Morir joven en República Dominicana no es un accidente; es el precio de la manera en que enseñamos a los hombres a habitar el mundo. Los datos son contundentes: ellos viven menos que ellas y, especialmente entre los 15 y 29 años, mueren sobre todo por accidentes de tránsito, homicidios y suicidios. No es el destino. Es el resultado de una forma de criar que normaliza el riesgo y la violencia.
Desde temprana edad, a los varones se les enseña que deben ser fuertes, arriesgados, dominantes y emocionalmente “resistentes”. Se les repite, directa o indirectamente, que el miedo, la prudencia o la vulnerabilidad son signos de debilidad. Este modelo no solo limita su desarrollo emocional, también los empuja a conductas temerarias. En las calles, se traduce en exceso de velocidad, consumo de alcohol al conducir y desprecio por las normas y las medidas de seguridad. En la vida cotidiana, se expresa en conflictos que escalan hacia la violencia porque “un hombre no se deja”. En lo interno, se convierte en silencio emocional, dificultando que pidan ayuda cuando atraviesan momentos críticos.
Las muertes en jóvenes ocurren, en muchos casos, en contextos donde se intenta demostrar valentía, control o superioridad. La presión por cumplir con ese ideal empuja a decisiones impulsivas que pueden ser irreversibles.
Ante esta realidad, promover una educación no violenta y repensar la masculinidad no es una opción ideológica, es una urgencia. Educar en regulación emocional significa que un niño pueda reconocer la rabia antes de que se convierta en agresión, o el miedo antes de que se transforme en imprudencia. Fomentar la empatía implica que pueda ver al otro como un igual, cuya vida también importa y no como un rival.
Enseñar resolución pacífica de conflictos ofrece alternativas reales a la violencia: saber retirarse, dialogar, negociar sin sentir que se pierde valor. Estas habilidades no son abstractas; son herramientas que, en la práctica, reducen peleas, previenen homicidios y evitan decisiones impulsivas que terminan en tragedia.
Al mismo tiempo, promover el autocuidado es vital. Un hombre que reconoce su vulnerabilidad se protege, conduce con responsabilidad, valora su vida y la de los demás.
Una masculinidad distinta no elimina el verdadero significado de ser hombre, lo redefine. Permite que un hombre sea prudente sin ser débil, que se retire sin perder dignidad y que pida ayuda sin vergüenza. Este cambio no es menor: es la diferencia entre vivir y morir.
La pregunta ya no es si debemos cambiar, sino cuántas vidas más estamos dispuestos a perder antes de redefinir la masculinidad. Seguir igual también es una decisión. Nos hemos acostumbrado a enterrarlos antes de enseñarles a vivir.
SANTO DOMINGO.- El presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), José Ignacio Paliza, afirmó que el principal reto actual de esta organización es respaldar la gestión del presidente Luis Abinader, no elegir nuevas autoridades.
Explicó que el PRM atraviesa un proceso de reorganización debido a que las actuales autoridades partidarias vencen en septiembre de este año, conforme a lo establecido en sus estatutos.
Señaló que el partido ha privilegiado históricamente el consenso para renovar sus estructuras internas, aunque admitió que existen voces disidentes que favorecen la celebración de una convención.
“Siempre habrá gente que piensa en sí y no en la colectividad”, expresó Paliza al referirse a dirigentes que han manifestado inconformidad por no ser tomados en cuenta en los acuerdos internos.
NO SE DECARTA CELEBRAR UNA CONVENCION
No obstante, aseguró que el PRM no descarta recurrir a una convención si las circunstancias así lo requieren, aunque insistió en que la prioridad debe ser la estabilidad del Gobierno y la respuesta a los problemas que afectan a la ciudadanía.
“El principal tema hoy no es quién será presidente del partido, sino qué estamos haciendo desde el gobierno para mejorar la vida de la gente”, sostuvo.
RESPONDE A LEONEL QUE RD NO PRODUCE PETROLEO
Paliza también respondió a las declaraciones del expresidente Leonel Fernández, quien atribuyó al Gobierno del PRM la situación económica y social que vive el país.
En tono irónico, el ministro afirmó que “no sabía que República Dominicana producía petróleo”, al referirse al impacto internacional del aumento del barril de crudo provocado por el conflicto en Medio Oriente.
Asimismo, defendió la gestión del gobierno y aseguró que la administración trabaja para reducir el impacto de la crisis internacional sobre los sectores más vulnerables.
NUEVA YORK — Otro día, otra lesión para los New York Mets.
Esta vez, el superestrella Juan Soto fue retirado del juego del miércoles contra los Detroit Tigers tras golpearse el pie derecho con una bola de foul en la tercera entrada.
Soto intentó seguir caminando, pero cayó al suelo con dolor, lo que provocó la visita del manager Carlos Mendoza y el trainer. Permaneció en el juego y cojeando entró al plato antes de poncharse. Volvió a batear en la sexta entrada y conectó un rodado al pitcher. Pero MJ Melendez entró como bateador emergente por Soto, en la séptima entrada con corredores en primera y tercera y dos outs.
El dominicano ya pasó más de dos semanas en la lista de lesionados esta temporada por una distensión en la pantorrilla derecha. Ha alternado entre el jardín izquierdo y el bateador designado desde su regreso el 22 de abril, mientras que inicialmente también lidiaba con rigidez en el antebrazo izquierdo.
Soto batea .263 con cuatro jonrones y un OPS de .801 en el segundo año de su contrato récord de 15 años y 765 millones de dólares.
Los Mets ya tienen a cuatro titulares en la lista de lesionados: el shortstop Francisco Lindor (pantorrilla), el primera base Jorge Polanco (muñeca/tendón de Aquiles), el jardinero central Luis Robert Jr. (espalda) y el catcher Francisco Alvarez (rodilla). Los Mets no tienen un plazo estimado para el regreso de ninguno de los cuatro jugadores.
Álvarez fue la última incorporación al grupo de lesionados, el miércoles, tras sufrir un desgarro en el menisco derecho que requerirá cirugía.
Cada cuatro años, los partidos políticos dominicanos descubren la diáspora. Le dedican giras, discursos y abrazos. La bautizan “octava provincia”, “reserva moral de la nación” y “columna vertebral de la economía”. Pero cuando se apagan las luces de la campaña, vuelve el olvido.
Para el sistema político, la diáspora es útil para tres cosas: remesas, fotos y aplausos. Para todo lo demás, resulta incómoda.
EL PESO QUE NADIE QUIERE MEDIR
Hablemos de números, porque son los únicos que no admiten retórica. Más de 2.5 millones de dominicanos viven fuera del país, según estimaciones conservadoras. En 2025, enviaron US$10,856 millones en remesas. Eso es más que toda la inversión extranjera directa y que los ingresos por turismo juntos. Sostienen a uno de cada tres hogares dominicanos. Financian educación, salud, viviendas y negocios. En muchas provincias, las remesas son la única política social que funciona.
A cambio, el Estado les ofrece 7 diputados de ultramar de un total de 190 curules. Eso es 3.6% de representación para una comunidad que aporta cerca del 15% del PIB. No eligen senadores. No votan por alcaldes ni directores distritales. No inciden en el presupuesto de sus comunidades de origen. Su voto presidencial depende de un registro electoral que parece diseñado para desincentivar.
El autor es periodista, jefe de redacción de ALMOMENTO.NET. Reside en Nueva York.
LA RUTA DE OBSTÁCULOS PARA VOTAR
Inscribirse para votar fuera requiere tiempo, paciencia y suerte. Las jornadas de la JCE son esporádicas. Los consulados están saturados y con sistemas que colapsan. El día de las elecciones hay que recorrer kilómetros, hacer filas de horas y, a veces, encontrar que el centro de votación cambió sin aviso. En 2024 votaron apenas 22% de los empadronados en el exterior. No es apatía. Es diseño.
Mientras tanto, los partidos gastan millones en vuelos a Nueva York, Lawrence, Madrid y San Juan. Juramentan dirigentes en hoteles de lujo. Cobran 500 dólares por un plato de comida en cenas proselitistas. Prometen ministerios de la diáspora, leyes de retorno, ventanillas únicas y hasta “curules plenas”. Ganan. Y la agenda de la diáspora vuelve al cajón hasta la próxima campaña.
¿POR QUÉ LA DESCONSIDERACIÓN?
La respuesta es simple: la diáspora no es funcional al clientelismo. No vive de una nómina pública. No espera una fundita ni una tarjeta. No teme que le quiten un empleo si vota distinto. Tiene más información, compara sistemas y exige resultados. Ese perfil de votante asusta a una clase política acostumbrada a la lealtad comprada.
Por eso el diputado de ultramar no tiene presupuesto ni incidencia real. Es una figura decorativa. Por eso las seccionales de los partidos en el exterior son estructuras de campaña, no escuelas de formación ni espacios de propuesta. Por eso, cuando un dominicano exitoso en el exterior quiere aspirar en República Dominicana, aparece el artículo 22 de la Constitución y el requisito de residencia para bloquearlo. La nacionalidad es buena para enviar dólares, pero no para ejercer derechos plenos.
EL AGRAVIO COMPARADO
Otros países entendieron hace tiempo que su diáspora es un activo estratégico. Colombia tiene curules especiales con presupuesto real. México permite voto electrónico y candidaturas migrantes. El Salvador eligió presidente con el voto decisivo del exterior. República Dominicana sigue atrapada en un modelo consular del siglo XIX: recaudar por pasaportes, actas y poderes, y dar poco a cambio.
Un pasaporte dominicano en Nueva York cuesta 135 dólares y tarda meses. El mismo servicio en Santo Domingo cuesta RD$5,650 y sale en una semana. Legalizar un poder puede costar $200 dólares más que el acto notarial. Las citas en línea son una lotería. El trato, con excepciones honrosas, sigue siendo burocrático y distante. Esa es la desconsideración diaria, la que no sale en los discursos.
NO PEDIMOS DÁDIVAS, RECLAMAMOS DERECHOS
La diáspora no está pidiendo ministerios ni privilegios. Está pidiendo coherencia institucional. Cuatro puntos concretos:
1. Representación real: Aumentar los diputados de ultramar y crear la figura del senador de la diáspora. Si se aporta al PIB, se participa en el poder. La fórmula debe ser proporcional a la población y al aporte económico.
2. Voto accesible: Registro automático con el pasaporte o la cédula. Voto electrónico o por correo certificado. Más recintos de votación. Votar no puede ser un acto de resistencia.
3. Servicios consulares dignos: Digitalización total, transparencia en tarifas, entrega a tiempo. El consulado debe ser una extensión del Estado, no un peaje.
4. Participación política plena: Eliminar barreras de residencia para aspirar. Permitir primarias en el exterior con padrón auditado. Abrir el financiamiento público a las seccionales del exterior para formación y propuestas, no solo para actos.
EL COSTO DE IGNORARLA
Los partidos creen que la diáspora no castiga. Se equivocan. La desconexión ya está generando tres fenómenos:
-Abstención creciente. El dominicano en el exterior siente que su voto no cambia nada y deja de participar.
-Voto de castigo. En 2020 y 2024, segmentos de la diáspora votaron contra el oficialismo no por ideología, sino por maltrato consular.
-Liderazgo alternativo. Ya hay figuras comunitarias en EE.UU. y Europa que construyen capital político fuera de los partidos tradicionales. Cuando ese liderazgo decida competir en República Dominicana, el sistema no sabrá cómo reaccionar.
La desconsideración tiene fecha de vencimiento. Una comunidad que sostiene la economía, que financia campañas y que conoce otros modelos de gestión, tarde o temprano exigirá su lugar en la mesa.
Los partidos tienen dos opciones: abrir la puerta ahora y negociar reglas justas, o esperar a que la puerta se caiga y entren sin pedir permiso.
La diáspora no quiere ser la “octava provincia” en los discursos y la última en los derechos. Quiere ser dominicana sin asteriscos. Y tiene los recursos, los votos y la paciencia agotada para lograrlo.
La economía dominicana y la estadounidense funcionan como vasos comunicantes; lo que sucede en una se refleja inevitablemente en la otra debido a nuestra cercanía comercial. Con una inflación anual en EE.UU. del 3.8%, el nivel más alto desde mayo de 2023, nos enfrentamos a una realidad que no podemos ignorar.
El objetivo de este análisis no es generar pánico, sino despertar la conciencia colectiva sobre la necesidad de prepararnos ante un entorno económico que se vuelve cada vez más desafiante para todos.
El aumento del 28.4% en la gasolina en el último año es una señal de alerta que impacta directamente en nuestros costos de producción y transporte local. Como país importador de combustibles, cualquier variación en los mercados internacionales encarece desde el pasaje hasta el flete de los productos agrícolas que llegan a la mesa. Es vital que, como nación, comencemos a discutir medidas de eficiencia energética y apoyo logístico para evitar que estos costos se transfieran con toda su fuerza al consumidor final.
En cuanto a la alimentación, el alza en productos como la carne de res (+2.7%) y vegetales en EE.UU. pone presión sobre nuestra seguridad alimentaria y los precios de los supermercados. Muchos de los insumos que utiliza nuestra industria local vienen de allá, lo que crea una cadena de aumentos que golpea el presupuesto de las familias dominicanas.
Ante esto, el Estado y el sector privado deben fortalecer la producción nacional para depender menos de las fluctuaciones de precios externos y proteger el bolsillo del ciudadano.
El sector vivienda también muestra señales preocupantes con un aumento del 3.3% anual en EE.UU., lo cual encarece los materiales de construcción que importamos de forma masiva. Para el dominicano de a pie, esto se traduce en alquileres más caros y una mayor dificultad para comprar o reparar su hogar debido al costo del acero y otros derivados.
Es el momento de buscar estrategias de financiamiento más flexibles o incentivos que permitan que el sector construcción no se detenga ni se vuelva inalcanzable.
Remesas
Un punto crítico son las remesas; si el costo de vida sube para nuestros dominicanos en el exterior, su capacidad de ayudar a sus familiares en la isla disminuye considerablemente. Las remesas son un pilar de nuestra economía y cualquier reducción en este flujo afecta directamente el consumo en los barrios y comunidades del país. Necesitamos crear conciencia en las familias sobre el uso inteligente de estos recursos, priorizando el ahorro y la inversión en necesidades básicas ante posibles tiempos de escasez.
Esta situación también empuja al alza las tasas de interés internacionales, lo que encarece el costo del dinero y los préstamos que tomamos para emprender o cubrir emergencias. No se trata de asustarse, sino de ser prudentes con las deudas y exigir políticas públicas que amortigüen estos golpes financieros antes de que se vuelvan insostenibles. El Estado debe jugar un rol activo en la creación de redes de protección económica que impidan que esta inflación externa nos afecte de una forma brutal y desproporcionada.
En conclusión, entender estos datos es una herramienta de defensa para que la ciudadanía y el gobierno tomen medidas preventivas hoy, evitando crisis mayores mañana. La unidad entre el esfuerzo individual por administrar mejor el hogar y la gestión estatal por buscar soluciones macroeconómicas es la única vía para mitigar este impacto.
Debemos actuar con inteligencia y previsión para que nuestra economía siga siendo resiliente frente a los vientos que soplan desde el norte, protegiendo siempre la paz social.
SANTO DOMINGO.- El precandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) Francisco Domínguez Brito, afirmó que la impunidad “ha sido la regla” en República Dominicana.
Asimismo, acusó al sistema de justicia de permitir que los casos de corrupción se “diluyan” con el paso del tiempo.
El exprocurador general sostuvo que, entre “excusa y excusa”, lo que predomina en el país es la falta de consecuencias ante los hechos de corrupción.
Asimismo, criticó el manejo económico del Gobierno, al asegurar que desde el 2019 se han incrementado las nóminas públicas y las denominadas “botellas” en más de 100 mil empleados.
CRITICA AUMENTO DEUDA PUBLICA Y SUBSIDIOS
También cuestionó el aumento de la deuda pública, los subsidios al sistema eléctrico y el uso de fondos del Estado en el financiamiento de partidos políticos, señalando que una parte importante de los recursos se destina al gasto corriente en lugar de proyectos de desarrollo.
Domínguez Brito expresó preocupación por la situación económica de los hogares dominicanos, ya que muchas familias enfrentan dificultades debido a que el salario no alcanza.
Señaló además que la clase media ha recurrido al endeudamiento, especialmente mediante tarjetas de crédito, lo que está generando mayores niveles de estrés y tensión social en el país.
En redes sociales no hay filtro que aguante. Cualquiera con un micrófono y un celular se cree con derecho a repartir insultos como si fueran opiniones.
El caso más reciente es el del boricua conocido como “Playmaker”, quien ha decidido que su nicho es tirar babosadas contra los dominicanos para ganar vistas (like).
EL NEGOCIO DE LA PROVOCACIÓN
EL AUTOR es periodista, jefe de redacción de ALMOMENTO.NET. Reside en Nueva York.
Lo suyo no es análisis, ni comedia, ni deporte. Es puro clickbait con bandera ajena. Sabe que hablar mal de los dominicanos genera reacción inmediata: unos por ofendidos, otros por morbo, y ahí está el algoritmo premiando la estupidez. “Playmaker” no juega para entretener, juega para facturar con el enojo del otro.
GENERALIZAR ES DE MEDIOCRES
El problema no es que critique a un pelotero, a un artista o a un político. El problema es cuando mete a 11 millones de personas en el mismo saco. Decir “los dominicanos son…” y completar con cualquier disparate es la salida fácil del que no tiene argumentos. Es xenofobia disfrazada de contenido. Y lo más triste: hay boricuas y dominicanos que le siguen el juego, convirtiendo la rivalidad caribeña en pleito de patio.
RIVALIDAD NO ES ODIO
Dominicanos y boricuas nos hemos tirado toda la vida. En la pelota, en la música, en quién hace mejor el mofongo. Esa chercha es parte de lo que somos. Pero una cosa es la vaciladera y otra es sembrar odio entre pueblos hermanos que comparten historia, migración y familia. Cuando el relajo cruza a la ofensa gratuita, deja de ser contenido y se vuelve veneno.
¿Y EL LÍMITE?
Las plataformas deberían tenerlo claro: la libertad de expresión no tapa la xenofobia. Y nosotros como audiencia también tenemos responsabilidad. Cada vez que compartimos, comentamos o reaccionamos a sus babosadas, le estamos pagando el alquiler. Si su único “play” es insultar a un país entero, entonces el verdadero playmaker es el que le quita el audio.
Porque al final, el que vive de tirar a los demás, termina retratándose solo. Y “Playmaker”, con cada video, solo demuestra que el marcador más vacío es el suyo.
SANTO DOMINGO.- Organizaciones políticas de oposición rechazan el memorando de entendimiento entre el Gobierno de la República Dominicana y Estados Unidos mediante el cual el país recibirá, de manera “temporal”, deportados por la nación norteamericana.
Los partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Comunista del Trabajo (PCT) y el economista e historiógrafo Bernardo Vega cuestionan diicho acuerdo por considerar que para la soberanía nacional implicaría peligro la permanencia en territorio dominicano de fuerzas militares y equipos estadounidenses.
Sin embargo, el Gobierno Dominicano, a través del ministro de la Presidencia, José Ignacio, defiende esta iniciativa alegando que sirve para fortalecer las relaciones diplomáticas con EE.UU.
PLD VE IMPLICACIONES CONSTITUCIONALES
El PLD advirtió posibles implicaciones constitucionales, migratorias y de soberanía. «El país solo conoce el acuerdo mediante un comunicado de prensa de la Cancillería, no el texto íntegro. Evidentemente, no es lo mismo una nota explicativa que el texto íntegro de un instrumento legal internacional”, dijo la organización opositora a través de su secretario de Asuntos Jurídicos, José Dantés Díaz.
Pidió que se divulgue el contenido completo del memorando, con sus alcances, obligaciones y efectos.
Andrés Navarro
El también dirigente del PLD y excanciller dominicano Andrés Navarro opina que ha habido falta de transparencia en lo que respecta a dicho acuerdo y llamó al gobierno a publicarlo íntegramente para que el pueblo conozca todo su alcance.
“Lo que se ha publicado no dice prácticamente nada”, dijo Navarro a medios de prensa.
COLOCA SOBERANIA EN UNA PENDIENTE PELIGROSA
El Partido Comunista del Trabajo advirtió sobre lo que calificó como una «pendiente peligrosa» en la que el Gobierno dominicano coloca la soberanía nacional al profundizar “el sometimiento a los dictámenes de Estados Unidos”.
El secretario general de la organización, Aquiles Castro, denunció que la renovación del llamado «permiso temporal» para la permanencia de tropas y equipos militares estadounidenses en territorio dominicano constituye, a su juicio, un eufemismo para encubrir el establecimiento de una base militar permanente.
Dijo que esta medida no es aislada y forma parte de un conjunto de acciones que evidencian una postura de subordinación total hacia Washington.
«PRESION DEL GOBIERNO DE EEUU»
El economista y escritor Bernardo Vega dijo que se trata de “una mala noticia” que evidencia una presión por parte del gobierno estadounidense, el cual estaría impulsando a países aliados a colaborar en el manejo de migrantes de terceros países que no aceptan la repatriación de estos últimos
Explicó que, aunque el acuerdo contempla que no se incluirán niños no acompañados, personas con antecedentes criminales ni haitianos, la situación sigue siendo compleja debido a que muchos de estos deportados provienen de países africanos o asiáticos cuyos gobiernos no los reciben de vuelta.
VE HAY «CLAUDICACIÓN» POR PARTE DE RD
Manolo Pichardo.
Manolo Pichardo, expresidente del Parlamento Centroamericano (PARLACEN) y secretario de Relaciones Internacionales del partido político opositor Fuerza del Pueblo, dijo que «este acuerdo representa una claudicación de nuestra soberanía nacional, ya que supedita los intereses dominicanos a las prioridades geopolíticas de grandes potencias occidentales y sus aliados estratégicos”.
A su jiicio, es arriesgado convertir territorio dominicano en un centro de tránsito para extranjeros o permitir el uso discrecional de bases aéreas a militares de naciones extranjeras así como involucrar al país en tensiones globales que no le corresponden.
FORTALECE RELACIONES DIPLOMATICAS
José Ignacio Paliza
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, indicó que el referido acuerdo sirve fortalece las relaciones diplomáticas con el país norteamericano.
«En el marco de los acuerdos que hemos venido desarrollando con Estados Unidos y de iniciativas que están vinculadas generalmente al tema de seguridad, esto es un paso adicional que se da», señaló.
Paliza afirmó que el pacto especifica que la soberanía dominicana no se cede y tampoco se pone en juego.
SANTO DOMINGO.- La cartera de crédito en moneda extranjera del sistema financiero dominicano ascendió a US$10,228.52 millones al cierre de diciembre de 2025, equivalente al 24% de la cartera total, según un informe publicado por la Superintendencia de Bancos de la República Dominicana.
De acuerdo con el reporte, el sector eléctrico concentró la mayor proporción de estos préstamos, con US$1,761.1 millones, representando el 19.4% del total de créditos en moneda extranjera. Le siguieron los sectores turismo y actividades inmobiliarias, con participaciones de 18.6% y 11.1%, respectivamente.
El informe también destaca que el 41.2% de la cartera está dirigida a sectores generadores de divisas, el 58.8% corresponde a sectores no generadores de divisas.
Explica que la morosidad se mantuvo en 0.6%, por debajo del promedio general del sistema financiero y las provisiones para cubrir cartera vencida en moneda extranjera alcanzaron 357.3%, más de tres veces la exposición a incumplimientos.
La entidad reguladora señaló que la intermediación financiera en moneda extranjera sigue siendo clave para actividades vinculadas al comercio exterior, inversión y generación de ingresos en divisas, manteniendo indicadores de estabilidad y calidad en el portafolio crediticio.
Una interrogante difícil de encajar surge del hecho de que el presidente Abinader aparece bien valorado, a pesar de que un porcentaje alto de la población entiende que la economía está mal.
No se trata únicamente de lo que plantea la encuesta Gallup, realizada del 28 de abril al 1 de mayo de 2026. También se percibe con facilidad en el sentir de la gente en las calles, en la conversación diaria, en la preocupación silenciosa que se ha ido instalando en los hogares dominicanos.
Que un 51.7 % califique a Abinader como buen presidente, frente a un 62.9 % que dice que la economía dominicana está mala, puede considerarse un fenómeno excepcional, que se sale de los parámetros normales de correlación entre estas dos variables.
Normalmente, el deterioro de la economía impacta negativamente en la popularidad del presidente. Sin embargo, en este caso, aunque el malestar económico es mayoritario, la figura presidencial logra sostenerse. Ahí es donde aparece una contradicción política digna de análisis.
Luis Abinader
Y no es que falten razones para que la economía genere una percepción negativa. Ciertos datos reflejan con claridad cómo marcha la realidad económica dominicana, que experimentó una fuerte desaceleración durante el año 2025.
En ese período, el PIB real dominicano pasó de 5 % en 2024 a 2.1 % en 2025, lo que representa una reducción de 2.9 puntos porcentuales en el ritmo de crecimiento. Es una caída importante para una economía acostumbrada a exhibir cifras más dinámicas.
El Banco Central ha atribuido ese bajo crecimiento a la incertidumbre del entorno mundial y a una contracción de la inversión. Pero más allá de las explicaciones técnicas, lo cierto es que la población percibe el frenazo, lo siente en el bolsillo y lo traduce en preocupación.
El sector que refleja la caída más drástica es el de la construcción, que cerró en -1.8 %. Ese crecimiento negativo no es un dato menor. La construcción tiene un efecto multiplicador sobre otros sectores, de manera que su retroceso provoca una cadena de repercusiones sensibles en el empleo, el comercio, los servicios y la actividad económica en general.
Otros sectores también redujeron su ritmo de crecimiento en 2025 respecto de 2024: la manufactura local creció 1.4 % frente a 4.3 %; la manufactura de zonas francas, 1.8 % frente a 4.3 %; el comercio, 2.1 % frente a 5.6 %; hoteles, bares y restaurantes, 3.5 % frente a 9.5 %; transporte y almacenamiento, 4.1 % frente a 5.7 %; comunicaciones, 0.4 % frente a 3.2 %; y el agregado de servicios, 2.8 % frente a 5.5 %.
El tema de la deuda externa también ha dejado mal parado al gobierno de Abinader, sobre todo por la marcada contradicción entre lo que se prometió en campaña electoral y lo que ha ocurrido en el ejercicio del poder.
Entre 2019 y 2025, la deuda externa del Sector Público No Financiero pasó de US$23.4 mil millones a US$45.5 mil millones, lo que implica un aumento absoluto de aproximadamente US$22.1 mil millones y un crecimiento acumulado cercano al 94.5 % en seis años. Son cifras escalofriantes ante las cuales se encuentra hoy la República Dominicana.
En cuanto al déficit del gobierno, este también ha mostrado una tendencia preocupante: RD$335,793.4 millones en 2020; RD$158,038.6 millones en 2021; RD$203,171.1 millones en 2022; RD$221,909.9 millones en 2023; RD$228,530.4 millones en 2024; y RD$283,636.5 millones en 2025.
Esos datos han alimentado fuertemente la sensación de inseguridad e incertidumbre económica, ante la amenaza latente de una nueva reforma fiscal, el temor al aumento de impuestos y la expectativa negativa de que la economía dominicana pueda entrar en una situación de mayor dificultad.
Como vemos, existen condiciones reales para que los sectores económicos y la población sientan que algo peor puede ocurrir. No se trata de una percepción vacía ni de un pesimismo infundado. Hay elementos concretos que explican esa inquietud.
Si a todo eso le sumamos el aumento acumulado de los precios y la pérdida del poder de compra, regresamos a la pregunta inicial: en este escenario, ¿cuál ha sido la estrategia, la habilidad o la fórmula que mantiene a flote la popularidad del presidente Abinader?
Ahí reside la gran paradoja del momento dominicano: un presidente que conserva niveles apreciables de respaldo político mientras gobierna sobre una economía que genera desconfianza, malestar y temor en una mayoría de la población.