Puerto Príncipe, 5 may (Prensa Latina) Haití vive hoy «atrapado en un ciclo de promesas gubernamentales incumplidas», comenta el periódico nacional Le Nouvelliste.
Un artículo del periodista de esa publicación Jean P. Jérôme, titulado «¿Se acabó la pausa?», asegura que existe «esa sensación generalizada desde el inicio del actual proceso de transición, e incluso desde antes».
La población -precisa el periódico- vive al ritmo de promesas para restaurar la seguridad, reactivar la economía y celebrar elecciones que proporcionen autoridades legítimas al país, desde el gobierno del presidente Ariel Henry (2021-2024, tras el asesinato de Jovenel Moise).
Hace casi tres meses -recuerda el comentario- el primer ministro Didier Fils-Aimé lanzó la tercera fase de esta transición con la promesa de tener éxito donde otros fracasaron.
PACTO PARA LA ESTABILIDAD
Pero, mientras tanto -añade Le Nouvelliste- fue firmado el Pacto Nacional para la Estabilidad y la Organización de Elecciones, debatido en todo el país, y fue formado un nuevo gabinete, «que está enfrascado desde entonces en una carrera por la visibilidad en las redes sociales».
Las lluvias torrenciales de los últimos días en todo el territorio nacional recordaron al ejecutivo la urgente necesidad de actuar, mientras los habitantes de Cabo Haitiano aprovecharon esa oportunidad para interpelar a los funcionarios sobre el futuro de esa segunda mayor ciudad del país.
Según el articulista, los gobernantes se abstuvieron hasta ahora de hacer algo para sanar las heridas de Cabo Haitiano, pese a que esa localidad «se convirtió en el escaparate» de la actividad armada por parte de las pandillas que asfixian a la nación.
Desde el inicio de la referida transición -subraya el trabajo- «innumerables delegaciones ministeriales visitaron la ciudad, solo para olvidar las promesas hechas, pese al avanzado estado de degradación ambiental de dicha urbe, un problema común a todas las grandes ciudades del país».
ESCENAS DE ABANDONO
De acuerdo con el diario, las deplorables escenas de abandono tras inundaciones por las lluvias en urbes como Carrefour y Ouanaminthe «son pruebas suficientes de un problema cuya solución requiere más que pavimentar algunas calles».
«Si bien las pandillas pueden explicar el silencio y la inacción del Estado ante ciertos problemas en el área metropolitana, es necesario -opina el articulista- encontrar otras causas que expliquen el abandono de la población a su suerte en algunos departamentos».
«¿Acaso el despertar de la población de Cabo Haitiano recordará a las autoridades que el poder conlleva responsabilidad?», se pregunta el autor, y concluye: «La pausa ha terminado y es probable que las crisis se multipliquen».
rc/apb

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Adiós a leyenda del baloncesto: murió José ‘Piculín’ Ortiz en PR
Petróleo cae por debajo de los 110 dólares pese a tensiones
Trump vuelve criticar Papa días antes visita Rubio al Vaticano
Llama Gobierno enfrentar el impacto de crisis en población
Trump afirma Irán «sabe lo que debe hacer» para alto el fuego
Abinader: «Inversión en RD es segura; somos oasis en región»
Irán niega ataques a Emiratos y amenaza sobre posible agresión
Condenan en EEUU a exjugador dominicano a 60 años de cárcel
Diario ve Haití está «atrapado entre promesas incumplidas»
Comerciantes: Gobierno miente, alzas precios son significativas


Esa es una nación que desde el principio creció viciado, con la grandeza industrial de la herencia francesa (fue mas rico que todas las colonias y virreinatos de américa preindependencia ) la cual por revueltas primero la arrasan y luego cuando se dieron cuenta del error original se movió a uno mas profundo (prohibición de inversión extranjera y de cualquier rastro de blanco europeo ), en fin una nación que de potencia se convirtió en lo peor.