cliché meramente superficial, si se le vincula únicamente a la celebración de un certamen no viciado por situaciones que en el pasado empañaban su limpieza. Porque hablar de festejo tendría sentido verdadero, si de antemano tuviéramos la certeza de un escogimiento sabio, mediante el cual la propia población se garantice a sí misma el derecho a una vida digna y a un porvenir venturoso.

 

Se ha dicho una y mil veces que todo pueblo tiene el gobierno que se merece. Es la reproducción de un juicio incontrovertible del Eclesiástico, enriquecido en la versión didáctica de la Biblia, en cuyo texto se afirma que, como es el gobernante, así son sus ministros, como el que rige la ciudad, así son sus habitantes. Quiere decir, que la acreditación moral y las competencias que exhiban los ciudadanos a quienes el resto del país les confía su destino, depende del nivel crítico de la conciencia colectiva en función de elegir lo mejor del menú que en el torneo electoral se le ofrece al votante.

 

Lo anterior puede contrastarse con las simpatías deportivas. A menos que seamos apostadores impenitentes, las preferencias que profesamos no afectan nuestros medios de subsistencia. El desempeño del equipo predilecto nada tiene que ver con las condiciones materiales que determinan nuestra calidad de vida; sus efectos se circunscriben solo al plano emocional, donde se disipan sin lesionar el estado presente de nuestra prosperidad ni modificar las posibilidades de nuestro desarrollo futuro.

En cambio, cada regidor, alcalde, diputado y senador que por voluntad nuestra vaya a tomar juramento del cargo, recibe el mandato legítimo que luego se convierte en una especie de carta abierta para impulsar iniciativas que de algún modo incidirán en nuestra cotidianidad y en lo que pudiéramos esperar del mañana. Y ni decir de quien concite el favor del voto mayoritario para implementar desde la presidencia de la República las ejecutorias que condicionan el derrotero de la nación.

 

Todo esto nos introduce en el terreno del voto razonado, cuyo fin comporta un proceso de reflexión que nos obliga a un cuestionamiento honesto en torno a nuestro deber de pensar como jueces probos comprometidos con la tarea de sentenciar la idoneidad de los ciudadanos que merecen gobernar y la descalificación de aquellos que no reúnen el talento, la vocación ni las condiciones éticas que demanda el desempeño pulcro y eficiente de una posición electiva donde quedan en juego nuestros intereses individuales y la preservación del patrimonio común.

 

En este punto deberían aflorar en nuestra mente los criterios valorativos que fundamentan la racionalidad por la que se determinan nuestras resoluciones. Si el análisis nos capacita a decidirnos por lo más selecto de la sociedad, el probable ganador lo será todo el país. Probable, porque habría que esperar la conducta de cada elegido durante el ejercicio de sus funciones.  Y he ahí la importancia de contar con un régimen efectivo de consecuencias que castigue sin miramientos la prevaricación a todos los niveles de los poderes que componen el Estado.

 

Si por el contrario, el sufragio favorece la mediocridad, la simulación y la engañifa de quienes solo ven una plataforma de lucro personal en la posición que les confiamos mediante el valor de nuestro voto, el seguro perdedor también lo será todo el país. Seguro, porque ningún pueblo se garantiza a sí mismo el derecho a una vida digna y a un porvenir venturoso, si teniendo el poder soberano de escoger a los mejores gobernantes, incurre en la torpeza de relegarlos para apoyar el predominio de la insensatez.

Ojalá que brille la luz de la sabiduría. Quiera Dios que las urnas se atiborren de votos racionales.

jpm