La carta de Fidel Castro Ruz

Cuando decidí radicarme a vivir en los Estados Unidos de Norteamérica, específicamente en la ciudad de New York, siempre tuve un gran deseo de conocer la capital de la nación más poderosa del planeta y en donde se concentra el poder político-militar y se toman las decisiones que afectan de una u otra manera al resto del mundo, esto es, Washington D.C. Entonces fue así cuando en un pasado verano y aprovechando los diversos tours que se hacen en New York, hice el viaje que tanto deseaba y estando allí pude visitar la Casa Blanca, ver la hermosa Laguna del Reflejo, el Monumento a los Veteranos de la Guerra de Korea, Los Monumentos a Thomas Jefferson y Abraham Lincoln, el río Potomac que atraviesa la ciudad de Washington. El Monumento Nacional de la Segunda Guerra Mundial, visitar el Cementario Nacional de Arlington y observar allí la impresionante ceremonia del cambio de guardia en la Tumba del Soldado Desconocido y, por supuesto, visitar la tumba donde descansan los restos del asesinado presidente Jhon F. Kennedy. De igual manera, tuve la oportunidad de entrar al impresionante Capitolio, lugar en donde desarrollan sus labores el Senado y la Cámara de Representantes. Pero, había un lugar al cual siempre tuve curiosidad también de conocer y fue así que visité el Archivo Nacional de los Estados Unidos. En éste país se estila dedicarle una biblioteca con su nombre a todos los presidentes al finalizar su(s) mandato(s) y es así como tanto en las referidas bibliotecas como en el Archivo Nacional podemos ver diferente cartas, documentos oficiales, regalos, etc, que durante sus gestiones reciben los exgobernantes. Uno de esos mandatarios lo fue el único presidente que ha ganado 4 elecciones presidenciales en la Unión Americana, me refiero a Franklyn Delano Roosevelt. Este mandatario tan popular no sólo en el propio Estados Unidos sino en casi todo el mundo, había recibido una misiva de la cual yo ya tenía cierto conocimiento vago de la misma, dirigida por un niño cubano que vivía para la época en Santiago de Cuba de nombre Fidel Castro Ruz. En dicha misiva escrita en ingles, Castro tenía 14 años de edad y fue escrita el 6 de noviembre del 1940 y en ella Fidel Castro le decía al presidente Roosevelt lo siguiente : (cito textualmente) «Mi buen amigo Roosevelt. No sé mucho inglés, pero lo suficiente para poder escribirle. Me gusta mucho escuchar la radio y estoy muy feliz de saber que usted va a seguir siendo Presidente…» Yo tengo doce años, yo soy un chico pero pienso mucho…» «Si le parece bien, envíeme un billete verde estadounidenses en la carta porque nunca vi un billete verde estadounidenses de diez dólares y me gustaría tener uno «. «Mi dirección es colegio de Dolores Santiago de Cuba Oriente Cuba.» «Y si quiere hierro para hacer sus barcos yo les puedo enseñar dónde están las minas de hierro más grande de la tierra. Están aquí en Mayarí, Oriente, Cuba.» Es dable destacar la intrepidez del niño Fidel y justamente hacer dicha petición al presidente norteamericano, precisamente cuando el mundo se debatía en la Segunda Guerra Mundial y los Estados Unidos aún no habían tomado participación alguna en el conflicto. Es obvio indicar que a tan corta edad, Fidel Castro pudo percibir que basado en el conflicto los Estados Unidos pudieran necesitar suficiente hierro para la construción de maquinarias e instrumentos de guerra, así como para la construcciónes navales de la Marina. De igual manera cabe destacar que ya a esa edad comenzó a mentir, pues le dijo a Rooselvet que él tenía 12 años cuando en realidad tenía 14, y eso era algo que se convertiría en un método de su conducta de adult ser un contumaz mentiroso. Como es costumbre de la Casa Blanca, siempre se responde las cartas que le son dirigidas a los presidentes, y en el caso de Fidel Castro no fue la excepción, aunque no se le complació en su petición de los 10 dólares que había solicitado en la misma. El propio Fidel Castro lo confirmó así a la prensa en una entrevista que concedió en el año 1975 y dijo que él se había convertido en su colegio en el niño más admirado por ese hecho. La respuesta a su carta fue exhibida en el mural de la escuela en donde Fidel estudiaba. Qué podemos deducir de éste hecho que aparenta ser trivial ? Bueno, basado en los estudios sicológicos, hay muchas cosas que salen a flote y las cuales nos pueden dar una visión de entender cómo ese niño, 45 años después se convertiría en uno de los dictadores más sanguinario y crueles de la América Latina y en uno de los gobernantes que más a odiado a los Estados Unidos. Podría esa negación de los 10 dólares del presidente Roosevelt haber generado un trauma o un resentimiento en Fidel Castro que lo haya marcado de por vida ? Es posible. Aunque naveguemos en en campo de la especulación, los estudios sicológicos de los traumas infantiles y la no asimilación de negaciones o rechazos que no podamos mentalmente digerir, pueden inevitablemente desencadenar conductas en un fututo de manera impredecibles y sorprendentes. De acuerdo a un estudio realizado en la Escuela Politécnica Federal de Lausana, investigaciones dirigidas por la Dra. Carmen Sandi, se determinó que : «La heridas sicológicas sufridas en la infancia dejan huellas biológicas duraderas que persiste en el cerebro adulto» Como dato curioso de la vida y una muestra del grado de resentimiento y odio que se albergó en el alma de Castro, es noble señalar que éste niño que una vez se dirigiera al presidente Rooselvet por medio de una carta y le solicitara los 10 dólares, cuatro décadas después cuando tomó el poder en la patria de Antonio Maceo, amenazó con condenar hasta con 20 años de prisión a cualquier cubano que le fuera encontrado dólares norteamericanos y de la misma manera prohibió en forma tajante que los adultos y niños cubanos intercambiaran corespondencias con extranjeros, sobre todo norteamericanos, para según el mismo Castro «evitar el diversionismo ideológico'. Nunca había yo percibido, después de leer su biografía, a un político nutrirse de tanto odio, amargura, rencor y frustraciones como lo ha hecho Fidel (Hipólito) Alejandro Castro Ruz. Es por eso que siempre lo he considerado la hiena latinoamericana. Pero, no debemos pensar que la conducta agresiva y criminal de Fidel Castro y su perfirl sicológico puede derivarse de ese hecho sucedido tras él haberle enviado la carta al presidente Rooselvet y la negativa de ser complacido con los 10 dólares. Eso es solo parte del iceberg mental que siempre ha arropado la conducta maquiavélica del sátrapa. Hay muchas cosas más profunda desde el nivel sicológico y familiar que contribuyeron a la personalidad criminal, vengativa y abusiva de Fidel (Hipólito) Alejandro Castro Ruz. Este personaje lúgubre de la política latinoamericana cae dentro de lo que el antropólogo Gregory Bateson definió como el » Double Bind» o sea, el «doble vínculo o el doble contreñimiento» de un ser humano en su interacción con los demás. Pero eso lo trataré en otro artículo en el cual me enfocaré en los traumas sicológicos y la familia de Fidel (Hipólito) Alejandro Castro Ruz, la Hiena de América.

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