OPINION; La sociedad dominicana y la corrupción

imagen
EL AUTOR es político. Reside en Estados Unidos.

Cuando en 1978 nos sedujo el profesor Juan Bosch, con su embrión de PLD y sus círculos de estudio, para aprender sobre la historia dominicana y aplicar esas experiencias a la práctica política; al escucharnos exponer estas ideas, uno de nuestros abuelos, nos espectó la siguiente pregunta: ¿Y de donde traerá Juan Bosch, esas personas?

Don Tomás Carrasco Herasme, con 82 años cumplidos para ese entonces, había vivido cuatro veces más que nosotros que acabábamos de cumplir 21 años; le ripostamos, respetuosamente con otra pregunta; ¿Qué usted quiere decir papá?

Explicándose de inmediato; “bueno, en mi experiencia conociendo el pueblo dominicano, no veo cómo se puede hacer un gobierno sin corruptos en este país, a menos que las personas que lo encabecen vengan de otro planeta.”

Una discusión con nuestro abuelo, hubiera sido una falta de respeto en esa época, por eso, aunque no aceptamos sus consideraciones, guardamos nuestros criterios.

Con el pasar del tiempo, y razonando sobre los hechos y la realidad dominicana; sin volver sobre la crudeza del juicio del abuelo, pero con la imagen en el subconsciente; hemos tenido que aceptar que existen comportamientos y costumbres que devienen a formar personas para un sistema con tendencias corruptivas.

Veamos algunos de estos comportamientos: Las adherencias clientelares; todos los políticos dominicanos, tienen que hacer uso de este tipo de relación en sus lazos de simpatías y colaboración, si quieren tener algún éxito en sus proyectos; ¿Por qué? Porque nadie hace nada desinteresadamente en República Dominicana.

“Te sonrío, te aplaudo, e incentivo tu caudal de votos; pero recuerda que, cuando llegues al poder, espero una recompensa por mi ayuda”; Juan Bosch decía, que cada votante dominicano creía que tenía que ser recompensado por emitir su voto por el presidente elegido.

Entonces, si ésta es nuestra idiosincrasia, no podemos esperar que un partido o un presidente va a salir ileso, o sin manchas de corrupción en 4 años de gobierno.

Se pueden escribir un millón de reglamentos y códigos constitucionales y judiciales, y no valen de nada, si las personas que ejercen la justicia, en lo recóndito de su ser no están conformes y orgullosos del papel que juegan dentro de la sociedad.

Si un juez, o un fiscal tienen pretensiones más allá de sus obligaciones con la justicia, será muy fácil torcer sus decisiones para favorecer a quien beneficie sus ambiciones; porque ha sido una experiencia constante dentro de la sociedad, que nadie asciende en lo social o en lo laboral sin buenos lazos en los ámbitos superiores.

La corrupción como estandarte es otra cosa; ninguna persona que traspasa el difícil dintel histórico de llegar a la presidencia de un país, puede desestimar su inscripción en la historia de ese país; por esta razón, creemos que en principio todos los presidentes pretenden hacer buenos gobiernos, que los catapulte al buen recuerdo de sus conciudadanos.

El problema deviene en el tipo de colaboradores que escoge. Recordemos que “el hombre es uno y sus circunstancias”; si los ministros y demás adláteres de un gobernante no están de acuerdo con sus propósitos, lo conquistaran para las suyas propias. En este caso, si volteamos la mirada, veremos varios ejemplos en el pasado reciente.

En fin, las ambiciones en un país de escaso desarrollo, y con espejos consumistas más allá de sus posibilidades, seguirán manteniendo un esquema de comportamiento susceptible a la corrupción. Está en los líderes políticos con posibilidades de entender esta realidad, para desarrollar sus proyectos con el éxito permitido por el medio en cuestión.

Ojalá que podamos lidiar con nuestra idiosincrasia; y que jamás llegue al solio presidencial una persona tan perniciosa que no le importe asumir la corrupción como estandarte. 

JPM

00votos
Article Rating
Suscribir
Notificar a
guest
2 Comments
Nuevos
ViejosMas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios
Juan Ernesto Silva
Juan Ernesto Silva
1 mes hace

La educacion en valores y una practica de castigo a los curruptos nos conduciran por coinos de bien social.No seamos pesimistas, Si criticos construtivos para respaldar lo bueno y denunciar lo malo de cualquier lado

Tony Jox
Tony Jox
1 mes hace

Hasta que no empecemos a cambiar la sociedad desda las escuelas con los niños de ka nueva generación nunca vamos a lograr cambiar la sociedad. Ejemplos de cambios profundos tenemos en Singapur, Indonesia y Corea del sur. Cuantos castigos ejemplares tenemos en esas naciones para los corruptos.