SANTO DOMINGO.- La organización internacional World Vision República Dominicana junto a la primera dama y presidenta del Gabinete de la Niñez y la Adolescencia, Raquel Arbaje, entregó el 4to Premio World Vision: Periodismo por los Niños.
El galardón reconoce la labor de los que promueven el periodismo de soluciones para educar y sensibilizar a la población en temas fundamentales que contribuyan a la denuncia de situaciones que afectan a la niñez y la adolescencia.
Esta premiación estuvo encabezada por la Representante de País, Elicaury Bautista Bidó y por la directora regional de external engagement, comunicaciones y advocacy de World Vision, Mischelle Mitchell,
En el premio se distinguen tres categorías con los mejores reportajes en: Medios impresos, Televisivos y Digitales, donde participaron todos los trabajos publicados desde el 28 de febrero de 2022 al 10 de febrero de 2023.
El premio contó un comité evaluador integrado por Nelson Rodríguez, director de periódico El Caribe; Luisa Ysabel Ovando, presidenta del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI); Aurelio Henríquez, presidente del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP); Divina García Vásquez, encargada de la Unidad de Orientación y Apoyo a la Familia de la Dirección de Participación Comunitaria del Ministerio de Educación, y Edith Febles, directora del programa de televisión El Día y La Cosa como es.
Galardonadas
Las ganadoras del 4to Premio de Periodismo fueron: 1) Medios Impresos: Karla Alcantara, de periódico El Dinero con el reportaje ´´Embarazo en adolescentes, más allá de las razones económicas´´;2) Medios Televisivos: Nairobi Viloria, de Noticias SIN, con el reportaje ´´ Ingesta accidental de productos cáusticos en niños de República Dominicana´´y 3) Medios Digitales: Luisanna Carrasco, con el reportaje, ´´Del sexting a la pornografía infantil´´.
PUNTA CANA, provincia La Altagracia.– FundaciónGrupo Puntacana y el Laboratorio de Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID- Lab) realizaron su primer simposio denominado “El Futuro de la Basura 2023: Residuos Orgánicos”, en el cual se presentaron las lecciones aprendidas y buenas prácticas del Grupo Puntacana sobre la búsqueda de un modelo integral de gestión de residuos sólidos.
El simposio tuvo el propósito de presentar estrategias para la gestión provechosa de residuos orgánicos en zonas turísticas, reduciendo costos y minimizando el impacto medioambiental en la República Dominicana.
Busca presentar ejemplos concretos y replicables para integrarlo al diálogo nacional sobre el manejo de los residuos, promoviendo de esa manera la valorización y aprovechamiento de residuos, con la proyección de transformar eventualmente la basura en productos y servicios.
El encuentro fue realizado en el Salón Cocoloba de La Cana Golf & Beach Club, en Puntacana Resort & Club; y contó con las palabras de apertura a cargo de Frank Elías Rainieri, presidente y CEO del Grupo Puntacana; Katharina Falkner Olmeda, representante del BID -Lab en República Dominicana; y Jake Kheel, vicepresidente de la Fundación Grupo Puntacana.
“El manejo correcto de los Residuos Sólidos siempre ha sido un tema de interés y preocupación para el Grupo Puntacana. La sostenibilidad y el desarrollo social son el ADN de nuestra empresa. Por lo que con mucho orgullo hemos hecho una inversión para transformar nuestro Centro de Reciclaje e Incineración en un Centro de Valorización, con el objetivo de minimizar la cantidad de residuos que disponemos en el registro sanitario regional”, expresó Rainieri.
Conferencistas
La conferencia magistral “Perspectivas y Experiencia de Éxito en países de Latinoamérica en el manejo de residuos”, estuvo a cargo de Luis Felipe Dornfeld Braga Culturato, especialista en Biogás y Residuos de la ONU para el Desarrollo Industrial. Mientras que Jake Kheel, vicepresidente de la Fundación Grupo Puntacana, abordó el tema “Lecciones Aprendidas del Proyecto Modelo de Economía Circular para Residuos Sólidos en Zonas Turísticas”.
La estrategia del sector público para lograr un manejo adecuado de los residuos estuvo a cargo de Armando Paíno Henríquez, director ejecutivo del Fideicomiso Público-Privado para Gestión Integral de Residuos Sólidos e Indhira de Jesús, viceministra de Gestión Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con la moderación de Smeldy Ramirez Ruffino de BID-Lab.
Otros temas, como “Biogás: Recetas de residuos orgánicos y sargazos-resultados y próximos planes”, fue abordado por Alvin Rodríguez, de la Universidad APEC; y el especialista Carlos Noel de la empresa Winnow, con el tema uso de tecnología de monitoreo en reducción de gastos e impacto ambiental.
Mientras que, Susanne Leib, gerente ambiental de la Fundación Grupo Puntacana, expuso los tópicos sobre el tema “Compostaje con aeración forzada: Experimentos de residuos orgánicos y sargazos”.
SANTO DOMINGO.- El presidente de Techo en la República Dominicana, Miguel Cunillera, destacó que esa organización ha construido 1,143 viviendas de emergencia a través de 10 proyectos de infraestructura comunitaria, movilizando a más de 40 mil voluntarios y beneficiando a más del 70 mil personas en 93 localidades rurales.
Estas acciones, que buscan disminuir el déficit de 1.5 millones de viviendas en el país, fueron informadas durante un encuentro en la oficina principal del Banco Caribe, encabezada por el presidente ejecutivo de la entidad financiera, Dennis Simó Álvarez, donde fue anunciada la Gran Colecta Nacional del 19 al 21 de mayo próximo en centros comerciales y vías de las principales ciudades del país.
Precisó que la campaña del 2022 recaudó fondos que permitieron construir proyectos de viviendas, entregar filtros de agua, levantar información y señalizar las calles en comunidades como La Piña, en Santo Domingo Este, El Progreso IIB y La Paz, en Los Alcarrizos, y edificar viviendas de emergencia a favor de familias damnificadas por el huracán Fiona en Hato Mayor del Rey, entre otras iniciativas y programas sociales.
Para la Colecta del 2023, denominada “Construye un Techo, transforma un país”, Cunillera anunció que 1,500 voluntarios con alcancías estarán recibiendo donativos del público, los días 19, 20 y 21 de mayo en grandes centros comerciales y las principales calles del Distrito Nacional, Santo Domingo Este, Santiago, Salcedo, Bonao, San Francisco de Macorís, La Vega, Baní, La Romana y San Cristóbal.
Si los funcionarios hicieran conciencia de que el poder es una sombra que pasa, a veces sin que la observemos, el ejercicio de la función pública sería lo más próximo a la excelencia, si eso fuese posible en las acciones humanas.
Estamos claros en que esa premisa no cuenta cuando somos investidos con la autoridad que confiere una designación ministerial o en cualquier eslabón de la cadena de mando gubernamental.
No habría otra manera de entender el desvío conductual en el que incurren muchos servidores públicos de categoría, razón por la cual en su momento se llenan los tribunales de procesos penales, siempre que desde arriba haya la voluntad para enderezar los entuertos.
Creo que pocos funcionarios de las administraciones del Partido de la Liberación Dominicana fueron conscientes de ese carácter fugaz del ejercicio público; de ese anochecer en un cargo de elevada estirpe y amanecer convertido en un don nadie.
El prolongado ejercicio público distanció a muchos de la incontrovertible realidad de que todo reino es de este mundo.
Pero como ningún consejo es útil cuando no se ha solicitado, llegó el 16 de agosto de 2020 y un decreto les hizo despertar a la nueva realidad.
Y así llegó el 17; y llegaron los indetenibles días. Si bien esa nueva realidad los enviaba de regreso a «su realidad», repitieron lo habitual durante 20 años—20 años, señores, no son un juego—y aquellos días vistieron sus mejores galas para un viaje a ninguna parte.
Todo había cambiado. Ya nada era igual, pues se había cumplido lo inexorable de la temporalidad del poder.
Entonces, es preciso resaltar que ese carácter de pasajero de viaje corto que es el ejercicio del poder, no tiene un sello particular, sino que se aplica a todos los que ejercen—y ejercerán en el futuro—funciones de gobierno.
No le veo ningún sentido asumir una función pública, llegar con 10 amigos, y, en lugar de salir con 20, apenas quedan cinco, porque el funcionario distante perdió la mitad en el camino.
¿Para qué sirve eso, en verdad? Para muy poco en términos de la satisfacción que se deriva de “hacer el bien si mirar a quién”.
Regularmente este tipo de prédicas acaban por ser sermones en el desierto, si nos atenemos a las referencias de siempre en nuestro país.
Sin embargo, no siempre resulta ocioso que de vez en cuando se realice este ejercicio fútil de aconsejar sin permiso.
Porque siempre resulta más agradable visitar a un amigo en la dependencia estatal que dirige, aunque no le reciba, y no en ninguna prisión. Aunque ya se sabe que nadie aprende en cabeza ajena.
Sin descender al examen de la delicada cuestión histórica de sí esta jurisdicción es o no una moderna salida de las ruinas de la civilización o no, una creación moderna salida de las ruinas de la civilización romana, no se puede negar remontarse a la gran Carta inglesa y fundaban en el principio allí consignado, que ningún hombre libre pueda ser preso o condenado por juicio de sus iguales.
El estudio del Ministerio público es entre nosotros uno de los puntos más controversiales. Esta institución ha sido objeto, ora de inmensa fugitiva, ora de indomable amor.
Enemigos fierísimos le han inferido los mayores ultrajes, dice un ilustre magistrado. Como la cuestión social tiene su socialismo, comunismo e internacionalismos, la responsabilidad humana su determinismo, fatalismo y naturalismo; el Estado su liberalismo y ultramontanismo; el Ministerio público tiene su lirismo, colectivismo y radicalismo.
Algún civilista no apreciable, en el que la melancolía y la hipocondría despertaron la manía persecutoria, como diría Krafft Ebing; algún mal escribiente, como diría Carbuccia, desconociendo la explicación histórica, racional y sociológica de esta institución, pide absolución en materia penal.
“Aspiración absurda y nihilista Ilusión soberbia”,” diremos con Herbert Spencer, producto de la necesidad de hacer algo, que hace cometer tanta tontería a los hombres y a las naciones. La abolición del Ministerio público en los juicios penales la ciencia, por la moderna sociología y por la legislación comparada.
El modo de desenvolver la cuestión de los furiosos abolicionistas, muestra que son impulsados por la pasión, por la ira, por el rencor, por el odio. “Queriendo tales reformadores destruirnos, es una lástima, dice La Francesca, pierdan la cabeza por sustituirlo y no sepan decir como iguales a los locos, tienen fuerza para destruir y son impotentes para edificar.”.
Algunos que apelaremos líricos, como Pianciani y Bertolucci, para hacer libre e independiente la acción de la justicia de la perniciosa inspección del Ministerio público, desearían confiando al Prefecto, órgano verdadero del Poder ejecutivo en las provincias: apenados de ver la acción gubernativa dividida, embarazada e impotente para el bien.
No faltaría otra cosa: los prefectos y los delegados de la seguridad pública y sus dependientes tener intervención en los juicios y en la magistratura, como en los dichosos tiempos de los antiguos gobiernos. Extraña teoría, hija de cerebros enfermos. El principio de la división de los poderes, fruto de los tiempos nuevos, fue destruido.
Nuestro derecho público interno buscado. El proyecto de Pianciani nos haría volver a la época en la que los legados o delegados pontificios dominaban. Teoría extraña y liberticida, exclamaba Tartufari. La humanidad camina hacia adelante y no hacia atrás. Los radicales son más lógicos.
Prescindiendo del proceso histórico de la humanidad; no cuidándose del desenvolvimiento histórico, nacional y social de la institución; olvidando que hoy todas las naciones acogen amablemente al Ministerio público, fingiendo ignorar su evolución científica y haber sido defendida por la mayor parte de los publicistas.
Cómo basada en la naturaleza del Estado, negando el principio de que cuando una institución con lo que dice las costumbres y no es espontánea expresión de la vida, por artificio o violencia que se emplee, no prospera ni madura, blasfemando de la justicia, como los anarquistas con asiento París, que en sus orgías gritaban, embriagados: “abajo toda forma de gobierno!
Y furiosos cantaban himnos a la delincuencia, quieren la desaparición de la majestuosa figura del Ministerio público, fuerza pura y exenta de toda pasión, llena de alta moralidad, de continuo atenta de toda pasión, llene de alta moralidad, con vida y animosa vigilancia, a la tutela de las leyes y común libertad.
Respetada por el tiempo y las revoluciones, que causaron la ruina de tantas leyes y de tantos órdenes, no la conmovieron, y en el gran movimiento de libertad que hoy fatiga los pueblos se mantuvo la derecha y firme.
Al decir que los abolicionistas se encuentran bajo la presión de una moral embriaguez, ¿no es figura serena inteligencia tantos errores históricos, filosóficos y sociales? ¿Cómo se puede legitimar pasar tan de ligero sobre todos los recuerdos históricos, sobre todos los principios de razón social, de política y social evolución? No es lirismo el nuestro, es positivismo.
Si nos fuera lícito presentar brevemente la historia del Ministerio público, demostraremos que en todo Estado civil, con un nombre o con otro, con funciones públicas o como simple particular, ha habido siempre en los juicios quien promoviera la acción de la justicia.
No tendríamos el hombre, pero era la cosa, que los vocablos no cambian. Es una verdad que la historia del derecho y la ciencia de la legislación comparada prueban. En la evolución histórica del derecho, en el lento y fatal camino de la humanidad, como dice el ilustre Carrara, aparece siempre la austera figura del intrépido y egregio representante de la ley.
«…Hubo un miembro de la delegación dominicana, el poeta Tomás Hernández Franco, que se mezcló imprudentemente entre los revoltosos y estuvo a punto de perder la vida, arrastrado por la marea de esos tumultos callejeros…».(Joaquín Balaguer)
El día 9 de abril de 1948, mientras se celebraba en Bogotá, Colombia, la Novena Conferencia Internacional Americana, muere, asesinado en plena vía pública de la capital colombiana, el fogoso y carismático líder liberal Jorge Eliécer Gaitán (1903 – 1948), originando tan repudiado crimen la revuelta cívico – popular que la historia iberoamericana registra con el nombre de El Bogotazo.
El asesinato del popularísimo líder, considerado por el doctor Joaquín Balaguer (1906-2002) como “el mayor conductor de masas que he conocido”, provocó violentos disturbios y un incontrolable motín popular en todo el territorio colombiano; pero especialmente en la capital, que costó numerosas víctimas y depredaciones.
En torno al histórico acontecimiento, Balaguer, quien junto al poeta, narrador y periodista tamborileño Tomás Hernández Franco (29 de abril de 1906 – 1 de septiembre de 1952), participaba en la precitada Conferencia como delegado, en representación de la República Dominicana, en su libro autobiográfico Memorias de un cortesano de la Era de Trujillo, apunta lo siguiente :
« Cuando una hora después descendimos hacia la Plaza Santander, caminando hacia el antiguo Hotel Granada, ya desaparecido, advertimos que las calles empezaban a ser invadidas por multitudes vociferantes que se hacían rápidamente dueñas de la ciudad. Bogotá fue prácticamente saqueada. El palacio de San Carlos, asiento del Ministro de Relaciones Exteriores, había sido convertido en un montón de ruinas. El Palacio del Arzobispado, así como numerosos conventos fueron pastos de las llamas. Hubo un miembro de la delegación dominicana, el poeta Tomás Hernández Franco, que se mezcló imprudentemente entre los revoltosos y estuvo a punto de perder la vida, arrastrado por la marea de esos tumultos callejeros…» (1998-313)
Mezclarse con la masa enardecida que, con armas en manos, se lanzó a las calles a protestar por el asesinato de su líder Eliécer Gaitán, a juicio de Joaquín Balaguer constituyó un acto de imprudencia que pudo haberle costado la vida al autor de Yelidá; pero lo cierto es que Hernández Franco, además de testigo y relator, fue también actor en los hechos que conformaron el famoso Bogotazo. Sus impresiones acerca de este histórico acontecimiento están contenidas en un interesantísimo texto – reportaje muy poco o nada conocido en el mundo literario dominicano, cuyo contenido se trascribe a continuación, consciente de su inmenso valor histórico, periodístico y literario. En otras palabras, se trata de un impresionante texto donde el cronista rivaliza con el artista, y el poeta lucha por no cederle el puesto al periodista:
Tomás Hernández Franco
BOGOTÁ (*)
“Ser colombiano es ser digno del cumplimiento de la más alta función humana”
(Luis de Mesa Neira)
«Eran las 8 de la mañana cuando terminaba de leer un comentario sustantivo del doctor Luis López Mesa, dirigiéndome al Hotel Granada para desayunarme. Bogotá no había querido compartir la aurora y permanecía escondida en el casquete inmenso de la lluvia.
La ciudad vivía sin inmutarse en lo más mínimo bajo el azote de la lluvia pertinaz. ¿Qué más daba un aguacero prolongado, si el agua benéfica hermoseaba la ornamentación caprichosa de sus grandes monumentos, la belleza sugerente de sus carreras y de sus paseos, y ponía en movimiento a millares de autos, tranvías y autobuses que le daban a la metrópolis arrestos de ciudad gigante?
El Hotel Granada era un colmenar. Entraban y salían los forasteros. Eran rostros de hombres que confluían de toda América, y las terrazas y los pasillos y los mil compartimientos constituían sitios propicios a los más diversos cambios de impresiones. Yo abandoné el hotel, y fui de compras por tiendas y por bazares, dejando apartados muchísimos objetos que luego se me enviarían al “Granada”.
Entretanto, el tiempo se iba engullendo las horas. Era ya el mediodía. Seguían moviéndose por la Carretera Sétima, y en la fauces lejanas de la avenida iban perdiéndose el sin fin de transeúntes y carromotores. Yo, regresado a mi hospedaje, había hecho de mi ventana, balcón que no dejaba. Desde allí observé, cómo acercándose ya la una, salían de oficinas y de comercios, de fábricas y de bufetes, las lindas bogotanas y los graves caballeros que arrebataban a los golfos “El Espectador”, “El Siglo”, o “El Tiempo”, en tanto que la vocinglería de los radios, bocinas y sirenas multiplicaban la manifestación potente de vida que daba la ciudad bajo la lluvia.
Miré el reloj. Faltaban diez minutos para la una de la tarde, cuando de pronto unas detonaciones de revólver y un caramillo que se hacía casi a mis pies, hacíame volverme rápido hacia poniente: a menos de veinte codos yacía el Dr. Jorge Eliécer Gaitán, a quien había visto dejar su bufete en asocio de Plinio Mendoza Neira y de otras relevantes figuras del liberalismo colombiano, para dirigirse a un restaurant a hacer del buen yantar un motivo para continuar la ininterrumpida charla política.
Disparar sobre Gaitán y manifestarse a plenitud el corazón de la ciudad hecho ansiedad y confusión demoledora, fue uno. No pude distinguir más que el peso avasallador de la multitud enardecida: eran mujeres y eran hombres; eran chicos y eran viejos, todos con los rostros crispados, los brazos en altos, los puños amenazantes, convergiendo hacia el sitio de la tragedia, volcando autos y derribando tranvías, destruyendo ventanas e incendiando edificios. Era un ciclón colosal, sin nombre, inenarrable, del que no destacó más que, en un instante dado, segundos después de los disparos hechos al ídolo del liberalismo colombiano, que un muchacho alto, rubio, vigoroso que gritaba a voz en cuello : ¡Viva la revolución! ¡Abajo la Panamericana!, y tras él seguía la multitud enfebrecida, delirante, desenfrenada, destruyendo, destruyendo y destruyendo con fervor implacable y salvaje.
La tromba humana seguía atropellando. Por todas partes oíanse, disparos, descargas de metralla, llamas, caras siniestras, ruidos disímiles e ininterrumpidos y lluvia. La lluvia continuaba más fuerte, más inclemente que nunca. Bogotá era un remolino de pasiones desbordadas. «Mataron a Gaitán!, se oía decir a veces, y hombres y mujeres inundados en llanto y en cólera continuaban su marcha sin reposo y su acción destructora. Yo fui absorbido por aquella tromba humana y salvaje. Me olvidé de mi condición de diplomático. ¿Quién iba a saberlo? Yo tampoco lo sabía. Lo había olvidado. Yo no era yo. Era un ion perdido entre aquel maremágnum incontrolable.
Había dejado mi hotel y quise avanzar sin saber a dónde, ni por qué. Me empujaba una fuerza ciega, como ciega era aquella ola embravecida y apasionada que se olvidó de la lluvia, del trabajo, de la amistad y hasta de Dios. Caminé. Dí unos pasos. Retrocedí. Caí cien veces y otras tantas me levantó el grupo que pateaba y vociferaba, que disparaba tiros y blandía cuchillos y maderos, que lanzaba piedras y recibía ráfagas de metralla y lluvia de granadas y de gases lacrimógenos. En un momento dado, cuando había peleado yo con aquella masa anónima, arrebaté un rifle a un policía y avancé, disparando, haciendo fuego a diestro y siniestro, quebrando a culatazo a quien se me oponía. No sé cómo no me mataron. Yo continuaba ebrio de rabia y de locura, llegando a las cercanías de la antañona iglesia de San Fernando que ya no era más que un hacinamiento de ruinas humeantes.
El agua continuaba cayendo a cántaros. Serían ya las cinco de la tarde, y el combate continuaba. Estaba yo en las vecindades del Capitolio y a mis pies, casi, cayeron, barridos por el plomo vomitado por la riflería, quién sabe cuántos hombres. Paré un instante. Por un décimo de segundo me hice la pregunta de por qué estaba allí, en medio del peligro, cuando un machetazo despegaba la cabeza a un muchacho que gritaba casi a mi diestra. Entonces me acerqué a un muro, casi en el momento en que un poste ornamental caía arrancado de cuajo por un grupo rabioso que inundaba la plaza.
Alguien me habló. No sé qué me dijo. No pude avanzar más. No supe qué fue de mí. Había perdido el conocimiento. Se había hecho la sombra en mi cerebro. Yo no era yo. ¿Era cierto cuanto estaba viendo? A las ocho de la noche, la batahola sin nombre entraba a su término. Amainaba un poco. No así los incendios que seguían consumiendo manzanas enteras. Treinta y cinco edificios inmensos estaban hechos pavesas y no sé cuántos centenares de pequeñas edificaciones, barriadas enteras habían corrido igual suerte. Bogotá estaba en escombros.
Ocho horas habían bastado para quebrar todo el encanto de aquella urbe magnífica y orgullosa que se había convertido en el asiento de todo un continente. Ocho horas de furia humana, llegada a los extremos más inexplicables, había sido suficientes para producir una catástrofe que no la habría hecho mayor un terremoto ni un ciclón. Ocho horas de fuego, de lanzamientos de gases y de combate cuerpo a cuerpo en mil sitios distintos al mismo tiempo, botaron a la Atenas de América con su tradición de civilización helena gaya maestría y su belleza y modernidad no igualada a mil leguas a la redonda. Bogotá era esa noche un hacinamiento humeante.
Y no había sido pesadilla todo aquello. Era la visión directa de aquella gran tragedia, cuando todo un pueblo se arrancó furioso a Dios y se convirtió en bestia incontrolada e indómita, dejando lejos, perdida como epitafio a lo que Bogotá y Colombia habían sido, la frase de López de Mesa:
“Ser colombiano es ser digno del cumplimiento de la más alta función humana”»
TOMÁS HERNÁNDEZ FRANCO
30 de abril de 1948
(*) – Este texto, escrito por Tomás H. Franco tres semanas después de ocurrido el hecho que se relata, permaneció inédito hasta 1990, año en que lo publiqué en el periódico La Información, de Santiago de los Caballeros. Tiempo después, 28/5/2003, se dio a conocer, por segunda vez, en la edición especial del suplemento literario “Biblioteca” (Listín Diario), dirigido por el escritor y exministro de Cultura, José Rafael Lantigua. A partir de esta fecha ha sido publicado en otros medios, entre estos, la revista literaria Mythos, Santiago, julio 2010.
Ayer 24 de abril, los dominicanos conmemoramos el 58 aniversario de la revolución del año 1965. También, celebramos el Día Nacional de los Ayuntamientos, en conmemoración del 529 aniversario de la fundación del primer ayuntamiento del nuevo mundo, constituido en la localidad de Villa Isabela, provincia Puerto Plata.
Es decir, las alcaldías del país, celebraron sus actos de rendición de cuentas: un mecanismo a través del cual, las autoridades y funcionarios municipales, ponen en conocimiento de la población, el cumplimiento de los mandatos otorgados, acerca del manejo de los recursos públicos asignados a los fines de consolidar la institucionalidad de la democracia local.
En ese contexto, luego de poner sus palabras en manos de Dios, el alcalde del municipio Santo Domingo Norte, licenciado Carlos Guzmán, emitió un informe de rendición de cuentas, correspondiente con su tercer año de gestión.
En su mensaje, cargado de emotividad, Carlos Guzmán, agradeció a todos aquellos que durante el pasado año 2022, contribuyeron en posibilitar con éxito, cuantiosos avances en materia de realizaciones, cuyos resultados fueron presentados uno por uno, en un amplio discurso, ante el consejo de regidores de la Sala Capitular del Ayuntamiento, donde además estuvieron como testigos, ciudadanos que viven en Santo Domingo Norte.
Así pues, Carlos Guzmán, quien es considerado como uno de los mejores alcalde del país, comenzó de inmediato dando cifras, sobre diversas ejecuciones presupuestarias en infraestructuras, como, por ejemplo, la construcción de 13,782 mts2 de aceras, y 23, 500 mts de contenes, «lo cual mejoró significativamente la calidad de vida de los habitantes que vive en esos lugares que fueron intervenidos por el ayuntamiento». Afirmó, con voz de satisfacción, Carlos Guzmán.
También, durante su narrativa discursiva, sobre las obras efectuadas durante el año 2022, y lo que va del 2023, el alcalde Carlos Guzmán, informó que su gestión, había reparado y construido unos 74 badenes, con recursos que fueron invertidos a través del Presupuesto Participativo Municipal: una herramienta donde las autoridades locales y la población organizada, acuerdan de modo conjunto, el destino final de la inversión que ejecuta el gobierno local.
En ese aspecto, afirmó haber invertido aproximadamente, RD$63 millones de pesos, en construcción de aceras, badenes y contenes; apegado siempre a la permanente supervisión del concejo de regidores; y, bajo el amparo de la Ley de Compras y Contrataciones Públicas del Estado.
Otro tema que arrancó muchos aplausos, fue el relativo a las labores de acondicionamiento de las calles del municipio, ya que es de gran importancia para la vida cotidiana de la gente. En ese aspecto, manifestó que durante el pasado año, el ayuntamiento acondicionó cientos de calles, en diferentes sectores, a fin de que, posteriormente, puedan ser asfaltadas y terminadas, por las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.
En consecuencia, las ejecutorias de la Alcaldía Santo Domingo Norte, llegaron hasta decenas de barrios que, según dijo, «llevaban décadas, exigiendo de las autoridades de turno, la reparación de las vías de acceso por donde transitan. Por tanto, utilizando recursos públicos, con ayuda de sectores privados, acondicionamos los tramos de carretera más transitados de cada localidad». Afirmó, Carlos Guzmán.
Otro de los momentos más emotivos durante la rendición de cuentas, ocurrió cuando, el alcalde Carlos Guzmán, dijo que, «a la fecha, había entregado 14 parques, totalmente remozados, iluminados y acondicionados, para el disfrute, la recreación y el sano esparcimiento de las familias que viven en Santo Domingo Norte».
Asimismo, manifestó que, «en el pasado, estos lugares servían como refugios para los delincuentes, la prostitución y la venta ilegal de sustancias prohibidas; por consiguiente, estaban totalmente abandonos, con un gran cúmulo de basura, en sus alrededores».
«Sin embargo, ahora, estos parques son utilizados con orgullo, por los munícipes de esos sectores, ya que le devolvimos la dignidad; la majestuosidad; y, el encanto arquitectónico de sus infraestructuras, para que nuevamente sean aprovechados como espacios públicos de sano esparcimiento y recreación familiar».
En otro orden, durante su alocución también se refirió a otras obras de gran impacto social, entregadas durante el pasado año 2022, como fueron: 4 centros comunales, completamente nuevos, los cuales están siendo utilizados actualmente, por residentes, comunitarios y juntas de vecinos, para diversas actividades.
De igual forma, conforme avanzaba su discurso, Carlos Guzmán, continuaba enumerando obras, como, por ejemplo, la construcción de 39 filtrantes, registros y colectores de aguas residuales, por un valor de RD$4.8 millones de pesos, en procura de mantener bajo control, y libre de inundaciones, en tiempos de lluvias, las calles y principales avenidas del municipio.
Más adelante, destacó que para evitar la propagación de enfermedades, producidas por los mosquitos y la contaminación, su gestión mantuvo un proceso permanente de saneamiento, en las 56 cañadas que existen en el municipio, ya que, su misión como alcalde, también era salvaguardar la salud de las personas que viven en ese territorio.
Además, dijo que conjuntamente con ese proceso, cada fin de semana, el ayuntamiento de Santo Domingo Norte, se trasladó a un sector de la localidad, para realizar un novedoso programa, denominado: «Mí Barrio Limpio y Saludable», el cual, junto con la limpieza y la recogida de los desechos sólidos, también consiste en efectuar labores de fumigación y consultas médicas, a personas de escasos recursos económicos.
El tema de la delincuencia que azota el país, no se podía quedar fuera del discurso pronunciado por el alcalde Carlos Guzmán, quien manifestó que durante el presente año 2023, en Santo Domingo Norte, se declaró: «El año de la Iluminación», cuyo propósito consiste en iluminar todas las comunidades, sectores y avenidas del municipio.
En este punto, el alcalde (nativo de Los Guaricanos), expresó que, actualmente, habían instalado 1,630 nuevas y modernas lámparas, en los diferentes sectores de la ciudad. También, habían reparado y dado mantenimiento a 446 lámparas, ya instaladas, «cuyo significado tiene un valor invaluable, para el proceso de seguridad de la integridad física y emocional de las personas que se desplazan durante la noche». ¡Ya que una ciudad iluminada, es una sociedad protegida!
Más adelante, Carlos Guzmán, destacó que tras su llegada a la Alcaldía, en abril del año 2020, el municipio Santo Domingo Norte, sólo contaba con 4 semáforos, los cuales no eran suficientes para agilizar el tránsito vehicular de la ciudad. Por consiguiente, en alianza estratégica con el Instituto Nacional de Tránsito Terrestre (INTRANT) y varios empresarios de la localidad, se procedió de inmediato a instalar 7 semáforos, nuevos y modernos.
En ese aspecto, afirmó que su compromiso como gerente municipal, no solo estaba enfocado en mantener la ciudad limpia e iluminada, sino que, además, consistía en garantizar la movilidad del tránsito vehicular, para que los ciudadanos, puedan llegar a su destino, rápido y sin mayores contratiempos.
Carlos Guzmán
Otro asunto importante a resaltar de la rendición de cuentas, es que durante el pasado año, el deporte y la sana recreación de niños, jóvenes y adultos, jugó un papel estelar dentro de las ejecutorias realizadas desde la Alcaldía de Santo Domingo Norte.
Es decir, según lo expuesto por Carlos Guzmán, durante el pasado año 2022, se remozó varios complejos deportivos, como fueron: El play Jacagua; el play Los Caribes; el Club de Boxeo, en el sector Lotes y Servicios; y, el Club Enriquillo, en Sabana Perdida, lo cual permitió un renacer de las actividades que alejan a las personas de los vicios.
«Ahora, me permito hablar sobre otra de las cosas que hemos hecho y que, particularmente, está dentro de las que más me llenan de satisfacción». Exclamó Carlos Guzmán, en frente de los regidores e invitados especiales que estaban presentes en el acto de rendición de cuentas.
A seguidas, con una sonrisa de júbilo, exclamó nuevamente: ¡Hablaré de los murales culturales de Santo Domingo Norte!
«En la actualidad, en el municipio de Santo Domingo Norte, hemos instaurado 33 murales culturales. Y, otros están en proceso de pintura. Cada uno con un valor simbólico; con un mensaje y una historia que contar».
«En Los Guaricanos; en Villa Mella; en Sabana Perdida; en la avenida Jacobo Majluta, y la avenida Ecológica. Así como en las zonas rurales del municipio, hemos pintado coloridos murales, incentivando la creatividad, al tiempo que hemos recuperado muchos espacios públicos donde antes existían vertederos improvisados».
«Esto así, porque estamos convencidos de que, a través del arte y la cultura, plasmada en estos murales, estamos transmitiendo alegría, en donde antes había arrabalización, y donde nadie quería transitar». Concluyó diciendo, en su cita, Carlos Guzmán.
Al término de su mensaje, el alcalde Carlos Guzmán, hizo un reconocimiento público, a los trabajadores de la institución, tras afirmar que «en cuanto a embellecimiento de los espacios públicos, hemos avanzado bastante. Esto así, porque diariamente, brigadas de gente humilde, barren, pintan y acondicionan, las diferentes calles, avenidas e infraestructuras de la ciudad, para preservar la belleza y el verdor de nuestro municipio».
«A ellos, a cada colaborador de la gestión que encabezamos, le debemos nuestro éxito; por consiguiente, aprovecho para darle las gracias, porque como siempre hemos dicho: ¡La ciudad es de todos, y entre todos debemos cuidar de ella!».
Uno de los logros más significativos de la Fundación de Servicio, Promoción y Defensa de los Dominicanos en el Exterior (Funsede) fue compartir con la alcaldía del Distrito Nacional la histórica inauguración del parque “Dominicanos en el Exterior” en reconocimiento a la gran comunidad quisqueyana en el extranjero.
El parque “Dominicanos en el Exterior” que honra a los hijos de Quisqueya que residen fuera, quedó abierto formalmente el miércoles 19 de abril 2023 durante un concurrido acto encabezado por la alcaldesa Carolina Mejía y el periodista Pablo Rodríguez, presidente de Funsede.
La alcaldesa Mejía, cerró la ceremonia protocolar con el simbólico corte de la cinta junto a Pablo Rodríguez, quien estuvo al frente de la comitiva de Funsede integrada además por Helen Rojas Arvelo, Rafael Baldayac, Magua Moquete Paredes y Johan Cruz.
Se encontraban presentes, entre las personalidades, el expresidente de la Republica Hipólito Mejía y el viceministro, director del Instituto Dominicano en el Exterior (Index) Carlos De la Mota.
Además Rosanna Grullón, gerente general de Texaco; Adriano Brunetti, de Domicem; Antonio Vidal, líder comunitario; Ricardo Ayanes, secretario del cabildo y Juan Rafael Naranjo, ingeniero contratista, participaron en la ceremonia inaugural.
Tanto la calle como el parque ubicado en este sector capitalino fueron aprobados por el Consejo Municipal en la ordenanza 7-2017 gracias las motivaciones de los regidores Ramón-Monine-Hernández y Manuel Núñez.
La obra destinada el recreo público rinde homenaje a Juan Rodríguez, primer migrante dominicano que llegó a Estados Unidos en 1613 y pionero de origen hispano en arribar a New Ámsterdam, mejor conocida desde 1664 como la ciudad New York.
Este legendario ciudadano dominicano fue honrado por la alcaldía de Nueva York en el 2012 por el entonces alcalde Michael Bloomberg, designando una vía con su nombre en la gran urbe.
El tramo que lleva por nombre de Juan Rodríguez corre desde la calle 159 hasta la 218 de la Broadway Street del Alto Manhattan, asiento junto al condado del Bronx de la laboriosa comunidad dominicana neoyorquina.
Las primeras calles que por iniciativa de Funsede fueron designadas con el nombre de “Dominicanos en el Exterior” fueron Moca, Santiago de los Caballeros, Villa Vásquez, Montecristi y Distrito Nacional, además de este hermoso parque.
Funsede, organización sin fines de lucro, con sede en Santiago de los Caballeros, desarrolla una serie de programas, proyectos y acciones para brindar servicio, promoción y defensa de la diáspora con más de tres millones de quisqueyanos repartidos en el mundo.
La agenda de Funsede incluye una premiación para destacar las proezas en diferentes áreas de todo aquel de origen dominicano y generar espacio para preservar sus historias mediante el Museo Dominicano en el Exterior.
Además, promueve el Concurso Fotográfico “Narrando el Camino” para plasmar sus experiencias migratorias. Con las mejores fotos se hará una exposición y se editará un libro.
En defensa de los criollos organizó varias versiones del Foro Constitucional, para reclamar leyes que favorezcan a los dominicanos que residen fuera y que están en pleno derecho de elegir y ser elegidos, incluso a la presidencia de la Republica.
Todos ellos con sangre dominicana han sido discriminados legal y constitucionalmente, razón por lo que Funsede demanda la modificación del controversial articulo 20 de la Constitución de la Republica Dominicana.
Santo Domingo, 26 abr (EFE).- La Junta Central Electoral (JCE) dio a conocer este miércoles el borrador de resolución que establece la distribución de la proporción de género por demarcación en las candidaturas plurinominales para diputados, concejales y vocales de cara al proceso electoral de 2024.
El Pleno del organismo notificó sobre dicho borrador a las organizaciones políticas, para que hagan sus respectivas observaciones ante la secretaría general, según un comunicado colgado en su página web.
El órgano electoral otorgó a los partidos, movimientos y agrupaciones políticas, un plazo hasta las cuatro de la tarde del jueves 4 de mayo venidero, con el propósito de que en este tiempo puedan depositar por escrito sus impresiones, sugerencias, opinión u observación sobre el indicado borrador.
En cuanto a la distribución de la proporción de género, dicho borrador contempla que las organizaciones políticas respetarán los porcentajes correspondientes a la proporción de género en todas las listas de candidaturas plurinominales.
Esto se refiere a contemplar la presentación de 40 % mínimo y 60 % máximo de candidaturas de hombres y mujeres en los cargos de diputaciones, regidurías, suplencias de regidurías y vocalías, por cada demarcación electoral plurinominal.EFE
SANTO DOMINGO.- La primera edición de Dominicana Music Week ha reunido a actores de la industria quienes, a través de exposiciones, han puesto de manifiesto sus puntos de vistas sobre temas como la composición, comercialización y elección o no de distribuidoras, a nivel local e internacional.
«Cuando se crea una canción, automáticamente nace el derecho, no cuando la registras. Basta con la primera publicación, donde se demuestra, en el tiempo, que fuiste el primero en publicar y darle acceso a terceros de esa publicación», resaltó el abogado Francis Caamaño, en una nota de los organizadores.
Explicó Caamaño que el registro es sugerido, pero no obligatorio.
«Lo que puedas demostrar para probar la titularidad de la obra, normalmente es exigido para ciertos tipos de trámites pero no es lo que da el derecho. Aunque sí hay un proceso de documentación, el derecho de autor es territorial y puede ser diferente según el territorio», agregó el letrado.
Caamaño recomendó acudir a la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) y al Library of Congress de Estados Unidos «y registre también allá».
De su lado, Greg Viñas de Symphonic Distribution y Laura Tesoriero, de The Orchard, destacaron que las distribuidoras son un aliado y que hoy en día «vemos artistas más organizados y que hay data, métricas y otras mediciones para evaluar», especialmente, lo que muchos artistas hacen solos o como independientes.
«Hay muchos desafíos en la parte monetaria, así como en la sobre saturación de contenido; el mayor reto es lograr que pongan atención a todo y darles visibilidad», sostuvo Tesoriero, de acuerdo a la información.
Pablo Belacazar de One RPM, invitó a que no trabajen para ‘playlists’.
«Este es el momento de la República Dominicana, no solo por el dembow, aunque ese es el ritmo que va a sostener los sonidos urbanos», acotó.
Mientras, Yvonne Drazan, de PeerMusic, dijo que actualmente muy pocos compositores componen una canción totalmente y compartió pautas para que estos aprendan sobre la importancia de los contratos y de cómo pueden obtener beneficios por su trabajo.
A las exposiciones se sumaron Kevin ‘Pillz’ Montaño de Latin Mix, al igual que los productores y directores de videos Marlon Peña y Jessie Terrero, quienes hablaron sobre sus experiencias y aportes en el «triunfo» de grandes artistas, y resaltaron que el artista debe ser disciplinado, además de talentoso y carismático.
«Antes, el oyente no estaba listo para escuchar tantas canciones en un día, ahora la mayoría no está detrás de un artista, sino de canciones», afirmó el productor radial Mon Lluberes.
Dominicana Music Week se celebra en el monumento Fray Antón de Montesinos, en el malecón de Santo Domingo.