Schneiderman expresa solidaridad con los trabajadores en huelga

NUEVA YORK – El Fiscal General Eric Schneiderman emitió hoy la siguiente declaración en apoyo a los trabajadores de comida rápida en todo el estado de Nueva York y los Estados Unidos en huelga en apoyo del aumento del salario mínimo y el derecho a afiliarse a un sindicat
«Es hora de decir de manera inequívoca que nadie que trabaje 40 horas a la semana debería tener que vivir en la pobreza, y esto comienza con el aumento del salario mínimo. Aplaudo a los trabajadores de comida rápida en todo el estado de Nueva York que están de pie por sus derechos y lucha por un salario digno. Me mantendré en solidaridad con estos trabajadores y apoyando sus esfuerzos para aumentar el salario mínimo y el derecho a afiliarse a un sindicato.
«Ya sea luchando contra el robo de salarios o las represalias de empleadores, la oficina del Fiscal General del Estado de Nueva York continuará defendiendo los derechos de los trabajadores. Desde el Square Deal de Teddy Roosevelt y las reformas progresistas de Fiorello LaGuardia hasta el New Deal de Franklin Roosevelt, Nueva York siempre ha sido un pionero en la lucha por los derechos de los trabajadores. Debemos continuar este legado y ser un líder nacional en la construcción y la protección de la clase media».
Los trabajadores en 150 ciudades de los Estados Unidos han organizado una huelga nacional. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, los trabajadores de restaurantes ganan un salario promedio por hora de $ 8.74. Anualmente, esto equivaldría a $ 18,179.20. La Oficina del Censo de Estados Unidos informa que el nivel de pobreza para una familia de cuatro personas es de $23.000 al año.
A principios de esta semana, el Fiscal General Schneiderman emitió un informe que relata el trabajo de su oficina en la protección de los trabajadores de Nueva York. Puntos destacados del informe, titulado En defensa de los trabajadores neoyorquinos, incluyen:
• Protección de los derechos de los trabajadores de la comida rápida y de lavado de autos;
• Hacer cumplir las leyes de salario prevaleciente, que requieren una mayor tasa de pago para la construcción y el mantenimiento de los edificios del gobierno;
• La lucha contra la ilegal represalias de empleadores contra los empleados que se han reclamado sus derechos;
• El sometimiento criminal de los empleadores que cometen violaciones graves, mostrando extrema indiferencia hacia los derechos básicos de los trabajadores y el Estado de Derecho;
• Innovar para proteger a los trabajadores que no están amparados por las leyes laborales tradicionales como los taxistas y otros; y
• La protección de los trabajadores en un mundo digital.
El Fiscal General Eric T. Schneiderman cree que en Nueva York tiene que haber igualdad ante la ley y un conjunto de reglas para todos. Anima a todo trabajador que considere que su / sus derechos han sido violados a ponerse en contacto con el Buro de Asuntos Laborales, llamando al (212) 416-8700 o visitando https://www.ag.ny.gov/

Eva en el paraíso de Perón

¿Por qué negar que detrás de cada hombre que triunfa haya una gran mujer? Pero Eva nunca estuvo a las espaldas de Perón como su sombra, ella siempre fue la luz frontal que iluminó sus senderos con amor y dedicación. En el éxito político de Juan Domingo Perón hubo una mujer extraordinaria llamada Eva, quien estuvo siempre a su lado. Entre ambos lograron marchar de forma paralela, al unísono, como los dioses y las diosas de la mitología que animados por los toques de trompetas solían halar el carro triunfal del destino. Eva en hebreo significa aquello que da vida. Si esta mujer resultó atractiva en el grado de su inteligencia, se puede decir que fue una de las más hermosas del mundo. Si esta dama era inteligente en la extensión de su belleza, se puede expresar que fue una de las más inteligentes del universo. En cualquiera de las dos dimensiones, Eva Perón fue verdaderamente maravillosa. Hoy más que nunca América se empina ante su grandeza y la humanidad se eleva a la altura de su gloria. Eva Perón (1919-1952) quiso darle a Argentina y a los pueblos “descamisados” (pobres), lo que el cáncer le arrancó a sus 33 años de edad, su vida. “Sobre Evita ya se ha dicho todo. O a lo mejor todo está por decirse”. -Eva Perón poco antes de su partida-. El seco otoño del hemisferio sur fue testigo de un tierno acontecimiento, la llegada de la última descendencia de Juan Duarte y JuanaIbarguren, quienes vieron nacer a María Eva, la cual abrió sus ojos el 7 de mayo de 1919 en el campo La Unión, un sector del área de Los Toldos, en el centro norte de la provincia de Buenos Aires, Argentina. Juan el padre de Eva, mantenía dos familias, una llamada “legítima” de seis hijos y otra tildada de “adúltera” de cinco vástagos procreados con Juana, a quien despectivamente llamaban “la amante”. Aquello de que “cada niño o niña nace con su pan debajo del brazo” puede ser verdad pero en las cunas de los descendientes de la fortuna. Eva no nació en un paraíso sino en una pobre comunidad rural, donde la miseria negaba a los hijos de los campesinos tener derecho a comer, aunque fuesen las “manzanas prohibidas”. Décadas después Eva diría, “Los ricos todavía creen que donde comen tres bocas hay también para cuatro. ¡Cómo se ve que nunca han visto de cerca la pobreza!”. Lo que Eva trajo al llegar a este mundo de injusticia fue un título de discriminación que la marcó para toda su vida. Su acta de nacimiento la reconocía como hija “adulterina e ilegítima”. ¡No puede ser! No hay de que asombrarse, esa era la costumbre en la Argentina de principio del siglo XX. La humillación de por vida era el castigo impuesto por una sociedad que explotaba dos veces a los pobres, en su trabajo y en su dignidad. Pero los niños van creciendo alegres y bulliciosos sin advertir nada de esto. Sin embargo, la gente de dinero no pierde la ocasión para sacar su látigo de tortura y lacerar el alma de los desposeídos. Al cumplir sus seis años Eva recibiría el peor castigo moral que un menor puede soportar en esas delicadas edades en que el recuerdo será un arbolito con espinas que crecerá en el tiempo. Aconteció que a la muerde de su padre en un accidente automovilístico en 1926, la hija adulterina fue impedida por sus “hermanas legítimas” y algunos de la “alta sociedad”, de entrar a la sala donde velaban los restos de su padre, siempre ausente en su vida. El escándalo hizo llorar a la niña más por la injusticia que por la propia muerte de su progenitor, cuya “familia legítima” se lo había robado en vida y ahora también en muerte, para impedir que la imagen de su papá quedara en su memoria infantil. ¡Maldita alta sociedad! Exclamo yo hoy con mi piel cubierta de púas como un erizo, siento la irritación de la impotencia. Y expreso “maldita” porque es la palabra más próxima a mi suprema indignación que no tolera el menor maltrato moral a una pequeña vestida de inocencia. Esas son las razones por la que nunca he soportado el ultraje ni la discriminación intransigente. Asumo el pleito de Eva como una causa fundamental de mi conciencia y cubierto con mi toga negra y mi birrete de borla blanca, proclamo en la barra de su defensa: ¡Abusadores de la infancia desamparada!, protegidos por las leyes del complejo social, ustedes deberán pudrirse en la indiferencia de un pueblo que reclama a gritos, ¡basta ya de sus prejuicios indecorosos e infamantes! Tras el fallecimiento del cabeza de familia, los Duarte Ibarguren quedaron al desamparo, sin ingresos mínimos para alimentarse, bordeando la categoría de miserables. Eva sintió que estaba en el infierno sin haber cometido pecado, con la agravante de que ni ella ni sus hermanos al ser descendientes adulterinos fueron protegidos por “los códigos argentinos que defendían los sagrados derechos de la niñez”. La familia decidió emigrar de la comunidad natal como las aves que abandonan los espacios donde escasea la comida. Mas una madre con cinco niños que demandan atenciones es un peso que impide un profundo vuelo. Sin embargo, doña Juana pondría un pequeño negocio de expendio de comida. Ciertamente la Providencia caritativa no abandona sus hijos a mitad del trayecto. Se abrieron muchas puertas solidarias, no faltó el pan, pero el mote de familia adulterina fue una especie de avería en las velas de un barco, que imposibilitaba llegar con facilidad a los puertos de oportunidades de trabajo y de escuelas. Por lo tanto, no había otro camino para Eva a sus quince años que, “hacer camino al andar”. Rumbo a la Capital sin capital Eva o Evita viajó para hacer realidad su vocación infantil de ser artista declamadora o actriz. Llegó a Buenos Aires tan desprotegida como nació. En su equipaje algunas pertenencias y muchos sueños. Ya estaba en la Capital sin capital en su portamonedas. La gran urbe sudamericana era entonces un extraño mundo de dos caras, la de la riqueza y la de la pobreza. Buenos Aires era una especie de monstruo devorador de ensueños. Mas Evita quería ser actriz, subir con su incuestionable talento a las tablas del teatro a vivir lo que su indigencia le había siempre negado. Allí en el mundo de la ficción podía representar todos los papeles asignados; como ser princesa, emperatriz, Primera Dama, jefa de sindicato, obrera y hasta explotadora de los infelices que lo dan todo y solo reciben desventuras. En ese universo de vivencias aprendería a ver la realidad con su color auténtico. En aquel lugar, en el mundo del teatro, Eva conocerá los rostros escondidos detrás de sus máscaras. Ella en el escenario se dio cuenta de cómo hay personas que fingen con naturalidad asombrosa, son actores en su quehacer diario donde se convierten en expertos en disimular y mentir, cuando suben a las tablas no tienen que esforzarse en representar sus papeles. En el escenario, en este especial laboratorio de las virtudes y bajezas de los hombres y las mujeres en el que dejaron sus enseñanzas los autores clásicos: Sófocles, Esquilo, Eurípides, Lope de Vega, Racine, Molière, Shakespeare, y otros; aquí en el templo de las artes dramáticas Evita tejió un cedazo para valorar las lágrimas de sinceridad o de falsedad. Luego cuando hizo cine también entendió cómo para muchos “todo es pantalla”. En esa cuasi universidad de caracteres humanos comprendió que la “vida es un teatro” o una película en la que se ríe y se llora. Desde entonces se propuso luchar fuera del teatro o detrás de las cámaras, a favor de los que sollozan para que pudieran algún día sonreír. Concedo las palabras a Evita para que nos cuente con el tono oratorio de su propia emoción, lo que piensa de la pobreza y la injusticia. “No comprendía que habiendo pobres hubiese ricos y que el afán de éstos por la riqueza fuese la causa de la pobreza de tanta gente… He hallado en mi corazón, un sentimiento fundamental que domina desde allí, en forma total, mi espíritu y mi vida: ese sentimiento es mi indignación frente a la injusticia. Desde que yo me acuerdo cada injusticia me hace doler el alma como si me clavase algo en ella… así como algunas personas tienen una especial disposición del espíritu para sentir la belleza como no la sienten todos, más intensamente que los demás, y son por eso poetas o pintores o músicos, yo tengo, y ha nacido conmigo, una particular disposición del espíritu que me hace sentir la injusticia de manera especial, con una rara y dolorosa intensidad”. Este corazón sensible definió temprano “La razón de su vida”. Evita decidió estar de lado de los oprimidos y combatir la injusticia con su alma de mujer. Ella formó una conciencia de su deber social, asumió el compromiso de una lucha desigual pero justa, se atrincheró en sus principios y enrumbó los cañones hacia una sola orientación, ya su lucha en contra de la injusticia estaba casada. A partir de ahora la estrella de la reivindicación de los derechos de los obreros y de la mujer argentina guiaría los pasos de Evita a sus 23 años de edad. –“Algún día todo esto cambiará… algún día todo será distinto… el destino me dará un lugar, muy humilde pero lugar al fin, en la hazaña redentora”, decía Evita. Eva desde un infierno al paraíso Lo impredecible a veces arrastra los hilos del azar para bien o para mal. La vida en tal circunstancia oscila como un péndulo entre la fatalidad y la dicha. El 5 de enero de 1944 un terremoto destruye la provincia argentina de San Juan, millares de personas mueren, el 90% de las viviendas y edificios se van al suelo. Se considera el evento más destructivo que se había registrado en la historia del país. El 22 de enero se lleva acabo un acto en beneficio de las víctimas de la tragedia. Sentados en la primera fila están Juan Domingo Perón, un prestigioso y apuesto militar que es funcionario del Gobierno; a su lado, por pura dicha, la ya famosa actriz Eva Duarte. Ambos conversan animadamente como si se conociesen desde hace muchos años. A partir de esa noche ya no se separarán jamás. “Allí le conocí franco y cordial, sincero y humilde, generoso e incansable, allí vislumbré la grandeza de su alma y la intrepidez de su corazón. Viéndolo se me ensanchaba el espíritu como si todo aquello fuese cielo y aire puro. La vieja angustia de mi corazón empezaba a deshacerse en mí como la escarcha y la nieve bajo el sol”, confiesa Evita. Y testimonia: “Por fin llegó «mi día maravilloso». Todos, o casi todos, tenemos en la vida un «día maravilloso». Para mí, fue el día en que mi vida coincidió con la vida de Perón. El encuentro me ha dejado en mi corazón una estampa indeleble; y no puedo dejar de pintarla porque ella señala el comienzo de mi verdadera vida. Ahora sé que los hombres se clasifican en dos grupos: uno, grande, infinitamente numeroso, es el de los que afanan por las cosas vulgares y comunes; y que no se mueven sino por caminos conocidos que otros ya han recorrido. Se conforman con alcanzar un éxito. El otro grupo, pequeño, muy pequeño, es el de los hombres que conceden un valor extraordinario a todo aquello que es necesario hacer. Estos no se conforman sino con la gloria. Aspiran ya el aire del siglo siguiente, que ha de cantar sus glorias y viven casi en la eternidad. Hombres para quienes un camino nuevo ejerce siempre una atracción irresistible. Para Alejandro fue el camino de Persia, para Colón el camino de las Indias, para Napoleón el que conducía al imperio del mundo, para San Martín el camino llevaba a la libertad de América. A esta clase de hombres pertenecía el hombre que yo encontré”. El apoyo de Evita a Perón rompió los límites. Por vez primera en Argentina una mujer hace política a favor de su futuro esposo, quien por sus relaciones con la clase obrera y los postulados justicialistas de su pensamiento, motivó un golpe de Estado de los sectores contrarrevolucionarios. En la primera semana de octubre de 1945 Juan Domingo Perón es apresado con fines de ser posteriormente fusilado. Eva Duarte, su abnegada compañera sentimental y de lucha, movió desde la clandestinidad a los obreros de la Central General de Trabajadores, que corrieron como hormigas de todos los barrios y se concertaron más de un millón en la Plaza de Mayo. Los protestantes asistieron con antorchas encendidas a exigir la puesta en libertad de Perón. Eva le habló a la multitud ese inolvidable 17 de octubre de 1945. Escuchemos sus palabras: “Ustedes sabían que Perón estaba dispuesto a morir por este pueblo, ahora los enemigos deben saber que el pueblo está dispuesto a morir por Perón. Yo les pido, -es interrumpida por los aplausos- yo les pido hoy compañeros una sola cosa: que juremos todos públicamente defender a Perón y luchar por él hasta la muerte. –Ovación y aplausos-. Y nuestro juramento, nuestro juramento será gritar durante un minuto para que nuestro grito llegue al último rincón del mundo. “La vida por Perón”, Eva supremamente emocionada se volcó en lágrimas, mientras la multitud gritaba “La vida por Perón”. La masa enfurecida con sus antorchas encendidas vociferaban cada vez más alto, “La vida por Perón”. Los golpistas temían a que los furiosos seguidores de Perón hicieran de la ciudad una sola hoguera y fue necesario liberar al encarcelado bajo el compromiso de calmar la multitud. Perón habló desde el balcón de la casa Rosada sede del Gobierno, “Trabajadores, muchas veces he asistido a reuniones de trabajadores. Siempre he sentido una enorme satisfacción, pero desde hoy sentiré un verdadero orgullo de argentino, porque interpretaré este movimiento colectivo como el renacimiento de una conciencia de los trabajadores”. Cinco días después de estos acontecimientos ocurriría el esperado casamiento. El 22 de octubre de 1945, a las 7:30 de la noche, entraron al registro civil de la ciudad de Junín, el contrayente Juan Domingo Perón, quien se declaró viudo de 50 años y María Eva Duarte Ibarguren se declaró soltera de 26 años. Dos meses después el 10 de diciembre a las 8:25 de la noche, se casaron por la Iglesia. A los 7 meses de su casamiento Juan Domingo Perón es el presidente de Argentina y Eva Perón, con apenas 27 años, es la Primera Dama, pero esta vez lo era de verdad, no como en los papeles que representó como actriz. A ella le pareció irreal. La hija ilegítima siendo Primera Dama de Argentina recibiría en su despacho una pequeña comisión que deseaba felicitarla por su éxito. –“Pasen”, expresó doña Eva de Perón. ¡Oh sorpresa! Quienes entraban a su despacho eran las mismas personas que no la dejaron despedir a su padre en aquel escándalo cuando ella tenía seis años. “Buenos días”, -les dijo con sinceridad y sin rencor a sus “hermanos legítimos”. Evita pensó, Ciertamente, ¨la vida es un teatro”. La gestión de Juan Domingo Perón recibió más elogios que abucheo, esto último de los sectores de la oligarquía rancia y lo primero, de los grupos populares. No obstante, al margen de lo bueno o de lo malo, nadie negará que no ha habido en la historia contemporánea otra pareja presidencial con el prestigio de Eva y Perón y se puede decir con seguridad que no lo habrá otra igual. Ellos rompieron el molde. Quizás ya no existe otro patrón porque ni con la moderna clonación se podrá obtener otro doble de esta unión irrepetible, que fundieron su enorme amor en uno solo. Por eso no se puede escribir Perón sin Eva, como tampoco, Eva sin Perón. Eva reivindicó su nombre ante la humanidad, no ignoraba lo de Adán, por eso, como la tocaya del Génesis, después de ser sacada del paraíso por incitar al pecado, Eva Perón le recordó a todas las generaciones de la historia que de sus costillas fue creado su compañero, pero no únicamente un compañero sentimental, sino los descamisados que son los pobres desposeídos de la riqueza. Eva Perón regresó con su lucha a favor de los descamisados al paraíso, donde reposan para siempre las almas de mayor pureza. Allí está ella rodeada de sus descamisados y abrazada con ternura infinita con Perón. El final de Eva Perón, 26 de julio de 1952 El cáncer persiguió a Evita Perón con más impiedad que sus enemigos, quienes llegaron al colmo de la indolencia colocando pancartas en las ventanas de sus casas, “VIVA EL CÁNCER”, decían algunas de ellas. El final esperado por los malvados llegó la noche del 26 de julio de 1952. “La Argentina nunca había visto antes un dolor semejante. El cuerpo incorruptible fue velado durante 16 días bajo una lluvia helada y persistente. Dos millones de fieles la despidieron en las calles. Medio millón de bocas besaron su ataúd. El Papa recibió 26 mil pedidos para convertirla en Santa” “Y la Argentina detuvo su corazón”, https://www.youtube.com/watch?v=iWhfXVGcsr8, así se llama el famoso documental sobre los funerales de Evita. Quizás nunca la historia de la humanidad había sufrido una muerte con tanto pesar. Cientos de millares de flores caían como si el firmamento fuese un inmenso jardín destinado a desplomarse sobre el féretro de Evita. “Mis queridos descamisados. Yo no valgo por lo que hice. Yo no valgo por lo que soy ni por lo que tengo, yo tengo una sola cosa que vale, la tengo en mi corazón, me quema en el alma, me duele en mi carne y arde en mi pecho. Es el amor por este pueblo y por Perón. Si este pueblo me pidiese mi vida se la daría cantando, porque la felicidad de un solo descamisado vale más que mi vida. Yo sé que Dios está con nosotros porque está con los humildes y desprecia la soberbia de la oligarquía y por eso la victoria será nuestra. Y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria”. Eva Perón.

Eva en el paraíso de Perón

¿Por
qué negar que detrás de cada hombre que triunfa haya una gran mujer? Pero Eva
nunca estuvo a las espaldas de Perón como su sombra, ella siempre fue la luz
frontal que iluminó sus senderos con amor y dedicación. En el éxito político de
Juan Domingo Perón hubo una mujer extraordinaria llamada Eva, quien estuvo
siempre a su lado. Entre ambos lograron marchar de forma paralela, al unísono,
como los dioses y las diosas de la mitología que animados por los toques de
trompetas solían halar el carro triunfal del destino.

Eva
en hebreo significa aquello que da vida. Si esta mujer resultó atractiva en el
grado de su inteligencia, se puede decir que fue una de las más hermosas del
mundo. Si esta dama era inteligente en la extensión de su belleza, se puede
expresar que fue una de las más inteligentes del universo. En cualquiera de las
dos dimensiones, Eva Perón fue verdaderamente maravillosa. Hoy más que nunca
América se empina ante su grandeza y la humanidad se eleva a la altura de su
gloria. Eva Perón (1919-1952) quiso darle a Argentina y a los pueblos
“descamisados” (pobres), lo que el cáncer le arrancó a sus 33 años de edad, su
vida.

“Sobre
Evita ya se ha dicho todo. O a lo mejor todo está por decirse”. -Eva Perón poco
antes de su partida-. El seco otoño del hemisferio sur fue testigo de un tierno
acontecimiento, la llegada de la última descendencia de Juan Duarte y Juana
Ibarguren, quienes vieron nacer a María Eva, la cual abrió sus ojos el 7 de
mayo de 1919 en el campo La Unión, un sector del área de Los Toldos, en el
centro norte de la provincia de Buenos Aires, Argentina. Juan el padre de Eva,
mantenía dos familias, una llamada “legítima” de seis hijos y otra tildada de
“adúltera” de cinco vástagos procreados con Juana, a quien despectivamente
llamaban “la amante”.

Aquello
de que “cada niño o niña nace con su pan debajo del brazo” puede ser verdad
pero en las cunas de los descendientes de la fortuna. Eva no nació en un
paraíso sino en una pobre comunidad rural, donde la miseria negaba a los hijos
de los campesinos tener derecho a comer, aunque fuesen las “manzanas
prohibidas”. Décadas después Eva diría, “Los ricos todavía creen que donde
comen tres bocas hay también para cuatro. ¡Cómo se ve que nunca han visto de
cerca la pobreza!”.

Lo
que Eva trajo al llegar a este mundo de injusticia fue un título de
discriminación que la marcó para toda su vida. Su acta de nacimiento la
reconocía como hija “adulterina e ilegítima”. ¡No puede ser! No hay de que
asombrarse, esa era la costumbre en la Argentina de principio del siglo XX.

La
humillación de por vida era el castigo impuesto por una sociedad que explotaba
dos veces a los pobres, en su trabajo y en su dignidad. Pero los niños van
creciendo alegres y bulliciosos sin advertir nada de esto. Sin embargo, la
gente de dinero no pierde la ocasión para sacar su látigo de tortura y lacerar
el alma de los desposeídos.

Al
cumplir sus seis años Eva recibiría el peor castigo moral que un menor puede
soportar en esas delicadas edades en que el recuerdo será un arbolito con
espinas que crecerá en el tiempo.

Aconteció
que a la muerde de su padre en un accidente automovilístico en 1926, la hija
adulterina fue impedida por sus “hermanas legítimas” y algunos de la “alta
sociedad”, de entrar a la sala donde velaban los restos de su padre, siempre
ausente en su vida. El escándalo hizo llorar a la niña más por la injusticia que
por la propia muerte de su progenitor, cuya “familia legítima” se lo había
robado en vida y ahora también en muerte, para impedir que la imagen de su papá
quedara en su memoria infantil.

¡Maldita
alta sociedad! Exclamo yo hoy con mi piel cubierta de púas como un erizo,
siento la irritación de la impotencia. Y expreso “maldita” porque es la palabra
más próxima a mi suprema indignación que no tolera el menor maltrato moral a
una pequeña vestida de inocencia. Esas son las razones por la que nunca he soportado
el ultraje ni la discriminación intransigente.

Asumo
el pleito de Eva como una causa fundamental de mi conciencia y cubierto con mi
toga negra y mi birrete de borla blanca, proclamo en la barra de su defensa:
¡Abusadores de la infancia desamparada!, protegidos por las leyes del complejo
social, ustedes deberán pudrirse en la indiferencia de un pueblo que reclama a
gritos, ¡basta ya de sus prejuicios indecorosos e infamantes!

Tras
el fallecimiento del cabeza de familia, los Duarte Ibarguren quedaron al
desamparo, sin ingresos mínimos para alimentarse, bordeando la categoría de
miserables. Eva sintió que estaba en el infierno sin haber cometido pecado, con
la agravante de que ni ella ni sus hermanos al ser descendientes adulterinos
fueron protegidos por “los códigos argentinos que defendían los sagrados
derechos de la niñez”.

La
familia decidió emigrar de la comunidad natal como las aves que abandonan los
espacios donde escasea la comida. Mas una madre con cinco niños que demandan
atenciones es un peso que impide un profundo vuelo. Sin embargo, doña Juana
pondría un pequeño negocio de expendio de comida.

Ciertamente
la Providencia caritativa no abandona sus hijos a mitad del trayecto. Se
abrieron muchas puertas solidarias, no faltó el pan, pero el mote de familia
adulterina fue una especie de avería en las velas de un barco, que
imposibilitaba llegar con facilidad a los puertos de oportunidades de trabajo y
de escuelas. Por lo tanto, no había otro camino para Eva a sus quince años que,
“hacer camino al andar”.

Rumbo
a la Capital sin capital

Eva
o Evita viajó para hacer realidad su vocación infantil de ser artista
declamadora o actriz. Llegó a Buenos Aires tan desprotegida como nació. En su
equipaje algunas pertenencias y muchos sueños. Ya estaba en la Capital sin
capital en su portamonedas. La gran urbe sudamericana era entonces un extraño
mundo de dos caras, la de la riqueza y la de la pobreza.

Buenos
Aires era una especie de monstruo devorador de ensueños. Mas Evita quería ser
actriz, subir con su incuestionable talento a las tablas del teatro a vivir lo
que su indigencia le había siempre negado.

Allí
en el mundo de la ficción podía representar todos los papeles asignados; como
ser princesa, emperatriz, Primera Dama, jefa de sindicato, obrera y hasta
explotadora de los infelices que lo dan todo y solo reciben desventuras. En
ese universo de vivencias aprendería a
ver la realidad con su color auténtico. En aquel lugar, en el mundo del teatro,
Eva conocerá los rostros escondidos detrás de sus máscaras. Ella en el
escenario se dio cuenta de cómo hay personas que fingen con naturalidad
asombrosa, son actores en su quehacer diario donde se convierten en expertos en
disimular y mentir, cuando suben a las tablas no tienen que esforzarse en
representar sus papeles.

En
el escenario, en este especial laboratorio de las virtudes y bajezas de los
hombres y las mujeres en el que dejaron sus enseñanzas los autores clásicos:
Sófocles, Esquilo, Eurípides, Lope de Vega, Racine, Molière, Shakespeare, y
otros; aquí en el templo de las artes dramáticas Evita tejió un cedazo para
valorar las lágrimas de sinceridad o de falsedad. Luego cuando hizo cine
también entendió cómo para muchos “todo es pantalla”.

En
esa cuasi universidad de caracteres humanos comprendió que la “vida es un
teatro” o una película en la que se ríe y se llora. Desde entonces se propuso
luchar fuera del teatro o detrás de las cámaras, a favor de los que sollozan
para que pudieran algún día sonreír.

Concedo
las palabras a Evita para que nos cuente con el tono oratorio de su propia
emoción, lo que piensa de la pobreza y la injusticia. “No comprendía que
habiendo pobres hubiese ricos y que el afán de éstos por la riqueza fuese la
causa de la pobreza de tanta gente… He hallado en mi corazón, un sentimiento
fundamental que domina desde allí, en forma total, mi espíritu y mi vida: ese
sentimiento es mi indignación frente a la injusticia. Desde que yo me acuerdo
cada injusticia me hace doler el alma como si me clavase algo en ella… así como
algunas personas tienen una especial disposición del espíritu para sentir la
belleza como no la sienten todos, más intensamente que los demás, y son por eso
poetas o pintores o músicos, yo tengo, y ha nacido conmigo, una particular
disposición del espíritu que me hace sentir la injusticia de manera especial,
con una rara y dolorosa intensidad”.

Este
corazón sensible definió temprano “La razón de su vida”. Evita decidió estar de
lado de los oprimidos y combatir la injusticia con su alma de mujer. Ella formó
una conciencia de su deber social, asumió el compromiso de una lucha desigual
pero justa, se atrincheró en sus principios y enrumbó los cañones hacia una
sola orientación, ya su lucha en contra de la injusticia estaba casada. A
partir de ahora la estrella de la reivindicación de los derechos de los obreros
y de la mujer argentina guiaría los pasos de Evita a sus 23 años de edad.
–“Algún día todo esto cambiará… algún día todo será distinto… el destino me
dará un lugar, muy humilde pero lugar al fin, en la hazaña redentora”, decía
Evita.

Eva
desde un infierno al paraíso

Lo
impredecible a veces arrastra los hilos del azar para bien o para mal. La vida
en tal circunstancia oscila como un péndulo entre la fatalidad y la dicha. El 5
de enero de 1944 un terremoto destruye la provincia argentina de San Juan,
millares de personas mueren, el 90% de las viviendas y edificios se van al
suelo. Se considera el evento más
destructivo que se había registrado en la historia del país. El 22 de enero se
lleva acabo un acto en beneficio de las víctimas de la tragedia. Sentados en la
primera fila están Juan Domingo Perón, un prestigioso y apuesto militar que es
funcionario del Gobierno; a su lado, por pura dicha, la ya famosa actriz Eva
Duarte.

Ambos
conversan animadamente como si se conociesen desde hace muchos años. A partir
de esa noche ya no se separarán jamás. “Allí le conocí franco y cordial,
sincero y humilde, generoso e incansable, allí vislumbré la grandeza de su alma
y la intrepidez de su corazón. Viéndolo se me ensanchaba el espíritu como si
todo aquello fuese cielo y aire puro. La vieja angustia de mi corazón empezaba
a deshacerse en mí como la escarcha y la nieve bajo el sol”, confiesa Evita.

Y
testimonia: “Por fin llegó «mi día maravilloso». Todos, o casi todos,
tenemos en la vida un «día maravilloso». Para mí, fue el día en que
mi vida coincidió con la vida de Perón. El encuentro me ha dejado en mi corazón
una estampa indeleble; y no puedo dejar de pintarla porque ella señala el
comienzo de mi verdadera vida. Ahora sé que los hombres se clasifican en dos
grupos: uno, grande, infinitamente numeroso, es el de los que afanan por las
cosas vulgares y comunes; y que no se mueven sino por caminos conocidos que
otros ya han recorrido. Se conforman con alcanzar un éxito.

El
otro grupo, pequeño, muy pequeño, es el de los hombres que conceden un valor
extraordinario a todo aquello que es necesario hacer. Estos no se conforman
sino con la gloria. Aspiran ya el aire del siglo siguiente, que ha de cantar
sus glorias y viven casi en la eternidad. Hombres para quienes un camino nuevo
ejerce siempre una atracción irresistible. Para Alejandro fue el camino de
Persia, para Colón el camino de las Indias, para Napoleón el que conducía al
imperio del mundo, para San Martín el camino llevaba a la libertad de América.
A esta clase de hombres pertenecía el hombre que yo encontré”.

El
apoyo de Evita a Perón rompió los límites. Por vez primera en Argentina una
mujer hace política a favor de su futuro esposo, quien por sus relaciones con
la clase obrera y los postulados justicialistas de su pensamiento, motivó un
golpe de Estado de los sectores contrarrevolucionarios. En la primera semana de
octubre de 1945 Juan Domingo Perón es apresado con fines de ser posteriormente
fusilado. Eva Duarte, su abnegada compañera sentimental y de lucha, movió desde
la clandestinidad a los obreros de la Central General de Trabajadores, que
corrieron como hormigas de todos los barrios y se concertaron más de un millón
en la Plaza de Mayo. Los protestantes asistieron con antorchas encendidas a
exigir la puesta en libertad de Perón. Eva le habló a la multitud ese
inolvidable 17 de octubre de 1945. Escuchemos sus palabras:

“Ustedes
sabían que Perón estaba dispuesto a morir por este pueblo, ahora los enemigos
deben saber que el pueblo está dispuesto a morir por Perón. Yo les pido, -es
interrumpida por los aplausos- yo les pido
hoy compañeros una sola cosa: que juremos todos públicamente defender a
Perón y luchar por él hasta la muerte. –Ovación y aplausos-. Y nuestro
juramento, nuestro juramento será gritar durante un minuto para que nuestro grito llegue al
último rincón del mundo. “La vida por Perón”, Eva supremamente emocionada se
volcó en lágrimas, mientras la multitud gritaba “La vida por Perón”.

La
masa enfurecida con sus antorchas encendidas vociferaban cada vez más alto, “La
vida por Perón”. Los golpistas temían a que los furiosos seguidores de Perón
hicieran de la ciudad una sola hoguera y fue necesario liberar al encarcelado bajo el compromiso de calmar la multitud.
Perón habló desde el balcón de la casa Rosada sede del Gobierno, “Trabajadores,
muchas veces he asistido a reuniones de trabajadores. Siempre he sentido una
enorme satisfacción, pero desde hoy sentiré un verdadero orgullo de argentino,
porque interpretaré este movimiento colectivo como el renacimiento de una
conciencia de los trabajadores”.

Cinco
días después de estos acontecimientos ocurriría el esperado casamiento. El 22
de octubre de 1945, a las 7:30 de la noche, entraron al registro civil de la
ciudad de Junín, el contrayente Juan
Domingo Perón, quien se declaró viudo de 50 años y María Eva Duarte Ibarguren
se declaró soltera de 26 años. Dos meses después el 10 de diciembre a las 8:25 de
la noche, se casaron por la Iglesia.

A
los 7 meses de su casamiento Juan Domingo Perón es el presidente de Argentina y Eva Perón, con
apenas 27 años, es la Primera Dama, pero esta vez lo era de verdad, no como en
los papeles que representó como actriz. A ella le pareció irreal. La hija ilegítima
siendo Primera Dama de Argentina recibiría en su despacho una pequeña comisión
que deseaba felicitarla por su éxito. –“Pasen”, expresó doña Eva de Perón. ¡Oh
sorpresa! Quienes entraban a su despacho eran las mismas personas que no la
dejaron despedir a su padre en aquel escándalo cuando ella tenía seis años.
“Buenos días”, -les dijo con sinceridad y sin rencor a sus “hermanos
legítimos”. Evita pensó, Ciertamente, ¨la vida es un teatro”.

La
gestión de Juan Domingo Perón recibió más elogios que abucheo, esto último de
los sectores de la oligarquía rancia y lo primero, de los grupos populares. No
obstante, al margen de lo bueno o de lo malo, nadie negará que no ha habido en
la historia contemporánea otra pareja presidencial con el prestigio de Eva y
Perón y se puede decir con seguridad que no lo habrá otra igual. Ellos
rompieron el molde. Quizás ya no existe otro patrón porque ni con la moderna
clonación se podrá obtener otro doble de esta unión irrepetible, que fundieron
su enorme amor en uno solo. Por eso no
se puede escribir Perón sin Eva, como tampoco, Eva sin Perón.

Eva
reivindicó su nombre ante la humanidad, no ignoraba lo de Adán, por eso, como
la tocaya del Génesis, después de ser sacada del paraíso por incitar al pecado,
Eva Perón le recordó a todas las generaciones de la historia que de sus
costillas fue creado su compañero, pero no únicamente un compañero sentimental,
sino los descamisados que son los pobres desposeídos de la riqueza. Eva Perón
regresó con su lucha a favor de los descamisados al paraíso, donde reposan para
siempre las almas de mayor pureza. Allí está ella rodeada de sus descamisados y
abrazada con ternura infinita con Perón.

El
final de Eva Perón, 26 de julio de 1952

El
cáncer persiguió a Evita Perón con más impiedad que sus enemigos, quienes
llegaron al colmo de la indolencia colocando pancartas en las ventanas de sus
casas, “VIVA EL CÁNCER”, decían algunas de ellas. El final esperado por los
malvados llegó la noche del 26 de julio de 1952. “La Argentina nunca había visto antes un
dolor semejante. El cuerpo incorruptible fue velado durante 16 días bajo una
lluvia helada y persistente. Dos millones de fieles la despidieron en las
calles. Medio millón de bocas besaron su ataúd. El Papa recibió 26 mil pedidos
para convertirla en Santa”

“Y
la Argentina detuvo su corazón”, https://www.youtube.com/watch?v=iWhfXVGcsr8,
así se llama el famoso documental sobre los funerales de Evita. Quizás nunca la
historia de la humanidad había sufrido una muerte con tanto pesar. Cientos de
millares de flores caían como si el firmamento fuese un inmenso jardín
destinado a desplomarse sobre el féretro de Evita.

“Mis
queridos descamisados. Yo no valgo por lo que hice. Yo no valgo por lo que soy
ni por lo que tengo, yo tengo una sola cosa que vale, la tengo en mi corazón,
me quema en el alma, me duele en mi carne y arde en mi pecho. Es el amor por
este pueblo y por Perón. Si este pueblo me pidiese mi vida se la daría
cantando, porque la felicidad de un solo descamisado vale más que mi vida. Yo
sé que Dios está con nosotros porque está con los humildes y desprecia la
soberbia de la oligarquía y por eso la victoria será nuestra. Y aunque deje en
el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo
llevarán como bandera a la victoria”. Eva Perón.

La prudencia presidencial

La festinada aprobación por el congreso de la ley que declararía a la Loma Miranda como parque nacional, le creó un problema de franco acorralamiento al presidente Medina. Pero el presidente, con la prudencia que le caracteriza, supo salir ileso de la emboscada, observando una ley que había sido aprobada imprudentemente sin medir las consecuencias. Si el mandatario firmaba la ley corría el riesgo de cometer un gran error y al no firmarla será apabullado por la oposición oportunista y los grupos de presión que presumen de súper ecologistas y patrioteros y que se oponen rabiosamente a la inversión extranjera. La oposición tenaz a la explotación de la mina de ferroníquel ubicada en dicha montaña, se basa en un supuesto peligro de que la extracción de dicho mineral “afectará seriamente” la biodiversidad de su entorno. Esto porque según sus argumentos, para esa extracción se usan químicos peligrosos que pueden contaminar los ríos y la floresta del lugar. Sin embargo, de acuerdo a los expertos en la materia, para la extracción de ferroníquel no se usan químicos, debido a que en realidad esto se hace mecánicamente con palas excavadoras que extraen los minerales y lo van depositando en camiones que luego los trasladan a los talleres de procesamiento donde son fundidos a altas temperaturas que alcanzan hasta los 1650 grados Celsius. Luego el material fundido es colado y convertido en barras. Los desechos o escorias que sobran del procesamiento, en vez de lacerar el medio ambiente y crear un problema, aportan un excelente componente para la fabricación de otros productos, añaden los expertos. A esa loma no le va a afectar en nada que le saquen un material mineral que ya se ha extraído aquí desde 1956 por la misma compañía minera y en la mayoría de los países que lo poseen sin ningún contratiempo para la biodiversidad y las fuentes acuíferas. De modo que los agitadores “ecologistas” en conjunción con el congreso; unos con su abierto objetivo de oponerse a como de lugar a la minera canadiense y los congresistas presionados por éstos y guiados por un inusitado e inédito “nacionalismo”, han creado una situación que afecta seriamente la imagen y el estado de derecho de la nación. Ya las agencias de prensa internacionales han difundido profusamente la noticia a todo el mundo. Aunque esto fue un triunfo efímero para esos sectores que se las dan de ecologistas “fundamentalistas” como los llamó Medina, interesados en boicotear el contrato de la minera, ya que los vientos no soplaron a favor de la firma de la ley que ya estaba en manos del presidente. Se suponía que Medina no le iba a pasar por encima a los intereses de los que crean las riquezas con sus empresas, y que son en realidad el soporte de la economía, el empleo y el desarrollo nacional. Y es que todo el empresariado nacional, geólogos, funcionarios del mismo gobierno y una diversidad de personalidades, el pueblo de Bonao que paralizó todas sus actividades en protesta masiva, se han opuesto a la aprobación de esa loma como parque nacional. Hubiera sido una gran imprudencia firmar esa ley, por los efectos colaterales que ello generaría, repercutiendo negativamente en contra de la vital inversión extranjera, la cual le huiría como el diablo a la cruz a la Republica Dominicana, por la incertidumbre sobre la seguridad jurídica que generaría tal desatino. ¡Bien por el presidente!

Saliendo de la clínica, un infarto se la llevó

Irma llegó de la universidad y encontró a su madre sudorosa, no podía respirar. Mami: “vamos a la clínica, te ves muy mal”. Como de costumbre Antonia responde: “eso se me pasa, ya me tomé un antiácido, déjame terminar de recoger”. La hija no quedó tranquila, y sin dar muchas vueltas, la mete en el carro y se dirige a la emergencia más cercana. Ya en el vehículo, la mujer de unos 55 años se empieza a ponerse pálida, sudorosa, con náuseas y sofoques. La joven acelera su carrito con un único objetivo, salvar a su madre. En sala de emergencia las y los médicos de turno le toman la tensión arterial, le inyectan un ansiolítico; y por supuesto se tranquiliza. Con menos de dos horas de observación la mujer es dada de alta. La ciencia y las mujeres no tienen en su imaginario las enfermedades cardiovasculares en mujeres, entre otras causas porque existe cierta protección atribuida a las hormonas femeninas durante su edad fértil. No tenemos presente que las patologías cardiovasculares son la primera causa de muerte entre las europeas y que a partir de la menopausia la incidencia del infarto “diagnosticados” se va equiparando progresivamente en ambos sexos. Las mujeres piensan que los problemas cardiacos no les van a pasar, así que no se cuidan y se despreocupan de la prevención, dicen los médicos. Pero nadie se ha ocupado de instruirlas. En muchas ocasiones, a las mujeres el infarto les ocurre en la casa, o llegan tarde al hospital. Es importante las repercusiones del rol de cuidadoras, impuesto por la sociedad a las mujeres. Ser buena madre, o buena mujer implica postergar tus necesidades por el bien de la familia. La historia no contada, es que el personal de salud no es entrenado para detectar en mujeres las enfermedades cardiovasculares. Los libros se sustentan en investigaciones realizadas en hombres, que se extrapolan a las mujeres. Las manifestaciones de enfermedades cardiacas no siempre son como se presentan en los hombre y la interpretación es diferente. Si una mujer refiere dolor en el pecho las y los médicos intuyen que es ansiedad, en un hombre puede ser un infarto. Los hombres suelen sufrir de infarto a los 40 o 50 años, las mujeres son diagnosticadas posterior a los 60 años. Al detectarse a mayor edad, podrían acompañarse de otras patologías, como el de sobrepeso, diabetes e hipertensión, a esto se debe la mayor tasa de mortalidad por infarto en mujeres. Sin sentirse plenamente tranquila, Irma se dirigió con su madre a la casa. Cuando la luz del semáforo le dio rojo, se giró a mirarla. Ya Antonia se había ido, Saliendo de la clínica, un infarto se la llevó. www.lilliamfondeur.com @lilliamfondeur

MIAMI: D’ Oleo presenta su libro en Consulado

MIAMI.- El economista dominicoamericano Jonathan D’Oleo Puig lanzó este viernes su nuevo libro “Tomando Posesión” en el consulado de la República Dominicana.
Durante la presentación, D’Oleo Puig habló sobre los puntos neurálgicos de su obra que atañen a la creación y perpetuación del éxito empresarial.
El público tuvo la oportunidad de interactuar con el autor y obtener un ejemplar autografiado de su nueva obra.
D’Oleo Puig
Descrito por el Diario Las Américas como “orador de altos vuelos tanto en Inglés como en Español”, Jonathan D’Oleo Puig es asesor empresarial, autor y conferencista. Posee una Maestría en Políticas Públicas de University College London así como una doble licenciatura en Economía y Ciencias Políticas de Brandeis University.
Sus artículos sobre economía, negocios y desarrollo personal han sido publicados por importantes diarios y revistas en Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe. Es invitado regular en programas de importantes cadenas de televisión como Univisión, Telemundo y CNN. METAS CLARASS, su metodología para diseño y realización de objetivos, ha sido implementada por varias corporaciones en Europa, EEUU y Latinoamérica.
Actualmente, Jonathan D’Oleo es presidente de D’Oleo Analytica y reside en Miami con su esposa la destacada violinista Aisha Syed. D’Oleo.
El joven dominicano es también profesor visitante internacional del Centro de Innovación para el Desarrollo Empresarial en la Universidad Iberoamericana UNIBE en Santo Domingo y Director del Departamento de Ciencias Políticas de UNICARIBE COLLEGE en Estados Unidos.
jt/am

PRAGA: Cónsul RD ve acertada decisión DM sobre Loma Miranda

PRAGA.- El cónsul de la República Dominicana en Praga, Ramón Carreño, respaldo la decisión del presidente Danilo Medina de observar la ley que declararía la Loma Miranda como parque nacional.
Dijo que el Mandatario «siempre ha demostrado su compromiso con los mejores intereses del país, y Loma Miranda no es la excepción».
Señaló que a Medina le ha tocado ser el presidente que ha enfrentado con valentía los obstáculo que más han afectado el desarrollo de la República Dominicana.
Indicó que «Medina ha sido el único que, contra viento y marea, asignó el 4 por ciento para la educación y renegoció el contrato con la minera Barry Pueblo Viejo».
«Medina también enfrentó con valentía el problema de la inmigración irregular».
jt/am

Barcelona: Dominicanos obtienen cédula

BARCELONA, España.- Los dominicanos residents en esta ciudad acuden en masa a la Oficina Para el Registro de Electores en el Exterior (OPREE) para obtener su nueva cédula biométrica de identidad y electoral.
Las oficinas de la OPREE ofrecen este sevicio desde las ocho de la mañana en el consulado de la República Dominicana.
El documento es gratis, según William Moody Salazar, director de la OPREE, que opera en la calle París, número 211.
Delegados de los partidos políticos dominicanos reconocidos por la JCE destacaron el buen desempeño de la OPREE para dotar a la diáspora criolla de su cédula biométrica.
jt/am

Una victoria pírrica de los ecologistas

El Congreso dominicano la pasada semana había convertido en ley la declaratoria de Parque Nacional a Loma Miranda, para protegerla de la depredación a que se hubiese visto sometida si extraían las riquezas mineras de sus entrañas dispuestas por la Naturaleza a unos seis metros de su superficie, pero la misma fue Observada con muy buen acierto político por el presidente Medina, por lo que el Senado acogió las observaciones y el proyecto pasó a mejor vida. Loma Miranda, en la divisoria entre las provincias de Monseñor Nouel y de La Vega, era el último reducto con riqueza niquelífera que le quedaba a Falconbridge para ser explotada, desde que en 1957 inició sus trabajos de exploración y evaluación de los yacimientos de la formación Quisqueya, que se extiende desde Loma Guaigüí al norte de La Vega, hasta Sierra Prieta al norte de Villa Mella. Por espacio de 40 años, la empresa minera canadiense fue extrayendo el níquel combinado con el hierro para procesar el ferroníquel de las lomas de La Peguera, Fraser, Guardarraya, Larga, Taína, Caribe y Ortega, en La Vega, en donde solo quedaban restos de mineral que se apartaban hasta que fuera necesario buscar una combinación de mineral adecuado para el proceso. Mi gran amigo, y admirado colega José Báez Guerrero, en su columna diaria de El Día, del pasado día 30, se preguntaba cómo la empresa minera de Bonao había perdido la lucha de la opinión pública para haber modificado la agresiva campaña mediática de los grupos de izquierda, que de repente encontraron el apoyo de obispos en un nicho tan favorable, que su causa se ganó el respaldo popular y sumergió al país en la euforia de una pírrica victoria ambiental. Mi carrera profesional de ingeniero civil, larga y extendida de 53 años, me llevó por espacio de 20 años ofrecer mi capacidad a la Falconbridge en Bonao. Desde septiembre de 1969 estuve al frente, junto con los profesionales extranjeros, en los trabajos de construcción de sus instalaciones, desempeñando importantes labores de dirección y supervisión. Y como hijo de gato caza ratón, me vi lanzado de cabeza a llevar a cabo las relaciones públicas, cosa que los ejecutivos canadienses creyeron que yo podía desempeñar y desde el día del paso del huracán David en septiembre de 1979 hasta mi renuncia en septiembre de 1987, mantuve una sólida campaña de acercamiento con los sectores, tanto de Bonao como de La Vega, logrando el apoyo de importantes grupos sociales y el respaldo de ese inolvidable personaje Francisco Gómez Estrella para revertir las creencias que se tenían de las maldades de Falconbridge y la supuesta elevada contaminación de los terrenos aledaños a la planta, en donde desde hace años se destaca en Caribe y El Verde la siembra del costoso tabaco rubio, orgullo dominicano para elaborar exquisitos puros de fama mundial. En la década de 1980, me entregué por completo para llevar a cabo un programa de relaciones públicas, basado en la confianza y ofreciéndole sinceridad, permitiéndome aquilatar el valor de cientos de personas, tanto de humilde origen campesino en torno a la planta como en la zona urbana de Bonao y Maimón, y en menor escala en La Vega, donde agrupamos a los jóvenes estudiantes en organizaciones que exhibían con orgullo las medallas y trofeos deportivos de campo y pista, que en aquella década del 80 eran tan populares en casi todo el país. La credibilidad de la Falconbridge está deteriorada, y más ahora cuentan con amplios recursos para contratar servicios de empresas expertas en el ramo de cambiar percepciones, pero por alguna razón, donde deben llegar se tropiezan con un valladar de la agresividad nacionalista de los grupos, que no les interesa el futuro del país, sino en el momento lograr con las amenazas verbales espantar las inversiones y sumergir a las comunidades en la pobreza, que si hubiesen contado con otro tipo de liderazgo, habrían enfrentado a los que llevan a Bonao y la región hacia el matadero. Afortunadamente ese derrotero tan nefasto fue frenado por la responsable actitud el presidente Medina de observar la ley de marras del parque nacional, ahora queda la angustia en las regiones con las movilizaciones sin ton ni son de los grupos que no desean el desarrollo nacional.

PARAGUAY: RD participa en coloquio

ASUNCION, Paraguay.- La República Dominicana participa junto a otros 21 países latinoamericanos en el Coloquio Iberoamericano sobre Gobierno Abierto, que se celebra en la ciudad.
El Coloquio es organizado por el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD) y la Secretaría de la Función Pública (SFP), con el apoyo del Banco Mundial, en el marco de la Semana de la Función Pública en Paraguay.
República Dominicana está representada por Miguel Suazo Báez, director ejecutivo de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG).
Suazo Báez expresó que “una de las garantías básicas para desarrollar esta iniciativa depende de la voluntad política de sus gobernantes”. En el caso de República Dominicana, el tema de Gobierno Abierto está contemplado en el programa de gestión del presidente Danilo Medina.
“El país es miembro de la Alianza para Gobierno Abierto, por sus siglas en inglés (OGP), desde el 2011, y la gestión de Medina ha apoyado su desarrollo desde el 2012. Una de las mayores luces ha estado en la ampliación de la estrategia en todo el territorio nacional a través de las 31 gobernaciones provinciales”, agregó,Suazo Báez.
Los objetivos del Coloquio son: identificar a las instituciones encargadas del tema de gobierno abierto en los países miembros del CLAD, así como a sus responsables para la construcción de sinergias y relaciones de cooperación en la región; intercambiar experiencias acerca de los avances, limitaciones y potencialidades del gobierno abierto para los Estados de Iberoamérica; y proponer iniciativas que atiendan a las necesidades y requerimientos de los países miembros en la implementación del gobierno abierto.
jt/am