SANTO DOMINGO.- El aspirante a la candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Javier García, calificó de “extrema gravedad” las muertes de decenas de neonatos registradas entre julio y agosto en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, del Distrito Nacional.
García señaló que en el centro asistencial se ha reportado una alta presencia de patógenos, entre ellos pseudomonas, en distintas áreas, situación que, a su juicio, requiere una intervención urgente de las autoridades sanitarias.
Asimismo, demandó atención inmediata para el hospital regional Taiwán, en Azua, donde también se habrían detectado patógenos en áreas consideradas vitales.
DEMANDA INVESTIGACIÓN
El dirigente peledeísta sostuvo que las muertes pudieron evitarse y atribuyó la situación a un supuesto descuido de las autoridades del Ministerio de Salud Pública y del Servicio Nacional de Salud.
“Estamos ante un hecho de extrema gravedad, que no puede quedar impune. Hay que investigar la situación a profundidad y establecer las sanciones correspondientes a los responsables de ese descuido”, manifestó.
García reveló además que profesionales de la salud que laboran en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia le comunicaron que los fallecimientos de niños y niñas habrían continuado durante los últimos días.
AFECTA IMAGEN DEL PAÍS
El aspirante presidencial afirmó que situaciones de esta naturaleza afectan la imagen de República Dominicana ante la comunidad internacional y, además, evidencian una supuesta falta de sensibilidad por parte de las autoridades responsables del sistema sanitario.
Insistió en la necesidad de esclarecer las circunstancias en que ocurrieron los fallecimientos y adoptar medidas inmediatas para garantizar la seguridad de los pacientes y evitar que hechos similares vuelvan a producirse.
SANTO DOMINGO.- Las captaciones del sistema financiero dominicano aumentaron en RD$2.76 billones durante los últimos 11 años, al pasar de RD$1.15 billones en enero de 2015 a RD$3.91 billones en febrero de 2026, para un crecimiento de 240 %, informó la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA).
El análisis, elaborado con estadísticas de la Superintendencia de Bancos, destaca una expansión sostenida del ahorro y de la capacidad del sistema financiero para canalizar recursos hacia hogares, empresas y actividades productivas.
La banca múltiple mantuvo el liderazgo, con depósitos que crecieron de RD$638,383 millones a RD$2.5 billones, equivalente a un aumento de 292 %. Su participación pasó de 55.5 % a 63.5 %.
COOPERATIVAS OCUPAN SEGUNDO LUGAR
Las cooperativas ocupan el segundo lugar, con RD$606,448 millones (16 %), seguidas por las sociedades administradoras de fondos de inversión (SAFI), con RD$460,468 millones (11.77 %).
Estas últimas registraron un crecimiento superior al 8,000 %, al pasar de RD$5,569 millones en 2015.
Las asociaciones de ahorro y préstamo concentran RD$276,535 millones (7.17 %), mientras los bancos de ahorro y crédito representan RD$49,532 millones (1.32 %).
MAYOR PREFERENCIA POR DEPÓSITOS A PLAZO
El informe identifica también un cambio en las preferencias de los ahorrantes. En 2020, durante la pandemia, las captaciones crecieron 18.8 % interanual, impulsadas por las medidas de liquidez del Banco Central y una mayor acumulación de recursos por parte de los hogares.
A partir de 2023, el aumento de las tasas pasivas favoreció una migración hacia depósitos a plazo, cuya participación pasó de 37 % en 2022 a 48 % en 2025.
La ABA considera que esta tendencia refleja un mayor interés de los ahorrantes por instrumentos capaces de generar mayores rendimientos, sin perder las ventajas del sistema financiero formal.
Tener algo que decir es muy diferente a tener que decir algo. El ceremonial de una boda, por ejemplo, incluye la exhortación a quien tenga algo que decir que pueda objetar esa unión a que lo diga. En esa celebración, a nadie se le impone “tener que decir algo”. Las palabra son las mismas, pero el orden de colocación determina el sentido de la frase.
Los políticos que usan los medios de comunicación para hacer proselitismo quizá no guarden interés en apreciar – y menos en demostrar- la diferencia entre estas dos expresiones. Con frecuencia hablan porque tienen, como deber, que decir algo, dado que es una línea partidaria acordada en reuniones semanales. Hay que decir algo que desmejore el prestigio del Gobierno.
A propósito de la remoción del general Juan Manuel Méndez del COE (Centro de Operaciones de Emergencias) a INTRANT (Instituto de Tránsito y Transporte Terrestre), unos dirigentes de la oposición cumplieron aquello de “tener que decir algo”. No es que tuvieran algo que decir. Por expresar algo dijeron que el nombramiento de Méndez es irregular. Es la muestra del decir algo por decir algo.
El Reglamento número 177-18 orgánico del INTRANT, señala las atribuciones del director ejecutivo, pero no indica los requisitos para desempeñar esa función. Quienes tenían que decir algo, por asignación partidaria, incurrieron en bocaflojismo. Un trastorno menos dañino que la práctica de pronosticar tragedias políticas o catástrofes naturales, pero pernicioso al fin.
Francisco Domínguez Brito.
Mandato partidario
La sustitución del director de la Policía Nacional ha servido también para comprobar que algunos políticos opinan porque un mandato partidario le indica “tenemos que decir algo”.
Se oyeron expresiones tan creativas como la del licenciado Francisco Domínguez Brito, dirigente del PLD. De esa brillante cabeza brotó la idea que motivó el siguiente titular: “Mafia pudo ser principal causa de cancelación director de la Policía, según Domínguez Brito”.
El secretario general del PLD morado, Johnny Pujols, fue más preciso en el cumplimiento de su asignación, y hubo de decir que el general Modesto Cruz y Cruz fue destituido porque “Hay muchos rumores al respecto del trabajo del exjefe de la Policía y de supuestas mafias que él había estado desmontando”. Habla basado en rumores con la pretensión de ensuciar a quien quitó a Cruz de la jefatura policial.
Tener algo que decir se corresponde con el uso oportuno de la palabra. Así surge la palabra que edifica, que enseña, que alienta o que alegra. Hablar al amparo de tener que decir algo conduce al yerro y al desacierto.
No es de hombre prudente proclamar como verdad lo primero que asome a la boca. Algún día los políticos dominicanos reservarán su turno al micrófono para cuando tengan algo que decir. Algo que merezca oírse.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.– La Dirección General de Migración (DGM) informó que durante los operativos de interdicción realizados el martes 25 de agosto fueron detenidos 1,216 extranjeros en condición migratoria irregular, como parte de las acciones para reforzar el control migratorio y garantizar el cumplimiento de la Ley General de Migración.
Los operativos se desarrollaron de manera simultánea en distintas provincias del país. En la región Norte abarcaron Santiago, Santiago Rodríguez, Valverde, María Trinidad Sánchez, Montecristi, Monseñor Nouel, Puerto Plata y Espaillat, mientras que en la zona Este se realizaron en La Altagracia y La Romana, además del Gran Santo Domingo.
Del total de personas detenidas, 836 fueron interceptadas directamente durante los operativos de interdicción desplegados por los agentes de la institución.
Asimismo, la DGM informó que el martes fueron deportados 1,042 extranjeros a través de los pasos fronterizos formales. De esta cantidad, 439 fueron deportados por Dajabón, 374 por Elías Piña, 139 por Jimaní y 90 por Pedernales.
La institución indicó que, además del Gran Santo Domingo y las provincias fronterizas, otras demarcaciones registraron una intensa actividad de los equipos de interdicción.
Las operaciones continuaron desde la madrugada de este miércoles en la provincia Barahona, donde los agentes desplegaron acciones desde las 2:20 de la madrugada en sectores como Santa Elena, Paraíso, Los Patos, Los Blancos, Ojeda, El Arroyo, Enriquillo, Ciénaga, Bahoruco y zonas aledañas.
De igual manera, continuaron los operativos en el Gran Santo Domingo, específicamente en Sabana Perdida, Manoguayabo, Cristo Rey y Villa Faro.
Las acciones también abarcaron Pantoja, Los Girasoles, Palma Real, Arroyo Manzano, Cuesta Brava, Brisas del Norte, Los Paralejos y Altos de Arroyo Hondo.
Como parte del proceso, la DGM informó que 298 extranjeros en condición migratoria irregular salieron este miércoles desde el Centro de Procesamiento de Haina con destino a Elías Piña, desde donde serían deportados.
La institución reiteró que estas operaciones forman parte de las medidas destinadas a fortalecer el control migratorio y hacer cumplir las disposiciones establecidas en la legislación dominicana.
SANTO DOMINGO.- El Banco BHD reconoció la trayectoria y el compromiso de 997 empleados que, con su dedicación y desempeño, han contribuido al crecimiento de la institución durante sus 54 años de historia.
La ceremonia de imposición de botones fue encabezada por Luis Molina Achécar, presidente del Centro Financiero BHD, quien resaltó la entrega, lealtad y vocación de servicio de los colaboradores homenajeados.
Entre los reconocidos figuran Josefina Mejía de Sosa, vicepresidenta ejecutiva de Administración y Finanzas, por sus 50 años de servicio; Juni Abreu, con 45 años, y Claudia Garden, con 40 años en la organización.
Este año fueron distinguidos 644 empleados con cinco y 10 años de servicio, mientras otros 353 recibieron botones por trayectorias de entre 15 y 50 años.
“Los botones de antigüedad no son solo un distintivo; son un símbolo de lealtad, trayectoria y sentido de pertenencia”, expresó Molina Achécar durante su discurso.
Por su parte, Martha Peralta, vicepresidenta ejecutiva de Talento y Cultura, destacó el compromiso de la denominada “Gente 100% BHD” con el trabajo en equipo y la cultura institucional.
SIETE RECONOCIDOS COMO HISTORIAS INSPIRADORAS
Durante el acto también fueron reconocidos siete colaboradores en el programa Historias Inspiradoras BHD, por encarnar con autenticidad los valores, liderazgo y vocación de servicio de la entidad.
Los homenajeados fueron Yicelle Pérez Fortuna, Clara Elena Mejía Santos, Kalaham Montan, Ana Mariel Rodríguez, Yesenia Oliveros, Natalio Ernesto Arias y Miguel Sánchez García.
Asimismo, Josefina Navarro, vicepresidenta ejecutiva de Comunicación Corporativa y Responsabilidad Social, presentó la nueva campaña institucional “El valor de elegir bien”, centrada en la ética como principio fundamental de la cultura BHD.
Con esta celebración, la entidad reafirmó su compromiso con el talento, la excelencia y el progreso humano mediante una gestión responsable e innovadora.
La historia de la humanidad puede ser leída, en buena medida, como una larga lucha por establecer límites al poder.
Mucho antes de la Revolución francesa, la Carta Magna inglesa de 1215 había sembrado una idea que, con el paso de los siglos, resultaría fundamental: incluso quienes gobiernan deben estar sometidos a determinadas reglas. Más tarde, la consolidación de los Estados soberanos europeos contribuyó a configurar lo que hoy conocemos como Estado moderno.
Sin embargo, la Revolución francesa de 1789 produjo uno de los cambios más profundos en nuestra concepción política de la sociedad. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano proclamó principios que todavía constituyen pilares de las democracias contemporáneas: libertad, igualdad ante la ley, soberanía de la nación y protección de los derechos individuales.
Pero cuando hablamos de derechos humanos desde nuestra isla, no necesitamos mirar solamente hacia Europa.
Más de dos siglos y medio antes de la Revolución francesa, en diciembre de 1511, una voz se levantó en Santo Domingo contra los abusos cometidos contra los habitantes originarios de estas tierras.
Era la voz del fraile dominico Antonio de Montesinos.
Desde el púlpito, Montesinos lanzó una pregunta que atravesaría los siglos: «¿Acaso estos no son hombres?»
No era solamente una interrogante religiosa. Era una formidable interpelación moral al poder de su tiempo. A través de aquel sermón denunciaba el trato cruel y la explotación de los indígenas y reclamaba que fueran reconocidos como seres humanos dotados de dignidad.
Aquel grito de Montesinos puede considerarse uno de los grandes antecedentes de la defensa de los derechos humanos en América.
La Constitución
Fray Antón de Montesinos
Y resulta extraordinariamente simbólico que, siglos después, en este mismo territorio insular, la República Dominicana proclamara su primera Constitución.
Fue el 6 de noviembre de 1844, en la ciudad de San Cristóbal, apenas meses después de haber conquistado nuestra independencia.
San Cristóbal quedó así ligada para siempre al nacimiento jurídico del Estado dominicano.
Nuestra Constitución no fue simplemente un conjunto de artículos. Representó la voluntad de una nación recién nacida de organizar el poder, establecer instituciones y determinar las reglas bajo las cuales gobernantes y gobernados debían convivir.
De ahí cobra especial importancia una expresión que repetimos con frecuencia, aunque no siempre reflexionamos suficientemente sobre su significado: Estado de derecho.
Un Estado de derecho no es simplemente un país que posee una Constitución, códigos, tribunales, fiscales y jueces. Es aquel en el cual todos están sometidos a la ley, incluyendo quienes ejercen el poder.
La Constitución establece el marco fundamental dentro del cual deben actuar las instituciones, y las leyes desarrollan ese orden jurídico. Ningún funcionario debería colocarse por encima de ellas, precisamente porque el poder que ejerce no le pertenece: le ha sido confiado temporalmente por la sociedad.
Esta consideración adquiere particular importancia cuando hablamos de la justicia penal.
El fiscal tiene la obligación de investigar y perseguir las infracciones que correspondan, pero debe hacerlo dentro de los límites establecidos por la Constitución y las leyes. Del mismo modo, el juez no está llamado simplemente a aceptar las pretensiones de la acusación. Su responsabilidad es ponderarlas con independencia, examinar los elementos sometidos a su consideración y garantizar los derechos tanto de la sociedad como de la persona sometida al proceso.
Las medidas de coerción merecen una atención especial.
La prisión preventiva y las demás restricciones de libertad anteriores a una sentencia no deberían convertirse en penas anticipadas. Su aplicación debe responder a las circunstancias establecidas por la ley, estar debidamente motivada y ser proporcional a los riesgos reales del proceso.
De lo contrario, corremos el peligro de transformar una herramienta excepcional destinada a proteger el proceso judicial en un mecanismo de castigo contra alguien cuya culpabilidad todavía no ha sido establecida mediante una sentencia.
Y ahí comienza un problema mucho mayor.
Porque el Estado de derecho no se pone verdaderamente a prueba cuando protege a quien todos consideran inocente. Se pone a prueba cuando debe garantizar los derechos de aquel sobre quien pesan sospechas, acusaciones e incluso el rechazo de una parte importante de la sociedad.
Es precisamente entonces cuando necesitamos jueces independientes, fiscales responsables y ciudadanos capaces de comprender que defender las garantías constitucionales de una persona no significa defender el delito ni promover la impunidad.
Significa defender un principio.
La libertad constituye uno de los bienes esenciales del ser humano. Naturalmente, no es absoluta: encuentra sus límites cuando nuestras acciones lesionan los derechos de los demás o ponen legítimamente en peligro a la sociedad. Pero precisamente por su enorme valor, cualquier restricción de la libertad debe estar respaldada por la ley, la necesidad, la proporcionalidad y el debido proceso.
El sentido común y la cordura también deben acompañar a la justicia.
Una sociedad no se hace más justa porque encarcele más personas, ni un sistema judicial demuestra mayor fortaleza porque adopte siempre las medidas más severas. La verdadera fortaleza institucional consiste en aplicar a cada caso exactamente la respuesta que corresponde: ni menos de lo necesario para proteger a la sociedad, ni más de lo permitido por la ley.
También debemos evitar una conclusión extrema: la actuación irregular de un fiscal o de un juez no significa, por sí sola, que haya desaparecido el Estado de derecho. La cuestión fundamental es otra: ¿posee el propio sistema mecanismos independientes capaces de corregir el abuso?
Si una decisión arbitraria puede ser recurrida; si un tribunal superior puede revocarla; si un funcionario que excede sus atribuciones puede responder por sus actos; si la Constitución continúa siendo la norma que limita efectivamente al poder, entonces las instituciones conservan la capacidad de corregirse.
Pero cuando la arbitrariedad deja de ser excepcional y comienza a aceptarse como normal; cuando la prisión preventiva se confunde con condena; cuando la presión pública sustituye a las pruebas, o cuando quienes administran justicia dejan de sentirse sometidos a los mismos límites que exigen a los ciudadanos, entonces sí debemos preocuparnos.
Porque el deterioro del Estado de derecho rara vez ocurre de un día para otro.
Comienza con pequeñas concesiones a la arbitrariedad que parecen justificables porque afectan a otros. Hasta que un día descubrimos que las garantías que dejamos vulnerar eran precisamente las que algún día podríamos necesitar nosotros.
Han transcurrido más de cinco siglos desde aquel sermón de Montesinos. Sin embargo, su pregunta continúa interpelándonos.
Cambian los tiempos, cambian las instituciones y cambian quienes ejercen el poder, pero permanece una cuestión esencial: ¿hasta dónde puede llegar el poder del Estado frente a la dignidad y la libertad de una persona?
La respuesta debe seguir siendo la misma que comenzó a abrirse camino desde aquel púlpito de Santo Domingo y que siglos después encontró expresión jurídica en nuestra Constitución: el poder tiene límites.
Por eso la libertad del otro también protege la nuestra.
Y por eso defender el Estado de derecho no consiste en defender personas, gobiernos, partidos, fiscales, jueces ni acusados. Consiste en defender algo que debe estar por encima de todos ellos:
La Constitución, la ley y la dignidad del ser humano frente a cualquier ejercicio arbitrario del poder.
En torno a la polémica que ha desatado el coste de un viaje realizado a Europa por titulares de la Junta Central Electoral se está perdiendo de vista el fondo verdadero de la cuestión, que en esencia tiene que ver con el voto de los dominicanos en el exterior en su conjunto.
Es probable que los boletos aéreos, viáticos y dietas de los funcionarios electorales que se desplazaron significan un gasto más o menos excesivo, tomando en cuenta ciertos parámetros.
Sin embargo, donde deberíamos enfocarnos es si vale la pena mantener la “conquista” del voto en el exterior, concebido como un reconocimiento a la vinculación permanente de nuestros compatriotas allende los mares.
Digo de forma tajante—y a riesgo de recibir una andanada—, que al establecer la relación costo beneficio, el voto en el exterior es un dispendio que valdría la pena analizar si conviene que se mantenga.
Y a partir de lo sucedido en las pasadas elecciones de 2024, resulta más que evidente que mantener el voto en el exterior solo se justifica a partir de un populismo que, precisamente por tratarse de eso, no admitiría ningún análisis razonable.
Veamos lo que significó el voto dominicano en el exterior:
—En la Circunscripción 1, que abarca desde Orlando, en los Estados Unidos, hasta Canadá, de un total de 549,553 inscritos, solo votaron 96,027, para un pírrico 17.47 %.
—Circunscripción 2, compuesta por Miami, Puerto Rico y el resto del continente americano, estaban registrados 164,795 electores, de los cuales sufragaron 31,183, equivalente al 18.92 %.
—Circunscripción 3, integrada por España y el resto de Europa, estaban empadronados 149,436, y acudieron a las urnas 37,250 electores, para un 24.93 %, la participación más elevada, pero igualmente insignificante.
Es decir, de manera conjunta los dominicanos en el exterior estaban registrados en 2024 un total de 863,781 electores—o sea, un padrón superior a la lista de electores de al menos 95 por ciento de las provincias del país—, de los cuales, en términos globales, apenas votaron 164,460, para un 20,14%.
La evidente falta de motivación se produce, a pesar del aliciente particular de las siete diputaciones de ultramar, otro sin sentido hijo también del populismo, y cuya existencia carece de toda lógica razonable. Analicemos…
WASHINGTON.- El gobierno de Donald Trump puso en pausa las citas para visas de inmigrante de solicitantes de todo el mundo, en medio del endurecimiento de las restricciones migratorias para evitar el ingreso de personas que puedan convertirse en una carga pública, según informaron medios estadounidenses que citan a funcionarios.
De acuerdo con The Guardian, el Departamento de Estado lanzó esta iniciativa a principios de agosto en todas las embajadas y consulados, por lo que las citas tuvieron que ser ajustadas para permitir una «capacitación exhaustiva» de los funcionarios consulares.
La fuente explicó que, desde principios de año, el Departamento, liderado por Marco Rubio, ha estado trabajando en nuevas directrices y programas de capacitación con el objetivo de que los funcionarios estén plenamente preparados para evaluar a cada solicitante de manera integral y consistente.
CANCELACIONES Y JUSTIFICACIÓN
La medida salió a la luz después de que varios solicitantes con entrevistas programadas recibieran correos informándoles que sus citas habían sido canceladas y que posteriormente se les comunicaría una nueva fecha.
Los funcionarios justifican la medida bajo el argumento de que permitirá garantizar que los solicitantes de visas de inmigrante no dependan de los beneficios públicos que ofrece Estados Unidos.
Las visas de inmigrante permiten a extranjeros solicitar el ingreso con la intención de establecerse de manera permanente en el país.
La pausa se enmarca en la serie de medidas adoptadas por la administración Trump para endurecer los controles migratorios, tanto sobre la inmigración legal como irregular.
La decisión ocurre pocos días después de que un juez federal anulara una política anterior que había suspendido el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países.
La pausa afecta los procesos relacionados con visas de inmigrante, incluidas aquellas destinadas a obtener la residencia permanente. No supone, sin embargo, una suspensión general de todos los servicios de visas.
Las visas de no inmigrante, como las utilizadas para turismo o negocios, no están incluidas.
REVOCACIÓN MASIVA Y MAYOR ESCRUTINIO
La medida sigue a los planes del gobierno de revocar las visas de paseo (B1/B2) para quienes solicitaron asilo después de ingresar por turismo o negocios. De concretarse, podría afectar a unas 200,000 personas con solicitudes de asilo pendientes y convertirse en la mayor revocación masiva de visas en la historia de EE.UU.
Esta medida se implementa en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional.
También se suma a un mayor escrutinio al solicitar visados, como la revisión del historial en redes sociales, además de costos adicionales, como el programa piloto para cobrar fianza a solicitantes de visa de residencia, cuyo primer país de ejecución fue República Dominicana.
El gobierno de Trump también ha revocado visas bajo el argumento de que una visa es «un privilegio, no un derecho». A comienzos de agosto, el Departamento de Estado informó que, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, alrededor de 175,000 extranjeros habían perdido sus visas por razones que incluyen actividades delictivas, infracciones como conducir bajo efectos del alcohol u otras sustancias, y expresiones relacionadas con el asesinato del activista conservador Charlie Kirk. Dentro de esas hay 600 visas relacionadas con casos de turismo de parto.
FIANZA PARA SOLICITANTES DE RESIDENCIA
A principios de agosto, República Dominicana se convirtió en el primer país donde EE.UU. puso en marcha un programa que exige fianzas a determinados solicitantes de visas de inmigrante que, a juicio consular, representan un riesgo de convertirse en carga pública.
La fianza no se aplicará a todos, sino únicamente a quienes, durante la evaluación, sean considerados con riesgo elevado de depender de beneficios públicos. Será el funcionario consular quien determine, caso por caso, si corresponde exigir el pago.
El monto no ha sido confirmado oficialmente. Sin embargo, algunos medios han informado que podría ascender a 100,000 e incluso 250,000 dólares, dependiendo del nivel de riesgo.
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.- El presidente municipal del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Santiago, Andrés Cueto, destacó los avances registrados en el sistema educativo durante la gestión del presidente Luis Abinader, al iniciar el año escolar 2026-2027.
Cueto resaltó la construcción y entrega de nuevos centros educativos, así como las acciones dirigidas a mejorar las condiciones de estudiantes, docentes y familias.
Señaló que los maestros han recibido dos aumentos salariales que acumulan un 18 % entre 2022 y 2024, además de indexaciones y ajustes para jubilados y pensionados. Indicó que el sistema público cuenta con más de 120 mil docentes activos.
INFRAESTRUCTURA Y SEGURIDAD
El dirigente oficialista valoró la entrega de 1,500 nuevas aulas y la evaluación de los planteles escolares. Destacó la suspensión del uso de 57 centros que presentaban vulnerabilidad estructural, medida que calificó como responsable para proteger a los estudiantes ante eventuales fenómenos sísmicos.
También resaltó la reubicación de los alumnos en escuelas cercanas y en condiciones adecuadas.
Cueto destacó la mejoría de República Dominicana en las pruebas PISA, al pasar de 334 puntos en 2018 a 350 en los resultados más recientes, lo que atribuyó a las políticas implementadas en el sector.
AYUDAS A LAS FAMILIAS
Asimismo, resaltó la entrega gratuita de uniformes y útiles escolares a 1,806,872 estudiantes de 6,577 centros públicos, con un ahorro estimado de entre RD$3,864 y RD$5,433 por alumno.
Añadió que se invertirán RD$1,251 millones en bonos escolares, mientras la matrícula preuniversitaria proyectada para este año asciende a 2,686,971 estudiantes, de los cuales 2,084,202 pertenecen al sector público.
Cueto sostuvo que estas acciones reflejan una visión de Estado que coloca la educación como instrumento fundamental para transformar la sociedad.
WASHINGTON.- En plena guerra comercial con Ottawa, el presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que su país puede prescindir de los productos canadienses y abastecerse en otros mercados.
«No tienen nada que nosotros necesitemos, ¿okay? Podemos arreglárnoslas sin ellos», declaró Trump en una entrevista con el periodista Glenn Beck este miércoles. Según el mandatario, algunas medidas podrían generar ciertas «incomodidades», pero Washington encontraría alternativas.
Trump defendió su política comercial hacia Canadá y aseguró que ya es hora de «darle una lección» para que «no pueda seguir actuando de la misma manera». Sostuvo que Washington pierde unos 60.000 millones de dólares al año en su relación comercial con el país vecino, aunque afirmó que la cifra real sería incluso mayor.
«Es uno de los peores países del mundo con el que tratar. Y esto lleva ocurriendo muchos años», aseguró. «Se aprovecha de nosotros como si fuera un estado [de EE.UU.], y no es un estado», añadió.
AMENAZAS CRUZADAS
Las declaraciones se producen después de que el primer ministro de Ontario, Doug Ford, planteara utilizar recursos de esa provincia como instrumento de presión contra EE.UU. Ford pidió a Canadá que considere recurrir al petróleo y a la potasa —mineral clave para fertilizantes— como palanca en las negociaciones.
También amenazó con restringir el acceso estadounidense a minerales críticos de Ontario: «No sacarás un granito de arena de Ontario». Además, afirmó que Canadá debería estar preparada para cortar el suministro eléctrico a EE.UU. «Suministramos electricidad a 1,5 millones de hogares y empresas», precisó. Si Trump insiste en desmantelar la industria manufacturera canadiense, advirtió: «Más le vale que tenga un paquete de baterías». «Todo está sobre la mesa», enfatizó.
Tras el fracaso de las negociaciones comerciales la semana pasada, EE.UU. impuso nuevos aranceles del 50% sobre determinados productos canadienses.
Canadá anunció el martes aranceles de represalia sobre bienes estadounidenses por valor de 27.600 millones de dólares canadienses —unos 19.900 millones de dólares estadounidenses—, igualando los nuevos gravámenes de Washington.
Las tasas, de 15%, 25% y 50% sobre 700 productos importados, entrarán en vigor a partir del 8 de septiembre.