El imperio cayó, el cambio llegó

Por José Francisco Peña Guaba

Apenas había transcurrido poco más de un año del triunfo del PLD y el Presidente Danilo Medina en las elecciones de 2016, alcanzando un histórico 62% de respaldo, de modo que parecía que su popularidad llegaría al cielo y que habría danilismo para rato.

Algunos comprendimos que eso era algo momentáneo, básicamente producto de la división interna del principal partido de la oposición, el PRD, como del debut electoral del nuevo PRM. Entendimos que los resultados de ese proceso fueron circunstanciales, no reales y que una recomposición del mercado electoral podrá cambiar radicalmente el posicionamiento obtenido.

Los asesores presidenciales desplegaron muy pronto el propósito de convencimiento de que Danilo sería nueva vez carta de triunfo del PLD, de que nada ni nadie lo pararía, que estaba “signado por el destino” para desempeñar un tercer periodo. Era tal la seguridad del objetivo y la confianza en que se lograría el propósito, que subestimaron a LEONEL FERNANDEZ –tres veces Presidente de la República y cabeza del Partido del Gobierno– e igualmente a los aliados que en ese momento no comulgábamos con sus pretensiones. Quien esto escribe, pese a tener buenas relaciones con el mandatario, fue el primero en caer “en desgracia” por armar la plataforma política “JUNTOS PODEMOS”, que a criterio del Palacio sería el proyecto de respaldo a las aspiraciones del Presidente del PLD de volver al poder.

En realidad, nada más errático: Juntos Podemos era la respuesta a la sustracción masiva de votos que se produjo contra los aliados del PLD en el 2016, porque los de la “línea dura anti alianza” dentro de los morados quisieron demostrar que no nos necesitaban. Se trazaron como meta ganar sin aliados las elecciones en el nivel presidencial, sobre la base del poder y de una estructura electoral “aceitada”. Para eso la maquinaria Danilista presentaba como logros particulares el triunfo con más del 50% de los votos del PLD, sin necesidad de los votos de las organizaciones políticas aliadas. Lo que se buscaba era desvertebrar el bloque progresista y ningunear a los líderes que lo constituían, sobre todo porque el mismo era una obra de Leonel Fernández en procura de ampliar la fortaleza electoral del PLD.

Fue tal la ceguera palaciega de aquel entonces que iniciaron una política de extirpar a todo aquel que tenía convicciones propias o de que entendían conservaba buenas relaciones con el expresidente Fernández. Para las elecciones del 2016 sacaron del Gobierno a la emblemática FNP. “Los Castillo” –Marino Vinicio, Pelegrín, Juárez y Vinicito, por sobrenombre familiar– fueron casi conminados a irse. Al PQDC se le fabricó un expediente para justificar la renuncia de su Presidente, Elías Wessin Chaávez y a Pedro Corporán, Presidente del PUN, se le sustituyó intempestivamente del IDECOOP. Estos 3 Partidos se sumaron a la pérdida de apoyo de la APD de Max Puig, que se había negado a acompañar la candidatura Presidencial de Medina desde el 2012.

Todos recordarán que para el 2016 ya el PLD había perdido el apoyo del PRSC, que había participado aliado al PRM para las elecciones de ese año. Como verán, entre el 2012 y el 2020 solo hubo bajas en el ejército de apoyo a los morados. Sabía cómo nadie que los días del BIS en la alianza estaban contados, por nuestra relación de estrecha cercanía con Leonel. Como verán, toda aquella inmensa coalición que armamos junto a LEONEL había sido destruida en una poco entendible “estrategia” de reducir apoyos. No conozco proyecto político exitoso que disminuyendo su caudal de respaldo pudiese crecer electoralmente.

Se encontraban tan seguros de la apuesta reeleccionista y de los altos niveles de popularidad del Presidente Medina, que entendieron que no necesitaban a nadie. Cometieron hasta la osadía de desmeritar el liderazgo de Leonel. Tal era su obcecación que pretendían ganar sin el líder principal de los morados.

Para todo el país ganarle a la maquinaria peledeista era casi un imposible, tras 20 años de gestión y 16 de manera ininterrumpida, que les permitió crear en el imaginario popular un carácter de invencibilidad que solo la división hizo creer. Nos tocó armar, inclusive en contra de la propia voluntad de Leonel, la construcción una plataforma electoral que partió en dos el acorazado peledeismo, con la FNP, PUN, PQDC , PTD y el BIS, partidos que habíamos acordado llevar de candidato al expresidente Fernández de candidato en contra de viento y marea. Tras nosotros se sumó el PRSC, que por ser mayoritario encabezó la alianza en el nivel presidencial. Con esas fuerzas constituimos a Ganar (Gran Alianza Nacional Renovadora), sabiendo a lo que no estábamos enfrentando, conscientes por demás de que nuestras posibilidades electorales de triunfar eran casi nulas pero, con nuestro ejemplo, plantábamos cara a las tantas imposiciones y al robo descarado de la voluntad de los que participaron en las primarias del 6 de octubre.

Estábamos convencidos que si los del Gobierno hubiesen sido inteligentes y en vez de dedicarse a destruir nuestras bases de apoyo político y económico se hubieran centrado en la principal opción opositora, que era LUIS y el PRM, pudo haber segunda vuelta electoral… aunque no hubiese cambiado de forma alguna los resultados porque el PRM las ganaría de cualquier manera. Pero ese error estratégico debilitó totalmente al PLD, que pudo jugar varias cartas en la segunda vuelta para agenciarse una mejor situación. Sin embargo, fueron tan naif y tan torpes que no se dieron cuenta que la victoria en primera vuelta los ponía a las puertas de la cárcel y de la más atroz indefensión, no porque el Presidente Abinader los perseguiría, cosa que no es parte de su personalidad, sino por todas las deudas que tenían con la sociedad, con un amplio sector empresarial, con una clase media hastiada de su voracidad fiscal, con una sociedad civil que exigía mayor transparencia, con una juventud que se expresó en la plaza de la bandera preocupada porque se conculcara su derecho al voto pero, sobre todo, por la deuda del peledeismo con la Iglesia y los americanos.

El poder imperial peledeista se fue cayendo como un castillo de naipes porque la acción conjunta externa e interna así lo produjo. No había que ser pitonisa para darse cuenta con antelación de que la plutocracia morada estaba llegando a su fin, que solo ellos no se daban cuenta, enquistados en la obnubilación palaciega, de que todos esos sectores contrarios sólo buscaban que se astillara el palo para ir todos contra él. La causa eficiente, la más determinante, no lo duden, fue la división interna. Ahí y sólo ahí se pudo concretar la posibilidad real de que perdiera el PLD la mejor maquinaria electoral de América Latina.

Producto de esa falta de miras, la incapacidad de atalayar el futuro inmediato del equipo del Presidente Medina y de él mismo, no avizoraron nunca el tsunami que se les acercaba, recibiendo una sonada pela en todos los niveles de elección, siendo el nivel senatorial, al final, la pérdida que más los sorprendió.

A contrapelo de todo llegó el cambio. Con él llegó un hombre lleno de buenas intenciones, Luis Abinader, que tendrá, como capitán recién graduado, que adquirir experiencia mientras en la mar está, para lleva el barco de la República Dominicana a buen puerto.

Llegó el cambio y se está notando. Comienza con la forma democrática e inclusiva del Presidente Abinader. Sabemos qué hay yerros, que se tendrán que corregir en adecuado criterio de la idiosincrasia nuestra, pero la buena voluntad existe para hacer las cosas bien y eso es lo importante.

Mientras crece el liderazgo de Leonel, los escándalos disminuirán el caudal de apoyo del PLD, todo lo que está pasando y pasará era de esperarse. Hay que ser muy inexperto para no haberse dado cuenta.

Mientras el cambio hace su apuesta por construir un nuevo esquema social, la Fuerza del Pueblo busca hacerse con el liderazgo opositor. El defenestrado peledeismo, en asombro total, no sabe cómo reagrupar sus fuerzas. La sociedad civil se frota las manos porque se sabe tomada en cuenta. No sabemos con exactitud lo que pasará en los próximos años, pues este es “un país especial”. Le queda al liderazgo del cambio interpretar a nuestro pueblo para que no escuchen el grito “e’pa fuera que van”.

El Presidente Luis Abinader está en el carril de adentro si entiende que necesita un partido fuerte (el PRM), aliados estratégicos (los partidos del sistema); si mantiene buena relación con los otros sectores de la sociedad y hace una obra gubernamental con verdaderas realizaciones, porque, sin ser mezquinos, la del PLD es significativa. Pero su mayor preocupación deberá ser conocer el caballo desbocado en el que está montado, que no sea el mismo PRD con diferentes siglas, proclive a dividirse y hacerles oposición a sus propios gobiernos. Solo tenemos que revisar la experiencia del 78, 82 y 2000.

Se va el 2020 y con él se fue el imperio peledeista. Era de esperarse, solo para Gardel 20 años no era nada. Hago mía la frase de Octavio Paz: “Los imperios están condenados a la dispersión, como las ortodoxias y las ideologías; a los cismas y a las escisiones.”
* * *

Reflexiones en el Cambio #1
EL IMPERIO CAYÓ… EL CAMBIO LLEGÓ

Por: José Francisco Peña Guaba

Apenas había transcurrido poco más de un año del triunfo del PLD y el Presidente Danilo Medina en las elecciones de 2016, alcanzando un histórico 62% de respaldo, de modo que parecía que su popularidad llegaría al cielo y que habría danilismo para rato.

Algunos comprendimos que eso era algo momentáneo, básicamente producto de la división interna del principal partido de la oposición, el PRD, como del debut electoral del nuevo PRM. Entendimos que los resultados de ese proceso fueron circunstanciales, no reales y que una recomposición del mercado electoral podrá cambiar radicalmente el posicionamiento obtenido.

Los asesores presidenciales desplegaron muy pronto el propósito de convencimiento de que Danilo sería nueva vez carta de triunfo del PLD, de que nada ni nadie lo pararía, que estaba “signado por el destino” para desempeñar un tercer periodo. Era tal la seguridad del objetivo y la confianza en que se lograría el propósito, que subestimaron a LEONEL FERNANDEZ –tres veces Presidente de la República y cabeza del Partido del Gobierno– e igualmente a los aliados que en ese momento no comulgábamos con sus pretensiones. Quien esto escribe, pese a tener buenas relaciones con el mandatario, fue el primero en caer “en desgracia” por armar la plataforma política “JUNTOS PODEMOS”, que a criterio del Palacio sería el proyecto de respaldo a las aspiraciones del Presidente del PLD de volver al poder.

En realidad, nada más errático: Juntos Podemos era la respuesta a la sustracción masiva de votos que se produjo contra los aliados del PLD en el 2016, porque los de la “línea dura anti alianza” dentro de los morados quisieron demostrar que no nos necesitaban. Se trazaron como meta ganar sin aliados las elecciones en el nivel presidencial, sobre la base del poder y de una estructura electoral “aceitada”. Para eso la maquinaria Danilista presentaba como logros particulares el triunfo con más del 50% de los votos del PLD, sin necesidad de los votos de las organizaciones políticas aliadas. Lo que se buscaba era desvertebrar el bloque progresista y ningunear a los líderes que lo constituían, sobre todo porque el mismo era una obra de Leonel Fernández en procura de ampliar la fortaleza electoral del PLD.

Fue tal la ceguera palaciega de aquel entonces que iniciaron una política de extirpar a todo aquel que tenía convicciones propias o de que entendían conservaba buenas relaciones con el expresidente Fernández. Para las elecciones del 2016 sacaron del Gobierno a la emblemática FNP. “Los Castillo” –Marino Vinicio, Pelegrín, Juárez y Vinicito, por sobrenombre familiar– fueron casi conminados a irse. Al PQDC se le fabricó un expediente para justificar la renuncia de su Presidente, Elías Wessin Chaávez y a Pedro Corporán, Presidente del PUN, se le sustituyó intempestivamente del IDECOOP. Estos 3 Partidos se sumaron a la pérdida de apoyo de la APD de Max Puig, que se había negado a acompañar la candidatura Presidencial de Medina desde el 2012.

Todos recordarán que para el 2016 ya el PLD había perdido el apoyo del PRSC, que había participado aliado al PRM para las elecciones de ese año. Como verán, entre el 2012 y el 2020 solo hubo bajas en el ejército de apoyo a los morados. Sabía cómo nadie que los días del BIS en la alianza estaban contados, por nuestra relación de estrecha cercanía con Leonel. Como verán, toda aquella inmensa coalición que armamos junto a LEONEL había sido destruida en una poco entendible “estrategia” de reducir apoyos. No conozco proyecto político exitoso que disminuyendo su caudal de respaldo pudiese crecer electoralmente.

Se encontraban tan seguros de la apuesta reeleccionista y de los altos niveles de popularidad del Presidente Medina, que entendieron que no necesitaban a nadie. Cometieron hasta la osadía de desmeritar el liderazgo de Leonel. Tal era su obcecación que pretendían ganar sin el líder principal de los morados.

Para todo el país ganarle a la maquinaria peledeista era casi un imposible, tras 20 años de gestión y 16 de manera ininterrumpida, que les permitió crear en el imaginario popular un carácter de invencibilidad que solo la división hizo creer. Nos tocó armar, inclusive en contra de la propia voluntad de Leonel, la construcción una plataforma electoral que partió en dos el acorazado peledeismo, con la FNP, PUN, PQDC , PTD y el BIS, partidos que habíamos acordado llevar de candidato al expresidente Fernández de candidato en contra de viento y marea. Tras nosotros se sumó el PRSC, que por ser mayoritario encabezó la alianza en el nivel presidencial. Con esas fuerzas constituimos a Ganar (Gran Alianza Nacional Renovadora), sabiendo a lo que no estábamos enfrentando, conscientes por demás de que nuestras posibilidades electorales de triunfar eran casi nulas pero, con nuestro ejemplo, plantábamos cara a las tantas imposiciones y al robo descarado de la voluntad de los que participaron en las primarias del 6 de octubre.

Estábamos convencidos que si los del Gobierno hubiesen sido inteligentes y en vez de dedicarse a destruir nuestras bases de apoyo político y económico se hubieran centrado en la principal opción opositora, que era LUIS y el PRM, pudo haber segunda vuelta electoral… aunque no hubiese cambiado de forma alguna los resultados porque el PRM las ganaría de cualquier manera. Pero ese error estratégico debilitó totalmente al PLD, que pudo jugar varias cartas en la segunda vuelta para agenciarse una mejor situación. Sin embargo, fueron tan naif y tan torpes que no se dieron cuenta que la victoria en primera vuelta los ponía a las puertas de la cárcel y de la más atroz indefensión, no porque el Presidente Abinader los perseguiría, cosa que no es parte de su personalidad, sino por todas las deudas que tenían con la sociedad, con un amplio sector empresarial, con una clase media hastiada de su voracidad fiscal, con una sociedad civil que exigía mayor transparencia, con una juventud que se expresó en la plaza de la bandera preocupada porque se conculcara su derecho al voto pero, sobre todo, por la deuda del peledeismo con la Iglesia y los americanos.

El poder imperial peledeista se fue cayendo como un castillo de naipes porque la acción conjunta externa e interna así lo produjo. No había que ser pitonisa para darse cuenta con antelación de que la plutocracia morada estaba llegando a su fin, que solo ellos no se daban cuenta, enquistados en la obnubilación palaciega, de que todos esos sectores contrarios sólo buscaban que se astillara el palo para ir todos contra él. La causa eficiente, la más determinante, no lo duden, fue la división interna. Ahí y sólo ahí se pudo concretar la posibilidad real de que perdiera el PLD la mejor maquinaria electoral de América Latina.

Producto de esa falta de miras, la incapacidad de atalayar el futuro inmediato del equipo del Presidente Medina y de él mismo, no avizoraron nunca el tsunami que se les acercaba, recibiendo una sonada pela en todos los niveles de elección, siendo el nivel senatorial, al final, la pérdida que más los sorprendió.

A contrapelo de todo llegó el cambio. Con él llegó un hombre lleno de buenas intenciones, Luis Abinader, que tendrá, como capitán recién graduado, que adquirir experiencia mientras en la mar está, para lleva el barco de la República Dominicana a buen puerto.

Llegó el cambio y se está notando. Comienza con la forma democrática e inclusiva del Presidente Abinader. Sabemos qué hay yerros, que se tendrán que corregir en adecuado criterio de la idiosincrasia nuestra, pero la buena voluntad existe para hacer las cosas bien y eso es lo importante.

Mientras crece el liderazgo de Leonel, los escándalos disminuirán el caudal de apoyo del PLD, todo lo que está pasando y pasará era de esperarse. Hay que ser muy inexperto para no haberse dado cuenta.

Mientras el cambio hace su apuesta por construir un nuevo esquema social, la Fuerza del Pueblo busca hacerse con el liderazgo opositor. El defenestrado peledeismo, en asombro total, no sabe cómo reagrupar sus fuerzas. La sociedad civil se frota las manos porque se sabe tomada en cuenta. No sabemos con exactitud lo que pasará en los próximos años, pues este es “un país especial”. Le queda al liderazgo del cambio interpretar a nuestro pueblo para que no escuchen el grito “e’pa fuera que van”.

El Presidente Luis Abinader está en el carril de adentro si entiende que necesita un partido fuerte (el PRM), aliados estratégicos (los partidos del sistema); si mantiene buena relación con los otros sectores de la sociedad y hace una obra gubernamental con verdaderas realizaciones, porque, sin ser mezquinos, la del PLD es significativa. Pero su mayor preocupación deberá ser conocer el caballo desbocado en el que está montado, que no sea el mismo PRD con diferentes siglas, proclive a dividirse y hacerles oposición a sus propios gobiernos. Solo tenemos que revisar la experiencia del 78, 82 y 2000.

Se va el 2020 y con él se fue el imperio peledeista. Era de esperarse, solo para Gardel 20 años no era nada. Hago mía la frase de Octavio Paz: “Los imperios están condenados a la dispersión, como las ortodoxias y las ideologías; a los cismas y a las escisiones”.

Feliz cumpleaños Dr. Fernández

La derrota en las elecciones primarias fraudulentas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) a Leonel Fernández y que se alzara con el triunfo Gonzalo Castillo, fue el inicio a la despiadada venganza del león en contra del Danilismo y los morados. Los resultados de un programa de algoritmo sembró la semilla de la discordia y el plan maquiavélico de hacer todo lo posible por destruir al entonces presidente Danilo Medina y su mafia familiar en el poder.

Todo comenzó con una supuesta reunión entre Leonel Fernandez y Luis Abinader a mediados de octubre del 2019 en la calle Pedro Henríquez Ureña #127, Torre Romanza en esta capital, para darle forma a un plan de apoyo incondicional a partir de una segunda vuelta, entre otros puntos, a favor de quien todavía está en la contienda electoral.

Fernández estaba en la calle buscando cobrar favores que lo enmarcaron en una candidatura presidencial con otro partido político. A pesar que la Ley Electoral de Partidos, artículos 134, de la Ley 15-19 prohíbe puntualmente sobre transfuguismo de las candidaturas. Establece que las personas que hayan sido nominadas para ser postuladas por un partido, agrupación, movimiento político o alianza a la cual pertenezca el mismo, a un cargo de elección, no podrán ser postuladas por ningún otro partido, agrupación, movimiento político o alianza, en el mismo proceso electoral.

Otro obstáculo de frente a las aspiraciones presidenciales en el 2020 del mejor discípulo de Juan Bosh, es la Ley 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, en su artículo 49, establece el requisito para ostentar una precandidatura, no debe haber participado como candidato por otro partido, agrupación o movimiento político para el mismo evento electoral.

El protagonista para sumcumbir estos retos políticos en el camino de Fernández era el entonces presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Román Jáquez Liranzo. Este ostenta su primera posición en (TSE) como juez suplente designado, y adivinen ¿Quién lo juramenta oficialmente el 27 de diciembre del 2011? Leonel Fernández.

Este sale y compra los intereses del Partido De los Trabajadores Dominicanos (PTD), de tendencia izquierda y nace “Leonel Fernández Presidente” o mejor conocido como La Fuerza del Pueblo, (LFP). Esta es la nave del transfuguismo y salen en estampida los leales peledeistas de Leonel a trabajar por la cuarta postulación presidencial del destructor de las empresas estatales.

Esta es la razón por la que Jáquez Liranzo paga su deuda a Leonel Fernández cuando el Tribunal Superior Electoral rechazó una demanda incoada por Francisco Antonio Ventura Felipe en contra de la proclamación de este como candidato presidencial y se aprobó el cambio de nombre de ese partido para denominarse Fuerza del Pueblo.

Llegan las elecciones presidenciales del 5 Julio del 2020, y en la primera vuelta sale ganador Luis Abinader. Aunque él no fue el único gran ganador, el partido La Fuerza del Pueblo se estableció como segunda mayoría del Congreso Nacional, ganó un puesto en el Consejo Nacional de La Magistratura (CNM) con la elección de Bautista Rojas Gómez quien es senador de la provincia hermanas Mirabal.

Solo Leonel Fernández puede asegurar que su excandidata vicepresidencial de la Fuerza del Pueblo y el Partido Reformista, Sergia Elena de Seliman, fue designada como Miembro de la Junta Monetaria. Esto asienta dentro de la fauna política dominicana los tentáculos de influencia y poder del prodigio de Villa Juana.

Todavía peor se nos vende la necesidad de una Junta Central Electoral (JCE) independiente y apolítica, pero el ganador de tan importante posición es el mismo Roman Jácquez que ha favorecido grandemente los intereses del catedrático e intelectual Fernández. Por esta razón, Leonel se posicionó como la segunda fuerza política del país. Sus pasos han cumplido dos metas fundamentales, la destrucción del PLD y sacar del poder a Danilo Medina.

Nosotros tenemos la responsabilidad histórica de no permitir jamás que Leonel Fernández y Danilo Medina vuelvan a ocupar la presidencia del país. Estos dos hombres han promovido la corrupción y el despilfarro del patrimonio nacional.

A pesar que Leonel ha podido posicionarse para seguir sus aspiraciones presidenciales, nosotros debemos tener siempre presente que La Fuerza del Pueblo, es otra sucursal del PLD. Es el mismo caso que el lobo feroz vestido de abuelita, esperando su oportunidad para comerse la caperucita roja. Oh se me olvidaba, ¡Feliz Cumpleaños Dr. Fernández!

JPM

Mucho frío en las zonas montañosas de la República Dominicana

Santo Domingo, 28 dic.- Mucho frío se siente hoy en zonas montañosas de la República Dominicana, debido a que las temperaturas rondan los cinco grados celsius y de continuar los frentes fríos, se acercarán a cero.

Aunque resulte difícil imaginar que en un país como este, en el cual las altas temperaturas son la norma, haya escarcha y llegue a nevar, la realidad es otra en regiones como Constanza y Valle Nuevo, ubicadas en la provincia La Vega.

Constanza se ubica a una altura que varía entre los mil 150 y los mil 250 metros sobre el nivel de mar, en un valle ubicado entre dos macizos dentro de la Cordillera Central, y las temperaturas mínimas permanecen entre cinco y diez grados.

En los últimos días la Oficina Nacional de Meteorología reportó muy bajas temperaturas y pronosticó que continuarán de agradables a frescas, así como el viento del este-noreste el cual incidirá sobre la situación meteorológica en algunas localidades.

Para este lunes se espera el acercamiento de una vaguada al noreste del país, la cual generará aumentos nubosos acompañados de algunos aguaceros dispersos con posibles descargas eléctricas y aisladas ráfagas de viento sobre las regiones noreste, noroeste, norte, cordillera Central y el Gran Santo Domingo, entre otras localidades.

of-am

Odebrecht asegura sus ejecutivos han estado dispuestos a testificar en RD

SANTO DOMINGO.- La empresa Odebrecht asegura que sus ejecutivos han estado dispuestos a testificar en el juicio por soborno que se desarrolla en República Dominicana.

Informó, asimismo, que ha pagado US$60 millones al erario y que ha cumplido “en tiempo, contenido y metodología” sus obligaciones asumidas con el Estado dominicano, mediante el acuerdo de lenidad que firmó con la Procuraduría General de la República en marzo de 2017.

Dijo en un comunicado que en la empresa existe la “determinación inequívoca” de continuar cumpliendo con el acuerdo y que confía en el Ministerio Público, el estado de derecho y la seguridad jurídica en República Dominicana.

Recordó que el testigo Mauricio Dantas Bezerra estuvo el 3 de diciembre en República Dominicana y compareció a la audiencia del caso, “de manera voluntaria y con el objetivo de confirmar las declaraciones y los compromisos asumidos por Odebrecht S.A., en el referido acuerdo. Dicha audiencia fue suspendida”.

Explica que a raíz de eso, el empresario regresó a Brasil y junto a otros ejecutivos de la empresa estuvo disponible para testificar vía remota desde la Embajada de República Dominicana en Brasil, pero no les fue concedido el privilegio, solicitado por la crisis que ha causado la pandemia de COVID-19 en el país suramericano.

Agrega “ante los hechos declarados y admitidos por sus exejecutivos/colaboradores bajo el acuerdo, Odebrecht hizo entrega a la Procuraduría General de la República de toda prueba, evidencia, acuerdo, información, documento, data, reporte, declaración, testimonio, delaciones premiadas y otros documentos para la verificación de los hechos admitidos por sus exejecutivos/colaboradores”.

Esta tarde vi llover, Armando Manzanero

     De luto están el arte y el amor, pues hoy lunes 28 de diciembre, conmemoración del degüello de los santos inocentes, nos estremece la terrible noticia: Armando Manzanero, gran ícono mundial de la música, ha muerto víctima del maldito Covid-19 que ha cambiado al mundo a nuestras vidas. 

“(Esta tarde vi llover / vi gente correr / y no estabas tú. / La otra noche vi brillar / un lucero azul y no estabas. / La tarde vi que un ave / enamorada / daba besos a su amor ilusionada…)” 

Cuando se decía que su estado de salud había mejorado despejando así las preocupaciones de quienes nos interesamos especialmente en su vida y en el bolero, habrá fiesta en los cielos en este día especial y para san Valentín y toda la vida habrá mucho Manzanero porque a veces la muerte suele fracasar y la buena poesía es inmortal como los amores perdidos o no correspondidos. 

El hecho golpea de múltiples maneras, pues Manzanero es parte esencial de la educación sentimental de quienes crecimos escuchando su música, siempre boleros de amor con versos entrañables dando brillo especial a la cotidianidad.

Creo que nunca cantó al despecho sino celebrando el amor en sus más altas dimensiones. Fue poeta, un gran poeta, un hombre enamorado con una prodigiosa imaginación que le permitió anidarse en millones de corazones. 

“(Adoro la calle en que nos vimos / la noche cuando nos conocimos / Adoro las cosas que me dices / Nuestros ratos felices los adoro, vida mía.)” 

Su corazón, que tanto amor sintió, dejó de latir en las primeras horas del día de hoy y en su amplio repertorio nunca hubo lamentos y siempre perduró ese fino sentido de la belleza en todas sus manifestaciones. Tenerlo, escucharlo, ser sus contemporáneos y permitirle ser parte de nuestras ilusiones ha sido un lujo y un privilegio de esos que son irrepetibles.   

Tan grande como Agustín Lara o José Alfredo Jiménez, hizo de la canción verdadera poesía con imágenes muchas veces sorprendentes como las contenidas en esa canción de antología que es Yo te recuerdo: “Yo te recuerdo / aunque al hacerlo me haga daño cuando han pasado algunos años. / Yo te recuerdo en cada día que me amanece / cuando mi estrella está sonriente o se entristece. / En cada pájaro que vuela / en cada tarde que se aleja / en el rocío que se posa / al borde de una blanca rosa…/ En cada pájaro que vuela / en cada tarde que se aleja / en el rocío que se posa / al borde de una blanca rosa…”  También estos versos profundos de Cosas imposibles: “Una lágrima que moja una carta de amor / eso eres para mí…” 

Hombres estos que, como diría André Malraux en su clásica Condición humana, más que hombres son épocas. “Esta tarde vi llover / vi gente correr / y no estabas tú…” 

(“Todavía, cuando amanece / quiero verte todo el día/ cuando anochece sigues siendo mi alegría. / Todavía quiero ver llegar al fin la primavera / para darte de sus flores la primera / todavía, vida mía, todavía.)”      

¿Quién, qué mortal no ha escuchado o cantado algunas de sus canciones? Manzanero es un acontecimiento del corazón y una multitud, un emblema, una marca de fábrica, una excepción, una instancia emocional que corresponde a toda la raza humana y es casi imposible encontrar un cantante que no haya interpretado o grabado alguna de sus magistrales piezas. 

“(Somos novios, pues los dos / sentimos mutuo amor profundo / y con eso ya ganamos / lo más grande de este mundo. / Nos amamos / nos besamos / como novios nos deseamos y hasta a veces sin motivos ni razón / nos enojamos.)” 

Poesía de pura estirpe. Armando Manzanero cantando al amor con las mismas palabras comunes de todos los días en piezas verdaderamente antológicas como Todavía, Somos novios, No, Esta tarde vi llover y un largo etcétera. 

Gracias, Armando Manzanero, gracias por existir y por permitirnos el honor de ser tus contemporáneos. Y recuerdo a otro muerto ilustre, el poeta dominicano Manuel del Cabral: “Hay muertos que van subiendo / cuando más su ataúd baja.” 

reyesvasquez23@hotmail.com

JPM

Los acontecimientos de 2020 que marcaron al país

En la República Dominicana la esperanza de vida es de casi 74 años y conforme a los datos de la Oficina Nacional de Estadística, en el país la población de 80 años o más al 2020 son unas 155,469 personas, lo que daría fundamento para afirmar que el único acontecimiento de carácter histórico internacional que pudiera estar en la memoria de esos dominicanos -especialmente los que tienen más de 82 años- es la segunda guerra mundial que se desarrolló entre el 1939 y 1945. Desde entonces, sin par, el hecho de magnitud planetaria que se ha desarrollado durante el 2020 es el COVID-19.

El año en curso ha marcado la consciencia mundial y está cambiando el estilo de relacionarnos de muchos. El COVID-19 apareció a finales de 2019 y desde entonces ha provocado estragos en vidas humanas, en la economía, la salud y en el comportamiento social y laboral; estos impactos resultan poderosos para no recordarlo con agrado y, por el contrario, existen deseos para que concluya, como una forma de alcanzar esperanzas que aniden un mejor porvenir a partir del 2021.

Los dominicanos también hemos quedado marcados por el referido conjunto de sucesos, que muy probablemente nos llevarán a no olvidar el año que está por finalizar. Eventos locales en la salud, economía, política y en lo social pueden testimoniarlo.

Mientras el COVID-19 ya era noticia mundial y les quitaba la vida a los primeros miles de personas, en el país el 15 de febrero se produce un hecho sin precedentes históricos, la suspensión de las elecciones municipales por parte de la JCE, debido a múltiples fallas e irregularidades con el voto automatizado y el padrón de los electores, en al menos 18 importantes municipios del país, donde se concentraba el 62.0 % de los electores.

Durante los días del 16 de febrero al 12 de marzo, dos modalidades de protestas también marcaron la consciencia nacional. Las grandes concentraciones en la plaza de la bandera y los cacerolazos en las principales ciudades del país, dos maneras de mostrar rechazo por el fallido intento de fraude electoral en las elecciones programadas para el 15 de febrero.

Más adelante, otro acontecimiento que marcó al país ocurrió cuando el italiano Claudio Pascualin, de 62 años de edad, procedente de su país el 22 de febrero, le fue detectado el COVID-19, siendo el primer caso importado de la enfermedad.

Posteriormente y en la línea de la COVID-19, la dominicana Oraida Heredia Diaz, oriunda de San Francisco de Macorís, el 8 de marzo fue diagnosticada positiva, luego de regresar al país procedente de Italia el 26 de febrero.

Como resultado de las elecciones suspendidas, el 15 de marzo se efectuaron los referidos comicios, saliendo victorioso en la mayoría de las alcaldías del país el Partido Revolucionario Moderno (PRM), al tiempo que fue derrotado el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que había mantenido la hegemonía política de los últimos 16 años y fue la antesala de su salida del poder político nacional.

El 19 de marzo, el entonces presidente, Danilo Medina, dispuso el estado de emergencia nacional -hecho único y sin precedentes históricos-, como forma de ayudar a controlar la expansión del COVID-19 en el país. La emergencia nacional, obligó al uso de mascarillas en lugares públicos, así como también, el distanciamiento social y el cierre de la economía, órdenes que pasaron a formar parte de la nueva normalidad, impuesta por la epidemia por coronavirus.

Posteriormente, y luego de un debate acerca de la pertinencia para la reapertura de la economía, el 20 de mayo se dispone su reactivación, condicionada a requisitos en la cantidad de trabajadores en los centros laborales y del transporte público a nivel nacional.

Llegado el 5 de julio, la nueva fecha de las elecciones presidenciales en el país, movidas por la situación sanitaria causada por el COVID-19, gana la presidencia de la República, Luis Abinader, electo en la primera vuelta con el 52.5 % de los votos emitidos, para un periodo de cuatro años constitucionales.

Para el 2 de noviembre y como consecuencia de la epidemia del COVID-19, se inició por primera vez en la historia educativa, el año escolar no presencial, en el que la docencia se imparte a través de la radio, televisión, por la internet y uso de cuadernillos, sentando un hito para alumnos, profesores y padres.

Finalizando el mes número once de 2020, durante los días 28 y 29 son apresados 10 ciudadanos dominicanos -suplidores y ex funcionarios públicos-, en una operación denominada “Anti-pulpo”, como referencia al sobre nombre de “El pulpo”, atribuido al principal imputado por actos de corrupción, Alexis Medina.

Al cierre del año, parecería marcar en la mente de muchos dominicanos, el “regalo” o el intento de pago contractual de 100 millones de pesos a intérpretes de música popular, noticia que acaparó la atención de la opinión pública por al menos una semana.

Muy probablemente hoy como nunca antes, los dominicanos cantamos el estribillo de la la canción que dice: “Canten ustedes igual que yo, que el año nuevo por fin llegó”, como una forma apresurada de salir del trágico 2020 que nos ha marcado y esperar el 2021 con aires de esperanza, motorizada por el desarrollo de varias vacunas que se están suministrando con entusiasmo y optimismo en varios países.

JPM

El discurso de Navidad del rey de España (parte I)

Estaba a punto de cenar cuando, a las 21:00 horas del día de Nochebuena, este 24 de diciembre de 2020, me quedé sobrecogido observando y escuchando frente al televisor el impactante discurso cargado de buena energía del rey Felipe VI. 

Se trató de un discurso fluido y natural como está acostumbrado a ofrecernos el jefe del estado español, pero esta vez había algo más. Concluidas sus palabras en relación a la situación actual y su apreciación sobre la misma, había allí dos expresiones que a cada momento venían al mensaje como flotando, como clamando algo a alguien o a algo: “nuestro modelo de convivencia” y “ni el virus ni la crisis económicas nos van a doblegar”, que salían de su voz un tanto acorazadas entre las palabras: esperanza, motivos, décadas, capaces, España… España. 

 Una sección especial fue cuando pasó a la parte del agradecimiento y estímulo a los sanitarios (los servidores de la salud, titanes verdaderos ante la situación de pandemia actual): “(…) A los sanitarios -continuó diciendo tras sus palabras previas- les damos las gracias por su enorme esfuerzo, su extraordinaria profesionalidad y su gran humanidad por los enfermos. Hicieron frente a los primeros embates del virus en situaciones extremas y también de desbordamiento en algunos de nuestros hospitales. Hoy siguen afrontando esta lucha con una gran carga emocional y física sobre sus espaldas. Les pedimos -soslayó- que mantengan todo el ánimo y toda la fortaleza y que sigan cuidando de nuestra salud”.   

 Fue éste sólo el gran preámbulo edificante de lo que habría de seguir en sus palabras esta noche memorable. Al respecto yo escribí enseguida en la página de La Monarquía, adjunta a mis redes, admirado:  El mensaje de DON FELIPE VI esta Navidad de 2020, es una pieza para generaciones del futuro; fue una cátedra a los líderes del mundo y de España, que enseñó con humildad cuál es el verdadero sentido en la grandeza de un líder real, del significado de España como nación adelantada en la historia: su inmensa y gran historia. Sin ninguna duda, el REY tiene una visión clara del nuevo curso que dictará los pasos de la patria de Cervantes para liderar Europa. No hay palabras para describir el gran significado en el preámbulo de su discurso en reconocimiento a los médicos; interpretamos que, en clave, quiso decir que ese paradigma y formato de labor debería ser el de nuestros políticos, no sólo en España, sino en el mundo. El discurso del REY FELIPE VI este año fue, sin duda alguna, tal como lo considerarían Antonio Machado o Gabriel Aresti, entre sus miradas de horizontes y tertulias: UNA PIEZA INÉDITA y EXQUISITA capaz de guiarnos a dar mejor forma y hacer más inmenso el porvenir.  

 Pero del rey hubo más. Así lo expresó: “(…) El gran problema y reto es la crisis económica y evitar sobre todo que derive  en una crisis social. Cada persona importa y mucho. Por tanto, las personas y nuestras familias deben ser nuestra preocupación fundamental. Especialmente nuestros jóvenes. Su nivel de desempleo es altísimo y no pueden ellos ser los perdedores de esta situación. (…) España -dijo, concluyendo en esta primera parte de su discurso en referencia a la cohorte de intelectuales que perdió la mayoría de edad sin dar aún sus mejores y mayores frutos durante la Segunda Guerra Mundial que nominara el gran Ernest Hemingway-, no puede permitirse una generación perdida. (…) Necesitamos por tanto consolidar las bases que nos den un horizonte claro de impulso, estabilidad y confianza económica (…). Los retos sanitarios, económicos y sociales a los que nos enfrentamos son, por tanto, grandes, enormes, pero no insalvables. Superarlos constituye un gran objetivo nacional que a todos nos debe unir. (…) Hemos visto el coraje y el nervio de este país (…)”.  

 El rey despliega a continuación los matices relacionados con la fuerza que constituyen los países de la Unión Europea, lo que nos refiere un mayor y más decisivo liderazgo motorizado por España en la Unión después de la materialización del Brexit en el Reino Unido tras el referéndum celebrado el 23 de junio de 2016.     

     Todos los que vivimos en España sabemos que el discurso del rey cada año (cada Navidad) encarna una sin igual atracción y significación entre sus admiradores y los que miran desde la acera del frente. Yo estoy entre los primeros. 

Este mensaje trae matices relevantes y un conjunto de datos trascendentales que marcan el paso en el devenir de los años siguientes pero, desde nuestro punto de vista, el discurso del rey Felipe VI marcó este 24 de diciembre de 2020 un hito, no sólo por la situación extrema vivida por la humanidad en su conjunto sino especialmente por el cifrado en códigos oportunos en su nueva proclama. 

En este artículo nos proponemos traer a luz desde las palabras clave el objetivo discursivo del mensaje como si estuviéramos siguiendo el guión en el que nos diferenciamos un tanto del crítico soviético oriolano Mijail Bajtín y pasáramos, de la mano de los españoles: el santanderino don Marcelino Menéndez Pelayo, del valenciano y monovero don José Martínez Ruiz (Azorín), del barcelonés y gerodense don Salvador Espiriu i Castelló; del bilbaíno don Gabriel Aresti Segurola, del gaditano coruñés y rianjero don Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao o de los sevillanos don Antonio y don Manuel Machado Ruiz.   

 Así lo significamos e insistimos porque este 24 de diciembre de 2020 el Rey Felipe VI quiso sorprender a España y lo logró, con este discurso nuevo, renovador y refrescante, cargado de unificadora y buena vibra, pero del que debemos destacar ciertos matices trascendentales. A continuación, me van a permitir usar el “Don” en mayúscula por aquello del virrey Colón y su deseo de llegar a esta categoría, así que no me lo tomen en cuenta ni critiquen como una desalentadora desinencia ortográfica. 

 Por no menos complejo España es por mucho un país con una trascendental historia, el cual en su devenir desde los enfrentamientos y posterior triunfo frente a las hordas musulmanas conquistadoras y árabes que impactaron la Hispania del 711 al 726 y al 1492, vino a constituirse en un importante extremo peninsular formado por reinos que emcabezaron Aragón y Castilla, y que, más tarde, compartió con Portugal. 

Allí estaba la estirpe que terminó formando, entre compromisos continuos con la sociedad de entonces, la Familia Real de la que proceden tanto el Rey Don Juan Carlos I como su hijo, heredero al trono por abdicación de éste en 2014 ante las Cortes Generales, Don Felipe VI.

El rey Felipe tiene dos hermanas: Cristina de Borbón y Helena de Borbón, engendradas por Juan Carlos I con la Reina Doña Sofía de Grecia. El nombre completo de Don Felipe VI es Felipe Juan Pablo Alfonso de todos los Santos de Borbón y Grecia, Rey de España desde el día jueves 19 de junio del año 2014 tras la abdicación de su padre don Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, quien era el jefe del Estado español desde el 22 de noviembre de 1975 tras el término de la dictadura de Francisco Franco Bahamonde, hecho éste último con el cargo desde el 1 de octubre de 1936, pasando por el inicio de la Guerra civil española (o Guerra por antonomasia) que se inició con el abortado golpe de Estado de los días 17 y 18 de julio del descrito año ´36, llevado a cabo por una sección de las fuerzas armadas españolas contra el gobierno de la Segunda República desde esta fecha al 1 de abril del año 1939, en que Francisco Franco proclamó, victorioso, la parte bélica que representaba, surtida esta de la ayuda de las fuerzas alemanas que encabezaba Hitler y las italianas que dirigía Mussolini. 

dr.manuelmejia14@hotmail.com

JPM 

¿Reflexión o meditación?

En sus conceptualizaciones, sermones y filípicas discursivas, prodigiosos sabios, sacerdotes, filósofos, pensadores y autores antiguos y coetáneos cruzados formulan exhortaciones para la “meditación”, particularmente en las púas de perforantes contratiempos individuales, o en festividades cristianas, cuando de veras suplican la reflexión.  Como herencia de ese carruaje lexical o dialectal, millones de seres humanos pronuncian, circunspectos en su errática, las dos palabras como sinónimos, singularmente cuando leen el Pequeño Larousse Ilustrado, que las define combinadamente como una “acción de meditar, reflexión”. Más que gramaticales o semánticas, son dos categorías filosóficas/psicológicas diferenciadas.

Esa tablilla testimonia que la sinonimia perfecta no existe -conforme sinólogos- o se explaya en escasos contenidos -para lingüistas- y que, en el flujo del avance científico y las nuevas especializaciones técnico-profesionales que nos regocijan, la sinonimia ha sido clasificada en connotación, contextual, conceptual y referencial. La reflexión y la meditación se atornillan en la sinonimia referencial (por su referente análogo y su variado significado), en virtud de que no se asientan en una relación idéntica o de igualdad. Argumentemos, en el techo de la disparidad, el planteo.

 Reflexión: repasar en una introspección y en un debate interno de ideas, examinar juiciosamente, comparar y medir a una persona o un fenómeno.

Meditación: arte de tener la mente libre de contenido psíquico o desocupada de simbologías y representaciones visuales/auditivas, es decir, sin imaginar ni pensar. Es la técnica de poner el cerebro en descanso o reposo absoluto. Relajada totalmente, con la repetición de un mantra, hasta llegar a un estado de plena paz interior, felicidad, o sea, de éxtasis y ataraxia que en el yoga se conoce como Samadhi).

La meditación también se distancia de la concentración y la visualización. ¿En qué consisten ambos vergeles?

Concentración: centrar la atención mental o imaginación en una figura u objeto único, como el entrecejo, un bosque, la copa de un árbol, una flor, el mar, un río o el ombligo, cuando se practica el yoga. Podemos definirla como la unidireccionalidad pensativa.

Visualización: contemplar fijamente (Chidakasha y Sankalpa), por mandato del cerebro, un objeto exterior puesto en escena como una pantalla mental. Está comprobado que la visualización mental, conocida como “dietética del espíritu” y “ecología interior”, influencia los distintos circuitos neurológicos del cuerpo, para lograr un objetivo, como suprimir la ansiedad, reencontrarse con uno mismo y superar falencias personales reviviendo episodios relevantes, palabras de alto alcance espiritual o símbolosasí como aprender a perdonar y a transformar pensamientos negativos en positivos.

Podemos reflexionar (análisis de ideas y fenómenos, que hincha en la tensión), en las conmemoraciones de las fechas patrias, como el Día de Duarte, la Independencia Nacional o la Restauración de la República; en el penacho cristiano de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret; en el árbol iluminado de los rituales típicos de las navidades, o en la ranura de las peripecias personales, trances o percances nacionales e internacionales.

Y luego nos sumergimos en la meditación (ausencia de pensamiento, en un estado de relajación). Las dos categorías filosóficas/psicológicas coexisten y son intercambiables en la circularidad de contextos disímiles, nadando en el océano de sus temáticas, significaciones y objetivos.  

JPM

Estrellas blanquean Leones y avanzan a los playoffs del torneo beisbol de RD

SANTO DOMINGO.- Las Estrellas Orientales blanquearon a los Leones del Escogido 2 carreras por 0 para avanzar a las semifinales del torneo de beisbol invernal dominicano.

La primera anotación del partido se produjo en el cuarto episodio ante Enny Romero cuando, en un batallado turno, Robinson Canó conectó doble por la línea del jardín izquierdo, y fue impulsado por sencillo de Junior Lake al prado derecho.

Los verdes volvieron a marcar en el noveno con incogible de Lewin Díaz frente a Steven Wilson, que llevó al plato a Emilio Gustave desde la intermedia.

Con la victoria, los petromacorisanos ganan 2-0 el mini playoff a los melenudos, y ganan el derecho de enfrentar a los Gigantes del Cibao en la postemporada.

El lanzador ganador fue Andy Otero (1-0), que completó seis capítulos en blanco, de dos hits y siete ponches. Romero (0-1) cargó con la derrota, pese a ponchar a siete y ceder solo tres indiscutibles y dos boletos en su actuación. Matt Pobereyko consiguió el salvamento (1).

Por los escarlatas, Iván Castillo bateó de 4-2; Miguel Gómez y Luis Liberato, de 3-1, con un imparable cada uno.

Por los paquidermos, Canó se fue de 4-2, con doble y anotada, y Lake, de 4-1, con una empujada.

of-am

Esperanza renovada

Se ha renovado la esperanza en el mundo por la elaboración y distribución de la vacuna anti Covid-19; ya ha comenzado a ser suministrada según las posibilidades y protocolo de las naciones.

La gran mayoría de los habitantes en la Tierra están complacidos y agradecidos a los científicos que se afanaron para elaborar el remedio para eliminar o limitar el avance de la pandemia que atestó con infecciones y mató a un número considerable de seres humanos en territorios de los vivientes y en detrimento de gentes de todas las etnias, clases sociales, económicas, confinamientos, trastorno de ansiedad, e incidencias en la economía, actividades sociales, ocupaciones laborales, religión y política.

A pesar de la gracia de tener la vacuna que trae consolación, satisfacción, agradecimiento y reconocimiento de muchos por la renovada esperanza, hay personas que han expresado renuencia a vacunarse por razones de religiosas, terquedad, obstinación, desconfianza en la ciencia o actitudes disociadoras.

En sociedades en todo el mundo, se ha pasado por un prolongado tiempo de incertidumbre, disciplina de aislamiento social, constreñimiento económico, pérdida de empleos, estrechez de movilidad y todo esto alucinaba como panorama de una mortificante pesadumbre emocional.

Sin embargo, la mayoría de los pobladores mantenían su fe en la ciencia y esperanza de que en tiempo oportuno se vería el sol naciente del anhelo renovado. De hecho, el resplandor se percibe  en el horizonte, la vacuna disipa la penumbra.

Yo me he vacunado cada vez que surge un problema de plaga que afecta la sociedad y se requería por indicación de orden sanitario. 

Estaba yo en la escuela primaria y en una ocasión la maestra dijo que toda la gente debe ser vacunada. Ella señaló que su cara tenía manchas y feas arrugas porque ella no se dejó vacunar contra la viruela y se enfermó; por tanto, los niños deben ser vacunados para que no les suceda como a ella.

Se ha dicho que los primeros años de la vida y en particular de la educación e instrucción al inicio del tiempo en la escuela, sirven para fundamentar, enraizar los principios fundamentales de la disciplina, la moral a los infantes, para moderar sus vidas de modo que crezcan confiados en ellos mismos, en sus padres y maestros, en los párvulos compañeros y toda otra persona del medio en que viven y van creciendo.

Me siento motivado e invito a elevar una plegaria en acción de gracia por la esperanza renovada y por la fe en Dios y en agradecimiento de un nuevo amanecer.

 Oh, Dios creador y conservador del género humano: te rogamos humildemente por las personas de todas clases y condiciones. Encomendamos a tu bondad paternal a todos los que de cualquier manera están afligidos, suplicándote les sanes, consueles y alivies. Damos corazones agradecidos por la esperanza renovada de las aflicciones causadas por la plaga que nos azota. Hágase tu voluntad, te suplicamos.

JPM