Correo en Manhattan llevará nombre de la dominicana Normandía Maldonado

NUEVA YORK.- Este sábado 7 de agosto quedará inscrito en una oficina de correo en Nueva York el nombre de una dominicana honorable, que por más de seis décadas inscribió su nombre en el crecimiento de Estados Unidos, la folclorista y profesora de baile Normandía Maldonado.

La pionera del folklore dominicano en el exterior oriunda de Santiago y fallecida en 7 de febrero del 2019, nacida el 19 de febrero del 1929 en Santiago, República Dominicana, emigró a la nación americana como parte del elenco «Busquen a ese hombre» una película cubana producida por la Alianza Teatral Caribeña.

Posteriormente creó el grupo de baile «Las Mambos Ger» con su hermana Marina y sobrina Lili Maldonado.

Al regresar a la «Capital del Mundo» invitada por el Centro Cívico Cultural dominicano para representar a la delegación dominicana en el Desfile de la Hispanidad, por primera vez en el 1963, se integró al quehacer comunal y consiguió trabajo en el sector de la costura, en el que se especializó en varias áreas al tiempo de estudiar todo lo que podía aprovechar.

En septiembre del año 1966 fundó el Centro Cultural Ballet Quisqueya, con el que representó a su país en universidades y competencias folclóricas en diversos estados, ganando en una ocasión el primer lugar en Chicago .

Pausamos la historia para expresar: ¡Gracias! congresista Adriano, hijo agradecido de nuestra comunidad por la iniciativa y a los demás legisladores por el trascendental logro.

Por Normandía Maldonado, miembro fundadora fue que el primer, segundo y tercer Desfile y Festival Dominicanos, arrancaron desde el lugar escogido por el honorable congresista Adriano Espaillat, para perpetuar la obra trascendental de Normandía Maldonado, calle 165 entre avenidas Amsterdam y Audubon; la pionera del folklore dominicano en el exterior y cofundadora de muchas instituciones.

Por otra parte, también en la calle 165, entre las avenida Amsterdam y la calle Audubon está la iglesia Santa Rosa de Lima, misma que fue su parroquia. Al lado de esa iglesia, en un sótano (baseman), estaba el local en donde fundamos el Salón de la Fama Casandra Damirón, el verano de 1983.

Hay mucho más que destacar de la mujer con baja estatura física, pero con ilimitadas dimensiones de visión y accionar.

En el orden personal se casó con Mohandas Budhai, un pianista clásico de origen indio, criado en Cuba por ser hijo de diplomático, quien la respaldó y de cuya unión matrimonial nació Eudes Budhai, quien siguió los pasos de sendos padres.

Desde muy pequeño Eudes formó parte del Ballet Quisqueya, aprendió a ejecutar varios instrumentos, cantaba, formó su grupo musical pero, con la influencia y decisión de sus padres de que primero estaba el estudio. Se graduó de profesor y ha hecho varias maestrías, incluyendo una para principal en escuelas de educación especial.

Normandía y su esposo educaron a su sobrina Arelis como hija, adoptaron unos gemelos banilejos a quienes ayudaron a graduarse de médicos, así como a la niña Yesenia Budhai a quien también trajeron y graduaron en administración de empresas.

Normandía y su familia unida acudieron siempre a la iglesia, reuniones y recepciones de organizaciones como el Club Juan Pablo Durte, hoy Instituto Duartiano y el Salón de la Fama Folklórico Dominicano Casandra Damirón, en el que fueron elevadas más de sesenta figuras del arte y las letras y cuyos cuadros empotrados en las paredes del consulado dominicano desde su inicio en el 1983, fue desmontado por el pasado cónsul Castillo, sin plebiscito de la comunidad, dueña de las organizaciones cívicas culturales y deportivas.

Gracias a todos los que sepan justipreciar los aportes de los fundadores de la diáspora, como Normandía Maldonado, pionera y reina de nuestras raíces folklóricas y gracias a la profesora Xiomara Cabrera por mantener vivo ese legado, sin recibir ayuda económica de la ciudad ni de nadie.

Inyectan 11 millones de dólares al mercado cambiario de Haití

Puerto Príncipe, 5 ago -El Banco de la República de Haití (BRH) inyectó hoy 15 millones de dólares al mercado de divisas en un intento por contener la depreciación de la moneda nacional (gourde).

La principal entidad financiera del país indicó que el monto se distribuye y vende de acuerdo con las condiciones establecidas por el BRH.

Desde el pasado año la instancia fijó el margen de ganancia de los bancos comerciales en la compra y venta de dólares, sin embargo, muchas de sus sucursales expenden solo una cifra muy limitada y en ocasiones declinan la venta.

Por su parte, en el mercado informal el precio puede superar los 15 puntos porcentuales.

En su más reciente nota sobre política monetaria, el BRH admitió que la moneda nacional perdió un 12,9 por ciento de su valor de marzo a junio pasado, a pesar de que las remesas, consideradas la mayor fuente de divisas del país, aumentaron durante el mismo periodo.

En el semestre anterior, de septiembre de 2020 hasta marzo último, el gourde se desplomó un 18,87 por ciento, mientras durante el periodo el BRH inyectó 346 millones de dólares al mercado cambiario y destinó otros 308,4 millones de dólares al pago de la importación de productos petroleros.

Además de la pandemia de la Covid-19 y las recurrentes crisis sociopolíticas que limitan la estabilización del tipo de cambio, Eddy Labossiÿre, presidente de la Asociación de Economistas, culpa a la especulación e intereses privados en la depreciación del gourde.

Por su parte, otros expertos como el financista Joseph Harold, señalan la escasa producción nacional, y apuntan a una incongruente ley de finanzas anual.

ga/ane

PL-206

BARCELONA: Detienen dominicana por maltratar a su nieto de dos años

BARCELONA.- Una dominicana de 43 años fue detenida en Barcelona por pegar y maltratar a su nieto de dos años en plena vía pública y también por intentar golpear a los agentes durante su detención.

Los Mossos d’Escuadra informaron que los hechos sucedieron alrededor de las 14:30 horas del martes, después de que una persona alertara al teléfono 112 de que una mujer estaba pegando y gritando a un niño de corta edad en la terraza de un bar de la calle Muntaner de la capital catalana.

Cuando agentes de los Mossos llegaron al lugar, la mujer continuaba abroncando al menor e intentó golpear a los policías que le recriminaron su comportamiento.

Finalmente, los policías detuvieron a la mujer por los delitos de maltrato de menores y atentado a los agentes de la autoridad.

La agresora fue trasladada a dependencias policiales y el niño a un centro sanitario, donde se comprobó que no sufría lesiones graves.

MEXICO: Cantante dominicano Henry G. brinda mensaje de fe

YUCATAN, México.- “Falsos amigos” es la canción que el dominicano Henry G. promueve como su nuevo sencillo, el cual forma parte del álbum “AMC Reloaded” que debió lanzarse a principios de 2020, pero que por la pandemia tuvo que “guardar reposo” para nutrirse con nuevos tema.

Henry, de 43 años de edad y una trayectoria de 20 en el mundo de la música —quien tiene el récord Guinness de la canción más extensa, “El manifiesto” (2017), ya que dura casi tres horas y media y contiene 64,000 palabras— regresa a la escena musical con “AMC Reloaded”, la décima producción de su carrera y con la que buscará llevar un mensaje de fe y esperanza al mundo a través del estilo hip hop, característico del cantante.

Henry G. (El Decano) explicó que este tiempo de pandemia, de limitada movilidad y confinamiento, le resultó propicio para dar rienda suelta a la creatividad.

“AMC Reloaded”, durante casi año y medio, se alimentó de nuevas propuestas y ahora tiene 12 canciones y un “bonus track”.

El concepto “AMC Reloaded” surge de todo lo que se conjuga dentro de esta producción, ya que “A” (Antillana) se refiere a los ritmos caribeños que predominan en las canciones, “M” a que son canciones movidas por que son el “Motor” del álbum y como son temas que el intérprete canta con otros artistas se colocó la “C” de “Company”.

El artista comentó que la crisis del Covid lo obligó a migrar a los formatos de plataformas digitales como única opción para dar a conocer su trabajo, algo que paso a paso está abriéndole camino en el competido mercado de la música latina que tiene como puerta de entrada el mercado mexicano.

Henry G. recordó que Dios es para él elemento obligado de su obra, pues es la esencia del ser humano.

Sobre “Falsos amigos” el artista comenta: “Una ocasión escuché la frase ‘a los amigos hay que tenerlos cerca y los enemigos más cerca’, eso me pareció genial, así que quise inmortalizarlo en una canción, que de alguna forma narra la historia que vivió Jesucristo con Judas; pero que además todos hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas”,

El álbum contiene diversas expresiones musicales por lo que escucharemos ritmos como Caribe, funk, hip hop, reggae, electrónica y ritmos afroamericanos. Aunque la industria musical podría colocarlo en el género tropical-fusión o alternativo, Henry prefiere denominarlo post-urbano.

La producción fue dirigida por Mervin Rijo, Raniero Palm y Mr. Veny quienes han trabajado con artistas como Ruben Blades, Alex Campos y Yuri entre otros. Conserva el estilo hip hop característico de Henry G.

Además de “Falsos amigos”, hasta el momento, llevan dos sencillos promocionados de éste álbum: “Ajualá”y ”Tató!”.

Recordó que el lanzamiento del álbum será el 1 de septiembre, en las tiendas virtuales de música y en las redes sociales, así que Henry le pide a sus seguidores estar pendientes de este material que seguro les encantará.

“Debido a la pandemia aún no podemos dar shows como lo hemos planeado, pero ya tenemos propuestas en México, Colombia, Chile y Ecuador, y con la ayuda de Dios, creo que las estaremos llevando al cabo de la mejor manera posible”, mencionó.

Gobierno haitiano y senadores discuten retorno a institucionalidad

Puerto Príncipe, 5 ago – El primer ministro haitiano Ariel Henry se reunió hoy con representantes del Senado y acordaron la urgencia del retorno al orden institucional y democrático, así como el restablecimiento de la seguridad para realizar elecciones.

Como parte de sus encuentros con diversos sectores en aras de un diálogo nacional, el jefe de Gobierno también reiteró su intención de renovar lo antes posible el proceso electoral para dotar al país de un personal político «legítimamente electo».

El presidente de la Cámara alta, Joseph Lambert, expresó en las redes sociales, que también discutieron sobre la necesidad de una eficiente administración del Estado y anunció que las conversaciones entre los dos poderes continuarán.

Desde enero de 2020, la Asamblea Nacional (parlamento) perdió a todos sus diputados y a dos tercios de los senadores, luego que vencieran sus mandatos sin realizar elecciones legislativas.

El poder judicial permanece acéfalo tras el fallecimiento de su presidente René Sylvestre a finales de junio, en un momento en que la corte suprema del país funcionaba de manera irregular por solo contar con la mitad de sus miembros.

Ante este panorama, muchos de los críticos de la administración de Henry aseguran que la nación sufre de un vacío institucional, que se agudizó luego del magnicidio contra el presidente Jovenel Moïse, aunque rechazan celebrar sufragios en estas condiciones.

Varias plataformas políticas y sociales, entre ellas, el Sector Democrático y Popular o el partido gobernante Tet Kalé proponen la formación de un nuevo Gobierno, integrado por un presidente provisional y un primer ministro, e instaurar una transición larga en el país para revivir las instituciones estatales.

Luego de la administración transitoria podrán celebrarse elecciones, señalan estas estructuras.

No obstante, Henry insistió que los comicios y el estado de derecho son innegociables, y sugirió que los sufragios se realizarán antes de que concluya el año.

msm/ane

PL-243

OPINION: Compromisos gobierno-Leonel 

Luis Abinader y Leonel Fernández formalizaron  alianzas, en la contienda del pasado 5 de julio de 2020,  en unas doce provincias en los niveles legislativo y municipal. Gracias a ese acuerdo la Fuerza del Pueblo tiene hoy varios senadores que resultaron electos con los votos  de perremeístas y miembros de organizaciones aliadas.

Sin embargo, una fuente de entero crédito, asegura que en el tramo final de la campaña, cuando ya  estaba consciente que sus posibilidades de triunfo se reducían a cero, el expresidente Fernández otorgó ayuda económica al candidato presidencial del PRM, pero una de las condiciones establecidas fue que no se cancelen peledeístas de la administración pública.

Ante una nómina pública abultada en los últimos 16 años de gobiernos peledeístas, para estimular el clientelismo político, la única forma de crear espacios para los militantes del PRM, de entidades aliadas y de movimientos de apoyo, era mediante el despido de servidores públicos, los cuales siguen en un 90% al PLD y a la Fuerza del Pueblo. Se estima que solo un 10% de perremeístas han logrado insertarse en puestos estatales,  por iniciativas propias de funcionarios que sienten tener compromisos.

Las pocas cancelaciones registradas en instituciones públicas siempre han tenido el rechazo de la Fuerza del Pueblo. Nunca lo ha hecho Leonel Fernández directamente, pone a Radhamés Jiménez, antiguo procurador general de la República, y a otros dirigentes.

Ante los procesos judiciales iniciados por el  Ministerio Público, contra familiares y antiguos miembros del entorno de Danilo Medina,involucrados en actos de corrupción pública, el presidente Abinader decidió honrar el compromiso hecho en campaña con Leonel Fernández y de esa manera no abrirse dos frentes políticos simultáneamente.

La persecución judicial contra personajes de la gestión de Medina parece haber fortalecido los vínculos entre Leonel y Luis. El desgaste de imagen que ha tenido el PLD y, particularmente, Danilo le ofrecen cancha abierta a Leonel Fernández y a la Fuerza del Pueblo, entidad política que se ha constituido en un refugio de peledeístas asustados o que temen ser apresados.

Además, el deterioro de la imagen del PLD, genera disgustos y pesimismo en muchos dirigentes del PLD  y los motiva a juramentarse en la Fuerza del Pueblo. La dirección del PLD ha lucido incapaz de detener la hemorragia  de  seguidores que se pasan a la Fuerza del Pueblo. Mientras se da esa situación, muchos dirigentes del Comité Político vienen abogando, por los bajos, por una alianza futura con Leonel Fernández.

Por otro lado, la alta aprobación que algunos estudios de opinión otorgan al presidente Abinader en gran medida descansa al trabajo realizado por el Ministerio Público. Todo indica que el grueso de la población aprueba el combate a la corrupción pública y a la impunidad, dos males que nunca antes autoridades de la Procuraduría General de la República enfrentaron como en la actualidad.

Luis Abinader ha contribuido a inhabilitar moralmente a Danilo Medina y a Leonel Fernández le satisface sentirse líder de todos los peledeístas, procurando  unificarlos en torno a su figura con miras al lejano 2024, donde buscará por cuarta ocasión la Presidencia de la República.

Abinader honra al “pie de la letra” los compromisos con Leonel Fernández, un hombre poderoso en la presente gestión gubernamental, con comunicación directa con palacio.

Mientras esa parte se cumple, el malestar es creciente entre dirigentes del PRM, cuya esperanza de insertarse en el Estado cada vez es menor. Ese es un tema vedado entre funcionarios del presente Gobierno, por mandato del propio presidente.

El primer pretexto usado por Luis Abinader, ante dirigentes y militantes del PRM de la provincia Santiago, fue que el “Estado no es un botín”, lo que muchos interpretaron como una declaración para consumo de la prensa de parte de un primer mandatario que no está en politiquería. Pero al pasar varios meses, sin que haya respuestas a los reclamos partidarios, el jefe de Estado entonces apeló al alegato de la necesidad de que los perremeístas se preparen académicamente para poder optar por posiciones públicas.

El próximo día 16 el presidente Abinadercumplirá un año al frente de la Presidencia de la República. Es la primera vez en la historia social dominicana que un jefe de Estado gobierna sin la gente que hizo posible su triunfo electoral, lo que ha motivado a muchos a calificarlo de ingrato. Empero, ninguna persona es ingrata por ser ingrata, la ingratitud es una cualidad que tiene su origen en el egoísmo y el egoísta solo piensa en sí mismo. (En Google aparece una montaña de documentos que exponen las cualidades o características del egoísta).

Los políticos ingratos usan en campaña a sus seguidores, al llegar al poder procuran nuevos aliados o servidores, pues las circunstancias son otras.

Analistas políticos se han referido a la conducta del presidente Abinader y argumentan que de esa manera solo podrá gobernar cuatro años, en vista de que carecerá de una fuerza propia sólida que lo sustente en su intento de reelección para el 2024. Hay quienes llegan más lejos: Abinader podría tener problemas inclusive para lograr la candidatura presidencial por su partido, donde en cualquier momento se desatará una crisis.

Hay quienes sostienen la hipótesis, ante la forma política del presidente manejarse, que solo busca gobernar cuatro años y pasar el poder a Leonel Fernández. Es cierto que Fernández ha crecido y podría seguir creciendo, pero no deja de ser un político de alto rechazo en el electorado, con un techo rígido,  porque gobernó doce años con la prevalencia de alta corrupción pública, autor original del secuestro de las instituciones y no dio solución a ningún problema estructural desde el punto de vista social.

La alianza que sostienen Luis y Leonel, opinan algunos, terminaría afectando a los dos. A Leonel: porque no se puede ser oposición y gobierno simultáneamente y está inhabilitado moralmente para formular críticas al Gobierno. Y a Luis: porque todos aquellos que lo apoyaron abogaban por un cambio, no votaron por Leonel, por  Macarrulla ni por la oligarquía dominicana. Para colmo se ha dejado al mismo personal en la administración pública, se han ratificado a las bocinas comunicacionales y la Cancillería sigue siendo un arrabal repleto de botellas.

JPM

Guillermo Moreno cuestiona eficiencia de Agricultura con la peste porcina

SANTO DOMINGO.- El presidente de Alianza País, Guillermo Moreno, afirmó que el Ministerio de Agricultura no atendió el llamado que por meses fue hecho para que ejecutara un levantamiento sobre la situación de cerdos que estaban muriendo sin ninguna razón aparente.

Opinó que «esta ineficiencia de Agricultura le saldrá muy caro al país, pues serán muchos los miles de cerdos que habrán de sacrificarse” debido a que la peste porcina africana ya se encuentra en el Distrito Nacional y once  provincias.

Agregó que serán muchos los productores que irán a la quiebra, especialmente los pequeños y medianos.

“Hubo que esperar que el servicio de inspección de sanidad animal y vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos informara el pasado 26 de julio la presencia de la peste porcina africana en el país para que las autoridades dominicanas reaccionaran”, expresó.

Agregó que, mientras el presidente Luis Abinader se empeña en la promoción del turismo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) se vió en la obligación de alertar a los países de la región para que adopten medidas de prevención y control respecto de las personas y objetos provenientes de República Dominicana.

Valoró como “una buena noticia» que el Gobierno se haya comprometido a pagar a los productores, a precio de mercado,  los cerdos que se sacrifiquen, pues puede evitar la ruina total de miles de éstos

of-am-sp

Tilda de politiquería que Gobierno haya proclamado el «éxito» del año escolar

SANTO DOMINGO.- Un exministro de Educación y actual dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) calificó de acto de «politiquería» que el gobierno haya proclamado que fue exitoso el año escolar recién finalizado.

Melanio Paredes opinó que «esto podría hacerle un gran daño a la generación de niñas, niños y  jóvenes que en definitiva son perjudicados» por el hecho de que el país no cuenta con  una oferta educativa adecuada.

“El que las autoridades hayan podido al menos continuar el ciclo escolar de los alumnos no les da patente de corso para decir que el año escolar fue exitoso”, indicó.

Recordò que por mandato de su dirección una comisión de este partido entregó a los directivos del Consejo Económico y Social una misiva mediante la cual cuestiona que se haya clausurado formalmente el período lectivo sin antes haber sido evaluado.

Paredes, quien es  miembro del Comité Polìtico del PLD, criticó asimismo que en presencia del presidente Luís Abinader se haya hecho el “anuncio ampuloso” de que se volverá a la  presencialidad absoluta de la docencia en aulas el próximo mes de septiembre.

Indicó que el PLD ha estado demandando una eficiente inversión del 4% del presupuesto nacional que fue establecido a principios de la primera gestión de gobierno de Danilo Medina.

of-am-sp

La Academia Dominicana de la Lengua no ha sido incorporada legalmente 

POR DIOGENES CESPEDES

1. El artículo XIII del Reglamento de la Academia Dominicana de la Lengua (ADL), correspondiente de la Real Academia Española desde el 2 de enero de 1932, titulado “Disposición transitoria”, ordenó al presidente de la corporación, monseñor Adolfo Alejandro Nouel, lo siguiente: “El presidente de esta Academia Dominicana de la Lengua, queda facultado para solicitar la incorporación de la misma, de conformidad con la Ley sobre Asociaciones que no tengan por finalidad un beneficio pecuniario, de fecha 26 de julio de 1920 (Gaceta n.º 3139), y para cumplir con las formalidades legales subsiguientes, Ciudad Trujillo, R. D., 31 de julio de 1939.” (Boletín de la ADL, año 1 n.º 1. 12 de octubre de 1939, p. 51).

2. A 82 años del acto oficial de instalación de la ADL en el local de la Casa de España de la calle padre Billini, ninguno de los presidentes, y luego directores, que tuvo, y ha tenido la ADL, cumplió con este mandato obligatorio, razón por la que afirmo categóricamente que nuestra corporación existe de hecho, pero no de derecho, por lo cual es un fantasma que, no obstante, recibe dineros públicos desde aquel lejano día en que el brigadier Rafael Leónidas Trujillo. presidente de la República, ordenó que así fuese, hasta hoy, sin que hasta la fecha haya sido dicha institución reconocida por el Poder Ejecutivo, a pesar de haber sido fundada el 12 de octubre de 1927.

3. Cuando Guillermo Piña Contreras revisó los decretos del Poder Ejecutivo desde 1930 hasta hoy, me comunicó la información de que la ADL no había sido incorporada hasta hoy por ningún decreto. De inmediato, le dirigí una comunicación al Dr. Antoliano Peralta Romero, Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo, con el objeto de que me certificara si desde 1930 hasta hoy había emanado del Poder Ejecutivo algún decreto de incorporación de la ADL por parte del Poder Ejecutivo.

He aquí la escueta respuesta del Dr. Peralta Romero: “Estimado amigo: tengo a bien informarle que hasta el momento en la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo no hay constancia de que se haya dictado decreto alguno relativo a la incorporación de la Academia Dominicana de la Lengua.” (Carta de 3 de julio de 2021).

4. Ese Rafael Leónidas Trujillo, sí, ese mismo, condenado sin apelación por los historiadores dominicanos contemporáneos a causa de la implacable dictadura que instauró sobre un montón de cadáveres y de las libertades públicas a partir del golpe de Estado del 23 de febrero de 1930 en contra del anciano Horacio Vásquez y que duró hasta el 30 de mayo de 1961, día de su asesinato.

Sí, ese mismo dictador sobre quien no se han cumplido las proféticas palabras de Américo Lugo acerca de lo que es la historia inmediata, asistió, en su calidad de presidente de la República, aquel 12 de octubre de 1932, a la instalación de la ADL y pronunció un “conceptuoso” discurso, según los ditirambos de los trujillólogos de la época, en el que se comprometió a dotar de fondos a la institución para su funcionamiento.

Lo más probable es que el discurso fuera redactado por Max Henríquez Ureña o por uno de esos áulicos a quienes les correspondía siempre el cargo de Secretario de Estado de la Presidencia. (El discurso del Jefe está insertado en el Boletín número 1 ya citado, pp. 29-30).

5. En tal virtud, y dada la verdad irrefragable de la falta de incorporación o reconocimiento de la ADL por parte del Poder Ejecutivo, invito a los académicos de número a firmar, junto con los miembros del “Grupo ‘Pedro Henríquez Ureña’ por el Rescate y Adecentamiento” de la ADL a firmar, dirigida al director Bruno Rosario Candelier, una solicitud de convocatoria formal a una asamblea del pleno de la institución con el único y expreso objetivo de reformar los Estatutos de 2002, únicos válidos legalmente, ya que la reforma de 2006 se hizo sin asamblea del pleno, convocatoria que se hará con el único y expreso motivo de aprobar, primero, el Acta de instalación de la Academia como tal y, en segundo lugar, elevar una instancia ante el Poder Ejecutivo para que apruebe el reconocimiento de la ADL como una institución de derecho público de acuerdo a los que estatuye la Ley 122-05 sobre Asociaciones sin Fines de Lucro, tal como se hizo con el reconocimiento de la fraterna Academia Dominicana de la Historia mediante decreto 42-14.

Para que la asamblea del pleno de académicos de número tenga fuerza estatutaria se necesita solamente la firma del 10 por ciento de los académicos de número activos. Quienes estén de acuerdo con esta solicitud de convocatoria, favor de enviar una comunicación en este sentido al suscrito alcorreoelectrónicosiguiente:diogenes.cespedes@gmail.com

6. Esta convocatoria es una labor patriótica y cultural de primer orden, porque la patria está incluida en la lengua a través del discurso. Sin la existencia del español dominicano no existimos como dominicanos y a lo más que llegaríamos, en la escala de la naturaleza, si perdiéramos la facultad de hablar el español, es a equipararnos con los animales de la selva.

7. Somos los académicos de número, con nuestro trabajo intelectual y con nuestro compromiso ético, los que prestigiamos a la ADL. A pesar del apoyo oficial brindado por el dictador Trujillo a las academias, al Ateneo Dominicano, al Instituto Trujilloniano, a la Universidad de Santo Domingo y a cuanta institución cultural lo solicitara, nuestra ADL vivió una vida tortuosa en la era de Trujillo.

Primero se alojó, arrimada a la Casa de España; de ahí se mudó a la Universidad de Santo Domingo, posiblemente adherida, como rémora, a un aula cualquiera de la antigua Facultad de Filosofía y Letras. En 1941, la ADL se propuso “gestionar” que la Academia fuera“trasladada a un local más adecuado.” (Boletín 4, p. 46).

En ese mismo Boletín (pp. 4-5), el presidente de la ADL, Cayetano Armando Rodríguez, le dirigió una carta a Trujillo el 14 de noviembre de 1939 informándole que “la institución ha venido llevando vida languideciente por la falta absoluta de recursos (…) Solicita, pues, vuestra también hija espiritual, cualquier subvención que le permita sostenerse y llenar los altos fines culturales y cívicos que se propone y que movieron a su fundación”.

De ahí volvió a la Ciudad Colonial hasta que Balaguer, miembro de dicha corporación, y con la buena voluntad del arquitecto Eugenio Pérez Montás, la alojó en el espacio que hoy comparte, calle Mercedes 204, con la Academia Dominicana de la Historia, la de Medicina y otras entidades.

Pero todavía en junio de 1941, en el Boletín número 4 (p. 40), el secretario vitalicio, Federico Llaverías se dolía de que la ADL no había sido incorporada. Los efectos devastadores de la Segunda Guerra Mundial y los afanes de Trujillo para reelegirse en 1942, así como el activismo social de las mujeres para lograr el voto y el reconocimiento de sus derechos políticos provocaron, quizá, la desidia y el olvido de la tarea que le había sido encomendada a los presidentes de la ADL: incorporarla como una institución sin fines de lucro.

Ese Rafael Leónidas Trujillo, sí, ese mismo, condenado sin apelación por los historiadores dominicanos contemporáneos a causa de la implacable dictadura que instauró sobre un montón de cadáveres y de las libertades públicas.

síntesis
§ 8. Pero de lo que no se olvidaron jamás los académicos de número de la ADL y los activistas de la ideología propagandística de la dictadura fue el proponer la candidatura de Rafael Leónidas Trujillo Molina como miembro de número de la institución.

Me propongo realizar una modesta investigación de los pormenores y detalles de este acontecimiento que convirtieron a un analfabeto funcional en colega de todos nosotros y quien, aunque con el título de electo, figura en el diccionario de la Real Academia Española como el académico don Rafael Leónidas Trujillo Molina (página XVIII de la edición del DRAE de 1956).

El Generalísimo “aparece como miembro correspondiente de la Corporación junto a otros intelectuales dominicanos”. (Véase Lino A. Romero. Trujillo: El hombre y su personalidad. Santo Domingo: Búho, 2006, p.361-364). Me propongo investigar quiénes llevaron la voz cantante con semejante iniciativa o quiénes movieron el asunto bajo cuerda; si el dictador pronunció su discurso de ingreso y dónde se encuentra publicado, quién pronunció el discurso de recepción del nuevo “académico de número”, a pesar de que este no cumplía con los requisitos que se exige para ser miembro de número, cuales son, mutatis mutandis, casi los mismos que exigen los Estatutos de 2002: “… servir o haber servido una cátedra de gramática o de filología en un establecimiento de enseñanza secundaria o superior, o haber publicado notables obras o trabajos gramaticales o literarios…” (Boletín 1, p. 48); y, en fin, todo el alboroto que se armó en torno a esta payasada, a este nuevo académico y la recepción que produjo el evento en los medios de comunicación de la época (sobre todo en los periódicos La Nación, El Caribe y las revistas de circulación en la Capital y el interior) y también el eco de la prensa en el plano internacional.

Si el académico electo Trujillo no pronunció su discurso de ingreso a la ADL, todo fue una pantomima propagandística para consumo del extranjero, razón por la que no merece entonces este asunto ninguna investigación, porque quien no pronuncia su discurso de ingreso a la ADL no es académico de la institución.

Para culminar esta saga, le seguiré la huella a Trujillo a través de los Boletines de la ADL desde 1956 en adelante. Cosas veredes, Sancho.

JPM

Temas de San Cristóbal: Metamorfosis de Juanico (cuento)

Conocí a Juanico una de esas tardes de otoño en que coinciden y se mezclan la lluvia y la tristeza. Llovía desde la mañana, con esa inconstancia desesperante de amagar y no dar. Como a las tres de la tarde se despejó el cielo y aproveché para salir. Para entonces, él era empleado del Tribunal de Primera Instancia de San Cristóbal, y yo un muchacho de unos diez años, que caminaba por las calles del pueblo curioseando, con pantalones cortos y muchas veces descalzo.

Era la época en que la gente manifestaba su odio hacia los Trujillo y a quienes durante su régimen cometieron abusos y crímenes, con acciones muchas veces exageradas. Había que comprender que no era fácil callarse y estarse quieto después de haber permanecido 31 años maniatados y en silencio.

Esa tarde se juzgaba a un colaborador del régimen que no tuvo tiempo de huir al extranjero, o no consideró muy grandes sus pecados.

La sala de audiencias estaba llena. El público abarrotaba además los pasillos y el frente del edificio. Los que estaban afuera vociferaban a coro, entre otras cosas: «Paredón, paredón».

Con mi pequeño tamaño y delgadez evidente, pude desplazarme por entre las piernas de los adultos y llegar hasta la primera línea de bancas para el público, justo detrás del acusado. Al primer descuido de quienes la ocupaban, aprovechando mi menudencia, me acomodé entre ellos sin que lo notaran. Cuando descubrieron la forma en que me acomodé en la banca, ocupando un espacio mínimo en ella que en nada afectaba su comodidad, no se ocuparon de echarme, es más, ni siquiera protestaron.

Durante un buen rato me mantuve inmóvil, como si fuera un polizón, pero después que tomé alguna confianza, levanté la mirada y la dirigí hacia el frente. Ahí fue cuando lo vi y me dejó impresionado. Entró por la puerta que comunica la sala de audiencias con los despachos posteriores de los jueces y los fiscales, y levantó, al entrar, su brazo derecho. Simultáneamente hizo un movimiento suave de sube y baja con la cabeza. No dijo una palabra, pero los presentes, al parecer conocían de antemano las normas establecidas, o bien, entendieron el lenguaje de sus gestos y su mirada, y se pusieron de pie.

Después que el juez entró y golpeó el estrado con la maceta y dijo: -Se inicia la audiencia-, volvieron a sentarse con reverencia. Yo no recuerdo si durante la ceremonia me quedé sentado o me paré mecánicamente. Sólo estaba pendiente de Juanico. Llamó mi atención que el tipo usaba un bigote grande y tupido, sin llegar a ser descomunal. No era militar ni lo había sido, pero se mantenía tomando notas, con los hombros erguidos y conservando la rectitud de la espalda y la rigidez del porte.

No era hombre de gran estatura; podría decirse que su tamaño era el del promedio de los hombres de nuestro pueblo. No era grueso ni atlético, sino más bien delgado. Al decir delgado, quiero dar a entender que era casi flaco.

Vestía con humildad. No podía esperarse otra cosa del subalterno de un juez, que sólo gana el sueldo mínimo. Pero llevaba camisa blanca, una corbata aceptable y un saco modesto. Y todo muy bien planchado. Además, su ropa tenía apariencia de limpieza.

Yo me fastidié de oír alegatos que por entonces no entendía muy bien ni cautivaban mi interés y un par de horas después me fui a la casa sin saber en qué paró el juicio de aquel hombre cuyo nombre no recuerdo y a quien sólo vi de espalda. De todo aquel alboroto me grabé únicamente la imagen de Juanico, con un porte natural que muchos militares seguramente envidiaban.

El paso de los años y el interés por los juegos infantiles alejaron mi mente de Juanico. No volví a verle ni a saber de él, hasta una mañana, también de otoño, en que la brisa jugueteaba con las hojas amarillas caídas de los árboles, elevándolas y obligándolas a cambiar de lugar constantemente y seguir un camino sin rumbo fijo, inconstante y sin destino final.

DISCURSO EN EL PARQUE

Fue entonces cuando, por primera vez, oí su voz. Parecía tener la potencia de un trueno en miniatura. Estaba en el parque central, frente al cuartel de policías y hablaba gesticulando con energía, como los políticos cuando dicen sus discursos de campaña, como si le hablara a las banderas del cuartel que, en sus astas, se mecían indiferentes con el viento, como cóndores, sobrevolando los empinados picos donde esconden sus nidos.

Me senté en una banca próxima a donde él estaba y empecé a oírle. Extrañamente para mi, hablaba de los monumentos árabes en España.

– La mezquita de Córdoba -decía-, es un monumento importante, cuya construcción se inició en el siglo VIII, bajo el mandato de Abderramán I, y del que destacan sus 800 columnas de mármol.

-Sí, señores -repetía con énfasis-, dije 800 columnas de mármol, ni una menos. Eso es lo que se llama grandiosidad.

-En la Alhambra de Granada está el Patio de los leones. Diez leones misteriosos, sin ojos definidos, de piedra viva, parecen cargar la plataforma de la fuente, labrada con singular maestría. Por sus bocas, sale un chorro de agua, tímido. Arriba, corona la fuente, un chorro de agua fuerte, que se esparce con el viento y refresca a quienes se acercan sin temor a los leones inmóviles…

Yo me encontraba impávido en la banca, casi igual que la vez aquella cuando lo conocí en el Tribunal de Primera Instancia y no me atrevía a moverme, como si fuera un polizón. Oía con respeto sus palabras. Admiraba su erudición y, a veces, la potencia de su voz y la vehemencia de su énfasis, hacía que se erizaran los vellos de mis brazos.

Seguí oyéndolo hablar, anonadado, con un desconcierto absoluto.

-Garraud -dijo después, al cambiar de tema-, es el príncipe de la criminología lionesa, el que da mayores pautas para legislar, el verdadero creador del derecho francés moderno. Leedlo a diario, digo a los abogados actuales, que suben a estrados a improvisar sin fundamento. Leedlo, si queréis alternar con elegancia, con principios y con espontaneidad.

Lo que decía era interesantísimo, pero ya no era el mismo Juanico. Había cambiado muchísimo. Andaba vestido con una camisa de caqui, gruesa y de mangas largas. De su pecho pendían unos treinta medallones distintivos, que por su peso le obligaban a arquear la espalda. Los pantalones, también color caqui, terminaban cubiertos por unas medias deportivas que los envolvían, trayendo la imagen de un beisbolista. Los zapatos tenis, color blanco, remachaban la imagen de desfachatez.

Era un caso curioso. De la cintura hacia arriba parecía un Porfirio Díaz desvencijado, y de la cintura hacia abajo, hacía pensar en un beisbolista mediocre.

ENAJENADO MENTAL

– Pobre Juanico -pensé-, se volvió loco.

Esta impresión mía se reforzó cuando lo vi dirigirse a un arbusto y desamarrar una cadena que terminaba en una argolla gruesa. De la argolla pendían otras cinco cadenas, cada una de las cuales sujetaba un perro. Con la cadena principal en una mano, se dirigió a ellos, dándoles indicaciones en forma imperativa. Les hablaba por sus nombres.

– Faraón Primero, usted debe llevar la dirección. Sultán segundo, no quiero entretenimientos. Nada de ladridos, Faraón Tercero. Y usted, Sultán Séptimo, si quiere orinar, hágalo ahora, antes de que marchemos. No se me quede atrás, Faraón Octavo, marche al ritmo de los demás. Adelante Faraón Primero…

Y sin dejar de dar órdenes marchó tras sus perros, que llevaban collares con cascabeles, que sonaban a cada paso, alejando su imagen desvencijada de Porfirio Díaz. Cuando dejé de verlo, empecé a reflexionar.

Comprendo que haya buscado refugio en los perros, que se entienda con ellos. Es cautivadora su nobleza. Pero su caso no parecía una situación de identidad, sino un problema de personalidad. Sin dudas estaba loco.

Los detalles observados me crearon muchas interrogantes que debía despejar para seguir tranquilo. ¿Cómo fue posible que un hombre tan sosegado, tan meticuloso, tan formal, se enloqueciera? ¿Cuáles fueron esas presiones psíquicas tan determinantes, que su mente no pudo superar?. ¿Por qué se le permitía dar un espectáculo tan penoso, en vez de procurar su recuperación en una institución adecuada y atendido por personal médico especializado?

Me fui del parque arrastrando conmigo mi incertidumbre y mi pesar.

Empecé a preguntar a los amigos viejos y algunos familiares, ¿quién había sido Juanico y qué problema de salud mental lo afectaba?

Conocí su historia poco a poco, estructurando los datos que iba recabando, escuchando unos informes allí y otros allá; algunos como chismes, otros como quejas y los menos como burlas.

Juanico fue un muchacho inquieto del pueblo a quien la pobreza le impidió asistir a la universidad y hacerse abogado como había sido su sueño. Su pobre madre viuda, apenas conseguía para el sustento y no podía pagarle inscripciones universitarias ni costearle los pasajes. El lo sabía y por ello, no le hizo reclamos, sino promesas.

– Mamá -le dijo un día-, voy a buscar trabajo. Se que no podré asistir a la universidad y quiero ganar algo para ayudarla en los gastos de la casa.

Consiguió el cargo de alguacil en el Tribunal de Primera Instancia de San Cristóbal y se sintió feliz. Trabajar en esa área compensaba sus intenciones frustradas de hacerse abogado.

Mientras los demás salían corriendo tan pronto terminaba la jornada de trabajo, él se quedaba devorando los libros que llevaban los jueces para elaborar sus sentencias, y memorizando los expedientes de tanto leerlos. Tan pronto pasaron dos o tres años, no había juez, fiscal o abogado que no pidiera su «opinión autorizada» antes de tomar una decisión en un asunto judicial importante. Sólo que, para disimular la consulta, adornaban las preguntas requiriéndole lo que, sobre tal o cual cuestión, sabía o creía él que opinaba Garreaud.

Juanico se regocijaba con las consultas y contestaba las interrogantes con amplios escritos reflexivos, comentando no sólo la opinión de Garreaud, sino también la de otros jurisconsultos franceses.

La primera señal de desequilibrio que se le observó fue un lamento. Se quejó con el juez de que a empleados menos trabajadores y capaces se les incrementara el salario mientras que a él se lo mantenían congelado.

-Yo también tengo hijos, y debo comer -dijo al juez enojado- No lo tome a mal magistrado, pero a usted le consta que no sólo soy alguacil sino también consultante y por ello no recibo ninguna compensación. Comprenderá, además, que para saber lo que sé, debo comprar muchos libros, y lo hago con mi salario, porque no tengo otros ingresos.

A LA UNIVERSIDAD

El juez, queriendo salir del paso, no porque tuviera por él gran aprecio ni buenas intenciones, le dijo:

– Mire Juanico, yo creo que en usted hay mucho talento desperdiciado. Usted es un buen abogado, aunque carece del título. ¿Por qué no se somete a exámenes en la universidad como alumno libre? Con su saber y su experiencia, seguramente aprobaría todos los exámenes sin necesidad de asistir a cátedras. Usted sabe lo que los maestros enseñan en las cátedras y mucho más. Hágase abogado con título, Juanico, que usted no es hombre de ganar el sueldo mínimo.

Juanico oyó como buena la sugerencia que le fue hecha con maldad. Dio las gracias al juez, dio media vuelta y se puso a soñar.

– Esos abogados de ahora -se dijo-, cuando salen de la universidad no saben ni ponerse la toga. Si ellos pueden pasar los exámenes, qué no haré yo. Mañana mismo voy a la universidad para hacer mis diligencias. Si no me dan problemas, antes de un año tengo mi diploma de abogado.

Cuando oyó los gallos cantar al día siguiente, no esperó más para levantarse. Organizó sus papeles, los revisó meticulosamente, elaboró su carta de solicitud, fundamentándola en sus años de experiencia. Tomó el primer carro y fue a la Escuela de Derecho. Lo recibió el Decano. Un muchacho de poco más de 20 años, que seguramente no había pisado un estrado.

– Su solicitud no es admisible -le dijo fríamente-. Usted no califica por la edad. Además, su experiencia práctica, no invalida en nada su necesidad de aprender las concepciones teóricas del derecho moderno.

Juanico no le dijo nada. Lo miró con indiferencia. Tomó sus papeles y regresó a su casa. Se encerró en su cuarto un par de días. Cuando salió empezó a divagar y a protestar.

Todos se quedaron atolondrados. Jamás había dicho una palabra descompuesta, jamás se había expresado así de nadie.

DISTORSION

Olvidó el tribunal en que laboraba y comenzó a hablar solo. Simulaba juicios frente a su casa en los que él era abogado defensor, abogado acusador, juez y fiscal. Desarrollaba cada papel con independencia de criterio. Al final enjuiciaba sus actuaciones en cada caso.

– Juanico, como abogado acusador estuviste flojo -se le oía decir a veces, como para sí-. Debiste elucubrar más a fondo las declaraciones del acusado para encontrar sus contradicciones y sus vaguedades. Como fiscal fuiste poco inquisidor, tenías que presionar más al acusado para contrariarlo y llevarlo a errar. ¡Qué serenos fueron tus juicios como abogado defensor ! ¡Nunca te saliste de tus casillas! ¡Ah!, pero como juez estuviste fabuloso. Escudriñaste cada gesto del acusado, cada mirada, cada palabra que evitó pronunciar para no delatarse. Estuviste fabuloso, Juanico. A cualquier otro lo hubiera engañado el farsante, pero a ti no. Eres el mejor.

Sus vecinos del barrio toleraban sus descomposturas porque lo conocieron por años. Había sido tranquilo y callado. De su trabajo a su casa, a estudiar. Esas eran sus características.

– Ahora hay que soportar sus juicios cada mañana -me comentó un día uno de sus vecinos-, y después sus discursos mientras barre la calle y carga con las suciedades de sus perros. Fue un gran hombre mientras estuvo cuerdo; ahora creo que es un gran loco.

JUBILACION

Su mujer, preocupada hasta más no poder, iba diariamente al tribunal a informar al juez de la evolución de la enfermedad mental que lo afectaba. Se tranquilizó y dejó de ir, cuando él le entregó el oficio de jubilación de su esposo enfermo y le dijo que sólo regresara los días 25 de cada mes, a procurar el cheque de pensión. Era una pensión de hambre, a pesar de que en Juanico de juntaron los años de antigüedad y la enfermedad.

Un día, a media mañana, iba yo entretenido, pensando en esas injusticias sociales de la vida en nuestro medio. Al llegar a una esquina me detuve azorado al oír la orden de alto con severa voz de mando. Era Juanico exigiendo vía libre para sus faraones y sultanes.

Lo vi alejarse, con sus pantalones envueltos por las medias y unos tenis morados, ordenando detenerse a todo el que podía estorbar su paso.

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JPM