La ciencia nunca dejará de ser fundamental para generar cambios significativos en el ser humano y como parte de la tecnología debe servir de marco regulador para la enseñanza y el buen manejo de los medios de comunicación, quienes, a pesar de tener la gran labor de informar, educar y entretener han dejado de jugar su labor de impacto en la sociedad por la infiltración de las redes sociales.
Las redes sociales han dañado la política que en años anteriores implementaban los medios tradicionales, los cuales estaban obligados por ley a promover la cultura y los buenos modales, sin embargo, con el torpedeo deslenguado impuestos y aceptados por los promotores de las redes sociales, la información manejada -en la mayoría de los casos- suele ser errada o distorsionada, lo que en gran medida afectan al pensamiento crítico de la sociedad.
Pongo el tema de los Influencers y Reguetoneros en contexto para discernir y rechazar, aunque no me lo tomen en cuenta, los malos modales y prácticas sin juicios de valores que frecuentemente observo en las redes sin la aplicación de controles correspondientes y regulatorios de la información. Me pregunto ¿la información filtrada en las redes es verídica? Me respondo, en la mayoría de las ocasiones no es verídica, esta llega a tener sesgos y falacias en el marco de su manejo.
“El que tiene dinero compra gente”- decía mi padre- cuando solía referirse a la corrupción administrativa que depilaba a nuestro país en los años 70s hasta nuestros días; y que sin menoscabo ha hecho a miles de políticos millonarios mediante el robo y el soborno, sin embargo, este no es el caso a analizar.
La cultura del «dame lo mío y sigue tu camino», es el cuento de nunca acabar en la República Dominicana, un país envilecido por el desenfreno y las violaciones constantes a las leyes, sin ningún reparo y en la mayoría de las ocasiones apoyadas por las propias autoridades.
No olvido la forma de hacer dinero por parte de los policías de tránsito, mediante el soborno, los cuales aún devengando un mísero salario exhibían carros, compraban casas y propiedades, o sea, su trabajo no estaba dirigido a salvaguardar y proteger la integridad del ciudadano. Eso no ha cambiado ni por asomo.
Los reguetoneros
«La necesidad tiene cara de herejes». Cada persona sin importar su estatus social tiene derecho a cambiar su proceso de vida, en el aspecto económico e influyente… eso no quiere decir que después de todos los logros obtenidos se convierta en el hazme reír de la sociedad, exhibiendo carros de lujos, fajos de dólares, cadenas valoradas en cientos de miles de dólares, tenis de marcas, entre otros, generalmente obtenidos con dinero turbio.
Los reguetoneros utilizan su creatividad y chapucerías para influir en los niños y jóvenes, a los fines de involucrarlos al tráfico y consumo de sus malas prácticas, a través de sus influyentes composiciones, sin que los organismos e instituciones encargadas de regular la música hagan nada al respeto.
Los influencers
Cada persona tiene derecho a hacer con su vida lo que le parezca. Hay profesiones que no están registradas en los programas de estudios superiores de las universidades e instituciones técnicas, sin embargo, existen especialidades desde antes de Cristo, que han contribuido a la subsistencia del ser humano, como la prostitución, vender y traficar drogas, la homosexualidad, robar, etc. y etc.
Esos y otros oficios realizados por analfabetos funcionales son promovidos sin ningún control del Estados por los Influencers que corrompen la audiencia y son pagados por las redes sociales para promover atrocidades en violación a la moral y las buenas costumbres, pero a la CNEP (Comisión Nacional de Espectáculos Públicos), esto le importa un carajo.
La Mami Jordan
«A mí me sorprende la policía de Amet, me para consumiendo estupefacientes, le doy $500 pesos y me dejan ir»- dice la influencer denominada artísticamente «Mami Jordan», la cual se hizo próspera promoviendo la prostitución en las redes sociales y con su vocabulario de palabras obscenas motiva a las niñas a hacer lo que ella hace en detrimento de las mujeres con ciertos rasgos morales.
Ante esta burda denuncia que pone en tela de juicio la moral de los encargados de regular el tránsito ¿cuál es la respuesta del director general de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT)? La vulgar denuncia de la Mami Jordan hoy día se hace viral en las redes sociales. Responda.
¿Cuál es la respuesta de la CNEP ante las distorsiones de los influencers y los promotores del género urbano, que a través de sus letras motivan al tráfico y consumo de sustancias prohibidas? Responda.
Si ante este hecho tan vergonzoso, la población no recibe respuestas, tanto de la DIGESETT como de la CNEP, entonces debemos concluir, al tenor del pensamiento emblemático del narrador colombiano Gabriel García Márquez, que estamos antes unas “autoridades ornamentales”.
La sociedad dominicana está torcida, necesita un marco de referencia, necesita unas reglas de juego y árbitros que regulen la vida en comunidad.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Canciller Irán pide mecanismos de seguridad colectiva sin EU
Inauguran una exposición por los 61 años de guerra de abril
Trump destituye miembros de Junta Nacional Ciencias de EU
COLOMBIA: 14 muertos y 38 heridos por un atentado en vía
NY: Espaillat recibe apoyo de políticos y líderes dominicanos
PLD reitera defensa de recursos naturales en San Juan Maguana
Feria turismo DATE cierra con más de 8.000 citas de negocios
Opinión: Desfile dominicano en El Bronx, ¿negocio y figureo?
Presidente UD entrega comida a damnificados por las lluvias
Evacúan a Trump de cena de corresponsales tras disparos












