La metamorfosis del instinto: el fenómeno de los Therians
Del dominio a la devoción
Desde el alba de la creación, el relato bíblico otorgó al hombre el mandato de ejercer soberanía sobre el reino animal. Históricamente, esta preeminencia se manifestó en el dominio de las bestias más feroces, la domesticación para el servicio y la integración de la fauna en la cadena trófica humana. Sin embargo, el vínculo entre nuestra especie y el mundo animal ha mutado de la mera utilidad a una antropomorfización del afecto.
Hoy es común observar una devoción que raya en lo filial: mascotas que heredan fortunas, que comparten el lecho y cuyo deceso desencadena duelos de una intensidad equiparable a la pérdida de un pariente consanguíneo. Pero, en el espectro contemporáneo, este afecto ha dado un salto cualitativo hacia la transgresión de la identidad propia.
La identidad en la sombra: la Theriantropía
Más allá del proteccionismo animalista, ha emergido una subcultura que no solo ama al animal, sino que se identifica con él en su esencia ontológica. Los Therians no pretenden una transformación biológica —son conscientes de su fisonomía humana—, pero sostienen que su «yo» interior pertenece a una especie distinta, denominada theriotype.
Este fenómeno se manifiesta a través de dos ejes psicofísicos:
· Impulsos Atávicos: El deseo irrefrenable de emular conductas salvajes, como el aullido, la trepa o la locomoción cuadrúpeda.
· Sensaciones de Miembro Fantasma: Una percepción sensorial donde el individuo jura sentir el peso de una cola, la movilidad de unas orejas o el rastro de unas garras que el cuerpo físico no posee.
Es crucial distinguir a los Therians de la comunidad Furry. Mientras que estos últimos adoptan una estética antropomórfica por fines artísticos, lúdicos o de rol —regresando siempre a su cotidianidad tras el disfraz—, los Therians viven una dismorfia de especie permanente, donde el cuerpo humano es percibido como una cárcel limitante.
El eco de Nabucodonosor: ¿patología o resurgimiento?
La historia nos ofrece un espejo en la figura de Nabucodonosor II, el soberbio rey de Babilonia. El libro de Daniel relata su caída en la licantropía clínica (o boantropía), un castigo divino que lo despojó de su juicio, obligándolo a pacer como los bueyes y a dejar que su fisonomía se asilvestrara bajo el rocío del cielo.
Aunque el monarca recobró su «sano juicio» tras siete años, la tendencia actual de los Therians carece de ese matiz de castigo y se abraza como una bandera de identidad en el vasto océano de las redes sociales. Lo que antes era un caso clínico aislado, hoy es un movimiento digital que exige validación.
Interrogantes ante una identidad en conflicto
Este desplazamiento de la conducta humana hacia el instinto animal plantea desafíos sociológicos profundos:
· El Dilema de la Crianza: ¿Cómo debe reaccionar un padre ante un hijo que exige una dieta canina o rechaza la vestimenta humana?
· La Renuncia al Intelecto: ¿Hasta qué punto la identificación animal justifica el abandono de la educación formal y el desarrollo del intelecto en favor del instinto puro?
· El Riesgo de Desconexión: La posibilidad de que esta tendencia no sea más que una vía de escape ante una realidad social cada vez más asfixiante y compleja.
Reflexión final: regreso al centro
La fascinación por lo salvaje es, quizá, un síntoma del cansancio que nos produce la hiper-civilización. Sin embargo, no debemos olvidar que la grandeza del ser humano no reside en la negación de su naturaleza instintiva, sino en su capacidad de trascenderla a través de la razón y el espíritu. El animal nace siendo todo lo que puede ser; el hombre, en cambio, es un proyecto constante.
Al pretender ser animales, corremos el riesgo de renunciar al don más preciado que nos distingue: la capacidad de elegir nuestro destino y de construir sociedades basadas en la conciencia, no solo en el impulso. Que la búsqueda de nuestra esencia no nos haga perder el «sano juicio» que nos permite convivir, crear y, sobre todo, entendernos como hermanos de una misma especie.
jpm-am

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Creo que las personas que quieren parecer un therians, no están conscientes de su condición humana.
La verdadera grandeza no está en emular al animal, sino en elevar la conciencia pura y el juicio para crecer como entes profesionales y espirituales. Sin un propósito superior, el vacío existencial nos empuja a identidades que no transforman, sino que estancan el desarrollo del ser.
Gracias por este análisis que retrata la crisis de identidad actual. Al desplazar a Dios y la vida espiritual del centro, el ser humano renuncia a su esencia trascendente para refugiarse en lo instintivo. Fenómenos como los therians son síntomas de una sociedad que, al perder su brújula moral, se deshumaniza y detona el deterioro de la familia.
Uno de los therians más antiguos son los comunistas, porque esos imbéciles NO son humanos, son una vaina rara emanada de un proceso de prostitución mental, autodefinierse comunista es equivalente a una garrapata sifilítica
Los primeros grupos humanos,que fueron nómadas,y los primeros asentamientos que decidieron labrar la tierra,pescar y cazar ,domesticar animales,etc.para su subsidtencia,se repartían entre todos,incluyendo los desvalidos y enfermos,viudas y huérfanos,etc lo que producían.
Si mal no entiendo,de ahí surgió la palabra comunistas,que hoy se le dá otra connotación.
Comunista imbécil: Entiendes mal, tan mal, que realmente NO entiendes…La palabra común viene del latín «communis»(algo que NO siendo personalmente de nadie, pertenece a todos), de esa idea partieron un grupito de imbéciles, con el vago y drogadicto alcohólico Carlos Marx a la cabeza, la absurda tesis de que el mundo sería mejor, si todo fuera de todos, como si tu casa, tu cama, tus calzoncillos, y el T0T0 de tu mujer pudieran ser del barrio entero, sin que eso represente ningún problema…HAY MUCHAS COSAS QUE TIENEN QUE SER PERSONALES, SOBRE TODO, LO QUE PRODUCES CON EL SUDOR DE TU… Leer mas »
Me preguntó si estará sucediendo ese fenómeno en China,Rusia,Saudi Arabia,o Irán.
Eso es vaina de gentes sin oficio
El therianismo es un abuso de la LIBERTAD, cosa que no existe en esas dictaduras que mencionas
El fantameo, el espejeo y el querer ser centro de atencion hace mal. Me acuerdo emn mi barrio en los 70 nadien veia ni sabia de drogas hasta que llegaron las bocinas con sus clubes deportivos y sociales a hacer la labor de bocina con pamfletos de ‘DEPORTE SI DROGAS NO!. ESO MISMO ESTA HACIENDO EL SOQUETE ESTE DISQUE MEDICO ABOGADO.
ETE MEDICUCHO ESTA SIENDO BOCINA DE LA AGENDA. ESA VAINA NO DEBERIA NI EMNCIONARSE PARA NO ATRPAR PENDEJOS QUE SE CREEN TODO.
Dismorfia inducida por ingeniería social!
Gracias por su articulo y su buen análisis de esta anomalía social.