El mal llamado periodismo ciudadano de un tiempo a esta parte viene produciéndole una herida de muerte al ejercicio del periodismo profesional y ético y nadie le pone un pare a esta situación.
En este se les asignan a las audiencias sin preparación funciones reporteriles basadas en la instrumentalización del oficio, originando el facilismo y menoscabando el rigor, la formación y el trabajo responsable que debe acompañar al periodista, con el propósito de ampliar el marketing.
La fórmula mágica la replican los usuarios: virulencia, descalificación, violación de los derechos fundamentales o alusión al morbo citando a los personajes más controvertidos.
Y que no me vengan con la vagamundería de que hay que respectar la libertad de expresión, porque aquí todo el mundo sabe que esta es una sociedad liberal, abierta y democrática, en donde se le permite a cada quien exponer su punto de vista siempre y cuando respete las normes y leyes vigentes.
Aquí hay que poner las cosas claras, zapatero a su zapato, no es posible que en pleno siglo XXI la profesión de periodista siga siendo la más usurpada y los tomadores decisiones como son e l Colegio Dominicano de Periodista, los dueños de medios de comunicación, sigan mirando esto como quien ve llover. Eso no puede ser.
No le hace bien a los medios ni a los reporteros la usurpación de quienes con otros papeles sociales se creen tanto o más periodistas que los que se formaron para el oficio, y que además quieren sentar cátedra sobre cómo ejercerlo.
De igual manera, el uso indiscriminado de información dura, de opiniones y comentarios disfrazados de interpretación es otro factor que contribuye a la crisis del periodismo que estamos viviendo. Otras veces son los mismos periodistas, que en ausencia de hechos y de trabajo reporteril, le venden el alma al demonio del clic y acuden al escándalo, al espectáculo, a la auto victimización o a los contenidos agresivos con tal de ganar vistas.
Pero tampoco es saludable para la democracia que los trabajadores de los medios, presos de la vanidad, el sectarismo, el oportunismo o el fanatismo, se sientan con la autoridad moral para fungir como activistas, jueces, políticos o relacionistas públicos.
Hace falta más periodismo de resistencia y profesional, como lo llama el académico Felipe Peña de Oliveira. Un periodismo que sea contrapoder, pero que también se oponga a la tiranía del periodismo de mercadotecnia, del clic y del escándalo, al periodismo servil y rápido.
JPM

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
EU y China acuerdan extender hasta enero su tregua comercial
Presidente Irán muestra en ONU fotos niños víctimas ataques EU
Presidenta Venezuela defiende en la ONU el dialógo y la paz
Abinader advierte en la ONU guerras encarecen la vida en RD
Presidente de RD reclama haya despliegue contra bandas Haití
EEUU invita a Vladimir Putin al G20 de diciembre en Miami
Abinader llama construir unas Naciones Unidas más eficientes
Migración de la RD refuerza vigilancia nuevos inspectores
DGM detiene 1,079 extranjeros indocumentados en Elías Piña
Embarcación con 17 haitianos llega a Cuba tras 7 días a deriva
