Primero fue la dificultad de sus clientes para que le aceptaran el carnet en laboratorios, renuentes porque el Seguro Nacional de Salud (Senasa) tarda demasiado en pagar. Luego el grito de los centros médicos por la misma razón, el más malapaga, fue definido por la Asociación de Clínicas.
Cuando la seguidilla abarcó al área de medicamentos, ahí sí que fue el crujir de dientes, porque el mal que lo corroe está generalizado, ya no era segmentado como en los dos renglones anteriores. Todas las farmacias dicen lo mismo, la espera es larga y presencial.
La prohibición de despachar a domicilio sigue firme, pese a que la entidad lo niega. Las expendedores alertan que el procedimiento puede tardar hasta dos horas y así los clientes de la Administradora de Riesgos de Salud, que con ese nombre todas dejan claro que no son aseguradoras, deciden si aguardan o compran “por fuera”.

Claro, están críticos los que no tienen con qué pagar el costo de esos fármacos y confían en el respaldo de su ARS, con todo su derecho.
La calamitosa situación es para llenar páginas completas de periódicos y de forma lamentable, da desgarradores reportajes gráficos. El atropello es escandaloso.
Con el rechazo en algunos laboratorios, los usuarios iban a otro, con el cese de las consultas y hospitalización, igual, aunque no deja de ser molesto cambiar de especialista, de establecimiento o pagarlo “privado”.
Irrita la falta de cobertura, la negación de un servicio pagado puntual. No hay forma de que el afiliado incumpla y la razón de ese descalabre tampoco es que lo haga el empleador. Si así fuese, hace rato lo vociferara Senasa, que lo único que hace es negar la debacle.
En lo que “el nuevo” ordena la casa, que ojalá lo haga, los afectados de siempre, los infelices, siguen engullidos por un sistema abusivo, con falencias cuya responsabilidad nadie asume.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
El artificio de la coacción: cuando la fiscalía tributaria secuestra las garantías
Cecilia García vuelve: «Perdida Mente» en el Teatro Nacional
Gonzalo realizará encuentros este sábado en Santiago
Trump: “La narrativa del control” y “La fuerza del relato”
Llama a empresarios de la RD a mantener “la coherencia ética”
R. Dominicana toma ventaja sobre Egipto en la Copa Davis
La evolución de la prostitución
BOSTON: Condenan pandillero RD por intento de asesinato
PENSILVANIA: Dominicano se declara culpable estafa ancianos
El oficio de informar sin sala de redacción (OPINION)

