Por Marcelino Lara
Con el supuesto argumento de reducir el tamaño del Estado dominicano, y supuestamente ahorrar dinero, para así poder financiar el abultado déficit estructural del gobierno central, apareció en una de las alocuciones presidenciales la propuesta de fusionar a varias instituciones del estado dominicano.
Una de esas propuestas de fusión fue la de eliminar el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo para fusionarlo con el Ministerio de Hacienda. Y todo eso, supuestamente, para reducir nómina, ahorrar recursos, y eficientizar la administración pública.
Sin embargo, todo parece indicar que los resultados fueron contrarios a lo esperado, ya que el presupuesto del Ministerio de Hacienda para el año 2026 será superior en RD$753.4 millones, a pesar de que muchas áreas del Ministerio de Economía fueron trasladadas directamente a la presidencia de la República, y no al Ministerio de Hacienda.
En el caso de la propuesta de fusión del Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología con el Ministerio de Educación al parecer se han arrepentido de tan burda y apresurada decisión. Y que bueno que sea así, porque la educación dominicana no necesita de más obstáculos y malas decisiones que nos mantienen como uno de los países más atrasados en materia educativa de toda Latinoamérica, a pesar del famoso 4%.
Creaciones
Lo interesante es ver que mientras pretendemos fusionar instituciones públicas para hacer más pequeño el tamaño del Estado dominicano, creamos un gigantesco Ministerio de Viviendas y Edificaciones, un Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) y así sucesivamente.
De esa misma forma, en ocasiones anteriores fueron creadas nuevas provincias, nuevos municipios y nuevos distritos municipales. Y también nuevas secretarías hoy convertidas en ministerios. Luego sus mismos creadores se quejan de que el Estado es muy grande.
Por esa misma razón hoy día la nómina pública ha crecido en más 100 mil personas en últimos 5 años, y como si todo eso fuera poco también tenemos que tomar prestado para poder pagar dicha abultada nómina pública.
En 2026 la nómina pública se incrementará en RD$18,642.8 millones con relación a 2025.
No entendemos cuál es el afán de seguir aumentando el gasto corriente de una economía que apenas crece 2.2% anual.
Al parecer en 2026 continuaremos endeudándonos para pagar nómina del sector público mientras economía dominicana sigue estancada.
Debemos poner fin a ese populismo económico decadente.
jpm-am

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Por último lo que podemos ver que en lugar de ahorrar recursos, el gasto en nómina y la estructura burocrática continúan creciendo. El problema no radica en el tamaño del Estado, sino en la falta de planificación y coherencia en las decisiones administrativas. No se puede hablar de eficiencia mientras se sigue aumentando el gasto corriente y la deuda pública sin resultados visibles en la calidad de los servicios
Lo que demuestra que las políticas de “eficiencia” promovidas desde el gobierno fueron más un discurso que una estrategia real de optimización del recurso público.
Las autoridades que inicien el nuevo mandato a partir de agosto del 2028, se verán obligadas a realizar reajustes que caerán mal pero serán necesarios.
Buenas tardes,
En la práctica, no existió una verdadera intención de minimizar los costos; al contrario, las mismas dependencias que se pretendían racionalizar hoy cuentan con más personal y mayores compromisos financieros.
Lejos de generar ahorros, estas acciones han derivado en un incremento del gasto en nómina y en una estructura administrativa más pesada.