NUEVA YORK.- Esta ciudad cuenta ya con un servicio de transporte de ida y vuelta a sus aeropuertos internacionales con la modalidad de puerta a puerta.
Ha sido implementado por la mpresa Ugo Shuttle que preside el dominicano Carlos de la Torres, quien hizo su su presentación oficial la noche de este martes en un reconocido restaurant del Alto Manhattan.
De la Torres y Erick Reyes, director de publicidad de la referida empresa, ofrecieron los detalles de operatividad de las primeras 12 unidades que, en principio, transportarán a los aeropuertos J. F. Kennedy y La Guardia, y para el próximo primero de junio al Newark Liberty.
Los vehículos recogerán en el hogar de las personas que realicen sus reservaciones en Harlem, Washington Heights, Inwood y el Bronx. Sus unidades poseen WIFI, televisores, música y compartimiento para maletas. A cada pasajero les permiten llevar dos maletas gratis.
Ugo Shuttle busca llenar un vacío ya que las cinco empresas que ahora transportan a los aeropuertos no ofrecen la misma amplitud de territorio y comodidad.
Para acceder a dicho servicio las personas pueden reservar desde Nueva York vía telefónica al 212-288-7400, por la aplicación gratuita de dicha empresa o por su página web ugoshuttle.com. Para regresar desde Santo Domingo al 829-946-8239, con un costo que inicia en los 20 dólares por persona.
sp-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
El Conjunto Quisqueya estrena el merengue “Mi viejo Papá”
Banco Popular financió 3,667 viviendas en 2025; lidera crédito
Dominicano Reynaldo López es movido al bullpen de los Bravos
Autobuses de la OMSA y fallo en el Metro
Reflexiones políticas, sociales y municipales
Wolmer Murillo se corona campeón en Tour Canita de Golf
Asociación de Bancos reconoce labor del Ministro de Turismo
Manny Cruz logra primer disco oro con “Las puertas del cielo
MIAMI: Consulado reconoce a diseñadora dominicana
El triste legado de Jesús Vásquez Martínez en NY (OPINION)

