Pandillero condenado a 20 años de cárcel por un asesinato

NUEVA YORK (EFEUSA).- Un pandillero fue condenado a 20 años de cárcel por el asesinato en 2013 de un joven vinculado con un grupo rival, un episodio que desencadenó una guerra entre las dos bandas en la localidad de Hempstead, en el estado de Nueva York.

Pedro Merchant se había declarado culpable el pasado mes de abril y hoy conoció su sentencia en una corte federal.

Según las autoridades, Merchant, miembro de la pandilla de los Outlaws, asesinó de varios disparos a Dante Quiñones, de 17 años y vinculado al grupo rival de los Bloods.

La muerte de Quiñones desató una guerra entre ambas pandillas en Hempstead, una localidad situada en Long Island, a las afueras de la ciudad de Nueva York.

La zona ha sido durante los últimos años escenario de numerosos episodios violentos por parte de esos grupos y de otros como la llamada Mara Salvatrucha.

«Con la sentencia de hoy Merchant es responsabilizado por el insensato acto que cometió, llevándose una vida en nombre de su pandilla, lo que también puso a una comunidad entera de Long Island en peligro», señaló en un comunicado el fiscal Richard P. Donoghue. 

Coalición de fiscales apoya norma de Nueva Jersey sobre control de armas

NUEVA JERSEY (EFEUSA).- Una coalición de 16 fiscales presentó hoy un escrito en apoyo al estado de Nueva Jersey y su defensa de «una legislación razonable para las armas de fuego» y que restrinja los cargadores de alta capacidad.

«A medida que los estados continúan liderando la lucha para combatir la violencia de las armas de fuego, una cosa permanece clara, implementar leyes fuertes y razonables sobre armas, salva vidas», aseguró en un comunicado el fiscal de California, Xavier Becerra, uno de los firmantes de la adhesión.

La declaración en apoyo a Nueva Jersey señala que los estados firmantes «buscan proteger su prerrogativa gubernamental y la responsabilidad para promulgar e implementar leyes que promuevan la seguridad pública, prevengan el crimen y reduzcan los efectos dañinos de la violencia armada».

«Cada estado tiene el derecho de mantener a sus comunidades seguras de la violencia armada que se pueda prevenir», dijo Becerra al anunciar su respaldo.

El documento de apoyo legal («amicus brief») a Nueva Jersey está dirigido a la Corte de Apelaciones del Tercer Circuito, en la demanda presentada por la Asociación de Clubes de Rifle y Pistola de Nueva Jersey (ANJRPC) contra este estado del noreste.

Además del de California, figuran los fiscales de Connecticut, Delaware, Hawai, Illinois, Iowa, Maryland, Massachusetts, Nueva York, Oregón, Pennsylvania, Rhode Island, Vermont, Virginia y Washington, y el Distrito de Columbia.

En junio pasado, el estado de Nueva Jersey prohibió la posesión de proveedores de alta capacidad (LCM) con capacidad de más de 10 balas y ante la decisión de una corte de mantener la prohibición estatal, la ANJRPC presentó una apelación ante la Corte del Tercer Circuito el pasado 28 de septiembre.

En su apelación, ANJRPC argumenta que «estos proveedores están protegidos por la Segunda Enmienda, lo que significa que el estado ha prohibido una clase entera de artículos protegidos constitucionalmente». 

Primarias: uno abierta uno cerrada

Es el desacertado artículo 45 de la Ley 33-18, de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, el que dispone que el Comité Central es el organismo competente para determinar el mecanismo de elección de las candidaturas a los cargos de elección popular en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Lo mismo acontece en el Partido Revolucionario Moderno (PRM), en el que el referido artículo le da la potestad al Comité Nacional.

Por lo tanto, al decidir la modalidad de elección de sus candidatos, que resultó ser la de primarias abiertas, el máximo organismo de dirección peledeista cumplió con el mandato de la ley.

Sin embargo, lo procedente hubiese sido que la ley determinara un único mecanismo de elección para todos los partidos que hayan superado el umbral del cinco por ciento. De haberse hecho así, con la aprobación de la ley se le hubiera puesto fin a la descarnada confrontación que por esta causa se libra a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana.

No se puede negar que el Comité Central, controlado ampliamente por el presidente Danilo Medina, se convirtió en una pesadilla para el presidente Leonel Fernández, en su incesante lucha por retornar al poder en el 2020.

Ahora le corresponderá al Partido Revolucionario Moderno escoger la modalidad de primarias para elegir sus candidatos. La convocatoria del Comité Nacional está fijada para el día 11 de noviembre de 2018. Pero si esta reunión llegara a desarrollarse como la del Comité Central del PLD, en la que los miembros del organismo no tuvieron la oportunidad de votar de manera libre y secreta, las primarias cerradas serán aprobadas más rápido que las abiertas del PLD.  En consecuencia, de manera simultanea, celebraríamos primarias abiertas para el PLD y cerradas para el PRM.

Motivado por el hecho de que el párrafo II del absurdo artículo 45 de la Ley 33-18, establece que “cada partido, agrupación y movimiento político tiene derecho a decidir la modalidad, método y tipo de registro de electores o padrón para la selección de candidatos y candidatas a cargos de elección popular”, en virtud de lo cual el PLD escogió las primarias abiertas, por sus precandidatos podrán votar todos los electores que formen parte del Padrón Nacional Electoral, sin que nadie lo pueda impedir legalmente, incluidos los afiliados del PRM, el PRD y el PRSC.

Quienes dentro del PLD sostienen que los afiliados de otros partidos no pueden votar en sus primarias, están sugiriendo cambiar, de facto, las primarias abiertas,   que fueron aprobadas por el Comité Central, por primarias semicerradas, lo que no tiene ninguna posibilidad de prosperar.

Para una mejor comprensión veamos en que consiste cada modalidad de primarias, a saber: a) Abiertas.- Votan todos los ciudadanos registrados en el padrón electoral nacional, sin importar que estén afiliados a otros partidos; b) Semiabierta.- Pueden votar todos los electores, pero cada elector debe pedir la boleta del partido por el que decida votar; c) Cerradas.- Solo votan los inscritos en el padrón del partido; y d) Semicerradas.- Votan solo los miembros del partido y los electores no afiliados a ningún partido.

Como puede apreciarse, las primarias simultaneas benefician al partido que utiliza la modalidad de primarias abiertas frente al que implementa las cerradas, debido a  que el primero tiene una potencial mayor capacidad de movilización que el segundo, que moviliza exclusivamente a sus afiliados.

En consecuencia, tanto el partido que utiliza las primarias abiertas como sus precandidatos se benefician de recibir y exhibir un mayor apoyo popular que el partido que limita la elección de sus candidatos a su lista de afiliados, lo cual es más notorio cuando las primarias son simultaneas.

ej.olivares@hotmail.com

Tiene el PLD el camino allanado ?

 El pasado sábado se registró un acontecimiento que tal vez no era esperado por algunos segmentos del espectro político nacional. ¡Y mucho menos por los politólogos dominicanos!

¿A cuál acontecimiento me refiero? La respuesta es fácil: Al resultado de la tan cacareada reunión del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

El organismo peledeísta, cuya membresía alcanza 607 dirigentes, decidió -y ocurrió en corto tiempo y sin visos divisionistas para «sorpresa » de los políticos adversos al PLD-  que las elecciones para escoger al candidato presidencial de la organización fundada por Juan Bosch en 1973, sean realizadas bajo el sistema de las llamadas primarias abiertas.

En principio, y citando preceptos legalistas afincados en los estatutos del PLD, el sector que sigue los lineamientos de Leonel Fernández se oponía a las primarias abiertas. Su posición era que las primarias fueras cerradas.

 Por esa actitud, y el criterio que siempre sostuvo el grupo de los danilitas (de que las primarias fueran abiertas), se notaba una seria incertidumbre  e incluso hasta temor de que fuera a ocurrir un desorden mayúsculo, caracterizado por el caos, como se ha visto en otras organizaciones políticas locales.

Sin embargo, no hubo peleas, ni proclamas de grupos. Pero tampoco manifestaciones que parecieran actitudes divisionistas.  Nada negativo se observó en la asamblea del Comité Central del PLD.

Al término de la masiva reunión, y certificada la decisión de que las primarias para es coger al candidato presidencial y otros cargos electivos de peledeístas para los comicios de 2020 serán abiertas, se produjo una sabia declaración del presidente del PLD, Leonel Fernández.

 Una declaración, como me lo reveló mi caro amigo Miguel Solano, veterano dirigente peledeísta, «propia de un auténtico líder político, bien fogueado, objetivo estratega y conocer de la realidad que hoy vive su partido”.

Fernández precisó: “Esa participación directa de nuestros dirigentes medios y de base le confiere al acuerdo establecido por el Comité Central el nivel de legitimidad política requerida para consagrar el carácter constitucional de lo consensuado”.

¿Qué viene ahora?  Ha pasado lo “peor”. Ya el PLD tiene el camino allanado para retener el poder en la consulta electoral de 2020.

 Algunos dirían que lo negativo “todavía no ha sido borrado a lo interno del PLD”. También quizás hayan quienes esperan que Danilo Medina aspire a una nueva reelección presidencial.

¡Pero yo no lo creo!

JPM

Caravana, historia e invasiones

Una caravana de Hondureños y otros nacionalidades, caminando desde el sur hacia el norte cruzó hace poco la frontera sur de México camino de forzar su entrada en los Estados Unidos. Son apenas unos cuantos miles de desesperados que caminan hacia el norte. Los EEUU han advertido que no los dejarán pasar y en medio de la locura e impiedad creciente no se sabe como los enfrentarán.  México rehusó el pedido americano para que detuviera la caravana y Trump amenaza reprimirlos, como siempre.  La caravana, empero contiene un valor simbólico e histórico que desborda con creces  la importancia del numero de participantes y las consecuencias políticas inmediatas pueden ser, igualmente, significativas.

Formalmente, conforme a las normas de derecho vigentes los EEUU están en pleno derecho de rehusar la entrada de esta gente. En condiciones reales, los de la caravana están, igualmente en pleno derecho de luchar por sobrevivir. Para unos se trata de defender la frontera que es una noción jurídica. Para los otros se trata de la vida o la muerte. Si los EEUU permiten el ingreso de esta caravana, las consecuencias serán terribles. Si se imponen por la fuerza para impedirlo también. EEUU no puede sentar ese precedente pero los caminantes están convencidos de que son un subproducto de las políticas neo liberales que el mundo financiero de esos mismos EEUU han impuesto en sus respectivos países. Ambos tienen pues razón. Empero, ambos omiten uno de los antecedentes históricos mas pertinentes a este caso.

A partir del año 238 de la Era Cristiana, los godos/ visigodos, las tribus bárbaras que poblaban el norte, centro y parte del este europeo cruzaron el rio Danubio  por la hoy Hungría-Rumanía-Serbia procurando establecerse en las llanuras del lado oeste de dicho rio cuyas tierras eran muy fértiles pero pertenecían al imperio romano. Los romanos enfrentaron la invasión y, durante años, sucedieron toda clase de batallas y enfrentamientos sin una decisiva victoria para ninguno. Esta situación cambió cuando los Hunos, las feroces e intransigentes tribus de Attila procedentes del este llegaron hasta esta región y empujaron a los visigodos que aterrorizados por la violenta crueldad de aquellos pidieron refugio a los romanos para establecerse. Como ellos describirían años después, huían del mal mayor y buscaban refugio en el mal menor.

El emperador Valente, con la voluntad ya algo cansada de tantos años de guerra sin fin acogió el pedido de los bárbaros y se concluyó un acuerdo que involucraba la entrega de las armas, de los hijos como rehenes y otras estipulaciones que fueron violadas al poco tiempo por el odio del vencido, la corrupción romana y otras circunstancias que desataron el descontento y alimentaron la revuelta. Condiciones increíblemente parecidas a lo que se vive hoy día. Estalló la guerra de nuevo y para abreviar la historia, el propio emperador Valente, alrededor del año 378 cayó muerto en la batalla de Adrianopolis ante el jefe visigodo Fritigerm. Esta misma gente, terminaría derrotando el imperio y ocupando y saqueando a Roma en el año 410 esta vez al mando del legendario Alarico.

Si la caravana de hoy logra pasar se habría creado un precedente terrible. Si no lo logra, todo ese descontento terminará expresándose como revuelta al interior de cada país e incluso dentro de los mismos EEUU si lograran pasar porque, al fin y al cabo, es la desigualdad y la consciencia de esa desigualdad el combustible que alimenta esta y todas las caravanas similares. ¿Quien se beneficiará políticamente? Todo depende a corto plazo, de la capacidad de manipulación noticiosa. Pero a largo plazo serán los mismos hondureños y todos los condenados de la tierra de Franz Fannon quienes dirán la última palabra.

Paros,  Constitución y  anarquía

Las variables  económicas y sociales que padecen los dominicanos pueden ser levantadas cono punta de lanza por quien desee hacer carrera política.  En ocasiones no pasan de fanfarrias y demagogia, en otras  de movimientos levantiscos y en la minoría disertaciones de   personalidades bien intencionadas.

Por derecho constitucional todos los dominicanos tienen derecho a la protesta, hasta a realizar paros y huelgas, siempre que sean dentro del marco de la ley, sin utilización de la violencia. Por desgracia, siempre que hay un paro de labores corre la sangre y una familia se viste de luto.

Un paro  en las provincias del Cibao logró dar una demostración de fuerzas. Los organizadores no tuvieron la autoridad  o la diligencia suficiente para evitar la ocurrencia de actos de violencia. La anarquía de pichones de agitadores callejeros no debe ser un recurso valido para las protestas.

Cuando se convoca a un paro hay que tener la responsabilidad ciudadana de comprender que se tiene que respetar al que está en la acera de enfrente. Si hay un derecho constitucional a protestar y a paralizar en orden, también lo hay para rechazar estas actividades.

Un paro donde se queman gomas, se presiona a comerciantes para que cierren las puertas, no se puede decir que cuenta con respaldo popular. Las demandas pueden ser justas,  pero los métodos no son válidos.

El país necesita líderes comunitarios y populares  responsables, que comprendan el valor de la disidencia y de la protesta llegando a sus máximas  consecuencias que son los paros. Ahora mismo no hay liderazgo que pueda tener control de esos movimientos.  No pasan de ser agitadores de barrios sus organizadores, con un poder limitado en el control de los acontecimientos.

Pero no son bandoleros ni delincuentes los que organizan y participan en los paros. Sus movimientos comunitarios tienen espacios limitados y poco timonel de mando, lo que permite que salgan encapuchados y jóvenes que son buscadores de problemas, para tratar de anarquizar la situación.

Hay que dejar atrás el viejo expediente de la izquierda desaparecida, de que un paro para triunfar tenía que contar con ingredientes de violencia, quema de gomas, obstaculizar las vías públicas, meter miedo a los comerciantes y enfrentar a la fuerza  pública.

Los organismos de seguridad también deben ser instruidos de que el pueblo tiene derecho a manifestarse  en forma pacífica, incluyendo la posibilidad de llamar a paralizaciones. No se debe reprimir a moradores de barrio porque están sin salir a trabajar o a los pequeños comercios sin vender. La misión de las autoridades es resguardar el orden, pero no abusar  de los ciudadanos.

La única forma segura de enfrentar los paros barriales es presentar soluciones a los males que atormentan a la sociedad  dominicana de hoy. Las insatisfacciones ahora mismo se ven y se tratan de modo individual, pero si no se pone un  tapón  en la boca de la botella de las inconformidades, puede saltar una chispa e incendiar la pradera. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

Rafael Alburquerque estima reelección por tercer período sería gravísimo

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El exvicepresidente de la República, Rafael Alburquerque, consideró que la búsqueda de un tercer período presidencial consecutivo por parte de Danilo Medina sería traumátic para el país.

“Ya en un tercer período vienen gravísimos problemas para la República Dominicana y para el propio gobernante”, enfatizó.

Alburquerque recordó lo que sucedió a Joaquín Balaguer cuando “hubo que forzar el continuar en el poder con un fraude, hubo que recortarle el período”.

Dijo esperar que Medina reitere lo que ha dicho varias veces y ha jurado: que no buscará otra reelección.

En otro orden,  anunció que el próximo dos de diciembre el expresidente Leonel Fernández encabezará un acto de masas en la Arena del Cibao en el que sus partidarios le presentarán un millón 500 mil firmas para que acepte buscar la candidatura presidencial del PLD para los comicios del 2020.

El 65.8% de áreas en construcción se encuentran en la zona metropolitana

SANTO DOMINGO.- De las áreas destinadas a la construcción en República Dominicana, que se encuentran en etapa de ejecución, la región metropolitana dispone actualmente de 3,407,104.2 m2, el 65.8%, informó la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

La directora nacional de la ONE, Alexandra Izquierdo, dijo que en planos se hallan 1,023,342.5 m2 (19.8%); un total de 378,984.7 m2 (7.3%) están paralizadas y 366,618.1 m2 (7.1%) han sido culminadas.

Anunció que a partir del próximo martes 6 de noviembre, personal de la institución saldrá a las calles para realizar el levantamiento de la segunda actualización del Estudio de Ofertas de Edificaciones (EOE).

Se trata de una investigación que muestra el comportamiento del volumen de la producción, la evolución de la actividad edificadora y la oferta de edificaciones en las áreas de mayor dinamismo de la región ozama o metropolitana.

“La primera edición del EOE mostró que Santo Domingo de Guzmán y Santo Domingo Este son los municipios con mayor cantidad de terrenos destinados a la construcción; el primero con 2,134,851.1 m2, y el segundo con 1,746,312.5 m2”, sostuvo Izquierdo.

Explicó que el EOE se realiza cada seis meses y que tiene por finalidad recopilar datos de todas las obras que hayan iniciado su oferta en el mercado, las que estén en proceso de construcción, las que estén paralizadas, abandonadas o culminadas, cuyo objeto sea de uso habitacional o no residencial.

Gestión de Morillo López en la Policía

En la mañana del jueves 10 de febrero de 1966, el presidente provisional doctor Héctor Rafael García-Godoy designó al coronel José de Jesús Morillo López al frente de la jefatura de la Policía Nacional, para poner coto a la anarquía que padecía la sociedad dominicana por la violación del acuerdo de paz que terminó la guerra civil y formó su gobierno con el compromiso de hacer elecciones libres y conducir el país de regreso al sistema de la democracia representativa.

En una ceremonia realizada en la explanada frontal del Palacio de la Policía, el alto oficial fue juramentado por el ministro de Interior y también vicepresidente de la República, licenciado Manuel Joaquín Castillo, quien colocó en el cuello de su camisa la insignia con el grado de general de brigada y lo presentó como nuevo jefe ante la plana mayor y otros agentes policiales.  

Morillo López pronunció enseguida un enérgico discurso, asegurando que su tarea principal sería crear un clima de paz, garantizar la celebración de elecciones el miércoles 1 de junio de 1966, e implementar enérgicas medidas de control y desarme para derrotar el terrorismo, vencer la anarquía, sin importar su origen, porque no permitiría el debilitamiento del esfuerzo electoral del gobierno por restaurar la democracia.

Una parte de su discurso originó justificada alarma y mucho escalofrío en los sectores de opinión, y fue al decir categóricamente que el “lugar de los terroristas era el cementerio”, una condena distante de la legislación dominicana.

Pero eso fue un frase desafortunada fruto de la dura situación que vivía el país y por haber llegado a la jefatura policial sumamente presionado por los desórdenes callejeros, el terrorismo rampante y la denuncia de atentados contra la integridad física de destacados personajes del clero, como el nuncio apostólico Enmanuel Clarizio y el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Hugo Eduardo Polanco Brito.

Además, Morillo López sabía que era inevitable que su gestión recibiera la hostilidad de un sector oficial que boicoteaba a cada instante el plan de reconciliación nacional que planteaba el gobierno; era un grupo de poder opuesto de modo radical a la reincorporación en los cuarteles de los soldados que durante la guerra civil lucharon bajo las órdenes del coronel Francisco Caamaño.

El referido boicot se había evidenciado con la Batalla del Matum, provocada el 19 de diciembre de 1965 en la ciudad de Santiago por militares de la Fuerza Aérea que fueron instruidos para atacar por sorpresa a los soldados rebeldes al término de los actos religiosos que se hicieron para honrar la memoria del coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, en el séptimo mes de su caída en combate.

También con el salvaje atropello cometido el 9 de febrero de 1966 por policías y militares que dispararon contra una congregación pacífica de estudiantes de la escuela secundaria y de la UASD, que exigían al Gobierno el reconocimiento de las autoridades de ese alto centro de estudios, encabezadas por su rector, ingeniero Andrés María Aybar Nicolás; y el fin de la estancia en los planteles escolares de las tropas invasoras, alojadas allí desde el inicio de la guerra civil.

Este sangriento evento -con un saldo de cuatro muertos y cuarenta heridos- estremeció la conciencia pública y provocó una huelga general que hubiese culminado en un baño de sangre mayor, de no ser por la acertada decisión de García-Godoy de relevar de su cargo al controversial ministro de las Fuerzas Armadas, contralmirante Francisco Javier Rivera Caminero y enviar al extranjero -en puestos diplomáticos- a otros oficiales.

La “Masacre del 9 de Febrero” provocó la sustitución del general Herman Despradel Brache como jefe de la uniformada, quien había sido nombrado el 19 de enero de 1965, en reemplazo del general Belisario Peguero. Despradel había servido al gobierno del Triunvirato y luego a las tropas del general Elías Wessin durante la guerra civil, en la cual sus agentes antimotines conocidos como “cascos blancos” tuvieron un infeliz desempeño en la defensa de la Fortaleza Ozama, tomada por asalto por los combatientes constitucionalistas el 30 de abril de dicho año.

Morillo López deploró la tragedia del 9 de febrero y pidió apoyo a la ciudadanía para que hechos de esa naturaleza no se repitieran; asegurando que bajo su mando se afirmaría el rol policial de guardián de la paz pública, protector de los derechos ciudadanos.

Primera prueba de fuego

La primera prueba de fuego  del nuevo  jefe policial fue el arbitrario apresamiento del reconocido jurista y presidente del Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC), doctor Antonio Rosario, cuya figura política había gravitado en la opinión pública desde que viajó a Puerto Rico en enero de 1965 a respaldar al profesor Juan Bosch, firmando junto a éste y dirigentes de sus respectivos partidos el famoso Pacto de Río Piedras, que los comprometía a luchar unidos por el retorno al ordenamiento constitucional averiado por el golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963.

El arresto de un mocano ilustre, emparentado con la familia De la Maza, de limpia trayectoria democrática y de indiscutibles aportes intelectuales, conmovió a la sociedad que no se explicaba por qué se había hecho uso de la fuerza policial para maltratar a un antiguo ministro de Trabajo y consagrado educador.

Esta acción represiva se ejecutó el domingo 13 de febrero en la intersección de la calle San Juan Bosco y la avenida 30 de Marzo de la ciudad capital, frente al famoso negocio de sándwich «Barra Payán», y el responsable fue un sargento de la Policía llamado Rafael Estévez Espejo, comandante de una unidad móvil de Radio Patrulla, quien actuó instigado por dos militares de la Fuerza Aérea que intervinieron en la violenta detención de la caravana socialcristiana que lideraba el doctor Rosario.

Los dirigentes del partido del machete verde -bajo amenaza- fueron obligados a apearse de sus respectivos vehículos con las manos levantadas y se les colocó contra la pared del referido establecimiento comercial, donde se les humilló en exceso al ser sometidos a un espectacular registro en busca de armas de fuego, como si se fuesen delincuentes peligrosos.

Decenas de personas que transitaban por esa populosa vía miraron asombradas el penoso drama en que se vio envuelto -sin proponérselo- un honorable educador como don Antonio Rosario. Fue una escena deprimente que contradijo, sin duda, la voluntad de pacificación del gobierno y las garantías ofrecidas tres días antes por el recién nombrado jefe de la Policía sobre el estricto respeto a los derechos ciudadanos.

Este desagradable incidente generó mucha crítica, aunque también la forzada disculpa de la autoridad policial y el anuncio de la formación de una comisión investigadora encabezada por el mayor abogado, doctor Bolívar Soto Montás, de la consultoría jurídica de la Policía y el capitán Rafael E. Bautista De Oleo, del Ejército Nacional, quienes lograron tranquilizar a la ciudadanía al recomendar prisión para los agentes envueltos en el hecho.

Morillo López manifestó en conferencia de prensa que no se iba a entorpecer la labor que venían realizando los dirigentes políticos en campaña electoral, y que la Policía velaría por la seguridad ciudadana, protegería la vida, la integridad y la libertad de las personas para contribuir “a que las elecciones venideras reflejen la verdadera expresión de la voluntad popular”.

Igualmente informó que había enviado telegramas a los comandantes de los departamentos policiales en todo el territorio nacional, que contenían la circular No. 6, de fecha 2 de marzo de 1966, donde se ordenaba poner fin a los registros a dirigentes políticos para evitar que pudiera resurgir el drama padecido por el doctor Antonio Rosario y sus compañeros socialcristianos.

La posición del jefe de la Policía iba a tono con las sugerencias del presidente García-Godoy, de ofrecer garantías a los partidos políticos de tolerancia policial durante el desarrollo de sus actividades proselitistas.

Contra la corrupción policial

El 7 de abril de 1966 el general Morillo López inició una campaña de transparencia y pulcritud en los organismos de la Policía Nacional, con el objetivo de mejorar su imagen, la cual culminó con una auditoría, publicada el 17 de julio de 1966, que detectó serias irregularidades en el manejo de los fondos de la Intendencia General.

Este informe fue motivo de la remoción total de los mandos superiores y de la puesta en retiro con disfrute de pensión de los tres coroneles que ocupaban los cargos de subjefes; además causa de la destitución de un teniente coronel acusado de malversar los fondos del referido departamento.

El oficial imputado fue sometido a un Consejo de Guerra, un procedimiento militar judicial que fue conducido por los doctores Virgilio Payano Rojas, juez y César Augusto Cornielle Carrasco, fiscal, quienes lo encontraron culpable de “crímenes de robo siendo asalariado» y de haber utilizado personal policial bajo su mando en trabajos particulares. Además recomendaron que fuese separado de las filas de la institución de manera deshonrosa, aunque unos años más tarde fue reivindicado y subido de rango, y pudo ascender a las más altas posiciones ejecutivas.

De todas maneras, con este y otros casos Morillo López demostró su interés en imprimir un manejo ético a la gestión policial, en consonancia con la formación adquirida en el Ejército, en rectitud y orden, desde que se enganchó como un simple soldado en el año 1947, para servir en calidad de secretario -mecanógrafo y taquígrafo- bajo las órdenes del teniente general Fausto Caamaño Medina, ministro de Guerra y Marina, hasta el año 1953 cuando se retiró a la vida civil teniendo el grado de sargento.

Morillo López ingresó a la Policía como segundo teniente el 1ro. de agosto de 1961 y consiguió notoriedad pública al ser designado ayudante del jefe de esa entidad, general Belisario Peguero Guerrero, desde que éste inició su gestión administrativa el 16 de marzo de 1962.

Participó en la redacción de todos los proyectos destinados al fortalecimiento institucional, incluido el de las cantinas policiales, planteado durante el gobierno del profesor Juan Bosch en 1963 con criterio cooperativista, para mejorar las condiciones de existencia de los agentes con menores ingresos. De tal modo que llegó a figurar como vocal en el consejo administrativo de la empresa «Cantina Policía Nacional, C. por A., presidida por el general Peguero Guerrero, aunque no estaba de acuerdo con su carácter lucrativo en beneficio de altos oficiales.

Esa contradicción  quebró el afecto que le tenía el general Peguero Guerrero y fue la causa de que se aliara con el coronel Francisco Caamaño, comandante de Radio Patrulla, para hacer llegar a las altas instancias del poder político la denuncia de corrupción en el citado negocio, pidiendo la sanción y destitución del general Peguero Guerrero.

Esa actitud crítica provocó una crisis interna que se detuvo cuando el presidente del Triunvirato, Donald Reid Cabral, removió de su cargo al general Peguero Guerrero, designándolo viceministro de Interior y Policía en enero de 1965, aunque previamente había transferido a Caamaño a la Fuerza Aérea, en donde se encontraba cuando estalló la insurrección militar del 24 abril; y envió a Morillo López a San Isidro, como inspector general del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas.

Más tarde, en plena guerra civil, el general Antonio Imbert -presidente del Gobierno de Reconstrucción Nacional- lo designó como comandante de la dotación militar del Aeropuerto Internacional de Cabo Caucedo, puesto que ocupaba cuando le llegó la designación de jefe de la Policía, dispuesta por el presidente García-Godoy.

Por último se debe reconocer el empeño de Morillo López, como jefe de la Policía, en imponer una buena organización y tecnificación en ese cuerpo de orden público, seriamente afectado por la guerra civil, al crear el 17 de mayo de 1966 una escuela de entrenamiento para militares y oficiales, dirigida por el capitán abogado Abraham López Peña, quien era además su eficiente relacionista público.

Bajo la jefatura de este buen oficial se ofreció protección a todos los ciudadanos, sin distinción de ideología política y se demostró respeto al ciudadano. Por eso se le recordará, tal como señaló el profesor Juan Bosch, en la dedicatoria de un libro suyo, “como el jefe de la Policía honesto y que no cometió abusos”, ya que fue un devoto servidor de la ley.

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Las dos décadas y media de Primicias

 

Implica 25 años siendo una oferta informativa y de orientación periodística ceñida a la objetividad y la profesionalidad.

Su historia incluye 1,300 semanas de entregas sistemáticas, teniendo como lema inalterable «la verdad siempre», tanto a nivel nacional como internacional.

Por tanto, sobran razones para congratularnos celebrando la existencia, permanencia, diversidad y pluralidad del Semanario Primicias, paradigma del ejercicio comunicacional con respeto, profundidad y dignidad en la sociedad dominicana.

Su contenido sustancioso y salpicado de los más variopintos temas socioeconómicos, políticos y culturales, abordados al margen del maniqueísmo y el voluntarismo,  han permitido que Primicias haya marcado, -hasta donde conocemos-, el precedente de representar al semanario dominicano de mayor perdurabilidad y lectura durante todo el discurrir de  nuestra vida republicana.

Sus valiosos aportes al proceso democrático nacional y al entendimiento de las diferentes facetas que matizan la patria del patricio Duarte, ratifican que el engorroso ejercicio del periodismo enmarcado por los límites de la ética y la moral, es un magnifico instrumento de transformación y liberación, tanto para quienes lo ejercen como para aquellos que disfrutan de sus múltiples contenidos.

Con su verticalidad y acuciosidad, Primicias es la genuina expresión para avalar, tal como manifiestan algunos tratadistas de la comunicación, que los periodistas deben criticar, pero no azotar a nadie.

Este valioso tabloide es un vivo paradigma para entender que el periodismo es libre o es una farsa porque, quiérase o no, la prensa, no importa su género, es y seguirá siendo la artillería de la libertad.

En este 25 aniversario del Semanario Primicias, el momento es oportuno para compartir la alegría y satisfacción que siempre genera el deber cumplido, encarnado por su dinámico y esforzado director general, licenciado Alex Jiménez, y su extraordinaria esposa, Wanda Polanco, quienes junto al valioso equipo de profesionales de la administración y comunicación que conforman su staff de publicación, ha sabido poner de manifiesto que en el periodismo, tal como ocurre en la vida de cualquier ser humano triunfador, la pasión, la dedicación, la constancia y el esfuerzo, representan la clave del éxito.

Arribar a un cuarto de siglo, arropado por el favor de una pléyade considerable de lectores fieles de informaciones y análisis, sin cortapisas y siempre enmarcada a la objetividad, será más que un motivo para la celebración en grande, al tiempo que un razón valedera para continuar realizando una labor periodística orientadora, edificante, actualizada y plural.

Los 25 años de existencia del Semanario Primicias, además de poner al relieve la tenacidad, sistematicidad y sacrificios de sus forzadores, que nos convoca a la felicitación colectiva, es muestra fehaciente de que, a pesar de los pesares, en la República Dominicana, se puede..!!

Es la ocasión propicia para repetir con entusiasmo, cara al viento, hacia la cumbre..!!

Congratulaciones…!!

No hay tiempo que perder..!!