Diputado ve posibilidad Danilo aspire hace temblar rodillas

SANTO DOMINGO.- Debido a que el presidente Luis Abinader no quiso que los partidos políticos abordaran el tema de la reelección presidencial en el diálogo de este lunes con los partidos políticos, para el diputado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Luis Vargas, significa miedo a Danilo Medina.

Además de resaltar las cualidades como líder del expresidente de la República, el congresista dijo que la Constitución no le prohíbe que vuelva a ser presidente del país.

“Danilo Medina es el líder de este país. Hay un tema de que le tiemblan las rodillas a la oposición cada vez que mencionan que pueda ser candidato nueva vez, porque es el único que ha sintonizado con el pueblo, con los más pobres”, aseguró el legislador peledeísta.

Vargas resaltó además parte de los logros de Medina durante las pasadas gestiones.

an/am

 

Honrar la memoria de Máximo López Molina

Este es un personaje realmente legendario de la historia política contemporánea del pueblo dominicano. Máximo, a quien  el autor de esta columna conoció aquí en nuestro país y lo volvió a ver en París, Francia, donde  había establecido su residencia, obligado al exilio impuesto por las autoridades dominicanas.

En la capital de Francia, conocida como la capital  cultural del mundo, residía en un pequeño hotel establecido en el sector de Saint Michel, acompañado de una dama distinguida que era su compañera, que le hacía y mantenía un acogedor ambiente familiar en ese exilio injusto y desconsiderado, al que las autoridades dominicanas de aquel entonces le habían obligado.

Máximo, hombre valiente, decidido y firme había vivido en el exilio desde los años de su juventud, particularmente en Cuba; y en Cuba junto a otros compañeros exiliados anti-trujillistas, había fundado el Movimiento Popular Dominicano (MPD).

En los inicios de lo que se veía llegar en la hermana isla de las Antillas Mayores, acontecimiento que era el triunfo de la revolución,  encabezada por Fidel Castro Ruz contra la dictadura de Fulgencio Batista que servía incondicionalmente a los intereses imperialistas económicos y políticos de Estados Unidos de América.

Máximo y su compañero Andrés Ramos Peguero levantaban la consigna en Cuba que solamente encabezando un  levantamiento militar contra la dictadura de Trujillo, este podía ser expulsado del poder que encabezaba cerca de  30 años.

El autor de esta columna algo más que un adolescente, escuchaba por la radio (COCO) difusora del Partido Socialista Popular de Cuba, a los dominicanos que combatían el régimen trujillista. En aquel entonces, aunque éramos estudiantes en la Facultad de Derecho de la Universidad de Santo Domingo, mis padres vivían en Montecristi en las plantaciones bananeras de la Grenada Company, División Berlanga, propiedad de la United Fruit Company.

En un acto de valentía que honra sus nombres Máximo y su compañero Andrés Ramos Peguero, decidieron regresar a la República Dominicana acogiendo una tregua que supuestamente Trujillo había concedido a sus adversarios que vivían en el exterior, para que vinieran a ejercer actividades políticas en nuestro país.

Así lo hicieron, y establecieron aquí el (MPD) y en  poco tiempo habían reclutado un número considerable de jóvenes e instalaron el Local de su partido en la que era Avenida José Trujillo Valdez, hoy Avenida Duarte, al lado del Cinematógrafo Max. Pero el régimen infiltró agentes entre esos jóvenes agresivos entre los cuales estaba un amigo de infancia del autor, compañero en la Escuela Pública de varones, ¨Honduras¨, aprendiz de sastrería que se llamaba Sami Virgil. A Sami, el autor de esta columna advirtió que Trujillo era ¨un asesino político, intolerante, represivo y selectivo¨.

Lo que vino después fue una represión criminal contra los dirigentes y miembros del (MPD) entre los cuales se fueron algunos conocidos del autor y amigos, sin llegar a los grados de la intimidad que teníamos con Sami Virgil.

Han transcurrido más de 60 años, de aquellos episodios del Movimiento que encabezaba y  que era fundador, desde Cuba, Máximo López Molina, quien profesaba mucho respeto por Juan Bosch, el Gran Maestro Político y de América, a quien hemos calificado como el ¨Presidente Moral Eterno de la República Dominicana¨.

Estamos obligados a honrar la memoria de Máximo López Molina, porque él y sus compañeros, actuaron como hijos valientes y decididos de este ¨¨Pueblo Legendario, Veterano de la Historia y David del Caribe¨.

JPM

Trujillo: Mascaradas constitucionales y reelección 

Como se sabe, el general Rafael Leónidas Trujillo Molina fue “elegido” presidente de la República Dominicana en el turbulento y traumático proceso comicial pautado para culminar el 16 de mayo de 1930, y su período de gobierno (al amparo de la vigente Constitución del 20 de junio de 1929, que permitía la reelección indefinida) sería de cuatro años y formalmente se iniciaría el día de su juramentación, es decir, el 16 de agosto.   

El nuevo régimen, empero, no se caracterizaría por respetar -haciendo excepción de algunas formalidades protocolares- la Carta Magna, y desde sus primeros días (aprovechándose del estado de excepción generado por el paso devastador del ciclón San Zenón por nuestra media isla el 3 de septiembre de 1930) dio notaciones de que se trataría de un gobierno de talante totalitario basado en el culto a la personalidad, la represión indiscriminada, el saqueo de los recursos públicos y el crimen político selectivo.  

(No es posible establecer la categoría que en la escala Saffir-Simpson se le podría asignar al ciclón San Zenón, pero no hay dudas de que en términos comparativos ha sido el que mayor daño ha causado en el país, sobre todo porque entró a nuestra geografía por Santo Domingo, entonces una pequeña ciudad de alrededor de 70 mil habitantes y con una frágil infraestructura mayoritariamente de madera, cana y zinc, y produjo una devastación general, cerca de 2 mil muertos y una cantidad indeterminada de heridos y damnificados).    

Como se ha señalado, Trujillo haría provecho de las demandas de “acción” urgente y vertical creadas por los efectos del ciclón para afianzarse en el poder, y en el mes de marzo de 1934, ya eliminada o neutralizada casi toda la oposición interna (sus adversarios terminarían muertos, presos, exiliados, silenciados o cooptados) y con los resortes nodales del Estado en sus manos, enviaría un mensaje al Senado planteándole la necesidad de una nueva reforma constitucional.   

Luego de las elecciones de mayo de 1934 (en las que el ya dictador en ciernes resultaría “reelecto” en un ambiente de terror y sin la presencia de competidores) y de agotar los trámites administrativos y sustantivos de rigor, la reforma sería votada el 9 de junio, y comprendería varios aspectos de la organización territorial y política del Estado, pero dejaría intacto el régimen de elección presidencial del Pacto Fundamental de 1929 (artículos 44, 45, 46 y 47).  

En enero de 1938, Trujillo anunciaría al país que no aceptaba ser candidato para un tercer período presidencial, y pese a los reiterados reclamos en contrario de sus áulicos de toda laya, propondría la fórmula compuesta por Jacinto B. Peynado y  Manuel de Js. Troncoso de la Concha, que luego de ser aprobada por la asamblea del Partido Dominicano en febrero del mismo año, resultaría “ganadora” en las elecciones efectuadas el 16 de mayo.

El “cambio” de administración se produciría el 16 de agosto, con la particularidad de que el nuevo presidente anunció de inmediato que Trujillo seguiría disponiendo de las mismas prerrogativas que tenía como titular de la la jefatura del Estado, y que su madre y su esposa seguirían siendo “Primeras Damas de la República”. Tampoco hubo cambio alguno en el Palacio Nacional, pues Trujillo continuó ejerciendo facultades ejecutivas y sus favoritos mantendrían sus influencias y posiciones de mando.

El 7 de marzo de 1940 fallecería el presidente Peynado, y tomaría las riendas formales del Estado el vicepresidente Troncoso de La Concha, quien no sólo no modificaría el estatus privilegiado de Trujillo sino que lo afianzaría a través de  la Secretaría de Estado del Despacho del Generalísimo y con la reiteración legal de la colocación en escuelas y oficinas públicas de una foto del dictador al lado de las de los Padres de la Patria.

En dirección al robustecimiento del poder de Trujillo, el 10 enero de 1942 (de cara a las elecciones que se efectuarían en el mes de mayo, a las que aquel se presentaría como candidato y, desde luego, “ganaría”) se aprobó una nueva reforma al Pacto Fundamental, que implicaría, entre otros asuntos, la fijación (artículo 9) de la capacidad constitucional de voto a las mujeres (previamente establecida por la ley No. 390 del 14 de diciembre de 1940), un cambio en el régimen de elección presidencial para aumentar la duración del período de mandato a cinco años (artículo 44), y la supresión de la vicepresidencia de la república (eliminación de los artículos 51, 52 y 53 del texto precedente).  

La siguiente modificación de nuestro texto sustantivo auspiciada por la dictadura sería la del 10 de enero de 1947, con la que, entre otras cosas, se organizaría el régimen monetario nacional, se harían ciertos cambios en la administración municipal y se introduciría una traba para los líderes políticos que se encontraban en el exilio en esos momentos: se agregaba en la parte in fine del artículo 45, dentro de los requisitos para ser presidente, el de “haber residido en el país los cinco años inmediatamente anteriores a su elección”.     

En el año de 1952, el dictador, en otro de sus típicos actos de teatralidad y simulación, no se presentó a las elecciones de mayo sino que recomendó la candidatura de su hermano, el general Héctor Bienvenido Trujillo (Negro), quien se juramentaría en agosto y, de inmediato, designaría a aquel Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Obviamente, valga la insistencia, se trataba de una pantomima política, puesto que en el país nadie nunca ignoró que el verdadero “poder detrás del trono” lo era el déspota que operaba desde una “oficina particular” con poderes ilimitados.   

En octubre de 1955, el presidente Negro Trujillo remitió un mensaje al Senado plateando la necesidad de hacer una nueva reforma constitucional, y esta se votaría el 1ro. de diciembre del mismo año y se referiría a varios asuntos, como el restablecimiento de la vicepresidencia de la república (artículos 51, 52 y 53), la adopción del principio de la no intervención extranjera en los asuntos internos (parte in fine del artículo 3) y una declaratoria de fe anticomunista (artículo 4). En lo respectante al régimen de elección presidencial, hubo un cambio notable: se redujo la edad mínima para poder ser presidente a 25 años (artículo 50, numeral 2), sin dudas para dejar abierta la posibilidad de que eventualmente pudiera ser candidato el hijo mayor del dictador, Ramfis, quien en esa época acababa de cumplir 26.       

El mismo Negro Trujillo, en mensaje al Congreso Nacional de fecha 7 de septiembre de 1959, sometería una nueva reforma constitucional, en esta ocasión para cambiar el procedimiento de modificación del texto sustantivo en el norte de darle “adecuada elasticidad” y superar el “molde rígido” que hasta el momento estaba vigente para esos fines.  La reforma se realizaría el 7 de noviembre del mismo año, y el resultado se contrajo al artículo 114, que facultó al Congreso a hacer modificaciones a la Constitución siempre que la propuesta contara con el apoyo de las dos terceras partes de los miembros de una de las cámaras o se originara en el Poder Ejecutivo. Esta reforma dejó intacto el régimen de elección presidencial.  

El 17 de abril de 1960, el presidente títere volvió a plantearle al Congreso nuevas modificaciones a la Carta Magna, y estas fueron votadas el 28 de junio del mismo año. Las modificaciones se refirieron, entre otros aspectos, al período constitucional (que fue reducido a 4 años para todos los funcionarios electivos: artículos 22, 25, 49, 79 y 105), la conversión en electivos de ciertos funcionarios hasta la fecha nombrados por el Poder Ejecutivo (gobernadores provinciales, presidente del Consejo Administrativo del Distrito Nacional, síndicos municipales, regidores, etcétera: artículos 81, 82, 84, 87 y 88), la eliminación del artículo 4 (declaratoria de fe anticomunista, abrogada como respuesta a las crecientes tensiones del régimen con Estados Unidos) y el establecimiento de la pena de muerte para delitos de agresión extranjera, traición y espionaje.   

El 24 de junio de 1960 se produciría en Caracas, Venezuela, un atentado criminal contra el presidente Rómulo Betancourt, y las investigaciones de los órganos de inteligencia de este país indicarían que los autores intelectuales y materiales habían obrado bajo órdenes del gobierno dominicano. En estas circunstancias, Venezuela y otros países de América solicitarían a la Organización de Estados Americanos (OEA) que, a tono con el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR, o Tratado de Río), se condenara a la República Dominicana con sanciones diplomáticas y económicas. En la “VI Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores” (San José, Costa Rica, del 16 al 21 de agosto), la OEA acogió el pedido y de inmediato se inició un proceso de ruptura de relaciones que dejaría a nuestro país en estado de virtual aislamiento en el ámbito interamericano.   

En medio de una campaña nacional contra las sanciones, el dictador sugeriría, en discurso pronunciado en Santiago el 26 de octubre, la introducción de algunas modificaciones a la Constitución, y el 2 de diciembre se votaría una nueva reforma en la que se estableció que la República Dominicana no apoyaría “ninguna condenación” en contra “de un pueblo hermano de América” (artículo 4), y se suprimiría nuevamente la vicepresidencia de la república. El régimen de elección presidencial no sería objeto de cambio.                        

Esa sería la última reforma constitucional realizada durante la dictadura de Trujillo, pues éste, como es harto conocido, caería abatido en la noche del 30 de mayo de 1961 en la carretera del Sur del país a resultas de una acción armada ejecutada por desafectos a su régimen de terror, abusos y expoliación que contaban con el aliento de una de las más ricas familias dominicanas y con el apoyo de círculos de poder de los Estados Unidos.     

En esos momentos -el recordatorio es válido- teníamos otro presidente fantoche: Joaquín Balaguer, un culto, sigiloso, sagaz y curtido funcionario de 54 años de edad que había accedido a la máxima función ejecutiva el 3 de agosto de 1960, por su condición de vicepresidente, a resultas de la renuncia del presidente Negro Trujillo, en el marco de una maniobra puesta en marcha por el régimen para tratar de “lavarse la cara” y evitar las sanciones diplomáticas y comerciales que, como ya se dijo, de todos modos la OEA le impondría como condena por el atentado contra el presidente Betancourt de Venezuela. 

lrdecampsr@hotmail.com 

JPM

Los afrancesados (III)  

Al cerrar esta breve serie sobre los afrancesados, y sus repercusiones en la historia dominicana, es oportuno decir que aunque sus esfuerzos fueron fallidos dejaron una cola de males que todavía se mueve en la mente de muchos. 

Hay que decir que en la cadena de fracasos que tuvieron hubo una excepción: Aquellos afrancesados que se viraron a favor de España, logrando la Anexión. Sin embargo, en ese caso la sal les salió más cara que el chivo, como dice el viejo refrán. 

Ese germen del entreguismo de los afrancesados ha llegado hasta nuestra época. Esa deformación espiritual se observa entre avivatos, bobalicones, apapipios, pero también en personajillos emperifollados que se mueven en diferentes niveles de la sociedad dominicana, a imitación del célebre péndulo de León Foucault. 

La mala semilla germinada de los afrancesados está en cada acción en que se compromete el futuro de la soberanía nacional. Es un lastre que el país arrastra desde hace un montón de años. 

Sólo la enorme resiliencia del pueblo dominicano ha impedido el naufragio anhelado por aquellos interesados en que desaparezca el conjunto de cosas que simboliza la hazaña ocurrida el 27 de febrero de 1844.  

El artículo 210 

Tal y como indiqué en la primera entrega de esta corta serie el injerto diabólico del artículo 210, colocado en el título XI de las disposiciones transitorias de la Constitución del 6 de noviembre de 1844, fue esencialmente el fruto de las maquinaciones de los afrancesados y del cónsul Saint Denys. 

El texto original de la referida disposición sustantiva se mantuvo hasta la reforma constitucional del 25 de febrero del 1854, es decir que estuvo 9 años vigente. 

El trinitario José María Serra le atribuyó al susodicho artículo 210 ser la base de graves males que minaron la salud de la joven República Dominicana. 

Para Serra, que anotaba con perseverancia los detalles que no aparecían en los partes oficiales de entonces, (lo que luego el filósofo español Miguel de Unamuno llamó “la intrahistoria) Santana se convirtió en dictador: “arriando el pabellón nacional para entregar la patria a España.”1 

Hay que precisar que por largo tiempo muchos actos de los gobiernos dominicanos fueron inspirados utilizando como escudo el referido artículo. 

Una revisión al bloque de leyes, decretos, resoluciones y reglamentos emitidos durante un largo tramo de la historia nacional permite comprobar que el contenido del artículo 210, etiquetado en la Ley de Leyes de 1844, como se indica arriba, como transitorio, traspasaba su ensamblaje literario. En realidad se proyectó con sus fauces felinas por mucho tiempo. 

Su aplicación no era solamente con fines de un duro y pesado ejercicio de política doméstica, para aplastar a los enemigos, coyunturales o no. Tenía el objetivo mayor de facilitar el aniquilamiento de la soberanía nacional, otorgándole una cobertura de impunidad al presidente que firmara la entrega de R.D. a Francia, tal y como se notaba claramente en las comunicaciones de Saint Denys y otros intrigantes. 

No se trataba simplemente de lo que describió con un marcado interés particular, en el 1884, el general Damián Báez, en un manuscrito titulado Apuntes y Comentarios Históricos, al decir que: 

“El artículo 210, fruto de Bobadilla, que Santana impuso por la fuerza a la Constitución de 1844, fue la vara de hierro con que se armó para continuar en la matanza y proscripciones que ya había perpetrado…”

Esa especie de abejorro comenzó a volar hará en pocos meses 177 años, y aunque fue formalmente abatido en el 1854 lo cierto es que en la práctica una parte del mismo ha seguido moviéndose en el  palenque de la vida pública nacional. 

Esa larga presencia, con sus matices y disimulos, se comprueba en la gran mayoría de las revisiones que se le han hecho a la Carta Magna del 6 de noviembre de 1844. 

Un ejemplo clásico de lo anterior es el artículo 55 de la reforma constitucional del 28 de noviembre de 1966, cuyos 27 numerales le otorgaban al presidente de la República múltiples poderes, haciéndolo una suerte de rey del Antiguo Egipto.  

Tomás Bobadilla 

Tomás Bobadilla es un personaje con luces y sombras en el escenario de la historia dominicana. En no pocas ocasiones se movía con gran soltura entre socavones  tenebrosos. Esa manera de actuar no ha impedido que muchas de sus acciones hayan trascendido a la posteridad. 

El consumado burócrata, y dueño de inmensos bosques de caoba en la vertiente sur de la cordillera central, en la parte que colinda con el valle de Peravia, llevó una vida austera. Dicen que era un conquistador de mujeres y amante de la lidia de gallos. 

Siendo una de las cabezas mejor amuebladas de su época, Bobadilla siempre creyó que la preeminencia de las decisiones más trascendentales del país tenía obligatoriamente que recaer en él.  

Sus escritos, discursos y hechos conocidos dan la impresión, con la lejanía del tiempo de por medio, que él se consideraba con derecho de poner sus pies en el escabel de las nacientes instituciones del aparato burocrático dominicano. 

De él se ha escrito que: “…se elevó a la altura de estadista…probablemente la primera figura político-intelectual de su época…en la medida en que aspiró a ejercer un protagonismo de primer orden, sufrió fracasos que lo llevaron a resignarse a desempeñar funciones subordinadas.”3 

En cada generación surgen admiradores suyos que buscan aligerar la pesada capa de hechos negativos que cubre su imagen de hombre importante en gran parte de las tres décadas posteriores a la independencia nacional. Algunos obliteran elementos cardinales de su vida pública. 

En la actualidad el más prolífico de sus biógrafos (superando a Ramón Lugo Lovatón)  es Manuel Otilio Pérez Pérez. Ese distinguido tamayense ha escrito tres tomos sólo con expresiones favorables a Bobadilla. 

El ing. Pérez Pérez publicó La impronta indeleble, El legado imperecedero y La praxis coherente de Tomás Bobadilla. Son obras que presentan lo que su autor considera de buena fe el accionar positivo de esa personalidad criolla del siglo XIX.4 

Válido es también decir que antes de la independencia nacional Bobadilla tuvo sus actuaciones como funcionario al servicio de las autoridades coloniales, en tiempos de la llamada España Boba, y también con los ocupantes haitianos. Proclamó que  Boyer era el “ángel de la paz.” La verdad es que fue un opresor del pueblo dominicano. 

Bobadilla, además de afrancesado, apoyó la Anexión a España, acusando a los patriotas restauradores de bárbaros, ladrones y asesinos. Ocupó en esa breve y siniestra etapa el elevado cargo de Magistrado de la Real Audiencia.   

Se hizo de la vista gorda ante los desmanes de Pedro Santana Familias, Felipe Ribero Lemoine,  Carlos de Vargas Cerveto, José de la Gándara  y Manuel Buceta del Villar, quienes como jefes en el terreno anexionista, entre 1861 y 1865, llenaron de cadáveres la geografía dominicana. Luego fue funcionario de gobiernos surgidos de las filas restauradoras. 

 Paradójicamente Bobadilla, ya con más de 80 años de edad, murió resaltando el patriotismo del pueblo dominicano y rechazando vigorosamente el malsano proyecto urdido por Buenaventura Báez para anexar el país a los EE.UU. 

Desde la ciudad de Aguadilla, Puerto Rico,  el 4 de febrero del 1871,  diez meses antes de morir, con su octogenario pensamiento parcialmente transformado, Bobadilla le dirigió una  comunicación al senador estadounidense por  Massachusetts Charles Sumner, aliado de República Dominicana, en la cual le exponía su negativa a esa aventura anexionista, indicándole, entre muchas otras cosas, que el pueblo dominicano estaba “acostumbrado a vivir libre, sin deber su libertad más que a su propio esfuerzo, no resiste extraña dominación…”5  

Murió en Haití el 21 de diciembre de 1871, adonde había ido a parar cuando gobernaba allí el general Nissage Saget. Sus restos mortales desaparecieron en el torbellino creado en esa época entre los poderes legislativo y ejecutivo de ese país vecino. 

Con el cadáver de Bobadilla se aplicó, lamentablemente, el célebre verso de su contemporáneo Gustavo Adolfo Bécquer: “¡Dios mío, que solo se quedan los muertos!” 

                                                       9 de junio de 1844 

Es oportuno señalar que Duarte y una parte de sus seguidores, entre ellos Juan Isidro Pérez y José Joaquín Puello, quienes abogaban por una independencia sin matices y sin compromisos con poderosos países europeos, les dieron el 9 de junio de 1844 lo que se denomina un golpe de bolsón a los conservadores que buscaban el protectorado de Francia. Con tropas que partieron del cuartel militar entonces conocido como La Fuerza, hoy Fortaleza Ozama, lograron descabezar a la Junta Gubernativa. 

En esa ocasión se produjo una estampida entre los conservadores: Bobadilla y Caminero se ocultaron. Báez, Francisco Xavier Abreu, Manuel Joaquín Delmonte, etc. se asilaron en el consulado francés. Otros fueron detenidos. 

Ese memorable día Sánchez, Pedro Alejandrino Pina y Juan Isidro Pérez tomaron el control del incipiente aparato gubernamental. 

El historiador haitiano Jean Price-Mars, coincidiendo con varios de sus colegas dominicanos, señala que el referido día Bobadilla y Briones pronunció un discurso para recordar que había un compromiso con Francia para ceder la península de Samaná y convertir al país en un protectorado de dicha potencia de Europa Occidental. 

Era una provocación más del culto y ladino Bobadilla y Briones. En su obra La República de Haití y la República Dominicana Price-Mars relata que al escuchar esas palabras: “Duarte se alzó y se opuso con la mayor energía a la realización de semejante proyecto.”6  

Los franceses imponen a sus socios 

La  acción intrépida del 9 de junio de 1844, arriba referida, motorizada por los verdaderos trinitarios, duró poco. En breve tiempo el poderío de los franceses logró recuperar el control del gobierno, imponiendo a su socio Santana. 

El aludido contragolpe fue una prueba más de la penetración de los galos en los asuntos internos del país cuando apenas hacía 3 meses que se había proclamado la independencia nacional. 

Es preciso señalar, además, para robustecer lo anterior, que en los días posteriores a la proclamación de la independencia dominicana había una flota de barcos franceses (las fragatas Nereyde y Náyade y el bergantín Enryle) surcando las aguas  de la República Dominicana, en claro apoyo a los planes preconcebidos desde el 1843 por los afrancesados y los señores Levasseur y Saint-Denys. 

En su obra titulada Revoluciones y conflictos internacionales en el Caribe, que abarca desde 1789 hasta 1854, el investigador cubano José Luciano Franco se refiere a la presencia del entonces jefe de la armada francesa en esta parte del mundo, el almirante Alphonse de Moges, quien “desde la Bahía de Ocoa, donde fondeaba la escuadra francesa” gestionó el primero de abril de 1844 una entrevista con el presidente haitiano Riviere Hérard, quien estaba en territorio dominicano a título de invasor. 

“El marino francés, de acuerdo con el plan Levasseur que el cónsul Saint Denis dirigía, trató de influir al primer mandatario haitiano a que se plegara a sus exigencias en favor de los separatistas, a lo que se negó.”7  

 

Cónsul Saint Denys 

Es harto conocido el protagonismo que en contra de la soberanía dominicana jugó Eustache Juchereau de Saint-Denys. Lo que no se ha difundido mucho es que dicho personaje fue  primero cónsul de Francia en Cabo Haitiano, desde donde fue trasladado a Santo Domingo por órdenes del poderoso Andrés Nicolás de Levasseur,  con el apoyo del  mencionado almirante  Alphonse de Moges. 

Esos tres intrusos franceses jugaron papeles importantes en los propósitos de cercenar la soberanía dominicana. 

Estos individuos consideraron que Saint-Denys sería clave, y así fue, en sus planes de sacar ventajas políticas y económicas en medio de las convulsiones que vivía la isla a finales de 1843 y principios de 1844. Actuaron esa vez a contrapelo de las opiniones del señor A. Barrot,  enviado del rey de Francia, quien arribó a Haití en noviembre de 1843. 

La intromisión de Saint-Denys en los asuntos dominicanos fue tan poderosa que la proclama de la capitulación, mediante la cual Haití terminaba su ocupación del territorio dominicano, (con 10 artículos y firmada el 28 de febrero de 1844) comienza así: 

“Por la mediación del Señor Cónsul de Francia y en presencia de los miembros de la Comisión designada por la Junta Gubernativa y de los nombrados por el general Desgrotte…ha sido convenida la capitulación siguiente…” Dicho texto histórico contiene esta reveladora apostilla final: “Visto y sellado por el Cónsul de Francia. Firmado: E. de Juchereau de Saint-Denis.”8 

Horas antes de esa firma, cuando lo que prevalecía aquí era un mar de incertidumbre, el general haitiano Henri Etienne Desgrottes, en su condición de comandante de la plaza y de la ciudad de Santo Domingo, le dirigió una carta a Saint Denys en la que le informaba que  recurría a él para, textualmente, “poner a los haitianos y a sus familias bajo la protección de la generosa bandera francesa.”9 

En muchas de sus comunicaciones Saint-Denys se expresaba sin ambages con relación al control que a su pensar iba a tener Francia sobre la República Dominicana. 

Así se comprueba, por enésima vez, en la carta que el 15 de marzo de 1844 le envió al almirante de Moges, el más alto jefe militar francés desplegado en el Caribe: “No temería comprometerme, señor almirante, afirmando aún que, si lo exigiremos con cierta insistencia, los colores franceses substituirían muy pronto, en Santo Domingo y otras partes también, los colores dominicanos.”10  

Almirante de Moges  

Los afrancesados, en su afán de entregar la soberanía nacional, también tocaron las puertas del ya mencionado almirante Alphonse de Moges, cuyo papel en los primeros años de la independencia del país ha sido poco analizado. 

Dicho personaje, en su calidad de jefe de los barcos y soldados franceses desplegados en el Caribe, ejercía un gran poder desde uno de sus puestos de mando, en La Savane, una amplia planicie con vista al litoral marino de Fort-de-France, ciudad que desde hace más de cien años es la capital de la isla de Martinica, la cual es en el presente un Departamento de ultramar de Francia. 

Oportuno es decir que una fragata enviada por el almirante de Moges estuvo en las cercanías de la Bahía de Ocoa el 15 de abril de 1844, cuando se produjo allí un combate naval con intrusos haitianos que fueron derrotados por los dominicanos que los fulminaron desde las goletas María Chica, Separación Dominicana y Leonor, comandadas respectivamente por Juan Bautista Maggiolo, Juan Bautista Cambiaso y José Alejandro Acosta. 

En resumen, pertinente es decir que poderosos personajes dominicanos y extranjeros participaron activamente, durante varios años, en los fracasados planes de convertir a la República Dominicana en un protectorado o en una colonia de Francia.  

Múltiples hechos impidieron que cuajaran los propósitos de los afrancesados y sus valedores. 

 Los hechos de nuestro pasado permiten señalar que de haberse consumado aquel despropósito el mismo iba a terminar mal, pues el pueblo dominicano existe y existirá para respirar el aire que emana del manto de soberanía que cubre su territorio. 

Bibliografía: 

1-La Constitución de San Cristóbal (1844-1854).Reeditada en el 2017.Editora Serigraf.P81. Emilio Rodríguez Demorizi. 

2-Papeles de Buenaventura Báez. Editora Montalvo,1969.ADH.Recopilador Emilio Rodríguez Demorizi. 

3- Personajes dominicanos, tomo I. Editora Alfa y Omega, 2013.Pp164 y 165.Roberto Cassá. 

4-Sobre Bobadilla: La impronta indeleble. Editora Búho, 2011.El legado imperecedero. Búho, 2017 y La praxis coherente. Búho,2021. Manuel Otilio Pérez Pérez. 

5- Revista Clío No.84, mayo-agosto 1949. Pp89-93. Carta de Bobadilla a Charles Sumner. 4-febrero-1871. 

6-La República de Haití y La República Dominicana. Tomo II. Editora Taller, 2000.P520. Jean Price-Mars. 

7-Revoluciones y conflictos internacionales en El Caribe (1789-1854).Editorial La Habana: Academia de Ciencias,1965. José Luciano Franco. 

8-Bosquejo histórico del descubrimiento y conquista de la isla de Santo Domingo. Editado por SDB, 1976. Casimiro N. De Moya Pimentel. 

9-Carta del general Desgrottes al cónsul Saint-Denys. 28 de febrero de 1844. 

10-Carta del cónsul Saint-Denys al almirante de Moges.15-marzo-1844. 

JPM

La amenaza de las AFP 

En una reciente entrevista, a propósito de la vigencia que mantiene la solicitud de desembolso anticipado del 30% de los ahorros pertenecientes a los trabajadores que están afiliados a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), el experimentado jurista, Eduardo Jorge Prats, advirtió que dicha entrega “significaría un golpe de Estado, contra el presidente de la república, Luis Abinader, porque se estaría enterrando la estabilidad macroeconómica del país”.

Asimismo, para acentuar su propósito y dejar claramente colocado su mensaje, el aguzado experto en materia constitucional, también hizo referencia a la crisis económica del año 2003, haciendo un símil, entre un fraude financiero –provocado por un banquero y una exigencia legitima –contra varios banqueros–, en cuyo caso, las AFP, son quienes estarían incentivando un nuevo colapso económico, si persiste su estafa soterrada contra un importante segmento de la población.      

Paradójicamente, la temeraria consideración del prestigioso abogado, Eduardo Jorge Prats, encuentra obstáculo en otros países, donde se está devolviendo parte de los ahorros de pensiones a sus propietarios, como una estrategia de los gobiernos de esas naciones, para dinamizar sus respectivas economías, luego de los daños sufridos a consecuencia de la crisis sanitaria que provocó el covid-19. 

Sin embargo, para poder evidenciar la verdadera intención que guarda su comentario, lo primero que debemos hacer es un ejercicio ilustrativo acerca de cuál ha sido su rol durante el desarrollo del proceso entre los trabajadores y las AFP, además, tomando en cuenta, sin que dejemos nada a la imaginación, su asidua participación en los medios de prensa, fungiendo como “abogado del diablo”, parcializado, manifiestamente, a favor de los grandes capitales del país.  

Eduardo Jorge Prats, es un portavoz de los grupos económicos, por consiguiente, cualquier pronunciamiento proveniente desde ese “jinete del apocalipsis”, simboliza una clara intención de su representado, es decir que, escuchar a Jorge Prats, pronunciándose en esos términos de manera abierta, no es ni fortuito ni casual, ya que, a ese nivel –en donde se compromete la opinión personal–, se cobran suntuosos honorarios, para expresar lo que se tenga que decir, en el lugar donde se tenga que decir y punto. 

En nuestro país, existen muchos mercaderes disfrazados de notables que viven hipotecando su firma con declaraciones interesadas –sin dejar nada al azar–, a favor o en contra de algún determinado propósito, por tanto, esa declaración sucinta, probablemente, obedece a un estrategia mediática, proveniente de sectores que buscan presionar al gobierno, so pena de provocar un acontecimiento similar al que sufrimos en el año 2003-2004, para que se abstenga de impulsar cualquier reforma a la Ley 87-01. 

La advertencia, presentada a modo de consejo con perspicaz sutiliza, indica donde estaría encaminada la trama conspirativa de las AFP, en contra de la estabilidad macroeconómica del país, si decidiese, el presidente de la república, atender los reclamos de la clase trabajadora e iniciar un proceso para resarcir sus derechos de propiedad, sobre los fondos de pensiones.  

En ningún modo, la clase obrera, cuenta con una fuerza per se, para desestabilizar al gobierno, a menos que sea mediante protestas sociales auspiciadas por sectores vinculados a los sindicatos de trabajadores (algo que no existe en este país). Empero, los grupos económicos que administran las AFP, sí cuentan con mecanismos suficientes como para provocar una enorme hecatombe en el sistema financiero nacional.   

En ese sentido, el criterio externado por Eduardo Jorge Prats, es una opinión peligrosa que necesariamente debe ser leída entre líneas, ya que, en el fondo, las AFP, pueden estar fraguando un plan para desestabilizar al país, si son obligadas a entregar el 30% de los ahorros de pensiones. Ciertamente, ese mensaje, expresado de modo subliminal, a través de un emisario, no es otra cosa, sino una maniobra contra el gobierno, para que no tome carta en el asunto. 

Los mensajes subliminales son señales que se perciben sin que su intensión se exprese de manera directa o explicita. Es un mecanismo que se utiliza para estimular una parte de nuestro cerebro, llamada subconsciente, que se encarga de obligarnos a desarrollar acciones irracionales, sin ningún obstáculo, es decir que, en términos reales, se aplica como un plan que está diseñado para no ser percibido de forma cociente, pero de todos modos influye en el resultado.  

Está demostrado que, las AFP, constituyen un entramado societario compuesto por empresarios de la banca que actúan en contubernio con políticos, sindicalistas y funcionarios públicos corruptos, para estafar a la clase obrera de los países donde operan, en su parte más sensible: su patrimonio laboral, porque limitan el acceso pleno de los derechos de los cotizantes, mientras realizan operaciones financieras que generan grandes capitales económicos en provecho propio. 

Esta situación genera un beneficio particular de las AFP, que estará siempre opuesto al interés general de la clase trabajadora, por tanto, a su vez, crea un conflicto de intereses entre, el dueño del dinero y quien lo administra, lo cual solo conseguirá ser solucionado si se modifica, en nuestra legislatura, la Ley 87-01, a los fines de hacer más justa y equitativa su aplicación. 

La tutela efectiva de los fondos de pensiones, ha quedado en estado de indefensión, razón por la cual, las AFP, han perdido el horizonte de sus límites al actuar con avaricia y voracidad, frente al derecho fundamental de propiedad, consignado en el Artículo 51 de la Constitución Dominicana, que garantiza un ámbito patrimonial de libre desarrollo de la persona, el cual, a su vez, se vincula con los demás derechos económicos y sociales de los trabajadores.     

Ojalá que mi comentario haya sido tan solo una errónea interpretación y no un augurio, sobre un proceso encaminado a continuar coartando el derecho legítimo que corresponde al trabajador dominicano de disponer plenamente de los recursos económicos que reposan en sus cuentas de capitalización individual –propiedad exclusiva del afiliado de la AFP–, porque es, a ellos, a quienes corresponde decidir sobre qué hacer con su dinero. 

JPM 

Leones anuncian protección Enny Romero y Vladimir Guerrero Jr

Santo Domingo, 31 ago.- Los Leones del Escogido publicaron este martes su lista de 80 jugadores protegidos, entre los que destacan Enny Guerrero y Vladimir Guerrero Jr, tras realizar la reducción anual de la reserva nativa establecida en los reglamentos de la Liga de Béisbol Profesional del país (Lidom).

A través de un comunicado, el equipo también informó de los nombres de sus 7 jugadores franquicia que han sido protegidos, así como los 7 colocados en la lista de lesionados.

Entre los 80 jugadores protegidos hay 41 lanzadores, entre los que el comunicado destacó a Enny Romero, Gerson Bautista, Jumbo Díaz, Fernando Rodney, Denyi Reyes, Frankie Montás e Iván Nova.

En tanto, entre los cuatro receptores preservados figuran Wilkin Castillo y Charlie Valerio.

Vladimir Guerrero Jr., Joe Dunand, Maikel Franco, Erik González, Iván Castillo, José Marmolejos y Wander Franco son algunos de los 22 jugadores del cuadro del listado rojo, en tanto que Luis Liberato, Franchy Cordero, Gregory Polanco y Franmil Reyes integran el grupo de 13 jardineros protegidos, agregó la nota.

Como jugadores franquicia, los melenudos etiquetaron a los pitchers Alexander Colomé y a Francisco Liriano, al inicialista Carlos Santana, al intermedista Starlin Castro, al terceras base Rafael Devers, al campocorto Jorge Polanco y al patrullero Starling Marte.

Mientras, que Jimmy Cordero, Harol González, Félix Jorge y Kelvin González, el infielder Stephen Alemais y los guardabosques Jhailyn Ortiz y Vance Vizcaíno fueron enviados a la lista de lesionados.

A partir de este momento, los equipos de la Liga podrán firmar a cualquier pelotero no protegido hasta llevar su listado a 100, sin contar los franquicia ni los lesionados.

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«Pena» de Luis Segura competirá por el récord Guinness de bachata

SANTO DOMINGO.-  “Pena” grabada por Luís Segura en 1982 y la que le dio a este gigante de la música dominicana el título de “El papa de la Bachata”, es la canción oficial que va por el título Guinness World Records  en el baile de bachata  más grande del mundo.

“Una gran emoción me invade al recibir la noticia que la canción que le otorgó nombre e identidad a la Bachata y que se ha convertido en el Himno que representa al género “Pena por ti”, sea el tema escogido en un evento que buscar elevar a un más nuestra cultura y con ello rendirle un homenaje a nuestro patrimonio de la humanidad convertida ya en Marca País. Celebro este gran reto”, dijo Segura.

Mientras, el productor Antonio González será el encargado de catapultar el emblemático tema musical, en el evento que busca vencer a Polonia logrando la mayor cantidad de parejas bailando bachata de manera sincronizada.

“Me siento súper honrado y agradecido por la invitación que me hace Alberto Zayas y todo el equipo de AZ films para ser parte de este momento histórico tan importante para nuestra música, nuestra cultura y nuestro país. Que privilegio que nuestro país se lucirá bailando una versión de esta bachata icónica, haciendo honor a esa gran estrella de nuestro país”, expresó.

El evento “Un Récord Pa´la Bachata” será el  11 de diciembre, mismo día que se conmemora el Día Nacional de la Bachata, en vivo por Telesistema 11 desde el Malecón de Santo Domingo.

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Kensington avenue (Philadelfia)  

¿Qué está haciendo esta gente? Cuando vean el video que anexo a estas líneas, entenderán la pregunta.  

Kensington, es el barrio más pobre de una de las ciudades “más pobres” de los estados Unidos, Philadelphia. El incremento del crimen en esta ciudad aumenta día a día colocándose por encima de la media nacional.   

Mirar las imágenes de lo que sucede en este “microcosmo” parecería que estuviésemos viendo la más impactante película de zombis.   

Caminar entre toda esta gente es como haberse trasladado a otro planeta en donde “yo”, que estoy medio normalito, soy el extraterrestre o el loco del barrio.  

Ser normal en Kensington no es normal. La heroína y demás opioides han hecho estragos en una sociedad norteamericana más cercana al abismo que nunca.   

Afganistán, tan de moda en estos días, es el mayor productor de opio seguido muy de cerca por México.  

De la planta adormidera o amapola, se extraen las capsulas que al exprimirlas producen el jugo llamado opio, de este se fabrica la morfina, la heroína y la codeína. Los efectos del opio son analgésicos, hipnóticos y narcóticos, además producen dependencia en alto grado.  

Unas gotas de heroína son suficientes para que usted; no sienta nada, no entienda nada, no busque nada y solo quiera estar dormido.  

Por esto vemos a toda esta gente, tirada en las aceras, inmovilizadas como estatuas en medio de la calle, desnudos o como les agarre la nota, indiferentes ante la basura y el olor fétido de toda esta podredumbre de desechos humanos.  

Están ahí, pero no lo están. Su cuerpo atrapado a los efectos de estas drogas se desdobla impotente ante la ausencia de la mente. La conciencia se hace inconsciente y entonces surge el zombi.  

Muchos son violados y ni cuenta se dan. El intento de escapar de la realidad terrícola es fallido. Los breves instantes de vuelo no alcanzan a llegar a la estratosfera.  

Sin embargo, la caída es estrepitosa y desconcertante. Vuelve uno a una realidad que ya es la irreal y entonces bate presuroso sus alas en busca de “su mundo” …  

Pero en esta realidad material hay que dar “algo” a cambio del pasaje. Dinero, trabajo o tu cuerpo. Ese que ya no deseas y que te mantiene atado a un mundo que necesita comer por una boca que apenas usas.  

El silencio intenta ser tu cómplice, pero tú, que eres el, te hablas constantemente mientras “aquel” que eres tú te pide callar y así te vas debatiendo entre murmullos por todas las calles y casas del barrio.  

Ya no se sabe ni como escapar. Uno se encuentra entre dos mundos. Atado a dos dimensiones en la que el sueño es la realidad que sueña.  

No voy a entrar en cifras o estadísticas porque ya una vez hable de ello. Lo que aquí resulta insólito es que todo este escenario palpita ante la mirada indiferente de las autoridades. Es como si esta epidemia de siglos nos hubiera ganado la batalla ante el empuje de lo “habitual”.  

Cada nueva generación viene más habituada, más acostumbrada, más tolerante y más viciada de estos narcóticos que a la vez ya no son exclusivos de narcotraficantes sino de grandes corporaciones.  

Dentro de unas cortas décadas, veremos una sociedad caótica en donde los encargados de dirigirla, los policías, los jueces, abogados, políticos, senadores y hasta presidentes, serán opioides dependientes.  

Observar Kensington Avenue, debería de alertarnos hacia donde nos dirigimos y que debemos hacer para cambiar el rumbo. Debería servirnos de espejo de lo que podríamos llegar a convertirnos sino detenemos esa epidemia cerrando todas las calles vecinas.  

La ciudad del amor fraternal, como significa el nombre de Philadelphia, fue así nombrada buscando que fuese “un lugar de tolerancia religiosa” en 1682. Cuna de la independencia norteamericana en 1776.  

A los 339 años de su fundación, Philadelphia, es el lugar favorito de la tolerancia “drogadicta” y cuna de la destrucción de la sociedad norteamericana. Un mérito doble, una obra de teatro que termina, exactamente donde comenzó. ¡Salud! Mínimo caminero  

massmaximo@hotmail.com

 

 

 

Mondesí, Mejía y Crook se destacan en ligas menores EEUU

TAMPA.- Adalberto Mondesí, Erick Mejía y Narciso Crook conectaron jonrones en la jornada correspondiente a la clasificación Triple A de las ligas menores del béisbol organizado de los Estados Unidos.

Mondesí (.200) se fue de 5-3 con su cuadrangular (1), dos anotadas, una empujada (1) y una base robada (5) con los Storm Chasers de Omaha (Reales) que vencieron 7-1 a Iowa (Cachorros).

También por los ganadores, Mejía (.248) dio de 3-1 que fue su vuelacercas (3), anotó una y remolcó dos (12).

Crook (.203) pegó de 5-2 con su jonrón (6), una anotada y una impulsada (17) para los Bats de Louisville (Rojos) que cayeron vencidos 13-10 ante Indianapolis (Piratas).

Michael De León (.232), también con los Bats, tuvo una remolcada (29) con un turno al bate.

Wander Suero (10.57) laboró en una entrada con dos ponches por los Red Wings de Rochester (Nacionales) en una derrota con anotación de 5-3 frente a Syracuse (Mets).

Luis Barrera (.253) conectó de 4-1 con una vuelta empujada (26) para los Aviators de Las Vegas (Atléticos) que superaron con marcador de 10-9 a Oklahoma City (Dodgers).

Deivi García (7.01) fue el lanzador abridor por los RailRiders de Scranton/Wilkes-Barre (Yanquis) en una victoria con pizarra de 9-8 en 12 innings sobre los Ironpigs de Lehigh Valley (Filis).

En 3.2 entradas, permitió 6 hits, 4 vueltas merecidas con 5 boletos y dos ponches. De 81 lanzamientos, 44 fueron strikes, le dieron cuatro rodados y dos elevados. Se enfrentó a 21 bateadores.

Adonis Medina (5.05) fue el pitcher iniciador por los vencidos. En 4 episodios, cedió 6 imparables, un jonrón, 5 vueltas, dos merecidas con tres bases por bolas y dos ponchados. Enfrentó a 21 bateadores, le pegaron 6 rodados y 3 elevados. De 73 pitcheos, 44 fueron strikes.

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UNEV tiene un nuevo rector

SANTO DOMINGO.-  Juan Guerrero Ávila fue juramentado como rector de la Universidad Nacional Evangélica (UNEV) en una ceremonia efectuada en el hotel Crowne Plaza.  

El nuevo rector fundamentó su discurso en el tema: “Universidad, sociedad y valores” y se refirió a la compleja y peligrosa situación que, por la falta de carácter y la modelación de valores, vive hoy nuestra sociedad. 

Consideró que   la familia, la iglesia, el Estado y la universidad son   entidades claves que impactan de manera profunda a los miembros de la sociedad.  

Sostuvo que el reto de las universidades radica en que son precisamente los individuos que pasan por las aulas universitarias los que en el presente dirigen los destinos de nuestra sociedad. 

 “Por tanto,   los corruptos como los honestos; los morales como los inmorales, los que obedecen o los que violan las leyes están entre   quienes pasan  por   los centros de estudios superiores”, acotó.

Se refirió a la necesidad de desarrollar el pensamiento crítico en las aulas universitarias para   luchar en contra de poderosas corrientes de pensamientos filosóficos que promueven el materialismo, el hedonismo y el relativismo, corrientes que tienden a fomentar individuos de carácter cínico, nihilista e insensible. 

 “Para muchos, la nuestra es una sociedad con fuertes y enfermizos deseos de poder, de control y de rápido enriquecimiento. Muchos creen que más que una sociedad de valores, la del presente siglo XXI proclama y premia los antivalores”., agregó.

En la ceremonia también fueron instalados los vicerrectores académicos y administrativo, Cándida Jáquez y  Epifanio González Minaya.  

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