OPINION: Alianzas públicas privadas para el desarrollo

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El autor es catedrático de la Escuela de Negocios de Unicaribe. Reside en Santo Domingo

Las Alianzas Publico Privadas (APP)surgieron como una alternativa para los países de América Latina. Luego de la década de los 80 que es conocida como la década perdida, la cual se caracterizó por el bajo  crecimiento económico, deudas externas que excedían la capacidad de pago de los gobiernos, inflación y grandes déficit fiscales.

Esta situación generó en los países afectado por la crisis un gran déficit de infraestructura, debido a que en este periodo la construcción fue prácticamente nula, acumulándose una amplia demanda de carreteras, aeropuertos, puertos, acueductos así como de escuelas y hospitales.

Cubrir las necesidades de infraestructura era una prioridad para los Estados, y para recuperar el crecimiento y dinamizar la economía, la reactivación de sector construcción era muy importante. Los Gobiernos estaban debilitados sin recursos financieros y ante esta delicada situación las APP se convierten en el oxígeno que devuelve la vida a las economías, con la inyección de recursos para la construcción de obras indispensables para el desarrollo;  dándole  participación al sector privado, siendo México, Argentina y Chile los pioneros en asumir el modelo APP.     

Los modelos de alianzas público-privadas se han caracterizado por un convenio de largo plazo entre el Estado  y el sector privado para la ejecución de un proyecto específico o brindar un  servicio público, donde el sector privado asume un riesgo importante, la gestión de la obra o servicio de la misma estableciendo mecanismos de recuperación del financiamiento y niveles de beneficios.

En el 1998 International Business Leaders Forum, definió las alianzas público-privadas para el desarrollo, como colaboraciones voluntarias a través de las cuales individuos, grupos u organizaciones se ponen de acuerdo en trabajar conjuntamente para cumplir una obligación o llevar a cabo una iniciativa específica; compartiendo los riesgos, así como los beneficios, y revisando la relación regularmente siempre que sea necesario.

Durante todos estos años las APP han sido una  estrategia adoptada por  los Estados para poder suplir sus necesidades de ejecución de importantes infraestructuras de servicios públicos, permitiéndoles obtener los recursos financieros y técnicos para realizar grandes proyectos que demandan de una rápida respuesta estatal, desarrollando modernos esquemas tecnológicos, indispensable para los ciudadanos tales como: sistemas de transporte colectivos metros, energía, agua y  saneamiento ambiental.

El modelo permite aprovechar  las experiencias sector privado, que unidas a la del sector público, diseñan  modelos de gestión efectivos. La alianza se da en el contexto de una estrategia ganar-ganar, en la cual gana el Estado al realizar los proyectos para los cuales no cuenta con los recursos suficientes. Gana el sector privado al invertir en áreas que le garantizan el retorno de su inversión e igual gana la gente porque mejora su calidad de vida.    

Como todas las actividades de la vida las APP tienen sus desafíos por superar por ejemplo, un convenio estructurado y negociado de forma incorrecta, al igual que los excesos de renegociaciones de contratos  originales durante el proceso de ejecución, pueden tener consecuencias negativas resultando perjudiciales para el Estado.

Se requiere que se establezcan mecanismos legales y transparentes; seguir fortaleciendo nuestras instituciones, y diseñar contratos apegados a las  mejores normas éticas sin perjuicio de ninguna de las partes.

 

En América Latina tenemos decenas de ejemplos de modelos de APP,  experiencias que debemos tomar de referencia, tomando las positivas y mejorarlas, y las negativas verla como aprendizajes, experiencias y errores que no debemos cometer.

En el País, recientemente el Presidente Danilo Medina desde la Presidencia de la República lanzó el proyecto Dominicana Limpia. Iniciativa que contará con la participación del gobierno central, los gobiernos locales y el sector privado con el objetivo de hacer uso correcto de los desechos sólidos que se producen el país para ser convertidos en fuentes de generación de riquezas.

En la República Dominicana, al igual que el resto de la región, tenemos demanda de obras y de proyectos sociales necesarios para el desarrollo; pero el gobierno no cuenta con los recursos necesarios para la ejecución de los mismos. Es de prioridad nacional que desde el Estado con el concurso del liderazgo empresarial del país, se pueda articular una estrategia para crear un modelo de APP que nos permita como sociedad dar respuestas satisfactorias, inmediatas y eficientes a las necesidades de infraestructuras y servicios públicos de la gente, y con esto impactar y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

JPM
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Juan Delancer
Juan Delancer
5 Años hace

Excelente articulo. Estoy de acuerdo con ese tipo de políticas para el desarrollo de un país.

Juan Delancer
Juan Delancer
5 Años hace

Exacto. Muy atinado articulo.