PLD y PRD crean en SD tapón netamente político

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SANTO DOMINGO.- El pasado lunes (7 de septiembre) Santo Domingo tuvo que sufrir un horroroso  taponamiento de tránsito. Vías esenciales de la ciudad fueron obstruidas y miles de ciudadanos padecieron las consecuencias. Durante horas  fue imposible moverse en avenidas como George Washington,  Independencia, Bolívar o Abraham Lincoln.

El caótico tránsito vehicular  es parte del vivir cotidiano en la Capital dominicana. Pero el tapón del  lunes obedeció a otra tipificación. No fue parte de la rutina de cada tarde. La paralización  fue provocada. ¿Por una federación de transportistas exigiendo más beneficios para su negocio? ¿Por grupos civiles protestando contra la corrupción estatal? No.

EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.

El promotor de la inmovilización fue el propio gobierno. Parece una  paradoja o un absurdo, pero como vivimos en un país paradojal… En  este singular país  ningún hecho, ninguna conducta humana ni ningún acto de gobierno resultan insólitos. Que la Autoridad Metropolitana del Transporte  asumiera la situación con marcada tranquilidad, podría ser indicio de que se le bajó esa línea.

El lunes 7 era la cita  para firmar el acuerdo mediante el cual el Presidente Danilo Medina quedaba autorizado para la absorción  del que fuera el Partido Revolucionario  Dominicano, dueño de una esplendente historia de luchas gloriosas,  ahora cambiado pérfidamente por  promesas de  empleos para unos y  ventajas  mayores para el otro.

La propaganda oficial había vendido como un hecho histórico aquella firma, y en tal virtud se procuró crear impacto interrumpiendo la libre circulación de los ciudadanos. Quizá querían  simular  algarabía popular  por el acto. La gente, impotente en las extensas hileras de autos, dijo de todo  y maldijo a todos, sin saber la causa del atasco.

Mientras miles de personas aguardaban avanzar hacia sus hogares u otros destinos, en un fresco salón del hotel Jaragua, el Presidente Medina aseguraba que: “El acuerdo inicia la senda del progreso en alta velocidad”. ¿No es paradójico? Claro. Y también lo es que una organización  política sea vendida  y comprada tan  descaradamente.

Pese a lo molesto, el tapón del lunes 7 constituye un buen símbolo de lo que ocurría esa tarde. Porque ese acto representaba un  tapón en la democracia dominicana. En el organismo humano la obstrucción de las arterias provoca el paro cardiaco. En  cuestiones de Estado, ciertos comportamientos se tornan obstrucciones para la decencia  política.

La democracia conlleva que las vías de expresión de los ciudadanos se mantengan libres. Los partidos  políticos  tienen que ser soportes y vías de acceso  de la democracia, pero  cuando un solo sujeto los controla todos, se obstruye  la democracia, como se obstruyó el tránsito el pasado lunes con un tapón netamente político.

rafaelperaltar@gmail.com

 jpm

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