OPINION: Un verano en «Nuevayol»

Tal vez parezca un anacronismo, un absurdo o un osado intento de traer por los moños un tema que, ni por asomo, se ajusta a la gélida realidad que nos arropa en estos días. No faltará a la lógica y el razonamiento quien así se aventure a enjuiciar el epígrafe.

Sin embargo, a tono con el tozudo estilo del suscrito, me lanzo al ruedo asumiendo los riesgos que tal conlleva.
Hará cosa de unos años -muchos!-, los caminos de la vida me colocaron, de cuerpo presente, en esta selva de cemento, fierros retorcidos y ladrillos de adobe que se ha dado a conocer como La Babel de Hierro –y, de manera más romántica y comercial, como La Gran Manzana–, y al llegar, hube de contar con los servicios fraternos de un lazarillo que guió mis pasos, me señaló los caminos y acompañó en un sinfín de correrías por las calles, lugares y recovecos de la gran ciudad, logrando con ello que, antes que abulia y desconcierto, aquella primera estadía pasase a convertirse en una inolvidable crónica para ser contada.

Aquello comenzó a fines de un Mayo. Entonces albergaba, apenas, la ilusión de hacer feliz a mi Madre, acompañándola por un breve lapso de tiempo en la ciudad de sus sueños e ilusiones, aquella que también había idealizado como el destino final de cada uno de sus cuatro hijos y sus respectivas familias.

Aún cuando difería diametralmente de estas comprensibles componendas de mi progenitora, me dispuse a darle gusto, por un tiempo, mientras me aclimataba en el estilo de vida neoyorquino, tratando de sacar de ello el mayor provecho posible.

Aquel edecán de quien os hablo, con todo y sus múltiples ocupaciones -y limitaciones-, se entregó en cuerpo y alma a enseñarme la parte bella de Nueva York, esa que la gran mayoría de inmigrantes apenas conoce por medio de las vistosas postales o las imágenes retocadas que nos presenta el cinematógrafo, para consumo de idealistas. De su mano y junto a él me introduje en las impresionantes profundidades del tren subterráneo, escalé a las alturas del World Trade Center original y conocí los recovecos de Canal Street, Chinatown y los lujosos escaparates de las grandes tiendas y plazas comerciales del downtown neoyorquino.

Gracias a las refinadas y atinadas sugerencias del amigo pude salir avante en el desconcertante dilema de sostener, adecuadamente, los cubiertos, con un platillo de camarones enrollados, ante la mirada pícara e insinuante de la despampanante camarera que nos atendió en uno de los bares del WTC, al tiempo que disfrutábamos, con cierto toque de apremio y temor, de la magnificente vista en lontananza de la gran ciudad, con la garantía ofrecida por la pared de vidrio blindado de grueso calibre que bordeaba el establecimiento por los cuatro costados.

Anduvimos por el Central Park y otras plazas más en donde disfrutamos de fiestas, parrilladas y espectáculos de folklore de pura estampa caribeña y latinoamericana y en este mismo escenario asistimos a los fastuosos y concurridos desfiles de las fiestas patrias de esta gran nación que nos alberga (4 de Julio) y de las comunidades inmigrantes de Borinquen y Quisqueya, entre otros.

Apertrechados de potentes bicis sorteamos las leves colinas y los intrincados senderos del grandioso pulmón de la Babel de hierro y eludiendo las miradas inquisidoras de la autoridad, sorteamos con éxito la tentación de paladear unas tentadoras chelas, disimuladas con el velo cómplice de bolsas negras y envases de agua cristalina.

Nunca, como entonces, disfruté con tanta fruición y sin apuro del placer de caminar por los interminables pasillos de museos, galerías de arte y pubs en donde se disfruta de un buen jazz y música tropical y se conoce gente de todas las latitudes del orbe.

Aquel verano nos resultó corto para conocer y apreciar las diferentes atracciones que ofrece la ensoñadora ciudad, en una vertiginosa sucesión de eventos en los que interactuaron también, a diferentes intervalos, los miembros de nuestras respectivas familias y un sinfín de amigos comunes y relacionados.

(La visita a los lagos y a la ‘Montaña del Oso’ hubo de quedar relegada para una próxima ocasión que luego se vería cristalizada. Demasiado emociones para tan poco tiempo).

Sin embargo, esos inolvidables días bastaron para acrecentar el aprecio y cariño que desde antes me unía al amigo, en un historial de larga data en años de vivencias estudiantiles, políticas y sindicales, allende la Patria.

Aquel verano en Nueva York fue, en verdad, apoteósico, inolvidable e irrepetible.

Los compromisos familiares, la necesidad de atender el imperativo de la subsistencia así como el recorrido por los ignotos senderos por los que nos conduce el destino dificultaron, por años, que nuestros caminos coincidieran en nuevas jornadas de farras, vivencias y sana diversión. Sin embargo, en estos días en que el destino se ha empecinado en regir, de manera rigurosa, el ritmo de nuestras vidas, he vuelto a sentir, ora discretamente o ya de manera ostensible, la mano amiga, generosa y oportuna de ese amigo infinito que nunca me ha faltado.

Por ello y un sinfín de cosas más, con los cálidos aires de aquel distante verano palpitando en el pecho, que no pueden ser opacados ni siquiera por los gélidos vientos de la tormenta invernal que se han desparramado sobre la ciudad en estos días, he decidido apersonarme a la modesta, pero visionaria empresa a la que Esteban Báez apuesta sus esfuerzos e ilusiones, para brindar, juntos y con la latente compañía de la nieve impoluta que se deposita incesantemente y con profusión, por esos largos años de entrañable amistad y fidelidad, al influjo de una gratificante bebida que encuadre con el Impresionante espectáculo invernal que nos congrega en estos días.

JPM

Discutir y pactar: la regla política de América

Por lo general, dispongo del domingo para organizar mis cavilaciones sobre la situación nacional. Después de ver La Respuesta y apurar mi café reglamentario, paso revista a los acontecimientos semanales y a las ideas que me han llegado a través de mis oyentes de radio. Esta vez sin embargo, hube de adelantarme en función de la tormenta invernal Jonás que azotó el Este del país y que nos obliga a un forzoso día extra de descanso.

 

Varios temas se agolparon en el tintero, pero uno de ellos me sedujo de inmediato, quizás porque me afecta de manera directa. Es que yo he  estado haciendo de comunicador social por mas de 20 años en esta ciudad de Nueva York y siempre he soñado con abrir un espacio de discusión formal, donde los dominicanos de ultramar podamos dilucidar los asuntos de competencia común.

 

A pesar de escribir con un ritmo semanal y hablar diez horas semanales por radio, sobre temas por lo general conflictivos, a lo mas que he llegado es a intercambiar pareceres con el señor Miguel Espaillat, un tribuno de barricada que como yo, dice en voz alta lo que piensa en silencio.

 

Pero mi match con Miguel -que ha abarcado varios niveles de desavenencias y tópicos diferentes- ha sido posible porque yo he tenido la iniciativa de confrontarlo. El amigo Espaillat, jamás se ha referido directamente a mis opiniones, sin que antes yo haya contradicho algún criterio suyo; y esto me hace sentir un poco culpable, pero sobre todo decepcionado.

 

Es como si se sintiera un pánico colectivo a expresarse libremente. Y donde mas acentuada está esta especie de mordaza voluntaria, es en la clase política dirigencial. Literalmente, “nadie sabe qué piensan” los dirigentes políticos de los partidos dominicanos sobre ningún tema de interés colectivo; pero mucho menos los oficiales electos locales, ya sean demócratas, republicanos o de alguna otra formación minoritaria; porque casi todos son meticulosamente parcos.

 

Pero a decir verdad, este extraño comportamiento de los dominicanos residentes en USA, es algo mas que una simple apatía por el intercambio de ideas, una práctica tan útil y necesaria cuando se trata de comunidades emergentes en franco proceso de empoderamiento. Si nos dispusiéramos a compartir ideas, en corto plazo podemos quizás, construir la Agenda Dominicana del Exterior. Pero qué va, nuestros dirigentes y oficiales electos parecen pertenecer a una arcaica “logia política secreta”. O tal vez es que no quieren exponerse en el discurso, a fin de llegar al cargo con el menor compromiso posible.

 

Lo que piensa un Adriano Espaillat por ejemplo, sobre el futuro de los dominicanos en USA, es uno de los secretos mejor guardados de la historia. Y cuando digo Adriano Espaillat, muy bien pude haber mencionado a cualquier otro de nuestros “líderes”, ya sean del frente local o del frente insular. Pero menciono al senador estatal porque es él quien ha intentado representarnos en Washington en dos ocasiones y ya se apresta a hacerlo por tercera vez. Y es precisamente su caso el que mejor nos ilustra acerca de las consecuencias de mantener ese hermetismo rancio sobre los asuntos que nos conciernen a todos.

 

Si existiera la costumbre de discutir los planes y proyectos de manera pública; y los votantes conocieran el programan de acción de nuestros candidatos -una vez resulten elegidos- de seguro que les resultaría mas fácil edificar la mayoría electoral que pueda producir el triunfo. Se trata de entender que para ganar hay que aglutinar sectores y los intereses de esos sectores solo se conocen con el intercambio de ideas. Luego, la labor del candidato es garantizar que cada sector se sienta justamente representado, durante el proceso de campaña y en el ejercicio del poder político.

 

Hay otro aspecto de la lucha reivindicativa local, que por la costumbre  de nunca discutir en público, ya ha causado la derrota en dos ocasiones al aspirante a la Casa de Representantes. Es muy cierto que los dominicanos debemos llevar un candidato nuestro, porque somos la mayoría residente en el Distrito 15 al Congreso; pero cuidado, no somos la mayoría votante. Esto conduce al planteamiento inicial de este trabajo: tenemos que pactar con las otras comunidades.

 

Como quiera que se mire el asunto, la clave para construir mayorías votantes, está en la capacidad que tengamos para concertar, primero entre nosotros y luego con los otros. Hoy, la lucha por el puesto del legendario Charles Rangel, reviste una importancia capital. En las primarias demócratas se enfrentarán entre sí siete candidatos: cuatro afroamericanos, un puertorriqueño y dos dominicanos. Es una especie de “round Robín”, donde cada uno compite contra los restantes.

 

Para ganar hay que pactar, de eso no hay dudas; pero sobre todo, pactar con las comunidades votantes. El que tenga capacidad para entenderlo, tendrá más posibilidades de sustituir al “viejo Charlie” en el Congreso, uno de los mejores amigos nuestros en Estados Unidos.

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

 

jpm

Hamlet sobresalió en nuestra historia

Lo conocí siendo yo un niño, cuando mi madre comenzó a estudiar arquitectura en la USD y residíamos en la zona universitaria.

Antes había conocido a su hermano Dardo, cuando jugaba con el Licey y frecuentaba la casa de venta de efectos deportivos, Luis F. Lugo, situada en la calle Isabel La Católica de la Ciudad Colonial, donde trabajó mi papá.

Hamlet era una figura deportiva destacada de la Universidad estatal y Carmen Rita, su novia de entonces, lo acompañaba a los juegos de pelota y otras actividades.
Una pareja impactante: ella, hermosa y alegre, y él un joven altivo, atleta de fuerte calibre.

Recuerdo, cuando acompañado de mi entrañable amigo Heri Schecker Ortiz, hermano de Luisito, asistíamos al Play de la universidad y lo veíamos pichar su “recta de humo” al tiempo de observar a Carmen Rita disfrutar de sus “ponches” y sus “strike”.

Más allá de episodios deportivos ejemplares, presentes sus inquietudes políticas – independientemente de las críticas válidas o no a su forma de ser y trayectoria- Hamlet estaba llamado a sobresalir en nuestra historia. Y sobresalió.

Supe, por ingenieros/as amigos/as, que pronto se convirtió en un profesional de alta calidad.

Volví a verlo en abril de 1965, junto al formidable ser humano y camarada Carlos Ascuasiati, instalando la ARMERIA constitucionalista: gran taller de reparaciones de armas, fabricación de artefactos, blindajes y re-adaptación de vehículos.

Allí, la creatividad de un grupo de calificados técnicos de diversas ramas se esforzaron en hacerle más difícil a los gringos la “toma” militar de la zona liberada de la Capital, sede del Gobierno en Armas; aumentando permanentemente la capacidad de la resistencia popular.

Allí, el talento puesto al servicio de la revolución social creó -entre muchas otras- la versión original de la tanqueta que copió el general contra-insurgente RAMIRO MATOS para luego exhibirla como invención propia.

Vimos con nuestros ojos –y las fotos de Milvio Pérez lo confirman- las tanquetas constitucionalistas, fruto de ingeniosos blindajes y montajes sobre camionetas y jeeps, salir de ese taller y desplegarse, con sus ametralladoras de gruesos calibres, por las calles de la ciudad insurrecta. La vimos también emplazadas, vigilantes y activas en puntos estratégicos de combate.

¡Valioso aporte, en el que se destacaron Hamlet, Carlos Ascuasiati y un técnico metal-mecánico español, cuyo nombre no recuerdo!

Recuerdo sí también a Hamlet Herman como entrenador de yudo en el ring montado en un gran patio de la Zona Colonial, perteneciente a la familia Vicini. Igual su contribución a la Escuela Militar del 14 de Junio, bajo la dirección de los/as destacados/as combatientes Homero Hernández, Teresa Espaillat y Anulfo Reyes, entre otros/as.

Concluida la contienda, Hamlet participó en el Movimiento Renovador de la UASD y asumió la Dirección del Colegio Universitario en una academia plena de dignidad, aunque cercada por una contrarrevolución imperialista y balagueriana.

Más tarde me impactó positivamente su integración a la expedición de Caamaño desde Cuba. Un salto, que por sus peculiares características y circunstancias, catapultó públicamente el rol de combatiente y guerrillero de Hamlet; mucho más que su decorosa y valiosa presencia en la Revolución del 65 y la Guerra Patria.

Luego se destacan en su trayectoria su paso por el PLD de Bosch, sus obras sobre Caracoles y otros temas, y su controversial designación para fundar y dirigir AMET en el primer Gobierno de Leonel.

Sin despreciar sus diversos aportes, valorando su honestidad en las funciones que le tocó desempeñar, prefiero exaltar el papel de Hamlet en su condición de combatiente y co-impulsor de las formidables iniciativas técnicas y formativas durante la epopeya de 1965 y de intelectual-guerrillero en la Expedición de Playa Caracoles; ambas, una gesta y otra hazaña, dirigidas por el coronel Francis Caamaño Deñó.

Prefiero expresarles mi cariño, el de Lulú y nuestros hijos a sus hijos/as, esposa y exesposas, familiares y amigos/as entrañables, y enviarle un abrazo a Socorro Castellanos.

Más en un país dirigido por una clase gobernante-dominante experta en deformar la memoria histórica, destacar lo secundario y banalizar hechos más trascendentes.

jpm

El autor es dirigente político. Reside en Santo Domingo
El autor es dirigente político. Reside en Santo Domingo

El cartel del pollo

 

Para nadie es un secreto que en el negocio de la producción de pollo hay un par de empresas que ocupan una posición dominante en el mercado, lo cual es violatorio de la Ley General de Defensa de la Competencia, No. 42-08.

 

Tampoco es un secreto que una de las familias más ricas del país ha entrado a este negocio por la puerta ancha, creando un oligopolio preocupante para la población consumidora de esa ave, que es la principal fuente de proteína en la dieta básica nacional, principalmente la de los pobres.

 

No importa que existan técnicos comprometidos en el sector oficial como lo es el Ing. Radhamés Silverio en Conaprope, tampoco importa que planifiquen adecuadamente la demanda nacional en cada época del año, si ese sector no se disciplina, y piensa que el Estado puede regularlo sólo cuando tienen problemas de sobreproducción y con el dinero del contribuyente tiene que pagar los frigoríficos para conservar esa  sobreproducción o comprarle volúmenes importantes del producto, a través de los planes sociales del gobierno “para ir en auxilio y evitar la quiebra de los pobres productores nacionales”, como se suele decir.

 

Esto no debe ser. El Estado debe intervenir para impedir que se abuse del consumidor dominicano, cuando se produzcan situaciones de acaparamiento para manipular los precios en el mercado, como en el caso actual; como se evidencia en la venta de aves que pesan más de 5 libras.

 

No es posible que una sola empresa con más de 150 puestos de venta a nivel nacional publique un precio de venta y luego ofrezca el producto mucho más caro que el publicado, en violación a la Ley No. 358-05, y que haya una reacción estatal. Los productores de pollo históricamente han sido unos protegidos, no una víctima; la víctima ha sido el pueblo pobre consumidor de su producto.

 

Recordemos que hace un tiempo se generó tensiones entre productores de pollo, distribuidores, organizaciones de consumidores y Pro Consumidor, llegando a un feliz término, gracias a la intermediación de la Cámara de Diputados, que logró la creación de un sistema que permite transparentar costos de producción, fijar márgenes de utilidades razonables para los miembros de la cadena de distribución y establecer precios sugeridos, que permitan perseguir la especulación.

 

Pero ese acuerdo intersectorial e interinstitucional no tuvo el seguimiento adecuado, error que hoy de nuevo estamos pagando, se asumió como algo coyuntural y no debió ser. Esa herramienta le asigna la responsabilidad al Ministerio de Agricultura de revisar los costos de producción y establecer el precio sugerido al consumidor y no se continúo haciendo.

 

Si bien es cierto que el Estado en el libre mercado no puede fijar precios, existe en la experiencia comparada de otros países, como sucedió en Argentina, país en el cual el sector oficial y el sector productivo logro consensuar algunos precios de productos de primera necesidad; porque si el Estado en tiempos de dificultad le aporta y lo apoya, es entendible que en algún momento el sector productivo tenga que ceder, facilitando que el producto llegue oportuno, suficiente y a precio justo al consumidor final.

 

El aumento del pollo es injustificado en estos momentos, pues los commodities que se usan para “ensamblar” el pollo en el país, básicamente maíz y soya, registran los niveles más bajos de los últimos años, por lo que no hay otro elemento que no sea el móvil de la especulación, por parte de un cartel que en modo alguno puede justificar ese aumento de precio.

 

Parece que el cartel del pollo ha logrado convencer a las autoridades de que les consientan marcar márgenes de utilidades que le permita recuperarse de “supuestas pérdidas anteriores”, lo que representa una complicidad del regulador estatal en perjuicio del consumidor final.

 

Sin embargo, es función primordial del Estado poner el interés general por encima del particular, y al ciudadano, en este caso a las personas consumidoras, en el centro de las políticas públicas y ¡haremos patria!

jpm

Rediseño de un nuevo ser humano

¨La Metamorfosis¨  es,  probablemente, uno de los libros más famosos de Franz  Kafka, genial escritor checo que  falleciera  a la edad 40 años. Se trata de una novela  escrita a principio del siglo pasado  que nos relata la vida de un ser humano convertido en un insecto  y como esa transformación  cambia sus costumbres  y relaciones con el resto de su familia y el entorno.

El autor explica de manera magistral  mediante un personaje envuelto en su caparazón de insecto, como todo su entorno  se vuelve hostil, como la hipocresía, egoísmo, simulación y el aislamiento  son las cuatro únicas cosas que se desarrollan en su ambiente social  y  familiar.

Esa narración de un impacto existencial extraordinario me hace traer a la memoria que,  ese mismo  comportamiento observado por Kafka  se viene revelando en la sociedad dominicana por parte de la mayoría de los dominicanos y dominicanas.

Aquí, hay que decirlo con dolor, los seres humanos han venido desarrollando una fervorosa  tendencia hacia ese comportamiento descrito por el autor de la referida obra.

Se advierte, en la sociedad dominicana,  una grave inclinación hacia la sustitución  del nosotros por el yo, de lo colectivo, por lo particular; de lo  racional y digno, por lo conveniente y lo ventajoso; lo ético por lo pragmático; y lo espiritual por lo material.

Lo que está sucediendo en esta media isla es increíble, este comportamiento nos viene reduciendo como sociedad, familia e individuo y, nadie al parecer, puede detenerlo.

Sé  qué la sociedad dominicana  de este Siglo XXI es otra. Innegablemente ha cambiado, se ha transformado, pero reproducir esos elementos nocivos recogidos por el autor de la novela  ¨La Metamorfosis¨ en plena era del conocimiento y la información es un verdadera lástima.

Es menester, pues, que en estos años por venir  las presentes y futuras generaciones que tienen  la responsabilidad de construir un mundo mejor emprendan un viaje sin retorno hacia la búsqueda de un rediseño de un nuevo ser humano, una nueva sociedad y una sólida familia. Ojalá…

Jpm

 

El mejor país del planeta

Conduce el vehículo con la mano izquierda que también sostiene el móvil y en la derecha una pequeña. Amet los detiene, no le dejan pensar, tome esos 200 pesos, resuelve tu vaina.

 

Algunos, antes de llegar, han arrojado la pequeña cerveza al vacío. Instalan  en  una acera  un puesto de frituras con espaguetis y bofe. Los peatones tienen que tomar la calle. Si viene la fuerza pública a reprimirles no pueden arrojarles, les apoya un político que contribuye al desorden.

 

No hay cuartos, pero en navidades y semana santa, las ciudades parecen páramos. Se van a disfrutar de los ríos, playas, montañas, valles del esplendor que aflora.

 

No existen secretos, todos conocen la vida de todos. Predomina el catolicismo, piden en nombre de los santos escogidos que les proteja del mal y las ataduras económicas.

 

Hombres de 90 años con mujeres de 20. Casi todo se prohíbe de acuerdo a la constitución y se permite de acuerdo a las circunstancias. Se rigen por las leyes más adecuadas del planeta: una combinación del derecho romano, el código napoleónico y el del país.

 

La ciudad colonial era un polvorín en 1965. En 1844 se independizaron de Haití. Los Sucesos de Moca. No es fácil esa vaina. Aquellas inolvidables memorias.

 

Quién lo creería, que se liberaran,  después de 22 años de dominación haitiana. En los colmados se baila, canta, come, bebe, confraterniza, adquieren productos relacionados a la defunción eréctil, relativos a la longevidad, o deseos incontrolables de ser felices.

 

Media cuarta de café, media de queso, son bienvenidas, un «coconete», una rueda de casabe.

 

No existe la pena de muerte, la compasión arropa a las víctimas y a los victimarios. No existe el desempleo, diseñan un ventorrillo donde viven, o venden obras de arte, o se convierten en artistas empíricos. El talento se desborda en el deporte, en las relaciones públicas o búsqueda del peso.

 

Después de 20 horas de apagón, aplauden cuando se restablece el fluido eléctrico.

 

Los motoconchos se acompañan de una sirena detrás que lleva la cabellera ataviada a un pañuelo que le proteja de la lluvia y el viento.

 

Los hijos pocas veces abandonan el hogar a temprana edad y muchos, nunca lo hacen. Todos los días  del año son de  agasajos, menos el día de las elecciones. Establecen la ley seca que burlan con inusitada habilidad.

 

No me venga con esa vaina constituye la expresión de más acendrado arraigo. Al plátano y a su voluptuosa flor le dedican una devoción sagrada. Creen en la leyenda que cuenta la historia de cómo Adán y Eva comían mangú, cuando el paraíso se había instalado en estas comarcas y sus habitantes moraban desnudos y alegres.

 

Jpm

 

Ganaderos demandan acción del Gobierno frente a la sequía

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Leche, Eric Rivero, pidió al Gobierno que convoque un encuentro para discutir soluciones a la sequía que afecta el ganado y la agricultura en la Línea Noroeste, la Costa Norte y las regiones Este y Sur.

Expuso que las autoridades del sector agropecuario, específicamente del Ministerio de Agricultura, Dirección General de Ganadería, Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, el Instituto Agrario Dominicano y el Banco Agrícola, deben reunirse de manera urgente a fin de analizar la situación.

Aseguró que pequeños productores de las zonas afectadas han tenido que trasladar su ganado a terrenos ubicados en el Este del país, para que no muera por falta de agua.

Infomó que el próximo sábado los dirigentes ganaderos de Puerto Plata, Montecristi, Dajabón, Valverde y Santiago Rodríguez harán un recorrido por las ganaderías más afectadas.   Comenzará a las 10:00 de la mañana en Gualete y abarcarán La Isabela, El Cayal, Estero Hondo, Luperón, El Toro, Maimón y Vuelta Larga.

“Los productores agropecuarios tenemos una serie de propuestas para buscar soluciones a la situación que nos ha dejado la sequía, como dotar de caña de azúcar al ganado que sufre la carencia de agua y pasto”, explicó.

sp-am

El Pekeño busca rescatar el “merengue de mambo”

SANTO DOMINGO.- En momento en que viene en eminente declive el merengue de calle, debido a la proliferación de decenas de agrupaciones en este género, remplazado al igual que el merengue por el dembow, reggaetón, hip hop, y otras derivaciones, promete rescatarlo con la introducción de nuevos colores musicales.

Miguel Ángel Colón, mejor conocido como “El Pekeño”, de padres dominicanos, pero nacido en la ciudad de New York, a muy corta edad empezó a sentir pasión por la música, decidiéndose a escribir canciones de reggaetón y hip hop, derivando luego a componer e interpretar merengue de calle, donde definitivamente encontró su línea.

Como resultado de la pegada de sus temas en las discotecas, en las plataformas de las redes sociales, y en varias emisoras hispanas en los Estados Unidos, ha sido acogido y firmado por Chico Mambo Promotions presidida por el joven empresario Julián Peña.

Chico Mambo Promotions, se ha consolidado en el área de representación de los diferentes géneros musicales, como urbano salsa, bachata, merengue típico, ahora con la inclusión de “El Pekeño” en su catálogo completa una cuatrilogia de géneros rítmicos populares.

El Pekeño ha sonado los temas Megadiva, Niveles, Ratón y Queso, Se Me Viraron, con este ultimo realizó un remix con Farruko y Secreto el Famoso Biberón.

En la actualidad se encuentra trabajando su más reciente sencillo “Vida De Capo” el cual es parte de su nueva producción llamada “La Nueva Cara” de la mano de su productor Jtraxx, la cual será lanzada al mercado próximamente.

Desde ya se realizan los preparativos para su esperada gira por los EE. UU. a mediados del mes de abril del año en curso en curso.

El Licey o la similitud con el Titanic

El famosos, lujoso y arrogante barco el Titanic zarpó de Inglaterra en abril de 1912 y se hundió antes de llegar a su destino, en una historia similar a lo que está ocurriendo en esta final al glorioso equipo de los Tigres del Licey.

Y la comparación no es para menos. Lo mostrado por los 21 veces Campeones Nacionales en la Serie Regular y en el primer tercio del Round Robin fue algo fuera de serie y en la semifinal algo sin precedente.

Los bengaleses perdieron su primer juego del Todos contra Todos, pero a partir de ahí impusieron un record histórico de 12 victorias de manera consecutiva. El triunfalismo y la arrogancia se elevaron a su máxima expresión en la más vasta y ganadora legión de fanáticos de toda la República Dominicana. El Licey clasificó a la Serie Final 2016 con solamente 12 partidos  jugados y  una ventaja de 6.0 juegos sobre el segundo lugar.

Todos pensamos que Licey rompería el record de 14 triunfos en un Round Robin,  sin embargo los azules han impuesto un record en el béisbol Otoño-Invernal : ser el equipo que avanza a la Serie Final y mantiene la racha más larga de derrotas (9) entre semifinal y final. La última victoria de los Tigres se remonta al 11 de enero.

Uno entiende que  los  protagonistas de este evento tuvieron sus malas rachas, han tenido sus momentos de debilidad, sin embargo  la historia azul ha estado pletórica de triunfos  y más contra los escarlatas, ensañándose y derrotándolos  en seis de ocho series finales disputadas.

Licey ganó las anteriores tres finales efectuadas ante el Escogido  y el último campeonato rojo a costa de los azules se remonta a un lejano 1988-89, en la gran época dorada de los Gerónimo Berroa, Luis De Los Santos, Nelson Liriano, Rufino Linares. En ese período los escarlatas ganaron tres campeonatos al hilo, cuatro de cinco y estuvieron en las cinco finales. En esa final de 1989  los Leones barrieron en cuatro juegos a Licey.

Olvidando las estadísticas, el pobre trabajo de un relevo que cuando llega al octavo episodio no hay forma de que mantenga la ventaja, de la visible, ahora en mal momento, debilidad dirigencial de Lino Rivera, el pobre juego en conjunto y sobretodo un desgane que se remonta al final del Round Robin (como si se hubieran hartado de ganar).

El triunfalismo, el ganar en el papel sin realizar el primer picheo,  han sido parte de las cosas que se han visto contra Licey en esta final. No es ni será la primera vez que en un evento beisbolístico  un equipo favorito es arrasado por un contrario aparentemente más débil, pero menos arrogante, más concentrado en el juego y con la paciencia  de haber soportado todos los insultos a su dirigente, gerente y cuerpo técnico.

Los Leones deben ganar un partido más para conseguir el campeonato 2015-16, sin embargo nos han dado una cátedra de buen béisbol, de jugar sin presión y de como hundir el barco enemigo.

of-am

Puertorriqueños buscan futuro mejor en la R. Dom.

SANTO DOMINGO.- Carlos González había notado que había cada vez más sillas vacías y poco movimiento en las máquinas tragamonedas del casino de Puerto Rico donde trabajaba y le daba vueltas la cabeza la oferta de trabajo que tenía en la República Dominicana.

Era el 2013 y la economía de Puerto Rico llevaba diez años de deterioro. González no lo sabía por entonces, pero el otrora popular casino donde trabajaba como gerente de márketing cerraría pronto.

Pensó en su familia, en sus amigos y en las razones por las que había regresado a Puerto Rico después de vivir 20 años en Nueva Jersey, Estados Unidos. Le tomó varios meses decidirse. “No es fácil dejar tu tierra”, expresó. Pero al final lo hizo.

“Jamás me lo imaginé. ¡Jamás!”, comentó entre risas. “Yo mismo me lo pregunté dos mil veces si de verdad iba a vivir en República Dominicana. Diría que estaba loco”.

El desplazamiento de gente a través de los 129 kilómetros (80 millas) de aguas agitadas que separan a Puerto Rico y la Dominicana fue en un solo sentido por más de medio siglo: de la Dominicana hacia Puerto Rico. Pero la profunda crisis económica por que atraviesa Puerto Rico ha revertido la tendencia y cada vez más puertorriqueños abrumados por problemas económicos van al país vecino para abrir negocios y escaparle al caos, que está ahuyentando incluso a muchos inmigrantes dominicanos.

Las autoridades dicen que es difícil calcular exactamente cuántos puertorriqueños se han ido a la Dominicana en años recientes porque se les cataloga como estadounidenses, en vista de que la isla es un estado libre asociado de Estados Unidos. Pero es innegable que muchos se están yendo.

“Antes era muy raro que el puertorriqueño pasara a buscar visa de trabajo”, expresó Franklin Grullón, cónsul dominicano en San Juan. “Ha habido en todos los renglones un aumento. Entendemos que ese flujo seguirá aumentando”.