OPINIÓN: Generación política no se jubila

La generación del 1950 tiene hambre de grandeza. Lo  demuestran los hechos. Por ejemplo, 3 nacidos antes o en la década del 50 todavía quieren estar vigentes. Son Daniel Ortega, Leonel Fernández  e Hipólito Mejia.


Les explico:

Miren la crisis de Nicaragua, esa no quedará resuelta con la anulación de las enmiendas y acuerdos  anunciados por el déspota de 22 años en el poder, el hombre de las mil  caras, llamado Daniel Ortega.

Él ha forjado una mal disimulada dictadura fundada en la influencia del mandatario sobre el Ejército y las  fuerzas de seguridad, así como en el clientelismo diseñado para  ampliar el apoyo popular,
sin desear sinceramente resolver los problemas de fondo.

Además, existe un claro entendimiento con buena parte del empresariado nica, satisfecho con las oportunidades para  prosperar en un régimen que,  a cambio, solo les exige  dejar de lado la  política y, ocasionalmente,  compartir ganancias con ellos.

Lo mismo quiere Leonel Fernández., pero se le tranca el juego con primarias. Y  el guapo de Gurabo, ya está muy viejo para estos trotes,  nació en 1941 y aún quiere ganar.
Lo digo, porque  los cortesanos favoritos  de los ex presidentes Joaquín Balaguer y Juan Bosch fueron Leonel Fernández  e Hipólito Mejía.

Los dos líderes ancianos más ilustres de RD los consideraban jóvenes locuaces, actores dramáticos, histriónicos,  con verbo y astucia maquiavélica y humorística, respectivamente

Leonel quiere volver al poder. Y parece  que Hipólito también.
Vuelve y vuelve. Esa frase que se puso de moda  entre los reformistas cuando los gobiernos de su líder Joaquín Balaguer, que en una primera etapa fueron  tres períodos (12  años) y luego de  estar ocho años fuera del poder volvió para cumplir otros tres periodos (10 años. ya  que uno fue recortado a dos años por  denuncias de fraude electoral). Es lo que  esperan repetir los expresidentes vivos.

¿En qué se parecieron ambos cortesanos durante sus períodos presidenciales?

En falta de oferta laboral y bajos salarios. Casos se constituyeron en dos elementos muy importantes que caracterizaron  el gobierno que encabezó el expresidente Fernández  y el partido de la  liberación  dominicana,  así como el P.P.H. con Hipólito Mejía.
No me parcializo con ninguno, eso es lo que ha impedido afrontar con éxito el terrible cuadro de la pobreza en nuestro  país.

Un ejemplo de esto lo constituye el hecho de que el 38% de todo el que cotiza para la seguridad social tiene salario  de menos de 11,500 pesos mensuales. Con ese sueldo no  se vive en R.D,  solo  se allegan y  mantienen súbditos con la tarjeta solidaria de welfare que usan estilo EUA en R.D, de la cual gustan de usar por su dependencia sistémica a los presidentes anacrónicos.

Doraron la píldora y ahora le llaman nominillas, ayudas y subsidios, en resumen, eres un mantenido, no trabajas, solo  haces coro y votas por tu benefactor. Nadie de esos presidentes le dio estímulo a largo plazo a las micro, pequeñas y medianas empresas, las cuales  constituyen el 93% de las empresas del país las cuales con impuestos  financian   a más del 70%  de la mano de obra existente que laboró en esos gobiernos.

Solo a los grandes inversionistas, los trae haitianos, los turísticos, los mineros y las zonas francas, progresaron  a su máxima potencia del 1996 a hoy…
Nunca se evitó lo que señalaba recientemente el Embajador de los Estados Unidos, que muchos proyectos no pasan  por los altos índices de corrupción y por las altas comisiones  que cobran los   más altos funcionarios  de los malos gobiernos.
Leonel e Hipólito saben que los partidos políticos son el escenario natural donde emergen líderes que son los  candidatos naturales para ser presentados como opción para la  Presidencia de   la República y  estos se mantienen siendo candidatos ya sea que ganen o pierdan.

Nadie se jubila.

Ahora en el PLD se ha desatado una fiebre de aspiraciones ya que todos se consideran con derecho de ser candidato  por el solo hecho de militar durante mucho tiempo en el  partido, pero parece   no se han detenido  a pensar en si son lo suficientemente líderes para que el pueblo los elija.

Hay que dejar eso de que “si fulano fue presidente yo también puedo serlo” porque de la noche a la mañana no  se hacen los líderes, una ocasión los empuja, pero el trabajo  diario los consolida.


En RD si no tienes la bendición de un expresidente,  no te pones la ñoña y eso debemos terminarlo. Méritos propios no existen, son tayotas todos.

Parece que Leonel no será candidato porque su partido está en guerra con él, ya que ese conflicto interno no tiene  solución en el corto plazo.

JPM

Comparte: