Para construir una torre, quien no se sienta primero a verificar el dinero que dispone para tal propósito, se está exponiendo a terminar en tiempo no previsto o tal vez nunca.
Toda realización está sujeta al tiempo, cualquiera que sea su dimensión. Un artista, un artesano, un profesional, no importa la rama del saber que se trate, está vinculado a un esfuerzo que llamamos trabajo, pero además, estará supeditado, al rigor implacable del tiempo.
Inserto inicialmente este breve enfoque, para hacer algunas precisiones, pero también algunas reflexiones propias de mi óptica, que me parecen interesantes, y que pudieran conocer los munícipes, o al menos un sector representativo de la municipalidad, conectado a los medios de comunicaciones modernos; estoy refiriéndome a los periódicos digitales.
En días pasados, al salir del palacio del ayuntamiento, vi acercarse a la zona frontal del edificio, un grupo de munícipes con la intensión de pedir a la Alcaldía, la ejecución de una obra para su sector, cuyo importante servicio, de verdad, no merece análisis, mucho menos discusión; pedían la construcción de un centro comunal.
La ley 176-07, que rige todos los ayuntamientos del país, en atención a las obras que merecen ser realizadas en toda la demarcación geográfica de los municipios del país, contempla para cada año y a través del presupuesto participativo, y con la presencia de los grupos comunitarios o juntas de vecinos, a través de sus representantes, las inclusiones de las obras que entiendan prioritarias para sus comunidades, además de otras que por iniciativa propia de la institución se incluyen dentro de este vasto programa, por considerarse de primer orden.
Visto esto, todas las comunidades están en el derecho de participar a través de sus representantes, de manera que al rondar el mes de septiembre – octubre, es el periodo que la institución se apresta a la elaboración del presupuesto de cada año, ténganlo presente.
Los ayuntamientos, salvo ciertas excepciones, para realizar obras de infraestructuras en las comunidades, lo ejecutan a través de su programa establecido por la ley, que es el anteriormente mencionado presupuesto participativo. Porque, marchar de manos con las improvisaciones, puede llevarle a lo que ocurriría con el caso de la torre, mencionado al principio del presente artículo.
Actualmente, este ayuntamiento tiene aprobadas cerca de cuarenta obras, distribuidas en todo el municipio, todas con sus respectivos montos reservados, y en espera de su temprana ejecución. El tiempo es el factor común para que sean una realidad.
Justo es reconocer la eficiente labor que en casi dos años de gestión viene realizando Nelson Guillen, que a pasos firmes, y la visión puesta hacia el futuro, va trillando el camino con el propósito de lograr que este pueblo se desarrolle como bien merece.
El pueblo depositó su confianza en las elecciones del 2016, logrando con atinada sabiduría, que cada mañana, donde esté aposentada la pobreza y la tristeza, se produzca el cambio y brille la luz de la esperanza. Porque donde existe la limpieza y el ornato, fluye la salud; ella es fuente esencial de una sociedad encaminada hacia el bienestar y el desarrollo.
Todo esto ha sido posible producto del manejo escrupuloso de los fondos, una sabia gerencia y unido a un vigoroso equipo de trabajo.
Por el resultado de tus logros, el pueblo premiará tus esfuerzos.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Empresarios dominicanos asisten feria comercial Cantón
Nueva York aplastó a los Hawks con trilpe-doble de Karl Towns
Santiago acogerá BMX de los Juegos Centroamericanos 2026
Michael Ramírez y Kenny De León en combate invictos en RD
PLD advierte deterioro de las condiciones laborales en RD
El PRD advierte reducir recursos en 50 % a los partidos es ilegal
El PRD se levanta con fuerza (OPINION)
Campeona UFC de México capacita técnicos dominicanos
No te dejes engañar otra vez (OPINION)
El narcisismo femenino: manipulación invisible en la Era digital

