Para promover la equidad y la justicia social entre los hermanos quisqueyanos, al igual que entre otros inmigrantes que se establecen en la isla, es necesario que el gobierno y el sector privado, así como toda la población puertorriqueña, mantengan iniciativas abarcadoras.
Los esfuerzos suponen énfasis particular en la protección de las mujeres y los menores de edad. Se trata de escudos que no deben fallar porque laceran gravemente a personas vulnerables y en circunstancias de riesgo.
Así ha sido recientemente en el caso de la joven Elianni Bello Gelabert, quien ante una orden de desahucio procuró techo seguro para su hija recién nacida, pero terminó arrestada e imputada de presunto maltrato de la niña.
El caso de Bello Gelabert resquebraja el buen ordenamiento de la justicia ya que el cuestionable manejo del caso incoado contra la joven dominicana en la práctica minó su presunción de inocencia y no tomó en consideración las circunstancias que le movían desesperada precisamente a buscar ayuda para garantizar el bienestar de su hija.
La penosa experiencia con el referido caso representó una señal de aspectos que urge atender para garantizar un trato justo a los inmigrantes y sus comunidades entre las que la dominicana es la de mayor presencia, con más de 200,000 quisqueyanos radicados aquí de forma permanente.
Adelantar esos objetivos de justicia social suponen reforzar adiestramientos del personal de ley y orden, así como de servicios sociales y otros en las agencias gubernamentales donde en ciertas ocasiones, de entrada, prima la falta de receptividad ante señalamientos de ciudadanos que solo procuran orientación o alguna ayuda puntual. Además, es preciso garantizar el cumplimiento de prácticas laborales libres de discrimen en el sector privado.
Desde la academia, resultan atinadas iniciativas como el programa Formación para la Equidad, producto de una propuesta del Departamento de Trabajo Social de la Universidad Interamericana, financiado por United Ways de Puerto Rico. Educar sobre los fundamentos de los derechos humanos y civiles forma parte de los objetivos de este esfuerzo. Igualmente orientan cómo cabildear para promover leyes que protejan a las poblaciones en desventaja y cómo impulsar organizaciones comunitarias. Jóvenes dominicanos que participan en el referido programa ya laboran para emprender proyectos dirigidos a fomentar el aprendizaje y la integración a través de actividades recreativas e industrias creativas de costura, entre otras.
Mientras, organizaciones no gubernamentales, como el Centro de la Mujer Dominicana, canalizan ayuda legal, orientaciones y gestiones para combatir el discrimen y la inequidad, a la vez que fomentan el desarrollo integral de niños, jóvenes y adultos de esta diáspora que solo en 2020 aportó $1,700 millones a la economía de Puerto Rico, según cálculos de Estudios Técnicos.
En una relación que perdura por siglos, las aportaciones de la comunidad dominicana en Puerto Rico abarcan hoy todos los campos profesionales y empresariales, con figuras destacadas como la doctora Yocasta Brugal, exdirectora del Instituto de Ciencias Forenses; la psicóloga Romelinda Grullón, líder pionera del trabajo social en Santurce, el pediatra Mario Paulino y Tania Ramírez, alta ejecutiva de la industria automotriz en la isla, entre otros.
En los deportes, las ejecutorias de Jaime Espinal, medallista de plata en las Olimpiadas 2012, y de Franklin Gómez, medallista de oro en los Juegos Panamericanos de 2011, son ejemplo del buen desempeño de cientos de atletas que con gran orgullo se identifican como dominico-boricuas.
La legión de valiosos recursos dominicanos la integran, además, miles de obreros de la construcción, trabajadores de mantenimiento doméstico, cuidadores de adultos mayores, así como pequeños y medianos comerciantes.
Los hermanos dominicanos que abrazan a Puerto Rico como su segunda patria son ejemplo de tenacidad y constituyen un sector poblacional que merece trato digno y gratitud incondicional de un pueblo que precisa de su apoyo para impulsar el bienestar colectivo, guiado por la gran fuerza de la fraternidad.
Fuente: ELNUEVODIA.com

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Formalización: El verdadero desafío del mercado laboral
Gobierno cerró primer trimestre con déficit RD$63,700 millones
El dólar bajó 29 cts. y euro 1.43, eran vendidos a $6076 y $72.63
Salario promedio en GL alcanza un récord de US$5.34 millones
Afirma conflicto Medio Oriente amenaza la economía global
¿Una presa en San Cristóbal?
Abre puertas del PRI para las candidaturas independientes
¿Qué futuro le estamos construyendo al periodismo?
Costos de insistir en guerra: mayores que coincidir en acuerdos
Jet Set: justicia o administración del olvido













