COLOMBIA: El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, estará presente en el homenaje a Gabriel García Márquez organizado por la familia escritor que tendrá lugar el próximo lunes el el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. Pero la nación suramericana también está organizando sus propios tributos al recientemente fallecido Premio Nobel de Literatura, quien nació en Aracataca, Colombia en 1927. Mientras el homenaje oficial se esté celebrando en México, por ejemplo, en su pueblo natal sus paisanos celebrarán la memoria de Gabito, como acostumbraban llamarlo, con un entierro simbólico que recorrerá las calles de Aracataca. Y el gobierno colombiano también ha organizado una ceremonia solemne, que será presidida por el presidente Santos, en la Catedral Primada de Bogotá el martes 22 a partir de las 12:00 locales (17:00 GMT). Aún no se ha confirmado la presencia de los familiares de García Márquez en el evento. Pero según un comunicado del Ministerio de Cultura el acto será transmitido por radio y televisión y en la vecina Plaza de Bolívar también se habilitarán pantallas gigantes en donde contemplar el acto. Y para el día siguiente se ha convocado a una lectura pública de la novela «El coronel no tiene quien le escriba» en todas las bibliotecas públicas, parques y plazas colombianas. FUENTE: bbcmundo
Unos 77 muertos durante Semana Santa El Salvador
SAN SALVADOR.- Al menos 77 personas han muerto y 325 han resultado lesionadas en hechos de violencia, accidentes y otras circunstancias durante las vacaciones de Semana Santa en El Salvador, informaron este sábado las autoridades.
De esos 77 muertos, 60 fueron víctimas de homicidio y 17 fallecieron en accidentes de tránsito o por ahogamiento, indicaron fuentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y la Dirección de Protección Civil.
El subdirector de la PNC, Mauricio Ramírez, dijo a periodistas que en lo que va de estas vacaciones, que empezaron el pasado 12 de abril, se registran 24 homicidios más que en el mismo período de 2013, cuando fueron 36.
Por su parte, el director de Protección Civil, Jorge Meléndez, apuntó que los muertos en accidentes de tránsito o ahogados son 17, mientras que los lesionados suman 325, la mayoría en accidentes.
Meléndez añadió que también se registran al menos 352 accidentes de tránsito, 142 rescates de personas en distintos incidentes de emergencia y 86 incendios, en su mayoría de malezas.
Al menos 32 muertos en lo que va de la Semana Santa en Honduras
Al menos 32 personas han muerto en accidentes de tráfico y por sumersión en lo que va de la Semana Santa, informó hoy el Comité Nacional de Prevención en Movilización Masiva (Conapremm).
Madrid: Consulado RD dona útiles deportivos
MADRID, España.- El consulado de la República Dominicana en esta ciudad donó útiles deportivos al equipo infantil de beisbol del municipio Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, que dirige Ángel Franco.
La entrega de guantes, rodilleras, careta, pelotas y bates fue realizada el pasado domingo por el Juan Cuevas.
El cónsul estuvo acompañado por su esposa, María Altagracia Martinez, la activista comunitaria María de la Cruz y Joaquina Galarza.
Franco agradeció el donativo en nombre de los niños de la referida liga.
jt/am
PUERTO PLATA:Tres muertos y un herido accidentes de motos
PUERTO PLATA, República Dominicana.- Dos accidentes de motocicletas registrados la tarde de este sábado en Montellano y Estero Hondo dejaron tres jóvenes muertos según reportó la Policía Nacional.
Juan Leonardo Buldiéz Pimentel y Allison Rafael Méndez Rodríguez de 27 y 22 años, respectivamente, murieron tras chocar de frente las dos motocicletas que conducían a excesiva velocidad en el tramo carretero que comunica al municipio Sosúa con Montellano.
Asimismo, el joven Alberto Reyes, de 28 años, murió cuando era trasladado al hospital regional universitario José María Cabral y Báez de Santiago, tras accidentarse la motocicleta que conducía en la carretera Estero Hondo-La Ensenada en el municipio Villa Isabela.
Las autoridades precisaron que en el accidente resultó herida de gravedad su novia Masiel Santana de 25 años. Está ingresada en un centro hospitalario de Santiago.
an/am
Tareas y metas de los reales cristianos
Todo hombre y mujer para ser realmente feliz debe proponerse lograr entrar en el círculo de los amigos de Jesucristo a fin de construir una mejor sociedad y lograr, después de su estadía en este mundo tan frágil y convulsionado, entrar al de la vida eterna, reservado para todos aquellos que tomen el camino que nuestro Mesías y Redentor nos mostró al convertirse en el cordero de la redención de nuestros pecados por medio de su crucifixión. La mejor respuesta para alcanzar esta meta la encontramos en el Evangelio, donde nos expresa: «Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que os mando”; por tanto, si queremos ser sus amigos y formar parte de su reino, debemos cumplir con lo que él nos ha pedid Amarnos unos a otros, como él nos ha amado; rezar y vigilar, ser mansos y humildes de corazón, santos como el Todopoderoso es santo; así como también, aprender a cargar con el yugo que él supo soportar por cada uno de nosotros. Por ello es que para ser amigos de Jesús no es suficiente un amor de meros sentimientos o de simples emociones, hay que amarlo con un amor de entrega, de sacrificio, de fidelidad, en fin, con un amor hecho obras que nos conduzca hacia la santidad por medio de la fecunda práctica del amor, la misericordia, la caridad y el perdón, como factores esenciales del crecimiento y la promoción humana de todos los que compartimos el espacio terrenal. Si bien es cierto que a todos hay que amar por Jesús y a él amarlo por sí mismo, también estamos obligados a asimilar y enseñar a los demás, ya que él no quiere amigos de conveniencia, sino amigos humildes, pacíficos, de almas puras y libres de ataduras, por ser éstos los que están cerca de su divino corazón. Debemos proponernos ser sus reales amigos acogiéndonos a la invitación que él no hace de vivir de acuerdo con su enseñanza, siendo dignos, íntegros, humildes y piadosos, por ser esta la fuerza moral que requerimos para impregnarnos de la alegría, la confianza y la sabiduría que necesitamos para que nuestras familias y nuestras comunidades sean el motor y la fuente esencial de la edificación de una nueva sociedad nacional y mundial, donde prime el amor, la paz y la confraternidad.
Recordemos al Gabo
La partida de Gabriel García Márquez toca a muchos de nosotros fibras sensibles del alma. Compartía nuestros sentimientos e ideales por un mundo mejor y nos envolvió en la magia de su literatura.Grande en su humildad –escribió entre muchas otras su obra cumbre: “Cien años de soledad”, que le mereció el titulo de “El Quijote latinoamericano”–, llamaba “maestro” a don Juan Bosch. Tampoco era amigo de la publicidad. No pretendo hablar de su obra literaria –la que hice mía– pues no estoy a la altura; solo quiero honrar al Gabo trayéndoles a la memoria, o a su conocimiento si no la han leído, una de las magistrales crónicas periodísticas de este Nobel de la literatura que antes de ser escritor fue periodista, “el mejor oficio del mundo” como le llamara a su profesión. La escribió residiendo en Caracas en tiempos del dictador Marcos Pérez Jiménez. Crónica ésta que he recordado tanto en los últimos años, y más recientemente, con ocasión de las reiteradas advertencias de las autoridades, y de la demanda de la población, ante la escasez de agua en nuestras ciudades. Y claro, también ante la pretensión de la industria minera de apuñalar los corazones de nuestros recursos acuíferos. Caracas sin agua Por: Gabriel García Márquez Después de escuchar el boletín radial de las 7 de la mañana, Samuel Burkart, un ingeniero alemán que vivía solo en un pent-house de la avenida Caracas, en San Bernardino, fue al abasto de la esquina a comprar una botella de agua mineral para afeitarse. Era el 6 de junio de 1958. Al contrario de lo que ocurría siempre desde cuando Samuel Burkart llegó a Caracas, 10 años antes, aquella mañana de lunes parecía mortalmente tranquila. De la cercana avenida Urdaneta no llegaba el ruido de los automóviles ni el estampido de las motonetas. Caracas parecía una ciudad fantasma. El calor abrasante de los últimos días había cedido un poco, pero en el cielo alto, de un azul denso, no se movía una sola nube. En los jardines de las quintas, en el islote de la Plaza de la Estrella, los arbustos estaban muertos. Los árboles de las avenidas, de ordinario cubiertos de flores rojas y amarillas en esa época del año, extendían hacia el cielo sus ramazones peladas. Samuel Burkart tuvo que hacer cola en el abasto para ser atendido por los dos comerciantes portugueses que hablaban con la clientela de un mismo tema, el tema único de los últimos cuarenta días que esa mañana había estallado en la radio y en los periódicos como una explosión dramática: el agua se había agotado en Caracas. La noche anterior se habían anunciado las drásticas restricciones impuestas por el INOS a los últimos 100.000 metros cúbicos almacenados en el dique de La Mariposa. A partir de esa mañana, como consecuencia del verano más intenso que había padecido Caracas después de 79 años, había sido suspendido el suministro de agua. Las últimas reservas se destinaban a los servicios estrictamente esenciales. El gobierno estaba tomando desde hacía 24 horas disposiciones de extrema urgencia para evitar que la población pereciera víctima de la sed. Para garantizar el orden público se habían tomado medidas de emergencia que las brigadas cívicas constituidas por estudiantes y profesionales se encargarían de hacer cumplir. Las ediciones de los periódicos reducidas a cuatro páginas, estaban destinadas a divulgar las instrucciones oficiales a la población civil sobre la manera como debía proceder para superar la crisis y evitar el pánico. A Burkart no se le había ocurrido una cosa: sus vecinos tuvieron que preparar el café con agua mineral, le anunció que la venta de jugos de frutas y gaseosas estaba racionada por orden de las autoridades. Cada cliente tenía derecho a una cuota límite de una lata de jugo de fruta y una gaseosa por día, hasta nueva orden. Burkart compró una lata de jugo de naranja y se decidió por una botella de limonada para afeitarse. Sólo cuando fue a hacerlo descubrió que la limonada corta el jabón y no produce espuma. De manera que declaró definitivamente el estado de emergencia y se afeitó con jugo de duraznos. Primer anuncio de cataclism Una señora riega el jardín Con su cerebro alemán perfectamente cuadriculado y sus experiencias de guerra, Samuel Burkart sabía calcular con la debida anticipación el alcance de una noticia. Eso era lo que había hecho, tres meses antes, exactamente el 26 de marzo, cuando leyó en un periódico la siguiente información: “En La Mariposa sólo queda agua para 16 días”. La capacidad normal del dique de La Mariposa, que surte de agua a Caracas es de 9.500.000 metros cúbicos. En esa fecha a pesar de las reiteradas recomendaciones del INOS para que se economizara el agua, las reservas estaban reducidas a 5.221.854 metros cúbicos. Un meteorólogo declaró a la prensa, en una entrevista no oficial que no llovería antes de junio. Pocas semanas después el suministro de agua se redujo a una cuota que era ya inquietante, a pesar de que la población no le dio la debida importancia: 130.000 metros cúbicos diarios. Al dirigirse a su trabajo, Samuel Burkart saludaba a una vecina que se sentaba en su jardín desde las 8 de la mañana a regar la hierba. En cierta ocasión le habló de la necesidad de economizar agua. Ella, embutida en una bata de seda con flores rojas, se encogió de hombros. “Son mentiras de los periódicos para meter miedo —replicó—. Mientras haya agua yo regaré mis flores.” El alemán pensó que debía dar cuenta a la policía, como lo hubiera hecho en su país, pero no se atrevió porque pensaba que la mentalidad de los venezolanos era completamente distinta de la suya. A él también le había llamado la atención que las monedas en Venezuela son las únicas que no tienen escrito su valor y pensaba que aquello podía obedecer a una lógica inaccesible para un alemán. Se convenció de eso cuando advirtió que algunas fuentes públicas, aunque no las más importantes, seguían funcionando cuando los periódicos anunciaron, en abril, que las reservas de agua descendían a razón de 150.000 metros cúbicos cada 24 horas. Una semana después se anunció que se estaban produciendo chaparrones artificiales en las cabeceras del Tuy —la fuente vital de Caracas— y que eso había ocasionado un cierto optimismo en las autoridades. Pero a fines de abril no había llovido. Los barrios pobres quedaron sin agua. En los barrios residenciales se restringió el agua a una hora por día. En su oficina, como no tenía nada que hacer, Samuel Burkart utilizó su regla de cálculo para descubrir que si las cosas seguían como hasta entonces habría agua hasta el 22 de mayo. Se equivocó, tal vez por un error en los datos publicados en los periódicos. A fines de mayo el agua seguía restringida, pero algunas amas de casa insistían en regar sus matas. Incluso en un jardín, escondido entre los arbustos, vio una fuente minúscula, abierta durante la hora en que se suministraba el agua. En el mismo edificio donde él vivía, una señora se vanagloriaba de no haber prescindido de su baño diario en ningún momento. Todas las mañanas recogía agua en todos los recipientes disponibles. Ahora, intempestivamente, a pesar de que había sido anunciada con la debida anticipación, la noticia estallaba a todo lo ancho de los periódicos. Las reservas de La Mariposa alcanzaban para 24 horas. Burkart que tenía el complejo de la afeitada diaria, no pudo lavarse ni siquiera los dientes. Se dirigió a la oficina, pensando que tal vez en ningún momento de la guerra, ni aun cuando participó en la retirada del África Korp, en pleno desierto, se había sentido de tal modo amenazado por la sed. En las calles, las ratas mueren de sed. El gobierno pide serenidad Por primera vez en 10 años, Burkart se dirigió a pie a su oficina, situada a pocos pasos del Ministerio de Comunicaciones. No se atrevió a utilizar su automóvil por temor a que se recalentara. No todos los habitantes de Caracas fueron tan precavidos. En la primera bomba de gasolina que encontró había una cola de automóviles y un grupo de conductores vociferantes, discutiendo con el propietario. Habían llenado sus tanques de gasolina con la esperanza que se les suministrara agua como en los tiempos normales. Pero no había nada que hacer. Sencillamente no había agua para los automóviles. La avenida Urdaneta estaba desconocida: no más de 10 vehículos a las 9 de la mañana. En el centro de la calle, había unos automóviles recalentados, abandonados por los propietarios. Los bares y restaurantes no abrieron sus puertas. Colgaron un letrero en las cortinas metálicas: “Cerrado por falta de agua”. Esa mañana se había anunciado que los autobuses prestarían un servicio regular en las horas de mayor congestión. En los paraderos, las colas tenían varias cuadras desde las 7 de la mañana. El resto de la avenida un aspecto normal, con sus aceras, pero en los edificios no se trabajaba: todo el mundo estaba en las ventanas. Burkart preguntó a un compañero de oficina, venezolano, qué hacía toda la gente en las ventanas, y él le respondió: —Están viendo la falta de agua. A las 12, el calor se desplomó sobre Caracas. Sólo entonces empezó la inquietud. Durante toda la mañana, camiones del INOS con capacidad hasta para 20.000 litros repartieron agua en los barrios residenciales. Con el acondicionamiento de los camiones cisternas de las compañías petroleras, se dispuso de 300 vehículos para transportar agua hasta la capital. Cada uno de ellos, según cálculos oficiales, podía hacer hasta 7 viajes al día. Pero un inconveniente imprevisto obstaculizó los proyectos: las vías de acceso se congestionaron desde las 10 de la mañana. La población sedienta, especialmente en los barrios pobres, se precipitó sobre los vehículos cisternas y fue preciso la intervención de la fuerza pública para restablecer el orden. Los habitantes de los cerros, desesperados, seguros de que los camiones de abastecimiento no podían llegar hasta sus casas, descendieron en busca de agua. Las camionetas de las brigadas universitarias, provistas de altoparlantes, lograron evitar el agua. A las 12.30 el Presidente de la Junta de Gobierno, a través de la Radio Nacional, la única cuyos programas no habían sido limitados, pidió serenidad a la población, en un discurso de 4 minutos. En seguida, en intervenciones muy breves, hablaron los dirigentes políticos, un representante del Frente Universitario y el Presidente de la Junta Patriótica. Burkart, que había presenciado la revolución popular contra Pérez Jiménez, cinco meses antes, tenía una experiencia: el pueblo de Caracas es notablemente disciplinado. Sobre todo, es muy sensible a las campañas coordinadas de radio, prensa, televisión y volantes. No le cabía la menor duda de que ese pueblo sabría responder también a aquella emergencia. Por eso lo único que le preocupaba en ese momento era su sed. Descendió por las escaleras del viejo edificio donde estaba situada su oficina y en el descanso encontró una rata muerta. No le dio ninguna importancia. Pero esa tarde cuando subió al balcón de su casa a tomar fresco después de haber consumido un litro de agua que le suministró el camión cisterna que pasó por su casa a las 2, vio un tumulto en la Plaza de la Estrella. Los curiosos asistían a un espectáculo terrible: de todas las casas, salían animales enloquecidos por la sed. Gatos, perros, ratones, salían a la calle en busca de alivio para sus gargantas resecas. Esa noche a las 10, se impuso el toque de queda. En el silencio de la noche ardiente sólo se escuchaba el ruido de los camiones del aseo, prestando un servicio extraordinari primero en las calles y luego en el interior de las casas, se recogían los cadáver de los animales muertos de sed. Huyendo hacia Los Teques. Una multitud muere de insolación 48 horas después de que la sequía llegó a su punto culminante, la ciudad quedó completamente paralizada. El gobierno de los Estados Unidos envió, desde Panamá, un convoy de aviones cargados con tambores de agua. Las Fuerzas Aéreas Venezolanas y las compañías comerciales, que prestan servicio en el país, sustituyeron sus actividades normales por un servicio extraordinario de transporte de agua. Los aeródromos de Maiquetía y La Carlota fueron cerrados al tráfico internacional y destinados exclusivamente a esa operación de emergencia. Pero cuando se logró organizar la distribución urbana, el 30% del agua transportada se había evaporado a causa del calor intenso. En las Mercedes y en Sabana Grande, la policía incautó, el 7 de junio en la noche, varios camiones piratas, que llegaron a vender clandestinamente el litro de agua hasta a 20 bolívares. En San Agustín del Sur, el pueblo dio cuenta de otros dos camiones piratas, y repartió su contenido, dentro de un orden ejemplar, entre la población infantil. Gracias a la disciplina y el sentido de solidaridad del pueblo, en la noche del 8 de junio no se había registrado ninguna víctima de la sed. Pero desde el atardecer, un olor penetrante invadió las calles de la ciudad. Al anochecer, el olor se había hecho insoportable. Samuel Burkart descendió a la esquina con la botella vacía, a las 8 de la noche, e hizo una ordenada cola de media hora para recibir su litro de agua de un camión cisterna conducido por boy-scouts. Observó un detalle: sus vecinos, que hasta entonces habían tomado las cosas un poco a la ligera, que habían procurado convertir la crisis en una especie de carnaval, empezaban a alarmarse seriamente. En especial a causa de los rumores. A partir de mediodía, al mismo tiempo que el mal olor, una ola de rumores alarmistas se habían extendido por todo el sector. Se decía que a causa de la terrible sequedad, los cerros vecinos, los parques de Caracas, comenzaban a incendiarse. No habría nada que hacer cuando se desencadenara el fuego. El cuerpo de bomberos no dispondría de medios para combatirlo. Al día siguiente, según anuncio de la Radio Nacional, no circularían periódicos. Como las emisoras de radio habían suspendido sus emisiones y sólo podían escucharse tres boletines diarios de la Radio Nacional, la ciudad estaba, en cierta manera, a merced de los rumores. Se transmitían por teléfono y en la mayoría de los casos eran mensajes anónimos. Burkart había oído decir esa tarde que familias enteras estaban abandonando a Caracas. Como no había medios de transporte el éxodo se intentaba a pie, en especial hacia Maracay. Un rumor aseguraba que esa tarde, en la vieja carretera de Los Teques, una muchedumbre empavorecida que trataba de huir de Caracas había sucumbido a la insolación. Los cadáveres expuestos al aire libre, se decía, eran el origen del mal olor. Burkart encontraba exagerada aquella explicación, pero advirtió que, por lo menos en su sector, había un principio de pánico. Una camioneta del Frente Estudiantil se detuvo junto al camión cisterna. Los curiosos se precipitaron hacia ella, ansiosos de confirmar los rumores. Un estudiante subió a la capota y ofreció responder, por turnos, a todas las preguntas. Según él, la noticia de la muchedumbre muerta en la carretera de Los Teques era absolutamente falsa. Además, era absurdo pensar que ese fuera el origen de los malos olores. Los cadáveres no podían descomponerse hasta ese grado en cuatro o cinco horas. Se aseguró que los bosques y parques estaban colaborando en una forma heroica y que dentro de pocas horas llegaría a Caracas, procedente de todo el país, una cantidad de agua suficiente para garantizar la higiene. Se rogó transmitir por teléfono estas noticias, con la advertencia de que los rumores alarmantes eran sembrados por elementos perezjimenistas. En el silencio total, falta un minuto para la hora cero Samuel Burkart regresó a su casa con un litro de agua a las 6.45, con el propósito de escuchar el boletín de la Radio Nacional, a las 7. Encontró en su camino a la vecina que, en abril, aún regaba las flores de su jardín. Estaba indignada contra el INOS, por no haber previsto aquella situación. Burkart pensó que la irresponsabilidad de su vecina no tenía límites. —La culpa es de la gente como usted, dijo, indignado. El INOS pidió a tiempo que se economizara el agua. Usted no hizo caso. Ahora estamos pagando las consecuencias. El boletín de la Radio Nacional se limitó a repetir las informaciones suministradas por los estudiantes. Burkart comprendió que la situación estaba llegando a su punto crítico. A pesar de que las autoridades trataban de evitar la desmoralización, era evidente que el estado de cosas no era tan tranquilizador como lo presentaban las autoridades. Se ignoraba un aspecto importante: la economía. La ciudad estaba totalmente paralizada. El abastecimiento había sido limitado y en las próximas horas faltarían los alimentos. Sorprendida por la crisis, la población no disponía de dinero efectivo. Los almacenes, las empresas, los bancos, estaban cerrados. Los abastos de los barrios empezaban a cerrar sus puertas a falta de surtid las existencias habían sido agotadas. Cuando Burkart cerró el radio comprendió que Caracas estaba llegando a su hora cero. En el silencio mortal de las 9 de la noche, el calor subió a un grado insoportable, Burkart abrió puertas y ventanas pero se sintió asfixiado por la sequedad de la atmósfera y por el olor, cada vez más penetrante. Calculó minuciosamente su litro de agua y reservó cinco centímetros cúbicos para afeitarse el día siguiente. Para él, ese era el problema más importante: la afeitada diaria. La sed producida por los alimentos secos empezaba a hacer estragos en su organismo. Había prescindido, por recomendación de la Radio Nacional de los alimentos salados. Pero estaba seguro de que el día siguiente su organismo empezaría a dar síntomas de desfallecimiento. Se desnudó por completo, tomó un sorbo de agua y se acostó boca abajo en la cama ardiente, sintiendo en los oídos la profunda palpitación del silencio. A veces, muy remota, la sirena de una ambulancia rasgaba el sopor del toque de queda. Burkart cerró los ojos y soñó que entraba en el puerto de Hamburgo, en un barco negro, con una franja blanca pintada en la borda, con pintura luminosa. Cuando el barco atracaba, oyó, lejana, la gritería de los muelles. Entonces despertó sobresaltado. Sintió, en todos los pisos del edificio, un tropel humano que se precipitaba hacia la calle. Una ráfaga cargada de agua tibia y pura, penetró por su ventana. Necesitó varios segundos para darse cuenta de lo que pasaba: llovía a chorros. (Gabo, qué Dios te lleve a su reino. Diste muy buen uso a los dones conque te premió) elsapenanadal@hotmail.com)
No me dejes no!
Ocurre que un día en que te distraes junto a una parte de tu entorno familiar y algunos entrañables amigos, intentado disipar los avatares de la vida diaria, el tráfago citadino y alguna de las incongruencias del sendero por el que transita la República, mientras arrastras por dentro la penita por la ausencia de los idolatrados hijos y nietos que te dio la vida y la dificultad que presenta la falta de comunicación telefónica en donde te encuentras disfrutando un poco de lo mucho que la vida y los afanes te han quitado, te llega de repente, con la magia de las redes digitales, la noticia cruel, desgarradora y brutal de la muerte de gente muy querida para ti -y para el mundo entero!-. Y llegan los informes, uno tras otro, cada cual más impactante y doloroso que el anterior, en forma tal que te parece estar transitando por una de esas noches de pesadilla en las que algún sexto sentido te hace anhelar que llegue rápido el momento del despertar, para darte cuenta de que todo ha sido no más que una macabra jugarreta del subconsciente. Pero no. A medida que te aferras con frenesí al teclado y navegas por las páginas noticiosas de los medios digitales y las redes sociales con pleno dominio de la información te das cuenta de que, en efecto, la vida se ha desprendido del pecho de gente entrañable con la que aprendiste a desentrañar las intríngulis de la leyenda, el realismo maravilloso y el amor de nuestros países de América y el entorno antillano. De ellos conociste, también, algunos ignotos secretos del candente amor que llora, al igual que la tarde, cuando cae la lluvia. Y junto a la cadencia del bolero, la salsa, el cuidadoso manejo de la palabra y la imagen impoluta de todo un caballero, escuchamos sobre nuestra Anacaona nostálgicas tonadas cantadas por un grandioso boricua, con las que jamás se supo inspirar ningún compositor nuestro. En su recuerdo y para asociar esta inolvidable tarde a su memoria, junto al amargo dulzor de unas copas de vino, remontaré mis recuerdos por algo más de cien años de soledad para evocar a Gabo, con sus bigotes y su verruga, a Cheo con su eterna sonrisa y su impecable vestuario y a la inmensa Sonia con sus desgarradoras canciones de amor con las que a tantos nos hizo rabiar –y llorar- de dolor. El profundo, eterno e insondable espacio de lo ignoto acoge sus almas. Algún día nos volveremos a ver. Mientras eso llega, en sus nombres, escucharé “hasta que se raye el disco”, no me dejes no!! En paz descansen sus almas.
Apuntes sobre la radio dominicana
El 02 de abril de 1972 se promulgó el decreto 4476 instituyendo el 18 de abril como el “Día Nacional del Locutor” ese mismo día pero del año 1938, la Dirección Nacional de Telecomunicaciones impartió por primera vez exámenes para conceder carnet oficial a los locutores. La locución dominicana se inició con la primera ocupación norte americana en el año 1916-1924, desde ese momentos fueron instalados sistema de comunicación radiotelegráfico con fines estratégicos. En el año 1926, nace la primera emisora en con un transmisor de 10 vatios, de amplitud modulada y fue la que transmitió la primera señal en el país con el nombre de (HIH), su propulsor fue el ingeniero Frank Hatton. En ese mismo año los hermanos Erros de nacionalidad Puertoriqueña instalaron una emisora en la provincia de la Romana llamada “La voz del Papagayo” El 8 de abril 1928 sale al aire HIX, la estación oficial del Estado Dominicano, con la asistencia del presidente de la República Dominicana, Horacio Vásquez y su esposa Trina de Moya. Ese día se transmitió por primera vez el Himno Nacional. Hay que destacar que los pioneros en realizar transmisiones fueron los señores: Don Tuto Báez, desde HIJK, en 1929, Carlos Vallejos de la Concha por la HI4D, “La voz del Quisqueya “ en el 1931 por Antonio Sanabia Rojas, desde Hit “El Hit del aire», 1931, Don Joaquín Custals, desde HIL. El 1 de agosto de 1942 en el municipio de Bonao, nace «La Voz del Yuna, propiedad del mayor del ejército Nacional, José Arismendi Trujillo Molina (Petan), hermano del presidente del país, Rafael Molina Trujillo. En el 1938 el gobierno reconoció al locutor como un profesional e impartió el primer examen oficial de locutores, con el propósito de regular la radiodifusión y que el medio este conducido por profesionales de un gran acervo cultural. El 17 de julio de 1972 Don Mario Báez Asunción convoco a los locutores dominicanos a la primera reunión, en uno de los salones del hotel Napolitano en Santo Domingo, con el propósito de crear una organización que mantenga unida a los locutores del país, así nació el “Círculo de Locutores Dominicanos” salvadorenvivotv@gmail.com
MEXICO: Tributos póstumos a Mario Moreno Cantinflas
México, 20 abr (PL) Diversos tributos al famoso actor y humorista Mario Moreno (Cantinflas) se llevarán a cabo en México, en el marco del 21 aniversario de su muerte, que se celebra hoy.
Espacios culturales de la prensa destacan durante estos días esa efeméride con artículos y entrevistas sobre el comediante mexicano más popular en el mundo.
Entre los actuales homenajes se encuentra la película sobre su biografía, la cual tuvo su premier en el reciente Festival Internacional de Cine de Guadalajara y será exhibida próximamente en los cines.
Ese filme, dirigido por Sebastián del Amo, relata la vida del actor desde sus inicios hasta que alcanzó la fama.
Se trabaja también en la edición de un libro acerca de la vida profesional y personal del recordado cómico, que incluye fotografías inéditas. Este es preparado por su familia.
Asimismo, la semana pasada se realizó una misa por este aniversario luctuoso en la tumba que guarda sus restos, donde se muestran objetos personales y fotografías del artista, que también serán parte de un futuro museo itinerante.
Su imperecedero personaje Cantinflas reflejaba al sencillo hombre de pueblo, como lustrador de calzado, barrendero, taxista, boxeador y taxista, entre otros muchos simpáticos personajes, con una característica forma de vestir y de hablar.
El Mimo de México, nacido el 12 de agosto de 1911 en la capital mexicana, debutó en el cine con la película No te engañes corazón (1936), para seguir una carrera que sumó más de 50 filmes.
Entre sus cintas se encuentran Ahí está el detalle (1940), Ni sangre ni arena (1941), Los tres mosqueteros (1943), Gran hotel (1944), El siete machos (1950), Abajo el telón (1954) y El bolero de Raquel (1956), su primera película en color.
Por su actuación en La vuelta al mundo en 80 días (1956) fue galardonado con el Globo de Oro en la categoría Mejor Actor de Comedia o Musical y esta obtuvo el Oscar como Mejor Película.
Moreno, como uno de los actores cimeros de la Edad Dorada del Cine Mexicano, contribuyó destacadamente a popularizar la cinematografía nacional en el mundo y su nombre se incluye entre los grandes artistas de todos los tiempos.
ale/jgs
PL-3
Repartirán cenizas de García Márquez entre México y Colombia
CIUDAD DE MEXICO.- Las cenizas de Gabriel García Márquez serán dividas entre México y Colombia, confirmó José Gabriel Ortiz, embajador colombiano.
Entrevistado afuera de la casa del escritor por diario Milenio, detalló que durante el homenaje que se le rendirá al escritor colombiano el próximo lunes en el Palacio de Bellas Artes, serán el director de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa y él quienes reciban las cenizas del Premio Nobel de Literatura, siendo ellos los primeros en encabezar la guardia de honor.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, asistirá al homenaje luctuoso y será él junto con el presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien encabece la segunda guardia de honor.
Ortiz aseguró que la familia de García Márquez «sólo aceptó el homenaje que México quiere ofrecerle a Gabo el día lunes», porque «ellos quieren estar en total intimidad en estos días».
En el Palacio de Bellas Artes se acostumbra a despedir a los grandes, no solamente escritores, poetas y pintores, donde García Márquez, era considerado como suyo.
Aracataca celebrará un sepelio simbólico
Por su parte, en la localidad colombiana de Aracataca, el alcalde Tufith Hatum, pidió a la familia del escritor que sus cenizas reposen en ese municipio, donde nació y vivió su infancia.
«De manera respetuosa, pidió a la familia de Gabo y al gobierno (colombiano), que sus cenizas reposen en el lugar donde vivió sus primeros años de vida. Sería un honor para nosotros», dijo el edil a periodistas.
La alcaldía de Aracataca anunció que se realizará un sepelio simbólico de García Márquez en su pueblo natal, con una procesión que saldrá con un féretro desde la Casa Museo y recorrerá sitios emblemáticos de la localidad.
Luego se celebrará un oficio religioso y actos culturales en los lugares que albergaron momentos de la infancia del escritor colombiano, informó la dependencia.
Para rendir homenaje a la memoria de su hijo ilustre, Aracataca decretó cinco días de luto y dispuso izar el pabellón nacional a media asta en todas las entidades públicas y viviendas, incluida la Casa Museo, su mayor atracción.
Fuente: UNIVISION/COM
jt/am

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