Operación falcón y la cosa nostra

POR EMILIO AQUINO JIMENEZ

La mafia siciliana, mejor conocida como la Cosa Nostra, tiene un origen peculiar según la historia que de ella se cuenta. Se dice que el cambio social que representó pasar del feudalismo a la sociedad capitalista, dejó un vacío de poder en las ciudades estado representadas por el señor feudal, que degeneró en la creación de grupos que se dedicaban a proteger a los productores de los robos de sus cosechas.Lo anterior provocó que al Estado crecer y concentrar el poder, los ejércitos que tenían los señores feudales fueron disueltos, por tanto la protección de los señores feudales y sus feudos pasó a ser responsabilidad del Estado Nacional, pero el Estado no tenía las condiciones para cumplir con esa responsabilidad, lo que provocó que ese vacío fuera llenado por grupos que lentamente fueron acaparando la protección de los comerciantes, los cuales a cambio de coimas ofrecían protección y seguridad a sus propiedades.

Esos grupos fueron acrecentando sus dominios que pasaron a ser más fuertes que el Estado en los lugares donde operan, es decir, disponían quién debía pagar por protección, cuánto y cómo. Es así, que esos grupos de familias se convirtieron en una necesidad en los lugares donde el Estado no cumplía su rol de protección de la sociedad. Por ende, evolucionaron hasta convertirse en tan poderosos que disponían incluso quienes serían las autoridades del estado en los lugares de sus dominios.

Es paradójico que quienes deben perseguir los actos delincuenciales debían aliarse con los delincuentes para poder sobrevivir en sus puestos, ese es el escenario que nos dejó la Cosa Nostra, pues los policías, jueces, fiscales y ministros, debían complacer los miembros de la mafia, de lo contrario perdían sus puestos o sus vidas y la de su familia.

Tanto poder llegó a acumular la mafia siciliana que dispuso de la vida de muchos funcionarios del Estado Italiano, cuando éste quiso enfrentarla, siendo uno de los casos más conocidos la muerte del Juez Giovanni Fancone, muerto el 23 de mayo del año 1992.

Conocer esa historia es importante para analizar los acontecimientos sociales actuales, dado que, hemos visto un desbordamiento del poder del crimen organizado, que en ocasiones podemos pensar que están llevando un vacío que debe llenar el Estado. Pero la incapacidad en cumplir con su rol, hace que las organizaciones criminales sean cada vez más poderosas en los lugares de sus dominios y llegan a cubrir las necesidades que debería llenar el Estado.

En la sociedad dominicana el crimen organizado está penetrando a niveles políticos y militares que dejan mucho que pensar sobre el nivel de complicidad que las autoridades tienen con las mafias. Es casi imposible que una estructura delincuencial se mantenga operando durante tanto tiempo, manejen tanto recurso y poder sin que las autoridades del Estado formen parte o al menos desconozcan de su existencia.

Al parecer, existe un vacío institucional en las responsabilidades que debe asumir el Estado que está llenado por el crimen organizado y los delincuentes barriales, que debemos poner atención, antes de que tengamos que vivir lo que vivió la Italia de los años 80 y 90 cuando quiso enfrentar las organizaciones criminales de la Cosa Nostra.

La Operación Falcón, debe ser tomada como parámetro, pues cuando el juez  Falcone fue asesinado en el atentado con explosivos en Palermo, Italia, había llegado a enjuiciar unos 40 jefes de familias mafiosas y alrededor de 400 cómplices de dichas familias, entre los que había personas de todas las esferas sociales de Italia. El juez Falcone pagó con su vida, pero sentó un precedente de lucha en contra de las mafias que operaban en Italia con relativa impunidad hasta ese momento.

 Sí el Estado Italiano hubiese cumplido con sus responsabilidades en su momento, la Cosa Nostra no hubiera llegado a convertirse en un grupo con tanto poder. Es responsabilidad del Estado frenar el auge de la Cosa Nostra dominicana.

Reformas constitucionales y reelección entre 2010 y 2015 

Una reforma constitucional amplia y profunda se realizaría en el país cuando se votó el texto del 26 de enero de 2010 bajo los auspicios del gobierno del presidente Leonel Fernández y con el apoyo de las principales fuerzas políticas nacionales, si bien desde ciertos litorales partidistas y no partidistas hubo cuestionamientos y oposición sobre todo debido a que no se originó en una Asamblea Constituyente ni los cambios fueron los acordados en principio.    

En todo caso, empero, se trató de la transformación de mayor calado que se le había hecho al texto fundamental desde 1963, y se referiría a múltiples aspectos: desde la adopción del atributo definitorio de Estado Social y Democrático de Derecho hasta la asunción de derechos de nuevas generaciones, sin dejar de tocar nodales costados del ámbito institucional y, en particular, del régimen de elección presidencial.  

La reforma de 2010 estuvo precedida de grandes expectativas (hubo consultas y debates por doquier, y en su diseño participaron expertos nacionales e internacionales), pero el texto final -se reitera-, aunque se ha considerado el académicamente más avanzado y acabado de los que hemos tenido hasta la fecha, provocó disidencias importantes en la comisión encargada de elaborarlo y, sobre todo, decepción en ciertos círculos liberales dominicanos.  

En el aspecto que es de mayor interés para estas glosas, el relativo al régimen de elección presidencial, la reforma del 2010 lo modificó en lo que respecta al tema de la reelección, restableciendo (artículo 124) el modelo que la prohibía exclusivamente de manera sucesiva (por lo cual un gobernante, tras mediar un período constitucional, podía postularse nuevamente). Todo lo concerniente al ejercicio de la soberanía, el sufragio y su modalidad, el período constitucional y las asambleas electorales, por ejemplo, se mantuvo intacto o sólo fue objeto de ligeros cambios de redacción.      

En la época se criticó muy particularmente la modificación atinente al tema de la reelección en el entendido de que, al eliminarse el “nunca jamás” propio del modelo estadounidense que regía hasta el momento, se favorecía al presidente Fernández, quien no tendría ya que jubilarse como aspirante a la primera magistratura del Estado, sino que podría intentar el retorno después de agotado el mandato de quien lo sustituyera.  

Desde la parte de la oposición que pactó con el oficialismo peledeísta para el restablecimiento del modelo en cuestión, hubo dos argumentos esenciales para validarlo: el PRD sostuvo que sólo estaba reivindicando su antiquísima postura de antirreeleccionismo absoluto (quebrantada en el año 2002), y el PRSC argumentó que “siempre” había sido una organización política abiertamente reeleccionista.  

La reforma también tenía otro efecto práctico importante: rehabilitaba políticamente al expresidente Hipólito Mejía, quien bajo el régimen de la Constitución 2002 estaba destinado al retiro definitivo de la carrera por la presidencia de la República. (Esta rehabilitación haría posible posteriormente la activación de Mejía, el lanzamiento de su precandidatura en el PRD, su victoria interna frente a Miguel Vargas y, finalmente, su participación como abanderado de aquel en las elecciones del año 2012, que fueron ganadas por Danilo Medina, candidato del PLD).      

En otras palabras: de manera confesa, las tres principales fuerzas políticas del país auspiciaron un cambio al régimen de elección presidencial con base en la preeminencia de intereses partidaristas o particulares, despreciando la opinión del resto del país y sin tener en cuenta las necesidades institucionales de la democracia. Y aunque -como se pudo observar anteriormente- esa realidad había quedado disfrazada tras el alegato perredeísta de que se estaba restableciendo la prohibición de la reelección presidencial (punto No. 7 del “Pacto de las Corbatas Azules”), para mucha gente lo que ocurrió fue que las apetencias de la partidocracia simplemente se impusieron sobre las demandas de institucionalidad.  

Más adelante, en el segundo semestre de ese mismo año 2010, el tema de la reelección se volvió a situar en el centro del debate político nacional, pues a pesar de que el texto constitucional vigente prohibía la reelección sucesiva, varias voces oficiales empezaron a plantear que esa interdicción no se le aplicaba al presidente Fernández. En el marco de esos debates, varias posiciones se plantearon.  

El sector oficialista dentro del PLD (que era adversado por el grupo de Danilo Medina, aspirante a la nominación presidencial de ese partido) alegaba que, aunque Fernández había sido electo en 2008 bajo la Carta Magna de 2002 (que contenía el modelo estadounidense de dos períodos y “nunca jamás”), la actual se lo permitía debido a que él no había agotado el segundo mandato del que ella hablaba.  

La oposición perredeísta planteó lo contrario: el abogado constitucionalista y entonces dirigente del PRD Eduardo Jorge Prats sostuvo que Fernández sólo podía ser candidato presidencial nueva vez si se modificaba la Constitución para eliminar la prohibición de la reelección consecutiva establecida en el artículo 124. “La Constitución es de aplicación inmediata”, dijo Jorge Prats, y a Fernández “le está prohibida la reelección” tanto por la de 2002 como por la actual.   

El sector peledeísta de Medina coincidía con el PRD, y aunque varios de sus dirigentes esgrimieron argumentos jurídico-constitucionales parecidos a los levantados por éste, su posición era más bien de carácter político, y resultaba obvio que estaba dirigida sobre todo a la lucha interna dentro del PLD. Los hechos posteriores confirmaría este aserto.  

La Fuerza Nacional Progresista (FNP), aliada del sector oficialista del PLD, planteó que, aun siendo partidaria de la reelección de Fernández, consideraba que lo conveniente era la convocatoria de un referéndum (conforme a los artículos 210 y 272 de la Constitución), pues al tratarse de un tema trascendental que estaba regido por el texto sustantivo debía ser sometido a la consideración del pueblo dominicano, que es el depositario primario de la soberanía nacional.  

La postura del presidente Fernández en el debate fue expuesta en el mes de enero de 2011, en el marco de un acto en el que se le entregó dos millones de firmas solicitándole que se repostulara, y el Listín Diario la reseñó como sigue: “El presidente Leonel Fernández dijo este domingo sentirse impactado por la magnitud del acto de entrega de más de dos millones de firmas en apoyo a su repostulación presidencial… Sin embargo, ante la expectativa del país entero que estaba atento a su decisión de si aceptaba o no la reelección presidencial, el jefe del Estado dijo que aunque sabe que él es el garante de esos dos millones de firmas, endosaba al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) esas rubricas para que decida”.   

El gobernante anunciaría su decisión definitiva de no ser candidato en discurso que dirigió al país el 7 de abril de 2011 (esto es: más o menos a la distancia de un año y un mes de las elecciones), y, así, la discusión cesaría y el problema que ella planteaba quedaba de momento dirimido, por lo que el PLD finalmente escogería a Medina como su portaestandarte electoral de cara a las elecciones de 2012.                            

En esos comicios de mayo de 2012 Medina resultaría electo presidente de la República, y a pesar de que cuando estaba en la oposición había afirmado reiteradamente su alegada fe antirreeleccionista, en el año 2015, en medio de públicas confrontaciones internas en su organización política (debido a que el expresidente Fernández aspiraba a ser nuevamente candidato presidencial) y de un gran debate nacional, promovió una reforma a la Constitución.  

(Un año antes, en el mes de agosto de 2014, en un almuerzo-conversatorio con periodistas que se efectuó en el Palacio Nacional, Medina dijo que hablaría sobre el tema “en su momento”, aunque adelantó que a ninguna de sus hijas le interesaba que él continuara en la presidencia de la república, y que en este sentido “ellas piensan igual que su papá”).  

El nuevo documento sustantivo sería proclamado oficialmente el 13 de junio de 2015, y quedó modificado el régimen de elección presidencial para reestablecer el modelo estadounidense de “dos períodos consecutivos y nunca más”. No obstante, el texto aprobado tenía una curiosidad: se le eliminó la palabra “único” al proyecto original (para el artículo 124), que decía que el presidente podría “optar por un segundo y único período constitucional consecutivo”.                

En otras palabras: la reforma de 2015 únicamente se realizó para permitir la reelección de Medina, hecho que se consumó en las elecciones de mayo del año 2016, con lo cual quedaría ratificada la tendencia histórica del liderazgo político nacional de modificar al gusto la Constitución para hacerla “un traje a su medida”.        

lrdecampsr@hotmail.com 

JPM

Yankee Don’t Go Home

El 20 aniversario de los atentados del 11 de septiembre, junto a la caótica salida de Estados Unidos de Afganistán, obliga a los medios y a sus consumidores a tranquilizarse sobre los dóciles conceptos absolutos que se despiden en forma de titular. El que desee entender los intrincados códigos de la geopolítica, principalmente en sus trazos imperiales, deberá remontarse bastante en sus estudios. Allí podría encontrar a Cayo Claudio Glabro o a Publio Quintilio Varo.

Osama Bin Laden ha simbolizado, como Abu Bakr al-Baghdadi, Sadam Huseín o Muamar el Gadafi, el ciego empecinamiento de la inmolación solo para su propia década de fama histórica: con el avispero alborotado, la umma sigue igual o más dividida, Al Qaeda se ha enredado hasta lo microscópico y los talibanes están obligados a inyectar a su régimen algo de pragmatismo. Mientras tanto, las diversas formas de ISIS, enemigo de Al Qaeda y los talibanes, violentamente se encienden y apagan agujerando indiscriminadamente el mapa de la estabilidad y del apoyo a la yihad global.

En la guerra contra el terrorismo, Estados Unidos, entre los agobiantes y confusos túneles que atraviesan victorias aplastantes y humillaciones públicas, sobre la transformación de dictaduras enemigas como Irak, Libia, Siria o Sudán en Estados fallidos, expone su maleable invulnerabilidad, la cual se retuerce hacia un mayor desarrollo tecnológico desplegado encima de una menor dependencia energética y un aumento de la fuerza de sus rivales estratégicos. Todo esto le da aire a su continuado dominio de los mares; desde ahí seguirá intentando regular la válvula que bombea constantemente una división contenedora.

Los objetivos concretos de aquella empresa en Afganistán están cumplidos y se amparan en un masivo apoyo de sus ciudadanos para retirarse en un ineludible repliegue táctico con el fin de focalizarse en zonas de mayor relevancia en la actualidad, dejando a su paso un escenario complejo para sus adversarios. Solo Pakistán podrá estar conforme: en cambio, es una invitación a mayor implicación para la India, un cercano mal recuerdo para Rusia y una perspectiva agridulce para China, teniendo en cuenta la alianza entre los talibanes y el Partido Islámico del Turquestán que busca la independencia de Sinkiang de China.

Además, si la situación se estabiliza bajo las riendas de los talibanes, subyacen oportunidades económicas como la de la petrolera estadounidense Chevron de llevar gas natural desde Turkmenistán a China, lo cual aflojaría el lazo energético entre Pekín y Moscú.

Luego de veinte años el único cambio radical se observa en el paso del ensordecedor grito en contra de la guerra al omnipresente murmullo de indignación ante la retirada. Paralelamente, el mundo sigue transformándose continuamente entre contradicciones que derraman varios tipos de triunfos y derrotas simultáneas para todos los implicados; sean estos un puñado de guerreros montañeses, redes internacionales de terroristas, férreas dictaduras, potencias regionales o la única superpotencia.

JPM

Reinstalan “Camioneta Roja” en edificio Santo Domingo Motors

SANTO DOMINGO.- Luego de ser sometida a un exhaustivo acondicionamiento, volvió a ser instalada la icónica “Camioneta Roja” en la pared de la fachada del edificio Ambar, que sirve de sede central de Santo Domingo Motors, en la esquina de las avenidas Abraham Lincoln y John F. Kennedy.
La gerente de comunicaciones y relaciones públicas de la centenaria empresa, Paola Soto, explicó que este vehículo de la marca Chevrolet Silverado del 1992 tiene 26 años colgado en la edificación, forma parte del atractivo visual de esa zona de la capital y es un patrimonio urbano, con casi tres décadas exhibiéndose a los transeúntes.
Destacó que la “Camioneta Roja” es además un punto de referencia geográfico a la entrada a la ciudad de Santo Domingo para los que vienen de la región del Cibao por el kilómetro 9 de la autopista Duarte.
Recordó que “hace unos meses cuando el emblemático vehículo fue desmontado, concitó la atención de la ciudadanía y causó mucha sorpresa, resultando ser un tema de tendencia en varias oportunidades en las redes sociales”.
Historia de la “camioneta roja”
Hace 26 años un colaborador de la compañía trabajaba hasta tarde. Era de noche y solo pensaba en el viaje de regreso a casa. Por desdicha, camino a su familia, el cansancio y la lluvia hicieron que perdiera el control de la camioneta y tuvo un accidente. Afortunadamente, esa noche no cobró su vida.
Su sentido de responsabilidad hizo que informara a la administración de la empresa las razones por la que se accidentó con un bien de la compañía, y para sorpresa de él, la empresa decidió aprovechar el momento para exaltarlo, elevando aquella camioneta para siempre en su edificio, y no olvidar que la responsabilidad con la gente siempre debe de estar por arriba de cualquier situación.
Recientemente Santo Domingo Motors reveló el nombre de dicho colaborador y publicó en sus canales digitales una entrevista con el protagonista de esta historia, Mariel Belliard.
Acerca de Santo Domingo Motors
Fue fundada en 1920, y representa una amplia gama de marcas reconocidas mundialmente por su calidad, incluyendo los fabricantes de vehículos Nissan, Chevrolet, Suzuki, Infiniti y Yamaha así como accesorios Thule, entre otros.
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No critiques ni maldigas: ayuda y enseña

Nuestra sociedad por naturaleza es flexible e ingenua por idiosincrasia, pero según su historia, muy valiente y noble. Hoy en día a gran parte le falta enseñanza, instruir (mucha instrucción) y a otra, voluntad de enseñar.
Es cierto que debe existir moralidad y ejemplo edificante en los que dirigen instituciones, por pequeñas que fuesen, pero también es cierto, que, para cambiar la cultura perversa, primero debemos cambiar nosotros de manera individual.
Para que existan corruptos, deben existir corruptores y ciudadanos cómplices con muy interiorizada doble moral. Enseñemos con el ejemplo, ya que no hay otra forma más sincera de enseñar. Necesitamos unirnos como sociedad.
Hoy en día, por ejemplo, debemos incluir a los artistas urbanos que son los más influyentes en la juventud, y a través de ellos se pueda lograr una reforma moral. Ellos merecen respeto y son artistas, quieran o no admitirlo. Solo merecen una reorientación.
Se necesita menos burla, y menos maldición, por más enseñanza. Enseñémosles a esos jóvenes artistas a ser cultos, brindándoles la oportunidad de estudiar. Facilitémosle premios por las canciones cuyo mensaje sea edificante.
Cualquier artista urbano influye más en las costumbres de la juventud, que un mediocre maestro o que cualquier pastor o sacerdote; entonces, en vez de criticar, debemos dar facilidades, para con ellas lograr una mejor sociedad.
No excluyamos a estos artistas ni a ningún ser humano valioso. No seamos egoístas como personas, porque ese egoísmo se vuelve costumbre y colectivo. No seamos poco cristianos y tiranos en nuestro modo de ser.

Con el destierro de estos males nuestra Patria muy pronto florecerá y fructificará.

JPM

Nick Heath repite como refuerzo del Licey para temporada 2021-22

SANTO DOMINGO.- LosTigres del Licey anunciaron de manera oficial la contratación del jardinero Nick Heath para reforzar el equipo en la temporada 2021-22 pactada para iniciar el próximo 27 de octubre.

Heath es el tercer refuerzo importado anunciado de manera oficial por “El Glorioso”, que ya había comunicado que el inicialista Vinnie Pasquantino, perteneciente a la organización de los Kansas City Royals, y el lanzador de relevo Aaron Barrett, de los Washington Nationals, formarían parte del equipo.

No obstante, ya el pasado 20 de agosto el nuevo dirigente de los Tigres, Tony Díaz, había adelantado que Heath estaría con el conjunto aunque no había sido anunciado de manera oficial.

En una entrevista en el programa radial Grandes en los Deportes, también se refirió a los jugadores Brian Serven y Norel González, pero estos no han sido contratados de manera oficial.

Nick Heath fue drafteado por los Kansas City Royals en el Draft de 2016 y pertenece ahora al equipo de los Arizona Diamondbacks, con quienes han tenido una breve experiencia en Grandes Ligas.

En 20 partidos en las mayores, el nativo de Atlanta ha conectado 5 imparables en 35 turnos al bate para un .146 de promedio de bateo con una impulsada y cuatro bases por bolas negociadas.

Con los Aces de Reno en AAA posee un promedio de bateo de .251 con cinco jonrones y 26 carreras remolcadas, además de 36 anotadas y 19 bases robadas.

En la temporada 2019-20 cuando jugó en LIDOM tuvo acción en 34 juegos de serie regular y finalizó con promedio de bateo de .252 (103-26), anotó 18 carreras con 4 dobles, dos triples, un jonrón y nueve remolcadas.

Heath superó con 16 bases robadas a su compañero de equipo Erick Mejía y a Dairon Blanco de los Toros del Este que se estafaron 8 almohadillas en dicha serie regular.

Los campos de entrenamientos de los Tigres del Licey están pautados para iniciar el próximo 4 de octubre.

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La política social de Abinader: Salud

POR EDDY PEREYRA ARIZA

El inicio de la administración del gobierno del presidente Luis Abinader Corona, coincidió con el momento de mayor virulencia de la pandemia Covid-19, imponiendo que se interrumpiera, como todas las actividades, pero con más obstrucción, la aplicación de la política social de salud. 

Cuando se habla de una política pública se habla de decisiones o acciones. Hacer cosas es una política y no hacer nada, también es una política.

Las Políticas Públicas son las acciones emitidas de gobierno, que buscan cómo dar respuestas a las diversas demandas de la sociedad. Como señalan Chandler y Plano, se pueden entender como uso estratégico de recursos para aliviar los problemas nacionales

A partir de la planificación de las políticas públicas es que se formulan las políticas sociales, así como, las políticas sociales universales, que tratan de reducir inequidades y construir cohesión social.

Así que, las políticas de salud componen un capítulo de las políticas sociales y pueden ser definidas como un esfuerzo sistemático para reducir los problemas sanitarios. La salud pública es en última instancia una decisión política.

Sobre la situación del país, el presidente Abinader con sus dotes de transparencia, admite las deficiencias de nuestro sistema de salud al señalar que: “el camino que hemos empezado a recorrer es largo. Durante demasiado tiempo hemos acumulado problemas estructurales graves, que se agudizaron con la aparición de la pandemia del covid-19″.

Particularmente observadores establecen como problemas sanitarios apremiantes, la baja asignación presupuestaria, 1.8% del Producto Interno Bruto –PIB. Una de las más bajas de la región. Falta de inicio de la atención primaria. Permitir que la salud la decida el mercado, sin regulación real. Déficit de recursos humanos para los servicios de las diferentes áreas de la atención y falta de equipos tecnológicos e insumos. Errada visión de los incumbentes de salud, entendiendo que lo destinado a la salud es un gasto, en vez de una inversión. 

A esto le sumo el comentario que me hiciera el expresidente del Colegio Médico Dominicano, doctor Wilson Roa, al expresar que “el país debe cambiar la concepción de la atención médica, por la de educación y prevención médica, el cual debe ser el fundamento de todo sistema de salud preventiva.»

El martillo de toda política es la necesidad, la cual está llamada a ser atendida por el Estado y como puede verse, el Covid convirtió a las políticas públicas en una agenda de problemas. Más de 300 mil   compatriotas se habían contagiado con la pandemia y casi cuatro mil fallecieron.

Solo un mandatario tozudo, firme, inamovible en su determinación frente al Covid-19, pudo y enfrentó con firmeza este severo e inexorable problema y sus consecuencias. Abinader respondió de inmediato con atención a los contagiados y a la crisis de la angustia humana, tomando medidas drásticas y de orientación ciudadana.

 Pienso, incluso, que el presidente llegó al extremo de elegir entre el derecho a preservar la vida de los dominicanos sobre el derecho a la calidad de los servicios normales de salud. Optó entonces por detener la agresiva amenaza a la vida y hacer que el país no se detuviera, por el contrario, fuera relanzado produciendo acción y credibilidad. Y así lo narra:

 “El país carecía de insumos y equipos suficientes para controlar el contagio por eso abastecimos de inmediato el sistema de salud con todo lo necesario para cuidar a la población: medicamentos, pruebas PCR, camas, ventiladores, seguro médico para todos los dominicanos y dominicanas y millones de vacunas para garantizar tres dosis a cada ciudadano”. Hoy nuestro país es uno de los de menor letalidad por Covid-19 en el mundo, con un alto porcentaje de su población vacunada, siendo un referente a nivel internacional.

Abinader no se detuvo ahí, le aumentó un 30% a los médicos, enfermeras y bioanalistas, además, aumentó a 50 mil pesos el ingreso a los médicos pensionados. Dispuso un presupuesto de RD $6,809 millones de pesos para invertirlos en la reparación, construcción y equipamiento de 19 hospitales de todo el país, muchos con más de 7 años en construcción.

La realidad es que, en un artículo no se puede describir el arranque de esos y otros hechos que forman parte de la política social y dentro de ella de salud.  

Sólo puedo compendiar y anotar en lo sublime de este espacio que, hasta ahora, vacunar al pueblo dominicano para proteger su vida y dotar a dos millones de personas pobres con seguro subsidiado de salud SENASA, son los actos cumbres de la política social y de salud del presidente Luis Abinader.

JPM

Región sureste gana I Edición del Juego de Estrellas de Fútbol

SANTIAGO.- El Estadio Cibao FC fue el escenario donde se disputó  la I Edición del Juego de Estrellas del Torneo Nacional de Clubes Sub-18, donde el equipo representante de la región sureste se tituló campeón tras vencer 3-0 al equipo de la región norte. Los goles fueron obra de Ángel Montes de Oca, Alfeni Tamarez y Juan M. Lehoux.

Bajo una tarde lluviosa en Santiago de los Caballeros, el encargado de abrir el marcador fue el jugador de Nacional FC, Ángel Montes de Oca, en la fracción 34′ del compromiso luego de un potente disparo que se le escapó de las manos al arquero del norte, Eduardo Martínez.

Posteriormente, al minuto 40′, Alfeni Tamarez, jugador del Club Atlético Pantoja, puso el 2-0 en la pizarra luego de una estupenda habilitación de Wilfred Sierra para finalizar el primer tiempo con victoria parcial para el equipo del Sur-Este.

El broche de oro lo colocó Juan Maria Lehoux, jugador de Nacional FC, al 89′, quien aprovechó un rebote para marcar el 3-0 definitivo que daría la victoria a su equipo.

Tras finalizar el partido, se realizó la ceremonia de premiación donde Ángel Montes de Oca fue seleccionado como el jugador más valioso del encuentro, mientras que Johander Bou, jugador de Delfines del Este/DV7, fue premiado también luego de ganar la dinámica de penales realizada en el medio tiempo.

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El Alfa llevará gira «La Leyenda Dembow» a EE.UU, México y PR

Santo Domingo, 21 sep.- El cantante de música urbana El Alfa llevará su gira «La Leyenda del Dembow», que arrancará el 15 de octubre, a varias ciudades de Estados Unidos, México y Puerto Rico, según un comunicado.

La gira, cuyo primer escenario será el Smart Financial Center de Sugar Land, Texas, llegará el 22 de octubre al Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York, donde El Alfa tendrá como invitados al merenguero Fernando Villalona y al cantante urbano El Cherry Scom.

La agenda incluye ciudades como Boston, Miami, San Diego, Denver, Las Vegas, en Estados Unidos, así como Ciudad de México y Puerto Rico, agregó la nota, que indicó que en los próximos días se sumarán otros países.

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Luperón antes de la Restauración 

La parábola vital del prócer Gregorio Luperón  fue el resultado de la unión de la laboriosa Nicolasa Luperón (Duperron) y del comerciante Pedro Castellanos, quien le negó su filiación paterna. 

Nació el cálido domingo 8 de septiembre del 1839 en la ciudad de Puerto Plata. Su muerte se produjo el viernes 21 de mayo de 1897, en esa misma ciudad. Vivió, en consecuencia, 57 años, 8 meses y 13 días. En su niñez y adolescencia era más conocido por el alias de Goyito. 

En ese espacio de tiempo (definido como “una encrucijada histórico-social”) ocurrieron acontecimientos importantes en la individualidad de Luperón y también hechos extraordinarios  en la colectividad dominicana. 

A golpes de acciones heroicas se convirtió en uno de los más formidables ejemplos de superación personal de su época, con proyección hasta la actualidad. 

Su vida estuvo marcada por un itinerario preñado de sucesos trascendentales que hicieron de él una figura cimera en la historia nacional. 

Vino al mundo dotado de condiciones fuera de lo común, tal y como pudo demostrar a lo largo de su existencia muy movida. 

Su origen más que humilde no fue retranca para que venciera los obstáculos que abundaban en la sociedad dominicana de su época. 

En sus notas autobiográficas hay descripciones impresionantes sobre la escasez de recursos que padeció junto a su familia monoparental. 

En efecto, el gran prócer restaurador narró que siendo niño tuvo que trabajar duro para contribuir al sustento familiar. Pescaba de noche, hacía pan de madrugada y antes de salir los primeros rayos del sol ya estaba en las calles de su pueblo natal “vendiendo frutas en el mercado, dulces en los cuarteles y agua en un burro el resto del día.”1  

Lo anterior significa que las calles puertoplateñas, con todos sus peligros y desventajas para un niño, más allá de cualquier análisis sociológico, fueron su primera escuela. Coplas de antaño recogieron su pregón al mercadear como buhonero frutas tropicales y una bandeja repleta de piñonates. 

Pasó casi de manera fugaz por las aulas de una pequeña escuela que tenía instalada en Puerto Plata un educador inglés. De aquel aprendizaje escribió después su primer biógrafo, el poeta y patriota Manuel Rodríguez Objío, que se trató de: “…algunas ligerísimas  indicaciones para aprender a leer, escribir y contar, tan imperfectamente como debe presumirse.”2  

 

Antes de convertirse en el formidable líder militar y político que fue pudo controlar muchos instintos anexos a la mocedad. Lo logró a base de disciplina personal y profundas cavilaciones en la floresta de la cordillera septentrional, en el área de Jamao. 

Muchos de sus contemporáneos con inquietudes políticas o vocación por las armas actuaban sólo con la fuerza propia de esos toros de lidia que llaman morlacos, pero en Luperón primaba más el estudio minucioso de los pasos que daba. 

Ese puertoplateño nacido en cuna humilde llegó a ser un gran jefe militar y un caracterizado político que pensaba sus acciones, como lo haría un consumado estratega que analiza los pros y los contras de cada movimiento táctico. 

Accionaba de esa manera en virtud de su viva inteligencia (esa misma facultad mental que magistralmente ha analizado en nuestro tiempo Howard Gardner, el eminente académico de la Universidad de Harvard); por su disciplina y, además, por su formación buscada por él al margen de tutores o profesores. Dicho sea que en realidad fue autodidacta. 

Luperón surgió a la palestra pública con una clara valoración de la importancia de la libertad y de la soberanía. Su aprendizaje en la biblioteca del señor Pedro Eduardo Dubocq, a partir de los 12 años de edad, le permitió afincar en su pensamiento criterios sólidos que sobrepasaban las simples nociones del deber patrio. 

Sus energías interiores, que no eran pocas, encontraron en las páginas de los libros que allí leyó con avidez el camino que lo condujo en pocos años a ser un guerrero y político con disciplina, formación, destreza y don de mando. 

Uno de los libros que más hondo caló en el pensamiento del jovencísimo Luperón fue la colección de biografías de decenas de famosos personajes griegos y romanos que el filósofo e historiador griego Plutarco agrupó en su obra siempre vigente titulada Vidas paralelas.  

El referido hacendado maderero de origen francés, llegado aquí desde Guadalupe, la Mariposa del sur del mar Caribe, observó que Gregorio Luperón, entonces con solo catorce años de edad, tenía condiciones tan extraordinarias que decidió nombrarlo capataz de su negocio de corte de caoba en Jamao. 

Hay que hacer destacar que particularmente para esa época era muy difícil que un hombre rico decidiera poner en parte los destinos de su fortuna en un imberbe que no era su pariente y que provenía de un hogar carenciado. Por demás sin ningún vínculo con las élites de la zona. 

La perspicacia del señor Dubocq, afincado en esa área del Atlántico dominicano,  le permitió comprender que Luperón era un ser fuera de serie llamado a traspasar los linderos de una vida rural rutinaria.  

Le facilitó inicialmente los medios para que fuera desarrollando su potencial humano, lo cual le permitió lograr el insospechado éxito que en unos pocos años tendría. 

Mientras Luperón ejercía niveles de jefatura con la peonada que cortaba árboles en la serranía de Jamao y sus colindancias comenzó en la ciudad de Santiago de los Caballeros, contra el segundo gobierno de Buenaventura Báez, la revolución del 7 de julio 1857, encabezada entre otros por José Desiderio Valverde y Benigno Filomeno de Rojas. 

Cuando se produjo la referida sublevación, el que luego sería adalid de la Restauración tenía apenas 18 años de edad. Ese acontecimiento lo precipitó a participar por primera vez  en la vida pública del país.  

En la cronología de su vida está que a esa edad fue designado por los alzados en armas como Comandante Auxiliar del Puesto Cantonal de Rincón. 

Desde esa posición Luperón participó en los hechos que provocaron casi un año después, el 12 de junio del 1858, la salida forzosa del poder de Báez. Muchos pensaron entonces que el país se enrumbaría por caminos de paz, libertad y prosperidad, pero la realidad fue otra. 

El resultado final de aquello, por la atomización de los cabecillas de la mencionada revolución, fue la fatal toma del poder por quien poco tiempo después se convirtió en el parricida de la República Dominicana. Ese fue el general Pedro Santana Familias, el jefe de los anexionistas criollos. 

Al concluir por su propia voluntad sus vínculos laborales en Jamao con los señores Dubocq y Ginebra, Luperón abrió un negocio propio para vender mercancías nacionales y extranjeras en un cruce de caminos de la zona, específicamente en el pueblo de Sabaneta de Yásica, situado entre las estribaciones del lado norte de la cordillera septentrional y el océano Atlántico. 

El 18 de marzo de 1861, cuando llevaba 3 años ejerciendo el comercio de manera independiente, ocurrió en el país un trágico hecho que definiría el rumbo definitivo hacia la proceridad de Gregorio Luperón. 

Ese fatídico día la nación fue anexada a España. La soberanía se eclipsó, pero de ahí surgiría la llamarada de luz que permitió que el mundo mirara con respeto y admiración al pueblo dominicano.  

A pesar de su juventud ya el nombre de Gregorio Luperón resonaba en los pueblos costeros situados desde Río San Juan hasta la Bahía de la Isabela, así como en las comarcas cercanas emplazadas tierra adentro.  

Tan evidente era que los pobladores de esa región tenían conocimiento de las condiciones que adornaban al joven Gregorio Luperón que dos prestantes ciudadanos lo urgieron, mediante carta del 25 de marzo de 1861, para que retornara a Puerto Plata a fin de desafiar la afrenta de la anexión. 

Así le escribieron: “Al fin se ha quitado la máscara el general Santana, y verifica la traición de entregar la República a la Monarquía española. Puerto Plata se opone y resistirá hasta la muerte. Tú haces falta en tu pueblo; jamás habíamos visto este pueblo más decidido por la defensa de su independencia.”3  

Tres días después de leer esa impactante invitación, y luego de vadear cañadas crecidas, evitar tramos pantanosos y caminar fatigosamente por trillos y atajos intransitables por árboles caídos (una de las usuales tormentas tropicales había afectado días antes esa parte del país) llegó a la ciudad de Puerto Plata para iniciar un largo camino lleno de abrojos. Venció todos los obstáculos y se convirtió en uno de los dominicanos más ilustres de todos los tiempos. 

Gregorio Luperón quedó conmovido al ver la bandera del reino de España izada en el lugar donde antes estaba la dominicana, la cual había sido lanzada  con soberbia e irrespeto por los anexionistas en quién sabe qué rincón, como si de un trapo sucio se tratara. 

En la fría mañana del 28 de marzo de 1861 ese paladín de la libertad juró luchar hasta la muerte para devolver la soberanía al pueblo dominicano. 

En ese momento de tribulación, con la profanación de que era víctima el sagrado lienzo tricolor que define la dominicanidad, bien pudo Luperón haber pensado algo similar a lo que en el 1911 escribió el poeta seibano Emilio A. Morel:  

“El sacro pabellón dominicano/es la condensación del patriotismo, /y no puede morir porque en sí mismo/lleva el alma de un pueblo soberano.”4 

Fue tal su determinación que en no mucho tiempo ya no sería conocido por Goyito, sino como El General de la Restauración. 

Para una persona como Luperón la pérdida de la libertad era una afrenta inaceptable, que merecía una respuesta vigorosa de todos los dominicanos de buena voluntad. A recuperar la soberanía nacional se dedicó desde entonces. 

Una de las primeras expresiones públicas que demostró el talante de valiente combatiente de Luperón fue cuando hizo lo que correspondía con un español anexionista que con arrogancia lanzó en su presencia improperios contra los dominicanos. 

Fue apresado por el hecho de dejar bien aleccionado al forastero aludido. Pronto se fugó de la cárcel y emprendió por primera vez el camino del exilio. 

En poco tiempo, sin importar riesgos, volvió a la patria mancillada. Entró por Monte Cristi, dando inicio así a una épica jornada de lucha restauradora que no terminaría hasta lograr, junto a  miles de otros intrépidos patriotas dominicanos, la derrota de los anexionistas españoles y criollos. 

Lo precedente sirvió de argamasa para crear uno de los personajes más impactantes de la historia dominicana. 

Otras glosas más extensas constituyen el acervo probatorio de las condiciones excepcionales con las cuales se presentó al palenque de la vida pública dominicana  la esplendente personalidad de Gregorio Luperón. 

Bibliografía: 

1-Notas autobiográficas y apuntes históricos. Editora Santo Domingo, 1974.Tomo I.P89. Gregorio Luperón. 

2-Gregorio Luperón e historia de la Restauración. Editorial El Diario, 1939.Tomo I.P27. Manuel Rodríguez Objío. 

3- Carta a Luperón. Puerto Plata, 25-marzo-1861.Federico Sheffemberg y Baldomero Regalado. 

4- 16 de Agosto. Cancionero de la Restauración. Editora del Caribe,1963.P 156.Fabio A. Mota y Emilio Rodríguez Demorizi. 

JPM