Alcalde promulga cuatro leyes sometió concejal Ydanis Rodríguez

NUEVA YORK.- El Concejo Municipal y la Alcaldía de Nueva York firmaron cuatro leyes que obligarán a los dueños de edificios de vivienda a cumplir con sus responsabilidades con los inquilinos y que mejorarán la seguridad para los peatones y ciclistas.

Las nuevas leyes ayudarán a mitigar la crisis de vivienda en la Gran Manzana protegerán a los transeúntes y ciclistas.

Entre las legislaciones aprobadas figura la Ley 823-A, introducida por el concejal de origen dominicano, Ydanis Rodr161guez, que estípula sanciones para los dueños de edificios que conviertan edificios de vivienda en hoteles de corto plazo para turistas.

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SDN: Acusan tres haitianos de asaltar y asesinar a dos motoconchistas en RD

SANTO DOMINGO.- La Policía acusó a tres inmigrantes haitianos de integrar una banda que asaltó y asesinó a dos motoconchistas cuyos cuerpos fueron descubiertos en dos alcantarillas del barrio Las Colinas II, en el sector Los Guaricanos, de Santo Domingo Norte.

Los supuestos asesinos son Luke Preveli (Lucas), de 22; Luverus Mackeson (Ruso), de 29, y Moise Eloy. Los dos primeros están detenidos y el último sigue prófugo.

Al grupo se le atribuye haber asaltado y ultimado a los motoconchistas Amín Alet Jean, de 24 años y nacionalidad haitiana, y Teodoro Mejía Ogando, de 55, quienes tenían tres y 16 días de desaparecidos, respectivamente.

Los haitianos habrían asesinado a los motoconchistas para robarle sus motocicletas, las cuales entregaban al dominicano Susano Carmona (Niño), de 54, quien fue arrestado, para que las vendiera.

Tras su apresamiento este lunes, los acusados condujeron a la Policía y familiares de las víctimas a la zona donde residía Moise Eloy, próximo al lugar donde posteriormente se localizaron los cuerpos.

Una vez allí se ocupó un par de tenis y un chaleco ensangrentado propiedad de Alet Jean, desaparecido desde el domingo, hecho que motivó a que estos, junto a las autoridades, centraran la búsqueda en la zona.

jt/am

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Aumenta cantidad de haitianos cometen delitos en la República Dominicana

Odebrecht, la verdad y el Viaje a las Antípodas

En un libro del profesor Juan Bosch titulado: “Viaje a las Antípodas”,  el maestro nos regala un excelente manual de la realidad política, económica y social del Asia y el sudeste asiático.

 

Viaje a los Antípodas es la suma de artículos, discursos y conferencias sobre el comportamiento histórico, político, económico y social de la milenaria Civilización Oriental,  la cual se desarrolló sobre las bases teóricas del Confucionismo, el Budismo, el Taoismo y el Legalismo y que permitieron crear las condiciones para el surgimiento del Maoísmo, y lo que hoy es Japón, Corea, Vietnam, China y otros países.

 

En el Viaje a las Antípodas, se puede disfrutar, en el formato de los Diálogos de Platón pero con el sabor del Maestro, la siguiente pregunta: “¿Por qué he viajado a las antípodas geográficas y políticas de nuestro país?”. “Fui al Asia, y al Sudeste Asiático a buscar la verdad”.

 

El concepto de la verdad, que muchos dicen ha evolucionado a la post verdad o/y a la verdad mediática, está íntimamente relacionado con la capacidad de recursos, porque la verdad en nuestros días es una variable dependiente de la cantidad de medios electrónicos que tenga esa verdad a su disposición (recursos). Además, está también condicionada al contexto donde se esta se debata: global/mundial, regional, de un país, un conglomerado de personas, y/o individual.

 

La verdad es difícil de percibir y/o demostrar en el contexto de los conflictos globales y/o internacionales,  en donde normalmente existe un debate sobre hechos y acciones que muchas veces son manejados de manera fraudulenta por parte de dos o más interesados.

 

Un caso regional y/o de algunos países,  como es el de la empresa Odebrecht, debería ser estudiado para entender su relación y cómo la verdad puede influir en los procesos políticos y medir su efectos que han producido a nivel regional, global o mundial. Pero de este tema hablaremos en un segundo artículo (II), luego que tengamos mas información del proceso judicial que se inició recientemente.

 

En caso de algunos conglomerados humanos, el proceso de cambios, y transformaciones del concepto y la aplicación de la Verdad, observamos que las instituciones más perennes: las Iglesias, los ejércitos, los estados y todas las superestructuras que las sostienen, están siendo cuestionadas y muchas de ellas se tambalean como si se tratara de un terremoto que ha de derribarlas.

 

Otro ejemplo que nos puede ilustrar sobre los efectos de la verdad mediática o la post verdad en el contexto de un país, son los movimientos políticos “espontáneos”, que pueden comenzar sus acciones con mucho empuje, pero que en esa misma proporción se desmoronan, se diluyen o desvanecen. Ese es el caso del llamado Movimiento de los hoy Verdes en la República Dominicana, que una vez fueron blancos, luego rosados e incluso llegaron a ser pálidos, pero que los dominicanos se han dado cuenta que es la misma oposición que cambia de color cada 4 (cuatro) anos.

 

Un ejemplo importante es el caso de algunos funcionarios, los cuales mantienen a los  presidentes allantados y/o dormidos porque en sus ejecutorias son 90% verdad mediática (bulto y 10% trabajos y realizaciones; son algo parecido al refrán: “Mucha espuma y poco chocolate”.

 

Esto forzará a los líderes a crear mecanismos de fiscalización y verificación, porque la acumulación del allante tiene resultados que producen daños irreversibles en términos electorales para cualquier candidato y/o partido.

 

Hay otro ejemplo y es el de los escritores, que en el pasado vivían del plagio, o de copiar y pegar informaciones. A esos se les está haciendo la vida más difícil ya que la escritura creativa, original y efectiva es en la que el público instruido y/o educado invierte su tiempo en leer.

 

En conclusión, es evidente que con el desarrollo de las tecnologías, en especial con la invención de las computadoras, el internet, y las redes sociales, el concepto de la verdad, la post verdad y la verdad mediática ha evolucionado a tal punto que no hay que dar un viaje a las antípodas como Don Juan para desenmascarar a  LOS MEDIOCRES y encontrar la Verdad, sean estos políticos, comunicadores, escritores, teólogos, u otros. Por esa y otras razones, hoy se debe ser muy selectivo y leer con sentido crítico, debido a la gran cantidad de material que rueda por las avenidas del internet. La gran mayoría de ese material está contaminada,  es basura, y/o tiene objetivos adversos al bien común de los seres humanos.

Piden Gobierno que enfrente problemas medioambientales y embarazo menores

SANTO DOMINGO.- La Red de Centros Sociales de la Compañía de Jesús pidió al Gobierno a que «enfrente con determinación» la minería a cielo abierto, deforestación, contaminación de ríos y la gestión de desechos sólidos, ya que profundizan la pobreza en República Dominicana.

Citó la degradación del río Masacre, contaminado en más de un 80% y cuyas aguas llegan a la laguna de Saladillo, uno de los humedales más importantes del país, actualmente en peligro de desaparición.

En la presentación del informe sobre la situación de los Derechos Humanos, la Red también criticó el alto índice de embarazo en adolescentes, donde República Dominicana cuenta con una de las tasas más altas de la región.

«Los datos sobre la situación de la niñez en el país reflejan que la pobreza sigue afectando a una proporción mayor de niños y niñas que de adultos», indicó.

En ese sentido, informó que el 47% de la población pobre en República Dominicana tiene menos de 18 años.

Entre las provincias con mayor cantidad de embarazos en adolescentes citó a Azua (36.9%), Pedernales (35.1%), Bahoruco (34.9%), Elías Piña (30.4%), Barahona (26.5%), San Juan (24.2%), Independencia (23.4%) y Dajabón (22.3%).

«Esos datos nos inducen a concluir que los avances llevados a cabo por el gobierno de Danilo Medina en materia de educación, salud y sensibilización han sido insuficientes para lograr que los niños y niñas en República Dominicana tengan sus derechos garantizados plenamente», señala el informe presentado en la Universidad Tecnológica de Santiago (recinto Dajabón).

jt/am

¿Somos ladrones?

Las diversas modalidades de corrupción en República Dominicana hasta llegar a lo transnacional, ha trascendido de tal manera, que para migrantes  de otras latitudes del hemisferio en la ciudad de Nueva York; “los dominicanos somos ladrones”.
 
Ese criterio un tanto exagerado lo comprobamos con regularidad en diversos puntos de esta urbe. Empero, habría que preguntarse sobre cuáles son los ladrones de la nación dominicana: ¿los que nos gobiernan o los gobernados?
 
Con los sucesivos atracos y actos de corruptelas suscitados en nuestra nación parecería que, en estos momentos el dominicano es un individuo con la patología de coger lo ajeno.  Ya hemos observado serias discusiones en las que ha habido asomos de agresiones físicas.
 
En determinados conglomerados del exterior estamos aparejados con otros migrantes desechados de su país con la muy mala fama de que, prácticamente, y por antonomasia, son delincuentes. Muy atrás ha quedado nuestra afrenta de “jodedores” o narcotraficantes.  
 
Parece no importar que en el exterior hayamos progresado en lo académico y lo deportivo; se destaca lo político en lo que estamos hecho un asco. Esto, aparte de narrados sucesos sobre los asesinatos durante atracos en calles, barrios y residenciales, en territorio dominicano.
 
Sin andarnos con medias tintas y dejando el vano chauvinismo que obnubila y oculta realidades creemos pertinente revelar que, entre cubanos, colombianos y demás inmigrantes, aún sin conocer nuestra historia, no cesa el tema de los escándalos de corrupción en República Dominicana. El estigma ha recrudecido con el sonado caso de los sobornados por Odebrecht.
 
En décadas pasadas, la mayoría de nuestros coterráneos en esta urbe tenían el prez de ser honrados y trabajadores. Sin embargo, en los últimos años tal vez por tensiones entre inmigrantes cualquier persona ajena a nuestra patria, en discusiones intrascendentes generaliza, y apela al expediente de que somos corruptos y ladrones.
 
Pese a esas apreciaciones, muchos migrantes de otras naciones en Nueva York son rateros y furtivamente venden objetos robados, en las esquinas.  Práctica que no es regular entre los dominicanos.
 
¡Cuánto daño nos ocasionan en el exterior, la corruptela y desmanes de nuestro funcionariado!  Y, para rematar, tenemos asambleístas en el exterior que también han caído en bochornosos actos de corrupción.
 
Aunque evidentemente en estas acusaciones persiste una actitud aviesa y dañina se debe hacer constar que, debido a nuestra naturaleza emocionalmente muy involucrada y fanatizada con las políticas públicas de República Dominicana, somos un claro objetivo de estereotipo.
 
El asunto mueve a preocupación porque si como se dice, en política hay cosas que no se ven en lo inmediato, la comunidad dominicana que nadie duda ha avanzado en crecimiento y progreso en los últimos años, en un futuro, podría ser lesionada por difamaciones. Y lo lamentable  es, que pagarían las consecuencias nuestros hijos y nietos que abren trochas en esta urbe.

“La Trinitaria”, aura de la dominicanidad

 

Como yo sé que el grito de los poetas trasciende al espacio sagrado de las estrellas, me uno a Tony Raful, en su ponderación,  la valorización y la solicitud  al Presidente amigo Danilo Medina Sánchez,  en apoyo  a “La Trinitaria”, una librería-símbolo, cuyo dueño somos todas  los dominicanos que amamos y creemos en este país.

 

Solo una  conciencia lúcida  y una profunda fe en la cultura, hacen que en una época como esta de sobredimensión de la tecnología y de una comercialización neoliberal aplicada a la lógica del capital, donde seprivilegia al lucro como valor hegemónico, una persona excepcional como Virtudes Uribe dedique su vida, forje sus sueños y persista, con dimensión mítica del sacerdocio, ala difusión del libro sin pausa ni descanso, con pasión y con amor.

 

En la librería-símbolo de “La Trinitaria”, no se vende cualquier libro, toda la vida, como norma se han privilegiado a los autores y temas dominicanos, convirtiéndose en un espacio de la revalorización y la difusión de la dominicanidad, de la identidad nacional, sobre todo en estos tiempos cuando el libro es desvalorizado y marginado por una juventud desorientada y unas elites alienadas, donde la Patria languidece, los héroes se desvalorizan y las epopeyas patrióticas  parecen hazañas del pasado.

 

La cultura no duerme en “La Trinitaria”, camina, conversa y se ríe con las orientaciones de Virtudes, con tertulias de autores e intelectuales, que realizan reflexiones colectivas permanentes sobre la actualidad, la cotidianidad, el presente-futuro y la historia de nuestro país.   Es un espacio pedagógico comprometido con la palabra, el libro y la lectura.

 

Señor Presidente, Danilo Medina Sánchez, estamos hablando de un espacio educativo que va másallá de la Educación Superior,  de las Universidades-Cidi, que enseñan a sus estudiantes a repetir y no a pensar.  Estamos ante un escenario para recordar los valores de la Patria y luchar contra el olvido, para recordar que la cultura, como dice Fredy Ginebra, somos nosotros, “somos todos”.  yque el progreso sin cultura, como afirmaba el inmenso Pedro Henríquez Ureña, es una falsa ilusión que destroza la realidad.

 

Es tan importante no dejar morir a la Liberia La Trinitaria, como hacer escuelas, revalorizar monumentos o exaltar a la cultura, la historia, la literatura y al país.  La Librería La Trinitaria no es un espacio solo para vender libros sino para la difusión de la dominicanidad y la exaltación de la identidad nacional.  Es donde se privilegia a los autores y se exalta a los libros dominicanos.  Es de los pocos lugares donde se puede gritar que todavía hay Patria.

 

Por eso, Señor Presidente de la Republica, hay que acudir al llamado del poeta  y del intelectual Tony Raful, para salvar a esta guácara de la tradición, a este templo de la sabiduría, para  subsidiarla.  Hay que hacer que el Congreso Nacional, declare a la Librería La Trinitaria como Patrimonio Cultural de la Nación por su dedicación, entrega, ejemplo y simbolización.

MADRID: Consulado RD auspicia celebración Día de las Madres

MADRID, España.- La Asociación por los Dominicanos (APLD), el Consulado General de la República Dominicana y el diputado Marcos Cross auspiciaron la celebración aquí del Día de las Madres.
El acto fue organizado por Lucínda Ramírez (Sofi), secretaria de la Mujer del Partido de la Liberación Dominicana, Belkis Ramírez y Clara Morel, encargadas de Actos y Protocolo de esa organización, respectivamente.
Además, participaron los dirigentes políticos Frank Bencosme, Roberto Jiménez, Teodoro Reyes, Domingo Nova, Manuel Mendoza, Manuel Mejía, representantes de asociaciones culturales y profesionales.
Ramírez pronunció las palabras de bienvenida y motivó a las madres a «seguir siendo ejemplo de la familia, con responsabilidad, honestidad y sacrificios, aportando así a la educación de sus hijos para al desarrollo de la sociedad».
Resaltó que «cada una tiene un gran reto en el hogar: educar en valores para que nuestros hijos no caigan en malos hábitos».
La parte artística estuvo a cargo de la cantante Dana Ruíz, el poeta Ernesto Gil Sánchez, el guitarrista Juan Díaz (Fideito) y el grupo de teatro de la junta de vecinos de Tetuán.
jt/am

Aciertos de la Editora Nacional

Un prólogo excelente y un formato cómodo y manejable son los primeros aciertos de la recién lanzada Biblioteca Dominicana Básica, la cual podría considerarse el proyecto más ambicioso de esta nueva etapa de la Editora Nacional bajo la dirección del poeta José Enrique García. De acuerdo con el ministro de Cultura Pedro Vergés, la finalidad sería la publicación de cien obras fundamentales, básicas, de la literatura dominicana.

Tres títulos anuncian una línea gráfica de primer orden, aunque el formato y la portada son imitación de la antigua Austral, considerada la primera colección de bolsillo de la industria del libro en español. Aquello lo inició el sello Espasa-Calpe en los años treinta del siglo pasado en Argentina, donde se establecieron varios editores exiliados durante la guerra civil española, y aun hoy existe la versión Austral Básicos, como propuesta moderna del Grupo Planeta. Fueron libros que se hicieron populares porque contaban con el debido cuidado editorial a pesar de la impresión en papel barato, la comodidad del formato pequeño y, lo más importante, por venderse a bajo precio. La calidad era garantizada por cierta rigurosidad académica, pero los editores nunca olvidaron el objetivo comercial detrás de dicho producto que todavía hasta finales de los años noventa circuló masivamente por toda España y América Latina.

Ahora en el siglo veintiuno, la Editora Nacional lanza una Biblioteca Dominicana Básica sobre la base de la experiencia ajena, y no está mal. Los títulos que inician el nuevo paraíso bibliográfico dominicano son «El derrumbe» de Federico García Godoy, que en este caso inaugura el género de Ensayo, mientras que el de Poesía abre con «Presencia de los frutos» de Juan Sánchez Lamouth y «El sembrador de voces» de Franklin Mieses Burgos. Confieso que son libros que me entusiasman, y que debido a eso mi lectura de los prólogos fue un tanto fervorosa.

Los prologuistas son Pura Emeterio Rondón («El derrumbe» de Federico García Godoy), Manuel García Cartagena («Presencia de los frutos» de Juan Sánchez Lamouth), y Federico Henríquez Gratereaux («El sembrador de voces» de Franklin Mieses Burgos). De los tres, me quedo solo con uno que me parece excelente: el de Henríquez y Gratereaux; aunque al igual que este último, García Cartagena también demuestra ser gran conocedor de la obra que comenta. El caso de Pura Emeterio Rondón es lamentable, porque da la impresión de no estar al nivel para presentar la obra de García Godoy. En realidad, la de García Godoy es la más difícil, por tratarse de una colección de ensayos; es decir, no es lo mismo prologar un libro de poesía que un libro de ideas.

En el prólogo a «El derrumbe» Rondón hace un gran esfuerzo que no logra cuajar. Comienza con un lugar común o frase muy gastada: «Federico García Godoy (1857-1924) es una figura señera de la historia de la cultura dominicana…» Por supuesto, si no fuera por eso creo que no valiera la pena iniciar con Godoy el importantísimo rubro de Ensayo de la Biblioteca Dominicana Básica.

BDBEl comienzo del prólogo escrito por Gratereaux se salvó del lugar común porque a pesar de recordar algo que suponemos (Franklin Mieses Burgos nació en Santo Domingo en 1906…), nos aclara de inmediato que esa fecha no es correcta, y se basa en «información confiable» para decirnos que el nacimiento del poeta «pudo ser 1905», y explica: «[…] esta diferencia de un año carecería de importancia para todos los fines prácticos, a no ser por el hecho de que un pariente cercano del poeta afirmó, en una carta escrita en 1920, que Mieses Burgos era analfabeto a los 14 años de edad».

En el caso de García Cartagena, la apertura es «macro», porque intenta abrir el lente para explicar lo que él califica de «limitaciones» en el estudio y la difusión de la literatura dominicana. Sin embargo, hay un olvido en su primer enunciado; cito: «Dos han sido las principales limitaciones que han afectado tradicionalmente la divulgación y la comprensión de la obra de la mayoría de los escritores dominicanos: la falta de conocimiento de sus proyectos vitales (no solamente sus “biografías intelectuales”, es decir, cómo vivieron, qué leyeron y de qué modo se formaron, sino también, y sobre todo, la serie de circunstancias que terminaron impulsándolos a expresarse de manera literaria). Por esa razón, se entiende que, durante la segunda mitad del siglo pasado, la crítica tradicional haya abordado de manera vacilante la figura de Juan Sánchez Lamouth (1929-1968)». El olvido se debe a que el prologuista nunca dice cuál es la segunda de las dos “principales limitaciones” que menciona al principio, y eso crea cierta confusión.

Luego de esos comienzos, cada prologuista desarrolla un «documento literario» que en manos del lector atento se convierte en elemento de consagración o de condena. La precisión y el rigor parecen ser la consagración de Gratereaux, mientras que García Cartagena queda relegado a una segunda revisión, y Pura Emeterio Rondón sería reprobada por no haber tomado en cuenta que por ser uno de los principales pensadores y fundadores del nacionalismo literario dominicano, el Godoy ensayista es un autor difícil que merecía mayor investigación, como sin duda la exigirán en su momento, en el mismo rubro de ideas, Manuel de Jesús Galván, Pedro Francisco Bonó, José Gabriel García, Américo Lugo, Fabio Fiallo, Máximo Gómez, los hermanos (Javier y Alejandro) Angulo Guridi, Gregorio Luperón, Francisco Gregorio Billini y otros nombres que ahora escapan a mi memoria.

Por último, en la página VIII del prólogo escrito por Pura Emeterio Rondón hay un error que debe corregirse en futuras ediciones. Se menciona a José Enrique Rodó como «José Emilio Rodó». El descuido no fuera tan grave si no se tratara del clásico autor de «Ariel», uno de los libros más influyentes del pensamiento hispanoamericano de principios del siglo XX.

Por cierto, Rodó era uno de los tantos escritores extranjeros con los que García Godoy mantuvo comunicación epistolar. Eso explica que al enterarse de la muerte del amigo uruguayo escribiera un extenso ensayo en el que deja claro el dolor que le causó dicho fallecimiento. Cito: «Su definitiva desaparición ha abierto hondos surcos de dolor en mi alma llena de lancinantes congojas en estas tristes horas de opresión universal…» Y confiesa: «He releído con no sé qué acentuada impresión de indefinible melancolía las cartas en que siempre tuvo para mí frases de aliento i [sic] de encendido cariño. En ellas vibra intensamente su espíritu. En Rodó se realiza la magnífica unidad de una vida en que nada desentona ni rompe el ritmo armonioso de una aspiración constante i [sic] fúlgida de positiva i [sic] trascendente influencia social».

En fin, a pesar de los señalamientos propios del oficio creo que la colección Biblioteca Dominicana Básica es un acierto de la nueva etapa de la Editora Nacional. Es necesario rescatar de la oscuridad lo mejor de la literatura dominicana, pero también es importante garantizar la continuidad del proyecto de manera institucional, asegurar reimpresiones de ediciones que pronto se verán agotadas, y la difusión efectiva de esas obras que deben servir para enorgullecer a todo lector dominicano.

Francisco Ortega, más que un juez, un hombre de honor

Lo conocí a mediados del 1982 cuando,  por recomendación de un contemporáneo, decidí ingresar al movimiento Scout, en la Tropa 74, que dirigía como jefe de grupo, el inmenso Ramón Bartolo Alfonso (El Cabo). Para ese entonces contaba con 14 años. Un adolescente que buscaba algo más que las polvorientas calles de mi barrio, El Hoyo.

Recuerdo que cumplida la meta de las tres reuniones reglamentarias, “El Cabo” me indicó:  –Métete ahí- señalándome La Patrulla Águila, de reciente formación, cuyos miembros eran José Eugenio Santos (Neno),  hoy día publicista destacado;  Domingo Morel (Mingo), excelente profesional de la agronomía;  José Gonzales, empresario de Salcedo;  José Sánchez (Joselito), residente en Estados Unidos; José Alexis Apolinar, empleado ejemplar del Inapa en Santo  Domingo; Juan Carlos Estrella (Felipito) y Francisco Ortega Polanco (Pito), como le decimos sus amigos más cercanos, quien era nuestro Guía de Patrulla. 

Para ese entonces, no todos los aspirantes a ser scout querían ingresar a dicha patrulla, pues la fama de rigidez y las normas de dicho sub grupo sobrepasaban las normas de las eternas 10 leyes que había escrito su fundador, el coronel británico Robert Stephenson Smith – Baden Powell, en el manual Escultismo, en el 1908.

Milité en dicha tropa durante varios años, dentro de los cuales otros ingresaron. Algunos resistimos,  otros no, por lo que las anécdotas e historias de los campamentos y las excursiones son incontables, sobre todo por las enseñanzas que en su estrecho cuarto de habitación él nos daba cuando, de manera obligatoria, nos exigía como “castigo” la lectura de uno que otros de sus libros que tan celosamente guardaba en un descolorido estante que, con el paso de los años,  todavía continuo viendo, aunque ya no esté.

Una tarde, de esas que a uno de se les quedan plasmadas en su pecho, vi partir a mi hermano Pito del pueblo, para llegar a la capital, alojándose en una estrecha pensión de la Julio Ortega Frier (zona universitaria),  en donde junto al futbolista Pascasio Mendoza,  el ex senador de la provincia Salcedo, Alejandro Santos, mi hermano de sangre Romeo y otros, compartían dicha pensión que, más que todo, era un estrecho lugar en donde a duras pruebas se podía convivir con tantas camas y cordeles de ropas por doquier, hasta donde lo visité uno de esos lluviosos días capitalinos.

Nunca perdí el contacto con él; siempre nos llamábamos. Al final de cada conversación me hacía referencia de la lectura de uno que otro de los libros que él leía pero que por mi exigua economía solo me quedaba el agridulce sabor de escuchar y conocer por vía de él sus argumentos; hasta que se hizo abogado, ya con la experiencia laboral dentro del periódico El  Caribe y luego en el Hoy, en donde escribía una columna que yo leía con emoción y orgullo, la cual que yo mostraba a los demás: “Lanza en Ristre”.  Más tarde fue coordinador de uno de los espacios de convivencia  más importantes de la juventud a través de medio escrito alguno, como lo es «La Esquina Joven», del periódico Hoy.

Pito (repito, como les llamamos), fue ayudante del fiscal Guillermo Moreno, ayudante del Procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, juez de instrucción de Santo Domingo, juez de la Primera Sala Penal del Distrito Nacional, entre otras funciones, y ahora juez de la Suprema Corte de Justicia.

De más está decir que este noble hijo de los campesinos, Don Tocón y Doña Chana,  nacido en una de las lomas más encumbradas de nuestras montañas de Salcedo, en Los Caños,  es un fiel ejemplo que estamos totalmente convencidos de que,  en esta nueva aventura que el destino le depara, sabrá salir airoso para beneficio de la patria y de él mismo. 

En Francisco Ortega, tenemos más que un Juez, un hombre leal, critico, ético, responsable, serio, de buen trato, discreto y sobre todo con un sentido de responsabilidad que, por encima de su vestimenta física,  demuestra que se está de frente a un monumento de honorabilidad de la cual, quienes lo conocemos bien de cerca,  nos sentimos más que orgullosos y confiados de que frente al tan sazonado caso Odebrecht, el pulso no le temblará para dictar lo que señalan nuestras leyes.

sp-am

Rechazan habeas corpus interpuesto por Temístocles Montás contra juez

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional rechazó un recurso de habeas corpus en contra del juez de la Suprema Corte de Justicia, Francisco Ortega Polanco,  interpuesto por los abogados de Juan Temístocles Montás, preso por el caso de sobornos pagados por la empresa Odebrecht, sobre la base de que se encuentra detenido de manera ilegal.

La sentencia indica que conforme a la solicitud, recibida por los abogados Manuel Alejandro Rodríguez y José de Jesús Bergés Martin, en representación de Montás, se declara improcedente la acción de hábeas corpus.

El recurso fue interpuesto este lunes, día del arresto de Temístocles Montás, como parte de los implicados por la Procuraduría General de la República en el caso del pago de sobornos de la empresa Odebrecht.

Abogado aclara razones solicitud 

Uno de los abogados de la defensa de Montás explicó que dicho recurso fue interpuesto porque al momento de su arresto no se conocía la existencia de una orden de un juez.

El doctor Manuel Rodríguez dijo que cuando se produjo el arresto de Montás el pasado lunes, hizo un pedido verbal de habeas corpus porque nadie presentó en ese momento la autorización de un juez para proceder en la forma que lo hizo el Ministerio Público y la Policía.

Señaló que horas después de la detención fue que se dio a conocer la orden del juez Francisco Ortega Polanco y el Procurador General de la República habló para decir que estaba autorizado a practicar los arrestos.

Afirmó que una vez constatada la existencia de una orden de un juez y la divulgación de las acusaciones por el procurador Jean Alain Rodríguez, la defensa de Montás no tenía ningún interés de continuar el proceso de habeas corpus.

Montás ha sostenido en forma reiterada que nunca negoció contratos de obras con la firma Odebrecht, por lo que no podía ser objeto de soborno dado que no tenía poder de decisión para influir en la concesión de construcciones.

Rodríguez manifestó que Montás mantiene su moral en alto y una voluntad inquebrantable de lucha por limpiar su nombre de las imputaciones puestas sobre su persona.