Batallón de Higuey (y II) 

                                      Después de la Independencia 

El Batallón de Higüey puso en práctica diferentes estilos de combate, al socaire de lo que conviniera a los intereses del pueblo dominicano en cada ocasión. Ello se desprende al analizar los resultados de su accionar en el terreno bélico. 

Realizó múltiples jornadas épicas durante los 11 años que el pueblo dominicano tuvo que luchar contra invasores haitianos que luego de proclamarse la independencia nacional, el 27 de febrero de 1844, pretendían eliminar la naciente República Dominicana. 

Esa organización de aguerridos combatientes era sui géneris. Dependiendo de las circunstancias se desdoblaba en escuadradas, escuadrones o pelotones, pero en todo momento manteniendo su nombre original en cualquier lugar. Así fue en los enfrentamientos contra haitianos, y también frente a españoles, franceses, ingleses y antipatriotas criollos.  

Siempre le correspondió luchar en guerras de invasión, adaptándose con una asombrosa rapidez a terrenos de batallas tan diferentes como Sabana Larga, en Dajabón; Jácuba, en Puerto Plata o en diversos puntos de la sabana de Guabatico y áreas adyacentes. 

El Batallón de Higüey se fue consolidando con el paso del tiempo en su objetivo de defender la soberanía dominicana. A sus integrantes no les importaba que en el teatro de operaciones tuvieran que actuar como frente o como retaguardia. 

Así también, tal vez sin ninguno de ellos haber leído ni una cartilla de tácticas militares, sabían cómo combatir cuando eran encuentros de frente y lo hacían diferente cuando, en clave de guerrillas, tenían que tirarse al monte para atacar de manera sigilosa al enemigo.  

En la batalla del 19 de marzo de 1844, en Azua de Compostela, acompañando al general Antonio Duvergé, estuvieron presentes los higüeyanos, quienes con su vozarrón colectivo como santo y seña decían, antes de cada acometida al enemigo, ¡Batallón de Higüey!  

A la batalla del 6 de diciembre de 1844, para recuperar el estratégico cerro de Cachimán, en la periferia del río Artibonito, los miembros de esa unidad bélica llegaron con su merecida fama de bravura y su gran habilidad en el uso del arma blanca.  

Los jefes militares haitianos himplaban como panteras, tanto en Cachimán como en otros lugares, pero comoquiera se impusieron los fusiles y los machetes de los dominicanos. 

El 17 de junio de 1845 miembros destacados de ese cuerpo armado también combatieron en la zona de amortiguamiento del lomerío que circunda el área de Cachimán. Con ellos estaba el bravo coronel Elías Piña, quien luego murió por heridas recibidas en combates en los zarzales cercanos al poblado de Bánica. Así también pelearon fieramente allí muchos otros héroes del glorioso pasado dominicano. 

La infantería y la sencilla artillería del Batallón de Higüey llenaron en los hechos páginas de gloria en el proceso de consolidación de la soberanía dominicana. 

Una prueba más de lo anterior se verifica con su presencia en los intensos combates librados en septiembre de 1845 en el llamado “sur profundo”, específicamente en lugares como Las Matas de Farfán, Los Jobos, Estrelleta, Matayaya, Sabana Mula, Las Cañitas y otros parajes y poblados vecinos, donde fueron derrotados los generales extranjeros Morisset, Toussaint y Telémaque juntos con miles de soldados bajo sus órdenes. 

Así lo describe José Gabriel García, considerado como padre de la historiografía dominicana: “…reservándose el general Puello el mando de la retaguardia, que formó con el Batallón de Higüey y dos piezas de artillería, mandadas por los sargentos Juan Andrés Gatón e Hilario Sánchez…se generalizó el combate…durante dos horas consecutivas, al cabo de las cuales principió a perder terreno el haitiano…”1  

La bizarra actuación de Cleto Villavicencio, sobresaliente componente de dicha unidad de combate, ha sido resaltada por algunos cronistas que han desmenuzado los hechos ocurridos en la batalla de Las Carreras, desarrollada el 21 de abril de 1849 en el poblado de ese nombre (situado entre Ocoa, Baní y Azua), el cual figura en la topocetea del país como uno de los más importantes lugares históricos.     

El Batallón de Higüey, con el acicate de su valiente abanderado León Concepción, (quien sin miedo a la muerte penetraba a las filas enemigas con el lienzo tricolor en alto) sirvió de gran auxilio al general José María Cabral, en la célebre Batalla de Santomé, librada el 22 de diciembre de 1855, al oeste de la ciudad de San Juan de la Maguana.  

Es pertinente decir, para poner en mejor perspectiva lo que allí ocurrió, (juicio con el que estoy de acuerdo) que esa batalla fue definida por el acucioso historiador César A. Herrera Cabral como la acción “… donde Cabral rubricó definitivamente la Independencia Nacional. Bajo el filo de los machetes vengadores, el ejército haitiano se desbandó impotente.”2  

                                      En la Restauración 

La Restauración fue una guerra de carácter popular, en la cual los patriotas que luchaban por revertir la anexión eran campesinos, trabajadores, artesanos, comerciantes y pequeños burgueses.  

El Batallón de Higüey, que al calor de los combates llegó a especializarse en tácticas de guerrilla, no se andaba “con poesía” a la hora de entablar combate con el enemigo.  

Sus miembros se caracterizaban por la determinación de siempre ganar, como se impone en el arte de la guerra, tal y como enseñan muchos manuales militares desde el gran estratega Sun Tzu hasta el gran teórico de la ciencia militar moderna  el sabio prusiano Carl von Clausewitz, para sólo citar dos autores eminentes. 

Tal vez a esos combatientes criollos les cabría aquella impactante frase del cuento semi-teatral de José Ramón López titulado De la Restauración, cuyo escenario lo sitúa su autor montecristeño en Puerto Plata, 3 años antes de él nacer: 

“¡Poeta…Don Gonzalo! Aquí somos guerreros o comerciantes. Para la poesía, la Naturaleza.” 

El Batallón de Higüey estuvo disponible desde la primera hora para enfrentar con las armas la execrable anexión del país al reino de España. Eso se comprueba de una y mil maneras. Y no sólo por el protagónico papel de su jefe de avanzada, el coronel Dionisio Troncoso.  

Por ejemplo, cuando ya era más que evidente que los anexionistas tenían sazonado el plato de la traición para entregar el país a la susodicha potencia colonial, patriotas dominicanos exiliados en Curazao le enviaron al patricio Francisco del Rosario Sánchez una reveladora misiva.  

Dicha comunicación estaba fechada el 6 de febrero de 1861.Fue enviada a Haití, donde estaba el mártir Sánchez ultimando los detalles de una expedición armada para impedir que se consumara la entrega de la patria de Duarte a la referida potencia colonial ibérica. 

 Comprobado quedó, por los hechos siempre tozudos, que no era tal el apoyo ofrecido a los héroes dominicanos por el presidente Fabre Geffrard. En poco tiempo ese gobernante haitiano, que todavía algunos confundidos creen que fue solidario con la República Dominicana, abandonó el compromiso que había asumido y en parte fue responsable de la hecatombe que tuvo a Sánchez como su víctima más prominente.  

En la aludida comunicación, firmada por figuras tan conocida en las páginas amarillas de la historia dominicana como José María Cabral, Pedro Alejandrino Pina, Manuel María Gautier, Franco Saviñón, Valentín Ramírez y otros le informan a Sánchez la disponibilidad que para la lucha contra el proyecto anexionista tenía el “comandante Manuel de Luna en Higüey.”3  

En esa misma carta hacen saber que han constatado al general Contreras para que, por su conocida capacidad de organizador militar, pudiera “utilizar sus influencias desde el Ozama hasta Higüey.” En ese caso fallaron en sus propósitos. 

En ese Juan Contreras pesó más sus vínculos de subordinación ciega a Santana que su deber patriótico. Aunque sin mucho entusiasmo se inclinó por la anexión, fatídica decisión que le costó la vida y colocó una gruesa e indeleble mancha en su memoria. 

Nadie mejor que el historiador y narrador Sócrates Nolasco para describir el drama de Contreras: “Luchó a regañadientes por causa que no creía la mejor, hasta caer en Maluco abatido por Olegario Tenares, que entró  en la Guerra de Restauración con ímpetu de huracán y, quizás, con similar discernimiento al que un huracán…”4   

Era tal la confianza, bien correspondida, que se tenía sobre el Batallón de Higüey, para causas patrióticas, que 16 días después de la misiva citada más arriba los indicados ciudadanos, en clara referencia a esa aguerrida unidad de combate, le enviaron otra al mismo Sánchez sugiriéndole la posibilidad de que ellos salieran de Curazao en una “expedición que deba movilizar a Higüey y Samaná, siquiera para llamar la atención de Santana.” 

Más adelante le indicaban que: “Si no es así y los higüeyanos deben irse de esta isla a hacer el desembarque sería muy importante el vapor, porque ya a estas horas Santana debe tener armada una fuerte escuadrilla.”5  

Es pertinente señalar que el mencionado comandante Manuel de Luna fue un miembro distinguido del Batallón de Higüey, quien había combatido con gran gallardía en las luchas libradas durante 11 años para consolidar la independencia nacional, con motivo de los reiterados ataques del invasor haitiano. 

Entre los patriotas restauradores que formaban parte del círculo más cercano del patricio Francisco Del Rosario Sánchez, y que cayeron fusilados el 4 de julio de 1861 en San Juan de la Maguana, por órdenes de Santana, estaban los  capitanes del Batallón de Higüey Pedro Zorrilla y Luciano Solís.6  

 

En el Este 

El célebre Batallón de Higüey se vistió una vez más de gloria en los campos y pueblos del oriente del país. Fue parte importante en la derrota que tuvieron los españoles y malos dominicanos que eran sus compinches. 

En septiembre de 1863 los anexionistas pensaban que en las praderas, lomas, mogotes y collados del este dominicano iban a derrotar a los restauradores.  

Al frente de esos aprestos bélicos estaba Pedro Santana Familias, quien desde el 28 de marzo de 1862 ostentaba sin ningún pudor el título nobiliario español de marqués de Las Carreras, una de las gratificaciones que recibió de parte de la reina Isabel II de España. 

No fue un chovinista dominicano, sino el capitán del ejército de ocupación español Ramón González Tablas quien, en su densa y muchas veces parcializada obra titulada La dominación y última guerra de España en Santo Domingo, reseñó sobre el poderío de fuego, el numeroso personal de combate, el gran avituallamiento y en fin el fuerte apoyo logístico que tenían los anexionistas para intentar avasallar a los patriotas dominicanos que provenientes de diferentes lugares del territorio nacional se movían desde la ribera del Río Ozama, a su paso por la ciudad de Santo Domingo, hasta los campos más al oriente de Higüey. 

Así lo escribió el antedicho González Tablas: “El martes, 15 de septiembre de 1863, salió de Santo Domingo el general Santana, con una columna compuesta del batallón de cazadores de Bailén, del batallón de San Marcial, parte del de Vitoria, una compañía de ingenieros, dos piezas de montaña, sesenta caballos del escuadrón de cazadores de Santo Domingo y cuatrocientos voluntarios de infantería y caballería de las reservas de San Cristóbal.”7  

En los meses siguientes las tropas anexionistas que se desplazaban por diversos puntos de la región oriental recibieron importantes refuerzos, entre ellos el batallón del Rey, el regimiento de La Habana, etc.  

Era la parte visible de una frenética  campaña tratando de prolongar la ocupación del territorio dominicano. Muy diferente fue la realidad. Se produjo una debacle para los usurpadores de la soberanía dominicana. 

La cartografía bélica de dicha época permite comprobar que hubo constantes movimientos de tropas desde Mojarra hasta el desembarcadero de Gato, en la zona de Higüey; así como desde los sitios llamados el Sillón de la Viuda y Guanuma hasta Los Yagrumos, pasando por Pulgarín, Manchado y El Jovero. 

No valieron las maniobras directas o indirectas de altos oficiales anexionistas,  como Carlos de Vargas Cerveto, La Gándara, Santana (marqués de Las Carreras), Deogracias Hevia, Juan Suero, Báez (mariscal de campo del ejército español), Antonio Abad Alfau, José María Pérez, Mariano Goicoechea, Ramón Fajardo y otros.  

A esos jerarcas militares anexionistas les resultó fallida la consigna que predicaban a sus soldados para que en los combates contra los restauradores fueran exactos “como en un ejercicio doctrinal.” 

Cerrando esta serie de dos entregas es válido decir que en la región oriental, y en todos los escenarios de guerra del país, el resultado final de la Guerra de Restauración fue el triunfo resonante del pueblo dominicano.  

La restauración de la independencia dominicana fue una de las más altas demostraciones del coraje del pueblo dominicano. Allí donde fuere que la pólvora se vistiera de gloria restauradora estaba el Batallón de Higüey. 

Bibliografía:  

                                                       

1-Obras completas.Vol. I.Tomos I y II. Editora Amigo del Hogar, 2016.P490.José Gabriel García. 

2-Divulgaciones históricas. Editora Taller,1989.P118. César A. Herrera Cabral. 

3-Carta a Sánchez. Curazao, 6-febrero-1861.Franco Saviñón, J.M. Cabral, P.A. Pina, Valentín Ramírez. J.M. González, M.M. Gautier. 

4- Dos Juan Contreras. Obras completas.2-Ensayos Históricos. Editora Corripio,1994.P283.Sócrates Nolasco. 

5-Acerca de Francisco del R. Sánchez. Editora Taller, 1976.P101. Emilio Rodríguez Demorizi. 

6-La hecatombe de San Juan o los mártires del 4 de julio de 1861.Editado por el AGN, 2013. Manuel de Jesús Rodríguez. 

7-La dominación y última guerra de España en Santo Domingo. Editora de Santo Domingo, 1974.P176. Ramón González Tablas. 

JPM

Toros recuperan a Peter O’Brien para la liga invernal dominicana

Santo Domingo, 13 sep.- Los Toros del Este anunciaron el regreso del toletero estadounidense Peter O’Brien, quien estará en su cuarta temporada consecutiva con el equipo en la liga invernal dominicana.

O’Brien, de ascendencia cubana, fue el jugador más valioso de la liga dominicana 2019-2020 y ha estado esta temporada en las filas de los Toros de Tijuana de México.

El gerente de los Toros, Raymond Abreu, dijo en un comunicado que el club aspira a «mantener el núcleo del equipo y darle continuidad a las cosas que están saliendo bien».

En su carrera en la pelota dominicana, O’Brien suma 23 jonrones y 86 remolcadas en 128 partidos, entre Serie Regular y postemporada.

Ganó el galardón al jugador más valioso de la campaña 2019-20 cuando lideró la liga en cuadrangulares (9), remolcadas (35), anotadas (31), boletos (36), SLG (.491), bases alcanzadas (81), extrabases (20) y remolcadas después de 2 outs (25).

La liga dominicana comenzará el próximo 27 de octubre y contará con una liga regular de 40 fechas, seguida de una fase final con eliminatorias al mejor de siete partidos.

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Hotel Presidente cierra primer fin de semana a ritmo de reguetón

SANTO DOMINGO.- Cervecería Nacional Dominicana fue el punto de encuentro, donde paulatinamente el equipo de la marca recibió a cada uno de los ganadores de este primer fin de semana, partiendo unas horas más tarde hacia el destino esperado: el Hotel Presidente.

Luego de varias horas de trayecto y disfrutando desde el autobús, finalmente, los ganadores llegaron a las instalaciones. Fueron recibidos por bailarines a ritmo de la música del grupo Livar, y por supuesto, con un refrescante brindis de Cerveza Presidente.

Las actividades y dinámicas no se hicieron esperar y desde tempranas horas de la mañana, algunos huéspedes iniciaron el segundo día desde el hotel, gozando de una cabalgata a orillas de la playa, mientras que otros decidieron darse un baño en la piscina y relajarse con masajes desde “La Fría SPA”.

Rosaly Rubio y Leidyn Bernárdez.

Durante la tarde, los ganadores de este primer fin de semana también pudieron degustar tres cervezas especiales: fresa y pitahaya; malta rubia, malta café y malta chocolate; y piña con manzana verde. Estas fueron creadas por el maestro cervecero, Felipe Felipe, únicamente para el Hotel Presidente.

La fiesta a penas comenzaba, el momento más esperado del fin de semana estaba a punto de iniciar.  A las siete de la noche, momento en el que todos los huéspedes recibieron la alarma de “unirse al coro” y acercarse a la tarima del Hotel Presidente. El DJ Raúl Sánchez, de la mano de Albert Mena, Carlos Durán y Aquiles Correa, dieron inicio a esta fiesta exclusiva para vacunados.

La noche continuó con la presentación del artista urbano, Rochy RD, iniciando con uno de los temas más pegados del año, “Alta Gama”. El interprete siguió la fiesta con canciones como “Cooperas con los Federicos” y por supuesto, con el tema del momento, “Ella No Es Tuya”. Rochy, despidió su participación con su canción más reciente, “Uva Bombón”.

La siguiente atracción musical estuvo a cargo del popular grupo dominicano, Los Ilegales, quienes, desde el inicio pusieron bailar a todo el público, con canciones como: “El Taqui Taqui” y “Fiesta Caliente”. El conjunto, finalizó su presentación con uno de los temas favoritos de los fans, el “Cucuchá”.

La celebración no terminó ahí, recibidos con la algarabía de los presentes, ‘Los Reyes Del Perreo’, tomaron el escenario para cerrar la noche por todo lo alto, interpretando sus temas “5 Letras” y “Mala Conducta”.

Alexis y Fido

Alexis & Fido también complacieron al público con algunos temas de la “vieja escuela”, como: “Soy Igual que tu”, “El Tiburón” y “Una en un Millón”. El dúo finalizó con la canción, “Ojos Que No Ven” y agradeció a todo el equipo de Cerveza Presidente por la producción de este gran evento.

Los ganadores se apoderaron de las redes sociales, compartiendo todas las vivencias y sus mejores momentos desde las instalaciones.

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¿Para qué se necesita la condición de espiritualidad comprometida?

Porque la humanidad necesita el disfrute de la condición apacible de espiritualidad; pues, se requiere tener un nivel apreciable de conciencia espiritual que sirva de modelo; y aún más, es propicio tener ambiente de paz y sosiego personal y grupal con presencia, y ostensible aporte corporativo   comprometido e influyente, y la presencia de las comunidades unificadas de las diferentes religiones, mayormente de la cristiana, así como la sociedad civil en general.

Es preciso que los cristianos y personas de buena voluntad tengan un estado común de sentimientos sobrentendidos, de pasiones benévolas, y estar en disposición de unirse y servir de ejemplo de unidad en la diversidad. Es propio estar disponible y presto en la vida virtuosa, a fin de enfrentar de manera mancomunada:  las crisis de gran envergadura que azotan a personas desvalidas, a grupos privados de derechos humanos, a comunidades que sufren de carencia de alimentos, de insuficiencia de auxilios de salubridad, de ineficientes programas de enseñanza, de penurias de seguridad social, y de todos estos y otras indisposiciones. Al mismo tiempo, los fieles de todas las tendencias religiosas y gente de buena vecindad deben estar motivados a auxiliar a pueblos y naciones azotados por calamidades naturales, maléficas plagas, insalubridad, doblegadas por regímenes dictatoriales, viviendo en caos incesantes de desórdenes sociales, incoherencias políticas, artificios económicos, indiferencias de ética-moral, o embestidos por actos vandálicos y terrorismos…

Este artículo  de asomo típico  ético-moral  sobre la necesidad de espiritualidad comprometida, es el resultado de observar y anhelar un mundo dado a la renovación de la práctica de la bienaventuranza, ya que es prudente la modalidad existencial donde impere la conciencia unificada por la presencia del Espíritu Santo, glorificando al Creador desde un mismo contexto, amando y sirviendo con condescendencia humana; y efectuando acciones que podrían ayudar a renovar las tradiciones religiosas y finalizar las divisiones eclesiales, y dar por terminados los vergonzosos hechos del prosaico sectarismo, las irregularidades en organizaciones eclesiales vigentes, los gobiernos ineficaces, y corruptos.

Se añade, que lo predicho en el párrafo anterior, es una declaración personal y humana, tocante  la necesidad de tener vidas consagradas y de espiritualidad comprometida, como forma  para llamar la atención por motivo de sensibilidad, razonamiento lógico, sensatez; y sobre todo, el deseo de ver el mundo renovado y disfrutando de justicia, fraternidad, respeto y reverencia a la vida de los habitantes en el territorio dominicano,  y los seres humanos en todo los pueblos y naciones de la Tierra.

Se profesa que hay un solo Dios, y que la patria es de todos; pero, el egoísmo y las ambiciosas tendencias influyen en la consecución de las decisiones de habilitar multitudes de organizaciones de adoración creadas, movimientos y facciones políticos, meramente promovidas por intereses de ficciones humanas.

La espiritualidad genuina y comprometida, puede contribuir a renovar o descontinuar la tendencia de crear nuevas entidades que sólo satisfagan los deseos de personas y grupos anómalas; es preferible y más beneficioso reforzar la mancomunidad de la fe, y la gubernamental, para proveer acciones corporativas para fines místicos y de servicios sociales; pues, es de lugar, revestirse de espiritualidad, amando a Dios, sirviendo con integridad al prójimo, y resguardándose uno mismo.

JPM

Cuando la política se vulgariza

Es difícil, pero muy difícil el ejercicio de un tipo de política sana, coherente y servicial en una sociedad como la nuestra, sobre todo, si tomamos en cuenta la baja educación que sobre este tenor tienen los que se aventuran a transitar por ella, incluyendo la sociedad llana, es decir, la que observa y escoge a sus líderes mediante procesos eleccionarios u otros.

De acuerdo a las corrientes del pensamiento Griego, la política es la herramienta más importantes para llegar a determinados acuerdos, ya que la misma era usada en las llamadas politeia, para conversar, y a partir de ahí, arreglar ciertas situaciones que bien pudieran servir  como marco para el desarrollo armonioso de los comunitarios. Es decir, que ésta más que todo, era dialogo.

Ahora bien, quienes no comulgaban o no tenían espacio dentro de la politeia, eran llamados bárbaros, por no tener estos últimos, capacidad de conversar entre sí para arreglar sus diferencias; los cuales sumados a los idión, que eran los menos pensantes (de ahí el término idiota), formaban el grupo de los llamados rebeldes, iletrados, idiones o idiotas, pero sobre todo, incapaces de dialogar y así mediante este ejercicio solucionar las diferencias existentes por medio de la palabra  hablada.

El ejercicio de la política en la mayoría de nuestro países tercermundistas es una de las tareas más difíciles, más riesgosa, pero sobre todo más criticadas por quienes a lo mejor con calidades ética o no, les dan el debido seguimiento a este accionar.

Sin embargo, en nuestros países y por la falta de una adecuada conciencia y educación en la materia, cualquiera “se mete a político”, por aquello de que es mediante el ejercicio de esta que al individuo se les resuelven “todos sus problemas”.

La otra cara de esta triste realidad que muchos llevan a cabo, es la doble moral, practicada sin la más mínima Educación Política Emocional; en donde se toman decisiones hasta chocantes con los principios éticos que rigen la citada ciencia, solo por el hecho, de que tal o cual actuación conviene más a la causa política-partidaria o personal, que al grueso de la población que los eligió mediante el constitucional ejercicio de la democracia.

JPM

Alex Martínez busca conquistar a los dominicanos con su vallenato

SANTO DOMINGO.- Poco a poco, el vallenato va abriéndose su espacio en el mercado de República Dominicana.

El talentoso intérprete colombiano, Alex Martínez, se suma a otros exponentes del género que, con una propuesta de mucha calidad, han iniciado una fuerte ofensiva de promoción tratando de afianzarse en el país.

Como parte de sus aspiraciones, Martínez recién estrenó aquí el sencillo «La última botella», con el cual junto a JuanK Ricardo se introduce en el espectro nacional. Y para potencializar su impronta en esta plaza, el cantante selló una alianza estratégica con la compañía dominicana LiBrijo Group, que preside el empresario Joel Henríquez.

«El público que gusta de la buena música está en todas partes del mundo, por eso creo que nuestra música también tiene una gran oportunidad en República Dominicana», comentó en un comunicado Martínez. «Este es tan solo el primer paso de un programa de trabajo intenso que seguimos desarrollando en lo adelante, con el único objetivo de conquistar al exigente mercado de ese país».

Con ese mismo entusiasmo, el empresario Joel Henríquez sigue fortaleciendo su catálogo de artistas, «Tenemos una gran expectativa con estos artistas, aquí hay una comunidad cada vez más numerosa no solo de colombianos, sino además venezolanos que gustan del género».

Alex Martínez es un músico y cantante que pisa fuerte en otros mercados, y junto a JuanK, su acordeonero, conforman un dúo que promete colaboraciones vibrantes como consiguieron con el primer sencillo que están promoviendo, «La última botella».

«Esta es una de las mejores voces con las que cuenta el vallenato en Colombia», aseguró Henríquez. «Tiene un repertorio que, sin duda, puede conectar con el público más exigente».

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SD Concerts anuncia el Sol del Cirque du Soleil en Punta Cana

PUNTA CANA.- El Sol del Cirque du Soleil anunció su primera función «Kooza» en el Downtown Center de este litoral turístico.

El espectáculo se llevará a cabo a partir del 7 de enero del próximo año.

Para el famoso circo se instalará una gran carpa, donde se destaca un humor mas bufonesco.

El show es producido por SD Concerts, que preside Saymon Díaz.

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Equipo U-15 masculino accede a la semifinal Panam Tenis de Mesa

SANTO DOMINGO. El seleccionado U-15 masculino de la República Dominicana avanzó a la ronda semifinal en las competencias por equipos del Campeonato Panamericano Juvenil e Infantil que se celebra en el Pabellón de Tenis de Mesa del Parque del Este.

La representación quisqueyana despachó 3 sets por 2 a Canadá en los cuartos de final y se medirá a su similar de Puerto Rico, que clasificó como cabeza de grupo en la fase de grupos.

En la otra semifinal de la categoría infantil (U-15), se medirán Estados Undios, que doblegó 3-2 a Brasil, y el equipo de Perú, que se había clasificado primero en la fase de grupos.

En femenino, el equipo quisqueyano quedó fuera de la clasificación al caer 1 set por 3 ante la representación de Canadá, que se medirá ante Puerto Rico, que obtuvo su clasificación en las rondas de grupos.

En la otra llave, Estados Unidos, que entró como puntero en la ronda clasificatoria, jugará ante Guatema, que venció 3-1 a Ecuador en los cuartos de final.

Categoría juvenil

El conjunto femenino dominicano se colocó en los cuartos de final de la categoría juvenil (U-19) al imponerse por 3-2 ante Ecuador en la última ronda de la fase de grupos. El equipo quisqueyano enfrentará en los cuartos de final a Estados Unidos, mientras que México chocará con Guatemala; Canadá con Brasil y Chile con Puerto Rico.

En masculino, Estados Unidos jugará ante México; Perú con Brasil, Canadá ante Puerto Rico y Chile se medirá con Ecuador.

Ceremonia de inauguración

El presidente del comité organizador del Campeonato Panamericano Juvenil e Infantil de Tenis de Mesa, Ángel de la Cruz, manifestó que el deporte crea una mejor estrucutura de formación de vida.

De la Cruz dijo, en la ceremonia de apertura del certamen, que “todo atleta necesita el apoyo para desarrollarse”.

Mientras, el presidente  Federación Dominicana de Tenis de Mesa, doctor Daniel Landrón, manifestó que el país ha asumido el reto de montar un evento de calidad y dar apoyo a las categorías menores.

En la actividad, Juan Vila, presidente de la Confederación Panamericana de Tenis de Mesa, resaltó el apoyo de los países participantes a pesar de la pandemia del coronavirus que afecta al mundo.

Tanto la Fedoteme como la Confederación Panamericana de Tenis de Mesa entregaron reconocimientos al señor Félix Santana, del Súper Mercado Central, y al señor Raúl Calin, secretario general de la Federación Internacional de Tenis de Mesa.

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OPINION: La diáspora gloriosa

Las distancias nunca lo alejan del lar nativo. Allá, en las calles de Washington Heights o transitando por los negocios de Cuatro Caminos, los dominicanos construyeron una dominicanidad muy singular que no termina de ser bien entendida en el país. Nunca se fueron y en su larga estadía, culturalmente asimilaron hábitos que la sociedad receptora les enseñó, y así, sus parámetros del reclamo y la demanda por un mejor trato poseen una intensidad capaz de retratar tantos años de burlas.

Ahora, cuando las estadísticas económicas nos enseñan que el proceso de recuperación post pandemia exhibe números en el orden de las remesas, resulta indispensable agradecer en demasía porque los ciclos del prejuicio que los calificó de “ausentes” demuestran en el terreno de los hechos su imborrable presencia.

El sentido de solidaridad alcanzó niveles ejemplares debido al insólito acontecimiento de que, en el marco de los recursos asignados como estímulo financiero, nuestros compatriotas se quedaron en sus hogares y enviaron ayudas suficientes para que las finanzas públicas tomen el rumbo del crecimiento y las expectativas de mejoría sustancial del nivel de vida de la gente no sean asumidas como una aspiración quimérica.

El flujo de remesas en los primeros 4 meses de este año llegó al 130.6 % medido interanualmente, es decir, US$515.8 millones    sobre los recibidos en el mismo mes el año pasado. Aunque muchos lo presumen por la considerable cantidad de nuestros compatriotas en EUA, el 86.6% proviene del bodeguero, trabajador informal, empleado privado, siempre aptos en solidarizarse con sus familiares.

Y desde España, el monto general de las remesas se colocó en un 6.1%. Sin el aplauso correspondiente, el incremento en el flujo de esos recursos en moneda fuerte provocó que las reservas internacionales llegaran a un 14.7 % del PIB, que es igual a 7.4 meses de las importaciones.

La clase política no posee una clara conciencia respecto de la diáspora. Históricamente, son utilizados en las campañas y los aspirantes reciben recursos que, al llegar al poder, tienden a olvidarlos y edificar una red de impugnaciones en el acceso a una participación en las tareas públicas caracterizadas por una montaña de estigmas.

Lo cierto es que el clásico migrante que salió del país en los 70 hacia Nueva York y en los años 90 rumbo a España sufrió un proceso de inserción en aquellas sociedades, y la segunda generación, estableció sus bases poniéndose acorde con las exigencias académicas y profesionales. Atrás quedó la impugnación cargada de desdén.

¡Gracias a la diáspora gloriosa!

Por un observatorio de los conflictos y delitos ambientales

Los problemas en materia de medio ambiente a los que nos enfrentamos son cada día más desafiantes y severos; estos demandan de una mejor compresión y sobre todo de una mayor conciencia ciudadana.

Estos conflictos ambientales a los que estamos constantemente sometidos surgen como contraposición entre quienes contaminan el ambiente y quienes sufren sus efectos o perciben los riesgos que ello significa en su bienestar humano.

De ahí es que conocer las posibles causas que suscitan los conflictos ambientales es un paso elemental para su resolución. Esto requiere de más conocimiento e información actualizada del funcionamiento de nuestros sistemas y hábitats naturales que fortalezcan e incrementen así, nuestra capacidad de diagnosticar el estado actual y la sensibilidad ante los cambios inducidos en ellos por la actividad humana.

También es necesario el acceso a medios, vías o herramientas que faciliten la conexión entre la solución y el conflicto; que mejoren nuestra competencia de comunicar o divulgar los problemas ambientales; que informen mejor sobre las buenas prácticas y salidas alternativas, así como sobre la situación general del medio ambiente.

Todo lo dicho anteriormente va en consonancia con lo que establece el Principio 10 de la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo (ahora conocido como Acuerdo de Escazú); el cual tiene como objetivo:

“Garantizar la implementación plena y efectiva en América Latina y el Caribe de los derechos de acceso a la información ambiental, participación pública en los procesos de toma de decisiones ambientales y acceso a la justicia en asuntos ambientales, así como la creación y el fortalecimiento de las capacidades y la cooperación, contribuyendo a la protección del derecho de cada persona, de las generaciones presentes y futuras a vivir en un ambiente sano y el desarrollo sostenible”.

En nuestro país, observamos con mucha preocupación cómo el accionar del ser humano viene ocasionando daños a la calidad y cantidad de los componentes ambientales, generando así una contaminación progresiva y lamentable en distintos puntos de la geografía nacional.

Esto ocurre consciente o inconsciente a pesar de que el derecho a un ambiente sano debe estar garantizado y tutelado por el Estado dominicano, en el entendido que toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado, y este se considera una condición previa para la realización de otros derechos humanos, incluidos los derechos a la vida, a la salud y un nivel de vida de calidad.

Lo antes expuesto plantea una cuestión muy interesante, que no podemos dejar a un lado, y es que el desarrollo humano no debe ser a costo de su propia destrucción, debe realizarse en el contexto del respeto por la naturaleza, es decir por el cuidado de nuestra casa común. Obviar esto es una actitud muy egoísta generadora de daños y conflictos ambientales, los cuales se originan de la interacción de los procesos naturales asociados a los procesos económicos, sociales y culturales.

Es por lo que todo Estado necesita la utilización de mecanismos, instrumentos y políticas con el objetivo de monitorear y evitar a su vez los daños serios al ambiente y la salud de las personas.

Pero que también vele y analice primordialmente las relaciones entre la población, el medio ambiente y el desarrollo humano; atendiendo las fuentes de dichos problemas de manera oportuna, prioritaria e integrada. Procurando mantener la continua preservación del orden, la tolerancia, la convivencia ciudadana, paz, tranquilidad y concordia entre unos y otros actores en un territorio habitado de manera productiva y sustentable.

De lo expresado anteriormente justifica la necesidad de la creación o habilitación en nuestro país por parte de la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales con el involucramiento del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos naturales, de un observatorio de los conflictos y delitos ambientales que se suscitan en el país.

Se pretende a través de este, el registro, medición y análisis de los diferentes conflictos y delitos, con el fin de disponer de una data o estadísticas actualizadas según los diferentes contextos. Así como la evaluación del impacto del evento y determinaría de dispositivos de alerta temprana a través del estudio de las tendencias, tipología, focalización y respuestas dadas, que permita a su vez establecer las estrategias efectivas.

Es que cuando se mide podemos anticipar la escalada de conflictos ambientales y el desarrollo de respuestas estratégicas a estas crisis. Y este sistema permite mantener el dedo en el pulso de las dinámicas sociales ambientales que podrían degenerar en dramáticas y complejas situaciones en detrimento a un ambiente sano en la República Dominicana.

La puesta en marcha de un Observatorio de esta naturaleza sería un aporte institucional novedoso e histórico dentro del ámbito de las políticas públicas y la justicia penal ambiental. Porque como bien expresó Peter Drucker: “Lo que se mide, se controla” y “Con la recopilación de datos, cuanto antes mejor es siempre la mejor respuesta”. (Marissa Mayer).

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JPM