Fantasías oníricas de don Pedro Henríquez Ureña

 

 

Se trata de una obra pictórica del artista dominicano Dionisio Blanco.

 

Pedro Henríquez Ureña solía pensar, soñar los mundos del Caribe y de toda América en sus obras, pero sobre todo, en aquellos sitios de la utopía que poco a poco se transformaban y se transmutan en textos críticos, ensayos y crónicas, donde recogía los valores y líneas particulares del continente americano.  Lo que soñaba Pedro Henríquez Ureña eran espacios reales, identitarios, imaginarios y poéticos, bajo el impulso de una imagen originaria y procesual.

 

Nuestro humanista fue un crítico de arte y un crítico cultural cuya exégesis e interpretación se revelaban (y se revelan) en el espíritu de la cultura continental y su productividad dinámica. La historia de las formas culturales se justifica en un marco sincrónico y diacrónico tendente a revelar los significados que este maestro de América explicó en tres de sus obras fundamentales: Seis ensayos en busca de nuestra expresión,  Historia de la cultura en la América Hispánica y Las corrientes literarias en la América Hispánica.

 

El artista Dionisio Blanco ha plasmado el pensar y el pensamiento de Pedro Henríquez Ureña en un retrato, articulado también como etopeya y proyección espiritual, donde sus fantasías oníricas se extienden como símbolos de la tradición, el pensamiento y el espacio continental, vale decir, americano, caribeño y latinoamericano. La tensión sueño-realidad siempre fue importante en la vida de PHU.

 

Los cuatro planos y trazados oníricos que conforman el cuadro, aspiran a propiciar cuatro relatos y dimensiones del pensamiento de Pedro Henríquez Ureña, en una perspectiva identitaria que remite a las raíces y fondos espirituales de América, asumida como conjunción de líneas etnohistóricas y utópicas en el orden cosmovisional de la representación cultural.  El artista se propuso alegorizar y metaforizar el movimiento de los sueños, las visiones culturales y el mundo interior del maestro, desde un cuadraje o focalización de los signos epocales, particularizados en una composición de centro en cuatro perfiles de la obra: el sembrador, el creador de caminos intelectuales, el buscador de libros, cartas, documentos, empresas humanísticas y el soñador de espacios de saber.

 

El cuadro Fantasías oníricas de don Pedro Henríquez Ureña ha sido realizado mediante la técnica acrílico-óleo sobre tela, y en un formato estable de 40” X 50”.   El uso de cromatismos y apliques particularizados con matices colorísticos, estructura un nivel de contraste que marcan el registro de una técnica unificada y concentrada en líneas figurales, simbólicas, alegóricas y poéticas, que dialogan en el espacio del cuadro.  El tratamiento del color por parte del pintor, equilibra en detalles y ambientes la cardinal humanística de Pedro Henríquez Ureña y su espacio intelectual.

 

De esta manera, la sobriedad de la mirada y los acentos de personalidad, en conjunción con una intencionalidad sentiente, perfilan el mismo concepto de utopía unido al de sabiduría que conforma la base del cuadro. En la visión de Dionisio Blanco, el maestro de América es también un símbolo, una línea de pensamiento y un perfil humanístico-filosófico.

 

El artista ha convertido el cuadro en una estética de síntesis y en un espacio-tiempo del pensamiento posicionado en una unión mágica, onírica y sobre todo originaria.  Los símbolos cósmicos y los elementos uránicos y terrestres dialogan en una composición concentrada y neofigural, constituida por los elementos formales y vivientes de la imaginación pictórica.  Se trata de la materia que le sirve de base al pintor para definir, extender y motivar el pensamiento direccional de Pedro Henríquez Ureña, desde una particularidad que ha definido su humanismo en perfil ético, estético y cultural.  Visión y universo, clave simbólica y pensamiento, producen en el cuadro una solución estética,  ontológica y direccional, sobre todo si podemos leer la orientación del mirar en nuestro humanista.

 

Lo que a sus espaldas puede revelar una otredad caribeña y una galaxia de signos y símbolos planetarios, concurre en una representación ideal y onírica marcada por la recuperación visual que Dionisio Blanco asume desde el mundo de los sueños del “Maestro de América”.  Situado en una continentalidad orientada hacia la utopía, la carta, el libro, el documento cargado por el hombre, sembrador y peregrino unifican la mirada como texto ideal, imagen plural y sentido de la cultura.

 

La artisticidad que registra este cuadro hace legible un pensamiento del adentro y del afuera de la americanía; las nubes, luces, paisajes cósmicos y vegetales, se organizan en una estructura imaginaria que, en ningún caso, olvida la tradición ni la ruptura.  Los relatos que en la planigrafía visual registra esta pieza, tienden a puntualizar los ejes de una visualidad lírica, onírica y figural, de tal manera que las líneas convergentes de los planos constituidos, conforman el enunciado-enunciación de superficie y profundidad.

 

Se trata, pues, de un cuadro-cultura, pero también de un encuentro de cuadros con la mismidad, la alteridad y la otredad.  Lo que interpreta Dionisio Blanco en este cuadro no es la persona física  o silueta de Pedro Henríquez Ureña, sino la persona interna que ha dejado huellas reconocidas en esa “Utopía de América” y en una “cultura de las humanidades” como vínculo y materia de los sueños.

 

La colorimetría del cuadro utilizado como significación formal y cardinal de sentimiento y presencia, define en este caso los estratos pictóricos y la forma-sentido motivada en los ejes de inscripción y legibilidad. Mundo y significación, clave interpretativa y particularidad significante, producen los efectos de unidad, la constancia perceptiva donde razón e intuición revelan aquello que no pierde materia ni plenitud en su inscripción.ddd

 

La emblemática y la simbolística uránica, ambas utilizadas en esta pieza, permiten entender toda una travesía estética fundada en la caribeñidad y continentalidad de la unión humanística sustentada por Henríquez Ureña y que Dionisio Blanco instruye, particulariza y resignifica en los fragmentos de mundos y claves oníricas constituidas en el cuadro.

 

Así pues, la mirada distante y presentificadora del humanista hace pensar en un universo revelador, en un “atractor” semántico-cultural cuyos niveles, efectos y pronunciamientos concurren en aquella espacialidad y temporalidad enunciadoras del relato fragmentario, siendo así que cada cuadro dentro del cuadro o mundo posible, conforma una visión convergente y modalizadora de las fluencias poéticas y culturales que sustentan el objeto-signo como pintura.

 

El imaginario pictórico en cuya base el artista se reconoce, prohíja los elementos de una interpretación que produce el sentido de la cultura en la unidad del pensamiento, visión interna y memoria de la mirada del maestro e intelectual dominicano.  La lectura que el pintor  propone como travesía lírica, simbólica y semántica, propicia desde un horizonte pronunciado de sentido la ruta de la mirada humanista de Pedro Henríquez Ureña, no perdiendo de vista el archivo, la metáfora, la huella de los caminos poblados de palabras, gestos y signos de la alteridad.  Fantasías oníricas de don Pedro Henríquez Ureña constituye en la obra de Dionisio Blanco un cuadro de ejes, en el cual los interpretantes solicitan un acercamiento poético-filosófico, pero además, un lugar donde lenguaje, inconsciente y tiempo de la visión, participan de una constancia especular y polisémica, materializada en un discurso sobre la pintura, el pintar y lo pintado, en los espaciamientos de la forma estimada como sentido.

 

Lo que se concibe como tema, espacio y signo, concurre en los estados posibles de la interpretación. Sustancia-forma, línea, color, especie y centro motivan los elementos y cuerpos de un mundo cuya inscripción de referencia actualiza la mirada imaginaria y real de Pedro Henríquez Ureña. La tradición de gestos, símbolos y objetos cósmicos ordenados en relaciones y significados, conforman el espacio silente, la suplencia del color y la línea entronizada por el ojo, la mano y el espíritu.

jpm

Dice candidatos sin condiciones aspiran presidir la Cámara Baja

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El exvocero del Bloque de Diputados del PLD, Gustavo Sánchez, condenó el surgimiento de tantos aspirantes a la presidencia de la Cámara de Diputados a lo interno de esa organización política, porque «lo que procuran es sonar en los medios de comunicación».

Dijo que no está de acuerdo con la alternabilidad que han propuesto varios legisladores de su partio en la presidencia de ambas cámaras, debido a que eso debió ser planteado durante el octavo Congreso Juan Bosch y no se hizo, por lo que esa potestad solo le corresponde al Comité Político.

Sostuvo que quienes proponen la alternabilidad como solución a las tantas aspiraciones que se han declarado, lo hacen a destiempo y de manera irresponsable.

De igual manera, se mostró opuesto a que la presidencia de la Cámara de Diputados se le siga otorgando a un legislador de Santiago, tras considerar que no debe haber privilegios con ninguna demarcación ni dirigentes políticos de un lugar especifico del país, debido a que crea un mal precedente en la sociedad dominicana.

Gustavo Sánchez fue entrevistado en el programa Agenda Semanal que produce el periodista Balbueno Medina todos los sábados por Santo Domingo Tv, canales 69 de uhf y 24 de los sistemas nacional de cable.

El Cántaro

El difícil entorno internacional, que se cierne como espada de Damocles sobre la Republica, obliga al liderazgo del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) a no adelantar diligencias sobre aspiraciones políticas individuales o de grupos que lesionen u obstruyan el canal de convivencia y retroalimentación  con el Gobierno.

La misma exhortación va dirigida a quienes tienen o tendrán responsabilidades mayores o menores en el Poder Ejecutivo o en el Congreso que deberán asumir como objetivo vital para el próximo cuatrienio una relación de correspondencia biunívoca con   la dirección del PLD.

Una todavía arraigada cultura insular nos hace creer que el destino dominicano se circunscribe al territorio de más de 48 mil kilómetros cuadrados, razón por muchas veces desde el Gobierno y desde el Partido no se pone atención a los vaticinios sobre tormentas  allende los mares.

Durante los 16 años de gobiernos peledeistas,  la economía dominicana se ha mantenido  en el carril del crecimiento, incluido los años de la cruenta crisis  financiera mundial que se desato en 2008 con la explosión de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.

No debería olvidarse, sin embargo que  durante el gobierno del presidente Hipólito Mejía se produjo aquí un crack financiero y económico que puso a la economía patas arribas, con la generación de más de un millón de   nuevos pobres, inflación galopante y la economía en situación de  cesación de pagos.

En Latinoamérica, solo las economías de  República Dominicana y Panamá tienen previsión de crecimiento notable en su PIB de 2016, mientras  los demás países se reducen a  crecimiento negativo o estancamiento. Es claro que aquí no debemos abusar de la suerte ni dejarle todo el trabajo a la Virgen.

Sin que todavía el presidente Danilo Medina se haya juramentado  para su nuevo periodo, dentro del PLD se desata una suerte de piñata por cargos congresuales conectado a distancia con el 2020, lo que constituye un comportamiento político contrario al mandato que la población encomendó al parido de Juan Bosch.

El Comité Político del PLD está compelido a colocarse a la altura del gran momento histórico que vive la nación y dedicar todo su esfuerzo a promover unidad en la diversidad, disciplina y respeto a los estatutos y al liderazgo del Partido.

Ningún interés individual o grupal puede ni debe poner en peligro la agenda vital del Gobierno y del Partido que se centra en promover  pactos y políticas públicas relacionadas con la fiscalidad, rescate  de la industria eléctrica, seguridad pública, saneamiento del déficit públicos y justa redistribución del ingreso.

Cambios y reformas para el desarrollo de RD

 

Para el Consejo Regional de Desarrollo, Inc. (CRD), si bien es cierto que constituye una necesidad que nos aBoquemos a una revisión integral de las leyes fiscales que rigen a la República Dominicana, sin embargo, sus estrategias referentes al desarrollo nacional, son del parecer que antes de proceder a  realizarla se impone que nos involucremos en otros asuntos de mayor urgencia y prioridad que incidirán en el establecimiento de la paz y el progreso social.

Esto así, al entender que una cosa es lograr determinados niveles de crecimiento económico que nos puedan atribuir organismos internacionales, y otra es el desarrollo humano, que debemos propulsar en la población nacional sin exclusión alguna, soportado en el fortalecimiento institucional y  la correcta planificación estratégica, además, en la armónica inversión pública y privada que ameritan  nuestras regiones para propulsar en ellas  sobre bases firmes el bienestar  integral y sustentable.

Para la concretización de estos indelegables propósitos, visualiza, que antes de proponernos hacer una reforma fiscal pura y simple, tenemos como tarea prioritaria, ocuparnos en primer lugar de los asuntos mencionados, dando paso para su implementación, a un efectivo control del gasto público y de las exenciones fiscales, además, procurar hacer mas funcionales las diversas dependencias que integran el Estado Dominicano, para que sean columnas para promover en nuestra nación, una gran revolución social, tecnológica e industrial.

Contempla al respecto,  como trascendental, una sustancial reducción de las dependencias gubernamentales, a fin de tener un Estado de estructuras más pequeñas y menos burocrático, con la supresión de los organismos que están duplicados y  los muchos que carecen de una función útil, por constituirse en departamentos que  además de infuncionales, son cargas que laceran el rol del patrimonio nacional y de las instituciones que deben administrarlo.

Objetivos sugeridos por el CRD:

Como parte de lo propuesto, el CRD ve que como labor indelegable y que llama a concentrarse en ella, la aprobación de una Ley de Partidos y la Reforma de la Ley Electoral, tomando en cuenta, subdividir las circunscripciones en tantas partes como diputados existan en la misma, de forma tal que el ciudadano común vote por el diputado que le corresponda en la sección de su circunscripción y el ganador será su representante, su voz en el congreso. Lo mismo debería hacerse a nivel municipal con los regidores.

Asimismo,  la nueva ola de reformas que urgimos, para hacer de la Suprema Corte de Justicia, el Tribunal Superior Electoral y  Junta Central Electoral, como de los ministerios de Salud, Agricultura, Obras Públicas,  Educación,  Medio Ambiente, entre otros,  instrumentos eficaces del desarrollo nacional.

A lo que agrega,  como parte primordial de estas tareas, corresponde establecer con diafanidad,  las directrices en las que debemos atacar en forma frontal la corrupción, para con ello proponernos un mejor rumbo de solidez institucional y mayores grados de conciencia, que faciliten que desde los estamentos estatales, se tenga la fuerza moral para controlar la inseguridad ciudadana y al aumento de la delincuencia que afecta todos los estratos sociales.

Para el Consejo Regional de Desarrollo, Inc. (CRD), a través del gobierno central, las cámaras legislativas y los gobiernos municipales que tendremos a partir del 16 de agosto, es una buena oportunidad para trazarnos mejores horizontes, en el desarrollo socioeconómico y sociopolítico que estamos obligados alcanzar, debiendo ser las indicadas metas nuestras principales prioridades, junto a poner bien en claro los sagrados compromisos con nuestra soberanía, para emerger  entre  las naciones con mayores avances  en todos los órdenes.

jpm

La suplantación orgánica-institucional de los partidos políticos

El primer síntoma -post dictadura trujillista- fue las dos escuelas política-ideológica que protagonizaron-rivalizaron todo el interregno histórico-político 1961-1996: a) la herencia trujillista que el Dr. Joaquín Balaguer redefinió-ensambló en el bonapartismo-autoritarismo que ensayó a sangre y fuego 1966-78, bajo el telón-contexto de la Guerra fría y la sumisión absoluta, pero autónoma, a la estrategia contra-insurgente de los Estados Unidos para Latinoamérica y El Caribe, en la línea geopolítica de desarticular-diezmar los cuadros-líderes de los partidos progresista, de izquierda-marxistas y movimientos contestatarios; y b) la liberal-democrática que encarnó JuanBosch con su constitución de 1963 y el malogrado ensayo democrático  (su gobierno sietemesino) que encabezó, pero, además, y como aporte político-conceptual-metodológico sus ensayos socio-histórico a la luz del prisma marxista, la nueva pedagogía política que inauguró -1962-63- y la fundación de un nuevo partido político -PLD-1973- en donde estableció-impuso una verdadera escuela política sobre la base del estudio -metódico y sistemático- de la realidad nacional e internacional y, sobre todo, del sustento orgánico-disciplinario de un partido de cuadros.
En mi opinión, esos dos antecedentes (¿o antípodas?) histórico-políticos con sus matices humanístico-ideológicos -de ambos líderes- marcó el derrotero político-electoral y, al mismo tiempo, los avances y retrocesos en la construcción de una democracia -la dominicana- que no pocas veces se debatió-colapsó entre una semi-dictadura y unos ensayos democráticos -la inflexión histórica PRD-1978, el Balaguer pseudo democrático aunque tramposo y enclaustrado-86-96; y el relevo político-generacional: LeonelDanilo, porque Hipólito fue un catastrófico accidente.
A esa ruptura política-doctrinaria -relego de la escuela política de Bosch-, siguió, en el interior de los partidos políticos, una lucha feroz por el control y la hegemonía de esos ‘aparatos´ que se bifurcó en dos líneas: a) el secuestro político-personal del líder por una élite que, de pose, imitación y recitación memorística de sus postulados doctrinarios, lo aisló-retiró; y b) la que bebió-auscultó en el pensamiento y la pedagogía política -de Bosch (que en el caso de Balaguer se resumía en chicana, fraude y ambición de poder)- para, desde el partido y el poder, apuntalar liderazgo y control partidario. Por ello, por esa negación política-doctrinaria, en los partidos políticos tradicionales jamás cuajo -con la excepción quizás de Peña-Gómez y el BIS, en una coyuntura política-electoral especifica- una auténtica corriente o tendencia política-ideológica o doctrinaria -para el fortalecimiento-orientación doctrinario-institucional de algún partido político- mas allá de grupismo o, de lo que predomina hoy: claques subalternas que operan y actúan orientados por interés corporativo o de simple supervivencia en obediencia ciega a un determinado cacique-líder o a un tinglado de ellos. Y esa falencia histórica-política y estructural, es, quizá, o sin quizá, la evidencia más fehaciente de que, en el país, no existe una verdadera cultura democrática ni mucho menos la concreción-impostura de una impronta impostergable: alianza programática (sino, alianzas política-electorales que en la práctica política y ejercicio del poder deviene en simple repartición del organigrama estatal).
Esa ausencia de una cultura democrática y el abandono doctrinario-ideológico, en el fondo y en la superficie, es lo que explica que no se haya aprobado una Ley de partidos políticos, una reforma a la Ley electoral, ni mucho menos construir una ética pública compromisaria a todos los actores políticos en el ejercicio de la política y de la dirección de los poderes públicos.
Y algo más: esa suplantación del sistema de partido por unas jerarquías monopolizadoras de la vida orgánica-institucional de los partidos políticos -sin excepción ni siquiera en las “izquierdas”- es lo que explica la ausencia de los partidos (como instituciones políticas) del debate de la agenda nacional, la quiebra y desaparición de la relación partido-gobierno (en su esencia clásica) que debe darse en una simbiosis acompañamiento-defensa-diferenciación temática-orgánica, cuando estos están en el poder; y finalmente, el secuestro de sus democracias internas que entre otros indicios se evidencia con la excesiva reserva -por parte de sus cúpulas- de candidaturas, ninguna rendición de cuentas -sobre sus finanzas y administración de las asignaciones presupuestarias vía JCE, cotizaciones y de otras índoles- a sus miembros y organismos y los cada vez mas ostensibles subterfugios baladíes para posponer los procesos eleccionarios internos en abierto interés político-antidemocrático de perpetuarse en el control-hegemonía de los partidos políticos fosilizando y anquilosando a las organizaciones políticas y castrando, de paso, a sus liderazgos en ciernes.
Pero, ¿en dónde nos encontramos­?
Honestamente, en un punto de inflexión, y quizás sin retorno, que se sintetiza: por un lado, en el éxito-predominio de las claques políticas que, en el interior del sistema de partidos tradicionales del país, suplantó, primero, al líder ético-doctrinario, y luego, al partido, entendido como totalidad orgánica-institucional, y su democracia interna; y por otro lado, el momento exacto en que las cabezas de esas claques despuntó presidenciable. Cierto que en ese trayecto-construcción no poco -cabeza-líderes- fracasaron (Augusto Lora, Jacobo Majluta, Jacinto Peinado,Hatuey de Camps, y una retahíla que aún no se entera), pero ello no impidió que el producto final no se impusiera: el líder redentor e insustituible -en otras palabras, la escuela política de Balaguer– que el relevo no es otro que él mismo, aunque procure e imponga a otro, o peor; el relevo castrador, de coyuntura en coyuntura electoral, de dos o tres que se turnan y se ponen de acuerdo para administrar bolsones de crisis o desavenencias, internas o externas, entre ellos mismos.
Y ese triunfo de esas claque-jerárquicas, en el fondo, excluyentes y antidemocráticas, tiene un degradante correlato interno: a) el control absoluto-burocrático del partido (o de lo que en su nombre se cobra -vía la JCE y el financiamiento externo- y promociona); b) la imposibilidad de la crítica y la autocritica; y c) el momento electoral a que ha sido reducido lo que fue partido: ¡a pura maquinaria electoral!
Esto último, es una desgracia-aberración porque, a esas alturas, el partido –o lo que se entiende por ello en el actual esquema-, y lo que queda de él, es entendido como una empresa, como una fábrica, o peor, como un feudo-colmado -por ciertas jerarquías y sus segundones satélites internos-, pero jamás como una vía-espacio -para la discusión, la elaboración de ideas y el debate- plural-democrática para empujar cambios y reformas en una sociedad democrática.
En consecuencia, los pocos bichos raros -porque elaboran ideas- que aún militan en los partidos políticos y que elevan criticas-sugerencias casi siempre son relegados por dos razones básicas: primero, no son narigoneables, y segundo, porque hablan y escriben lo que piensan, y eso, al menos en política, es un pecado capital. Por supuesto, para aquellos carentes de ética y honestidad intelectual.
¿Qué hacer?
En el contexto de una coyuntura política -y más si tu “partido” esta en el poder, como sucede en mi caso- es harto difícil, y quizás inoportuno asumir postura crítica con posibilidades de ser escuchada. Por ello, este desahogo, no deja de ser un interés, ingenuo quizás,  en que, por lo menos y en medio del carnaval, se preste atención al inmediatismo en que algunos espacios orgánicos-internos son reducidos -por subalternos-segundones- en aras de que, inconfesablemente, no se logren resultados orgánicos-institucionales, sino, la impostura-ambición de satisfacer principalías partidarias o estatales-regionales imaginarias que no toleran criticas ni sugerencias, de un centralismo nocivo y excluyente y, sobre todo, de inquinas personales-políticas (cimentadas en chismes) porque uno no se deja narigonear ni renuncia a la crítica y al debido respeto.
Sin embargo y a pesar de los riesgos, sabremos adaptarnos -¡y aguantar!- sin dejar de hacer nuestras críticas-sugerencias en el entendido irrenunciable de empujar cambios y redefiniciones que el partido demanda y exige: ¡un Congreso Extraordinario!

Hay locuras (y no son las de Silvio)

 

 

El mes de mayo recién pasado fue el más caluroso desde que se llevan registros y los últimos siete han sido, consistentemente y por igual, mas calurosos que todos los años anteriores. La NASA informa además que,  desde 1880  a la fecha, la temperatura global ha aumentado 1.4º F pero el 75% de ese aumento ha tenido lugar en los últimos tres años. La presencia de  dióxido de carbono subió a 403 parte por millón casi en la meta fatal de las 450.  El hielo en el polo norte contrajo 13% de su área total en solo una década y el hielo de Groenlandia se derrite a razón de 281 millones de toneladas por año.

La inseguridad ciudadana en la República Dominicana ha llegado a niveles tan alarmantes que ya la gente no sabe que hacer para protegerse; temen a la calle, rehúyen salir de noche, rehúsan andar por zonas consideradas “apache” y no encuentran rejas, alarmas ni dispositivos de seguridad que puedan disipar sus miedos ni aplacar sus angustias. En medio de esta situación se le pide a la OEA un mea culpa por haberse prestado a legalizar la invasión americana de 1965 como si la OEA hubiera servido alguna vez para algo, como si la OEA hubiera puesto las tropas, tomado la decisión de invadir y financiado la operación y sobre todo como si hubieran de servir para algo tales excusas.

Los dominicanos acaban de ser testigos y víctimas de un fraude electoral  ”a la carte” perpetrado por el gobierno sin ni siquiera empeñarse en cubrir las apariencias porque cuentan con los poderes todos y los medios de comunicación todos para sancionar dicho fraude y para al final, con la debida escenografía surrealista, negar su existencia. Cada día nos parecemos mas a una novela de Kafka y parece que cualquiera “El Proceso” o “El Castillo” nos viene bien aunque  podríamos evocar también “La metamorfosis” si al hacerlo miramos al Palacio Nacional.  Mientras tanto, el poder apuesta al olvido, al cansancio de las víctimas de ese fraude cuyos voceros que la denuncian siguen refiriéndose al señor Danilo Medina como Presidente y por tanto validando el mismo fraude que denuncian. Y del que han sido víctimas.

Nuestro vecino mas cercano es Haití donde no hay gobierno pero si millones de personas en la extrema pobreza y muchos de ellos cansados de ser pobres. Haití es un país donde el fraude electoral ha conducido al montaje de nuevas elecciones pero los dominicanos, que tanto desprecian a los haitianos y que bien podrían mirarse en ese espejo, prefieren apagar la luz. Estamos en una isla con unos 20 millones de habitantes, endeudados mas allá de cualquier monto razonable ni pagable, carecemos de instituciones, hacemos trampas y creemos que no tendremos que pagar. Nadie parece darse cuenta de lo que está en gestación ni de que la ficción de república que aun mantenemos está hilvanada con puntadas de hilo de mala calidad.

A fin de cuentas, que puede esperarse de una sociedad donde adolescentes y viejas se afanan por hacerse las tetas, los pobres, adultos o adolecentes se endeudan para ponerse bracers porque no valen los dientes normales, hay que tenerlos perfectos. Los viejos se tiñen los bigotes, las viejas presumen de buenas nalgas y nadie quiere y pocos se atreven a envejecer con dignidad.

La sociedad dominicana está sin agenda porque la anterior se extravió, se perdió, se jodió y a decir verdad  no se ha elaborado una nueva. Mientras haya alguna esperanza de que jodiendo al prójimo puedo resolver mi problema no habrá esa nueva agenda porque un proyecto nacional solamente puede nacer de la quiebra y de la bancarrota de miles de proyectos de bienestar individual.

Como consigna Indro Montanelli en su Historia de Roma: “Cuando Augusto asumió el poder, el calendario romano contenía 76 días festivos, aproximadamente como hoy. Cuando su último sucesor lo dejó había 175 o sea que era festivo un día si y otro no”  y vale repetir un párrafo de mi artículo anterior: Mientras el mundo se acerca a una catástrofe alimentaria y humanitaria, mientras la isla se calienta como un fogón, mientras la inseguridad ciudadana causa estragos en la conducta y los autores del fraude se apertrechan tras las defensas que a tales fines construyeron, muchos dominicanos progresistas están discutiendo si los transexuales deben entrar o no a los baños de hombres o de mujeres, si la homosexualidad esto o aquello, si la agenda LGTB es pertinente, si fulanito recibe una premio, si menganito asistió a la gala de cualquier pendejada farandulera o bancaria, si la violencia de género esto y la violencia intrafamiliar lo otro no porque no sean problemas, que si lo son, sino porque, simplemente, no son “el problema”.

Tres horas frente al mar

 

 

Es cierto que la muerte acecha en cualquier parte, pero unos seres humanos andan más expuestos a sus ataques que otros. De ahí que los demógrafos   usen el índice de mortalidad como uno de los parámetros para medir el desarrollo de una sociedad. En las  naciones atrasadas muere más gente por enfermedades prevenibles que en las otras.

En las naciones atrasadas también ocurre mayor número de decesos ante sucesos, aun imprevistos, en los que organismos de socorro asisten a ciudadanos en condiciones  de vulnerabilidad. En Estados Unidos, por ejemplo, el que un gato caiga en una fosa  es razón para mover  bomberos y otras entidades de servicio público.

En República Dominicana, en cambio, dos personas útiles y productivas,  se lanzan al mar bravío y mueren en presencia de decenas de curiosos  y en ausencia de órganos de auxilio que pudieron, con intervención oportuna, arrancarlos de las fauces de la muerte. Pero fueron sumados a la estadística de la muerte inoportuna y atemporal.

Contrariamente a lo que crean los destinistas  (“ese era su día”, dirán)  el 14 de junio de 2016 no  tenía que ser la fecha de muerte del ingeniero Engel García Peralta ni tampoco la de su esposa, la arquitecta Raquel Reyes de García. Ella, afectada de un estado de confusión mental, se lanzó –como Alfonsina- al mar de las Antillas.

Él, apremiado por un impulso varonil, se echó al agua con la pretensión de  redimirla. A ella la captó  con vida un  rescatista voluntario, quien la entregó a una lancha de la Armada. Poco después, murió. Consignamos que la actuación de la antigua Marina de Guerra fue la única ayuda del Estado para preservar la vida de dos ciudadanos.

“A  los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho”, ha  escrito  san Bernardo. Pero ¿y si hubiesen aparecido los organismos de auxilio, los sacan de las aguas y les proporcionan las debidas atenciones, habrían perecido? Medidas efectivas pueden  prevenir los acechos   de la muerte. Y ocurre en algunos países.

La única medida efectiva procedente de una institución oficial, fue la de la Autoridad Metropolitana de Transporte que acudió aquella fatídica mañana, con notable prontitud,  a recoger el vehículo de los fallecidos sin que éste se hubiera accidentado. A esa hora, del cuerpo de Engel García sólo se sabía que yacía bajo las aguas.

No hubo ambulancias ni paramédicos,  no hubo bomberos ni buzos de la Armada. Buzos civiles vendieron el servicio de búsqueda y recuperaron el cadáver. Tres horas debimos esperar  los parientes la llegada de  ese  momento. A pocos metros, el gobierno inauguraba un costoso centro de convenciones.  Nosotros aguardábamos frente al mar.

rafaelperaltar@gmail.com

jpm

Dominicanos-USA registra cerca de 100 mil nuevos votantes

NUEVA YORK.- La organización sin fines de lucro Dominicanos-USA (DUSA), reveló que cerca de 100 mil domínico-americanos fueron registrados para votar en las próximas elecciones congresuales y presidenciales de Estados Unidos.

 

Aseguró la entidad comunitaria que alcanzar ese récord en dos años demuestra el increíble poder político que existe en la comunidad domínico-americana.

 

Dice que la verdadera prueba de ese trabajo sería lograr que la comunidad llegue a las urnas este martes 28, cuando serán celebradas las primarias para las congresuales y hacerle saber al mundo que los domínico-americanos son una fuerza a tomar en cuenta.

 

Manny Matos, quien preside la junta directiva de Dominicanos-USA, dijo que en tan sólo dos años se han hecho enormes progresos empoderando a los votantes en Nueva York.

 

Dominicanos-USA, ha desplegado esfuerzo para asegurarse de un registro de votantes en las calles de Nueva York, involucrando personas en supermercados, bodegas, escuelas, iglesias y otros lugares donde la comunidad se reúne, principalmente en el norte de  Manhattan y El Bronx.

 

Explica que los resultados de la campaña de registro de votantes se han igualado con las tendencias más grandes en el llamado “aumento del electorado estadounidense”, ya que el 58 % de los registrados han sido mujeres y un 43 % corresponden entre las edades de 18 y 29 años.

 

Expone que esa organización está liderando el camino para una comunidad que durante mucho tiempo ha sido descuidada políticamente y entiende su responsabilidad cívica y la conexión que tienen que hacer para los dominico-americanos cuando de votar se trata.

wj/am

Los cuentos de hadas en la política

Desde muy pequeños hacíamos reuniones con nuestros amigos y en ese tiempo de ocio e ingenuidad nos contábamos los cuentos que nuestros padres solían hacernos, al estilo de arroz con leche…, Juan Bobo, Pedro animal y Mambrú se fue a la guerra para que lo traigan muerto. Ellos pensaban que les habíamos creído lo insólito y ficticio de sus afirmaciones y cuando cada niño contaba su historia la mayoría reíamos a carcajadas.

El cuento que más me gustaba contarles a mis amiguitos era el de Cantilagua Lantemue, una extraña señora que había llegado al barrio y nadie sabía su nombre, construyo una casa de tablas y techada de cana, no tenía amistad con sus vecinos y tenía las piernas de barro.

Relata que un día se acercó el niño Juan Calalú a buscar candela para encender la lumbre de su madre y salió esa rara mujer diciéndole al niño que a cambio debía buscarle agua en el rio y de regreso decirle su nombre. El niño iba llorando porque no sabía el nombre de la señora y se encontró con un cangrejo a lo que este le dijo ¿Por qué lloras? Y el niño le dijo tenía que decirle el nombre a la mujer que lo envió a buscar el agua.

El cangrejo le dijo que su nombre era Cantilagua Lantemue. Cuando el niño llego con  el agua le dijo: tenga Cantilagua Lantemue, a lo que la señora salió despavorida corriendo los caminos para buscar quien le había dicho su nombre al niño. Le  preguntaba al Buey, al Burro, a la Vaca y,  por ultimo al cangrejo,  a lo que este le dijo si, si fui yo.

La extraña señora corrió detrás del cangrejo para darle su merecido y este cangrejo que sabía el secreto,  se dirigió corriendo velozmente hacia el rio. Cantilagua Lantemue muy enojada se metió al rio detrás del cangrejo sin darse cuenta que tenía las piernas hechas de barro y fue sumergiéndose lentamente hasta que sus piernas se desvanecieron y, murió.

Así como nos contaban esos cuentos místicos, en el proceso electoral pasado parecía que muchos políticos no sabían que tenían las piernas de barro y se atrevieron a desafiar las aguas turbulentas, que crecían y con su ímpetu se llevaban todo a su paso, frente a cualquier obstáculo que se interpusiera. Esa era la candidatura de Danilo Medina apoyado por  14 partidos aliados, imposible de vencer.

Decía Calderón de la Barca “que los sueños, sueños son». Algunos partidos políticos y también algunos dirigentes  llegaron a pensar que sin el respaldo del  PLD podían alzarse con cargos que habían ostentado desde los predios de ese partido, ignorando el liderazgo y la fortaleza en el contexto de las elecciones del año 2016  era imposible derrotar.

Ya las encuestas habían dado su veredicto de que el único candidato que contaba con más del 60% para ganar las elecciones era el del  partido de la liberación dominicana, con su candidato Danilo Medina quien estaba encabezando las encuestas en América Latina y del Caribe como el presidente con mayor nivel de aceptación, con más del 90% de popularidad.

Ni siquiera el profesor juan Bosch pudo ganar las elecciones con la formación de un partido nuevo como lo fue el PLD en el año 1973 y que para ganar las elecciones por primera vez tuvo que esperar nada más que 23 años, menos podría ganar unas elecciones un PRM que venía con un candidato nuevo y que no había desarrollado un liderazgo ni parecido al  Profesor Juan Bosch.

Cantilagua Lantemue se abalanzó tras la captura de  un atrevido cangrejo que había revelado el secreto de su nombre y su ira la llevó  a meterse en el rio,  tras él,   sin recordar que tenía las piernas de barro.

Es hora de que la oposición política reconozca el triunfo arrollador del PLD, pues hay que recordar que el PLD reconoció el triunfo del PRD en el año 2000 con solo  haber sacado el 49.85% de los votos.

 

Cabrereños ausentes celebrarán fiesta el próximo sábado

SANTO DOMINGO.- Con una fiesta de gala,  los cabrereños ausentes celebrarán una fiesta el próximo sábado 2 de julio, el en club Naco, amenizada por Héctor Acosta (El Torito) y Orquesta, el típico Wilman Peña y un reconocido DJ.

Los fondos que se recauden en la misma sean destinados a obras de bien social en el municipio de Cabrera  así como para el sostenimiento de la casa albergue de la Asociación de Profesiones de Cabrerac,  Inc, APRODECA,  en santo domingo,  donde residen 40 estudiantes universitarios de escasos recursos económicos oriundos todos del referido municipio.

La información sobre esta fiesta fue servida por los señores Sergio Acosta,  Alejandro Javier,  Fernando Núñez,  Rolando Martínez y Arnaldo del Rosario. Para información y boletas llamar al 8092247519.

El municipio de Cabrera fue creado como Puesto Cantonal el 5 de julio de 1891; debe su nombre al héroe de la restauración de la república José Cabrera. Antes de su creación como municipio se conocía con el nombre de Sección de Tres Amarras, en honor al cabo orográfico de Tres Amarras. En dicho lugar, según la historia, durante el primer viaje el Almirante Cristóbal Colón, buscó refugio y debió reforzar las amarras de sus embarcaciones para no zozobrar.

En 1834 era una sección del puesto militar de Matanzas, de la Común de San Francisco de Macorís, provincia La Vega; en 1907 paso a formar parte del distrito Pacificador (actual provincia Duarte); en 1947 fue parte de la provincia de Samaná y en 1959, cuando se crea la provincia María Trinidad Sánchez, termina siendo uno de sus municipios.

Cabrera es considerado un lugar acogedor, de gentes sencillas, de ahí el eslogan histórico “entras si quieres y sal si puedes”, con que se le ha identificado.