Rasgos identitarios de la ultraderecha
Aunque todavía hay mucha gente que le huye “como el diablo a la cruz” a que se le sindique dentro de la ultraderecha en el espectro ideo-político, la asunción o defensa de ciertas matrices doctrinarias o tendencias fácticas tiende inevitablemente a fijar su alineamiento en esa falange o, cuando menos, a confirmar que se guarece bajo el cobertor de su sombrilla simpatizante.
En un intento simple de conceptualización, acaso se imponga comenzar por decir que si bien la ultraderecha contemporánea mantiene las raíces fundamentales de sus pares de principios del siglo XX (ley, orden, disciplina, antihumanismo, nacionalismo racista o xenofóbico, religiosidad verdadera u oportunista, abominación por el conocimiento no utilitario, populismo, cuestionamiento a la “élite política” tradicional, vocación totalitaria y propensión a la violencia contra los débiles), sus líderes de la actualidad no les dan ni por los tobillos a los de aquella época.
Ciertamente, las grandes figuras de la ultraderecha de la centuria pasada (aun las castrenses, si bien con excepciones) se caracterizaban por tener (o presumir de) cierta formación intelectual, exhibir un pensamiento lúcido dentro de su irracionalismo mesiánico, comportarse de manera frugal y rechazar todo lo mercurial, ser valientes hasta la temeridad y, sobre todo, defender principios y valores que postulaban en el marco de una ética y una conducta personal casi monacales.
Antes al contrario, los líderes actuales de la ultraderecha, en general, son punto menos que palurdos o afectados de cretinismo, con ideas casi primitivas (cuya mejor elaboración solo llega a frases “tipo cohete”), devotos del dinero y la “dolce vita”, cobardes que se protegen tras el escudo del poder o de la impunidad que da la riqueza, con los “principios” de Groucho Marx y, por esto mismo, sin valores ni ética.
(Hay un punto, no obstante, en el que coinciden los ultras de derecha en todas las latitudes y todos los tiempos: tienen la conciencia moral de una sierra frente al “destino terrenal” de sus adversarios, los “traidores” -es decir, los que no coinciden con sus ideas o apuestas- y cualquiera que sea identificado como “débil”, “ingenuo” o “pusilánime”: deben ser silenciados, “reeducados” o eliminados para garantizar la tristemente célebre “salud pública” de Robespierre, Stalin, Primo de Rivera o Pol Pot).
Igualmente es necesario reseñar que, en razón de que en el siglo XXI las matrices de pensamiento de la ultraderecha se encaran con realidades disruptivas en relación con las que enfrentaron sus conmilitones de tiempos anteriores, la de nuestros días ha asumido unos temas muy específicos y socialmente sensibles que en épocas de oscurantismo y fanatismo reditúan pingües beneficios políticos o electorales.
Algunos de esos temas son los siguientes: el repudio a la inmigración (extranjeros identificados como “peligro” para la supervivencia nacional), la defensa de la identidad y la soberanía vernáculas (frente a esa “amenaza” exterior y el globalismo), la reafirmación de los valores religiosos medievales (contra toda reforma o actualización de la fe), el combate a la presencia y la cultura de las minorías étnicas o culturales, y una crítica a la “clase política” y el partidarismo que, siempre bajo la invocación de la ley y el orden, se decanta por la aplicación de procedimientos autoritarios y la negación de los “falsos” derechos humanos identificados por la Revolución Francesa (1789) y la Carta de San Francisco (1948), y asumidos por la civilización occidental basada en la ética cristiana.
En términos globales (pueden existir diferencias, tópicos adicionales y matizaciones), valga la insistencia, lo precedentemente descrito es lo que define y configura la ultraderecha, y si usted se siente identificado con ello, o vota en favor de los que lo represente, o meramente experimenta simpatía al respecto, la noticia no debería sorprenderle: su identidad política y su afiliación ideológica son de ultraderecha.
(Desde luego, tampoco se puede olvidar que entre las sociedades de Europa, Estados Unidos y América Latina hay claras distinciones en lo atinente a lo que es la izquierda, la derecha, el centro o la ultra, la mayoría derivadas de su particular desarrollo histórico, sus tradiciones políticas, su situación socioeconómica, el nivel cultural de sus integrantes y, muy particularmente, de la formación ética de sus líderes).
Y no importa que usted sea de los que sostienen (por arrebato ignaro o por ladinismo partidista) que la dicotomía derecha-izquierda está desfasada, o que niegue su pertenencia emocional e ideológica a la ultraderecha, o que rabie contra la “pretensión” de ubicarlo ahí, o que se dé golpes en el pecho o use un silicio para la expiación de los pecados que comete o apoya, pues la realidad simple, elemental y desnuda es esa: usted es de ultraderecha, y debería aceptarlo sin cargos de conciencia ni vergüenza.
Y la razón es elemental (claro, sin el “mi querido Watson”): porque ser o no de cualquier corriente o tendencia (de pensamiento o militancia) es un derecho que le reconoce, por cierto muy generosamente (dada la abominación suya y de su gente por el pluralismo y la diversidad), la muchas veces desacreditada, “infuncional” e infecunda democracia de nuestros tiempos.
lrdecampsr@hotmail.con
jpm-am
Los gobiernos de extrema derecha son unos vasallos de las cupulas empresariales y la oligarquia y de poderosas redes de capos y narcotraficantes, contratistas que se inventan proyectos de trenes y carreteras, las finanzas brotan de los lavaderos de caudales del bajo mundo; corrompen a todos los periodistas y opinadores, derrochan los presupuestos en botellas y tarjetas de bonos; depredadores de los rios y los bosques, sumisos a las mineras
Los principales rasgos de la ultraderecha: Narcogobiernos (Alvaro Uribe, Vicente Fox, Peña Nieto, Ivan Duque, Mireya Moscoso, Mauricio Macri, Javier Milei, Lenin Moreno, Jail Bolsonaro, Daniel Noboa y Luis Abinader), todos saturados de capolegisladores y narcofuncionarios. Gobierna al servicio de las elites y de las corporaciones multinacionales, son unos sumisos frente a los abusos de la potencia hegemonica perversa, hipotecan a los paises
Qué hombre que se ve bien, ese Luis Decamps
EL idiota latinoamericano es un palurdo exponente de la ideologia de género el aborto ,wokismo y que aspira al tecnofeudalusmo donde sus comisiones salen millonario y el pueblo que dice defender en la más profunda miseria a eso se le llama la ultraizquierda
Para estos comunistas traidores, desde que tú te niegas a que pongan tu hijo a mari_coniar, ya por eso tú DIZQUE eres de ultraderecha, o si tú te niegas a que los hospitales y escuelas de los pobres dominicanos, se los regalen a los haitianos, ya por eso, tú DIZQUE eres de ultraderecha, así que a mi ya no me importa lo que digan…¡Sí SOY DE ULTRADERECHA CO_ÑAZO! ¿Y QUE?…Yo lo que NO soy como ustedes, que son ultra-traidores, y ultra-mar_icones
****r cre_ador
VERDADEROS RASGOS IDENTITARIOS DE LA DERECHA:1-Respeto a la libertad de empresa. 2-Respeto a la propiedad privada. 3-Respeto a las libertades (libertad de expresión, libertad religiosa, libertad sindical, libertad de comercio,etc). 4-Protección al ciudadano y la niñez. 5-Respeto a la Independencia y Soberanía de las naciones. 6-Es todo lo contrario al sistema izquierdista, siempre dictatorial, ****r de miseria y destructor de las libertades
Esa es la derecha moderada, los ultraderechistas no quieren respetar todo eso que mencionas. Ejemplo: Donald Trump, Viktor Orbán, Vladimir Putin, Hitler, Mussolini, etc.
RASGOS IDENTITARIOS DE IZQUIERDA ACTUAL:Aparte de la ruina económica de siempre en gobiernos de izquierda,y del exterminio brutal del libertades(como libertad de expresión,libertad religiosa,comercial,etc), los distintivos principales de la izquierda ACTUAL son: IMPOSICION DE LA MAR/ICON/ERIA(homosexualización forzada de niños), crear implosión demográfica por abortos masivos, y promover invasiones de pueblos retrógradas(haitianos, musulmanes)
Comparto 100% esa opinión sobre el comunismo. Soy militantemente anticomunista.
RASGOS IDENTITARIOS DE LOS GOBIERNOS DE IZQUIERDA: Destrucción del país, miseria y hambre total, brutal eliminación de todas las libertades esenciales(de culto, de expresión, de asociación, sindicales, etc), y la población completa, tener que idolatrar y ma/marle el gü/ebo a un dictador ladrón y asesino DE POR VIDA (fidel, chávez, ortega, maburro, mao zedong, etc etc)…ESA ES LA REALIDAD DE LOS GOBIERNOS DE IZQUIERDA
Excelente explicación de lo que es ubicarse en la ultraderecha neofascista.
Excelente Luís, sin desperdicios!
En la sala del antiguo Parlamento británico,los liberales solían todos sentarse del lado izquierdo y los conservadores del lado derecho,de ahí se originaron los términos izquierdistas y derechistas.
Donde es que ellos cobran…..es la misma empresa….?
Este es el siglo de las etiquetas, que ultraderecha, centro-derecha, ultra izquierda, centro izquierda, puras sandeces cuando lo unico importante es ver si gobiernan bien, despues todo eso es palabreria.
LOS ULTRA IZQUIERDISTAS ,FEMINAZIS ,WOKISTAS HAN DESCONSTRUIDO Y ATOMIZADO LA SOCIEDAD QUE DENTRO DE POCO TENDRAN QUE ENUMERAR LAS PARTES DE SU CUERPO EJ:BRAZO DERECHO,PIERNA IZQUIERDA TRASERO ,PECHO IZQUIERDO ,PECHO DERECHO Y TODO PARA NO TRABAJAR Y VIVIR DEL CUENTO
Mucha teoria y no vas al grano, juegatela y deja la Cobardia , dejas entrever tu apoyo a la Invasion haitiana, pero no te atreves a decirlo claramente, sino que prefieres con juegos de palabras encubrirte en una Izquierda que desaparece, gracia a su inercia ante los nuevos tiempos y nuevos avatares, especialmente en RD, con esta Funesta Invasion del vientre y de unPueblo desesperado, por resolver una Funesta situacion que los Orgasnismos Interna
Que los Organismos Internacionales, parece ser que no les importa, debido a la crisis que los embarga….aunque no lo creas, esta Invasion haitiana es peligrosa para la supervivencia del pais y de nuestra Identidad y soberania, aunque TU te niegues a ver la verdad, desde tu comodidad. Ntra Clase Politica tiene mucho que ver en este PANDEMONIUN….que ellos crearon por Complicidad,cobardia, corrupcion y falta de valores patrio y formacion.
Hablas de Xenofobia, racismo, nacionalismo. No somos Xenofobos ni racistas, simplemente queremos un pais donde la presion haitiana sea controlada por estos gobiernitos de Pacotilla, que no ven el desastre que se aproxima de no resolver esta crisis, y si para ti el Nacionalismo es un Pecado tendras que aguantarte o largarte, porque si no eres Nacionalista no amas tu pais.
El habla de ultranacionalismo, que no es lo mismo. El ultranacionalismo fue lo que aplicó Hitler y también Mussolini. El definió perfectamente lo que es ser un ultraderechista. Yo no soy ultraderechista y quiero que se resuelva el problema migratorio que nos afecta principalmente de parte de los haitianos, pero lo que no es bueno es el patrioterismo histérico, el racismo y la difusión de teorías conspiranoicas que están desatadas en las redes y de boca en boca.