OPINION: Sin tregua a la economía

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EL AUTOR es administrador financiero y profesor universitario. Reside en Santo Domingo.

La situación de incertidumbre provocada por la pandemia (Covid-19) que afecta la economía a nivel global, realmente no tiene parangón. La crisis pandémica ha puesto de rodillas a la nación dominicana y el resto del mundo.

Mientras las recién instaladas autoridades dominicanas se emplean exhaustivamente en paliar las causas  y efectos del virus Covid-19 algunos se dedican, sin sangre en las venas o sin ningún dejo de sensibilidad humana, en criticar las acciones que el Gobierno emprende contra una pandemia que no da tregua a la economía y las  finanzas del país.

No es nuevo expresar que la humanidad se debate entre la vida y la muerte al enfrentar, en una guerra sin cuartel, la pandemia inclemente que azota  el planeta tierra.

Por más que se explique que el país y el resto del mundo viven hoy a puros empujones o haciendo de tripa corazón para preservar la vida se insiste en buscar la quinta pata del gato cuando se sabe que la cotidianidad que las personas llevaban ha cambiado en más de 180 grados debido al virus.

Las personas en sentido general se sienten más que agotadas, estresadas, apesadumbradas, melancólicas, frustradas y hasta depresivas por la vida de confinamiento, distanciamiento y monotonía en la que se encuentran y todo por el virus, enemigo invisible que actualmente enfrenta y que ha trastornado su existir al privarla de la acostumbrada libertad.

Esta situación ha llevado algunos sectores del país y de otras naciones a protestar contra el toque de queda que las autoridades imponen a la ciudadanía para evitar un desbordamiento de las instalaciones hospitalarias que casi no dan abasto y un aumento  sin control de los gastos médicos.

Si aumentan  los casos de infectados se critica a las autoridades porque no toman las medidas correctivas pero si aumentan las horas de toque de queda se dice que el gobierno cierra la economía. Palo si boga y palo si no boga.

Como quiera es malo, inclusive cuando las autoridades hacen las veces de ser paternalistas para evitar que los gobernados se infecten y caigan en cama o mueran por la pandemia y de paso la economía se resienta más de lo que está, también se critica.

Se reprende que el gobierno capte recursos frescos a través de emisiones de deudas previamente presupuestadas, que se contrate una u otra marca de vacuna, solo por intereses pecuniarios ya que unos y otros representan laboratorios diferentes.

Se comenta  que los precios de algunos productos se han incrementado, ya que como se sabe la oferta ha disminuido y ha aumentado la demanda por las ayudas de los programas: quédate en casa, pa ti y fase I, porque la política monetaria es laxa y la política fiscal flexible, así como también por la caída de las importaciones por la poca oferta.

Se pide al gobierno que mantenga el programa de Fase II, dirigido a favorecer o subsidiar las empresas y los empleados cesantes.

El asunto es criticar tal vez para entretenerse o solo por hablar y el asunto es que todo es pandemia.

Hasta que no se controle la enfermedad sea con vacuna o por el medio que sea no se podrá cantar victoria pues la economía no tiene tregua de ninguna índole en estos momentos.

Todo lo anterior es el diario vivir del resto del mundo, no es una situación de un país si no la de todo el mundo.

Entonces, ¿qué hacer? dijo una vez Lenin, político ruso. En este caso dejar que las medidas monetarias y fiscales maduren pues en estas dos disciplinas los efectos de las decisiones no se recogen de la noche a la mañana.

Hay que tener paciencia, recuérdese que hace mucho tiempo que la humanidad no vivía una situación única como la que hoy vive.

Las voces económicas de la oposición que no busquen chivos expiatorios que no les luce ya que dejaron un país en bancarrota, mucho antes de la pandemia.

Que se tendrá un déficit fiscal abismal, que el endeudamiento aumenta, que las recaudaciones se deprimen, que la política fiscal es flexible y la monetaria es la laxa, que se busque controlar los gastos superfluos, que la calidad del gasto sea mejor, nada de eso importa cuando de salud humana se trata, lo significativo ahora son los resultados que esperan los ciudadanos.

Solo hay que leer los medios de prensa internacionales para darse cuenta cómo anda el mundo en materia de economía y salubridad.

Europa totalmente cerrada y aumentando los casos de contagios, América Latina en lucha constante y Estados Unidos de Norteamérica en estado de emergencia y aprobando nuevos programas de estímulo a la economía.

Este último país aumenta su deuda, incrementa el déficit de cuenta corriente y aumenta los estímulos a la economía por valor de US$900,000 millones para ayudar a las familias y las empresas a afrontar la devastación económica por la crisis del coronavirus.

Así que, hay que dar tiempo al tiempo pues mientras se busca el antídoto apropiado a una de las cepas del virus por otro lado surge una nueva cepa.

Actualmente la nación dominicana cuenta con un presidente como Luis Abinader Corona, que sabe escuchar y pone en práctica las ideas vengan de donde venga lo importante es que  favorezcan a los dominicanos.

Calma que más temprano que tarde, con la ayuda de Dios, Todopoderoso, el virus se controlará y de paso la economía del país dejará de recibir los embates del ya famoso Covid-19. Mientras tanto eviten contagiarse para no ser parte de las abultadas estadísticas de contagiados y muertos. Se avizoran días mucho mejores de eso hay que estar seguros.

felix.felixsantan.santanagarc@gmail.com

JPM

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Luis de New York
Luis de New York
1 Año hace

Dr. Santana. La pandemia ha atacado a todos los paises del mundo, pero no ha puesto de rodilla a todos los paises del mundo. Hay paises que tienen controlado el virus, y sus producciones industriales estan en marchas surtiendo sus mercados.