Abinader pide fortalecer los entes regionales; inaugura cumbre SICA

Santo Domingo, 8 dic.- El presidente dominicano, Luis Abinader, abogó este jueves por fortalecer los mecanismos de colaboración internacionales al considerar que «hay muchos desafíos» que no respetan las fronteras políticas, y consideró que la región «es merecedora» de paz, libertad, democracia y desarrollo.

Abinader pronunció un discurso en la ciudad de Santiago (norte, segunda del país), donde mañana se celebrarán los debates de la 56 Reunión Ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

«El fortalecimiento de los mecanismos internacionales y, en este caso, regionales, debe entenderse como un eje para la política exterior de cualquier nación que busca el desarrollo y la paz», expresó el gobernante ante el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chávez; el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, y el primer ministro de Belice, Juan Antonio Briceño, así como de otros altos cargos.

ESPERAN FIRMAR DECLARACIÓN 

El presidente anfitrión enumeró los trabajos que, aseguró, realizó su país durante la presidencia pro tempore del SICA que ostentó durante los últimos seis meses, y cuyo traspaso corresponde ahora a Belice.

En ese orden, dijo que durante la presidencia de República Dominicana se finalizó el proceso de revisión del universo institucional del Sistema que se inició en 2018.

«Esperamos mañana firmar una declaración especial donde se establecen claramente la totalidad de las instancias que componen el SICA, y se ordena la elaboración de una normativa para su creación, transformación, cancelación y liquidación», agregó.

Asimismo, recordó que en noviembre pasado Santo Domingo acogió un «histórico encuentro» entre los ministros de Relaciones Exteriores del SICA y de la Comunidad Andina.

«Sentamos las bases para una fuerte colaboración en temas como el desarrollo económico y social, cambio climático, migración y seguridad alimentaria, fundamentales para la continua prosperidad de nuestros pueblos», destacó.

Antes que Abinader, el secretario general del SICA, el nicaragüense Werner Vargas Torres, reiteró que su oficina «está comprometida» con acompañar a los países miembros del organismo, que son los «principales protagonistas» del Sistema.

OTROS PRESENTES

Estuvieron presentes, además, la ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Janaina Tewaney Mencomo, y sus homólogos de Nicaragua, Denis Moncada, y de República Dominicana, Roberto Álvarez; el vicecanciller de Guatemala, Geovani Castillo Polanco, y Eduardo Rosales, en representación del vicepresidente de Honduras, Renato Pineda, quien participará mañana de la cumbre.

Este jueves, los cancilleres de los países del SICA se reunieron en Santiago para aprobar la propuesta de agenda que abordarán los jefes de Estado y de Gobierno en su reunión de mañana y que incluye los temas de seguridad democrática, fortalecimiento institucional, cambio climático y gestión integral del riesgo, e integración económica y social.

El SICA, fundado en 1991, está integrado por Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Honduras, Belice y República Dominicana como miembros de pleno derecho, mientras que México, Estados Unidos y otros países tienen la categoría de observadores regionales.

Gobierno interventor de EE.UU sienta bases acumulación ingresos mandos militares 

El gobierno interventor de los Estados Unidos en la República
Dominicana (1916-1924) sentó las bases para la acumulación originaria
en todas las ramas armadas, el cuerpo del orden y los organismos de
seguridad del Estado, a partir de establecer e institucionalizar el
acceso a ingresos extraordinarios de los uniformados que alcanzaran el
primer eslabón de oficiales superiores.

Esa bien pensada estrategia que se propuso establecer el gobierno
interventor buscaba convertir en estamentos de clase, vale decir,
castas que se sientan parte del estado burgués, del desarrollo
capitalista, que se proponían establecer en la República Dominicana,
ya que un cuerpo de formado por harapientos, no podía defender, ni
muchos menos sentirse parte, de la estructura económica capitalista
que se proponían desarrollar.

De acuerdo con el profesor Juan Bosch, en su libro “La Guerra de la
Restauración”, esa desigualdad social se le estrellaba en la cara a
ese ejército de harapientos, “mientras que los comerciantes, que no
iban a la guerra, vivían en la abundancia o por lo menos con ciertas
comodidades” …” que, en el caso de los más prósperos, se piensa que
debían ser ricos o acomodados”.

Bosch cita al brigadier Antonio Peláez Campomanes, que en su “Memoria
de la parte Española de la Isla de Santo Domingo”, 
establece que el
ejército dominicano iba a la guerra contra Haití “descalzos, medio
desnudos, y sin más provisiones que algunas galletas, que por
extraordinario les da el Gobierno, se mantienen con caña de azúcar,
plátanos, boniatos (batatas), ñames y otras raíces que abundantemente
produce sin cultivo del terreno”.

Y añade: “Consecuente con esta penuria es que no pudiendo el Gobierno
recompensar con pensiones ni buenos sueldos a sus servidores, se ha
visto en la necesidad de no escasear los títulos miliares para premiar
las acciones notables al frente del enemigo…pasan esos habitantes de
coroneles, generales y almirantes, y vuelven a su oficio de ganar sus
subsistencia, sin que extrañe ver a cada paso antiguos oficiales de la
mayor graduación ejerciendo la profesión de carreteros o destapando
barriles en casas de comercio”.

El vicealmirante Eurípides Antonio Uribe Peguero, en su libro
“Militares y Autoritarismo, establece que “en el momento de la entrada
de las tropas norteamericanas en el 1916 la República Dominicana
contaba con 416 generales y 479 coroneles, pero la mayoría eran
generales y coroneles auto designados y no correspondían a un esquema
militar organizado”.

En el mismo párrafo se advierte: “esos generales y coroneles provenían
de las luchas montaneras que se desataron con el caudillismo regional,
incrementado después de la muerte de Ramón Cáceres en 1911, quien los
mantuvo satisfechos asignándoles partidas mensuales para que les
garantizaran gobernabilidad. Eran los generales del Concho primo”.

El mismo autor, en la referida obra, más adelante refiere que “la
oficialidad de esta exagerada población de generales” (que pone entre
comillas) se hacía con la asignación de una partida presupuestaria
para el cuerpo de generales a las órdenes de la presidencia”, mientras
que una nota al pie indica que “en el Presupuesto de 1909, el
presidente Ramón Cáceres asignó RD$20,000 para el pago de una nómina a
los Generales de la Republica”.

Origen de la acumulación originaria

Para algunos historiadores, la acumulación originaria se pone en
práctica con la creación de la Guardia Nacional Dominicana, mediante
la Orden Ejecutiva número 47, del 7 de abril de 1917, del gobierno
militar de ocupación al mando del contraalmirante Harry Shepard Knapp,
y se hace extensiva a la Policía Nacional a partir de su creación en 2
de marzo de 1936, y termina abarcando a todos los uniformados que
alcanzan los mismos niveles en los organismos de seguridad.

Esa acumulación originaria, considerada algunos como “corrupción
institucionalizada”, se hace más ostensiva con la muerte del tirano el
30 de mayo de 1961, ya que “en todas partes, las fuerzas armadas
forman la raíz y el tronco, de un Estado”, como lo indica el profesor
Juan Bosch, aunque “en su campaña contra la corrupción, Bosch, procuró
forzar a los militares a vivir de manera exclusiva de sus salarios”,
según lo establece el periodista Piero Gleijeses, en su libro “La
Esperanza Desagarrada”.

El doctor Luciano Anzelini, en su libro “Imperialismo Informal
Militarizado”, 
un estudio de caso sobre las relaciones de Estados
Unidos con la Guardia Nacional Dominicana, asegura que los organismos
armados, de seguridad y el cuerpo, constituyeron un “imperio formal
militarizado”, creado para que se conviertan en la “continuidad de una
guardia contributaria que había sido creada, pertrechada y conducida
por oficiales estadounidenses durante el periodo de ocupación”.

Y para que se vea más claro, la herencia que aún hoy día pervive,
Brian J. Bosch, en su libro “Balaguer y los militares”, recuerda que
“el cuerpo de oficiales dominicanos de las décadas de los sesenta y
setenta (que es la época que el autor analiza en su libro, nota de
RM), fue una consecuencia directa de la ocupación de Infantería de
Marina de los EEUU durante 1916-1924 y los treinta y un años de la
dictadura de Trujillo”.

jpm-am

Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del SICA

POR FELIX BOLIVAR AMEZQUITA TAVERAS 

Han transcurrido 31 años desde que los presidentes de Centroamérica aprobaron el Protocolo de Tegucigalpa, instrumento que dio origen a lo que hoy conocemos como Sistema de la Integración Centroamericana ( S I C A ), al que posteriormente ingreso Republica Dominicana en el año 2013.

Este viernes 9 de diciembre, el país será la sede de la LVI Reunión de Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana, que según ha informado el gobierno dominicano tendrá efecto en la ciudad de Santiago de los Caballeros.

En Santiago, República Dominicana tiene una oportunidad de oro al entregar la Presidencia Protempore para plantear la necesidad urgente de relanzar el SICA por acusar un franco procesode estancamiento y debilidad institucional que le podrían llevar a desaparecer si no se actúa a tiempo.

El Sistema de la Integración Centroamericana necesita un proceso de reingeniería urgente en su arquitectura institucional para poder lograr los objetivos planteados, sos pena de ser un sistema vegetativo. Necesita una arquitectura institucional que le haga más ágil, eficiente y menos oneroso para las finanzas de los países miembros.

Es urgente disminuir el número de órganos y organismos disfuncionales, burocráticos y deficientes que hacen pesada y costosa las labores del SICA. El proceso de integración debe ser simplificado dando mayor énfasis al área económica muy especialmente al intercambio comercial intrarregional.

Según ha publicado la Secretaría de la Integración Económica Centroamericana (SIECA) en el 2021, el intercambio comercial a lo interno de la región SICA alcanzó el 28.5%. Ese nivel de intercambio es muy bajo después de 31 años de integración de las ocho economías de Centroamérica incluyendo la República Dominicana.

Las exportaciones totales alcanzaron los US$ 24,616.2 millones de dólares, sin embargo dentro de la región (SICA) solo fue de US$ 6,903 millones de dólares. Las importaciones totales ascendieron a US$ 44,716 millones de dólares, pero dentro de la región solo alcanzaron los US$ 7,232.3 millones de dólares. Eso quiere decir, que la desviación de comercio es seis veces superior a la creación de comercio dentro de la región.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y el establishment de los Estados Unidos han pronosticado un panorama económico sombrío para toda la región para los próximos años, similar a la década perdida de los años ochenta. Tomando en cuenta ese y otros pronósticos de entidades calificadas, la región debe apostar a profundizar el proceso de integración para dar respuesta a los desafíos que tenemos por delante.

La integración debe ser el camino a seguir en la región, pero para que la misma sea exitosa debe servirles a los pueblos. Si los ciudadanos no reciben los beneficios de la integración terminan dándole de lado.

En hora buena, Republica Dominicana tiene la oportunidad de plantear las urgentes reformas que necesita el Sistema de la Integración Centroamericana para seguir avanzando. No es posible tener resultados distintos si seguimos haciendo lo mismo.

jpm’

Lengua y relaciones humanas

«No estamos solos. Cada uno de nosotros no está solo…Tenemos que considerar que, con nosotros, existen los demás, esto es, que vivimos en sociedad. Pero vivir en sociedad no consiste precisamente en que otras personas estén o pasen cerca de nosotros, sino en que nos relacionemos de algún modo con ellas. Esta relación se produce gracias a la comunicación». Manuel Seco  

    El humano es un ser social por naturaleza, esto es, nace, crece, se desarrolla y actúa en un mundo de personas que viven en sociedad. Y en tanto ser social, es, a su vez, un ser comunicativo. 

 Al formar parte de una realidad social, los seres humanos establecen múltiples relaciones con los miembros del grupo a la que pertenecen. Y para hacer más efectiva estas relaciones, tienen que intercambiar información con los demás, y exteriorizar lo que piensan, sienten y desean. Para tal fin, precisan, pues, de ese instrumento de comunicación que todos conocemos con el nombre de lengua. 

     Ya sabemos que la lengua se actualiza o concretiza a través del habla, y que hablar, no es más que traducir en palabras deseos, sentimientos y pensamientos; pero los hablantes no siempre empleamos la lengua de la forma más adecuada en el instante de transmitir nuestras ideas. Frecuentemente adoptamos comportamientos lingüísticos que lejos de fortalecer las relaciones humanas, lo que hacen es producir en ellas profundas grietas que debilitan considerablemente dichas relaciones. De ahí que surjan los conflictos que suelen destruir los vínculos armónicos que deben primar en el seno de todo conglomerado social. 

     Tales conflictos se originan generalmente movidos más por palabras que por hechos. Incontables son los casos que nos permitirían validar el juicio anterior: las demandas por difamación e injuria; la queja del empleado, disgustado porque el jefe le “habla mal”; los chismes del vecindario que tantos roces o enfrentamientos generan; el estudiante que se queja por la forma en que le habló su profesor; el empelado que dimite del puesto porque ya no soporta las groserías verbales de su jefe inmediato, etc.,  

     Desavenencias como las antes citadas ocurren porque a veces no usamos la lengua con la eficacia que una buena relación social demanda. A tono con este planteo, conviene señalar que en el momento de intercambiar ideas debemos seleccionar las palabras que en términos comunicativos generen los más apreciables resultados. Como bien lo dice Gastón Fernández de la Torriente:  

     «El poder de la palabra eficaz es ilimitado no sólo en la esfera política, sino en lo personal o en las relaciones laborales» (La comunicación oral, 1993:7). 

     Son muchos los hablantes que no se conducen con la prudencia requerida en el momento de intercambiar ideas con los demás. Nos referimos, obviamente, a aquellas personas que en lugar de usar la lengua para informar, persuadir y orientar, la emplean para ofender, humillar e imponer criterios. Ya lo explicó claramente el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez en su discurso de ingreso a la Academia Dominicana de la Lengua: 

     «La  lengua tiene la posibilidad de ocultar en vez de manifestar; de engañar en vez de transmitir la verdad; de dividir en vez de unir; de enfrentar en vez de pacificar; de exacerbar en vez de suavizar; de debilitar en vez de robustecer y de trastocar en vez de ordenar». 

 En relación con los juicios precedentes, me permito, a modo de sugerencias y por considerarlo de gran valor o pertinencia comunicativa, proponer lo siguiente: 

     1.- Al hablar, mire siempre a los ojos de su interlocutor, escúchelo con interés y permítale que se exprese libremente. 

     2.- Llame siempre a las personas por su nombre de pila. No le diga “caballero”, “jefe”, “viejo”, «don» “amigo”, “varón”, “comandante”, “caballo”, “ilustre”, «distinguido», “querido”, etc. Sencillamente llámele Luis, Abelaida, María, Efigenia, Yeyo, Ramón, Domingo, Andrómedo, Doroteo… Recuerde en todo momento el consejo de Dale Carnegie: “El nombre de una persona es para ella el sonido más dulce y más importante que puede escuchar”. 

     3.- Al dirigirse a sus superiores o subalternos, proceda en todo momento con respeto y cortesía. 

     4.- La autoridad y el respeto se logran con palabras firmes, pero respetuosas; nunca con el insulto grosero, humillante y bochornoso. 

     5.- Evite emitir opiniones acerca de asuntos que tengan que ver con la vida íntima de los demás. 

    6. Procure evitar las murmuraciones, el comportamiento altanero y los autoelogios.  

Una y otras prácticas constituyen el sello distintivo de los seres mediocres y acomplejados. Lo que usted es o sabe debe demostrarlo con hechos, nunca con palabras. La pedantería, altanería o presunción es una de las conductas más despreciadas por los seres humanos. 

 7. Procure siempre utilizar la palabra que, al decir de Neruda, «tienen transparencia», y no aquellas repletas de «sombras», y que por ser así, hieren y bajan, en vez de elevar, la autoestima de las personas que le rodean. 

 8.  Existen hablantes de cuyas bocas en lugar de ideas lo que salen son proyectiles convertidos en palabras. Evite, pues, formar parte de su fila. 

 9- Chismoso no solo es quien cuenta chismes, sino también quien disfruta escuchándolos. 

 10.- La lengua jamás debe utilizarse para ofender, golpear, humillar, denigrar, destruir o lacerar dignidades ajenas. Nunca olvidar, apropósito, las sabias palabras de la insigne poetisa, maestra y Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral (1889 -1957): «Todo puede decirse; pero hay que dar con la forma. La más acre reprimenda puede hacerse sin deprimir ni envenenar un alma» 

 La Lengua, en fin, debe emplearse para estrechar las relaciones humanas y contribuir al desenvolvimiento o desarrollo de un mundo cada vez mejor. 

dcaba5@hotmail.com

jpm-am 

¿Por qué pasa lo que pasa? (2 de 2)

En la anterior entrega referíamos al sociólogo polaco Zygmunt Bauman, con su planteamiento de que: “lo público se encuentra colonizado por lo privado”, así como su idea sobre la notoriedad moderna: “queda reducida a la exhibición pública de asuntos privados y a confesiones públicas de sentimientos privados”.

En Bauman nos apoyamos para recordar que vivimos una etapa en que, al menos para mucha gente, la notoriedad ha eclipsado a la notabilidad. Terminamos prometiendo retomar algunos antecedentes que nos ayuden a entender la real utilidad de la comunicación y a comprender, entre otros temas, por qué pasa lo que pasa.

Veamos. Inicialmente, la comunicación fue inventada por la humanidad para resolver una necesidad: entendernos. Con el paso del tiempo, acciones comunicacionales han sido usadas para influir, incidir y hasta para manipular a las personas.

Disponer de tantas vías para hacer saber, aunque inicialmente es extraordinariamente positivo, ha terminado provocando que, muchas veces sin saberlo, provoquemos graves daños a las relaciones tanto con conexos nuestros como entre personas que muchas veces ni siquiera conocemos.

Es que ahora hay gente creyendo que “comunicar” es lo mismo que “decir”. A eso ha ayudado esa especie de deslumbramiento que produce el hecho de ser centro de atención. Hace mucho tiempo que Abraham Maslow lo explicó con su famosa pirámide de necesidades humanas.

Por eso mucha gente ha encontrado en esta etapa esa vía rápida y fácil para lograr reputación y hasta prestigio al vapor. Eso ha provocado que mucha gente olvide o desconozca que la comunicación ayuda a que nos entendamos y a que nos mantengamos humanos.

Por eso ahora existe confusión generalizada, lo que ha llevado a tanta gente a asumir que está “haciendo comunicación” cuando en realidad está disponiendo su talento para acciones que van desde simple distracción hasta perversidades como subyugación, sometimiento, manipulación, entre otras maldades parecidas.

Hemos llegado a una etapa en la que cada vez es más evidente el empeño por lograr que la otra persona nos sirva, como las máquinas, respondiendo al instante a cada orden impartida y tirándolas cuando nos parecen obsoletas. Esa situación encuentra apoyo en la velocidad que se nos ha impuesto mediante la tecnología vista como fin y no como medio.

Cada vez es más urgente que asumamos la comunicación como algo que necesitamos aprender para bien usar. Es apremiante que aprendamos a colocar en el centro a quien recibirá el mensaje, no para dispararle como a un blanco sino para lograr entendimiento.

Hace más falta que antes caer en la cuenta de que mensajes, sentimientos, pensamientos y acciones forman parte de un proceso que incluye consecuencias.

No es imprescindible que todas las personas estudiemos comunicación. Lo que sí es indispensable es que nos empeñemos en entender que mientras mejor conozcamos esa facultad humana, mayores serán las oportunidades para lograr objetivos sostenibles, y mucho más amplia será la posibilidad de mejorar la convivencia.

Esto implica, como en toda crisis, para poder superarla, detenernos, entender y, después de aprender, reorientar nuestras acciones de comunicación. En ese proceso es determinante recordar que comunicar implica decir, pero que comienza por escuchar y que sobre todo es hacer.

Esto implica caer en la cuenta de que la velocidad actual nos está provocando graves males. Uno de sus peores perjuicios es que no nos permite identificar diferencias entre mentira y verdad. Y eso provoca que perdamos el más básico sentido para orientar la marcha.

A muchos podría parecerles una sentencia. Lo real es que solo para quien se atreva a seguir pensando antes de actuar, con todo y el correspondiente “desfase” con la colectividad, hay oportunidad para entender qué pasa, por qué pasa y para qué pasa lo que pasa.

 nestorestevez@gmail.com 

jpm-am

Las necesarias luchas del pueblo y el papel de la Izquierda dominicana

En la actualidad, el descontento popular puede oírse en todas las voces que demandan soluciones a los problemas que han existidos por décadas. Los partidos de derecha y centro-derecha (PRD-PLD-PRM, etc.) que han gobernado el país no han sido capaces de solucionar ni siquiera los más básicos, a pesar de que hasta su “neoliberal, conservadora y amañada” Constitución, así lo demanda al establecerlos como derechos ciudadanos.

Por ejemplo, el problema educacional de país debió haber sido resuelto desde hace décadas pues la Constitución Dominicana, en su Artículo 63, ordena a nuestros mandatarios a garantizar que toda persona tenga una “educación de calidad y permanente y en igualdad de condiciones.”

Lo mismo ocurre con el problema de la Seguridad Social donde el artículo 60 de la Constitución ordena al gobierno, con claridad,  a “preservar el derecho a la seguridad social por ser un derecho humano  fundamental” o con el problema de la Vivienda  donde la Constitución establece, en su Artículo 59, que toda persona debe tener “una vivienda digna con servicios básicos esenciales.”

De igual forma  podríamos referirnos al problema alimenticio, el de salud, el energético, falta de trabajo, basura, agua potable, medio ambiente, criminalidad, corrupción gubernamental, etc.

Ante esta sombría situación, y con la desconsoladora experiencias de los engaños y montañas de promesas incumplidas, al pueblo y a la Izquierda Dominicana no les queda más opción que la de abrir, simultáneamente, dos frentes de lucha: La lucha contra los males y enemigos del pueblo y la lucha por la preparación y superación de nuestros ciudadanos y nuestras instituciones.

Sólo cuando triunfemos en esas dos luchas estaremos, el pueblo y la Izquierda, preparados para iniciar la lucha por la revitalización de la nación y por adopción de la Nueva Constitución donde el poder supremo descanse en los hombros del pueblo.

Ninguna de estas luchas podrá terminar en forma victoriosa sin haber antes triunfado en la otra. Esta cruda realidad impone  la necesidad de abrir los dos frentes en forma paralela para que, el avance en un frente facilite el avance en el otro.

Lo anterior explica el por qué las luchas en las calles, las demandas en las caminatas, los plantones comunitarios,  las huelgas regionales o las generales  no han dado los frutos esperados por sus promotores o por aquellos que creen que sólo basta continuar, progresivamente y desde las calles, las demandas y las luchas del pueblo.

Otros, a pesar de que entienden que es necesario “lograr que el pueblo comprenda la necesidad de abrirle camino a las diferentes componentes y fases del proceso constituyente, se sientan a esperar que sea el pueblo el que “tome conciencia colectiva y se apodere de la idea de que él, el pueblo, es el soberano y que debe y puede forzar la creación del proceso” que termine con el establecimiento de una constituyente popular y soberana que produzca “la Nueva Constitución” donde el poder supremo descanse en los hombros del pueblo.

No, la lucha popular por sí sola no es suficiente, necesita ser acompañada de una intensa lucha por la educación política del pueblo.

Esta cruda realidad ha quedado demostrada en cada uno de los últimos gobiernos donde, y por sí solo, el pueblo ha dado más de una señal de que es capaz de abrir y mantener un frente de lucha en contra de los males que lo afectan y de quienes lo causan. La Marcha Amarilla o lucha por el 4% del PIB para Educación,  la Marcha Verde contra la corrupción y la impunidad, la huelga Regional en las 14 provincias del Cibao del pasado abril demandando la rebaja de los precios de los combustibles y de la canasta familiar, y la más reciente Marcha contra las ARS y la AFP son ejemplo de que el pueblo es capaz de hacer su parte; mantener, desde las calles, un frente amplio de lucha en demanda de soluciones y contras de sus enemigos.

Los que no hemos sido capaces de abrir y mantener un frente que luche por la preparación, superación y el despertar de nuestros ciudadanos y en nuestras instituciones, hemos sido nosotros, los que pertenecemos al diseminado movimiento de izquierda dominicano.

Pero eso cambiará pues, recientemente, se ha hecho público la noticia de que varias organizaciones de izquierda y decenas de revolucionarios independientes suscribieron un acuerdo político  que parió el Referente de Izquierda Dominicana el cual, se espera, ha nacido para consolidar el movimiento de izquierda, coordinar y promover las luchas sociales y para educar, políticamente, a quienes están llamado a crear los cambios necesarios  que permitan garantizar el bienestar y la felicidad del pueblo dominicano.

El pueblo ha demostrado que es capaz de abrir y mantener un frente de lucha popular. Le tocará al Referente de Izquierda Dominicana, integrarse con plenitud al pueblo que demanda, e inmediatamente abrir el inexistente Frente de Lucha contra la falta de Educación Política que obstaculiza el merecido triunfo del pueblo.

Más sobre la necesidad y el porqué de un frente de lucha contra la falta de Educación Política en la próxima entrega.

felipe@lora.org

Qué hacer con un sistema que vulnera a los enfermos mentales?

La salud mental es una de las áreas más descuidadas por el individuo, la sociedad y el sistema sanitario. Una verdadera tragedia.

La falta de  orientación desde el Estado sobre la importancia de preservar la estabilidad emocional,  síquica deriva en el descuido y en la ausencia de información que permita comprender estos padecimientos.

 Claro, la parte más cruel es la ausencia de protección, de asistencia, de garantías para estos seres humanos, cuya situacion  deteriora a veces de forma irreversible.

Esa carencia convierte al enfermo en un ente discriminado, lastimado por la incomprensión y por las burlas y lo lleva incluso a sentirse culpable de su padecimiento por no ser capaz de poner de su parte, como si fuese tan simple.

Como si esa lista fuese pequeña, la engrosa la desprotección de un sistema de Administradoras de Riesgos de Salud  que lo deja abandonado, carente de cobertura para consultas y medicamentos, salvo escasos lugares y planes avanzados que pocos poseen.

 Uno de los males más frecuentes, la depresion, convertida en una pandemia poco comprendida y de efectos devastadores para el cuerpo, la mente y el alma, pasa en tantas ocasiones inadvertida y tiene tantos disfraces.

Así, estamos asfixiados con cada vez más patologías, por ese inmenso y aterrador  catálogo que trastorna la cotidianidad  y nos resquebraja cuando vemos escenas como las de personas en estado deplorable que vagan en doloroso y humillante trayecto quién sabe a dónde.

of-am

Preparándonos para la Navidad

Estamos en tiempo de Adviento, a la espera de la Navidad. Celebraremos el gran acontecimiento que ha cambiado la historia de la humanidad. El antes y el después de Jesús, el Salvador.

El misterio de la encarnación, Dios hecho hombre.

El infinito se hace finito para que el finito llegue a ser infinito.

La llegada de Emmanuelle: Dios con nosotros.

Por tanto Adviento, es espera y búsqueda.

Esperamos a un Gran Señor y buscamos la Salvación.

Se considera un tiempo fuerte porque nos ayuda a prepararnos para recibir al Señor en una propuesta que nos ofrece la Iglesia en un itinerario de conversión personal.

Debemos tomar en cuenta que la conversión no termina nunca, siempre hemos de estar procurando completarla.

El profeta Isaías nos dice: «En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se bajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale. Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos los hombres juntos».

Juan el Bautista, eje central para las meditaciones de este tiempo litúrgico, nos pide reordenar nuestras vidas, mejorar nuestros caminos y pedir perdón por nuestros pecados.

Debemos estar alerta, para evitar que el entorno festivo de la próxima Navidad nos impida oír la voz de Juan. La tragedia sería que no oyéremos a Juan, que no hiciéramos nada para iniciar una nueva etapa de nuestra conversión y que el único cuidado que realizáramos de cara a la Navidad es vigilar nuestro peso para luego no engordar demasiado.

Juan dice que «detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él los bautizará con Espíritu Santo.

San Juan Pablo II, en la Catequesis del 29 de noviembre de 1978 (www.encuentra.com), decía que el cristianismo no es solo una «religión de Adviento», sino el Adviento mismo.

El cristianismo vive el misterio de la venida real de Dios hacia el hombre.

Dios creador haciéndose criatura, ósea lo que Él hizo por amor a nosotros.

Que el Espíritu de Navidad, renazca la esperanza en quien ha de venir a nuestros corazones para colmarnos de felicidad y bendiciones y nos haga nacer con una vida nueva llena de amor y alegría.

Un modo práctico de prepararnos para recibir al Divino Niño Jesús es poner en práctica las obras de misericordia.

Es muy oportuno recordarlas:

-Dar de comer al hambriento.

– Dar de beber al sediento.

– Vestir al desnudo.

-Visitar a los encarcelados.

-Proteger a las personas sin hogar.

-Visitar a los enfermos.

– Perdonar las injurias.

– Consolar al triste.

– Sufrir con paciencia los defectos de los demás.

-Rogar a Dios por vivos y difuntos entre otros.

Nos ayudaría mucho meditar sobre la fe y la humildad de María, por supuesto evitar caer en el consumismo y contemplar y orar frente al pesebre de Belén, hacer una limpieza interior del alma acudiendo al sacramento de la penitencia y rezar en familia la corona de Adviento.

JPM

Sebastián Yatra trae a SD este 10 de diciembre su tour “Dharma”

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El artista colombiano Sebastián Yatra presentará este sábado 10 de diciembre en el Pabellón de Voleibol Santo Domingo su nuevo espectáculo en el marco de su actual tour “Dharma”, el cual se desprende de su disco homónimo, informó este jueves su productora musical.

El intérprete de “Pareja del año” dijo sentirse muy emocionado de presentarse de esta forma en la República Dominicana y se mostró agradecido por el apoyo que ha recibido en su carrera, señala un comunicado de prensa.

“Estamos muy contentos de poder llevar todo nuestro repertorio a su bello país que, aunque hemos estado en otras veces, ninguna ha sido, ni será, como esta. Nos entusiasma hacer este show y poderles agradecer todo lo que nos han apoyado, han sido una parte importante en el crecimiento de mi carrera y en el éxito de cada canción”, manifestó el cantante.

El repertorio de Sebastián Yatra incluye éxitos como “Robarte un beso”, “Traicionera”, “Chica ideal”, “TBT”, “Runaway”, “Ya no tiene novio”, “Tacones rojos” y “Cómo mirarte”, entre muchas otros que los asistentes podrán disfrutar durante el concierto.EFE

Salud llama a intensificar cuidados preventivos para evitar cólera

SANTO DOMINGO, República Dominicana. – Para evitar la propagación de enfermedades como el cólera, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS) llamó a la población a intensificar cuidados preventivos.

Estos incluyen lavado de manos frecuente, manejo adecuado de heces y otros desechos, manipulación correcta de alimentos, cloración correcta del agua y consumir agua segura.

Así lo expuso el viceministro de Salud Colectiva, doctor Eladio Pérez, aunque aseguró que esa enfermedad está bajo control en el país.

´´La situación está bajo control, tanto en el lugar donde se registraron estos últimos casos, como en la frontera. No obstante, el Ministerio de Salud pide a la población estar alerta para cuidar su salud, por tanto, hace un llamado a la prevención porque esta enfermedad solo se controla y se previene manteniendo la higiene´´, destacó el funcionario.

INCREMENTAN CASOS DE COVID

Confirmó que en el país se continúa registrando un aumento en la positividad para la COVID-19, donde la variante Ómicron es la predominante, siendo la subvariante XBB.1 y BA.2 las que más se destacan.

Destacó la importancia de continuar con la vacunación, seguir aplicando los inmunológicos en la dosis que corresponde y quienes tienen más de seis meses de haberse colocado la cuarta dosis, ya pueden optar por una quinta a fin de aumentar la inmunización a la enfermedad, así como el uso de mascarilla en espacios cerrados, evitar aglomeraciones.

 Vacuna fiebre amarilla

En los próximos días, se espera la adquisición de 10 mil dosis de la vacuna de Fiebre Amarilla y de otra cantidad importante donadas por Panamá y Brasil.

INFLUENZA

El MISPAS dijo que unas 225,216 personas se han vacunado contra la influenza estacional. “Hago un llamado a los grupos vulnerables que deben vacunarse para evitar complicaciones, pueden acudir a los diversos centros donde se le aplica el biológico de forma gratuita.

Sobre la vacuna de la COVID-19, señaló que hasta el momento en la población se han aplicado un total de 16,144,419 dosis de vacunas para COVID-19, con la primera dosis, 7,297,614, con la segunda 6,075,324, con la tercera, 2, 504,678 y con la cuarta dosis 274,803 dosis

cfl-am