OPINION: ¿Apostar a la división del PLD?

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EL AUTOR es educador. Reside en Villa Vásquez.

El Comité Político (CP) del PLD en cierto modo otorgó libertad para los que no sean afectuosos con la reelección procedieran a expresar su insatisfacción con relación al proyecto de ley que pretende imponerle a todo el sistema partidario las primarias abiertas.

Esto fue interpretado por unos como un acto de insubordinación y por otros como manifestación de lealtad al expresidente Leonel Fernández, quien públicamente ha externado su parecer con relación a un método de selección de candidatos que afectan sus intereses de volver al Palacio Nacional.

Las discrepancias vistas hasta por los estrábicos tienden a crear la ilusión de que el partido de gobierno se encamina hacia su destrucción. La oposición política apuesta a esa idea, pero en reiteradas ocasiones he colocado argumentos muy sólidos, casi a título de postulados que demuestran que dicha división no existe ni existirá.

Lo que está en tema de discusión no son ideologías ni respetabilidad frente a la población con relación al comportamiento de los actores partidarios, es más bien, el vínculo que se puede o no tener con el presupuesto de la nación.

No se discute cual es el mejor camino hacia el bien colectivo, el cual es y debe ser el objetivo de cada agrupación partidaria, independientemente de la ideología que esgrima.

El nivel con que avanza la sociedad y al ritmo que deberían transitar las instituciones públicas, no se corresponde con el desplazamiento que los aspirantes a la presidencia tienen dentro de sus enfoques (Leonel o Danilo). De ahí que su lucha se reduzca al hecho de mantener el interés de quedarse en el poder uno (Danilo) o de volver al poder el otro (Leonel).

No obstante todo esto, hay condiciones que los obligan a mantener su estatus de unidad, a regañadientes, y es el régimen de impunidad que tanto uno como el otro necesitaría. Los ejemplos sobran, y los expresidentes de los últimos 15 años en todos los países de la región están presos, enjuiciados, prófugos de la justicia o muertos.

De ahí el afán de mantener la hegemonía en el Congreso (ambas cámaras) para garantizar el bloqueo a un juicio político de cualquier naturaleza. En ese mismo orden el gran interés de sostener en el tiempo la colocación de jueces de las altas cortes, que garanticen entendimientos extrajudiciales para evitar persecuciones de índole jurídica.

Todos estos parámetros de medida nos sirven para estructurar la noción conceptual de no división, ya que existe una frase que explica este hecho a la perfección “Es mejor estar molesto en el poder que contento en la oposición”

Muchos de los dirigentes, del oficialismo, han hecho del Estado su método de reconocimiento social y acumulación de riquezas. El mayor golpe que la vida les puede otorgar es la separación de los privilegios que irritan y crispan a la sociedad. Los cuales solo se pueden sostener desde el poder.

Esa es la principal motivación para que aunque no quieran estar reburujados, los máximos líderes del PLD estén juntos.

JPM

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