SANTO DOMINGO.- El Hospital Universitario Docente Traumatológico Dr. Ney Arias Lora, mereció el premio otorgado por el SNS por la calidad demostrada en su Unidad de Hemodiálisis.
El premio fue entregado mediante un concurso organizado por el Servicio Nacional de Salud (SNS) y la Dirección Nacional de Hospitales, y se trata de la primera premiación a la calidad de los servicios de hemodiálisis de la red pública.
El doctor Julio Landrón, al recibir el galardón junto a la doctora Adelaida Martínez, gerente del área, dijo que este premio es un compromiso para seguir siendo eficaces en la atención.
Landrón indicó que, de todas las unidades de Hemodiálisis del país, el Ney Arias Lora obtuvo el primer lugar por cumplir con los protocolos y la eficiencia en el tratamiento a los pacientes con insuficiencia renal.
En tanto, la doctora Martínez, quien fue la única reconocida por su excelente labor al frente de la Unidad, valoró la distinción y dijo que en el hospital se preocupan por brindar un servicio de calidad con el personal calificado que poseen.
CRECE PROGRAMA DE HEMODIÁLISIS EN EL PAÍS
Asimismo, la doctora Yocasta Lara, directora de Centros Hospitalarios del SNS, expresó que en el 2017 el programa de Hemodiálisis contaba con 28 hospitales y hoy suma 33.
Lara destacó que son prioridades la ejecución de acciones y estrategias encaminadas a mejorar la calidad de los servicios y a ofrecer un cuidado humano y oportuno.
RECONOCIMIENTO A OTROS HOSPITALES
También fueron reconocidos los hospitales Robert Reid Cabral, merecedor del segundo lugar, y el Ricardo Limardo, de Puerto Plata con el tercer lugar.
De igual forma, recibieron menciones especiales los hospitales Ángel Contreras de Monte Plata y Francisco Moscoso Puello.
Un examen objetivo del panorama político actual de la República Dominicana, ya definidos los perfiles y alcances de la “Alianza Opositora Rescate RD” y aun ésta tratando de legitimar su viabilidad sobre todo en deudas sociales cuyo saldo continúa en trance por sus hondas y complejas raíces (históricas, estructurales o exógenas), indica que las fuerzas que encabeza el presidente Luis Abinader están ventajosamente bien situadas de cara a los procesos electorales del año venidero.
Ciertamente, aunque en el PRM están pendientes de encaramiento varios temas interiores (como la elección de algunas candidaturas o la redefinición de la cúpula de su armaduría político-electoral), en el país parecen existir escasas dudas respecto a tres cosas puntuales: que el presidente Abinader sigue gozando de una inmensa popularidad, que su partido ha experimentado un crecimiento exponencial en estructuras y simpatías, y que sobre estas bases se ha compactado en su rededor una poderosa coalición nacional que parece estar operando como factor de canalización y consolidación de una contundente victoria comicial.
La más reciente encuesta hecha pública por RCC Media (7 de noviembre, bajo la marca Gallup) ha indicado que el 56.3 por ciento de los dominicanos quiere que el PRM se mantenga gobernando, contra un 40.5 que desea un cambio y un 3.1 que no sabe o no respondió. Más aún: el 55.2 por ciento de los encuestados dijo que votaría por los candidatos del PRM, el 27.4 por los de la FP, el 13.5 por los del PLD, el 1.9 por ninguno y el 1.8 manifestó no saber o no respondió. En cuanto a la percepción, los números son los siguientes: el 68.4 por ciento cree que las elecciones se decidirán en primera vuelta, y el 69.4 cree que el presidente Abinader obtendrá más de la mitad de los votos, mientras que el el 21.3 dice que será el expresidente Fernández y el 7.1 Martínez.
Y todo apunta, valga la insistencia, hacia un elemento central: la fortaleza del liderazgo social y la inmejorable imagen nacional e internacional del presidente Abinader (patente tanto en estudios de opinión criollos como extranjeros), al constituirse ante el imaginario colectivo en garantías inequívocas del no retorno al infortunado pasado peledeísta encarnado ahora en la alianza opositora, son realidades que han dado pie a la creencia generalizada de que el PRM saldrá airoso en las próximas consultas ciudadanas y, más específicamente, a la convicción casi unánime entre los analistas y observadores políticos de que la reelección de aquel está asegurada en una primera vuelta.
Recordémoslo de manera más precisa: el presidente Abinader ha desarrollado una gestión de gobierno tan exitosa (tanto a escala local como en su política exterior) y ha revolucionado de tal forma el ejercicio de la presidencia de la república (con su inusitado dinamismo personal, su plural eficiencia, su presencia directa en las comunidades, su pragmatismo político, su defensa de nuestra soberanía y su extraordinario sentido de responsabilidad como estadista), que no solo sigue siendo por mucho el líder de mayor aceptación nacional, sino que también se ha mantenido a lo largo de todo su mandato como uno de los gobernantes con mejor valoración de América.
En cambio, la alianza opositora, que en su momento fue anunciada de manera ruidosa y con optimistas aires de triunfalismo, no acaba de precisar su contorno político (sigue siendo un pacto acabado para las elecciones municipales, pero incierto para las presidenciales y legislativas por una cuestión de choque estratégico de los liderazgos), y las investigaciones de intención de voto revelan que si bien podría quedar bien posicionada en latitudes muy específicas y contadas, no ha crecido lo suficiente (ni tiene expectativas realistas de hacerlo) como para evitar la victoria del PRM en los comicios de febrero de 2024 y, mucho menos, de sus candidatos congresuales o la del presidente Abinader en las de mayo del mismo año.
La cuestión es simple: las alianzas son un ejercicio táctico válido y saludable en la democracia (e inclusive a veces imprescindibles en los sistemas de balotaje y en los regímenes parlamentarios), y teóricamente su conformación (en tanto sumatoria de sectores políticos y plataforma para la gestoría de impacto psico-político) debe expresarse en avance, progresión y acercamiento al triunfo, pero en realidad estos últimos dependen en gran medida de la fortaleza de los integrantes, el tipo de imagen pública que posean y/o su capacidad para crecer e influir en su favor sobre el electorado. Y, justamente, de todo eso es que carece la alianza opositora hasta el momento en que se escriben estas líneas.
Y es que, para comenzar por algún lado, la situación del PLD (que es una sólida organización, pero que tiene inhabilitado constitucionalmente a su mejor activo político) sigue generado más dudas que certidumbres: pese a tener un candidato presidencial relativamente fresco y con una imagen de buen administrador municipal, aún no parece arrancar como opción nacional viable (tanto la apreciación pública como las encuestas lo sitúan en un lejano tercer lugar de las preferencias ciudadanas) y luce como un ensayo localista de Santiago (ni siquiera de la provincia o de la región cibaeña) que todavía no tiene suficientes bases de apoyo en el Distrito Nacional y en el resto del país.
Además, es un secreto a voces que el PLD es actualmente la entidad política más desprestigiada del país, y no sólo porque varios de sus más importantes dirigentes o funcionarios del pasado reciente están siendo objeto de graves imputaciones penales (o de precisos cuestionamientos administrativos) y su imagen como organización ha experimentado un gran deterioro ético ante la mirada ciudadana, sino también porque sus antiguos conmilitones leonelistas han logrado arrebatarle a figuras señeras de su liderato (nacional, congresual y municipal) y a que presenta notables y dañosas fisuras en su cúpula dirigencial de cara al presente y el futuro inmediato.
En cuanto a la Fuerza del Pueblo (FP), se trata de una entidad orgánicamente débil y con un liderazgo municipal comparativamente en ciernes, pero que tiene como líder a una figura de gran trayectoria y proyección nacionales, el expresidente Fernández, cuyas probabilidades de crecimiento frente a los procesos comiciales del año entrante son, sin embargo, bastante limitadas (fuera del ámbito de sus antiguos compañeros o de algunos círculos conservadores de poca monta electoral) debido a que ha ejercido el poder durante tres períodos constitucionales y sólo puede exhibir como realizaciones tangibles algunas obras cuyo acometimiento no resiste el más mínimo escrutinio ético.
En adición a ello, y acaso por lo dicho arriba, los muestreos revelan que el líder de la FP, pese a que en los últimos tiempos se ha posicionado mejor que el candidato del PLD en términos de preferencias electorales, tiene una altísima tasa de rechazo social, y la pobreza de su discurso de campaña es tal (aparentemente ha renunciado a la “conceptualización”) que a estas alturas (fines del año 2023) continúa haciendo los mismos reclamos, cuestionamientos y promesas que hiciera en las campañas eleccionarias de 1996, 2000 y 2008, en un ejercicio verbal de circularidad histórica que pudiera significar una de dos cosas: o se ha dejado ganar por la demagogia vulgar o cree que la sociedad dominicana está llena de tontos y desmemoriados.
(Aunque en un modelo de balotaje todo voto es importante, no se hablará aquí del PRD ni de los restantes partidos que conforman la alianza opositora por lo sabido: como se trata de minúsculas entidades que han estado orbitando alrededor del PLD o del expresidente Fernández en los últimos dos procesos electorales, y sus aportes han sido verdaderamente nimios en este sentido, no parece que sus sufragios tengan posibilidad de disminuir considerablemente la brecha existente actualmente entren los candidatos ni que puedan alterar los proyectados resultados de una primera vuelta).
En suma: si bien resultan entendibles las últimas manifestaciones de alborozo de los integrantes de la alianza opositora porque han logrado armar candidaturas comunes en múltiples lugares del país, el panorama político de este final del año, calibrado a la luz de los estudios de preferencias electorales y de la percepción más extendida en nuestra sociedad, no luce favorable para ellos sino, y con distancias abismales, para la coalición que encabezan el PRM y el presidente Abinader.
Esa es la verdad monda y lironda de hoy, y todo lo otro es mero subjetivismo (que en política significa confundir los deseos con la realidad) o lastimero ejercicio de fanatismo (el peor enemigo de la razón política y la certeza de enfoque estratégico).
Una infracción en el origen de la cual se encuentra la violencia, y que puede ser considerada también como la expresión de una forma de agresividad destructiva, es el incendio.
Algunos individuos por sugerencia directa o indirecta, y a menudo aun para vengarse, recurren al incendio. Si se les observa, se puede constatar que presentan perversiones instintivas, del hecho que el fuego, y en específico la vista del fuego, los colman de profundo gozo.
Los incendiarios son a menudo débiles mentales llevados a ese delito por desenfrenos irreflexivos particulares: goce a la vista del incendio y sentimiento de vanidad anormal destinado a llamar sobre ellos la atención. En otros casos, se trata de sujetos en quien la debilidad mental se acompaña de esta crueldad que es propia a ciertos criminales constitucionales a orientación hipo evolutiva y psicopática.
Existen formas más graves de ese delito, cuyos dinamismos están ligados a ciertas formas de obsesión que se transforman fácilmente en esta obsesión-impulsión conocida con el nombre de manía incendiaria o piromanía. La piromanía puede ser autónoma o sintomática de psicosis agudas o crónicas y provocar toda una serie de delitos.
Entre los pirómanos se encuentran sujetos perversos, psicopáticos, oligofrénicos, epilépticos, esquizofrénicos, alcohólicos, pero sólo el examen clínico puede arrojar luz sobre el verdadero motivo de su suerte.
Por su lado, el bandidismo es una forma de criminalidad con una dinámica todavía más compleja. La experiencia muestra que se encuentra en los bandidos sujetos criminales y sujetos no criminales.
En el segundo caso el bandidaje es la expresión de características psicológicas individuales, las más frecuentes son la hostilidad hacia las normas éticas y legales de la sociedad, a las que se niega todo valor, y la actitud de desafío frente a la autoridad con fines de protesta.
En todo caso, el bandidaje, aunque está vinculado en su origen a peculiaridades psíquicas particulares del individuo, es más prevalente en el país donde las condiciones higiénicas, étnicas y culturales apenas difieren de las que hemos mencionado en relación con la subcultura de la violencia.
Una multitud reunida o no, en un propósito determinado, tiende a caer en un estado de monoideismo, que favorece, en todos los sujetos que la componen, el desarrollo de situaciones psicológicas particulares. Es entonces que el individuo, sobre todo si está bajo una perturbación psíquica, tiene sus poderes de inhibición y de crítica embotado.
Todas las veces que una muchedumbre se dedica a actos incalificables, el sentido de la responsabilidad se debilita en cada individuo al punto de desaparecer, y los instintos más bajos y más agresivos se desencadenan.
Es por lo que el proceso de fermentación, de exaltación, y excitación de las fuerzas instintivas inferiores o que se encuentra en todos los participantes de una multitud, de suyo en una multitud tumultuosa, está siempre ajustadamente subordinado a su estructura físico-psíquico particular.
De hecho, se ha observado que son los sujetos que presentan variaciones extremas de carácter o rasgos psicopáticos los que adoptan actuaciones anormales y juegan el papel de protagonistas, en particular con motivo de hechos violentos. No hay duda de que también en el campo del bandidaje, los cabecillas son generalmente sujetos con una personalidad más o menos anormal.
El artículo 434 del Código penal, castiga el incendio según las distinciones siguientes: 1º con la pena de treinta años de reclusión cuando se ejecutase voluntariamente en cualquier edificio, buque, almacén, arsenal o astillero que esté habitado o sirva de habitación, y generalmente en los lugares habitados o que sirvan de habitación, pertenezcan o no al autor del crimen.
Los diversos manuales de historia, geografía y cartografía coinciden en señalar que fue en un lugar de América donde se “descubrió” el Océano Pacífico.
Su hallazgo se le atribuye al conquistador y explorador español Vasco Núñez de Balboa, quien el 25 de septiembre de 1513 lo bautizó con el nombre de Mar del Sur. No se imaginó que no era un mar sino el más grande de los océanos, con un tamaño que cubre la tercera parte de la tierra.
Ese histórico avistamiento lo hizo el mencionado personaje, nacido en un pequeño pueblo de la región española de Extremadura, desde un cerro elevado de la cordillera del Chucunaque, en el Istmo de Panamá.
Cuatro días después se ubicó con su séquito en una bahía para celebrar una ceremonia que desde entonces forma parte de la historia universal.
Vasco Núñez de Balboa llamó a la aludida ensenada San Miguel Arcángel, porque era 29 de septiembre, día dedicado en el santoral católico a ese santo tan hagiografiado.
Desde ese lugar tomó posesión, “en nombre de Dios y de la Corona”, de la más grande masa de agua de la tierra, luego de que como parte ritual del acto inaugural uno de sus principales asistentes, Alonso Martín, navegó en canoa, con indígenas a bordo, un tramo de su orilla.
Como Mar del Sur fue conocido hasta que en el 1521 el navegante portugués Fernando de Magallanes lo rebautizó como Océano Pacífico. Poco después fue devorado por caníbales en las islas Molucas.
Tanto para el antropólogo estadounidense de origen checo Alex Hrdlicka como para su colega francés Paul Rivet los hombres que habitaban América a la llegada de los españoles arribaron navegando por el Océano Pacífico desde Siberia, Corea y Mongolia, según el primero de ellos.
Rivet escribió, en cambio, que vinieron desde Australia y de los archipiélagos de la Melanesia y la Polinesia. Ambos coinciden, además, que la llegada de esos seres humanos fue por el estrecho de Behring. Esa tesis alóctona es la que prevale como válida.
Ambos difieren del paleontólogo y naturalista argentino de origen genovés Florentino Ameghino, que sostuvo erradamente que las personas que habitaban este continente cuando vino Cristóbal Colón eran autóctonas.
Forma parte del abecé de la oceanografía que el Océano Pacífico es el más grande de los cinco que existen en el planeta tierra. Su dimensión predominante es tanto en términos físicos como químicos, biológicos y geológicos.
Así lo confirman los múltiples estudios que desde hace siglos han hecho sobre esa gigantesca masa de agua expertos en diversas ramas del saber humano.
Los registros de la historia universal señalan que fueron las antiguas embarcaciones españolas conocidas como galeones las que en el siglo XVI unieron en largos tráficos marinos por el Pacífico a pueblos ribereños en Asia y América, destacándose la ruta Filipinas- México.
La antropóloga mexicana Leticia Mayer y el académico chino Zhang Kai consideran que ese activo movimiento por el Pacífico fue el inicio de la globalización, como definición de interdependencia entre países.
Luego de que por varios motivos hubo una reducción considerable de los viajes de negocios entre América y Asia, el fraile agustino, cosmógrafo y explorador español Andrés de Urdaneta, tras ser liberado por los portugueses que lo encarcelaron por varios años en las entonces llamadas Indias Orientales, narró en el 1536 ante miembros de la corte del rey Carlos V que seguía siendo viable llegar a las llamadas Islas de las Especias navegando por el Pacífico, aunque el llamado Nuevo Continente (América) tuviera que ser sorteado.
Así se expresó después de que varios viajes salieron de América (puerto de Acapulco) hacia países de Asia y no retornaran. Fue el referido Urdaneta que descubrió una ruta segura de corrientes marinas por el Pacífico.
Eran tiempos donde la cartografía estaba dominada por el grabado calcográfico, que aunque era una técnica con cierta especialización no era tan fácil ponerla en práctica.
Se refería dicho personaje a lugares específicos. En un informe que preparó al efecto para motivar su interés le escribió al citado monarca lo siguiente:
“En las inmediaciones de las Molucas pueden hacerse muchas conquistas ricas y valiosas, ya que hay abundante tierra de notable comercio. De entre ellas destaca China, puesto que, desde las Molucas existe la posibilidad de establecer comunicación con ese vasto país”.
El oro y la plata que recibía en abundancia, especialmente de México y Perú, no motivaron entonces a la Corona española para poner en práctica las recomendaciones de Urdaneta.
Tal vez por ser conocedor de lo anterior fue que el navegante segoviano Juan de Grijalva desechó su desembarco en las islas Kiribati, en el Pacífico sur, y viró hacia la extensa costa del Pacífico que está en América de Sur.
Pero a pesar del desaliento indicado más arriba, a partir del 1542 se realizaron varios viajes marítimos con intercambios de productos y mercancías entre el entonces virreinato de Nueva España (México) y las islas de Mindanao, Mindoro, Luzón y otras del archipiélago de Filipinas, cuyo nombre le fue puesto en honor al rey de España Felipe II.
En el 1564, luego de que la costa de México que da al Pacífico fue dotada de astilleros modernos para esa época, dichos viajes se intensificaron.
Así consta en el recuento de negocios marítimos de Acapulco-Manila. Esos viajes se prolongaban por más de cuatro meses para la ida y otros tantos para el retorno. A veces los monzones alargaban ese tiempo. Duraron unos 250 años, pues todavía en el 1815 galeones y buques diversos navegaban por esa ruta en misiones mercantilistas.
Esos viajes de intercambios comerciales, que comenzaron en la costa del Pacífico de México y el Perú hasta las islas Filipinas, abrieron indirectamente negocios con China y Japón, siendo Centroamérica el puente para que las mercancías asiáticas se diseminaran por otros lugares de América, especialmente por las islas del mar Caribe, el mismo que al decir del erudito colombiano Germán Arciniegas:
“…Parecerá el Caribe el más ruidoso y loco de los mares, pintoresco con sus historias de tesoros y ladrones, divertido por sus generales de opereta…y sin embargo, algunos de los dramas más hondos de la tristeza universal se han sucedido en ese gran teatro del mundo…” (América Ladina. Editado por el Fondo de Cultura Económica, México, 1993.P.317. Germán Arciniegas).
Aunque no la mencionen los manuales de historia universal, tal vez se pueda decir que ese trayecto era otra famosa “ruta de la seda”, aunque empapada en agua salada.
Pero no todo ha sido negocio puro y simple en el Pacífico de América, particularmente en la parte sur de este continente. En el pasado se produjeron muchos hechos de los cuales se puede escribir extensamente.
Es válido mencionar la guerra del Pacífico que se libró desde el 1879 hasta el 1883 entre Perú, Bolivia y Chile, con el triunfo de este último país situado entre la parte más alta de la cordillera de los Andes y el referido océano.
En esa confrontación bélica Bolivia perdió sus 480 kilómetros de litoral marino. Pasó de ser dueño de puertos y pueblos ribereños a un país mediterráneo, en el sentido de no tener acceso al mar.
Desde entonces hasta el presente los bolivianos han padecido un “trauma psíquico”, tal y como así lo escribió un ensayista y novelista peruano que vivió parte de su infancia en Bolivia. (Nostalgia del Mar, inserto en la obra Sables y Utopías, Editora Aguiar, 2009.P.229. Mario Vargas Llosa).
Oportuno es decir aquí que fue a partir del tratado de Tordesillas, del 7 de junio de 1494, firmado entre los reinados de Castilla y Aragón y Portugal, que el Océano Pacífico se convirtió de manera oficial en una ruta de gran intensidad en el comercio marítimo entre el Lejano Oriente y la América que está al sur del Río Bravo. El polímata gallego Ramón Menéndez Pidal lo definió como “el primer tratado moderno de la historia”.
El canal de Panamá, esa hazaña de la ingeniería hidráulica que interconecta a los océanos Pacífico y Atlántico, es material de historia para describirse en otra oportunidad.
SANTO DOMINGO. – El ex presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Mariano Rodríguez, estimó que la Junta Central Electoral (JCE) debe poner una mayor vigilancia al destino de los fondos que captan los partidos políticos durante los procesos electorales.
Rodríguez expresó que la atención al destino de esos fondos podría ayudar a abaratar los altos costos de los procesos electorales y para ello consideró prudente crear mecanismos de supervisión.
Citó como ejemplo que en Polonia los partidos políticos no tienen que rendir cuentas, porque están obligados a manejarse con una sola cuenta bancaria, a la cual tiene acceso el órgano electoral.
Así lo expresó en el espacio “La Hora con Gregory”, que se difunde de lunes a viernes a las 10:00 de la noche por Teleradioamérica, canales 12 y 45.
EN RD DESAPARECIÓ EL FANTASMA DEL FRAUDE
El ex juez electoral estimó que se trata de un desafío que se debe exigir, para que los políticos entiendan que tienen un compromiso.
“Siempre he considerado que el voto de los dominicanos en el exterior es muy costoso, y hay que buscar fórmulas para reducirlos…”, significó.
El también ex miembro de la JCE proclamó que en la República Dominicana hace un tiempo que desapareció el fantasma del fraude, por la fuerte supervisión que hace la Junta del proceso y la presencia de los partidos en todas las instancias del sufragio.
No obstante, explicó que las suspicacias que siempre afloran en torno a la diafanidad de las elecciones se deben a que, si bien la tecnología es confiable y veloz, también tiene sus debilidades.
En ese sentido comentó que hay expertos que trabajan para el mal, y otros que están al servicio de la buena causa.
También ponderó la labor de inspección que realizan los observadores nacionales e internacionales.
El jueves 21 de noviembre del 2013 fue puesto en circulación, y su publicación representó un verdadero acontecimiento en el ámbito lingüístico y cultural de la República Dominicana, por tratarse del primer diccionario académico dominicano escrito con rigor lexicográfico. Esto significa que el Diccionario del español dominicano es ya casi un “adolescente”. Hace apenas días se celebró el décimo aniversario de su nacimiento. En mi condición de Miembro Correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua, constituyó para mí un honor inmenso el haber sido parte del equipo lexicográfico que laboró en el proceso de materialización de tan patriótico proyecto, ideado y asesorado por el Dr. Bruno Rosario Candelier, presidente de la academia, y dirigido por la distinguida lexicógrafa de origen español, Dra. María José Rincón González.
Días después de su puesta en circulación, publiqué al respecto un artículo, cuyo contenido, por considerarlo de interés, me permito reproducir de nuevo:
El Diccionario del español dominicano.
«La Academia Dominicana de la Lengua y la Fundación Guzmán Ariza Pro – Academia de la Lengua pusieron en circulación, el jueves de la pasada semana, el Diccionario del español dominicano, considerado como “el primer diccionario académico de la República Dominicana” y la “obra más emblemática y relevante publicada por la Academia desde su fundación en 1927″.
Con el rigor lingüístico, metodológico y lexicográfico con la cual fue elaborada, es la primera vez que se publica una obra de esta naturaleza en nuestro país. Debido a esa rigurosidad científica, el Diccionario del español dominicano habrá de convertirse en un referente obligado y necesario para la realización aquí de nuevas investigaciones y producción de nuevas obras de carácter lexicográfico.
Conformado por ochocientas páginas, el diccionario registra un número aproximado de 11.000 entradas, 22.000 acepciones y 8.000 ejemplos. Incluye el léxico del español dominicano de los siglos XX y XXI, vale decir, registra el léxico vigente y frecuente en la actualidad, así como el que está en desuso o en vías de desaparecer por razones generacionales, sociales y cambios en la realidad cultural de la sociedad dominicana.
Al decir del director de la antes citada institución lingüística, doctor Bruno Rosario Candelier, el diccionario se diferencia de las demás publicaciones por ser el primer trabajo colegiado que aspira a recoger y definir, conforme a los más recientes avances de la lexicografía, todas las voces distintivas del español que han hablado y hablan los dominicanos. Aclara que se trata de “una obra descriptiva, no normativa; aparece un léxico usual de los hablantes dominicanos, independientemente de su apego a las normas lingüísticas y académicas”.
Innegablemente que el diccionario constituye un aporte lingüístico bastante significativo, por cuanto se traduce en un instrumento idóneo para el estudio y conocimiento del habla dominicana. Posee esta obra una extraordinaria importancia lingüística y cultural, toda vez que su contenido, además de ponernos en contacto con la identidad cultural de los dominicanos, nos presenta un fiel retrato de la realidad léxica de nuestro país.
Un proyecto lingüístico cuya idea había sido gestada hace ya muchos años, logra finalmente materializarse gracias no solo al esfuerzo mancomunado de la Academia Dominicana de la Lengua y de la Fundación Guzmán Ariza pro- Academia Dominicana de la Lengua, sino también al trabajo del equipo de colaboradores que de manera tenaz laboró durante cuatro años y, fundamentalmente, gracias a la sabia, competente e incansable coordinación de la lexicógrafa y miembro correspondiente de dicha institución , María José Rincón.
En mi condición de Miembro Correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua, formé parte del equipo lexicográfico que trabajó para que hoy tan importante y trascendental obra sea una realidad. Y como sé de su calidad e importancia, entiendo que el Diccionario del español dominicano debe permanecer como material de lectura y consulta en el librero de todo dominicano que se interese por todo lo concerniente a nuestra realidad lingüística y cultural»
Apenas conversaba. Podría decirse que era un introito oral casi permanente. Se sumía en prolongado silencio mientras observaba detenidamente todo a su derredor. -para algunos no andaba bien del “caco”-. De sus labios solo salían las palabras necesarias, las suficientes para comunicarse y conectar con su entorno. Casi siempre atinó a decir las frases suficientes para referirse a su pasión por la imagen o a algo de la cotidianidad.
Delgado, de cabello y bigotes negros, tenía miradas tenues que disparaba a lontananzas como si merodeara en los recónditos y fatídicos momentos de su pasado reciente.
EL AUTOR es periodista y escritor. Reside en Santo Domingo.
La ciudad de Santiago le vio nacer, crecer, vivir penurias y persecuciones, y allí tuvo famas hasta que un día el Señor le dijo: -“No más, te necesito aquí como fotógrafo del cielo”.Llegó a residir en la capital, en el “cuarto de revelado fotográfico” de la portentosa Radio Televisión Dominicana (RTVD). Aquel poco usual lugar le sirvió de residencia, allí dormía y hasta lavaba, de vez en cuando, sus ropas “interiores”, este portento de las artes fotográficas.
Cuando en ocasiones me tocó buscarlo para realizar algún trabajo de fotografía, o para alguna que otra foto y entraba a su “cuarto oscuro”, más que con fotografías magistralmente logradas, mi cabeza topaba con pantaloncillos amarillentos que él mismo lavaba en las platinas de uso para revelar fotografías.
No es que exagere, pero puede que se trate del mejor o uno de los mejores fotógrafos de la historia fotográfica dominicana. Los que tuvimos el privilegio de conocer, tratar y escuchar a este fino cultor del arte de la luz y la sombra, pudimos palpar su sencillez, sin la petulancia que a veces exhiben los dotados de ingenios especiales.
Este ser humano increíble cargaba en su extraño vivir, como algo intrínseco de sí mismo, una increíble humildad, que le llevó con su extraordinario talento, a exponer sus obras fotográficas en importantes galerías de París, Francia, Brasil y otros lugares.
Laboró durante un corto tiempo en la televisora estatal, en los años del primer gobierno del extinto presidente Joaquín Balaguer. Allí llegó a ser el fotógrafo o uno de los fotógrafos preferidos del Mandatario y de altos jerarcas militares de la época. Sus fotografías eran preferidas por estos jefes castrenses, ya que se podían ver con perfiles imponentes en estas captaciones gráficas.
La taiwanesa
Cuando el avión con la misión comercial taiwanesa tocó tierra quisqueyana en el aeropuerto internacional de Las Américas, se abrió la puerta de salida y por la escalerilla salió disparada, dando una voltereta de acróbata que la dejó en la pista, una joven camarógrafa que nos impresionó a todos por la agilidad que exhibía en la captación de las imágenes de aquel momento histórico.
La dirección de prensa de RTVD nos había enviado a un reportero, camarógrafo y fotógrafo a cubrir la llegada de este grupo de empresarios de Taiwán interesados en vendernos una gran variedad de productos (televisores, estufas, licuadoras, tostadoras y otros electrodomésticos) a precios asequibles para la población. El avión palpó tierra y el piloto abrió la puerta de la aeronave y de allí salió, primero que todo el mundo, esa camarógrafa de movimientos impresionantes. Lo mismo ocurrió en el salón de embajadores del aeropuerto, ésta se tiró al piso para filmar los “estrechones de manos” entre los visitantes extranjeros y funcionarios dominicanos que los recibían. Saltaba sobre la mesa cercana –sin respetar protocolo-para filmar vistas panorámicas de aquel irrepetible momento.
En tanto, el camarógrafo nuestro, que nos hizo compañía en esta travesía periodística, era algo achaparrado y de movimientos más lentos y se plantaba fijo en un lugar desde donde hacía toma repetida y cansona. De regreso hice un comentario que al parecer resultó imprudente. Éste se sintió ofendido por mis acotaciones en las que comparaba su accionar con la camarógrafa taiwanesa. Haciendo un gesto imprevisto, éste demandó al chofer detener el vehículo en plena autopista de Las Américas, y en tono airado y hasta amenazante, me pidió que bajara para que nos batiéramos a trompadas como dos hombres.
-“Baja del vehículo y ven a pelear si tú eres un hombre, repite lo que vienes diciendo”,gritaba desafiante. Obvio, no bajé, era el pleito de un peso pesado contra un peso pluma, una desigualdad abismal.
El fotógrafo Natalio Puras Penzo (Apeco) escuchó en mutis, apenas habló para decirnos que dejáramos la rebatiña y regresamos a cumplir con nuestro trabajo. Él lo escuchó (gracias a Dios) y se montó de nuevo en el vehículo. Un silencio total se enseñorea del resto del trayecto hasta la planta televisora estatal.
Las fotos de Santiago
En otra oportunidad nos enviaron a Santiago a cubrir una actividad de La Tabacalera. El administrador de esta empresa dijo que solo le interesaba el servicio del fotógrafo Apeco, los demás del equipo de prensa éramos los demás. Este hombre de aspecto humilde y mirada nostálgica se mantuvo todo el tiempo–como de costumbre- aferrado a un mar de mutismo que, como ya lo conocíamos, no nos era preocupante.
Cuando llegamos, el lugar ya estaba repleto de parroquianos que vociferaban slogans políticos a favor de la reelección del Presidente Balaguer, mientras se exaltaba con pancartas a su hermana, doña Emma Balaguer y a su esposo, Vallejo, administrador de La Tabacalera. Como de costumbre cada quien asumió su rol, en mi caso era buscar la noticia y acompañarla de buenas imágenes. Casi al término de la actividad, el camarógrafo se me acerca y me pregunta por Apeco, me advierte que no lo había visto tirar ni una foto.
La situación nos alarmó. Nos arropó la preocupación sobre todo porque, según se nos había advertido, el único interés de este viaje a Santiago eran las fotos. El director de RTVD, don Ramón Font Bernard, y el director de Prensa nos hablaron claro, no podíamos regresar a la televisora sin las fotos del referido evento.
Recogimos para regresar sin ver a Apeco tirar ni una foto. En eso, el camarógrafo lo divisó entremezclado entre el público, en medio de aquella alborozada expresión de masa encrespada. Tenía en su mano derecha la cámara fotográfica y con el otro brazo, envolvía cariñosamente a una fornida morena de senos exuberantes.
-“Míralo allá, está entre el público. Ojalá haya tomado las fotos”, me dijo eufórico el camarógrafo. En tanto, los organizadores del acto nos preguntaban la razón por la cual no habíamos tomados fotos, que era su interés principal. No supimos qué contestar.
De regreso Apeco se limitó a decirnos que estemos tranquilos, que todo estaba bien. Después no volvió a pronunciar “ni media palabra más”. Llegamos al canal, el director de Prensa y Font Bernard nos preguntaron por las fotos, el señor Vallejo ya había llamado y dijo que no vio a Apeco tirar las fotos que él personalmente había pedido. Insistía que se las enviaran a Santiago. Nos limitamos a decir que las fotos las tenía Apeco, pero realmente no estábamos seguros.
Al otro día, después que se pensó que todo estaba perdido, Apeco se apareció donde el director de Prensa con un manojo de fotografías impresionantes.
–“! Qué fotos, qué fotos! Tú nos iba a matar del corazón, Apeco!”, le dijo a éste el director de Prensa, Rubén Darío Vallejo, quien tenía a su vez la presión de Font Bernard que las esperabas para enviarlas a Santiago. Apeco ni se inmutó, entregó las fotografías y sin mayores explicaciones se retiró a su guarida, el “cuarto oscuro de revelado” de RTVD donde siguió haciendo magias con las imágenes captadas por el lente de su cámara fabulosa.
Rechaza apartamento
En otra oportunidad Apeco asistía a un acto de entrega de apartamentos para personas de escasos recursos. A Balaguer, funcionarios de su gobierno, civiles y militares, les habían informado que el fotógrafo dormía en el “cuarto oscuro” donde se revelaban las fotografías que RTVD utilizaba en sus noticieros, en razón de que no tenía donde vivir. En plena actividad el mandatario quiso sorprenderlo llamándolo para entregarle un apartamento, pero la sorpresa se la llevó el gobernante.
-“Muchas gracias Señor Presidente. Se lo agradezco infinitamente, pero no necesito ese apartamento”, expresó el artista del lente ante la mirada incrédula de los presentes.
-“Déselo a una de esas gentes pobres que lo está necesitando más que yo”-, subrayó.
Tiempos después Apeco regresó a su Santiago querido. Allí se había salvado milagrosamente de las garras de los esbirros de Trujillo. Cuentan que su temperamento nostálgico había sido producto de las torturas que sufrió de manos de los esbirros de la tiranía, cuando apenas era un estudiante universitario.
A la hora de su muerte, un inmenso dolor recorrió los recónditos de Santiago y del país.
El exprocurador general de la República, Jean Alan Rodríguez, ha tenido la “suerte” que no han tenido alrededor de 30 mil reclusos en el país, de los cuales, más del 60%, son preventivos, la mayoría pobres, sin nombres, apellidos o dinero que les permita costear un largo proceso judicial. (En este país la pobreza es el mayor delito o crimen que un ciudadano de tercera, como lo es la mayoría, puede cometer)
Los privilegios de Jean Alain han sido múltiples, a pesar de su intento de escapar para huir del proceso judicial en su contra. No logró escapar de la acción de la justicia “de milagros”, pues tomó un avión junto con su esposa e hijos, pero la nave en que saldría del territorio nacional debió regresar por razones técnicas. Los grilletes o localizadores electrónicos que por orden judicial le fueron colocados hubo que quitárselos porque allegadamente les molestaban. Poco después obtuvo una variación de la medida de coerción: arresto domiciliario; luego consiguió un permiso para trabajar en su oficina de abogados, dos veces por semana. Hizo lobby para conseguir una declaración de las Naciones Unidas a su favor; no conforme, se da el derecho de abrir un canal de televisión virtual desde el cual “le habla al país sobre lo” injusto” de su arresto” por supuestamente haber malversado más de seis mil millones de pesos.
He llegado a la conclusión de que Jean Alain, amparado en el poder político y económico que tiene, se burla de la justicia. ¿Se imaginan a todos los reclusos con medidas de coerción similares a las que tienen Jean Alain con canales de YouTube, cuentas en Instagram, Twitter, etc.? La legislación al respecto no es clara.
Me pregunto, ¿cuántos reclusos, del 64% que tienen prisión preventiva, goza de tantos privilegios que la justicia le otorga a este hombre, en tantos muchos otros no son puestos en libertad por falta de recursos para pagar una fianza o una “garantía económica” que le permita lograr su liberación? ¿Cuántos reclusos enfermos con Cáncer terminar, tuberculosis, Sida, hepatitis y muchas otras enfermedades mueren sin recibir asistencia o enviados a sus hogares para morir en paz con sus familiares?
He consultado con varios abogados expertos en la materia y me han dicho que no está claro en la legislación el tema de los múltiples privilegios de los que goza Jean Alain, pero una cosa es cierta: es lo que se llama un preso con una “suerte” que le permite burlarse del Sistema Judicial a pesar de los múltiples crimines y delitos que le imputa el Ministerio Público.
Los expertos judiciales en materia constitucional dicen, cito: una persona objeto de prisión preventiva no pierde sus derechos, salvo aquellos que indique la propia sentencia, como libre circulación, por ejemplo. No obstante, cuando esta medida de coerción se cumple en el domicilio por decisión judicial el imputado goza de ciertos derechos de los cuales no disfruta aquel que cumple la misma medida en la cárcel.
Este tema no está suficientemente reglamentado en la ley ni en la resolución de la Suprema Corte. Esta circunstancia permite que el exprocurador Jean Alain Rodríguez, pueda desde su casa abrir un canal de YouTube y comunicarse libremente con el mundo exterior. Entendemos que Jean Alain hace uso de las redes sociales, por el hecho que no ha sido objeto de condena. Sin embargo, es necesario reflexionar sobre la inequidad y desigualdad entre dos personas sobre quienes pesa una medida similar.
La ley debe ponerle atención a este fenómeno porque resulta irritante y hasta desconcertante, el trato que se le da a un preso acusado de delitos menores y el que se les da a los políticos acusados de corrupción. Para que tengamos una idea, estas son las acusaciones, en un expediente de 2 mil 447 páginas, que le formula el Ministerio Público al exprocurador, Jean Alain, que, repito, intentó escapar de la justicia. Creo que la amenaza de fuga no ha variado. Al contrario, se mantiene, razón por la cual debió permanecer en prisión con o sin grilletes. Veamos las acusaciones que le hace el Ministerio Público, las cuales tendrán que ser probadas:
– Violación al artículo 146 de la Constitución de la República;
– Autor de Asociación de Malhechores debidamente tipificado en los artículos 265 y 266 del Código Penal Dominicano;
Autor de Coalición de funcionarios y Prevaricación debidamente tipificado en los artículos 33, 123, 124, 166 y 167 del Código Penal Dominicano;
Autor de Estafa contra el Estado debidamente tipificado en el artículo 405 párrafo del Código Penal Dominicano;
Autor de Desfalco debidamente tipificado el artículo 3, de la Ley 712 de fecha 27 de junio del 1927 (desfalco) que sustituye los artículos 170, 171 y 172 del Código Penal Dominicano;
Autor de delitos de los cuales los funcionarios que se hayan mezclado en asuntos incompatibles con su calidad debidamente tipificado en el párrafo III artículos 175 Código Penal Dominicano;
Autor de Uso de Documentos Falsos debidamente tipificado en el artículo 148 y 151 del Código Penal Dominicano;
Autor de Falsedad en Escritura Publica debidamente tipificado en los artículos 145 y 146 del Código Penal Dominicano;
Autor de Soborno Pasivo debidamente tipificado en el artículo 2 de la ley 448-06 sobre Soborno en el Comercio y la Inversión, así´ como los artículos 177 y 178 del Código Penal Dominicano;
Autor de Falseamiento y Omisión en la Declaración Jurada, así´ como Enriquecimiento Ilícito debidamente tipificado en los artículos 14, 15, 16, 18, 19 de la Ley No. 311-14 sobre Declaraciones Juradas;
Autor de financiamiento ilícito de campañas políticas en conducta típica a los artículos 64.3 y 78 de la ley núm. 33-18, de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos;
Autor ilícito, daños o alteración de datos y sabotaje ciberdelitos tipificados por los artículos 6, 10 y 11 de la ley 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología.
Autor de lavado de activos debidamente tipificado en los artículos 2.11, 2.15, artículo 3.1, 3.2, 3.3, 4.6, 4.9, 4.10, 9.1, 9.2 y 9.4 de la Ley No. 155-17, contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo. Violación de los artículos: 1, 3 literales A, B, 4, párrafo, 5, 7 literal A, D, 8 literal B, 9, 18, 21, 27, 29, 31, párrafo I y II, 32, 33 Ley la Ley 72-02 sobre Lavado de Activos proveniente del Tráfico ilícito de Drogas y Sustancias Controladas (para los hechos sobre lavado realizados antes del año 2017).
No discuto la presunción de inocencia de ningún acusado, ni el cumplimiento del “debido proceso”, que sólo sirven para alargar los procesos cuando se trata de políticos corruptos y garantizar así impunidad. De todas esas acusaciones que se le formulan a Jean Alain, algunas tienen que ser cierta y por la cual debe estar preso, al igual que muchos de los que están acusados en otros expedientes de malversación de fondos. ¿O no?
SANTO DOMINGO.- Sigfrido Pared Pérez, titular de la Comisión de Seguridad del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) dijo que el plan en esta área presentado por el candidato presidencial, Abel Martínez, contempla que las videocámaras exteriores de residencias y comercios puedan integrarse junto a las del Sistema 911, con objetivos de prevención y respuesta a violaciones y delitos.
Mediante nota enviada a ALMOMENTO.NET por la Secretaría de Comunicaciones del PLD el ex ministro de Defensa dijo que se trata de una manera de ampliar la cobertura de seguridad.
VIDEOVIGILANCIA NO COMPROMETE PRIVACIDAD
Dijo que la tendencia mundial es hacia control y seguimiento de la delincuencia a través de la video vigilancia en las vías públicas así como la implementación del reconocimiento facial.
Pared Pérez aclaró que el tipo de seguridad a que se refiere no compromete la privacidad de las personas por cuanto se trata de medios tecnológicos instalados en espacios públicos.
Señaló que para mayor garantía a las personas podrían impulsarse iniciativas que refuercen la legislación vigente en materia de datos personales.
“El hecho de que una persona grabe con su celular alguna situación en la vía pública y lo comparta en las redes, eso escapa totalmente del control de la autoridad normativa”, indicó al referirse a los videos con cuerpos de personas accidentadas que son colgados en las redes sociales.
No obstante, criticó que dichos videos sean tomados y divulgados por los propios integrantes de entidades gubernamentales que intervienen en las situaciones de emergencias.
Pared Pérez instó a diferenciar el conjunto de un sistema de atención y respuesta ante situaciones críticas o de emergencia, frente a la incorrecta actuación de un representante del personal que integra dicho sistema.
Alberto Fiallo, acaba de renunciar a la candidatura a Senador que pretendía llevar inscrito por el partido Opción Democrática (OD). Alega que ese partido ha hecho un acuerdo con los partidos de la liberación dominicana (PLD) y LFP, acuerdo que éste no comparte pero que respeta, y que por lo tanto declinó continuar con su candidatura a Senador del Distrito.
Sin embargo, Fiallo intentará continuar con su candidatura a Senador, pero 100% independiente, es decir, intentará inscribir su candidatura por ante la Junta Central Electoral, sin partido y sin ninguna agrupación política reconocida por la JCE, lo que sería un hecho histórico si termina lográndolo.
La ley 20-23, en su artículo 157, párrafo 1, dispone lo siguiente sobre las candidaturas independientes:
Requisitos de candidaturas independientes.
Las candidaturas para los cargos de senadores y diputados al Congreso Nacional deberán ser sustentadas por la misma organización de cuadros directivos fijos para los partidos, agrupaciones o movimientos políticos, pero limitada a la demarcación electoral respectiva.
Es decir, la ley ordena (obliga), que para poder participar y aspirar a un cargo de elección popular, el ciudadano está obligado a hacerlo por un partido, una agrupación política o un movimiento independiente reconocido por la JCE.
¿Puede una regla legal estar por encima de un principio constitucional (Derecho a elegir y ser elegible)?
¿Dónde queda el principio de supremacía constitucional?
¿Esa regulación legal (restricción o limitación al derecho de ser elegible) es conforme con los fines de la constitución?
El constituyente derivado fue claro cuando dispuso en el artículo 74.2,que sólo por ley, en los casos permitidos por la constitución, se pueden regular los derechos fundamentales, siempre que no toquen ni el contenido esencial ni su razonabilidad.
¿Obligar a los destinatarios del derecho fundamental a ser elegible a que solo pueden hacerlo a través de una organización reconocida por la JCE, no toca el contenido esencial del derecho? Yo personalmente creo que sí!
¿Cuál es el contenido esencial de un derecho? Su razón de ser.
¿Cuál es la razón de ser del derecho a ser elegible? Que todo ciudadano que no tenga ningún impedimento legal pueda postularse o candidatearse libremente a cualquier puesto de elección popular. Pero además, esa regulación pareciera vulnerar también el Principio de Razonabilidad.
Nuestro gran problema aquí es que nosotros no tenemos un control previo de constitucionalidad de las leyes, sino a posteriori. Francia si lo tiene (Consejo Constitucional Francés). Por lo tanto, las leyes aquí, desde que son promulgadas, tienen, prima facie, una presunción de constitucionalidad. Mientras el Tribunal Constitucional no le declare la nulidad absoluta.
Yo quise hacer lo mismo aquí en Puerto Plata, pero decidí inscribir mi candidatura con Alianza País. Es un acuerdo esencialmente electoral, porque yo nunca he tenido, ni tengo ni quiero tener militancia política.
Yo soy 100% independiente, y a la conclusión que he llegado es que esa limitación no es otra cosa que una categoría sospechosa que podría, sí termina llegando al Tribunal Constitucional, devenir en inconstitucional.
Fiallo intentará inscribir su candidatura ante la JCE. Lo que se espera es que el órgano comicial le rechace la inscripción, por no estar inscrita a través de un partido o agrupación política (tal como lo ordena la ley), y por lo tanto, al tratarse de una regla, éste no estaría cumpliendo con el supuesto descrito en la norma, y por lo tanto le aplicarán la consecuencia jurídica (no inscribirlo). Lo contrario sería sorpresa.
Alternativas
Fiallo tendrá esencialmente dos alternativas:
1. Recurrir por ante el Tribunal Superior Electoral, e introducir en la misma instancia, un incidente en el que le solicite al TSE, que declare inaplicable la regla del artículo 157, y como solo tendrá efectos entre las partes (interpartes), si llega a tener ganancia de causa, la JCE no tendrá más remedio que inscribirlo sin ningún partido ni ninguna agrupación política.
¿Qué ocurre si otra persona quiere hacer lo mismo (inscribir una candidatura totalmente independientes? Como las decisiones que resuelven una litis a través de un control difuso sólo tienen efectos entre las partes que intervinieron, el nuevo solicitante tendrá que hacer exactamente lo mismo que hizo Fiallo. La jurisprudencia en esos casos no tiene efectos erga omnes.
Aún así, la norma (art. 157) no sólo sigue vigente, sino que se sigue aplicando porque aún conserva una presunción de constitucionalidad.
2. La otra opción de Fiallo es accionar ante el TC, teniendo como propósito esencial que, por medio de una acción directa de inconstitucionalidad, solicitar al TC que revise la inconstitucionalidad que éste alega, y los perjuicios que ello le ocasiona. El TC apelará al uso del Test de Razonabilidad (Su-principios de idoneidad, de necesidad y de proporcionalidad en sentido estricto), y determinará si es no conforme con la constitución la norma cuestionada (art. 157).
Si es conforme, la norma seguirá vigente, y Fiallo tendrá que cumplir con lo que ordena la norma legal. Si no es conforme, el TC le declarará la nulidad absoluta, la expulsará del ordenamiento jurídico nacional, y Fiallo y cualquier otra persona podrá inscribir su candidatura sin ningún partido ni agrupación política reconocida por la JCE, porque esas decisiones sí son erga omnes (para todos), y son vinculantes a todas las personas y todas las instituciones públicas (la JCE no es la excepción).