MADRID.- Los restos del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo deben estar en el lugar donde nació, en la ciudad de San Cristóbal, República Domincana.
Tal es el criterio del periodista y abogado William Alcántara, quien visitó el mausoleo de la familia Trujillo en el cementerio de El Pardo.
Alcántara, presidente del Clúster Turístico de San Cristóbal, explicó que tener los restos de Trujillo en esa ciudad beneficiará el flujo turístico y «permitirá convertir el lugar en espacio para el análisis de lo que fue esa dictadura tanto en lo bueno como en lo malo».
Preciso que «sería un atractivo adicional que tendría la ciudad de San Cristóbal para que los turistas la puedan visitar y conocer lo que fue la dictadura de Trujillo, sus luces y sus sombras».
Los restos de Trujillo fueron llevados tras su muerte el 30 de mayo de 1961 a un mausoleo en la Iglesia Nuestra Señora de la Consolación, de San Cristóbal, y en noviembre de ese año fueron transportados al exterior por su hijo mayor.
Originalmente estuvieron en el cementerio de Pere-Lachaises en París, pero en el 1970 fueron traslado a El Pardo Mingorrubio, Madrid, España donde reposan junto a los de su hijo Ramfis.
Alcántara recordó que San Cristóbal fue declarada recientemente Provincia Ecoturistica por la Ley 40-23 y se espera que inicie un proceso de desarrollo como destino turístico.
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
El “sueño dominicano” es irse (OPINION)
Reforma policial sin resultados
Estudiantes de RD participarán en programas en Kenia y EE.UU.
La ruta legal de un proyecto inmobiliario (OPINION)
El Cantor del Yaque y Juana Núñez (OPINION)
Maestría japonesa para salvarte en un terremoto
PLD y Fuerza del Pueblo: campaña con esta desgracia (OPINION)
¿Dónde está el programa de gobierno de Abinader? (OPINION)
El verdadero tiguere (OPINION)
La hipótesis de Miami: cuando la geopolítica habla en voz baja


